Artículos etiquetados como: corrupcion de la iglesia

¿Cómo ser Iglesia en la post-cristiandad?

Como dice esa maravillosa carta: “Para decirlo con brevedad, lo que es el alma en el cuerpo, eso son los cristianos en el mundo.” (Carta a Diogneto, de autor anónimo).
Aquella misiva es una verdadera apología del auténtico cristianismo, y por contraste se convierte en una prueba contundente del fracaso de la cristiandad. Surge así la evidencia de la fecundidad apostólica que produce la radicalidad evangélica, sentando el precedente histórico que los tres primeros siglos del cristianismo dieron frutos más visibles y abundantes en la historia de la humanidad, que los últimos diecisiete siglos de cristiandad.

 

Etiquetas: , , , , ,

Amnesia chilensis

– El directorio de la ANFP no sabía qué hacía Jadue.
– Bachelet no sabía lo que hacía su hijo y no sabía lo que hacía Jorrat.
– El hijo tampoco  sabía lo que hacía su señora.
– Su señora no sabía lo que hacía su socio.

 

Etiquetas: , , , , ,

“La esperanza es la parafina del pobre” (Ernst Bloch)

Que el cardenal Ezzati presida o no el Te Deum de Acción de Gracias con motivo la conmemoración del aniversario de la instalación de la primera Junta de Gobierno – no tiene nada que ver con la independencia, menos con la república – no me parece lo principal, pues al fin y al cabo se dirige a la jerarquía y castas políticas, que demuestran un bajo nivel moral y que son, en la actualidad, rechazadas por la ciudadanía.

 

Etiquetas: , , , , , ,

El Bosque de Chile (a propósito de “El Bosque de Karadima”)

Tal como en los dramas generados por Karadima, hemos ido sabiendo con dolor que, a nombre de nosotros y de la construcción de nuestro futuro como nación, se pagaban grandes sumas de dinero, se hacían acuerdos sobre y bajo la mesa, se creaban negocios millonarios, se autorizaban cuotas de pesca, usos de agua, explotación de suelo minero, etc. y siempre con la sonrisa y la palmadita en las nalgas a lo Karadima, siempre con la promesa del ansiado futuro en que todos estaremos donde queríamos estar, pero también con la amenaza de no cometer el pecado de “desear”, de aspirar a la “lujuria”, de no “tocarnos”.

 

Etiquetas: , , , ,