Estrategia occidental: ¿lograr que Rusia entre en guerra?
Nada ha funcionado para la Alianza: ni las sanciones, ni las falsedades, ni las amenazas, ni las presiones, ni las caricaturas de diálogos, nada. No han obtenido que Rusia intervenga directamente en Ucrania, que ponga tropas en Siria, que defienda directamente a Venezuela y Cuba con su armada, que ofrezca tropas a Irak, que ataque directamente al sionismo. Se desesperan tratando de lograr que Rusia entre en una guerra.
Conflicto del estado chileno con pueblo mapuche: Del fracaso de la guerra de baja intensidad a la estrategia gubernamental actual
Durante casi ya dos décadas el Estado chileno ha intentado contener el último levantamiento de las comunidades mapuches jugando una estrategia que une el trabajo sucio de los organismos de inteligencia, con la judicialización del conflicto social, lo que ha llevado aparejado violentas escenas represivas violatorias de derechos humanos, condenas por organizaciones y tribunales internacionales en la materia.
Que Ricardo Lagos no olvide que saludó el Golpe de Carmona, en Venezuela 2002
12 de abril de 2002: Tan sólo horas después que Chávez fuera sacado violentamente del poder -el que recuperó posteriormente con el pueblo movilizado en las calles-, el gobierno de Ricardo Lagos emitió un comunicado acusando de los hechos de violencia y alteración de la institucionalidad a Chávez. El gobierno de Lagos fue uno de los 3 de Latinoamérica (Chile, Colombia y El Salvador) que reconocieron al gobierno de los Golpistas. Por ello no nos sorprende que ayer se haya atrevido a comparar a Nicolás Maduro con el dictador Pinochet. Parece que es buen negocio atacar el proceso bolivariano que vive Venezuela.
Partidos minoritarios rechazan acuerdo entre la Nueva Mayoría y Alianza
Los partidos políticos que no pertenecen ni a la Nueva Mayoría ni a la Alianza rechazaron la salida institucional, señalando que se trata de una declaración que carece de cambios de fondo y que además, establece que todos los actores políticos se financian de forma irregular.
Las cinco estrategias del capitalismo contra los movimientos sociales
La reestructuración de la economía mundial ha adoptado cinco estrategias básicas para dar respuesta al ciclo de luchas sociales que entre los años sesenta y los setenta transformaron la organización de la reproducción y las relaciones de clase.
Nuestra crisis: Un peligro de hundirnos o una oportunidad de revivir
Muchos pensamos que la movilización ciudadana que superó la dictadura era la oportunidad para restaurar una democracia plena. Por desgracia fue «protegida». La dictadura y Guzmán cumplieron el sueño que Franco no logró, «dejar las cosas atadas y bien atadas». La Concertación se desdibujó, muchos se convirtieron. Y entramos a lo que Weber, un crítico de Marx y padre de la sociología norteamericana, llamó la jaula de hierro, una supuesta racionalidad para conservar, en nuestro caso, el legado pinochetista.
Ensayando soluciones a la crisis
[Lo que el país vive] es una crisis de credibilidad que se refiere únicamente a la escena política de la nación. No se trata, por ende, de una crisis general que ponga en entredicho el funcionamiento del sistema mismo. No. Y ello es tan cierto que los propios actores que la han generado ensayan hoy diversas fórmulas intentando resolverla, con absoluto desprecio respecto a lo que pueda pensar el resto de la ciudadanía, tan seguros están de poder hacerlo.
La droga de los estímulos monetarios, la corrupción y los resultados
Los efectos colaterales de la caída del precio del petróleo se dejan sentir en los Estados Unidos de diferentes formas. La producción de petróleo ha comenzado a caer en…
Democracia elitaria o democracia popular: El peligro de la reactualización del apartheid político – social de la transición
A lo que le temían en los años ochenta –y al parecer también hoy– algunas franjas del progresismo es a la posibilidad de una práctica democrática de masas, la que podría devenir en la jubilación de la generación de la transición por la vía de una autorepresentación política de los movimientos sociales populares. Y esto no ha sido ni entonces ni ahora una posición utópica o teoricista, por muy difícil que haya sido su aplicación (ni pensar su triunfo) en los años ochenta.