23 de octubre de 2026
En el exilio, mi madre lo perdió todo y yo gané una nueva vida. Durante mucho tiempo creí que esa era nuestra historia: ella había perdido para que yo pudiera ganar. Había dejado atrás su mundo para que yo tuviera otro. Parecía una explicación sencilla, casi hermosa. Pero no lo fue, porque la vida que recibí también llegó fracturada.