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	<title>trabajo &#8211; piensaChile</title>
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		<title>Deuda y valor trabajo en la economía del siglo XXI</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 17 Jul 2025 21:12:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[Capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Economía]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>17 de julio de 2025<br />
En Marx existe una opción ética cuando en la noción de valor trabajo, al abordar la distribución del producto, surgen todos aquellos factores que no cubre la remuneración del trabajo a saber, salud, educación, alimentos, agua potable, condiciones de vida, hábitat, pensiones… (los llamados bienes públicos) pero necesarios para su reproducción como trabajador.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2025/07/17/deuda-y-valor-trabajo-en-la-economia-del-siglo-xxi/">Deuda y valor trabajo en la economía del siglo XXI</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="padding-left: 40px; text-align: right;">Imagen superior: Jean-François Millet, Los segadores descansan (1851-1853). El sistema capitalista actual enfrenta una contradicción creciente entre la capacidad de producir riqueza y la imposibilidad de distribuirla equitativamente</p>
<p>17 de julio de 2025</p>
<h3 class="lead">Una mirada crítica al conflicto entre producción, salarios y sostenibilidad social</h3>
<figure id="attachment_72156" aria-describedby="caption-attachment-72156" style="width: 222px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" class=" wp-image-72156" src="https://piensachile.com/wp-content/uploads/2021/07/800px-Karl_Marx_002-recorte-1-300x203.jpg" alt="" width="222" height="150" srcset="https://piensachile.com/wp-content/uploads/2021/07/800px-Karl_Marx_002-recorte-1-300x203.jpg 300w, https://piensachile.com/wp-content/uploads/2021/07/800px-Karl_Marx_002-recorte-1-768x519.jpg 768w, https://piensachile.com/wp-content/uploads/2021/07/800px-Karl_Marx_002-recorte-1-585x395.jpg 585w, https://piensachile.com/wp-content/uploads/2021/07/800px-Karl_Marx_002-recorte-1.jpg 799w" sizes="(max-width: 222px) 100vw, 222px" /><figcaption id="caption-attachment-72156" class="wp-caption-text">Karl Marx (1818-1883), filósofo y político alemán. Foto 1865</figcaption></figure>
<p>En Marx existe una opción ética cuando en la noción de valor trabajo, al abordar la distribución del producto, surgen todos aquellos factores que no cubre la remuneración del trabajo a saber, salud, educación, alimentos, agua potable, condiciones de vida, hábitat, pensiones… (los llamados bienes públicos) pero necesarios para su reproducción como trabajador.</p>
<p>Es lo que en el presente, entre muchos otros políticos norteamericanos, Bernie Sanders, llama el salario vital. Marx explica que el propietario de los medios de producción, sean estos activos físicos, servicios o monetarios, maneja un medio de explotación. En Marx la tasa de explotación, es decir la proporción de trabajo excedente con respecto al trabajo necesario es el concepto genérico aplicable a todas las sociedades de explotación.</p>
<p>En su teoría la plusvalía sólo se aplica al capitalismo, donde el producto del trabajo asume la forma de valor. Marx desentraña el sentido de la explotación en su forma capitalista, es decir mediante la plusvalía, la cual se extrae del trabajador en un proceso en el cual éste vende su fuerza de trabajo pero no vende el valor trabajo que crea. En ese contexto, los reformadores del modelo no buscan cambiarlo. La obra de Marx es el paso central para desactivarlo. Es decir, desactivar una situación de poder.</p>
<p>El mercado podría suponer cierto grado de proporcionalidad a la cantidad de trabajo útil y necesario pero no asegura precios asociados a la remuneración real del trabajador es decir, al valor trabajo. En la consideración ética del valor trabajo la productividad es parte fundamental de las innovaciones que la justifican siempre y cuando entre en el cálculo del salario vital. Mantenerse en el mercado mediante la productividad es porque no se trata de un elemento neutral adscrito a la unidad productiva. Es un elemento vital del bien o servicio que se transa en el mercado. La productividad reviene incesantemente al tema central del valor trabajo.</p>
<h3>Variables del sistema y el mercado</h3>
<p>Dos problemas surgen de la sistematización del modelo capitalista que realiza Marx en el siglo XIX. El primero se refiere a la noción de la plusvalía, costos asociados y la búsqueda del precio de producción inherente a la reproducción del mismo. En esas circunstancias, dada una tasa de capitalización creciente, el excedente creado por la plusvalía debería ser suficiente para asegurar la demanda que reproducirá el negocio del capitalista en el mercado en que actúa.</p>
<p>Pero dichas circunstancias se desarrollan según la realidad de los mercados. Lo que no garantiza una tasa de ganancias compatible con la viabilidad de la empresa. Esto plantea el segundo problema a saber, la magnitud de la deuda como último recurso de funcionamiento de la empresa ante los avatares del mercado. La evolución de la composición orgánica del capital, sus costos asociados y la productividad no aseguran las ganancias del capitalista. En globalidad la magnitud de la deuda, si se mantiene la urgente demanda por bienes públicos se transfiere al plano nacional y deviene deuda nacional, virtualmente impaga e incesantemente renovada en cada ejercicio fiscal.</p>
<p>Por tanto vamos al primer problema donde la empresa escatima los bienes de uso (o bienes públicos) en la remuneración del trabajador.</p>
<p>¿Cómo dichos bienes públicos podrían expresarse en precios de mercado coincidentes con el valor trabajo? ¿Es posible que las relaciones sociales de producción en un régimen capitalista puedan resolver este problema? La conformación de los mercados, en monopolios, monopsonios, oligopolios u otros, crean costos-oportunidad, por el hecho de cambios en la tecnología e innovaciones, estrategias productivas y de comercialización, etcétera; costos que influyen en el cálculo de la tasa de ganancias. Esta complejidad sitúa la relación ganancia/remuneración del plano micro al macro; plantea, a partir de la lógica de la plusvalía o tasa de explotación con la que se maneja el capitalista, el marco en el cual se desenvuelve la reproducción de su empresa y del sistema. Por tanto, en el sistema de Marx el valor trabajo se transforma en una unidad de cuenta, o medida común del producto social a través de las mercaderías. Valor trabajo contenido en el producto y valorado como aquel socialmente necesario para producirlo.</p>
<p>En Marx, la composición orgánica del capital en su relación con la tasa de explotación esclarece las condiciones en las que la productividad del trabajo determina la ganancia capitalista y su relación con el empleo. La solución entonces se encuentra en el plano del mercado. Es decir transformar los valores en precios y con ello disminuir la tasa de explotación y asegurar la reproducción/crecimiento del capital invertido.</p>
<blockquote><p>La definición de la tasa de ganancia (p) de Marx relaciona la plusvalía o tasa de explotación (s’) con la composición orgánica del capital (q). La tasa de la ganancia (p) reconoce dos variables, la tasa de la plusvalía (s’) y la composición orgánica del capital (q), expresándose en la fórmula siguiente: p = s’(1 – q). Donde, La tasa de plusvalía (s’) es la proporción de la plusvalía (s) con respecto al capital variable, (v): s’=s/v. La composición orgánica del capital (q) es la relación del capital constante (C) con el capital variable (V), en el capital total usado en la producción q=C/C + V).</p></blockquote>
<p>A partir de estas interrelaciones Marx señala la incompatibilidad entre una tasa baja de explotación y un alza en la composición orgánica del capital, circunstancia en la que la baja de la tasa de ganancias adquiere un carácter tendencial.</p>
<h3>Precios de mercado, capacidad productiva no utilizada y Deuda</h3>
<p>En el sistema capitalista el precio representa dos valores uno, intrínseco (a la mercadería que se ofrece en el mercado) y otro extrínseco (que refleja la necesidad social) en el que va reflejado el valor del bien público que no cubre el salario de mercado. Consecuencia de la dialéctica entre esas dos situaciones de precio, u oscilación alrededor del valor (trabajo) objetivo, es la capacidad no utilizada del aparato productivo, y por consiguiente una menor producción, mayor desempleo y estancamiento de la economía en situaciones de monopolio, entre otras. Esta contradicción entre dos valores de una misma mercancía determina la realidad de precios del mercado y por ende la modalidad de la explotación social.</p>
<p>¿Cómo resolver esta contradicción, alimentada por una creciente capacidad productiva no utilizada, si se quiere mantener el fundamento del valor trabajo como lo plantea Marx?</p>
<p>Marx plantea el problema ético (explotación del trabajador) en el funcionamiento del sistema, pero no resuelve las condiciones en las que se le pone término.</p>
<p>Si la presión por los bienes públicos se mantiene el precio de la continuidad del sistema capitalista consiste en transformar el salario mínimo del trabajador en salario vital, pero ello no asegura el alza de la tasa de ganancias. Hay allí una contradicción que la lógica del sistema y el apetito de ganancias no resuelve.</p>
<p>Eso implicaría que junto con incrementar la composición orgánica del capital (q) mediante la tecnología, la robótica, la inteligencia artificial, la automatización en las rutinas de producción, los salarios reales deberían aumentar proporcionalmente al alza de la productividad, y conjuntamente con ello las ganancias del capitalista. Si ello no se produce continúa el proceso de baja tendencial de la tasa de ganancias y la crisis definitiva del sistema capitalista. No existe otra manera de evitar el colapso que la unidad productiva se mantenga en una zona en que el crecimiento de (q) marche <em>pari passu</em> con el incremento de la plusvalía (s’). En otras palabras, si se mantiene la condición de una (q) que crece continuamente, más allá de (s’), se producirá ineluctablemente la baja de la tasa de ganancias (p).</p>
<p>En consecuencia para mantener la continuidad del sistema debiera buscarse un expediente que asegure la demanda y con ello evitar la crisis de realización del sistema capitalista por salarios y ganancias no compatibles con el crecimiento de la productividad. De alguna manera deberá restituirse la demanda al sistema, con precios que reflejen los costos asociados en alza para asegurar la sostenibilidad real y financiera del sistema. Llegamos así al segundo problema planteado en el párrafo anterior (<em>Variables del sistema y el mercado</em>).</p>
<h3>La expresión monetaria de la Deuda</h3>
<p>En el sistema económico del siglo XXI mantener el financiamiento de los costos asociados, así como la tasa de ganancia del capitalista presupone, <em>ceteribus paribus</em>, restituir la demanda mediante el incremento de la deuda en términos monetarios. Puesto que no está en los planes del capitalista financiar los bienes públicos del trabajador o lo que es lo mismo consagrar el salario vital. Sin esa voluntad la política de la deuda es inherente al sistema capitalista monopólico avanzado. La función de la deuda –más bien su desafío– consiste en equilibrar <em>ex-ante</em> la producción y la demanda, para asegurar así el consumo que se realizará en el mercado. Sin la variable monetaria y la deuda, los costos asociados a las formas de competencia propias del siglo XXI no logran recuperarse, situación aún más problemática si se quisiera financiar además el salario vital. Con ello se concluye que la política de la deuda es inherente al sistema capitalista monopólico avanzado.</p>
<p>En la forma madura del modelo monopólico y su cobertura financiera se desarrolla un potencial no realizado de la capacidad productiva; consumos excesivos del sector de más altos ingresos y desigualdades crecientes; desempleo; externalidades negativas golpeando severamente a las clases más desposeídas de la sociedad. La degradación de esa situación lleva a una coyuntura recesiva y sobreendeudamiento de empresas y hogares. El elemento monetario exógeno aparece como el elemento que viene al rescate del capitalismo financiero del siglo XXI.</p>
<h3>Deuda en la economía de EEUU</h3>
<p>La actual situación de la deuda así como la inestabilidad que provoca se refleja en la situación de EEUU y el mundo.</p>
<p>La deuda total de EEUU que el gobierno debe a sus acreedores asciende a 36, 2 trillones de dólares, esto es, alrededor del 120,79% de su PIB. En esa realidad el Congreso aprobó el 3 de julio lo que el presidente Trump llamó “una ley grande y hermosa (<em>One big beautiful bill</em>)– “vaya, música para mis oídos” declaró el mismo Trump, al conocer la aprobación de la iniciativa.</p>
<p>La ley aprobada por el Congreso añade alrededor de 3,3 trillones al déficit en los próximos años, es decir un presupuesto fiscal de 7,3 trillones de dólares que fija el techo de la deuda en 5 trillones de dólares como endeudamiento y pago permanente de deudas en los próximos 10 años. Resultan contradictorios los recortes tributarios temporales que podrían volverse permanentes por un valor de 1,2 trillones de dólares, cuando el <em>Medicaid</em> y el sistema de cupones de alimentos conocido como SNAP<sup>1</sup> son sometidos a recortes que afectan a la población más pobre de EEUU. Según el <em>Hamilton Project</em> en <em>Brookings Institution</em> estos recortes “harán que cerca de 12 millones de personas pierdan su seguro de salud y que millones pierdan la asistencia alimentaria (…) compensan solo una fracción del costo total de las rebajas fiscales”. Algunas de esas rebajas contemplan 4,5 trillones en deducción de impuestos a las que podrían agregarse la eliminación de las tasas sobre las propinas si son aprobadas a finales de año por el Congreso.</p>
<p>En un horizonte de 10 años esta deuda significa un incremento de tipos interés y la necesidad, para evitar una crisis de proporciones, medidas federales de austeridad fiscal. Principalmente en la deuda del gobierno federal pesan los gastos de la pandemia COVID-19 y el presupuesto de guerra. Este último en el año fiscal 2025, se elevó a 849,8 mil millones de dólares, esto es 11,6% del presupuesto fiscal de EEUU. Para el año 2026 el presupuesto en defensa se proyecta a 961.6 mil millones de dólares.</p>
<h3>De cómo el Pueblo de EEUU paga la Deuda</h3>
<p>El capitalismo estadounidense elimina el gasto en bienes públicos, para ceder paso a la rebaja de impuestos a los más ricos y presupuestos en defensa en continuo aumento. El incremento sistemático de la Deuda y su pago se traslada desde sus <em>usuarios directos</em>, a la Nación.</p>
<p>Mantener los costos asociados al crecimiento y la tasa de ganancia del empresariado, conjuntamente con los bienes públicos, no es posible en el modelo capitalista actual. En ausencia de medidas estructurales, no hay otra solución que recurrir a la deuda y a la variable monetaria. Queda así el rescate del sistema entregado al déficit gradual en bienes públicos e inversores extranjeros que invierten en títulos de deuda.</p>
<p>El déficit fiscal de EEUU, 7,26% del PIB en dólares corrientes, lo sitúa en el puesto 175 de 192 países del ranking de déficit respecto al PIB ordenado de menor a mayor. Por tanto, recurrir a la deuda es una medida universal para un problema universal – manifestada en crisis económica, que esconde una creciente demanda no satisfecha por bienes públicos, situación que asedia a países industrializados sin respuesta alguna e independiente de sus propios planes de crecimiento.<img src="https://platform-cdn.sharethis.com/img/email.svg" alt="email sharing button" /></p>
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</div>
<div class="text-center text-sm-left col-sm-8 col-md-9 col-lg-10">
<div class="font-28 mb-2"><a class="first-highlight-color" href="https://www.meer.com/es/authors/679-hector-vega">Héctor Vega</a></div>
<div class="font-15 tall-line-height mb-2">Abogado (Universidad de Chile) y economista (Doctor de Estado en Ciencias Económicas de la Universidad de Aix-Marseille), Doctor de Tercer Ciclo en Ciencias Sociales del Desarrollo de la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS) de París. Ha sido investigador del Departamento de Graduados de la London School of Economics (1962-1964) y de la Delhi School of Economics (India, 1969-1971). Profesor de la Universidad de Chile, Universidad Técnica del Estado y de la Universidad Arcis (doctorado). Experto de NN.UU y Consultor Internacional. Es autor de numerosos artículos y libros en el terreno de la economía.</div>
</div>
</div>
<div></div>
<div>*Fuente: <a href="https://www.meer.com/es/94820-deuda-y-valor-trabajo-en-la-economia-del-siglo-xxi">Meer</a></div>
<div class="row serif-font-family">
<div class="text-center text-sm-left col-sm-8 col-md-9 col-lg-10">
<div>
<h4>Notas</h4>
<p><sup>1</sup> SNAP acrónimo en inglés para <em>Supplementary Nutrition Assistance Program</em> que provee mensualmente fondos federales para la compra de comestibles, a los sectores sociales más vulnerables de la sociedad.</p>
</div>
</div>
</div>
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		<title>Provincias del imperio</title>
		<link>https://piensachile.com/2023/06/15/provincias-del-imperio/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 15 Jun 2023 22:01:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Capitalismo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El duro oficio de ser padre. Y el duro oficio de tener un oficio. Una estadística del día de hoy dice que 20% de todos los trabajadores del mundo sienten rabia contra su empresa cada día. Sólo un 10% declara sentirse cercano a su empresa. Ya decía Karl Marx: "<b>El dominio de la libertad comienza allí donde cesa el trabajo determinado por la necesidad</b>". </p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>15 de junio de 2023</em></p>
<p style="text-align: right;">El duro oficio de ser padre. Y el duro oficio de tener un oficio. Una estadística del día de hoy dice que 20% de todos los trabajadores del mundo sienten rabia contra su empresa cada día. Sólo un 10% declara sentirse cercano a su empresa. Ya decía Karl Marx: <em>«El dominio de la libertad comienza allí donde cesa el trabajo determinado por la necesidad».</em> He aquí el primer capítulo de un libro de Daniel Pizarro. Que te deja ansioso esperando los capítulos que siguen&#8230;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Cada mañana salía del sexto piso donde vivíamos dando un portazo:</p>
<p>—Me voy a la cárcel.</p>
<p>Nadie me oía. Los niños estaban en la pieza tomando leche en mamadera y mi mujer trataba de despertar bajo la ducha: lo sabía por la nube de vapor que venía hacia mí desde el fondo del pasillo como si quisiera expulsarme al exterior.</p>
<p>Un par de cuadras y me sentaba a esperar el bus en el paradero. Don Nicasio vendía sus periódicos y revistas en la vereda. Paraban los taxis y les metía un diario enrollado por la ventana recibiendo o lanzando una chanza por los resultados futbolísticos de la última fecha. Los taxistas leían La cuarta o Las últimas noticias. Partían el día tragando basura. Seguramente lo terminaban igual, ahítos de mierda, era cuestión de sentarse en el asiento trasero de un taxi y te hacías una idea de su forma de ver el mundo. La forma de alguien que está solo contra todos. ¿Qué se puede esperar? La forma de alguien para quien el tamaño del pan con que vuelve a casa depende exclusivamente de un esfuerzo encapsulado y en guerra contra el esfuerzo encapsulado de todos los demás. ¿Qué esperar de unos individuos aislados, si no la belicosidad? Todas las instituciones sociales vivían en ellos como si fueran órganos propios. Los órganos de un esquizofrénico.</p>
<p>¿Qué podía esperarse?</p>
<p>Hablaba con don Nicasio lo que duraba la espera de uno de esos buses oruga que se detenían ahí. Trabajaba en esa esquina desde hacía treinta años. Se levantaba a las cuatro de la mañana para ir a buscar los periódicos a la distribuidora y luego se instalaba allí a eso de las cinco o cinco y media, cuando apenas circulaban automóviles por las calles. Nunca le pregunté si valía la pena llegar tan temprano a la esquina. Para él se trataba de un hábito de hierro. Lo habían atropellado y era cojo de la pierna izquierda. Para el setenta y tres estuvo un mes preso en el Estadio Nacional y todavía despotricaba contra los furgones y patrullas policiales que de vez en cuando cruzaban ante nuestros ojos entre el tráfico de la mañana. Ataba los periódicos con unas cuerdas de nylon que guardaba en una caja de cartón para volver a anudar en la tarde los periódicos sin vender. No sé adónde volvían ni qué uso se les podía dar. Siempre me preguntaba por mis hijos con su voz rasposa. ¿Cómo está Anita? ¿Cómo está Dieguito? Cuando los fines de semana los veía aparecer en sus triciclos sacaba las cuerdas de la caja y las hacía reptar por las losas cuarteadas de la vereda como si fueran culebras. Mis hijos creían hallarse ante culebras de verdad y las perseguían tratando de pisarlas con la punta de los pies, temerosos de una mordida.</p>
<p>Recuerdo el frío del paradero en las nalgas. La tela delgada de los pantalones no ayudaba mucho a proteger del contacto con el asiento metálico que olía a fierro oxidado. En esos años la vestimenta formal todavía se exigía en las oficinas: traje, camisa y corbata, zapatos lustrados, pelo corto y bien peinado. Recuerdo el primer botón de la camisa presionándome la nuez de Adán. Nada del otro mundo al lado de los taxistas o la vida de don Nicasio. Pero uno no es más feliz comparando sus penurias con las de los demás. La miseria ajena no alivia; entristece.</p>
<p>Digamos que al lado de don Nicasio yo era un privilegiado. Había estudiado en la universidad. Tenía un trabajo formal. Podía acceder a la salud privada y a la educación privada y al sistema de pensiones privado y a una vivienda de alquiler en una comuna de la llamada clase media. Podía elegir entre una marca y otra de tallarines. Podía hacer un benchmark entre colegios para mis hijos, y luego elegir uno. Podía elegir mi ataúd y también mi cementerio. Podía elegir a costa de todo mi tiempo, por supuesto. Don Nicasio dependía de los tiempos de la salud pública: eso lo daba por hecho, pero lo pude constatar cuando se enfermó.</p>
<p>Venía bajando de peso ostensiblemente. Cada día lo notaba un poco más flaco, tirando a esmirriado. Sufría dolores abdominales, estocadas en el vientre. Hasta que una mañana me dijo que le habían diagnosticado un cáncer de estómago. Con un gesto enfático de los puños me dijo que estaba dispuesto a dar la pelea y que la iba a ganar. Que se la iba a ganar a esa enfermedad maldita. Me lo dijo con el mismo entusiasmo con que cada fin de semana partía a alentar a los muchachos de un club de barrio de su comuna. Era el fútbol o las drogas, según él. Un futbolista amateur más, un drogadicto menos.</p>
<p>Yo creo que perdió. Creo que tras la cirugía nunca más regresó a su esquina. Supe por don Willy, el conserje del edificio, que estaba convaleciente y hacía reposo. Y luego, cuando nos mudamos de aquel piso, no tuve más noticias suyas. No era viejo, no tenía más de sesenta años. La vida lo había envejecido a la velocidad de los pobres. Ha pasado bastante tiempo y a veces imagino el milagro de pasar por esa esquina y divisarlo con sus periódicos y sus culebras. Pero en las calles ya no se vocean los periódicos y mis hijos ya no creen en culebras de nylon.</p>
<p>Algunos años después don Willy también partió de este mundo. Nos enteramos de la tragedia por una vecina del edificio que nos avisó por teléfono. Se había ofrecido a abrir el piso de una señora que olvidó las llaves en el interior. Trepó por la caja de las escaleras hacia el balcón, dio un mal paso y cayó de espaldas de un quinto piso a los estacionamientos. Murió en el acto. Esa mañana de domingo quiso acompañar a su mujer a repartir viandas en el sector, no tendría por qué haberse encontrado en el edificio.</p>
<p>Esos y otros muertos iban plegando el tiempo a nuestras espaldas. Como un portazo.</p>
<p style="text-align: center;"><strong><span style="font-size: 16px;">* * * * </span></strong></p>
<p>Una de las tardes a vuelta de la oficina don Willy me atajó en la portería:</p>
<p>—Don Daniel, quería preguntarle, como usted trabaja en la cárcel…</p>
<p>Empezó a hablarme de un sobrino que estaba preso por tráfico de drogas y había enfermado. Quería saber si yo podría ayudarlo a apurar un tratamiento médico, requería atención rápida, medicamentos…</p>
<p>—Don Willy –lo interrumpí−, yo no trabajo en la cárcel.</p>
<p>—Ah, como su hijo me había dicho…</p>
<p>Entonces me acordé de mis portazos. En la noche le conté a mi mujer; ella no lo tomó muy a la broma. Yo no veía la gravedad del asunto. La cuestión para ella era la imagen que podía traspasarles a los niños sobre nuestra vida, la señal que podía darles de lo que significaba trabajar. Para mí la vida laboral era una cárcel en toda su extensión. Ella me sonrió con ternura. Yo era incurable. Ella me quería. Yo la quería a ella. La ternura nos protegía del naufragio.</p>
<p>—Habla con tu hijo, por lo menos. Explícale.</p>
<p>Se lo prometí.</p>
<p><span style="font-size: 16px;"><strong>II</strong></span></p>
<p>Me acuclillé para colocarme a la altura de un niño de cuatro años.</p>
<p>—Hijo, yo no trabajo en la cárcel.</p>
<p>—¿Y por qué dices que vas a la cárcel?</p>
<p>Menuda pregunta. No supe explicarle. Había muchos asuntos que no sabía ni podía explicarle, que ni siquiera podía explicarme a mí mismo. Por las noches, antes de dormir, le decía a mi mujer que ojalá viniera un terremoto, uno muy fuerte como el que había ocurrido hacía poco. Ella les tenía pánico. Un evento natural que interrumpiera el curso de las cosas, una catástrofe que me concediera una tregua. No lo decía en broma.</p>
<p>Le decía también, hablando en serio, que soñaba con llegar una mañana a la esquina del centro donde se emplazaba el edificio en que trabajaba y, en vez de encontrar esa construcción monumental, maciza y como imperecedera que me iba a tragar en cuanto atravesara sus puertas, hallarme al borde de un cráter del mismo diámetro del edificio, uno de esos inmensos hoyos que dejan las bombas de gran poder destructivo. No deseaba la muerte de nadie, le decía a mi mujer. Que la bomba lanzada desde los cielos pulverizara quirúrgicamente cada uno de los muros, que arrasara hacia abajo con cada uno de los pisos subterráneos como una quimioterapia que aniquila hasta la última célula tumoral.</p>
<p>—Estás loco.</p>
<p>—Si yo estoy loco, qué queda para el resto.</p>
<p style="text-align: center;"><strong><span style="font-size: 16px;">* * * * </span></strong></p>
<p>Me despedía de don Nicasio con un pie en la pisadera del bus. A veces iba tan lleno que el conductor no podía cerrar las puertas. Un piño de trabajadores de todos los rubros posibles viajaba a sus destinos aferrados de lo que podían para no caer de espaldas a la calle. Imposible distinguir entre un contacto forzado de los cuerpos, un manoseo, un sobajeo o las intenciones de soplarte la billetera. En esas condiciones o en otras un poco más holgadas me venía a la mente una frase manida que creía ver escrita en todas las paredes de mi trayecto al trabajo: Paren el mundo, me quiero bajar.</p>
<p>Quizás la pregunta era y sigue siendo todavía: cómo apearse de este mundo. Sin reventar contra el pavimento. Paren el mundo, paren este carrusel que gira en círculos. Pues no nos conduce a ninguna parte y no hace más que hurtarnos el tiempo, es decir, la vida.</p>
<p>Por ahí podría haber empezado con mi hijo de cuatro años. Que sin duda no habría entendido nada, pues él todavía no entraba en el mundo. Ese o eso era yo en las tardes, a la vuelta del mundo: un hombre vaciado de tiempo, espiritual y neuronalmente estrujado. Estragado. No eran las complejidades intelectuales de mi trabajo las que me fundían el cerebro y el espíritu sino la clase de esfuerzo que se nos exige, que es un plegamiento, un sometimiento brutal en traje civilizado a los designios de este mundo, nuestro sacrificio a un dios cruel.</p>
<p>¿Cómo explicárselo a mis hijos? Sin neuronas, sin aire en el espíritu, tocaba el timbre de nuestro piso y me encogía ante el umbral para quedar a su altura. Mi cuerpo reducido representaba lo que había hecho conmigo la jornada laboral. En cuanto abría la puerta y me veía convertido en un enano mi hija gritaba hacia dentro: ¡Hermano, el papá se achicó! Se lo creía de verdad, igual que lo de las culebras. Mi hijo venía corriendo hasta la puerta y entre ambos ya sabían qué hacer: me disparaban unos rayos invisibles que tenían el poder de devolverme mi estatura normal.</p>
<p>Entraba con ambos colgados como monos de mis piernas hasta el dormitorio principal. Subían a la cama y me abatía sobre ellos para aplastarlos bajo el peso de mi cuerpo, para traspasarles al menos el calor, el olor, el aliento de su padre, el remanente de mi presencia, mi espectro tras nueve horas en una oficina que tenía las propiedades de un diluyente. La fuerza de gravedad jugaba con ellos en mi reemplazo: cuál de los dos zafaba primero de aquella conjunción de huesos, grasa, nervios y músculos. Puedo regocijarme hasta en los detalles de este juego que se cumplía por etapas, como un ritual. Cada forma de tomarlos y hacerlos girar por el aire o por la cama tenía su nombre:</p>
<p>“Gongo-Gongo”: me ponía de espaldas en la cama, los tomaba de las caderas y los hacía columpiarse de cabeza sobre mi vientre.</p>
<p>“Pumbuneta”: me sentaba al borde de la cama con uno de ellos sobre mis piernas y nos mecíamos atrás y adelante.</p>
<p>“Colgajo empanada”: de espaldas sobre el colchón los alzaba sobre mi cuerpo con ambos brazos.</p>
<p>“Colgajo papita”: rodaba por el colchón abrazado con uno de ellos.</p>
<p>Los envolvía con mi cuerpo, pero sabía que aquello no sería suficiente para protegerlos del mundo. Más adelante, poco a poco, vendría el aumento de las exigencias y los compromisos. Los deberes huecos. El culto a la sumisión. Yo no creía en los seres humanos que este mundo decía formar. Creía en ellos cada vez menos. Me parecían cada vez menos humanos, más deformes. A menor humanidad, mayor monstruosidad, para seguir con la fórmula simplista que don Nicasio aplicaba al dilema del fútbol o las drogas.</p>
<p>El capitalismo es una forma de la monstruosidad. Su versión totalizadora. Todo ha devenido en esa forma. ¿Alentarlos a ingresar en la monstruosidad y el sufrimiento, en el vacío, a volverse ellos mismos unos monstruos?</p>
<p>Con una sien o una mejilla golpeándose contra la ventanilla del bus (mientras leía aquella frase manida escrita en todas las paredes) me venían a la mente unos versos que nunca pude desarrollar en la forma de un poema:</p>
<p>Fuimos educados para un mundo inexistente<br />
Ahora la rabia no me deja pensar</p>
<p style="text-align: center;"><strong><span style="font-size: 16px;">* * * * </span></strong></p>
<p>Uno de esos amaneceres previos a la rutina de levantarse para ir al trabajo tuve uno de los sueños más extraordinarios y fascinantes que pueda recordar. De ello han transcurrido cerca de quince años así que voy a transcribirlo tal como lo anoté entonces en mi diario, con la consciencia anticipada de un fracaso en el intento de expresar imágenes y sensaciones que las palabras falsearían dejando apenas el rescoldo de lo experimentado al soñar:</p>
<p>Me encuentro en una isla del extremo austral, en esas regiones conocidas por los mapas donde el continente se desmiembra y cae a pedazos en el mar como si las aguas se tragaran el cansancio de la tierra. La isla se llama “Aysén”, pero no guarda ninguna relación con la ciudad real. Es una isla completamente desolada, árida, rodeada por un mar embravecido que la castiga por todos sus flancos. Las olas son montañas de agua, de sus crestas a sus pies corren profundos abismos como en una cordillera en constante agitación. Desde la orilla rocosa grito aterrado ante el espectáculo y mis alaridos le inyectan más energía a las ondas. La altura que toman sus espinas monstruosas responde a la intensidad de mi espanto. Es un horror deslumbrado. Nunca me había encontrado ante un mar tan violento y caótico. Las olas se entrecruzan y chocan formando torbellinos. De pronto una se descuelga de la masa furiosa y penetra como un látigo en la tierra transformada en bola de fuego. Es un lugar que no ha sido creado a escala humana, un lugar del inicio o el fin de los tiempos. De esta desproporción surge mi pasmo, mi fascinación morbosa por el panorama que me rodea.</p>
<p>Luego, me interno por la isla y entro en una casa deshabitada. Es una vivienda rústica, con aires de ser una casa de veraneo. Es la casa de un amigo, alguien que conozco pero no sé quién pueda ser. Me digo que en esta isla es posible circular libremente por donde uno quiera. Y entonces me entra prisa por volver hacia la orilla para mirar las olas. La contemplación de este espectáculo me tiene subyugado. No quiero despertar, por ningún motivo. Abro los ojos y vuelvo a soñar con lo mismo. O tal vez sueño que despierto y que vuelvo a la isla. No quiero salir de aquí. Estoy gozando como nunca de mi propia pesadilla.</p>
<p>Me levanto de la cama y bajo la luz que recién empieza a madurar tiento unos pasos a pie pelado por el pasillo, todavía conmovido por el sueño. Me planto frente al ventanal que encara el poniente y me ofrece la vista de la iglesia y su campanario inclinado tras el gran terremoto. La cruz apunta en diagonal al cielo como una anomalía que perturba la normalidad del paisaje urbano. Recuerdo entonces la imagen de otra cruz: desde la cama de otra mujer que había sido mi pareja, la primera que tuve, contemplaba la ventana que daba a la calle y recortaba de sus piezas un madero vertical y un travesaño para formar una cruz en mi mente. Con el contraste de la luz exterior distinguía una cruz que fijaba en mi memoria como un momento eterno, como aquello que permanecería y resistiría el fluir del tiempo que arrastra todas las experiencias. Nunca he sido cristiano y todavía no me explico el afán de este ejercicio de retención y recorte de la realidad. Sí recuerdo que me percibía —y me empecinaba en esta imagen— como una estaca clavada en el tiempo fluyente. Resistiendo su marea.</p>
<p>La misma mañana del sueño con la isla, una mañana de sol limpio y reluciente, con la sien o acaso un pómulo golpeando contra el vidrio suelto de la ventanilla que se sacude por los baches del pavimento y la carrocería desvencijada, oí en mi mente los versos de otro poema inconcluso, o quizás nacido muerto:</p>
<p>Bienvenida, madre mía,<br />
luz del mundo donde brillan los objetos<br />
por ti vivimos, por ti morimos, por ti matamos…</p>
<p>*Fuente: <a href="https://madmimi.com/p/89d9861?pact=5307879-174043904-4473064015-902fc616070aa7ace9169255e4217f2d43ef94a6">Politika</a></p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2023/06/15/provincias-del-imperio/">Provincias del imperio</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>Fiscalía investiga denuncia de trabajo forzado masivo de inmigrantes en cosecha de arándanos y mandarinas</title>
		<link>https://piensachile.com/2021/09/30/fiscalia-investiga-denuncia-de-trabajo-forzado-masivo-de-inmigrantes-en-cosecha-de-arandanos-y-mandarinas/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 30 Sep 2021 14:50:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Denuncia]]></category>
		<category><![CDATA[agricultura]]></category>
		<category><![CDATA[derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[fiscalia]]></category>
		<category><![CDATA[inmigrantes]]></category>
		<category><![CDATA[migracion]]></category>
		<category><![CDATA[migrantes]]></category>
		<category><![CDATA[temporeros]]></category>
		<category><![CDATA[trabajo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Entre 2016 y 2019 al menos 29 venezolanos y haitianos fueron víctimas de abusos laborales que podrían constituir trabajo forzado. Reclutados por más de 20 empresas intermediadoras de mano de obra agrícola, todas relacionadas con un mismo contratista, los trabajadores relatan que fueron amenazados con la pérdida de su estatus migratorio si no aceptaban condiciones abusivas.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<section class="horizon container">
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<article class="gridle-gr-10 gridle-prefix-2 gridle-gr-12@midlarge gridle-prefix-0@midlarge single__encabezado print-full">
<h2 class="single__bajada"><strong>INDAGATORIA POR ABUSOS CONTRA VENEZOLANOS Y HAITIANOS INVOLUCRA A UNAS 20 EMPRESAS RELACIONADAS A UN MISMO CONTRATISTA</strong></h2>
<p class="common-box__date">28.09.2021</p>
</article>
</div>
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<div class="single__excerpt">
<p>Entre 2016 y 2019 al menos 29 venezolanos y haitianos fueron víctimas de abusos laborales que podrían constituir trabajo forzado. Reclutados por más de 20 empresas intermediadoras de mano de obra agrícola, todas relacionadas con un mismo contratista, los trabajadores relatan que fueron amenazados con la pérdida de su estatus migratorio si no aceptaban condiciones abusivas: salarios menores a lo acordado, jornadas extensas sin remuneración de horas extras, habitaciones insalubres y sin autorización para abandonar el predio. La Inspección del Trabajo sancionó a algunas de estas empresas por incumplir el descanso dominical y las normas sanitarias mínimas, mientras que la justicia ya falló a favor de algunos trabajadores que denunciaron salarios impagos.</p>
</div>
<p><em>Créditos imagen de portada: <a href="https://www.revistasur.cl/revistasur.cl/2016/02/el-empleo-de-inmigrantes-extranjeros-en-la-agricultura-un-desafio-para-la-coyuntura-y-el-debate-en-la-reforma-migratoria/" target="_blank" rel="noopener">Revista Sur</a></em></p>
<p>(*)<em> Los nombres de los trabajadores fueron cambiados en este reportaje para proteger su identidad.</em></p>
<p>A mediados de 2018, Paola González llegó hasta el Hotel Raíces, en Curicó, invitada a una reunión para conseguir trabajo. Había llegado hacía pocos meses desde Venezuela, huyendo como muchos de la crisis de ese país y necesitaba urgentemente obtener un contrato laboral para generar ingresos y conseguir una visa para permanecer en Chile.</p>
<p>Frente a Paola y otras cien personas, la mayoría venezolanos, <strong>Manuel Castillo Maldonado</strong> expuso la oferta: cosecharían arándanos en diferentes regiones a partir de septiembre. Ganarían $600 mil en promedio y hasta $1 millón. Alojarían en cabañas, les darían alimentación y a mediados del año siguiente se convertirían en una cooperativa, lo que permitiría contratar a más inmigrantes en el mediano plazo.</p>
<p>Licenciados en administración y comercio exterior, bibliotecarios, ex policías, ingenieros, choferes, mecánicos, vendedores y universitarios formaban parte del auditorio que pensó que la oferta les daría estabilidad económica y administrativa, lo que les permitiría enviar remesas a Venezuela e incluso reunirse con sus familias.</p>
<p>La propuesta parecía seria, sobre todo porque en la reunión estaba también <strong>Antonio Paz Escalona</strong>, entonces coordinador del Plan Migrante, del Departamento de Extranjería de la Gobernación Provincial de Curicó. De hecho, él explicó cómo debían ser los contratos, el pago de las leyes sociales y cómo funcionaba el proceso de visado, cuentan quienes asistieron.</p>
<p>“A nosotros nos dio una seguridad, pero máxima, imagínese. Dijimos: la pegamos con este trabajo. Vamos a trabajar en un proyecto entre la gobernación y la empresa privada, espectacular. Yo dije ‘ya me traigo a mis muchachos, vamos a estar bien’”, cuenta Paola.</p>
<p>La presencia de Paz Escalona se debía a que meses antes, en agosto de 2018, Manuel Castillo Maldonado se reunió con la entonces gobernadora, Macarena Pons, y el Departamento de Extranjería y Migración (DEM) de la gobernación de Curicó para hablar, según publicó la Gobernación en su página de Facebook, de una “modalidad de trabajo que podría ser replicada en otras provincias y regiones” (<strong>vea en la siguiente imagen una captura de pantalla con aquella publicación en Facebook</strong>). Dicha modalidad tenía que ver con un proceso masivo de ocupación de inmigrantes para la cosecha de arándanos por parte de una empresa contratista: <strong>Soluciones Agrícolas SpA</strong>. El hombre fuerte detrás de la operación sería su gerente general, <strong>Francisco Segundo Mendoza Berríos</strong>.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-155642" src="https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/Captura-de-Pantalla-2021-06-06-a-las-22.41.35.png" sizes="(max-width: 1440px) 100vw, 1440px" srcset="https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/Captura-de-Pantalla-2021-06-06-a-las-22.41.35.png 1440w, https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/Captura-de-Pantalla-2021-06-06-a-las-22.41.35-160x100.png 160w, https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/Captura-de-Pantalla-2021-06-06-a-las-22.41.35-350x219.png 350w, https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/Captura-de-Pantalla-2021-06-06-a-las-22.41.35-768x480.png 768w, https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/Captura-de-Pantalla-2021-06-06-a-las-22.41.35-1024x640.png 1024w" alt="" width="707" height="442" /></p>
<p>Entre septiembre y octubre, Paola y otros 21 venezolanos firmaron sus contratos en la oficina de <strong>Soluciones Agrícolas</strong>, entonces ubicada en Arturo Prat 330, Curicó. Pero, las cosas empezaron a ser distintas a lo que se había expuesto en el Hotel Raíces. Los contratos eran todos similares, pero los empleadores variaban. Se leían empresas como <strong>Agrícola El Recodo Spa</strong>, <strong>Servicios De Cosecha Geraldine Alejandra Nilo Cáceres E.I.R.L.</strong>, <strong>Agrícola Paola Molinet Troncoso E.I.R.L.</strong> o <strong>Servicios Auxiliares para el Agro Erika Segovia E.I.R.L.</strong>, entre otras.</p>
<p>Además, en los contratos el sueldo era solo de $288 mil, el mínimo legal a esa fecha, y no de $600 mil como les habían dicho. Cuentan los trabajadores entrevistados que en la empresa les aseguraron que así pagarían menos impuestos. Convencidos, firmaron. Con el contrato obtuvieron sus permisos de trabajo, documento obligatorio para que un extranjero pueda emplearse en Chile mientras se tramita la visa de residencia sujeta a contrato.</p>
<p>En octubre de 2018 empezaron las labores, pero al cabo de seis meses todo acabó abruptamente. La oficina de Arturo Prat fue vaciada y abandonada en una noche y Francisco Mendoza Berríos nunca más fue visto por los trabajadores ni por las autoridades. Millones de pesos en sueldos y leyes sociales quedaron sin pagar, mientras que las condiciones de vida y de trabajo no solo no cumplieron con la oferta inicial ni con varias normas laborales, sino que podrían constituir trabajo forzado.</p>
<p>Los antecedentes de esta investigación -realizada por los autores de este reportaje en colaboración con <a href="https://libera.ong/" target="_blank" rel="noopener">Fundación Libera</a>, una organización contra la trata de personas-, fueron entregados a la Fiscalía y están siendo indagados.</p>
<p>La fiscal a cargo, Marcela Rocha Mella, no se refirió al caso debido a que aún es una investigación reservada. Sin embargo, la fiscal especializada contra la trata de personas, Carolina Suazo, advierte que para que exista restricción de movimiento “no es necesario que la persona esté encadenada o encerrada”, sino que la víctima “no tiene una posibilidad real de salir de la situación”, ya que está sometida a amenazas que pueden ser variadas, asegura, entre ellas el despido y quedar en una situación migratoria irregular. Tampoco es requisito que una persona no reciba dinero para que se considere trabajo forzado, dice la fiscal. “En algunos casos puede haber pago”, dice Suazo, puesto que el delito “no dice relación con eso, sino con la forma, calidad, características del trabajo que se le ha exigido (a una persona) en condiciones que no fueron las comprometidas”. Y agrega: “Está relacionado con una afectación a la libertad”.</p>
<p>La Organización Internacional del Trabajo (OIT) define 11 indicadores para identificar el trabajo forzado, entre los que se cuenta la retención de salarios (parcial o total), el engaño, el abuso de vulnerabilidad, condiciones de vida y de trabajo abusivas, además de amenazas y restricción de movimiento. Así es justamente como se sentía Claudia Rodríguez, una de las compañeras de trabajo de Paola: “Atrapada”. Y “desde la primera semana, al descubrir que las cosas que me prometieron no eran ciertas”, dice. Esta es la historia.</p>
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<p><iframe loading="lazy" src="https://www.youtube.com/embed/6xLm5pEW9Ws?feature=oembed" width="500" height="281" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen" data-mce-fragment="1"></iframe></p>
</div>
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</div>
<h2 id="h2_0">PRIMERA PARADA: EL NORTE</h2>
<p>Partieron en bus de Curicó a Coquimbo para trabajar hasta enero en la cosecha de arándanos del fundo Tilama, propiedad de <strong>Valles del Sur SpA.</strong>, empresa que pertenece a <a href="https://www.sanjosefarms.com/" target="_blank" rel="noopener">San José Farms</a>, <a href="https://www.cmfchile.cl/institucional/mercados/entidad.php?mercado=V&amp;rut=96896990&amp;grupo=0&amp;tipoentidad=RVEMI&amp;row=AAAwy2ACTAAAByyAAO&amp;vig=VI&amp;control=svs&amp;pestania=21" target="_blank" rel="noopener">accionista del grupo Hortifrut</a>, <a href="https://hortifrut.com/quienes-somos/" target="_blank" rel="noopener">líder mundial en la producción y comercialización de berries</a>.</p>
<p>Cosechar no fue exactamente el trabajo para el que Paola y el resto de los trabajadores venezolanos fueron llevados a Tilama. La función, en realidad, era “limpiar” los arbustos que ya habían sido cosechados por temporeros haitianos. Limpiar quiere decir revisar las plantas una por una y sacar los pocos frutos rezagados. La diferencia entre hacer esto y cosechar fue, para los venezolanos, radical, porque se trataba de una tarea lenta, pesada y poco productiva, por la que nunca obtendrían el dinero prometido.</p>
<p>A final de mes, según demuestran las liquidaciones de sueldo revisadas, en lugar de los $600 mil prometidos solo consiguieron montos mensuales totales de $90 mil, $50 mil o incluso $30 mil.</p>
<p>“Pensamos que en poco tiempo cumpliríamos parte de nuestras metas, sueños que pronto se desvanecieron y se convirtieron en dolores de cabeza cuando en el primer pago vimos que no era lo que nos habían ofrecido”, cuenta Claudia.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-155640" src="https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/pag-7-tem%C3%A1tica-ar%C3%A1ndanos-850x500.jpg" alt="" width="702" height="413" /></p>
<p>En al menos ocho casos identificados, los anexos de contrato establecían que, además del salario mínimo, los trabajadores ganarían un bono de $430 por kilo una vez que alcanzaran la meta mensual de 2.090 kilos. En otras palabras, el bono comenzaría a hacerse efectivo a partir del kilo 2.091. Pero cosechar más de dos toneladas de fruta mensuales es, según productores agrícolas entrevistados para este reportaje, prácticamente imposible. Para lograrlo, sería necesario cosechar 85 kilos diarios aproximadamente, trabajando de lunes a sábado. Pero, un cosechero con experiencia logra sólo 50 kilos diarios, explica una productora de arándanos que ha preferido resguardar su identidad. Quienes logran esa cantidad, explica, “son excepciones”.</p>
<p>Así, los contratos estaban redactados de tal manera que nunca un trabajador accedería al bono de producción. El sueldo mínimo era, en realidad, a lo único que podían aspirar, pero ni siquiera eso consiguieron.</p>
<p>En muchos casos, el poco dinero sólo les permitió comprar comida. “Recibimos tan poco que solo alcanzaba para comer a medias y enviar algo de dinero a la familia”, dice Oscar Díaz, otro venezolano.</p>
<p>Las condiciones de vida tampoco eran las acordadas. Alojaron en Quilimarí, a una hora del fundo Tilama. “Una casa de tres habitaciones era para 14 personas”, cuenta Paola. Se acomodaron apretados en literas de tres, pero quien dormía en la parte superior sentía el cielo encima. Los que no cupieron en los dormitorios, se instalaron en el living. Todos compartían el único baño.</p>
<h2 id="h2_1">LOS HAITIANOS</h2>
<p>Desde 2016, el aumento de la migración abrió un lucrativo negocio para los intermediadores de mano de obra agrícola que fue explotado por Francisco Mendoza Berríos y sus socios, llegando a constituir una red de 23 empresas contratistas. Desde 2016 a 2018, estas fueron acogiendo a ciudadanos extranjeros y los primeros reclutados fueron haitianos.</p>
<p>Aunque no entendían las leyes laborales chilenas y tampoco conocían sus derechos, según cuentan, sabían que “lo más importante” era tener un contrato para poder solicitar visa. Al igual que los venezolanos, pensaron que la oferta era perfecta: el trabajo les proporcionaba vivienda, comida, transporte, salarios superiores al mínimo y, sobre todo, acceso a un estatus migratorio regular. Firmaron el contrato, cuyos detalles muchos no entendieron.</p>
<p>Los primeros fundos en los que trabajaron fueron Huanilla, de <strong>Agrícola San Clemente Limitada</strong>; y Tamaya, de <strong>Agrícola Cerrillos de Tamaya S.A.</strong>, ubicados en Montepatria y Ovalle, respectivamente. En ambos cosecharon mandarinas y desde entonces vieron recortados sus sueldos.</p>
<p>Jean Baptiste recuerda el mes en que recibió más dinero: junio de 2018. Ganó $380 mil, pero eso fue excepcional, asegura, ya que muchas veces ni siquiera recibió los $270 mil que estipulaba su contrato. Por cada balde con mandarinas recibían $300 por parejo, sin importar la cantidad de fruta: “Los baldes no se pesaban”, dice Jean Baptiste, aunque debían llenarlos lo máximo posible. Agrega que los días en que no se trabajaba, porque llovía o porque las faenas aún no comenzaban, simplemente no se pagaban: “Hubo veces en que por 22 días o 24 días seguidos no hubo trabajo y no nos pagó”. “Si no hay trabajo no es culpa nuestra (…). Tienes que pagarnos como dice el contrato”, cuenta que le decían a Manuel Castillo, el representante de Mendoza ante los trabajadores: “Pero no quiso”, cuenta.</p>
<p>El problema, dice Jean Baptiste, “es que nosotros no sabíamos nada de las leyes”.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-155644" src="https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/EJRLMYY7FRCETKMFBI2WUXJRQE.jpg" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" srcset="https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/EJRLMYY7FRCETKMFBI2WUXJRQE.jpg 900w, https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/EJRLMYY7FRCETKMFBI2WUXJRQE-160x107.jpg 160w, https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/EJRLMYY7FRCETKMFBI2WUXJRQE-350x233.jpg 350w, https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/EJRLMYY7FRCETKMFBI2WUXJRQE-768x512.jpg 768w" alt="" width="705" height="470" /></p>
<p>Dormían en contenedores y algunos en casas de Ovalle que no siempre tenían agua caliente o electricidad. Según cuentan los trabajadores, en ciertos casos hasta 12 personas debían apiñarse en una misma pieza y hasta 30 compartían un baño.</p>
<p>Cuando llegaron a Tilama, el tercer campo para ellos y el primero para los venezolanos, también durmieron en contenedores.</p>
<p>La comida, preparada en cocinas insalubres improvisadas en los campamentos junto a los baños y con poca agua, era para haitianos y venezolanos la misma todos los días: café o té y un trozo de pan para el desayuno; pasta y arroz de almuerzo y cena. Cuando pedían los alimentos para cocinarse ellos mismos, cuenta Enrique Martínez, otro venezolano, les entregaban cantidades insuficientes: “¿Cómo crees tú que con una cebolla y dos papas vamos a hacer una comida para la semana?”, preguntaba.</p>
<p>Claudia pensó que al recibir su primer pago podría tomar una decisión, “pero no fue así, porque también me habían mentido (respecto a las condiciones del contrato)”, cuenta. Además, no les dejaban firmar el libro de asistencia y las horas extras, que eran diarias, no las pagaban. “Con el paso del tiempo todo empeoró, porque nos dijeron que si queríamos podíamos irnos, pero que no iban a responder por nuestro salario adeudado ni por las prestaciones sociales”, explica.</p>
<p>Durante esos meses en Tilama, Claudia no podía dormir por las noches y lloraba constantemente. “Las limitaciones económicas derrumbaron las esperanzas de traer a mi hijo y mi madre que estaban en Venezuela”, cuenta. Pero a eso se sumaba otro factor que la hacía sentirse aún más atada a ese trabajo y sin posibilidad de salir.</p>
<h2 id="h2_2">LAS AMENAZAS</h2>
<p>“Todos vimos cuando una haitiana que pasaba se cayó y se rompió las piernas”, recuerda Paola. El accidente ocurrió en un sector del fundo Tilama donde la pendiente del cerro era particularmente empinada. “Tuvimos que bajar gateando”, cuenta. Al presenciar el accidente, Paola y otros trabajadores ya no quisieron subir. “Bajamos al bus”, cuenta Oscar Díaz, pero “el supervisor fue a buscarnos y nos amenazó. Nos dijo que si no volvíamos a subir nos iba a echar”, dice. Ese supervisor, recuerda, era Roberson Petit-Homme.</p>
<p>Más de 30 personas entrevistadas dicen haber experimentado amenazas mientras trabajaron para Mendoza. La amenaza siempre fue el despido y lo que conlleva: perder el estatus migratorio y los sueldos adeudados, además de quedar, literalmente, en la calle.</p>
<p>Las razones de las amenazas eran también reiterativas: si los trabajadores no cosechaban ciertas cantidades, si se quejaban por la comida, si no querían trabajar en lugares que consideraban peligrosos, si querían registrar la hora de inicio y término de la jornada en el libro de asistencia, si rechazaban trabajar los fines de semana o si no asistían por problemas de salud.</p>
<p>Fabiola Altidor, quien llegó de Haití en enero de 2018 para trabajar directamente con Mendoza, sufrió al menos dos amenazas de despido debido a condiciones de salud. Una de ellas ocurrió en el fundo Tamaya. Con fuertes dolores de estómago, abandonó el predio para dirigirse al hospital de Ovalle, a unos 30 kilómetros. Partió sin notificar al supervisor, quien, al regresar, la reprendió frente a los demás trabajadores y dijo que no se les permitía salir del lugar, ni siquiera por razones de salud, y la amenazó con despedirla y desalojarla.</p>
<p>Ser despedido implicaba, en primer lugar, detener el proceso de obtención de visa sujeta a contrato (la que todavía estaba siendo tramitada) y frustrar la obtención de la denominada “Permanencia Definitiva”, con la cual se puede residir indefinidamente en el país. Ese estatus migratorio es, en la mayoría de los casos, el anhelo de los trabajadores extranjeros, pero deben cumplir dos años seguidos de visa sujeta a contrato con el mismo empleador. En otras palabras, debían trabajar con Mendoza durante dos años.</p>
<p>Para todos los trabajadores entrevistados, irse no era una opción. “Él siempre decía que si cambiábamos de trabajo nadie iba a tener su residencia permanente”, cuenta Bernard Sanon, uno de los haitianos. “Si renunciábamos -agrega el venezolano, Miguel Ángel Pérez- nuestros documentos quedaban en el aire”.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter size-full wp-image-155641" src="https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/empleo-agri-e1632839934254.jpg" sizes="(max-width: 620px) 100vw, 620px" srcset="https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/empleo-agri-e1632839934254.jpg 620w, https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/empleo-agri-e1632839934254-160x90.jpg 160w, https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/empleo-agri-e1632839934254-350x198.jpg 350w, https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/empleo-agri-e1632839934254-558x314.jpg 558w, https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/empleo-agri-e1632839934254-279x157.jpg 279w" alt="" width="620" height="350" /></p>
<p>Las amenazas llegaron incluso a la violencia física. Herold Guillaume, haitiano, quien trabajaba para Francisco Mendoza desde 2016, recibió un día, mientras cosechaba en Tilama, un llamado de emergencia de su mujer, Judith. Ella estaba embarazada y se alojaba, junto con otras tres ex temporeras en la misma condición, en una casa en Ovalle. La dueña de la casa había cortado el agua, el gas y la electricidad. Según Herold, Francisco Mendoza no había pagado el arriendo hacía varios meses, a pesar de que mensualmente descontaba para ese fin $100 mil del sueldo de cada uno de los futuros padres. Ante la situación, Herold decidió partir de inmediato a Ovalle, pero el supervisor Roberson consideró que no tenía derecho a abandonar el fundo. Lo encontró en el paradero esperando el bus a Quilimarí y lo golpeó allí mismo, frente a otros haitianos.</p>
<p>El subprefecto Giordano Lanzarini, jefe de la Brigada Investigadora de Trata de Personas (Bitrap) de la PDI, asegura que la promesa de obtener la regularidad migratoria y la amenaza de perderla es frecuentemente uno de los medios comisivos del delito de trata de personas en Chile:</p>
<p>-Les dicen “mira, tú no tienes donde vivir, no hablas el idioma, así que sigue conmigo y yo me voy a encargar de hacer que te den una visa y ahí te puedes ir (…), si te vas no podrás efectuar los trámites migratorios para regularizarte”. Esos son los tipos de amenaza-, asegura Lanzarini.</p>
<p><strong>Valles del Sur</strong>, propietaria del fundo Tilama, aseguró mediante un correo electrónico que no estaban al tanto de lo descrito debido a que “la relación de nuestra empresa es con el supervisor del prestador de servicios y no con sus trabajadores directamente”. En su respuesta, la empresa agregó que “siempre estamos pendientes de que se mantenga un ambiente normal y adecuado de trabajo” e informó que “en 2019 terminamos nuestra relación con el Sr. Mendoza, ya que nuestros protocolos internos detectaron incumplimientos de su parte en algunos pagos de remuneraciones (…). Esta situación, además de dar término a esta relación, nos llevó a asumir y efectuar nosotros el pago de remuneraciones adeudadas”. Ninguno de los entrevistados confirmó haber recibido dicho pago.</p>
<p><strong>Agrícola San Clemente Limitada</strong> y <strong>Agrícola Cerrillos de Tamaya S.A.</strong> no respondieron nuestras preguntas. Tampoco lo hizo Manuel Castillo Maldonado y fue imposible contactar a Francisco Mendoza Berríos. Lo llamamos a distintos números de teléfono de diferentes empresas, pero ninguno contestó y algunos ya ni siquiera existen. También intentamos contactarlo por medio de Facebook, pero no obtuvimos respuesta y ninguna de las personas que entrevistamos y que trabajaron para sus empresas guarda hoy alguna dirección de correo electrónico de él.</p>
<h2 id="h2_3">SEGUNDA PARADA: EL SUR</h2>
<p>Si la experiencia de Tilama fue frustrante, faltaba lo peor para Paola y otros 18 venezolanos y diez haitianos entrevistados que decidieron seguir con Mendoza luego de que acabara la temporada en el norte. Para entonces habían firmado una “Modificación de Contrato” que establecía que ahora el mandante -es decir donde se llevaría a cabo la cosecha-, sería <strong>Agrícola Los Robles Limitada</strong>, propietaria de fundo El Arrayán, ubicado a unos cinco kilómetros de Purranque (Región de Los Lagos). Un segundo fundo aparecería luego, Caiquenes, de <strong>Inversiones La Estaquilla S.A.</strong></p>
<p>Algunos venezolanos que habían trabajado en Tilama rechazaron la oferta y se devolvieron a Curicó. Quienes sí firmaron –unas 200 personas, según los testimonios–, recibieron todo tipo de disculpas y promesas: “En el sur todo será ​​diferente”, recuerdan que les decían. Todos necesitaban el empleo y alojamiento, porque no tenían dinero para comenzar en otro lugar. Además, el esfuerzo debía al menos valer la pena para lograr la visa y postular a la Permanencia Definitiva.</p>
<p>En Los Lagos, las cosas resultaron ser un <em>deja vu</em> del norte, aunque las condiciones habitacionales esta vez fueron peor. Los más afectados se quedaron en 20 contenedores instalados cerca del predio y en donde “al principio no había nada, ni cocina ni baños”, explica una trabajadora. Los primeros días debían bañarse con baldes de agua, incluso a la intemperie. Luego instalaron seis duchas unisex con cortinas transparentes para un total de 94 trabajadores. No había comedor, y se cocinaba junto a los baños químicos, los que se limpiaban una vez a la semana. El resultado era un espacio denigrante y nauseabundo.</p>
<p>“Tengo amigos que vivían allí y me decían que era terrible. Incluso los vecinos del campamento comenzaron a quejarse”, cuenta una persona que se alojó en La Unión.</p>
<p>En febrero del 2019, la Inspección Provincial del Trabajo de Osorno se presentó en el campamento. El organismo detectó que las distintas empresas –<strong>Soluciones Agrícolas SPA</strong>, <strong>Servicios Agrícolas El Maule SPA</strong>, <strong>Agrícola Nilo SPA, Servicios San Cristóbal SPA</strong>, <strong>Servicios de Cosechas Nilo SPA</strong>, <strong>Paola Andrea Molinet Troncoso Servicios de Cosecha EIRL</strong>– estaban relacionadas entre sí. Lo mismo advirtió más tarde el Juzgado de Letras del Trabajo de Curicó, al asegurar que las empresas constituyen una unidad económica, ligadas por idénticos representantes legales o por los mismos socios. Algunas están conectadas porque sus dueños son familiares y todas tienen una dirección laboral común. Ninguna se encontraba inscrita en el Registro de Intermediadores Agrícolas que lleva la Dirección del Trabajo y que constituye un requisito obligatorio para operar.</p>
<p>Todas fueron sancionadas por incumplir normas sanitarias al “no proveer condiciones mínimas de campamento”. En concreto, las faltas eran “no contar con cuartos de baño dispuestos [equipados] de excusado, lavatorio y ducha con agua fría y caliente, separado para hombres y mujeres y no proveer dormitorios, container para pernoctar, separados por sexo”.</p>
<p>Además, la Inspección Provincial del Trabajo de Osorno en conjunto con la Seremi de Salud constató que los lugares de habitación no cumplían con el espacio necesario, la ubicación, las condiciones de aislamiento y temperatura; que existía una falta de manejo y disposición adecuados de desechos industriales líquidos y sólidos, y que faltaban medios para extinguir incendios.</p>
<p>Los temporeros trabajaban desde las 8:30 hasta las 20:30 y solo tenían 30 minutos para almorzar. Así lo precisan también las demandas laborales que más tarde algunos trabajadores interpusieron contra las empresas de Mendoza. Además, varios temporeros aseguraron que tenían prohibido poner la hora de entrada y de salida en el libro de asistencia. “Nosotros nada más estábamos autorizados [a] firmar”, explica una entrevistada.</p>
<p>Los domingos y festivos también se trabajaba. De hecho, las empresas fiscalizadas fueron sancionadas por “no otorgar descanso dominical y/o festivos”.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-155647" src="https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/C77OACOD6ZDEJETGDKYI2OCGBQ.jpg" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" srcset="https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/C77OACOD6ZDEJETGDKYI2OCGBQ.jpg 900w, https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/C77OACOD6ZDEJETGDKYI2OCGBQ-160x107.jpg 160w, https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/C77OACOD6ZDEJETGDKYI2OCGBQ-350x233.jpg 350w, https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/C77OACOD6ZDEJETGDKYI2OCGBQ-768x512.jpg 768w" alt="" width="707" height="471" /></p>
<p>Las largas jornadas se sucedían cosechando sin guantes, sin gorros y sin protección solar. Al final del mes no se informaba respecto de la cantidad de kilos recogidos y los trabajadores recibían montos aparentemente aleatorios y bajos, sin que se les detallara cómo se habían calculado, más la promesa de que lo adeudado se pagaría “después”. Respecto de las leyes sociales, la Inspección Provincial del Trabajo de Osorno constató que no eran pagadas correctamente y en algunos casos, como en el de Paola, nunca fueron canceladas. Así también lo precisa la sentencia del juzgado.</p>
<p>En medio de todo este escenario, las amenazas de despido se intensificaron: “Empezó [el supervisor] a hacernos amenazas individuales. Si no hacíamos 10 cajas [de arándanos] en el día, nos iban a despedir. Al día siguiente hicimos 12 cajas, [y dijeron que] si no hacemos 14 cajas, nos despedirán. Al día siguiente, si no hacemos 15 cajas, nos despedirían”, dice un entrevistado. Incluso, el agua parecía ser entregada a regañadientes: “Todos los días gritábamos ‘y el agua y el agua’, y el agua tardaba en llegar. Pero un día eran como las cuatro de la tarde y no habían traído agua. Y empezamos a gritar y gritar: ‘No somos esclavos, danos agua, danos agua»’, cuenta Paola.</p>
<p>Para los trabajadores entrevistados la situación era “una locura. Por la presión, el hambre, la necesidad, la situación que vivíamos era desesperada”, dicen.</p>
<p><strong>Agrícola Los Robles</strong> aseguró que los primeros dos años con el contratista se desarrollaron “sin ningún tipo de problema”, pero que “en el tercer año, al finalizar la cosecha, nos dimos cuenta que la empresa comenzó a tener irregularidades laborales y de caja. Producto de eso, dejamos de trabajar con ellos”.</p>
<p>En opinión de la fiscal Carolina Suazo, “sería esperable” que ante información como la levantada en este caso, la Inspección del Trabajo “hiciera una denuncia para que se investigue cuál es la situación, sobre todo si son migrantes que han ingresado hace poco al país”, dice. Además, porque según explica el subprefecto Lanzarini, en los casos de trata de personas con fines laborales el delito ocurre así: “Ofrecen excelentes condiciones, mil dólares de salario, buen horario de trabajo, descanso, vacaciones, un buen lugar donde vivir e incluso hasta la comida”. Pero una vez que están en el lugar, dice, “ya el salario no son mil dólares, trabajan todo el día en jornadas extenuantes, sábado y domingo, no tienen vacaciones, viven en condiciones deplorables, hacinados, bajo presión” y, además, “muchas veces no hablan el idioma, no tienen a quién pedir ayuda”.</p>
<p>Ese era el caso de Bernard Sanon y de muchos otros. “Cuando estaba con él (Mendoza), no sabía nada de leyes, no sabía cómo estaban las cosas, no hablaba mucho español. No tuve apoyo. No teníamos a nadie que nos ayudara”.</p>
<p>Sin embargo, las empresas de Mendoza sólo recibieron multas por incumplimiento administrativo. Según la información entregada por la Dirección del Trabajo, los hechos no fueron denunciados ni a la Bitrap ni al Ministerio Público, a pesar de que este organismo forma parte de la Mesa Intersectorial de Trata de Personas y debe denunciar los hechos que pudieran ser constitutivos de trata de personas. El inspector provincial de Osorno, Juan Sánchez Pinto, señaló tener el recuerdo de haber hablado con la PDI, pero que por el tiempo transcurrido no tenía certeza de ello y debía revisar las diligencias realizadas. Hasta la publicación de este reportaje, no lo confirmó.</p>
<p>“Cuando hace fiscalizaciones, la Inspección del Trabajo muchas veces lo ve como infracciones al Código Laboral. Es un problema de detección, pues no porque en una empresa exista un contrato de trabajo va significar que no exista la posibilidad de trata de persona”, insiste Lanzarini: “Si usted googlea ‘trata de persona’ va a encontrar imágenes que no tienen nada que ver con eso: gente amarrada, en cadenas, detrás de barrotes. Eso no existe, porque la trata de persona es un modo de esclavitud moderna donde no hay barrotes, sino que la gente es controlada a través de un medio comisivo que no se ve, como el aprovechamiento de la situación de vulnerabilidad, amenazas y engaños”.</p>
<h2 id="h2_4">“EN REBELDÍA”</h2>
<p>Para marzo de 2019 los trabajadores seguían sin recibir salarios, sin obtener su visa, pasando frío, muchas veces hambre y habiendo gastado sus pocos recursos en mejorar su alimentación.</p>
<p>El trabajo en los fundos El Arrayán y Caiquenes había terminado y todos fueron trasladados a Curicó para desempeñarse en <em>packing</em> de uva y cosecha de manzanas. Algunos no continuaron, dando por perdidos los sueldos infinitas veces postergados, olvidando su visa sujeta a contrato y, por ende, la Permanencia Definitiva.</p>
<p>Otros continuaron, esperanzados en que la visa llegaría. “Trabajamos con él (Mendoza) mucho tiempo, porque queríamos tener papeles. Siempre pensé que una vez que los tuviera, lo dejaría inmediatamente”, dice Bernard Sanon.</p>
<p>Dejaron Purranque en la noche y llegaron a Curicó en la madrugada.</p>
<p>A la mañana siguiente, los trabajadores, entre los que se encontraba Paola, fueron citados por Manuel Castillo para recibir el pago de febrero. Paola se percató de que, una vez más, el monto no correspondía y decidió interponer, junto a otros compañeros, una denuncia en la Inspección del Trabajo. Castillo despidió -“por necesidad de la empresa”- a todos los que firmaron la denuncia. Así lo relata la sentencia del Juzgado de Letras del Trabajo de Curicó que falló en favor de Paola.</p>
<p><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-155648" src="https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/Que-es-la-inspeccion-del-trabajo.jpg" sizes="(max-width: 700px) 100vw, 700px" srcset="https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/Que-es-la-inspeccion-del-trabajo.jpg 700w, https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/Que-es-la-inspeccion-del-trabajo-160x75.jpg 160w, https://www.ciperchile.cl/wp-content/uploads/Que-es-la-inspeccion-del-trabajo-350x165.jpg 350w" alt="" width="702" height="330" /></p>
<p>Para los demás, la historia también terminó en Curicó, aunque de manera diferente.</p>
<p>Al cabo de un mes, los trabajadores venezolanos fueron reunidos y les comunicaron que la empresa había quebrado. “Me dijeron ‘toma $100 mil y ya está’, más nada”, asegura uno de los entrevistados.</p>
<p>A los haitianos que habían comenzado a trabajar en el <em>packing</em>, les dijeron que debían firmar una carta de renuncia voluntaria, en la que se establecía que las empresas no tenían deudas pendientes. Los haitianos que habían comenzado a cosechar manzanas, en tanto, también fueron obligados a firmar una carta de renuncia a cambio de $100 mil.</p>
<p>Para fines de marzo, Francisco Mendoza acumulaba 25 demandas laborales por despido injustificado y vulneración de derechos fundamentales. Ni él ni ninguno de los representantes legales de la red de empresas se presentaron a los juicios. Los declararon culpables “en rebeldía”, según las cinco sentencias que fallaron los casos, y fueron condenados a pagar todo lo adeudado en remuneraciones, aviso previo, vacaciones, cotizaciones impagas y horas extras. Los montos van desde los $7 millones a los $17 millones. Además, siete empresas fueron sancionadas por la Inspección del Trabajo por un total de 288 UTM.</p>
<p>Para esa misma fecha, la oficina de <strong>Soluciones Agrícolas SpA</strong>, en calle Arturo Prat 330, había sido desocupada por la noche. Una de las entrevistadas, que hacía aseo en el lugar, cuenta que una mañana llegó y “toqué y toqué, y no abrió nadie. Después salió una [persona] de la oficina del frente y dijeron ‘ahí no hay nadie. Esa oficina la desocuparon’. No quedó nada, ni sillas. Llamé a la haitiana que era su secretaria y me dijo: ‘también me dejaron botada’”.</p>
<article class="single-extracto">
<div class="single-extracto__body">
<p><strong>IMPUNIDAD PARA EL TRABAJO FORZADO</strong></p>
<p>¿Por qué la gobernación de Curicó se prestó para dar credibilidad a las empresas de Francisco Mendoza? Según Juan de Dios Cardemil –quien actualmente es el encargado del Departamento de Extranjería (DEM) de la Gobernación Provincial de Curicó– charlas como la realizada en el Hotel Raíces se hacen como actividad de “vinculación con el medio”. Sin embargo, reconoce que no existe un protocolo para discriminar si el DEM debe o no respaldar a una empresa u organización en particular. “Es algo súper abierto”, dice.</p>
<p>Sergio Maureira, secretario general de la Asociación de Exportadores de Fruta de Chile (ASOEX), asegura que “la política de cumplimiento laboral en Chile no considera un sistema de certificación, cuestión que como gremio hemos planteado varias veces al Ministerio del Trabajo, como un instrumento que eleve el cumplimiento de las empresas”. Según Maureira, la respuesta que han recibido es que “legalmente no es posible, pues los organismos fiscalizadores están facultados solo para fiscalizar y sancionar, pero no para establecer políticas de cumplimiento preventivo”.</p>
<p>En las últimas ediciones del Informe sobre Trata de Personas (TIP) del Departamento de Estado de Estados Unidos, se ha destacado la preocupación por el bajo número de investigaciones y enjuiciamientos por trata de personas con fines de trabajo forzoso en Chile.  Según la Dirección de Trabajo, no hubo casos relacionados con trata de personas con fines de trabajo forzado en las regiones de Coquimbo, Maule y Los Lagos entre 2016 y 2020.</p>
<p>La fiscal Carolina Suazo indica que una de las principales trabas para perseguir el trabajo forzado en Chile es que, por ley, éste solo puede ser penado cuando está vinculado a trata de personas. Pero, “no todo caso de trabajo forzado es trata de personas”, explica.</p>
<p>Para que exista trata de personas, debe acreditarse la existencia de tres acciones previas: captación, traslado y recepción o acogida. “Aquellas situaciones en que no se pueden acreditar estos tres ejes, quedan sin sanción”, dice la fiscal, aunque se acredite la existencia de trabajo forzado. “Si no es trata de personas, queda impune”, agrega.</p>
<p>Entre 2019 y 2020, fueron investigadas 21 causas por trata de personas con fines de trabajo forzado. De ellas, 17 terminaron en archivo provisional, pues no aparecieron antecedentes que permitieran desarrollar diligencias. Por ahora, los extrabajadores de Francisco Mendoza esperan a ver si sus causas engrosan esa lista de casos archivados.</p>
<p>(**) <em>Esta investigación periodística se financió con una subvención de </em><em><a href="https://freedomfund.org/" target="_blank" rel="noopener">Freedom Fund,</a> una organización internacional contra la esclavitud.</em></p>
<p>*Fuente: <em><strong><a href="https://www.ciperchile.cl/2021/09/28/fiscalia-investiga-denuncia-de-trabajo-forzado-masivo-de-inmigrantes-en-cosecha-de-arandanos-y-mandarinas/">CiperChile</a></strong></em></p>
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<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2021/09/30/fiscalia-investiga-denuncia-de-trabajo-forzado-masivo-de-inmigrantes-en-cosecha-de-arandanos-y-mandarinas/">Fiscalía investiga denuncia de trabajo forzado masivo de inmigrantes en cosecha de arándanos y mandarinas</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2021/09/30/fiscalia-investiga-denuncia-de-trabajo-forzado-masivo-de-inmigrantes-en-cosecha-de-arandanos-y-mandarinas/feed/</wfw:commentRss>
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		<title>De cada cual ¿qué? a cada cual ¿cómo?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 15 Sep 2021 19:14:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Socialismo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>"La idea por la que abogamos es que no se trata de definir un principio que solucione la contradicción entre la producción y la distribución en el socialismo, o creer que la conciencia socialista se forma por sí sola y una vez establecida superará los males «pendientes» del sistema."</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2021/09/15/de-cada-cual-que-a-cada-cual-como/">De cada cual ¿qué? a cada cual ¿cómo?</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right; padding-left: 40px;">La gente de derecha tiene entre sus argumentos preferidos el dicho que «lo que mueve la economía es el capital», «sin capital, el país, la economía muere», «lo que crea riqueza es el capital»</p>
<p style="text-align: right; padding-left: 80px;">Hace unos días, la <strong>Deutsche Welle</strong> publicó una noticia acerca del proceso y las necesidades que vive la locomotora de la Unión Europea:   <span style="font-size: 16px;"><em><a href="https://www.dw.com/es/alemania-necesitará-por-lo-menos-400000-inmigrantes-al-año-para-sostener-su-economía/a-51142746">Alemania necesitará por lo menos 400.000 inmigrantes al año para sostener su economía: Con una inmigración neta de alrededor de 400.000 personas al año, podemos mantener el potencial de mano de obra casi constante, dice a DW, el investigador Herbert Brücker.</a><br />
<span style="font-size: 13px;">Es decir, el capital solo no produce riqueza, se requieren brazos, manos, se requiere trabajo. ¿Pero qué es el trabajo? ¿Cómo se remunera? ¿Cómo debiera ocurrir en una sociedad que ha decido avanzar por la vía del socialismo?. Una interesante discusión, especialmente para quienes anhelan cambiar la sociedad y quizás idealizan el proceso, no logrando ver aún las dificultades que acechan. Quien escribe el artículo que publicamos habla desde la práctica y experiencia. Una tremenda oportunidad para aprender.<br />
La Redacción de <strong>piensaChile</strong></span></em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Publicado en <em><strong>piensaChile</strong></em>: 15 de septiembre de 2021</p>
<p>Publicado en <strong><em>Rebelión</em></strong> el  17/07/2008</p>
<p>La primera vez que leí Crítica al Programa de Gotha[1] estudiaba la carrera de Filosofía en Moscú y quedé sorprendida al descubrir que no estaba lo que debía encontrar: el principio de distribución socialista -de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo- tan manejado por los manuales y profesores de Marxismo. […]</p>
<p>La primera vez que leí Crítica al Programa de Gotha[1] estudiaba la carrera de Filosofía en Moscú y quedé sorprendida al descubrir que no estaba lo que debía encontrar: el principio de distribución socialista -de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo- tan manejado por los manuales y profesores de Marxismo. La única referencia a este «principio», en las obras de los clásicos del marxismo aparecía en dicho texto. Comenté con varios profesores el tema y unos me insistían en que estaba definido, lo que me hizo leer varias versiones de traducciones del texto, y otros me recomendaban hacer una investigación para esclarecer dónde y a partir de qué momento histórico aparece el principio definido en los textos de Filosofía Marxista y Economía Política del socialismo. Dejé las cosas como estaban y me quedé con la duda.</p>
<p>Después de la caída del socialismo en Europa del Este y las crisis del Período Especial en Cuba, se dejó de hablar del tema. Hace unos años, me llamó la atención el hecho de que en la medida que se reestructuraba la economía cubana y comenzaban a publicarse las reflexiones sobre este proceso, se comenzó también a utilizar el concepto de equidad como criterio de distribución[2] y se omitía el mencionado principio aunque en el discurso político se afirmaba que seguíamos en la construcción del socialismo.</p>
<p>Luego del impacto en la sociedad cubana de los últimos cambios en la política salarial del país y a partir del debate abierto por la Revolución Bolivariana sobre el Socialismo del siglo XXI, he visto continuas referencias a la necesidad de restablecer el valor del trabajo humano como principal criterio de distribución, reconocimiento y diferenciación social y recuperar el principio de distribución socialista, «de cada cual según sus capacidades, a cada cual según su trabajo». Así, volví sobre el texto de Marx y diversas reflexiones de Lenin sobre el mismo y como no encontré el llamado principio decidí finalmente exponer mis consideraciones.</p>
<p>Marx comienza la Crítica al Programa de Gotha refutando la idea de Lasalle del «trabajo como fuente de toda riqueza y cultura». Está tan arraigada y aceptada en el sentido común que se subestima el hecho de que ella fue el punto de partida de la crítica marxiana. Detrás de esta afirmación de Lasalle se oculta la verdadera esencia de la producción capitalista: maximizar las ganancias y las tasas de beneficios socavando al mismo tiempo las dos fuentes originales de toda riqueza: la naturaleza y el ser humano.</p>
<p>El capitalismo explota y agota todas las posibilidades creadoras de la vida natural y humana y junto a ellas despoja a las personas de la capacidad de proyectar sus sueños, fantasías e ideales. Por eso, Marx insiste en el sentido abstracto de la frase, que retoma Lasalle del liberalismo para convertir en ideal socialista, frase que silencia las condiciones en que el trabajo humano produce riquezas y las formas de apropiación de las verdaderas fuentes de riquezas.</p>
<p>«Los burgueses tienen razones muy fundadas para atribuirle al trabajo una fuerza creadora sobrenatural, pues precisamente del hecho de que el trabajo está condicionado por la naturaleza se deduce que el hombre que no dispone de más propiedad que su fuerza de trabajo, tiene que ser, necesariamente, en todo estado social y de civilización, esclavo de otros hombres, de aquellos que se han adueñado de las condiciones materiales de trabajo. Y no podrá trabajar, y por consiguiente, vivir, más que con su permiso».[3]</p>
<p>Esta crítica de Marx apunta a las esencias del sistema de explotación capitalista. El capitalismo bajo la psicosis de la competencia cambia los significados del trabajo, convirtiéndose éste en un bien escaso preñado de un fuerte componente de incertidumbre. El trabajo bajo el poder del capital contribuye a fortalecer las desigualdades entre los ciudadanos y dar vitalidad a la competencia. La instauración de un ejército de reserva de trabajo permanente sigue siendo un elemento propulsor y dinamizador de la economía neoliberal.</p>
<p>«El argumento es que el pleno empleo, como valor orientador de la economía, pondría en peligro la situación general del empleo. Se desarrolla así una conciencia de que es prioritario salvar la situación general del empleo aunque ello implique un desempleo estructural creciente, empleos menos estables, peor pagados, etc. El tributo que se brinda en nombre del valor supremo de la competencia, se paga con sacrificios humanos en la modalidad de desempleo, inseguridad económica y social y retrocesos en conquistas alcanzadas».[4]</p>
<p>Si para Marx es importante hacer conceptualizaciones, también le resulta necesario esclarecer cuestiones sobre los mecanismos sociales de regulación del trabajo para armar teóricamente a la clase obrera en su lucha contra el capitalismo y la construcción consciente de la sociedad futura. En la Crítica al Programa de Gotha, Marx refuta el planteamiento de Lasalle acerca de que el trabajo pueda ser regulado colectivamente con un reparto equitativo de su fruto.</p>
<p>Marx arremete contra Lasalle por lo dañino que resulta para la teoría y práctica revolucionaria reproducir esquemas de pensamiento que legitiman la lógica de funcionamiento de la sociedad capitalista en la proyección de la sociedad futura y crean una visión idílica de las posibilidades inminentes del cambio social al margen del desarrollo de la nueva sociedad en su totalidad real.[5]</p>
<p>Asimismo el autor demuestra en su Crítica… que el socialismo es un proceso de deconstrucción y construcción al unísono de viejas y nuevas formas de relaciones y convivencias humanas. En la sociedad socialista siguen existiendo aspectos económicos, morales y culturales que llevan el sello de la vieja sociedad de la cual han salido, y aunque en las nuevas condiciones «nadie puede dar sino su trabajo», y nada puede pasar a ser propiedad privada «fuera de los medios individuales de consumo», reina el mismo principio de distribución que en el intercambio de mercancías equivalentes: «se cambia una cantidad de trabajo, bajo una forma, por otra cantidad igual de trabajo, bajo otra forma distinta». La igualdad y la equidad se miden por el mismo rasero: por el trabajo, y consecuentemente siguen llevando la limitación del derecho burgués.[6]</p>
<p>Este derecho sigue siendo un «derecho desigual» pues no reconoce el trabajo fuera de la esfera de la producción, ni las diferencias físicas e intelectuales de los individuos, sus condiciones de vida o su situación familiar. Pero, como reconoce el propio Marx, el derecho no puede ser nunca superior al desarrollo socioeconómico y cultural de la sociedad que lo condiciona, por consiguiente, estos defectos son inevitables en la primera fase de la sociedad comunista.</p>
<p>Esta igualdad desigual solo será superada, según Marx, en la fase superior de la sociedad comunista</p>
<p>«[…] cuando haya desaparecido la subordinación esclavizadora, de los individuos a la división del trabajo, y con ella, la oposición entre el trabajo intelectual y el trabajo manual; cuando el trabajo no sea solamente un medio de vida, sino la primera necesidad vital; cuando, con el desarrollo de los individuos en todos sus aspectos, crezcan también las fuerzas productivas y corran a chorro lleno los manantiales de la riqueza colectiva, solo entonces podrá rebasarse totalmente el estrecho horizonte del derecho burgués, y la sociedad podrá escribir en sus banderas: ¡De cada cual, según sus capacidades; a cada cual, según sus necesidades!».[7]</p>
<p>Este criterio o principio de distribución se sustenta en cambios esenciales en el modo de producción y tiene como fundamento concebir el trabajo humano no como medio de vida, sino como la primera necesidad vital. Entender el trabajo como necesidad vital no es lo que vulgarmente se entiende en la frase «el que no trabaja se muere»; se refiere a aquel trabajo humano que ha dejado de ser una obligación, una aversión, una enajenación y se convierte en actividad consciente, creativa, participativa, disfrutable y transforma al individuo en sujeto emancipado.</p>
<p>El cambio en la actitud hacia el trabajo no es espontáneo ni casual, hay que crear condiciones que lo favorezcan y que tributan, como señala Marx, a cambios esenciales en las diferentes esferas de la vida humana, no de manera fragmentada sino como totalidad armónica y coherente. Es un reto para la práctica del socialismo, especialmente en Cuba, restablecer el trabajo como principal criterio de distribución, reconocimiento y diferenciación social, y para ello se hace necesario, entre otras cuestiones, fortalecer económica, jurídica, política e ideológico-culturalmente la autoridad y el poder efectivo de los colectivos laborales en la toma de decisiones y el control sobre los procesos productivos, dar más participación y responsabilidad individual y colectiva a los trabajadores en los procesos laborales y sociales, potenciar y estimular las iniciativas y la creatividad, facilitar la superación y calificación de los trabajadores, involucrarlos en los programas esenciales de transformación social como sujetos activos.</p>
<p>Se hace imprescindible para nuestra práctica socialista dar mayor coherencia a las formas de distribución en correspondencia con las condiciones reales del desarrollo productivo cubano, considerando las necesidades materiales y espirituales concretas de los trabajadores. Ya alertaba Marx en este texto, sin haber vivido la experiencia socialista, cómo se reproduce la lógica burguesa cuando se fragmenta la distribución de la producción y se trata como momento independiente del modo de producción, «¿por qué volver a marchar hacia atrás?».[8]</p>
<p>Si aceptamos, de acuerdo al mencionado principio de distribución socialista, que todos los miembros de la sociedad pueden dar de sí toda su capacidad pero reciben a cambio solo la equivalencia de lo que entregan en energías físicas e intelectuales con fines productivos, caemos en la trampa de fragmentar la realidad a conveniencia. Para que el ser humano entregue el máximo de sus capacidades requiere tener lo necesario para ello.</p>
<p>Es ingenuo e irresponsable pensar que elevar el nivel técnico, modernizar los medios de producción, los niveles alcanzados de mecanización en procesos tecnológicos importantes, la calificación técnico-profesional alta de la fuerza de trabajo, sean premisas económicas suficientes para que desaparezca una de las fuentes más importantes de desigualdad social: el contraste entre el trabajo físico e intelectual y la subordinación a la división social del trabajo. Estas condiciones hablan solo del comienzo de una nueva etapa, como escribió Lenin a los obreros rusos, «[…] más difícil, más radical, más esencial y más decisiva que el derrocamiento de la burguesía, pues es una victoria obtenida sobre la propia rutina y la indisciplina, sobre el egoísmo pequeñoburgués, sobre todos esos hábitos que el maldito capitalismo ha dejado en herencia al obrero y al campesino».[9]</p>
<p>Las revoluciones socialistas son procesos de pasiones y fuerzas donde los sujetos sociales sienten la necesidad de hacer por el cambio social. Che Guevara, analizando la experiencia del socialismo, llamó la atención sobre el hecho de que:</p>
<p>«[…] nosotros no hemos logrado todavía que el hombre entregue, sino que hemos colocado un aparato donde la sociedad succiona […] que el hombre sienta la necesidad de hacer trabajo voluntario es una cosa interna y que el hombre sienta la necesidad de hacer trabajo voluntario por el ambiente es otra. Las dos deben estar unidas. El ambiente debe ayudar a que el hombre sienta la necesidad de hacer trabajo voluntario, pero si es solamente el ambiente, las presiones morales las que obliguen a hacer al hombre trabajo voluntario, entonces continúa aquello que mal se llama la enajenación del hombre, es decir no realiza algo que sea una cosa íntima, una cosa nueva, hecha en libertad y no que sigue esclavo».[10]</p>
<p>Las formas activas de emergencia del sujeto social en los procesos de cambios no son juegos formales ni planteos burocráticos, ellas obedecen a un conjunto de factores de estabilidad y conflicto sociohistóricos y culturales que se entrecruzan y condicionan el sentido y la dirección del proceso de transformación social. Al mismo tiempo, la construcción socialista es un proceso paulatino de transformación y creación continua de vínculos de solidaridad y justicia. ¿Cómo resolver este antagonismo en el socialismo que requiere, para convertirse en proyecto aceptado y de construcción de vida digna y justa, avanzar en la satisfacción de las necesidades humanas?</p>
<p>La respuesta, más que en la teoría, está en las experiencias de los Sábados Comunistas de los obreros rusos en 1919, los Trabajos Voluntarios del pueblo cubano en los años 60 y los Contingentes Obreros de la construcción y la agricultura en los años difíciles del Período Especial para la Revolución Cubana, en la década del 90 del siglo XX. Estas experiencias sentaron pautas para la creación de nuevas relaciones sociales y de una nueva organización del trabajo que conjugara la introducción de la ciencia y la tecnología con el fortalecimiento de la autoridad y el poder efectivo del colectivo de trabajadores en la vida social. Estas prácticas pretendieron superar los marcos estrechos de un modo de producción todavía ineficiente y de una distribución equivalente al trabajo entregado, de acuerdo con la fórmula «a igual cantidad de trabajo, igual cantidad de productos». Ellas introducen un nuevo elemento como criterio de medida del trabajo: el aporte colectivo a la sociedad a partir de la concientización por los trabajadores de la importancia de su trabajo para la vida de todos y todas.</p>
<p>Acerca del significado histórico de los Sábados Comunistas reflexionó Lenin: «Los Sábados Comunistas, tienen una magna importancia histórica precisamente porque nos muestran la iniciativa consciente y voluntaria de los obreros en el desarrollo de la productividad del trabajo, en el paso a una nueva disciplina laboral y en la creación de las condiciones socialistas en la economía y en la vida».[11]</p>
<p>Lenin alertó sobre no aprovecharse de esta experiencia para identificar cualquier otro tipo de trabajo que desvirtuara la esencia de lo nuevo creado. No es el nombre lo que define la cualidad de esta iniciativa obrera, sino el proceso de trabajo diferente, los éxitos prácticos y la manera prolongada y ejemplar de dirigir, organizar y controlar el propio trabajo. Esta iniciativa obrera se insertó también en la vida política y sentó nuevas pautas para el ejercicio de la democracia socialista.</p>
<p>El teleologismo que se impuso a las prácticas socialistas soviéticas cercenó esta experiencia en aras de un futuro que exigía perder el sentido histórico del momento y sacrificar la vida cotidiana de los propios actores sociales. Se insistió más en conocer la realidad que en la necesidad de los cambios sociales subestimándose en el proceso el papel activo, participativo y transformador del sujeto en el devenir social de acuerdo a sus necesidades e intereses.</p>
<p>Lamentablemente en la experiencia histórica del socialismo se ha pasado muchas veces por alto que:</p>
<p>«La práctica más severa confirma que el carácter de un proceso solo está determinado por las contradicciones sociales que resuelve y no por un supuesto protagonista que puede ser virtual (como lo ha sido en la mayor parte de la historia) y que ha defendido un proyecto como suyo, pero que en realidad lo han convertido, por exclusión, en un proyecto que nada o muy poco tiene que ver con él».[12]</p>
<p>Desde los inicios de la Revolución Cubana, Che Guevara criticó la determinación mecánica de objetivos sociales sin la participación consciente de los trabajadores.</p>
<p>Al pensar la revolución y la construcción socialista Che insiste en la relación entre las necesidades e intereses sociales e individuales. Hace énfasis en que el socialismo se fundamenta en la satisfacción de las necesidades básicas y los deseos de realización individual y colectiva. Así arremete contra los discursos político-ideológicos que intentan promover un socialismo al margen de las necesidades e intereses de la sociedad y de los individuos recurriendo, solo, a experiencias históricas o culturales fuera del contexto de la vida cotidiana de los hombres y las mujeres que construyen la sociedad socialista.</p>
<p>«Y si conocemos el rumbo por donde tenemos que caminar nos falta solamente conocer la parte diaria del camino a realizar. Y esa parte no se la puede enseñar nadie, esa parte es el camino propio de cada individuo, es lo que todos los días harán, lo que recogerá en su experiencia individual y lo que dará de sí en el ejercicio de su profesión, dedicado al bienestar del pueblo».[13]</p>
<p>Los Trabajos Voluntarios resignificaron los sentidos económicos, éticos y políticos de la Revolución Cubana y de la propia práctica socialista. El trabajo voluntario, necesario aunque no imprescindible para el proceso de producción, promovía valores diferentes para los trabajadores: instalarse en el poder, sentirse dueño de lo que hace, saber que crea nuevas riquezas para ofrecer a los demás, asumir una responsabilidad compartida y un compromiso colectivo, sentir la alegría y el disfrute por el trabajo y reconocerse importante dentro de la sociedad.[14]</p>
<p>El socialismo pensado por el Che apunta a la creación de nuevos valores humanistas a la par del desarrollo de nuevas relaciones económicas. Pero para esto es necesario establecer una relación armónica entre el saber, el hacer y el desear, de modo que se interprete correctamente la realidad histórica, se utilicen de forma adecuada las fuerzas que intervienen en ella y se incorporen, cada vez más, elementos de distintas tendencias que, no obstante, coincidan en la acción y los objetivos revolucionarios y socialistas.[15]</p>
<p>«En este período de construcción del socialismo podemos ver al hombre nuevo que va naciendo, su imagen no está todavía acabada, no podría estarlo nunca ya que el proceso marcha paralelo al desarrollo de las formas económicas nuevas […]. Lo importante es que los hombres van adquiriendo cada día más conciencia de la necesidad de su incorporación a la sociedad y, al mismo tiempo, de su importancia como motores de las mismas».[16]</p>
<p>A partir de 1985, con la celebración del III Congreso del Partido Comunista de Cuba, se comienza a hacer críticas agudas y profundas a las ineficiencias económicas y a las manifestaciones de mercantilismo, burocratismo y formalismos en el sector laboral.[17] En el discurso en ocasión del XXV Aniversario de la Victoria de Playa Girón, el 19 de abril de 1986, Fidel hace un análisis de las principales tendencias negativas y errores de la gestión económica y el trabajo político e ideológico.[18] Este discurso abrió el proceso de «rectificación de errores y tendencias negativas» en la sociedad cubana que tenía como objetivo recuperar y desarrollar principios esenciales del proceso de construcción socialista.</p>
<p>Es en este período que se promueve en el país la experiencia de los Contingentes agrícolas de obreros de la construcción y según la referencia de los Sábados Comunistas y los Trabajos Voluntarios, además de tener un carácter más sistemático y permanente, los Contingentes intentaron vincular nuevas formas organizativas y de dirección de la producción al aplicar lo más avanzado en la ciencia y la tecnología; promover el multioficio; potenciar el control obrero sobre las decisiones administrativas, los costos y la rentabilidad; establecer la «atención al hombre» más allá del estímulo material y moral, y fortalecer la participación obrera en el proceso productivo con la introducción de nuevos elementos para la autodirección y la democracia dentro del colectivo laboral.[19]</p>
<p>Las experiencias de los Sábados Comunistas, los Trabajos Voluntarios y los Contingentes se intentaron extender de manera esquemática a toda la sociedad mediante mecanismos formales, estructuras políticas y utilizando su nombre como garantía de eficiencia. Además se sobrevaloró el momento de la concientización al punto de creer que solo por el hecho de que se participara de esta experiencia era suficiente para elevar la conciencia de los trabajadores hacia el trabajo. Se olvidó que la consagración al trabajo «debe ser conquistada mediante una labor prolongada y tenaz, mediante éxitos prácticos concretos en la edificación verdaderamente comunista».[20]</p>
<p>Tomar conciencia de que somos actores sociales de la construcción socialista desencadena siempre un proceso crítico que insta a confrontar las aspiraciones de los sujetos con las posibilidades de instrumentarlas y hacerlas efectivas dentro del sistema en que están inmersos. Ese es un modo de participación consciente de los individuos en su devenir. Pero no siempre la correspondencia entre las aspiraciones humanas y las posibilidades prácticas de su realización es armónica. Por eso, el sentido y la dirección de la crítica social dependerán, en gran medida, de las formas específicas en que se manifiesta la participación de aquellos como grupos sociales y clases.</p>
<p>El debate sobre los temas de la economía y la política en el socialismo no escapan a una retórica que se mueve en posiciones extremas y contrapuestas. La idea por la que abogamos es que no se trata de definir un principio que solucione la contradicción entre la producción y la distribución en el socialismo, o creer que la conciencia socialista se forma por sí sola y una vez establecida superará los males «pendientes» del sistema. Solo el ejercicio de una cultura verdaderamente democrática, desenajenante, libre de toda forma discriminatoria y hegemonista, puede ser capaz de ayudar a construir esa conciencia que le otorga capacidad a la clase trabajadora y al movimiento popular para imponer o llevar adelante el proyecto social que crea posible.</p>
<p>El socialismo es un proceso que no puede realizarse sin ensanchar su contenido propio y hacer corresponder coherentemente las propuestas teórico-prácticas de la economía, la política y la ideología con la subjetividad social, dialogando continuamente con las prácticas cotidianas.</p>
<p>¿Cómo hacer un socialismo más justo, equitativo, sustentable y digno? Diversos son los modos en que emerge esta preocupación y ello constata la existencia de un reordenamiento teórico que brota de las praxis cotidianas de los sujetos sociales que participan, tanto en la deconstrucción de viejas estructuras de poder como en la construcción de nuevos proyectos alternativos.</p>
<p>«No es difícil pensar el socialismo ni concebir una sociedad socialista desarrollada [decía Lenin] lo más difícil en los virajes y en los cambios radicales de la vida social es tener en cuenta las peculiaridades de todo tránsito».[21]</p>
<p>Por eso se hace necesaria una mayor integración de la práctica social con las ciencias sociales en el análisis de los problemas concretos desde el conjunto de aspectos económicos, sociopolíticos, valorativos, culturales y ecológicos inherentes a la sociedad global contemporánea. Solo en la unidad y coherencia de práctica y teoría, de acción y reflexión, es posible dar cuenta de las transformaciones necesarias y posibles para superar el carácter, todavía enajenante, de la cotidianidad para quienes vivimos el socialismo.[22]</p>
<p>La reconstrucción práctica, epistemológica y valorativa de proyectos socialistas emerge hoy de las prácticas cotidianas del sujeto social latinoamericano; ya esto es una señal de que se intenta romper el círculo vicioso entre viejos e inauténticos modelos teóricos y paradigmas resquebrajados para dar paso al socialismo de la nueva época. Si bien no existen modelos absolutos de soluciones de problemas, y mucho menos formas permanentes de actuar, lo cierto es que hay una transmutación paradigmática, una nueva actitud fundadora que está dando cuenta de las posibilidades inagotadas de realizar la emancipación integral humana.</p>
<p><em>-La autora, <strong>Georgina Alfonso González</strong> (1966),  es ensayista cubana, en 2004 obtuvo el Pre</em>mio Ensayo de Ciencias Sociales de la revista Temas por «Los valores y el sentido de una vida: el debate filosófico de una época».</p>
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<p>*Fuente: <em><strong><a href="https://rebelion.org/de-cada-cual-que-a-cada-cual-como/">Rebelión</a></strong></em></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>Notas</h2>
<p>[1] Este trabajo fue escrito por Carlos Marx en 1875 bajo el título de Glosas marginales al programa del Partido Obrero Alemán y publicado en 1891 como Crítica al Programa de Gotha.</p>
<p>[2] Ver Colectivo de autores: Estructura económica de Cuba, t. I, pp. 28-32 y 68-79.</p>
<p>[3] C. Marx: «Glosas marginales al programa del Partido Obrero Alemán», C. Marx y F. Engels: Obras escogidas, t. III, Editorial Progreso, Moscú, 1974, p. 9.</p>
<p>[4] Wim Dierckxsens: Los límites de un capitalismo sin ciudadanía, p. 50.</p>
<p>[5] «Me he extendido sobre el «fruto íntegro del trabajo» por una parte, y por otra, sobre «el derecho igual» y «el reparto equitativo» para demostrar en qué falta grave se incurre, por un lado, cuando se quiere volver a imponer a nuestro Partido como dogmas ideas que, si en otro tiempo tuvieron un sentido, hoy ya no son más que tópicos en desuso, y, de otro, cuando se tergiversa la concepción realista, que tanto esfuerzo ha costado inculcar al Partido, pero que hoy está ya enraizada, con patrañas ideológicas, jurídicas y de otro género, tan en boga entre los demócratas y los socialistas franceses», en C. Marx: Ob. cit. (en n. 3), p. 16.</p>
<p>[6] C. Marx: Ob. cit. (en n. 3), p. 14.</p>
<p>[7] Ibíd., p. 15. [El énfasis es de la autora].</p>
<p>[8] Ibíd., p. 16.</p>
<p>[9] V. I. Lenin: «La gran iniciativa», en Obras escogidas, t. X (12 t.), p. 1.</p>
<p>[10] E. Guevara: «Reunión bimestral del Ministerio de Industrias», en O. Borrego y E. Oltuski: El Che en la Revolución cubana, t. II, p. 562.</p>
<p>[11] V. I. Lenin: Ob. cit. (en n. 9), pp. 14-15.</p>
<p>[12] Gilberto Valdés: Los paradigmas emancipatorios en América Latina. Opciones en controversia, p. 129.</p>
<p>[13] E. Guevara: «Discurso en la inauguración del curso de adoctrinamiento del Ministerio de Salud Pública» (19 de agosto de 1960), en Escritos y discursos, t. IV, p. 187.</p>
<p>[14] E. Guevara: , t. VIII, pp. 150-151.</p>
<p>[15] E. Guevara: Ob. cit. (en n. 13), p. 21.</p>
<p>[16] E. Guevara: El socialismo y el hombre en Cuba, p. 12.</p>
<p>[17] Fidel Castro: Informe Central al Tercer Congreso del Partido Comunista de Cuba.</p>
<p>[18] F. Castro: «Discurso en el XXV Aniversario de la Victoria de Playa Girón y de la proclamación del carácter socialista de la Revolución», p. 23.</p>
<p>[19] En 1990 me insertaron a cumplir el servicio social en la Brigada 5 del Contingente Blas Roca, que fue el precursor de la experiencia en el país. Durante dieciséis meses trabajé a pie de obra; la brigada estaba formada en su mayoría por jóvenes que compartían el trabajo con obreros destacados por sus experiencias en el sector de la construcción. Viví allí la rudeza de este oficio, fue mi primera experiencia laboral y lo más grato que guardo de ella fue conocer la humildad de estos obreros, su calidad humana y la manera sencilla de asumir el sacrificio de su trabajo para los demás. En muchos cubanos está la idea de que en los Contingentes se trabajaba por los altos salarios o la buena calidad de la comida; aceptar esta idea es una manera muy primitiva de reproducir el esquema «más dinero, más trabajo» y de subestimar a la mayoría de los obreros que participaron de esa experiencia muy conscientes de su condición humana y sentido de la vida.</p>
<p>[20] V. I. Lenin: Ob. cit. (en n. 9), t. X, p. 23.</p>
<p>[21] V. I. Lenin: «Informe sobre la labor del CEC a la primera sesión del CEC», ob. cit. (en n. 9), t. X, p. 358.</p>
<p>[22] La teoría y las praxis socialistas han vivido la experiencia y las consecuencias de la subestimación de lo cotidiano como dimensión reproductiva de la vida social y la sobrevaloración de la producción al margen de la cotidianidad. Esto condicionó una manera de pensar, hacer y desear que fragmenta ambas esferas de la realidad y asocia los actos de creación y crítica solo a la última. La cotidianidad es la manera de pensar, hacer y desear cada día. Los significados que de ella emanan refieren ya sea a las relaciones sociales propias de las formas de producción y reproducción de la vida social y humana o a las interacciones sociales dadas, entre otros elementos, por la voluntad, la identidad, la autoestima de los individuos, grupos o clases sociales.</p>
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<p>&nbsp;</p>
<p>Bibliografía utilizada</p>
<p>Castro, Fidel: «Discurso en el XXV Aniversario de la Victoria de Playa Girón y de la proclamación del carácter socialista de la Revolución», Cuba Socialista, La Habana, 1986; 6: 23.</p>
<p>—–: Informe Central al Tercer Congreso del Partido Comunista de Cuba, La Habana, Editora Política, 1986.</p>
<p>Dierckxsens, Wim: Los límites de un capitalismo sin ciudadanía, San José, DEI, Colección Luciérnaga, 1997.</p>
<p>Guevara, Ernesto: El Che en la Revolución Cubana (7 t), O. Borrego y E. Oltuski (comps.), La Habana, Ministerio del Azúcar, 1966.</p>
<p>—–: Escritos y discursos, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1977.</p>
<p>—–: El socialismo y el hombre en Cuba, La Habana, Editora Política, 1988.</p>
<p>Lenin, Vladimir Ilich: Obras escogidas (12 t.), Moscú, Editorial Progreso, 1977.</p>
<p>Marx, Carlos, Federico Engels: Obras escogidas, Moscú, Editorial Progreso, 1974.</p>
<p>Valdés, Gilberto: Los paradigmas emancipatorios en América Latina. Opciones en controversia, Puebla, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, 1999.</p>
<p>VVAA: Estructura económica de Cuba, La Habana, Editorial Félix Varela, 2002</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Pan, Trabajo, Justicia y Libertad</title>
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		<pubDate>Tue, 19 May 2020 22:11:50 +0000</pubDate>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Valparaíso, 19 de mayo 2020<br />
<a href="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_6926.jpg"><img loading="lazy" class="size-medium wp-image-61156 aligncenter" src="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_6926-300x225.jpg" alt="" width="700" height="225" /></a><br />
Al cumplirse siete meses de la explosión rebelde del 18 de octubre de 2019, y cumpliéndose más de dos meses bajo la emergencia sanitaria provocada por la aparición del Coronavirus en nuestro país, la cautela y el auto cuidado asumido por los sectores populares dio paso a la indignación y la rabia acumulada, ya que la situación generada por esta emergencia ha mostrado los síntomas más dramáticos de la enfermedad social provocada por el modelo neoliberal implantado en dictadura y perfeccionado por los gobiernos civiles que la sucedieron , como son el hambre, la precariedad, la injusticia y la marginalidad en que viven vastos sectores de chilenas y chilenos.<br />
Una de las más fuertes, claras y potentes consignas levantadas durante la dictadura cívico militar “¡PAN, TRABAJO, JUSTICIA Y LIBERTAD!”, resonó con energía ayer lunes 18 en las poblaciones pobres de la comuna El Bosque en Santiago, donde las pobladoras y pobladores, aún a riesgo de contagiarse con el coronavirus, salieron masivamente a protestar exigiendo soluciones concretas a la precaria condición de sobrevivencia en que se encuentran. De nuevo se nos aparece en el recuerdo otra consigna de la época de la dictadura “¡MORIR LUCHANDO, DE HAMBRE NI CAGANDO!”.<br />
<a href="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_6912.jpg"><img loading="lazy" class="size-medium wp-image-61155 aligncenter" src="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_6912-300x225.jpg" alt="" width="700" height="225" /></a><br />
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Esta acción de protesta popular muestra sin “mascarilla” la dificultad real que tienen los sectores más desprotegidos para hacer realidad el “Quédate en casa”, ya que, con todos los riesgos que conlleva el salir cotidianamente a conseguir el dinero necesario para sobrevivir y las condiciones de hacinamiento en que muchas familias viven, esta “recomendación” se transforma en una consigna vacía.<br />
<a href="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_7161.jpg"><img loading="lazy" class="size-medium wp-image-61154 aligncenter" src="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_7161-300x225.jpg" alt="" width="700" height="225" /></a><br />
El rostro marmóreo del modelo económico imperante, en donde el Estado tiene un rol subsidiario, permanece inalterado e indolente, preocupado de mantener de la mejor manera posible las estructuras del poder económico y dejando en total desamparo a sus ciudadanas y ciudadanos. Con bonos y acciones de caridad pretenden parchar las enormes heridas provocadas por este modelo depredador que es el causante de una enfermedad mucho más grave y extendida que la pandemia en curso y que, como expresé anteriormente, muestra uno de sus síntomas más nefastos: EL HAMBRE.<br />
<a href="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_7175.jpg"><img loading="lazy" class="size-medium wp-image-61153 aligncenter" src="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_7175-300x225.jpg" alt="" width="700" height="225" /></a><br />
Las dramáticas falencias del Estado individualista y “emprendedor” se buscan satisfacer mediante la organización popular y la solidaridad territorial, y las Ollas Comunes, así como lo fue en dictadura, han florecido como una semilla de solidaridad, pero que no alcanza para poder suplir las enormes carencias provocadas por el sistema económico neoliberal generador de desigualdades vergonzosas.<br />
No sería descabellado aventurar que nuevas y más potentes expresiones de descontento y rabia popular exploten en nuevas formas de protesta, más allá de los peligros de salud reales a los que nos enfrentamos. En otra de las crónicas redactadas en cuarentena postulé que se estaba instaurando en nuestro país una “dictadura sanitaria”, ya que varias de las medidas implementadas por el gobierno de Sebastián Piñera, transformadas en legislaciones aprobadas por el Parlamento en medio de la situación de emergencia que vivimos, se han orientado a seguir reforzando la legislación represiva que se comenzó a implementar después del reventón social que dio paso a la rebelión popular que hoy permanece confinada y en calma, pero con una ebullición latente como la lava de un volcán que nuevamente puede hacer erupción.<br />
<a href="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_0062.jpg"><img loading="lazy" class="size-medium wp-image-61157 aligncenter" src="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_0062-300x225.jpg" alt="" width="700" height="225" /></a><br />
La presencia del virus ha hecho caer varias caretas, varias máscaras, especialmente en el ámbito de la oposición institucional a la marcha neoliberal de la derecha más extrema. Con esto ha quedado de manifiesto que dicha oposición es un elemento más del engranaje neoliberal del modelo que nos rige en Chile, enmarcado en la Constitución de1980, muy elegantemente remozada por los gobiernos de la Concertación y Nueva Mayoría de la post dictadura. Aún cuando esta Constitución la han edulcorada con una serie de reformas que, mediáticamente, han hecho aparecer como  profundas, pero que son maquillajes necesarios para seguir manteniendo el modelo económico social impuesto en dictadura.<br />
Pareciera ser necesario comenzar a mirar más atentamente a todo lo que tiene que ver con los sectores extraparlamentarios, aquellas organizaciones y colectivos que funcionan por fuera de dicha institucionalidad legislativa, quienes están buscando caminos para desarrollar un proyecto verdaderamente alternativo de sociedad que, partiendo desde los sectores populares y en los territorios, elaboren formas creativas de organización y ,mediante las acciones de resistencia y rebeldía, que comenzaron hace años atrás, están intentando reactivar un Movimiento Popular desde las bases y lejos de los sectores políticos tradicionales.<br />
Estas movilizaciones de trabajadores, estudiantes, pobladores, mujeres, constituyeron semillas que germinaron e irrumpieron con fuerza volcánica el18 de octubre del año 2019 y que hoy día, debido a la emergencia sanitaria en desarrollo, están quietas, pero como ellos mismos plantean “mascarilla no es bozal frente al hambre y la miseria”, por lo que protestan y siguen desarrollando estrategias propias para sobrevivir, al mismo tiempo que continúan buscando y elaborando formas autónomas de organización y solidaridad.<br />
<a href="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_6591.jpg"><img loading="lazy" class="size-medium wp-image-61152 aligncenter" src="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_6591-300x225.jpg" alt="" width="700" height="225" /></a><br />
La pandemia ha mostrado en forma cruda la verdadera cara del modelo económico social en el que estamos insertos, del  cual el pueblo está totalmente excluido, marginado y precarizado.<br />
Buscar caminos que organicen y materialicen un instrumento del Movimiento Extraparlamentario es una tarea compleja que tiene por delante el Movimiento Popular para lograr enfrentar a la institucionalidad heredada de la dictadura.<br />
Por eso la tarea de  construir  dicho instrumento se vislumbra como una tarea indispensable para poder retomar las luchas y la rebeldía por la conquista de derechos tan esenciales como el de la salud, la vivienda  y el trabajo, que permita a la gran mayoría de los chilenos y chilenas poder vivir con dignidad.<br />
No nos debemos engañar con dulces promesas ofrecidas para participar dentro de los estrechos y delimitados marcos que la propia elite institucional fija, como es el caso del Acuerdo Nacional y el Plebiscito que , en el mejor de los casos, permitirá la realización de una Convención Constituyente (no una Asamblea Constituyente como se demandaba en las calles) dentro de los mismos marcos y bajo las mismas reglas que las elites y los poderes dominantes han determinado, Acuerdo que vino a fortalecer al gobierno de extrema derecha de Sebastián Piñera en su momento de mayor debilidad ante la irrupción de la rebelión popular.<br />
Desgraciadamente los chilenos y chilenas no solo tenemos la memoria muy corta y olvidadiza, sino además somos capaces de construir argumentos utilizando los múltiples caminos que la lógica ofrece, para lo cual basta amplificar dichas tomas de posición con un eficaz y potente uso de la comunicación.<br />
Eso quedó de manifiesto con el cambio evidente de posición asumido por numerosas colectividades políticas y sociales que se opusieron en forma contundente, en un primer momento, al Acuerdo por la Paz, pero luego que los partidos políticos tradicionales comenzaron a tomar parcialmente las riendas de algunos sectores el movimiento popular, fueron capaces de amplificar mediáticamente este Acuerdo como un gran triunfo del movimiento popular y definir el Plebiscito para “reformar” la Constitución, como la batalla fundamental a combatir.<br />
No estoy en contra de quienes participen honestamente en dicho proceso, pero se debe hacer conscientemente, sin autoengaños ni falsas expectativas.<br />
Poco a poco un porcentaje importante, difícil de cuantificar, de los sectores rebeldes fueron aceptando también estas argumentaciones institucionales e incluso hoy, ante la postergación del Plebiscito o la posibilidad de no realización del mismo, levantan la voz dando a entender que solamente ese es el camino correcto para terminar con la institucionalidad dictatorial, cuando, independientemente de que se participe o no en dicho proceso constituyente preparado y delimitado por las elites, y querámoslo o no,  constituye solo un momento más del largo camino a recorrer por la conquista de los derechos del pueblo.<br />
<a href="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_7397.jpg"><img loading="lazy" class="size-medium wp-image-61151 aligncenter" src="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/IMG_7397-300x227.jpg" alt="" width="700" height="227" /></a><br />
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		<title>El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 15 Nov 2018 02:30:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medioambiente]]></category>
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		<category><![CDATA[friedrich engels]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Sin embargo, no nos dejemos llevar del entusiasmo ante nuestras victorias sobre la naturaleza. Después de cada una de estas victorias, la naturaleza toma su venganza. Bien es verdad que las primeras consecuencias de estas victorias son las previstas por nosotros, pero en segundo y en tercer lugar aparecen unas consecuencias muy distintas, totalmente imprevistas y que, a menudo, anulan las primeras. Los hombres que en Mesopotamia, Grecia, Asia Menor y otras regiones talaban los bosques para obtener tierra de labor, ni siquiera podían imaginarse que, al eliminar con los bosques los centros de acumulación y reserva de humedad, estaban sentando las bases de la actual aridez de esas tierras.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><b>Texto leído del artículo:</b></p>
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<p><strong>Texto original de Engels;</strong></p>
<p><strong>Primera edición:</strong> En la revista <em>Die Neue Zeit</em>, Bd. 2, N° 44, 1895-1896</p>
<p>El trabajo es la fuente de toda riqueza, afirman los especialistas en Economía política. Lo es, en efecto, a la par que la naturaleza, proveedora de los materiales que él convierte en riqueza. Pero el trabajo es muchísimo más que eso. Es la condición básica y fundamental de toda la vida humana. Y lo es en tal grado que, hasta cierto punto, debemos decir que el trabajo ha creado al propio hombre.</p>
<p>Hace muchos centenares de miles de años, en una época, aún no establecida definitivamente, de aquel período del desarrollo de la Tierra que los geólogos denominan terciario, probablemente a fines de este período, vivía en algún lugar de la zona tropical &#8211; quizás en un extenso continente hoy desaparecido en las profundidades del Océano Indico- una raza de monos antropomorfos extraordinariamente desarrollada. Darwin nos ha dado una descripción aproximada de estos antepasados nuestros. Estaban totalmente cubiertos de pelo, tenían barba, orejas puntiagudas, vivían en los árboles y formaban manadas[<a href="https://www.marxists.org/espanol/m-e/1870s/1876trab.htm#n2">2</a>].</p>
<p>Es de suponer que como consecuencia directa de su género de vida, por el que las manos, al trepar, tenían que desempeñar funciones distintas a las de los pies, estos monos se fueron acostumbrando a prescindir de ellas al caminar por el suelo y empezaron a adoptar más y más una posición erecta. Fue el paso decisivo para el tránsito del mono al hombre.</p>
<p>Todos los monos antropomorfos que existen hoy día pueden permanecer en posición erecta y caminar apoyándose únicamente en sus pies; pero lo hacen sólo en caso de extrema necesidad y, además, con suma torpeza. Caminan habitualmente en actitud semierecta, y su marcha incluye el uso de las manos. La mayoría de estos monos apoyan en el suelo los nudillos y, encogiendo las piernas, hacen avanzar el cuerpo por entre sus largos brazos, como un cojo que camina con muletas. En general, aún hoy podemos observar entre los monos todas las formas de transición entre la marcha a cuatro patas y la marcha en posición erecta. Pero para ninguno de ellos ésta última ha pasado de ser un recurso circunstancial.</p>
<p>Y puesto que la posición erecta había de ser para nuestros peludos antepasados primero una norma, y luego, una necesidad, de aquí se desprende que por aquel entonces las manos tenían que ejecutar funciones cada vez más variadas. Incluso entre los monos existe ya cierta división de funciones entre los pies y las manos. Como hemos señalado más arriba, durante la trepa las manos son utilizadas de distinta manera que los pies. Las manos sirven fundamentalmente para recoger y sostener los alimentos, como lo hacen ya algunos mamíferos inferiores con sus patas delanteras. Ciertos monos se ayudan de las manos para construir nidos en los árboles; y algunos, como el chimpancé, llegan a construir tejadillos entre las ramas, para defenderse de las inclemencias del tiempo. La mano les sirve para empuñar garrotes, con los que se defienden de sus enemigos, o para bombardear a éstos con frutos y piedras. Cuando se encuentran en la cautividad, realizan con las manos varias operaciones sencillas que copian de los hombres. Pero aquí es precisamente donde se ve cuán grande es la distancia que separa la mano primitiva de los monos, incluso la de los antropoides superiores, de la mano del hombre, perfeccionada por el trabajo durante centenares de miles de años. El número y la disposición general de los huesos y de los músculos son los mismos en el mono y en el hombre, pero la mano del salvaje más primitivo es capaz de ejecutar centenares de operaciones que no pueden ser realizadas por la mano de ningún mono. Ni una sola mano simiesca ha construido jamás un cuchillo de piedra, por tosco que fuese.</p>
<p>Por eso, las funciones, para las que nuestros antepasados fueron adaptando poco a poco sus manos durante los muchos miles de años que dura el período de transición del mono al hombre, sólo pudieron ser, en un principio, funciones sumamente sencillas. Los salvajes más primitivos, incluso aquellos en los que puede presumirse el retorno a un estado más próximo a la animalidad, con una degeneración física simultánea, son muy superiores a aquellos seres del período de transición. Antes de que el primer trozo de sílex hubiese sido convertido en cuchillo por la mano del hombre, debió haber pasado un período de tiempo tan largo que, en comparación con él, el período histórico conocido por nosotros resulta insignificante. Pero se había dado ya el paso decisivo: la mano era libre y podía adquirir ahora cada vez más destreza y habilidad; y ésta mayor flexibilidad adquirida se transmitía por herencia y se acrecía de generación en generación.</p>
<p>Vemos, pues, que la mano no es sólo el órgano del trabajo; es también producto de él. Unicamente por el trabajo, por la adaptación a nuevas y nuevas funciones, por la transmisión hereditaria del perfeccionamiento especial así adquirido por los músculos, los ligamentos y, en un período más largo, también por los huesos, y por la aplicación siempre renovada de estas habilidades heredadas a funciones nuevas y cada vez más complejas, ha sido como la mano del hombre ha alcanzado ese grado de perfección que la ha hecho capaz de dar vida, como por arte de magia, a los cuadros de Rafael, a las estatuas de Thorwaldsen y a la música de Paganini.</p>
<p>Pero la mano no era algo con existencia propia e independiente. Era únicamente un miembro de un organismo entero y sumamente complejo. Y lo que beneficiaba a la mano beneficiaba también a todo el cuerpo servido por ella; y lo beneficiaba en dos aspectos.</p>
<p>Primeramente, en virtud de la ley que Darwin llamó de la correlación del crecimiento. Según ésta ley, ciertas formas de las distintas partes de los seres orgánicos siempre están ligadas a determinadas formas de otras partes, que aparentemente no tienen ninguna relación con las primeras. Así, todos los animales que poseen glóbulos rojos sin núcleo y cuyo occipital está articulado con la primera vértebra por medio de dos cóndilos, poseen, sin excepción, glándulas mamarias para la alimentación de sus crías. Así también, la pezuña hendida de ciertos mamíferos va ligada por regla general a la presencia de un estómago multilocular adaptado a la rumia. Las modificaciones experimentadas por ciertas formas provocan cambios en la forma de otras partes del organismo, sin que estemos en condiciones de explicar tal conexión. Los gatos totalmente blancos y de ojos azules son siempre o casi siempre sordos. El perfeccionamiento gradual de la mano del hombre y la adaptación concomitante de los pies a la marcha en posición erecta repercutieron indudablemente, en virtud de dicha correlación, sobre otras partes del organismo.</p>
<p>Sin embargo, ésta acción aún está tan poco estudiada que aquí no podemos más que señalarla en términos generales. Mucho más importante es la reacción directa -posible de demostrar- del desarrollo de la mano sobre el resto del organismo. Como ya hemos dicho, nuestros antepasados simiescos eran animales que vivían en manadas; evidentemente, no es posible buscar el origen del hombre, el más social de los animales, en unos antepasados inmediatos que no viviesen congregados. Con cada nuevo progreso, el dominio sobre la naturaleza, que comenzara por el desarrollo de la mano, con el trabajo, iba ampliando los horizontes del hombre, haciéndole descubrir constantemente en los objetos nuevas propiedades hasta entonces desconocidas. Por otra parte, el desarrollo del trabajo, al multiplicar los casos de ayuda mutua y de actividad conjunta, y al mostrar así las ventajas de ésta actividad conjunta para cada individuo, tenía que contribuir forzosamente a agrupar aún más a los miembros de la sociedad. En resumen, los hombres en formación llegaron a un punto en que tuvieron necesidad de decirse algo los unos a los otros. La necesidad creó el órgano: la laringe poco desarrollada del mono se fue transformando, lenta pero firmemente, mediante modulaciones que producían a su vez modulaciones más perfectas, mientras los órganos de la boca aprendían poco a poco a pronunciar un sonido articulado tras otro.</p>
<p>La comparación con los animales nos muestra que ésta explicación del origen del lenguaje a partir del trabajo y con el trabajo es la única acertada. Lo poco que los animales, incluso los más desarrollados, tienen que comunicarse los unos a los otros puede ser transmitido sin el concurso de la palabra articulada. Ningún animal en estado salvaje se siente perjudicado por su incapacidad de hablar o de comprender el lenguaje humano. Pero la situación cambia por completo cuando el animal ha sido domesticado por el hombre. El contacto con el hombre ha desarrollado en el perro y en el caballo un oído tan sensible al lenguaje articulado, que estos animales pueden, dentro del marco de sus representaciones, llegar a comprender cualquier idioma. Además, pueden llegar a adquirir sentimientos desconocidos antes por ellos, como son el apego al hombre, el sentimiento de gratitud, etc. Quien conozca bien a estos animales, difícilmente podrá escapar a la convicción de que, en muchos casos, ésta incapacidad de hablar es experimentada ahora por ellos como un defecto. Desgraciadamente, este defecto no tiene remedio, pues sus órganos vocales se hallan demasiado especializados en determinada dirección. Sin embargo, cuando existe un órgano apropiado, ésta incapacidad puede ser superada dentro de ciertos límites. Los órganos bucales de las aves se distinguen en forma radical de los del hombre, y, sin embargo, las aves son los únicos animales que pueden aprender a hablar; y el ave de voz más repulsiva, el loro, es la que mejor habla. Y no importa que se nos objete diciéndonos que el loro no entiende lo que dice. Claro está que por el solo gusto de hablar y por sociabilidad con los hombres el loro puede estar repitiendo horas y horas todo su vocabulario. Pero, dentro del marco de sus representaciones, puede también llegar a comprender lo que dice. Enseñad a un loro a decir palabrotas, de modo que llegue a tener una idea de su significación (una de las distracciones favoritas de los marineros que regresan de las zonas cálidas), y veréis muy pronto que en cuanto lo irritáis hace uso de esas palabrotas con la misma corrección que cualquier verdulera de Berlín. Y lo mismo ocurre con la petición de golosinas.</p>
<p>Primero el trabajo, luego y con él la palabra articulada, fueron los dos estímulos principales bajo cuya influencia el cerebro del mono se fue transformando gradualmente en cerebro humano, que, a pesar de toda su similitud, lo supera considerablemente en tamaño y en perfección. Y a medida que se desarrollaba el cerebro, desarrollábanse también sus instrumentos más inmediatos: los órganos de los sentidos. De la misma manera que el desarrollo gradual del lenguaje va necesariamente acompañado del correspondiente perfeccionamiento del órgano del oído, así también el desarrollo general del cerebro va ligado al perfeccionamiento de todos los órganos de los sentidos. La vista del águila tiene mucho más alcance que la del hombre, pero el ojo humano percibe en las cosas muchos más detalles que el ojo del águila. El perro tiene un olfato mucho más fino que el hombre, pero no puede captar ni la centésima parte de los olores que sirven a éste de signos para diferenciar cosas distintas. Y el sentido del tacto, que el mono posee a duras penas en la forma más tosca y primitiva, se ha ido desarrollando únicamente con el desarrollo de la propia mano del hombre, a través del trabajo. El desarrollo del cerebro y de los sentidos a su servicio, la creciente claridad de conciencia, la capacidad de abstracción y de discernimiento cada vez mayores, reaccionaron a su vez sobre el trabajo y la palabra, estimulando más y más su desarrollo. Cuando el hombre se separa definitivamente del mono, este desarrollo no cesa ni mucho menos, sino que continúa, en distinto grado y en distintas direcciones entre los distintos pueblos y en las diferentes épocas, interrumpido incluso a veces por regresiones de carácter local o temporal, pero avanzando en su conjunto a grandes pasos, considerablemente impulsado y, a la vez, orientado en un sentido más preciso por un nuevo elemento que surge con la aparición del hombre acabado: la sociedad. Seguramente hubieron de pasar centenares de miles de años -que en la historia de la Tierra tienen menos importancia que un segundo en la vida de un hombre[<a href="https://www.marxists.org/espanol/m-e/1870s/1876trab.htm#n*">*</a>]- antes de que la sociedad humana surgiese de aquellas manadas de monos que trepaban por los árboles. Pero, al fin y al cabo, surgió.</p>
<p>¿Y qué es lo que volvemos a encontrar como signo distintivo entre la manada de monos y la sociedad humana? Otra vez el trabajo. La manada de monos se contentaba con devorar los alimentos de un área que determinaban las condiciones geográficas o la resistencia de las manadas vecinas. Trasladábase de un lugar a otro y entablaba luchas con otras manadas para conquistar nuevas zonas de alimentación: pero era incapaz de extraer de estas zonas más de lo que la naturaleza buenamente le ofrecía, si exceptuamos la acción inconsciente de la manada, al abonar el suelo con sus excrementos. Cuando fueron ocupadas todas las zonas capaces de proporcionar alimento, el crecimiento de la población simiesca fue ya imposible; en el mejor de los casos el número de sus animales podía mantenerse al mismo nivel. Pero todos los animales son unos grandes despilfarradores de alimentos; además, con frecuencia destruyen en germen la nueva generación de reservas alimenticias. A diferencia del cazador, el lobo no respeta la cabra montés que habría de proporcionarle cabritos al año siguiente; las cabras de Grecia, que devoran los jóvenes arbustos antes de que puedan desarrollarse, han dejado desnudas todas las montañas del país. Esta «explotación rapaz» llevada a cabo por los animales desempeña un gran papel en la transformación gradual de las especies, al obligarlas a adaptarse a unos alimentos que no son los habituales para ellas, con lo que cambia la composición química de su sangre y se modifica poco a poco toda la constitución física del animal; las especies ya plasmadas desaparecen. No cabe duda de que ésta explotación rapaz contribuyó en alto grado a la humanización de nuestros antepasados, pues amplió el número de plantas y las partes de éstas utilizadas en la alimentación por aquella raza de monos que superaba con ventaja a todas las demás en inteligencia y en capacidad de adaptación. En una palabra, la alimentación, cada vez más variada, aportaba al organismo nuevas y nuevas substancias, con lo que fueron creadas las condiciones químicas para la transformación de estos monos en seres humanos. Pero todo esto no era trabajo en el verdadero sentido de la palabra. El trabajo comienza con la elaboración de instrumentos. ¿Y qué son los instrumentos más antiguos, si juzgamos por los restos que nos han llegado del hombre prehistórico, por el género de vida de los pueblos más antiguos que registra la historia, así como por el de los salvajes actuales más primitivos? Son instrumentos de caza y de pesca; los primeros utilizados también como armas. Pero la caza y la pesca suponen el tránsito de la alimentación exclusivamente vegetal a la alimentación mixta, lo que significa un nuevo paso de suma importancia en la transformación del mono en hombre. El consumo de carne ofreció al organismo, en forma casi acabada, los ingredientes más esenciales para su metabolismo. Con ello acortó el proceso de la digestión y otros procesos de la vida vegetativa del organismo (es decir, los procesos análogos a los de la vida de los vegetales), ahorrando así tiempo, materiales y estímulos para que pudiera manifestarse activamente la vida propiamente animal. Y cuanto más se alejaba el hombre en formación del reino vegetal, más se elevaba sobre los animales. De la misma manera que el hábito a la alimentación mixta convirtió al gato y al perro salvajes en servidores del hombre, así también el hábito a combinar la carne con la dieta vegetal contribuyó poderosamente a dar fuerza física e independencia al hombre en formación. Pero donde más se manifestó la influencia de la dieta cárnea fue en el cerebro, que recibió así en mucha mayor cantidad que antes las substancias necesarias para su alimentación y desarrollo, con lo que su perfeccionamiento fue haciéndose mayor y más rápido de generación en generación. Debemos reconocer -y perdonen los señores vegetarianos- que no ha sido sin el consumo de la carne como el hombre ha llegado a ser hombre; y el hecho de que, en una u otra época de la historia de todos los pueblos conocidos, el empleo de la carne en la alimentación haya llevado al canibalismo (aún en el siglo X, los antepasados de los berlineses, los veletabos o vilzes, solían devorar a sus progenitores) es una cuestión que no tiene hoy para nosotros la menor importancia.</p>
<p>El consumo de carne en la alimentación significó dos nuevos avances de importancia decisiva: el uso del fuego y la domesticación de animales. El primero redujo aún más el proceso de la digestión, ya que permitía llevar a la boca comida, como si dijéramos, medio digerida; el segundo multiplicó las reservas de carne, pues ahora, a la par con la caza, proporcionaba una nueva fuente para obtenerla en forma más regular. La domesticación de animales también proporcionó, con la leche y sus derivados, un nuevo alimento, que en cuanto a composición era por lo menos del mismo valor que la carne. Así, pues, estos dos adelantos se convirtieron directamente para el hombre en nuevos medios de emancipación. No podemos detenernos aquí a examinar en detalle sus consecuencias indirectas, a pesar de toda la importancia que hayan podido tener para el desarrollo del hombre y de la sociedad, pues tal examen nos apartaría demasiado de nuestro tema.</p>
<p>El hombre, que había aprendido a comer todo lo comestible, aprendió también, de la misma manera, a vivir en cualquier clima. Se extendió por toda la superficie habitable de la Tierra siendo el único animal capaz de hacerlo por propia iniciativa. Los demás animales que se han adaptado a todos los climas -los animales domésticos y los insectos parásitos- no lo lograron por sí solos, sino únicamente siguiendo al hombre. Y el paso del clima uniformemente cálido de la patria original, a zonas más frías donde el año se dividía en verano e invierno, creó nuevas necesidades, al obligar al hombre a buscar habitación y a cubrir su cuerpo para protegerse del frío y de la humedad. Así surgieron nuevas esferas de trabajo y, con ellas, nuevas actividades que fueron apartando más y más al hombre de los animales.</p>
<p>Gracias a la cooperación de la mano, de los órganos del lenguaje y del cerebro, no sólo en cada individuo, sino también en la sociedad, los hombres fueron aprendiendo a ejecutar operaciones cada vez más complicadas, a plantearse y a alcanzar objetivos cada vez más elevados. El trabajo mismo se diversificaba y perfeccionaba de generación en generación extendiéndose cada vez a nuevas actividades. A la caza y a la ganadería vino a sumarse la agricultura, y más tarde el hilado y el tejido, el trabajo de los metales, la alfarería y la navegación. Al lado del comercio y de los oficios aparecieron, finalmente, las artes y las ciencias; de las tribus salieron las naciones y los Estados. Se desarrollaron el Derecho y la Política, y con ellos el reflejo fantástico de las cosas humanas en la mente del hombre: la religión. Frente a todas estas creaciones, que se manifestaban en primer término como productos del cerebro y parecían dominar las sociedades humanas, las producciones más modestas, fruto del trabajo de la mano, quedaron relegadas a segundo plano, tanto más cuanto que en una fase muy temprana del desarrollo de la sociedad (por ejemplo, ya en la familia primitiva), la cabeza que planeaba el trabajo era ya capaz de obligar a manos ajenas a realizar el trabajo proyectado por ella. El rápido progreso de la civilización fue atribuido exclusivamente a la cabeza, al desarrollo y a la actividad del cerebro. Los hombres se acostumbraron a explicar sus actos por sus pensamientos, en lugar de buscar ésta explicación en sus necesidades (reflejadas, naturalmente, en la cabeza del hombre, que así cobra conciencia de ellas). Así fue cómo, con el transcurso del tiempo, surgió esa concepción idealista del mundo que ha dominado el cerebro de los hombres, sobre todo desde la desaparición del mundo antiguo, y que todavía lo sigue dominando hasta el punto de que incluso los naturalistas de la escuela darviniana más allegados al materialismo son aún incapaces de formarse una idea clara acerca del origen del hombre, pues esa misma influencia idealista les impide ver el papel desempeñado aquí por el trabajo. Los animales, como ya hemos indicado de pasada, también modifican con su actividad la naturaleza exterior, aunque no en el mismo grado que el hombre; y estas modificaciones provocadas por ellos en el medio ambiente repercuten, como hemos visto, en sus originadores, modificándolos a su vez. En la naturaleza nada ocurre en forma aislada. Cada fenómeno afecta a otro y es, a su vez, influenciado por éste; y es generalmente el olvido de este movimiento y de ésta interacción universal lo que impide a nuestros naturalistas percibir con claridad las cosas más simples. Ya hemos visto cómo las cabras han impedido la repoblación de los bosques en Grecia; en Santa Elena, las cabras y los cerdos desembarcados por los primeros navegantes llegados a la isla exterminaron casi por completo la vegetación allí existente, con lo que prepararon el suelo para que pudieran multiplicarse las plantas llevadas más tarde por otros navegantes y colonizadores. Pero la influencia duradera de los animales sobre la naturaleza que los rodea es completamente involuntaria y constituye, por lo que a los animales se refiere, un hecho accidental. Pero cuanto más se alejan los hombres de los animales, más adquiere su influencia sobre la naturaleza el carácter de una acción intencional y planeada, cuyo fin es lograr objetivos proyectados de antemano. Los animales destrozan la vegetación del lugar sin darse cuenta de lo que hacen. Los hombres, en cambio, cuando destruyen la vegetación lo hacen con el fin de utilizar la superficie que queda libre para sembrar cereales, plantar árboles o cultivar la vid, conscientes de que la cosecha que obtengan superará varias veces lo sembrado por ellos. El hombre traslada de un país a otro plantas útiles y animales domésticos modificando así la flora y la fauna de continentes enteros. Más aún; las plantas y los animales, cultivadas aquéllas y criados éstos en condiciones artificiales, sufren tales modificaciones bajo la influencia de la mano del hombre que se vuelven irreconocibles. Hasta hoy día no han sido hallados aún los antepasados silvestres de nuestros cultivos cerealistas. Aún no ha sido resuelta la cuestión de saber cuál es el animal que ha dado origen a nuestros perros actuales, tan distintos unos de otros, o a las actuales razas de caballos, también tan numerosas.</p>
<p>Por lo demás, de suyo se comprende que no tenemos la intención de negar a los animales la facultad de actuar en forma planificada, de un modo premeditado. Por el contrario, la acción planificada existe en germen dondequiera que el protoplasma -la albúmina viva- exista y reaccione, es decir, realice determinados movimientos, aunque sean los más simples, en respuesta a determinados estímulos del exterior. Esta reacción se produce, no digamos ya en la célula nerviosa, sino incluso cuando aún no hay célula de ninguna clase. El acto mediante el cual las plantas insectívoras se apoderan de su presa, aparece también, hasta cierto punto, como un acto planeado, aunque se realice de un modo totalmente inconsciente. La facultad de realizar actos conscientes y premeditados se desarrolla en los animales en correspondencia con el desarrollo del sistema nervioso, y adquiere ya en los mamíferos un nivel bastante elevado. Durante la caza inglesa de la zorra puede observarse siempre la infalibilidad con que la zorra utiliza su perfecto conocimiento del lugar para ocultarse a sus perseguidores, y lo bien que conoce y sabe aprovechar todas las ventajas del terreno para despistarlos. Entre nuestros animales domésticos, que han llegado a un grado más alto de desarrollo gracias a su convivencia con el hombre, pueden observarse a diario actos de astucia, equiparables a los de los niños, pues lo mismo que el desarrollo del embrión humano en el claustro materno es una repetición abreviada de toda la historia del desarrollo físico seguido a través de millones de años por nuestros antepasados del reino animal, a partir del gusano, así también el desarrollo mental del niño representa una repetición, aún más abreviada, del desarrollo intelectual de esos mismos antepasados, en todo caso de los menos remotos. Pero ni un solo acto planificado de ningún animal ha podido imprimir en la naturaleza el sello de su voluntad. Sólo el hombre ha podido hacerlo. Resumiendo: lo único que pueden hacer los animales es utilizar la naturaleza exterior y modificarla por el mero hecho de su presencia en ella. El hombre, en cambio, modifica la naturaleza y la obliga así a servirle, la domina. Y ésta es, en última instancia, la diferencia esencial que existe entre el hombre y los demás animales, diferencia que, una vez más, viene a ser efecto del trabajo[<a href="https://www.marxists.org/espanol/m-e/1870s/1876trab.htm#n**">**</a>].</p>
<p>Sin embargo, no nos dejemos llevar del entusiasmo ante nuestras victorias sobre la naturaleza. Después de cada una de estas victorias, la naturaleza toma su venganza. Bien es verdad que las primeras consecuencias de estas victorias son las previstas por nosotros, pero en segundo y en tercer lugar aparecen unas consecuencias muy distintas, totalmente imprevistas y que, a menudo, anulan las primeras. Los hombres que en Mesopotamia, Grecia, Asia Menor y otras regiones talaban los bosques para obtener tierra de labor, ni siquiera podían imaginarse que, al eliminar con los bosques los centros de acumulación y reserva de humedad, estaban sentando las bases de la actual aridez de esas tierras. Los italianos de los Alpes, que talaron en las laderas meridionales los bosques de pinos, conservados con tanto celo en las laderas septentrionales, no tenía idea de que con ello destruían las raíces de la industria lechera en su región; y mucho menos podían prever que, al proceder así, dejaban la mayor parte del año sin agua sus fuentes de montaña, con lo que les permitían, al llegar el período de las lluvias, vomitar con tanta mayor furia sus torrentes sobre la planicie. Los que difundieron el cultivo de la patata en Europa no sabían que con este tubérculo farináceo difundían a la vez la escrofulosis. Así, a cada paso, los hechos nos recuerdan que nuestro dominio sobre la naturaleza no se parece en nada al dominio de un conquistador sobre el pueblo conquistado, que no es el dominio de alguien situado fuera de la naturaleza, sino que nosotros, por nuestra carne, nuestra sangre y nuestro cerebro, pertenecemos a la naturaleza, nos encontramos en su seno, y todo nuestro dominio sobre ella consiste en que, a diferencia de los demás seres, somos capaces de conocer sus leyes y de aplicarlas adecuadamente.</p>
<p>En efecto, cada día aprendemos a comprender mejor las leyes de la naturaleza y a conocer tanto los efectos inmediatos como las consecuencias remotas de nuestra intromisión en el curso natural de su desarrollo. Sobre todo después de los grandes progresos logrados en este siglo por las Ciencias Naturales, nos hallamos en condiciones de prever, y, por tanto, de controlar cada vez mejor las remotas consecuencias naturales de nuestros actos en la producción, por lo menos de los más corrientes. Y cuanto más sea esto una realidad, más sentirán y comprenderán los hombres su unidad con la naturaleza, y más inconcebible será esa idea absurda y antinatural de la antítesis entre el espíritu y la materia, el hombre y la naturaleza, el alma y el cuerpo, idea que empieza a difundirse por Europa a raíz de la decadencia de la antigüedad clásica y que adquiere su máximo desenvolvimiento en el cristianismo.</p>
<p>Mas, si han sido precisos miles de años para que el hombre aprendiera en cierto grado a prever las remotas consecuencias naturales de sus actos dirigidos a la producción, mucho más le costó aprender a calcular las remotas consecuencias sociales de esos mismos actos. Ya hemos hablado más arriba de la patata y de sus consecuencias en cuanto a la difusión de la escrofulosis: Pero, ¿qué importancia puede tener la escrofulosis comparada con los efectos que sobre las condiciones de vida de las masas del pueblo de países enteros ha tenido la reducción de la dieta de los trabajadores a simples patatas, con el hambre que se extendió en 1847 por Irlanda a consecuencia de una enfermedad de este tubérculo, y que llevó a la tumba a un millón de irlandeses que se alimentaban exclusivamente o casi exclusivamente de patatas y obligó a emigrar allende el océano a otros dos millones? Cuando los árabes aprendieron a destilar el alcohol, ni siquiera se les ocurrió pensar que habían creado una de las armas principales con que habría de ser exterminada la población indígena del continente americano, aún desconocido, en aquel entonces. Y cuando Colón descubrió más tarde América, no sabía que a la vez daba nueva vida a la esclavitud, desaparecida desde hacía mucho tiempo en Europa, y sentaba las bases de la trata de negros. Los hombres que en los siglos XVII y XVIII trabajaron para crear la máquina de vapor, no sospechaban que estaban creando un instrumento que habría de subvertir, más que ningún otro, las condiciones sociales en todo el mundo, y que, sobre todo en Europa, al concentrar la riqueza en manos de una minoría y al privar de toda propiedad a la inmensa mayoría de la población, habría de proporcionar primero el dominio social y político a la burguesía y provocar después la lucha de clases entre la burguesía y el proletariado, lucha que sólo puede terminar con el derrocamiento de la burguesía y la abolición de todos los antagonismos de clase. Pero también aquí, aprovechando una experiencia larga, y a veces cruel, confrontando y analizando los materiales proporcionados por la historia, vamos aprendiendo poco a poco a conocer las consecuencias sociales indirectas y más remotas de nuestros actos en la producción, lo que nos permite extender también a estas consecuencias nuestro dominio y nuestro control.</p>
<p>Sin embargo, para llevar a cabo este control se requiere algo más que el simple conocimiento. Hace falta una revolución que transforme por completo el modo de producción existente hasta hoy día y, con él, el orden social vigente. Todos los modos de producción que han existido hasta el presente sólo buscaban el efecto útil del trabajo en su forma más directa e inmediata. No hacían el menor caso de las consecuencias remotas, que sólo aparecen más tarde y cuyo efecto se manifiesta únicamente gracias a un proceso de repetición y acumulación gradual. La primitiva propiedad comunal de la tierra correspondía, por un lado, a un estado de desarrollo de los hombres en el que el horizonte de éstos quedaba limitado, por lo general, a las cosas más inmediatas, y presuponía, por otro lado, cierto excedente de tierras libres, que ofrecía cierto margen para neutralizar los posibles resultados adversos de ésta economía positiva. Al agotarse el excedente de tierras libres, comenzó la decadencia de la propiedad comunal. Todas las formas más elevadas de producción que vinieron después condujeron a la división de la población en clases diferentes y, por tanto, al antagonismo entre las clases dominantes y las clases oprimidas. En consecuencia, los intereses de las clases dominantes se convirtieron en el elemento propulsor de la producción, en cuanto ésta no se limitaba a mantener bien que mal la mísera existencia de los oprimidos. Donde esto halla su expresión más acabada es en el modo de producción capitalista que prevalece hoy en la Europa Occidental. Los capitalistas individuales, que dominan la producción y el cambio, sólo pueden ocuparse de la utilidad más inmediata de sus actos. Más aún; incluso ésta misma utilidad -por cuanto se trata de la utilidad de la mercancía producida o cambiada- pasa por completo a segundo plano, apareciendo como único incentivo la ganancia obtenida en la venta.</p>
<p><strong>Escrito:</strong> En 1876.[<a href="https://www.marxists.org/espanol/m-e/1870s/1876trab.htm#n1">1</a>]<br />
<strong>Primera edición:</strong> En la revista <em>Die Neue Zeit</em>, Bd. 2, N° 44, 1895-1896.<br />
<strong>Esta edición:</strong> Marxists Internet Archive, noviembre de 2000.<br />
<strong>Fuente:</strong> <a href="http://www.geocities.com/CapitolHill/Senate/3035/">Biblioteca de Textos Marxistas</a>.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2018/11/14/el-papel-del-trabajo-en-la-transformacion-del-mono-en-hombre/">El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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		<title>Francisco: «Respondamos con amor, no con muros, al terrorismo del dinero»</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 09 Nov 2016 02:21:01 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>«<strong>¿Quién</strong> —se preguntó Francisco— <strong>gobierna entonces? El dinero. ¿Cómo gobierna?</strong>. Con el látigo del miedo, de la inequidad, de la violencia económica, social, cultural y militar que engendra más y más violencia en una espiral descendente que parece no acabar jamás. ¡Cuánto dolor, cuánto miedo! Hay -lo dije hace poco-, <strong>hay un terrorismo de base que emana del control global del dinero sobre la tierra y atenta contra la humanidad entera</strong>. De ese terrorismo básico se alimentan los terrorismos derivados como el narcoterrorismo, el terrorismo de estado y lo que erróneamente algunos llaman terrorismo étnico o religioso.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2016/11/08/francisco-respondamos-amor-no-muros-al-terrorismo-del-dinero/">Francisco: «Respondamos con amor, no con muros, al terrorismo del dinero»</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="ls-articolo">
<p>05/11/2016<br />
El Papa recibe por tercera vez en su Pontificado a los Movimientos populares y los exhorta a no ceder al mecanismo del miedo, que sostiene un sistema injusto, a no dejarse encasillar y a combatir la corrupción con la austeridad</p>
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<figure id="attachment_31692" aria-describedby="caption-attachment-31692" style="width: 605px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2016/11/Papa-Francisco-y-Berta-Caceres.png"><img loading="lazy" class="wp-image-31692" src="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2016/11/Papa-Francisco-y-Berta-Caceres-300x169.png" alt="papa-francisco-y-berta-caceres" width="605" height="341" /></a><figcaption id="caption-attachment-31692" class="wp-caption-text">Berta Cáceres durante el primer encuentro de los Movimientos Populares en el Vaticano (2014), fue asesinada el 3 de marzo de 2016; hoy el Papa la recordó en su tercer encuentro con los Movimientos Populares.</figcaption></figure>
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<div class="crediti ls-box-immagine_crediti">LAPRESSE</div>
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<p class="ls-articoloDidascalia"><span class="nero">«Enfrentemos el terror con Amor». Después del encuentro de 2014 en Roma y del de Bolivia en 2015, el Papa recibió por tercera vez a los Movimientos Populares internacionales hoy por la tarde en el Vaticano. Todos ellos están comprometidos en la defensa de la tierra, del techo y del trabajo para todos (Las tres «T»). </span>Francisco, que denunció con «vergüenza» la <span class="nero">«bancarrota de la humanidad»</span>(representada por la «situación oprobiosa» del rechazo de los migrantes), exhortó a los Movimientos Populares a no paralizarse frente al mecanismo del miedo, que sostiene un sistema injusto: «Y cuando ese terror, que se sembró en las periferias con masacres, saqueos, opresión e injusticia, explota en los centros con distintas formas de violencia, incluso con atentados odiosos y cobardes, los ciudadanos que aún conservan algunos derechos son tentados con la falsa seguridad de los muros físicos o sociales». También los invitó a no dejarse «encorsetar», en un momento en el que crece «la brecha entre los pueblos y nuestras formas actuales de democracia», y a «practicar la austeridad» para combatir el peligro de la corrupción.</p>
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<div class="ls-articoloTesto">
<p>«Los felicito, los acompaño, les pido que sigan abriendo caminos y luchando. Eso me da fuerza, nos da fuerza. Creo que este dialogo nuestro, que se suma al esfuerzo de tantos millones que trabajan cotidianamente por la justicia en todo el mundo, va echando raíces», dijo el Papa a los representantes de todo el mundo de asociaciones campesinas, de cartoneros, de activistas comprometidos en la defensa de las categorías más débiles. Sin embargo, recordó, «hay fuerzas poderosas que pueden neutralizar este proceso de maduración de un cambio que sea capaz de desplazar la primacía del dinero y coloque nuevamente en el centro al ser humano». «¿Quién —se preguntó Francisco— gobierna entonces? El dinero. ¿Cómo gobierna? Con el látigo del miedo, de la inequidad, de la violencia económica, social, cultural y militar que engendra más y más violencia en una espiral descendente que parece no acabar jamás. ¡Cuánto dolor, cuánto miedo! Hay -lo dije hace poco-, hay un terrorismo de base que emana del control global del dinero sobre la tierra y atenta contra la humanidad entera. De ese terrorismo básico se alimentan los terrorismos derivados como el narcoterrorismo, el terrorismo de estado y lo que erróneamente algunos llaman terrorismo étnico o religioso. Ningún pueblo, ninguna religión es terrorista. Es cierto, hay pequeños grupos fundamentalistas en todos lados. Pero el terrorismo empieza cuando “has desechado la maravilla de la creación, el hombre y la mujer, y has puesto allí el dinero”. Ese sistema es terrorista». Y el Papa recordó las denuncias al respecto de Pío XI y de Pablo VI: «Ninguna tiranía se sostiene sin explotar nuestros miedos. De ahí que toda tiranía sea terrorista. Y cuando ese terror, que se sembró en las periferias con masacres, saqueos, opresión e injusticia, explota en los centros con distintas formas de violencia, incluso con atentados odiosos y cobardes, los ciudadanos que aún conservan algunos derechos son tentados con la falsa seguridad de los muros físicos o sociales. Muros que encierran a unos y destierran a otros. Ciudadanos amurallados, aterrorizados, de un lado; excluidos, desterrados, más aterrorizados todavía, del otro. ¿Es esa la vida que nuestro Padre Dios quiere para sus hijos? Al miedo se lo alimenta, se lo manipula… Porque el miedo, además de ser un buen negocio para los mercaderes de armas y de muerte, nos debilita, nos desequilibra, destruye nuestras defensas psicológicas y espirituales, nos anestesia frente al sufrimiento ajeno y al final nos hace crueles. Cuando escuchamos que se festeja la muerte de un joven que tal vez erró el camino, cuando vemos que se prefiere la guerra a la paz, cuando vemos que se generaliza la xenofobia, cuando constatamos que ganan terreno las propuestas intolerantes; detrás de esa crueldad que parece masificarse está el frío aliento del miedo. Les pido que recemos por todos los que tienen miedo, recemos para que Dios les dé el valor y que en este año de la misericordia podamos ablandar nuestros corazones».</p>
<p>Y Francisco reconoció que «la misericordia no es fácil, no es fácil… exige valentía»; «por ello, Jesús nos dice: “No tengan miedo”, pues la misericordia es el mejor antídoto contra el miedo. Es mucho mejor que los antidepresivos y los ansiolíticos. Mucho más eficaz que los muros, las rejas, las alarmas y las armas. Y es gratis: es un don de Dios. Queridos hermanos y hermanas: todos los muros caen. No nos dejemos engañar. Como han dicho ustedes: “Sigamos trabajando para construir puentes entre los pueblos, puentes que nos permitan derribar los muros de la exclusión y la explotación”. Enfrentemos el Terror con Amor».</p>
<p>Partiendo del Evangelio, Papa Francisco reflexionó sobre el tema del desempleo, subrayando que «los hipócritas para defender sistemas injustos, se oponen a que sean sanadas. A veces pienso que cuando ustedes, los pobres organizados, se inventan su propio trabajo, creando una cooperativa, recuperando una fábrica quebrada, reciclando el descarte de la sociedad de consumo, enfrentando las inclemencias del tiempo para vender en una plaza, reclamando una parcela de tierra para cultivar y alimentar a los hambrientos, están imitando a Jesús porque buscan sanar, aunque sea un poquito, aunque sea precariamente, esa atrofia del sistema socioeconómico imperante que es el desempleo. No me extraña que a ustedes también a veces los vigilen o los persigan y tampoco me extraña que a los soberbios no les interese lo que ustedes digan».</p>
<p>En cuanto a la migración de la actualidad, denunció Francisco, «hay una situación oprobiosa, que sólo puedo describir con una palabra que me salió espontáneamente en Lampedusa: vergüenza». El Papa hizo suyas las palabras que pronunció en Lesbos el arzobispo Hieronymus de Grecia sobre la «bancarrota de la humanidad»: «“Quien ve los ojos de los niños que encontramos en los campos de refugiados es capaz de reconocer de inmediato, en su totalidad, la «bancarrota» de la humanidad”. ¿Qué le pasa al mundo de hoy que, cuando se produce la bancarrota de un banco de inmediato aparecen sumas escandalosas para salvarlo, pero cuando se produce esta bancarrota de la humanidad —denunció Francisco— no hay casi ni una milésima parte para salvar a esos hermanos que sufren tanto? Y así el Mediterráneo se ha convertido en un cementerio, y no sólo el Mediterráneo… tantos cementerios junto a los muros, muros manchados de sangre inocente».</p>
<p>La migración «es un problema del mundo. Nadie debería verse obligado a huir de su Patria. Pero el mal es doble cuando, frente a esas circunstancias terribles, el emigrante se ve arrojado a las garras de los traficantes de personas para cruzar las fronteras y es triple si al llegar a la tierra donde creyó que iba a encontrar un futuro mejor, se lo desprecia, se lo explota e incluso se lo esclaviza. Esto se puede ver en cualquier rincón de cientos de ciudades».</p>
<p>En este momento, en el que «la brecha entre los pueblos y nuestras formas actuales de democracia se agranda cada vez más como consecuencia del enorme poder de los grupos económicos y mediáticos que parecieran dominarlas», el Papa pidió a los Movimientos Populares dos cosas. Primero que nada, que «no caigan en la tentación del corsé que los reduce a actores secundarios, o peor aún, a meros administradores de la miseria existente. En estos tiempos de parálisis, de desorientación y propuestas destructivas, la participación protagónica de los pueblos que buscan el bien común puede vencer, con la ayuda de Dios, a los falsos profetas que explotan el miedo y la desesperanza, que venden fórmulas mágicas de odio y crueldad o de un bienestar egoísta y una seguridad ilusoria».</p>
<p>Y después, les pidió que no se dejen corromper: «Así como la política no es un asunto de los «políticos», la corrupción no es un vicio exclusivo de la política. Hay corrupción en la política, hay corrupción en las empresas, hay corrupción en los medios de comunicación, hay corrupción en las iglesias y también hay corrupción en las organizaciones sociales y los movimientos populares. Es justo decir que hay una corrupción naturalizada en algunos ámbitos de la vida económica, en particular la actividad financiera, y que tiene menos prensa que la corrupción directamente ligada al ámbito político y social. Es justo decir que muchas veces se manipulan los casos de corrupción con malas intenciones. Pero también es justo aclarar que quienes han optado por una vida de servicio tienen una obligación adicional que se suma a la honestidad con la que cualquier persona debe actuar en la vida. La vara es más alta: hay que vivir la vocación de servir con un fuerte sentido de austeridad y humildad. Esto vale para los políticos pero también vale para los dirigentes sociales y para nosotros, los pastores».</p>
<p>«A cualquier persona que tenga demasiado apego por las cosas materiales o por el espejo, a quien le gusta el dinero, los banquetes exuberantes, las mansiones suntuosas, los trajes refinados, los autos de lujo, le aconsejaría que se fije qué está pasando en su corazón y rece para que Dios lo libere de estas ataduras. Pero, parafraseando al ex Presidente latinoamericano que está por acá», dijo Francisco dirigiendo la mirada hacia el ex presidente José «Pepe» Mújica, «el que tenga afición por todas esas cosas, por favor, que no se meta en política, que no se meta en una organización social o en un movimiento popular, porque va a hacer mucho daño a sí mismo y al prójimo y va a manchar la noble causa que enarbola. Frente a la tentación de la corrupción, no hay mejor antídoto que la austeridad; y practicar la austeridad es, además, predicar con el ejemplo. Les pido que no subestimen el valor del ejemplo porque tiene más fuerza que mil palabras, que mil volantes, que mil likes, que mil retweets, que mil videos de youtube. El ejemplo de una vida austera al servicio del prójimo es la mejor forma de promover el bien común y el proyecto-puente de las 3-T. Les pido a los dirigentes que no se cansen de practicar la austeridad y les pido a todos que exijan a los dirigentes esa austeridad, la cual –por otra parte– los hará muy felices».</p>
<p>Papa Francisco concluyó su discurso citando a Martin Luther King: «Odio por odio sólo intensifica la existencia del odio y del mal en el universo. Si yo te golpeo y tú me golpeas, y te devuelvo el golpe y tú me lo devuelves, y así sucesivamente, es evidente que se llega hasta el infinito. Simplemente nunca termina. En algún lugar, alguien debe tener un poco de sentido, y esa es la persona fuerte. La persona fuerte es la persona que puede romper la cadena del odio, la cadena del mal».</p>
<p>*Fuente: <strong><a href="http://www.lastampa.it/2016/11/05/vaticaninsider/es/vaticano/respondamos-con-amor-no-con-muros-al-terrorismo-del-dinero-rpLxJUtAP0OMOjNqmQSYuO/pagina.html">La Stampa</a></strong></p>
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		<title>La realidad y los sueños</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 15 Aug 2015 02:40:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
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		<category><![CDATA[cuba]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La igualdad de todos los ciudadanos a la salud, la educación, el trabajo, la alimentación, la seguridad, la cultura, la ciencia, y al bienestar, es decir, los mismos derechos que proclamamos cuando iniciamos nuestra lucha más los que emanen de nuestros sueños de justicia e igualdad para los habitantes de nuestro mundo, es lo que deseo a todos; los que por comulgar en todo o en parte con las mismas ideas, o muy superiores pero en la misma dirección, les doy las gracias, queridos compatriotas.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_147645" aria-describedby="caption-attachment-147645" style="width: 580px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" class="wp-image-147645 size-large" src="http://www.cubadebate.cu/wp-content/uploads/2012/03/fidel-castro-hibacushis-580x386.jpg" alt="Fidel con los &quot;hibacushas&quot;, sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki. Foto: Roberto Chile" width="580" height="386" /><figcaption id="caption-attachment-147645" class="wp-caption-text">Fidel con los “hibacushas”, sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki, en el Palacio de las Convenciones, el 2 de marzo de 2012. Foto: Roberto Chile/ Cubadebate</figcaption></figure>
<p class="wp-caption-text">Escribir es una forma de ser útil si consideras que nuestra sufrida humanidad debe ser más y mejor educada ante la increíble ignorancia que nos envuelve a todos, con excepción de los investigadores que buscan en las ciencias una respuesta satisfactoria. Es una palabra que implica en pocas letras su infinito contenido.</p>
<div>Todos en nuestra juventud oímos hablar alguna vez de Einstein y, en especial, tras el estallido de las bombas atómicasen Hiroshima y Nagasaki, que puso fin a la cruel guerra desatada entre Japón y Estados Unidos. Cuando aquellas bombas fueron lanzadas, después de la guerra desatada por el ataque a la base de Estados Unidos en Pearl Harbor, ya el imperio japonés estaba vencido. Estados Unidos, el país cuyo territorio e industrias permanecieron ajenos a la guerra, pasó a ser el de mayor riqueza y mejor armado de la Tierra, frente a un mundo destrozado, repleto de muertos, heridos y hambrientos. Juntos, la URSS y China habían perdido más de 50 millones de vidas, sumadas a una enorme destrucción material. Casi todo el oro del mundo fue a parar a las arcas de Estados Unidos<strong>.</strong> Hoy se calcula que la totalidad del oro como reserva monetaria de esa nación alcanza 8 mil 133,5 toneladas de dicho metal. A pesar de ello, haciendo trizas los compromisos suscritos en Bretton Woods, Estados Unidos, declaró unilateralmente que no harían honor al deber de respaldar la onza Troy con el valor en oro de su papel moneda.</div>
<div></div>
<div>Tal medida decretada por Nixon violaba los compromisos contraídos por el presidente Franklin Delano Roosevelt.Según un elevado número de expertos en esa materia, crearon así las bases de una crisis que entre otros desastres amenaza golpear con fuerza la economía de ese modelo de país. Mientras tanto, se adeuda a Cuba las indemnizaciones equivalentes a daños, que ascienden a cuantiosos millones de dólares como denunció nuestro país con argumentos y datos irrebatibles a lo largo de sus intervenciones en las Naciones Unidas.</div>
<div></div>
<div>Como fue expresado con toda claridad por el Partido y el Gobierno de Cuba, en prenda de buena voluntad y de paz entre todos los países de este hemisferio y del conjunto de pueblos que integran la familia humana, y así contribuir a garantizar la supervivencia de nuestra especie en el modesto espacio que nos corresponde en el universo, no dejaremos nunca de luchar por la paz y el bienestar de todos los seres humanos, con independencia del color de la piel y el país de origen de cada habitante del planeta, así como por el derecho pleno de todos a poseer o no una creencia religiosa.</div>
<div></div>
<div>La igualdad de todos los ciudadanos a la salud, la educación, el trabajo, la alimentación, la seguridad, la cultura, la ciencia, y al bienestar, es decir, los mismos derechos que proclamamos cuando iniciamos nuestra lucha más los que emanen de nuestros sueños de justicia e igualdad para los habitantes de nuestro mundo, es lo que deseo a todos; los que por comulgar en todo o en parte con las mismas ideas, o muy superiores pero en la misma dirección, les doy las gracias, queridos compatriotas.</div>
<div><img loading="lazy" src="http://www.granma.cu/file/img/2015/08/medium/f0041231.jpg" alt="" width="300" height="190" /></div>
<p>*Fuente: <strong><a href="http://www.cubadebate.cu/opinion/2015/08/13/la-realidad-y-los-suenos/#.Vc6lqbTOrtQ">CubaDebate</a></strong><br />
<span class="envoi"><br />
</span></p>
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		<title>Francisco a los Movimientos Populares: &#034;Necesitamos un cambio real. Este sistema ya no se aguanta&#034;</title>
		<link>https://piensachile.com/2015/07/10/a-los-movimientos-populares-necesitamos-un-cambio-real-este-sistema-ya-no-se-aguanta/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 10 Jul 2015 09:09:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[cambio de sistema]]></category>
		<category><![CDATA[contra el colonialismo]]></category>
		<category><![CDATA[contra la globalizacion]]></category>
		<category><![CDATA[defender la madre tierra]]></category>
		<category><![CDATA[historia y memoria]]></category>
		<category><![CDATA[techo]]></category>
		<category><![CDATA[tierra]]></category>
		<category><![CDATA[trabajo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Esperanza y llamamiento a la dignidad de los pueblos oprimidos por un sistema injusto que busca "un nuevo colonialismo ideológico", que sumar al ya de por sí sistema capitalista excluyente. Francisco denunció "que "el sistema sigue negándoles a miles de millones de hermanos los más elementales derechos. Ese sistema atenta contra el proyecto de Jesús", y reclamó decir "no" a "una economía de exclusión e inequidad".</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div id="header">
<div class="f_apertura alargar">
<figure style="width: 560px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" class="apertura f4col" title="Francisco y Evo Morales, con el sombrero de Saó" src="http://www.periodistadigital.com/imagenes/2015/07/10/evogorro_560x280.jpg" alt="" width="560" height="280" /><figcaption class="wp-caption-text">Francisco y Evo Morales, con el sombrero de Saó</figcaption></figure>
</div>
<h3 class="clear">A los Movimientos Populares: <strong><a href="http://piensachile.com/2015/07/22870/">«Necesitamos un cambio real. Este sistema ya no se aguanta»</a></strong></h3>
<h4>Condena el colonialismo «que genera violencia que no habrá recursos policiales, militares o de inteligencia capaces de detener»</h4>
<div id="multimedia" class="multimedia"><span class="autor">Jesús Bastante, 10 de julio de 2015</span></p>
<div class="sumario">
<blockquote><p>Ninguna familia sin vivienda, ningún campesino sin tierra, ningún trabajador sin derechos, ningún pueblo sin soberanía, ninguna persona sin dignidad, ningún niño sin infancia, ningún joven sin posibilidades, ningún anciano sin una venerable vejez</p></blockquote>
</div>
<div id="cont_galer">
<div id="fotos" class="galeria">
<div class="panel"><img loading="lazy" class=" aligncenter" src="http://www.periodistadigital.com/imagenes/2015/07/10/encuentro-con-los-movimientos-populares_270x250.jpg" alt="Encuentro con los Movimientos Populares" width="390" height="361" />/&gt;</p>
<div class="panel-overlay">
<h2>Encuentro con los Movimientos Populares</h2>
</div>
</div>
<div class="gallery" align="center">
<figure style="width: 270px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" src="http://www.periodistadigital.com/imagenes/2015/07/10/evo-y-el-papa_270x250.jpg" alt="Evo y el Papa" width="270" height="250" /><figcaption class="wp-caption-text">Evo y el Papa</figcaption></figure>
</div>
</div>
</div>
</div>
<div id="columnas">
<div class="texto">
Un <b>discurso histórico</b>. No hay otro modo de definir la larga e intensa intervención del Papa Francisco ante la asamblea de<b>l II Encuentro Mundial de los Movimientos Populares</b>, en la que Bergoglio reconoció que «se han cometido muchos y graves <b>pecados contra los pueblos originarios de América en nombre de Dios</b>«, y pidió «humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia sino por los<b> crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América</b>«.<br />
La histórica petición de perdón fue el colofón a unos tres cuartos de hora cubiertos de titulares, esperanza y llamamiento a la dignidad de los pueblos oprimidos por un sistema injusto que busca «un <b>nuevo colonialismo ideológico</b>«, que sumar al ya de por sí sistema capitalista excluyente. Francisco denunció «que «e<b>l sistema sigue negándoles a miles de millones de hermanos los más elementales derechos. Ese sistema atenta contra el proyecto de Jesús»</b>, y reclamó decir «no» a «una economía de exclusión e inequidad».<br />
«Queremos un cambio, un cambio real, porque<b> este sistema ya no se aguanta</b>«, clamó el «hermano papa Francisco», como lo denominó Evo Morales. Bergoglio destacó que «los más humildes, los explotados, pueden hacer mucho. Me atrevo a decir que el futuro de la humanidad está, en gran medida, en sus manos».<br />
«<b>Ustedes son sembradores del cambio.</b> Que Dios les dé coraje, alegría, perseverancia para seguir. Tengo la certeza de que veremos los frutos», añadió el Pontífice.<br />
«Dios permite que hoy nos veamos otra vez. La Biblia nos recuerda que Dios escucha el clamor de su pueblo, y quisiera yo también volver a unir mi voz a la de ustedes. Las famosas tres «<strong>T</strong>«: <b>Tierra, Techo y Trabajo</b> para todos nuestros hermanos y hermanas. Lo dije y lo repito: son derechos sagrados, vale la pena luchar por ellos», insistió el Papa, quien incidió en que «el clamor de los excluidos se escucha en América Latina y en toda la Tierra.»<br />
«<b>Queremos un cambio real, un cambio de estructuras. Este sistema ya no se aguanta</b>. No lo aguantan los campesinos, los trabajadores, las comunidades, los pueblos, y tampoco lo aguanta la Tierra, la hermana madre Tierra», apuntó el Santo Padre. Un cambio que lleva consigo «la globalización de la esperanza, que nace de los pueblos y crece entre los pobres, debe sustituir esta globalización de la exclusión y de la indiferencia».<br />
<img class=" aligncenter" src="http://www.periodistadigital.com/imagenes/2015/07/10/encuentro-con-los-movimientos-populares.jpg" alt="" width="560" /><br />
«¿Qué puedo hacer yo frente a tantos problemas si apenas gano para comer? ¿Qué puedo hacer yo cuando soy discriminado? ¡Pueden hacer mucho! Pueden hacer mucho», arengó Francisco. «<b>Ustedes, los más humildes, los explotados, pobres y excluidos, pueden y hacen mucho.</b> Me atrevo a decirles que el mundo está en buena medida en sus manos».<br />
El Papa llamó a los participantes en el encuentro «sembradores del cambio», un cambio que nace no tanto de las estructuras como del corazón. «<b>La opción es generar procesos, y no generar espacios de poder</b>«, que luchen contra la injusticia, contra «las heridas de la humanidad doliente, nuestras heridas».<br />
Por último Francisco indicó algunas tareas para «este momento histórico», dejando claro que «<b>ni el Papa, ni la Iglesia, tienen el monopolio de la interpretación de la realidad social ni la propuesta de soluciones</b> a problemas contemporáneos. Me atrevería a decir que no existe una receta. La historia la generan los pueblos en el marco de la búsqueda de su propio camino»<br />
Aún así, marcó tres tareas a realizar. La primera, «<b>poner la economía al servicio de los pueblos</b>«, diciendo no a una eocnomía de exclusión que «mata y destruye a la madre Tierra». «Una economía justa debe crear las condiciones para que cada persona pueda gozar de una infancia sin carencias, desarrollar sus talentos durante la juventud, trabajar con plenos derechos durante los años de actividad y acceder a una digna jubilación en la ancianidad», señaló.<br />
<img class=" aligncenter" src="http://www.periodistadigital.com/imagenes/2015/07/10/papa-francisco-durante-su-intervencion.jpg" alt="" width="560" /><br />
«<b>Se trata de devolver a los pueblos lo que les pertenece</b>«, recordó el Papa, quien pidió a los movimientos populares que asumieran su rol esencial como creadores de nuevas dinámicas. «Ustedes son poetas sociales».<br />
La segunda tarea es «<b>unir nuestros pueblos en el camino de la paz y la justicia</b>. Los pueblos del mundo quieren ser artífices de su propio destino, quieren transitar en paz su marcha, no quieren tutelajes ni injerencias, quieren que su cultura, su idioma, sus procesos sociales y tradiciones religiosas sean respetados». En este punto, el Papa reafirmó los derechos de los pueblos «<b>particularmente el derecho a la independencia</b>«, poniendo como ejemplo la dolorosa experiencia de los pueblos latinoamericanos.<br />
Fue aquí donde se detuvo a pedir perdón por los errores de la Iglesia, y también a reivindicar el papel del Cristianismo en el pasado, el presente y el futuro del planeta. «La Iglesia, sus hijos e hijas, son una parte de la identidad de los pueblos en latinoamericana. Identidad que tanto aquí como en otros países algunos poderes se empeñan en borrar, tal vez porque nuestra fe es revolucionaria, porque nuestra fe desafía la tiranía del idolo dinero. <b>Hoy vemos con espanto como en Medio Oriente y otros lugares del mundo se persigue, se tortura, se asesina a muchos hermanos nuestros por su fe en Jesús</b>. Eso también debemos denunciarlo: dentro de esta tercera guerra mundial en cuotas que vivimos, hay una especie de genocidio en marcha que debe cesar», proclamó.<br />
Y una <b>furibunda crítica al colonialismo, al nuevo y al viejo</b>, «que reduce a los países pobres a meros proveedores de materia prima y trabajo barato, engendra violencia, miseria, migraciones forzadas y todos los males que vienen de la mano». Una situación de «inequidad, y <b>la inequidad genera violencia que no habrá recursos policiales, militares o de inteligencia capaces de detener</b>»<br />
Finalmente, el Papa llamó a «<b>defender la madre Tierra,</b> la casa común de todos, que está siendo saqueada, devastada, vejada impunemente. La cobardía en su defensa es un pecado grave. Les pido, en nombre de Dios, que defiendan a la madre Tierra».<br />
«El futuro de la humanidad -concluyó- no está únicamente en manos de los grandes dirigentes, las grandes potencias y las élites. Está fundamentalmente en manos de los Pueblos; en su capacidad de organizar y también en sus manos que riegan con humildad y convicción este proceso de cambio. Los acompaño. Digamos juntos desde el corazón: ninguna familia sin vivienda, ningún campesino sin tierra, ningún trabajador sin derechos, ningún pueblo sin soberanía, ninguna persona sin dignidad, ningún niño sin infancia, ningún joven sin posibilidades, ningún anciano sin una venerable vejez».<br />
<img class=" aligncenter" src="http://www.periodistadigital.com/imagenes/2015/07/10/francisco-en-su-historico-discurso.jpg" alt="" width="560" />
</div>
<div class="info_noticia"><span class="autor">*Fuente: <strong><a href="http://www.periodistadigital.com/religion/america/2015/07/10/francisco-pide-perdon-por-los-crimenes-contra-los-pueblos-originarios-durante-la-llamada-conquista-de-america-religion-iglesia-bolivia-evo-movimientos-populares.shtml">Periodista Digital</a></strong><br />
</span></div>
</div>
<div class="info_noticia"></div>
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<div id="internos" class="einternos">
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<li><a title="Misa del Papa en Bolivia: 'Ustedes llevan sobre sí la memoria de su pueblo'" href="http://www.periodistadigital.com/religion/america/2015/07/09/misa-del-papa-en-bolivia.shtml">Misa del Papa en Bolivia: «Ustedes llevan sobre sí la memoria de su pueblo»</a></li>
<li><a title="Francisco reclama 'diálogo franco y abierto' entre Chile y Bolivia para solucionar el conflicto de la salida al mar" href="http://www.periodistadigital.com/religion/america/2015/07/09/catedral-de-la-paz-religion-iglesia-vaticano-bolivia-chile-mar-dialogo-soluciones-duraderas-evo-morales-francisco.shtml">Francisco reclama «diálogo franco y abierto» entre Chile y Bolivia para solucionar el conflicto de la salida al mar</a></li>
<li><a title="'Hay un profundo desprecio al pueblo santo de Dios. Ya no son pastores, sino capataces'" href="http://www.periodistadigital.com/religion/america/2015/07/09/religion-iglesia-papa-francisco-religiosos-santa-cruz-bolivia-castas-superioridad-grito-pobres.shtml">«Hay un profundo desprecio al pueblo santo de Dios. Ya no son pastores, sino capataces»</a></li>
</ul>
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		<title>El imperio de los robots en Stiglitz y en Marx</title>
		<link>https://piensachile.com/2015/04/29/el-imperio-de-los-robots-en-stiglitz-y-en-marx/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Apr 2015 01:32:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[capital]]></category>
		<category><![CDATA[capitalistas]]></category>
		<category><![CDATA[joe stiglitz]]></category>
		<category><![CDATA[karl marx]]></category>
		<category><![CDATA[piketty]]></category>
		<category><![CDATA[robots]]></category>
		<category><![CDATA[trabajadores]]></category>
		<category><![CDATA[trabajo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En una conversación que tuvimos en París, luego de su charla en la Conferencia INET [The Institute for New Economic Thinking], me observó que la elasticidad de la sustitución entre capital y trabajo mayor que 1 –un supuesto habitual en el libro de Piketty El capital en el siglo XXI— combinada con un progreso tecnológico que no cayera como maná del cielo, sino que se desarrollara en respuesta a los precios de los factores, traería consigo un proceso explosivo que sólo podría terminar con un capital en posesión de todo el ingreso neto de un país.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>26.04.2015<br />
Siempre es instructivo hablar con Joe Stiglitz. En una conversación que tuvimos en París, luego de su charla en la Conferencia INET [<span style="text-decoration: underline;"><a href="http://ineteconomics.org/">The Institute for New Economic Thinking</a></span>], me observó que la elasticidad de la sustitución entre capital y trabajo mayor que 1 –un supuesto habitual en el libro de <a href="http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=6818">Piketty <em>El capital en el siglo XXI</em></a>— combinada con un progreso tecnológico que no cayera como maná del cielo, sino que se desarrollara en respuesta a los precios de los factores, traería consigo un proceso explosivo que sólo podría terminar con un capital en posesión de todo el ingreso neto de un país. ¿Cómo?<br />
Supóngase que tenemos un tipo de interés dado, <em>r</em> (de un 5%, pongamos por caso, como a menudo supone Piketty), y un salario dado, <em>w. </em>Supóngase que con esa proporción de los precios de los factores resulta rentable invertir en procesos más intensivos en capital (en procesos, esto es, que reducen el coste por unidad del producto). Así, los capitalistas reemplazarán trabajo con capital y las proporciones C/T y C/producto crecerán. Puesto que la sustitución de T por C es mayor que 1, <em>r </em>sólo decrecerá ligeramente, mientras que los salarios (<em>w</em>)crecerán sólo ligeramente. Aun cuando los precios de los factores, siendo rígidos, no variarán mucho, tendrían que seguir moviéndose ligeramente en punto a hacer aún más atractivos los procesos de intensificación de capital. De modo que se diera una nueva ronda de acrecida inversión en capital, la cual, de nuevo, haría crecer las proporciones C/T y C/producto con sólo unos mínimos efectos en los precios.<br />
Eso continuará ronda tras ronda, hasta que el entero producto sea producido prácticamente usando sólo capital y, acaso, una ínfima cantidad de trabajo. Tanto <em>r </em>como <em>w </em>seguirán casi igual que al comienzo, pero en vez de, pongamos por caso, 100 máquinas y 100 trabajadores, lo que tendremos al final serán 100 robots y un trabajador. Casi todo el producto pertenecerá a los propietarios de capital. El alfa de Piketty se acercará a 1.<br />
De aquí que, en mi interpretación, lo que Stiglitz sostiene es que la elasticidad de sustitución superior a 1 combinada con progreso tecnológico endógeno conduce finalmente a un equilibrio explosivo. Ahora bien, esta es, como dicho, una interpretación mía, y es muy posible que Stiglitz no esté de acuerdo o que yo me haya perdido algo.<br />
Lo cierto es que, luego de hablar con Joe, de regreso al hotel, pensé en otra cosa. ¿No es eso, en un cierto sentido, casi lo contrario, y en otro sentido, muy similar a aquel proceso, apuntado por Marx, de crecimiento de la “composición orgánica del capital” que habría de llevar a la eutanasia del capitalista (por servirnos del léxico de Keynes en un marco marxista)? En Marx, el supuesto es que más procesos de intensificación de capital son siempre más productivos. De modo que los capitalistas tienden a acumular más y más capital y a substituir el trabajo (de modo muy similar a lo que acabamos de ver en el ejemplo de Stiglitz). Eso, en un marco marxista, significa que cada vez hay menos trabajadores y que éstos, obviamente, producen cada vez menos plusvalía (absoluta): y esa plusvalía menguada en relación con una acrecida masa de capital significa que cae la tasa de beneficio.<br />
¿Cómo afectará al capitalismo el auge de los robots? Joseph Stiglitz y Karl Marx nos proporcionan algunas claves.<br />
El resultado es idéntico, si ponemos el proceso marxiano en un marco neoclásico y suponemos que la elasticidad de sustitución es menor que 1. Entonces, simplemente, <em>r </em>va cayendo en cada ronda sucesiva de inversión intensiva en capital, hasta aproximarse a cero. Como escribió Marx, cada capitalista individual tiene interés en invertir en procesos más intensivos en capital, a fin de vender más barato que los otros capitalistas, pero cuando todos hacen lo mismo, la tasa de beneficio cae para todos. De modo que lo que hacen, a fin de cuentas, es “quitarse del negocio”, o más exactamente, moverse hacia una tasa cero de beneficio.<br />
¿Cuáles son las similitudes y las diferencias entre los dos resultados? En ambos casos, el trabajo será reemplazado por capital a un grado extremo, de manera que en ambos casos el grueso de la producción la llevarán a cabo robots. El empleo será insignificante. En Marx, el equilibrio último se daría con un <em>r </em>cercano a cero y un <em>w </em>(el supuesto de Marx) a nivel de subsistencia, evidentemente con un enorme “ejército de reserva de desempleados”. En el caso de Stiglitz, los capitalistas terminarían con un <em>r </em>igual y embolsándose todo el producto neto. En el equilibrio de Stiglitz, el único trabajador subsistente tendrá un salario mayor, pero nadie más tendrá empleo.<br />
El ingreso neto, en el equilibrio marxiano, será bajo porque sólo el trabajo produce “nuevo valor”, y puesto que muy pocos trabajadores tienen empleo, el “nuevo valor” será bajo (con independencia de lo alta que sea la tasa de plusvalía que los capitalistas consigan extraer). Para visualizar el equilibrio marxiano, imaginemos a miles de robots trabajando en una gran factoría y a un solo trabajador controlándolos, siendo de un solo año la vida útil de los robots: eso significa que hay que reemplazar continuamente los robots, es decir, unos enormes costos anuales de depreciación y reinversión. La composición del PIB sería muy interesante. Si el PIB total es 100, podríamos tener un consumo = 5, una inversión neta = 5 y una depreciación = 90. Viviríamos en un país con un PIB <em>per capita</em> de 500.000 dólares, pero 450.000 dólares serían de depreciación.<br />
Para ver cómo funciona esto, imaginemos que se tienen unos ingresos de 1.100 dólares anuales ganados para poder comprar un ordenador portátil que cuesta 1.000 dólares y cuya vida útil –todo el mundo está de acuerdo— es de un año. Cada año tienes que gastar el grueso del ingreso en reemplazar el ordenador portátil, y el ingreso neto disponible se mantiene pequeño. Para hacer las cosas peor, supóngase que, con cada año que pasa, en la medida en que compites con otros tipos con ordenadores portátiles, necesitas incrementar en un 5% el número de ordenadores portátiles; tu ingreso neto irá descendiendo, aun cuando vives en una cornucopia de ordenadores portátiles.<br />
El equilibrio de Stiglitz, en ciertos sentidos, tiene una apariencia muy similar: tendríamos las mismas factorías inmensas atestadas de miles de robots, pero su producto marginal sería elevado y todo el producto neto se lo apropiarían los capitalistas.<br />
Para el trabajo, en ambos casos, no resta casi nada, por el sencillo motivo de que prácticamente nadie tiene empleo. Una utopía harto negativa, sea como fuere. Pero no del todo: en el caso de Stiglitz, podríamos cargar con impuestos a los capitalistas y usar ese ingreso para tener a los potenciales trabajadores felices disfrutando de mucho ocio, mirando TV y jugando divertidos juegos en sus ordenadores portátiles. En el equilibrio marxiano, el ingreso neto sería bajo, aun cuando viviríamos en un mundo rebosante de complicadas máquinas. Así que no habría mucho que redistribuir. ¿Con qué se quedan ustedes?<br />
<strong>&#8211; <em>Branko Milanovic</em></strong><em> es un economista serbio-norteamericano. Especialista desarrollo y desigualdades, es profesor visitante en el Graduate Center de la  City University of New York (CUNY), así como investigador titular en el Luxembourg Income Study (LIS). Anteriormente, fue economista jefe en el Departamento de Investigación del Banco Mundial. </em><br />
Traducción para www.sinpermiso.info: Mínima Estrella<br />
<strong>sinpermiso</strong> electrónico se ofrece semanalmente de forma gratuita. No recibe ningún tipo de subvención pública ni privada, y su existencia sólo es posible gracias al trabajo voluntario de sus colaboradores y a las donaciones altruistas de sus lectores.<strong>  </strong><br />
Social Europe, 20 abril 2015<br />
*Fuente: <strong><a href="http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=7935">Sin Permiso</a></strong></p>
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