[…] el poder quiere una sociedad con miedo, que la gente tenga miedo al cambio y a imaginar que otro sistema es posible. De hecho, la apatía, la resignación, el miedo, representan la gran victoria del sistema capitalista, el hacernos creer que no podemos cambiar las cosas. Es el mensaje, el discurso que nos han inoculado desde siempre. Son esas falsas verdades, esos mitos sobre los cuales se sustenta el sistema: “Nada se puede cambiar, no hay alternativas”.