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	<title>subcomandante marcos &#8211; piensaChile</title>
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	<title>subcomandante marcos &#8211; piensaChile</title>
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		<title>Buenas madrugadas subcomandante Marcos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 29 May 2014 03:54:54 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>[…] como señala Marcos, se trata de resistencia: de confrontar a los de arriba. Por ello: “Contra la muerte, nosotros demandamos vida”, espeta. “Contra el silencio, exigimos la palabra y el respeto. Contra el olvido, la memoria. Contra la humillación y el desprecio, la dignidad. Contra la opresión, la rebeldía. Contra la esclavitud, la libertad. Contra la imposición, la democracia. Contra el crimen, la justicia”.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_17156" aria-describedby="caption-attachment-17156" style="width: 519px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2014/05/SubComante-Marcos1.jpg"><img loading="lazy" class="wp-image-17156 " src="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2014/05/SubComante-Marcos1-300x193.jpg" alt="El sucomandante insurgente Marcos, en entrevista realizada en mayo de 2006. Foto: Víctor Camacho / archivo" width="519" height="334" /></a><figcaption id="caption-attachment-17156" class="wp-caption-text">El sucomandante insurgente Marcos, en entrevista realizada en mayo de 2006. Foto: Víctor Camacho / archivo</figcaption></figure>
<p><em>28 de mayo 2014<br />
</em>Cuando supe que el subcomandante Marcos había anunciado que dejó de existir, se me escarchó la garganta con una lluvia de estalactitas que me impidieron respirar. Fue como si una tormenta de sombras se tomara por asalto la apacible y antigua costumbre de deambular por los cerros del puerto. Sombras espesas eran; oscuras como el mar negro, el mar de las tinieblas terribles. Como el anuncio de Marcos que tomó a todos por sorpresa, dudando de la verdad de su palabra, aquella que admiramos por su diafanidad. El mismo lo anunció, porque los zapatistas decidieron que así fuera. Dicen que fue un invento de ellos y que después de 20 años ya no era necesario ese holograma rebelde. Y Marcos lo proclamó como sólo él sabe hacerlo: “Buenas noches, tardes, días en cualesquiera que sea su geografía, su tiempo y su modo. Buenas madrugadas, dijo en susurros para no espantar las luciérnagas  que dormían a esa hora. Y dijo mucho más, porque los zapatistas son rebeldes de palabras, de selva y montaña. Puede que todo lo que despliegue en estas fugaces líneas tenga visos de lo común, pero, la verdad, no tengo otra manera de entristecerme con su no- inexistencia, que es una breve muerte o una larga vida, pero igual un golpe bajo. Para nosotros los mortales que quisimos ser zapatistas y nos quedamos en la historia como rodriguistas, que pareciera ser lo mismo, pero está muy lejos de ser igual. La contienda era quizás similar, porque como señala Marcos, se trata de resistencia: de confrontar a los de arriba. Por ello: “Contra la muerte, nosotros demandamos vida”, espeta. “Contra el silencio, exigimos la palabra y el respeto. Contra el olvido, la memoria. Contra la humillación y el desprecio, la dignidad. Contra la opresión, la rebeldía. Contra la esclavitud, la libertad. Contra la imposición, la democracia. Contra el crimen, la justicia”.</p>
<p>En esta hermosa lucha, preñada de ternura  ¿quién no quisiera ser zapatista? ¿Quién no aspirara a ser Chiapas? ¿Quién no quisiera  ser lacandon, tojolabal, tzeltal, tzotzil? Sospecho que muchos y muchas, que miles, que millones, tal vez. Nunca lo sabremos, porque para vestirse de dignidad se puede estar en cualquier parte del mundo y no sólo en la selva lacandona, eso lo saben muy bien los zapatistas que en la despedida de Marcos indicaron que “con el apoyo generoso e incondicional de gente buena de todo el mundo, se fue avanzando en la construcción aún inacabada, es cierto, pero ya definida de lo que somos”. Son mujeres y hombres de abajo que dijeron basta a aquello de observar a los de arriba mientras se solazan en la riqueza, y ellos bajoviven en la pobreza. Y a los de arriba poco o nada les importó un retazo de indios, despertándoles solamente algo de curiosidad que su vocero no fuera indígena, por eso –dice el ahora no-existente Marcos– los zapatistas decidieron crear a Marcos. Para que les prestaran atención. Empezó así, dice el subcomandante, “una compleja maniobra de distracción, un truco de magia terrible y maravillosa, una maliciosa jugada del corazón indígena que somos, la sabiduría indígena desafiaba a la modernidad en uno de sus bastiones: los medios de comunicación”. A esos medios colosales los confrontaron con una estrategia aún más colosal que los descolosó para siempre, porque por décadas buscaron al <em>supte, </em>sin entender que no era tal o que tal vez sí. Lo buscaron por mar y tierra y creyeron encontrarlo en todas partes, así de tanto en tanto le ponían nombre y apellido: que había nacido en tal o cual ciudad o pueblo, que enseñaba filosofía en una universidad. Y de tanto nombrarlo y de tanto encontrarlo, terminaron enmarañándose en su propia estupidez de blancos acostumbrados a signarlo todo, a saberlo todo, a criticar todo, a abominar de todo lo que no sea blanco. Evitan contemplarse en el espejo de la vida y ver reflejado ahí su mestizaje, que se parece tanto al indio que les espanta sentirse tierra, aunque sea en el efímero segundo de la silueta en el cristal.</p>
<p>De esta manera, mientras los políticos y los medios se distraían con Marcos, los zapatistas continuaban creciendo, aprendiendo, enseñando, compartiendo, solidarizando, construyendo el <em>Buen Gobierno</em> entre todos porque, dijo el subcomandante en su despedida: “esnuestra convicción y nuestra práctica que para rebelarse y luchar no son necesarios ni líderes ni caudillos ni mesías ni salvadores. Para luchar sólo se necesitan un poco de vergüenza, un tanto de dignidad y mucha organización”. Y, a ratos, un pasamontañas, o pasaselvas o pasabosques o pasacualquiercosa, porque la rebeldía no reconoce fronteras y si llegara a encontrarlas, las salta con su pasamontañas, o pasaselvas o pasabosques o pasacualquiercosa. Y Marcos no se sacó su pasamontañas para decir que<strong> “</strong>siendo las 0208 del 25 de mayo del 2014 en el frente de combate suroriental del EZLN, declaro que deja de existir el conocido como Subcomandante Insurgente Marcos, el autodenominado “subcomandante de acero inoxidable”. Entonces dejó de existir para seguir existiendo, y la garganta aún escarchada con una tormenta de estalactitas y un bosque de araucarias cordilleranas, araucarias mapuche, pues en su despedida Marcos recordó a Matías Catrileo, joven mapuche asesinado por la policía chilena. Rescató su memoria, cuando acá muchos optan por el olvido y la impunidad. Acaso por lo mismo, de pronto sin aviso alguno, se desbocaron las estalactitas y el hielo y pude decir con alegría: buenas madrugadas subcomandante Marcos.</p>
<p><em>&#8211; El autor, Dr. Tito Tricot, es sociólogo y Director Centro de Estudios de América Latina y el Caribe-CEALC</em></p>
<h4><a href="http://piensachile.com/2014/05/anuncia-marcos-la-desaparicion-de-su-personaje-en-el-ezln/">Anuncia ‘Marcos’ la desaparición de su “personaje” en el EZLN</a></h4>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Anuncia &#8216;Marcos&#8217; la desaparición de su «personaje» en el EZLN</title>
		<link>https://piensachile.com/2014/05/25/anuncia-marcos-la-desaparicion-de-su-personaje-en-el-ezln/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 May 2014 23:57:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Declaraciones]]></category>
		<category><![CDATA[chiapas]]></category>
		<category><![CDATA[ezln]]></category>
		<category><![CDATA[subcomandante marcos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Buenas madrugadas.<br />
Quisiera pedirles a las compañeras, compañeros y compañeroas de la Sexta que vienen de otras partes, especialmente a los medios libres compañeros, su paciencia, tolerancia y comprensión para lo que voy a decir, porque éstas serán mis últimas palabras en público antes de dejar de existir.<br />
Me dirijo a ustedes y a quienes a través de ustedes nos escuchan y miran.<br />
NdR piensaChile: Vea el resumen del comunicado presentado por La Jornada, pero tambien entregamos el texto integro de la Declaración y el link a "Enlace Zapatista" para ver el texto en su fuente original.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_17156" aria-describedby="caption-attachment-17156" style="width: 511px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2014/05/SubComante-Marcos1.jpg"><img loading="lazy" class="wp-image-17156" src="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2014/05/SubComante-Marcos1-300x193.jpg" alt="El sucomandante insurgente Marcos, en entrevista realizada en mayo de 2006. Foto: Víctor Camacho / archivo" width="511" height="329" /></a><figcaption id="caption-attachment-17156" class="wp-caption-text">El sucomandante insurgente Marcos, en entrevista realizada en mayo de 2006.                                  Foto: Víctor Camacho / archivo</figcaption></figure>
<p class="western" align="JUSTIFY">El <i>subcomandante insurgente</i> <i>Marcos</i>, anunció esta madrugada que desde hoy por su voz “ya no hablará la voz del Ejército Zapatista de Liberación Nacional”.</p>
<p class="western" align="JUSTIFY">Lo anterior lo dio a conocer en una carta, dividida en cinco puntos, que leyó ante medios alternativos que dan cobertura al homenaje al profesor José Luis Solís López, <i>Galeano</i>, quien –como se ha denunciado— fuera asesinado hace unas semanas por miembros de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos Histórica.</p>
<p class="western" align="JUSTIFY">En la comunidad tojolobal de La Realidad, Chiapas, <i>Marcos </i>dio lectura a las que dijo “serán mis últimas palabras en público antes de dejar de existir”, donde asegura que se trató de una “decisión colectiva”.</p>
<p class="western" align="JUSTIFY">El documento, que se puede consultar en <span style="text-decoration: underline;"><a href="http://enlacezapatista.ezln.org.mx/">http://enlacezapatista.ezln.org.mx</a></span>, se divide en cinco puntos: “Una decisión difícil”, “¿Un fracaso?”, “El relevo”, “Un holograma cambiante y a modo. Lo que no será” y “El dolor y la rabia. Susurros y gritos”.</p>
<p class="western" align="JUSTIFY">En el primer punto, el subcomadante <i>Marcos </i>recuerda la irrupción pública del EZLN aquel primero de enero de 1994. “Lo que para nosotros inicia en 1994 es uno de los muchos momentos de la guerra de los de abajo contra los de arriba, contra su mundo”, asienta en el texto.</p>
<p class="western" align="JUSTIFY">“Era y es la nuestra como la de muchas y muchos de abajo, una guerra por la humanidad y contra el neoliberalismo. Contra la muerte, nosotros demandamos la vida. Contra el silencio, exigimos la palabra y el respeto. Contra el olvido, la memoria. Contra la humillación y el desprecio, la dignidad. Contra la opresión, la rebeldía. Contra la esclavitud, la libertad. Contra la imposición, la democracia. Contra el crimen, la justicia. ¿Quién con un poco de humanidad en las venas podría o puede cuestioanr esas demandas?”</p>
<p class="western" align="JUSTIFY">Marcos agrega que la guerra levantada por el EZLN “nos dio el privilegio de llegar a oídos y corazones atentos y generosos en geografías cercanas y alejadas. Faltaba lo que faltaba, y falta lo que falta, pero conseguimos entonces la mirada del otro, su oído, su corazón. Entonces nos vimos en la necesidad de responder una pregunta decisiva: ¿Qué sigue?”.</p>
<p class="western" align="JUSTIFY">El <i>sub</i>, como es conocido entre miles de personas que apoyan la causa del EZLN, indica que “en lugar de dedicarnos a formar guerrilleros, solados y escuadrones, preparamos promotores de educación, de salud, y se fueron levantando bases de la autonomía que hoy maravilla al mundo. En lugar de construir cuarteles, mejorar nuestro armamento, levantar muros y trincheras, se levantaron escuelas, se construyeron hospitales y centros de salud, mejoramos nuestras condiciones de vida. En lugar de luchar por ocupar un lugar en el Partenón de las muertes individualizadas de abajo, elegimos construir la vida”.</p>
<p class="western" align="JUSTIFY">En el punto “¿Un fracaso?” <i>Marcos </i>advierte: “Si ser consecuente es un fracaso, entonces la incongruencia es el camino del éxito, la ruta del poder. Pero nosotros no queremos ir para allá, no nos interesa. En esos parámetros, preferimos fracasar que triunfar”.</p>
<p class="western" align="JUSTIFY">“El revelo”. En los 20 años de la aparición pública del EZLN “ha habido un relevo múltiple y complejo”. Pero algunos –dice— sólo han advertido el evidente: el generacional. “Ahora están haciendo la lucha y dirigiendo la resistencia quienes eran pequeños o no habían nacido al inicio del alzamiento”.</p>
<p class="western" align="JUSTIFY">Sin embargo, acota, algunos estudiosos no se han percatado de otro tipo de relevos. “El de clase: del origen clase mediero ilustrado, al de indígena campesino. El de raza: de la dirección mestiza a ka dirección netamente indígena. Y el más importante: el relevo de pensamiento: del vanguardismo revolucionario al mandar obedeciendo; de la toma del Poder de Arriba, a la creación del poder de abajo; de la política profesional a la política cotidiana; de los líderes, a los pueblos; de la marginación de género, a la participación directa de las mujeres; de la burla a lo otro, a la celebración de la diferencia”.</p>
<p class="western" align="JUSTIFY">En el cuarto punto, “Un holograma cambiante y a modo. Lo que no será”, el <i>subcomandante</i> insurgente recuerda que “En la madrugada del día primero del mes de enero del año 1994, un ejército de gigantes, es decir, de indígenas rebeldes, bajó a las ciudades, para con su paso sacudir el mundo. Apenas unos días después con la sangre de nuestros caídos aún fresca en las calles, nos dimos cuenta que los de afuera no nos veían. Acostumbrados a mirar desde arriba a los indígenas, no alzaban la mirada para mirarnos; acostumbrados a vernos humillados, su corazón no comprendía nuestra digna rebeldía.</p>
<p class="western" align="JUSTIFY">“Su mirada se había detenido en el único mestizo que vieron con pasamontañas, es decir, q (sic) no miraron. Nuestros jefes y jefas dijeron entonces: &#8216;sólo ven lo pequeño que son, hagamos a alguien tan pequeño como ellos, que a él lo vean y que por él nos vean.&#8217;</p>
<p class="western" align="JUSTIFY">“Empezó así una compleja maniobra de distracción, un truco de magia terrible y maravilloso, una maliciosa jugada del corazón indígena que somos; la sabiduría indígena desafiaba a la modernidad en uno de sus bastiones: los medios de comunicación. Empezó entonces la construcción del personaje llamado &#8216;<i>Marcos&#8217; </i>(&#8230;)</p>
<p class="western" align="JUSTIFY">El sistema entero, pero sobre todo sus medios de comunicación, juegan a construir famas para luego destruirlas si no se pliegan a sus designios. Su poder residía (ya no, porque han sido desplazados por las redes sociales) en decidir qué y quién existía en el momento en que elegían qué nombraban y qué callaban (&#8230;) El caso es que el s<i>upMarcos </i>pasó de ser un vocero a ser un distractor.”</p>
<p class="western" align="JUSTIFY">Por ello, la convicción de los zapatistas y en sus prácticas para revelarse y luchar “no son necesarios ni líderes ni caudillos ni mesías ni salvadores. Para luchar sólo se necesita un poco de vergüenza, un tanto de dignidad y mucha organización”.</p>
<p class="western" align="JUSTIFY">En el punto “El dolor y la Rabia. Susurros y gritos”, <i>Marcos </i>plantea la rabia que implica el reciente asesinato del maestro <i>Galeano</i>. “&#8217;Espera <i>compa&#8217;</i>, decía nuestro silencio. &#8216;NO te vayas&#8217;, susurraban las palabras”.</p>
<p class="western" align="JUSTIFY">Aunque agrega que hay otros dolores y otras rabias. Por lo que enlistó una larga lista de muertos, desaparecidos y prisioneros políticos y sociales de San Salvador Atenco, Ostula, Oaxaca, ciudad de México, Italia, Chiapas, Grecia, Palestina, Cherán, Guerrero, Morelos, Puebla, Chihuahua, Sonora, Jalisco y Sinaloa; así como a los miles de migrantes desaparecidos forzosamente o probablemente asesinados y a “los presos a quienes se les quiere matar en vida”.</p>
<p class="western" align="JUSTIFY">“Tiene tantos nombres la injusticia y son tantos los gritos que provoca. Pero nuestro dolor y nuestra rabia no nos impiden escuchar. Y nuestros susurros no son sólo para lamentar la caída de nuestros muertos injustamente. Son para así poder escuchar a otros dolores, hacer nuestras otras rabias y seguir así en el complicado y largo y tortuoso camino de hacer de todo eso un alarido que se transforme en lucha libertadora (&#8230;)</p>
<p class="western" align="JUSTIFY">“La justicia pequeña se parece tanto a la venganza. La justicia pequeña es la que reparte impunidad, pues al castigar a uno, se absuelve a otros. La que queremos nosotros, por la que luchamos, no se agota en encontrar a <a href="http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=6956" target="_blank" rel="noopener">los asesinos del compa Galeano</a> y ver que reciban su castigo (que así será, que nadie se llame al engaño). La búsqueda paciente y porfiada busca la verdad, no el alivio de la resignación”.</p>
<p class="western" align="JUSTIFY">Al final del texto, <i>Marcos </i>incluye siete posdatas: “P.D.1.- ¿Game Over&#8217;, P.D.2.- ¿Jaque Mate&#8217;, P.D.3.- ¿Touché&#8217;, P.D.4.- Ahí se ven, raza, y manden tabaco, P.D.5.- Mhhh, así que esto es el infierno&#8230; ¿Ése Piporro, Pedro, José Alfredo! ¿Cómo? ¿Por machistas? Nah, no lo creo, si yo nunca&#8230;, P.D.6.- O sea que como quien dice, sin la botarga ¿ya puedo andar desnudo?, P.D.7.- Oigan, está muy oscuro acá, necesito una lucecita”.</p>
<p class="western" align="JUSTIFY">*Fuente: <strong><a href="http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2014/05/25/anuncia-marcos-la-desaparicion-de-su-personaje-en-el-ezln-8089.html" target="_blank" rel="noopener">La Jornada</a></strong></p>
<p class="western" align="JUSTIFY">A continuación el mensaje íntegro:</p>
<p> <a href="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2014/05/Otro-México-nace.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-17158 " src="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2014/05/Otro-México-nace-300x218.jpg" alt="Otro México nace" width="549" height="399" /></a></p>
<p><strong>ENTRE LA LUZ Y LA SOMBRA.</strong></p>
<p>En La Realidad, Planeta Tierra.</p>
<p>Mayo del 2014.</p>
<p>Compañera, compañeroa, compañero:</p>
<p>Buenas noches, tardes, días en cualesquiera que sea su geografía, su tiempo y su modo.</p>
<p>Buenas madrugadas.</p>
<p>Quisiera pedirles a las compañeras, compañeros y compañeroas de la Sexta que vienen de otras partes, especialmente a los medios libres compañeros, su paciencia, tolerancia y comprensión para lo que voy a decir, porque éstas serán mis últimas palabras en público antes de dejar de existir.</p>
<p>Me dirijo a ustedes y a quienes a través de ustedes nos escuchan y miran.</p>
<p>Tal vez al inicio, o en el transcurso de estas palabras vaya creciendo en su corazón la sensación de que algo está fuera de lugar, de que algo no cuadra, como si estuvieran faltando una o varias piezas para darle sentido al rompecabezas que se les va mostrando. Como que de por sí falta lo que falta.</p>
<p>Tal vez después, días, semanas, meses, años, décadas después se entienda lo que ahora decimos.</p>
<p>Mis compañeras y compañeros del EZLN en todos sus niveles no me preocupan, porque de por sí es nuestro modo acá: caminar, luchar, sabiendo siempre que siempre falta lo que falta.</p>
<p>Además de que, que no se ofenda nadie, la inteligencia de l@s compas zapatistas está muy por arriba del promedio.</p>
<p>Por lo demás, nos satisface y enorgullece que sea ante compañeras, compañeros y <em>compañeroas</em>, tanto del EZLN como de la Sexta, que se da a conocer esta decisión colectiva.</p>
<p>Y qué bueno que será por lo medios libres, alternativos, independientes, que este archipiélago de dolores, rabias y digna lucha que nos llamamos “la Sexta” tendrá conocimiento de esto que les diré, donde quiera que se encuentren.</p>
<p>Si a alguien más le interesa saber qué pasó este día tendrá que acudir a los medios libres para enterarse.</p>
<p>Va pues. Bienvenidas y bienvenidos a la realidad zapatista.</p>
<p><strong>I.- Una decisión difícil.</strong></p>
<p>Cuando irrumpimos e interrumpimos en 1994 con sangre y fuego, no iniciaba la guerra para nosotras, nosotros los zapatistas.</p>
<p>La guerra de arriba, con la muerte y la destrucción, el despojo y la humillación, la explotación y el silencio impuestos al vencido, ya la veníamos padeciendo desde siglos antes.</p>
<p>Lo que para nosotros inicia en 1994 es uno de los muchos momentos de la guerra de los de abajo contra los de arriba, contra su mundo.</p>
<p>Esa guerra de resistencia que día a día se bate en las calles de cualquier rincón de los cinco continentes, en sus campos y en sus montañas.</p>
<p>Era y es la nuestra, como la de muchos y muchas de abajo, una guerra por la humanidad y contra el neoliberalismo.</p>
<p>Contra la muerte, nosotros demandamos vida.<br />
Contra el silencio, exigimos la palabra y el respeto.<br />
Contra el olvido, la memoria.<br />
Contra la humillación y el desprecio, la dignidad.<br />
Contra la opresión, la rebeldía.<br />
Contra la esclavitud, la libertad.<br />
Contra la imposición, la democracia.<br />
Contra el crimen, la justicia.</p>
<p>¿Quién con un poco de humanidad en las venas podría o puede cuestionar esas demandas?</p>
<p>Y en ese entonces muchos escucharon.</p>
<p>La guerra que levantamos nos dio el privilegio de llegar a oídos y corazones atentos y generosos en geografías cercanas y alejadas.</p>
<p>Faltaba lo que faltaba, y falta lo que falta, pero conseguimos entonces la mirada del otro, su oído, su corazón.</p>
<p>Entonces nos vimos en la necesidad de responder a una pregunta decisiva:</p>
<p>“¿Qué sigue?”</p>
<p>En las tétricas cuentas de la víspera no entraba la posibilidad de plantearnos pregunta alguna. Así que esa pregunta nos llevó a otras:</p>
<p>¿Preparar a los que siguen en la ruta de la muerte?</p>
<p>¿Formar más y mejores soldados?</p>
<p>¿Invertir empeños en mejorar nuestra maltrecha maquinaria de guerra?</p>
<p>¿Simular diálogos y disposición para la paz, pero seguir preparando nuevos golpes?</p>
<p>¿Matar o morir como único destino?</p>
<p>¿O debíamos reconstruir el camino de la vida, ése que habían roto y siguen rompiendo desde arriba?</p>
<p>El camino no sólo de los pueblos originarios, también de trabajadores, estudiantes, maestros, jóvenes, campesinos, además de todas las diferencias que se celebran arriba, y abajo se persiguen y se castigan.</p>
<p>¿Debíamos inscribir nuestra sangre en el camino que otros dirigen hacia el Poder o debíamos voltear el corazón y la mirada a los que somos y a los que son lo que somos, es decir los pueblos originarios, guardianes de la tierra y la memoria?</p>
<p>Nadie lo escuchó entonces, pero en los primeros balbuceos que fueron nuestras palabras advertimos que nuestro dilema no estaba entre negociar o combatir, sino entre morir o vivir.</p>
<p>Quien hubiera advertido entonces que ese temprano dilema no era individual, tal vez hubiera entendido mejor lo que ha ocurrido en la realidad zapatista los últimos 20 años.</p>
<p>Pero les decía yo que nos topamos con esa pregunta y ese dilema.</p>
<p>Y elegimos.</p>
<p>Y en lugar de dedicarnos a formar guerrilleros, soldados y escuadrones, preparamos promotores de educación, de salud, y se fueron levantando las bases de la autonomía que hoy maravilla al mundo.</p>
<p>En lugar de construir cuarteles, mejorar nuestro armamento, levantar muros y trincheras, se levantaron escuelas, se construyeron hospitales y centros de salud, mejoramos nuestras condiciones de vida.</p>
<p>En lugar de luchar por ocupar un lugar en el Partenón de las muertes individualizadas de abajo, elegimos construir la vida.</p>
<p>Esto en medio de una guerra que no por sorda era menos letal.</p>
<p>Porque, compas, una cosa es gritar “<em>no están solos</em>” y otra enfrentar sólo con el cuerpo una columna blindada de tropas federales, como ocurrió en la zona de Los Altos de Chiapas, y a ver si hay suerte y alguien se entera, y a ver si hay un poco más de suerte y el que se entera se indigna, y otro poco más de suerte y el que se indigna hace algo.</p>
<p>En el entretanto, las tanquetas son frenadas por las mujeres zapatistas, y a falta de parque fue con mentadas de madre y piedras que la serpiente de acero tuvo que echarse para atrás.</p>
<p>Y en la zona norte de Chiapas, padecer el nacimiento y desarrollo de las guardias blancas, recicladas entonces como paramilitares; y en la zona Tzotz Choj las agresiones continuas de organizaciones campesinas que de “independientes” a veces ni el nombre tienen; y en la zona de la Selva Tzeltal la combinación de paramilitares y contras.</p>
<p>Y una cosa es gritar “<em>todos somos marcos</em>” o “<em>no todos somos marcos</em>”, según el caso o cosa, y otra la persecución con toda la maquinaria de guerra, la invasión de poblados, el “peinado” de montañas, el uso de perros adiestrados, las aspas de los helicópteros artillados alborotando los copetes de las ceibas, el “vivo o muerto” que nació en los primeros días de enero de 1994 y alcanzó su nivel más histérico en 1995 y el resto del sexenio del ahora empleado de una trasnacional, y que esta zona de Selva Fronteriza padeció desde 1995 y a la que se suma después la misma secuencia de agresiones de organizaciones campesinas, uso de paramilitares, militarización, hostigamiento.</p>
<p>Si hay algún mito en todo esto no es el pasamontañas, sino la mentira que repiten desde esos días, incluso retomada por personas con altos estudios, de que la guerra contra los zapatistas sólo duró 12 días.</p>
<p>No haré un recuento detallado. Alguien con un poco de espíritu crítico y seriedad puede reconstruir la historia, y sumar y restar para sacar la cuenta, y decir si fueron y son más los reporteros que los policías y soldados; si fueron más los halagos que las amenazas e insultos, si el precio que se ponía era para ver el pasamontañas o para capturarlo “vivo o muerto”.</p>
<p>En esas condiciones, algunas veces sólo con nuestras fuerzas y otras con el apoyo generoso e incondicional de gente buena de todo el mundo, se fue avanzando en la construcción aún inacabada, es cierto, pero ya definida de lo que somos.</p>
<p>No es entonces una frase, afortunada o desafortunada, según se le vea desde arriba o desde abajo, la de “<em>aquí estamos los muertos de siempre, muriendo de nuevo, pero ahora para vivir</em>”. Es la realidad.</p>
<p>Y casi 20 años después…</p>
<p>El 21 de diciembre del 2012, cuando la política y el esoterismo coincidían, como otras veces, en predicar catástrofes que siempre son para los de siempre, los de abajo, repetimos el golpe de mano del 1 de enero del 94 y, sin disparar ni un solo tiro, sin armas, con nuestro solo silencio, postramos de nuevo la soberbia de las ciudades cuna y nido del racismo y el desprecio.</p>
<p>Si el primero de enero de 1994, miles de hombres y mujeres sin rostro atacaron y rindieron las guarniciones que protegían las ciudades, el 21 de diciembre del 2012 fueron decenas de miles que tomaron sin palabras los edificios desde donde se celebraba nuestra desaparición.</p>
<p>El sólo hecho inapelable de que el EZLN no sólo no se había debilitado, mucho menos desaparecido, sino que había crecido cuantitativa y cualitativamente hubiera bastado para que cualquier mente medianamente inteligente se diera cuenta de que, en esos 20 años, algo había cambiado al interior del EZLN y de las comunidades.</p>
<p>Tal vez más de alguno piense que nos equivocamos al elegir, que un ejército no puede ni debe empeñarse en la paz.</p>
<p>Por muchas razones, cierto, pero la principal era y es porque de esa forma terminaríamos por desaparecer.</p>
<p>Tal vez es cierto. Tal vez nos equivocamos al elegir cultivar la vida en lugar de adorar a la muerte.</p>
<p>Pero nosotros elegimos no escuchando a los de afuera. No a quienes siempre demandan y exigen la lucha a muerte, mientras los muertos los pongan otros.</p>
<p>Elegimos mirándonos y escuchándonos, siendo el <strong><em>Votán</em></strong> colectivo que somos.</p>
<p>Elegimos la rebeldía, es decir, la vida.</p>
<p>Eso no quiere decir que no supiéramos que la guerra de arriba trataría y trata de imponer de nuevo su dominio sobre nosotros.</p>
<p>Supimos y sabemos que una y otra vez habremos de defender lo que somos y como somos.</p>
<p>Supimos y sabemos que seguirá habiendo muerte para que haya vida.</p>
<p>Supimos y sabemos que para vivir, morimos.</p>
<p><strong>II.- ¿Un fracaso?</strong></p>
<p>Dicen por ahí que no hemos logrado nada para nosotros.</p>
<p>No deja de sorprender que se maneje con tanto desparpajo esta posición.</p>
<p>Piensan que los hijos e hijas de los comandantes y comandantas deberían disfrutar de viajes al extranjero, de estudios en escuelas privadas y luego de altos puestos en la empresa o la política. Que en lugar de trabajar la tierra para arrancarle con sudor y empeño el alimento, deberían lucirse en las redes sociales divirtiéndose en los antros, exhibiendo lujos.</p>
<p>Tal vez los subcomandantes deberían procrear y heredar a sus descendientes los cargos, las prebendas, los templetes, como hacen los políticos de todo el espectro.</p>
<p>Tal vez deberíamos, como los dirigentes de la CIOAC-H y de otras organizaciones campesinas, recibir privilegios y paga en proyectos y apoyos, quedarnos con la mayor parte y dejar a las bases sólo unas migajas, a cambio de que cumplan las órdenes criminales que vienen de más arriba.</p>
<p>Pero es cierto, no hemos logrado nada de eso para nosotros.</p>
<p>Difícil de creer que, 20 años después de aquel “<em>nada para nosotros</em>”, resultara que no era una consigna, una frase buena para carteles y canciones, sino una realidad, la realidad.</p>
<p>Si el ser consecuentes es un fracaso, entonces la incongruencia es el camino del éxito, la ruta al Poder.</p>
<p>Pero nosotros no queremos ir para allá.</p>
<p>No nos interesa.</p>
<p>En esos parámetros preferimos fracasar que triunfar.</p>
<p><strong>III.- El relevo.</strong></p>
<p>En estos 20 años ha habido un relevo múltiple y complejo en el EZLN.</p>
<p>Algunos han advertido sólo el evidente: el generacional.</p>
<p>Ahora están haciendo la lucha y dirigiendo la resistencia quienes eran pequeños o no habían nacido al inicio del alzamiento.</p>
<p>Pero algunos estudiosos no se han percatado de otros relevos:</p>
<p>El de clase: del origen clase mediero ilustrado, al indígena campesino.</p>
<p>El de raza: de la dirección mestiza a la dirección netamente indígena.</p>
<p>Y el más importante: el relevo de pensamiento: del vanguardismo revolucionario al mandar obedeciendo; de la toma del Poder de Arriba a la creación del poder de abajo; de la política profesional a la política cotidiana; de los líderes, a los pueblos; de la marginación de género, a la participación directa de las mujeres; de la burla a lo otro, a la celebración de la diferencia.</p>
<p>No me extenderé más sobre esto, porque ha sido precisamente el curso “La Libertad según l@s zapatistas” la oportunidad de constatar si en territorio organizado vale más el personaje que la comunidad.</p>
<p>En lo personal no entiendo por qué gente pensante que afirma que la historia la hacen los pueblos, se espante tanto ante la existencia de un gobierno del pueblo donde no aparecen los “especialistas” en ser gobierno.</p>
<p>¿Por qué les da terror el que sean los pueblos los que manden, los que dirijan sus pasos propios?</p>
<p>¿Por qué mueven la cabeza con desaprobación frente al mandar obedeciendo?</p>
<p>El culto al individualismo encuentra en el culto al vanguardismo su extremo más fanático.</p>
<p>Y ha sido eso precisamente, el que los indígenas manden y que ahora un indígena sea el vocero y jefe, lo que los aterra, los aleja, y finalmente se van para seguir buscando alguien que precise de vanguardias, caudillos y líderes. Porque también hay racismo en la izquierda, sobre todo en la que se pretende revolucionaria.</p>
<p>El <strong><em>ezetaelene</em></strong> no es de ésos. Por eso no cualquiera puede ser zapatista.</p>
<p><strong>IV.- Un holograma cambiante y a modo. Lo que no será.</strong></p>
<p>Antes del amanecer de 1994, pasé 10 años en estas montañas. Conocí y traté personalmente a algunos en cuya muerte morimos un mucho. Conozco y trato desde entonces con otros y otras más que hoy están aquí como nosotros.</p>
<p>Muchas madrugadas me encontré a mí mismo tratando de digerir las historias que me contaban, los mundos que dibujaban con silencios, manos y miradas, su insistencia en señalar algo más allá.</p>
<p>¿Era un sueño el mundo ése, tan otro, tan lejano, tan ajeno?</p>
<p>A veces pensé que se habían adelantado, que las palabras que nos guiaron y guían venían de tiempos para los que no habían aún calendarios, perdidos como estaban en geografías imprecisas: siempre el sur digno omnipresente en todos los puntos cardinales.</p>
<p>Luego supe que no me hablaban de un mundo inexacto y, por lo tanto, improbable.</p>
<p>Ese mundo ya andaba con su paso.</p>
<p>Ustedes, ¿no lo vieron? ¿No lo ven?</p>
<p>No hemos engañado a nadie de abajo. No escondemos que somos un ejército, con su estructura piramidal, su centro de mando, sus decisiones de arriba hacia abajo. No por congraciarnos con libertarios o por moda negamos lo que somos.</p>
<p>Pero cualquiera puede ver ahora si el nuestro es un ejército que suplante o impone.</p>
<p>Y debo decir esto, que ya he pedido la autorización del compañero Subcomandante Insurgente Moisés para hacerlo:</p>
<p>Nada de lo que hemos hecho, para bien o para mal, hubiera sido posible si un ejército armado, el zapatista de liberación nacional, no se hubiera alzado contra el mal gobierno ejerciendo el derecho a la violencia legítima. La violencia del de abajo frente a la violencia del de arriba.</p>
<p>Somos guerreros y como tales sabemos cuál es nuestro papel y nuestro momento.</p>
<p>En la madrugada del día primero del primer mes del año de 1994, un ejército de gigantes, es decir, de indígenas rebeldes, bajó a las ciudades para con su paso sacudir el mundo.</p>
<p>Apenas unos días después, con la sangre de nuestros caídos aún fresca en las calles citadinas, nos dimos cuenta de que los de afuera no nos veían.</p>
<p>Acostumbrados a mirar desde arriba a los indígenas, no alzaban la mirada para mirarnos.</p>
<p>Acostumbrados a vernos humillados, su corazón no comprendía nuestra digna rebeldía.</p>
<p>Su mirada se había detenido en el único mestizo que vieron con pasamontañas, es decir, que no miraron.</p>
<p>Nuestros jefes y jefas dijeron entonces:</p>
<p>“Sólo lo ven lo pequeño que son, hagamos a alguien tan pequeño como ellos, que a él lo vean y por él nos vean”</p>
<p>Empezó así una compleja maniobra de distracción, un truco de magia terrible y maravillosa, una maliciosa jugada del corazón indígena que somos, la sabiduría indígena desafiaba a la modernidad en uno de sus bastiones: los medios de comunicación.</p>
<p>Empezó entonces la construcción del personaje llamado “Marcos”.</p>
<p>Les pido que me sigan en este razonamiento:</p>
<p>Supongamos que es posible otra forma de neutralizar a un criminal. Por ejemplo, creándole su arma homicida, hacerle creer que es efectiva, conminarlo a construir, en base a esa efectividad, todo su plan, para, en el momento en que se prepara para disparar, el “arma” vuelva a ser lo que siempre fue: una ilusión.</p>
<p>El sistema entero, pero sobre todo sus medios de comunicación, juegan a construir famas para luego destruirlas si no se pliegan a sus designios.</p>
<p>Su poder residía (ya no, han sido desplazados en eso por las redes sociales) en decidir qué y quién existía en el momento en que elegían qué nombraban y qué callaban.</p>
<p>En fin, no me hagan mucho caso, como se ha demostrado en estos 20 años, yo no sé nada de medios masivos de comunicación.</p>
<p>El caso es que el <em>SupMarcos</em> pasó de ser un vocero a ser un distractor.</p>
<p>Si el camino de la guerra, es decir, de la muerte, nos había tomado 10 años; el de la vida tomó más tiempo y requirió más esfuerzo, por no hablar de sangre.</p>
<p>Porque, aunque no lo crean, es más fácil morir que vivir.</p>
<p>Necesitábamos tiempo para ser y para encontrar a quien supiera vernos como lo que somos.</p>
<p>Necesitábamos tiempo para encontrar a quien nos viera no hacia arriba, no hacia abajo, que de frente nos viera, que nos viera con mirada compañera.</p>
<p>Les decía que empezó entonces la construcción del personaje.</p>
<p>Marcos un día tenía los ojos azules, otro día los tenía verdes, o cafés, o miel, o negros, todo dependiendo de quién hiciera la entrevista y tomara la foto. Así fue reserva en equipos de futbol profesional, empleado en tiendas departamentales, chofer, filósofo, cineasta, y los etcéteras que pueden encontrar en los medios de paga de esos calendarios y en diversas geografías. Había un Marcos para cada ocasión, es decir, para cada entrevista. Y no fue fácil, créanme, no había entonces <em>wikipedia</em> y si venían del Estado Español tenía que investigar si el corte inglés, por ejemplo, era un corte de traje típico de Inglaterra, una tienda de abarrotes, o una tienda departamental.</p>
<p>Si me permiten definir a Marcos el personaje entonces diría sin titubear que fue una botarga.</p>
<p>Digamos que, para que me entiendan, Marcos era un Medio No Libre (ojo: que no es lo mismo que ser un medio de paga).</p>
<p>En la construcción y mantenimiento del personaje tuvimos algunos errores.</p>
<p>“Es de humanos el herrar”, dijo el herrero.</p>
<p>Durante el primer año agotamos, como quien dice, el repertorio de “Marcos” posibles. Así que para inicios de 1995 estábamos en apuros y el proceso de los pueblos estaba en sus primeros pasos.</p>
<p>Así que en 1995 ya no sabíamos cómo hacerle. Pero entonces es cuando Zedillo, con el PAN de la mano, “descubre” a Marcos con el mismo método científico con que encuentra osamentas, es decir, por delación esotérica.</p>
<p>La historia del tampiqueño nos dio aire, aunque el fraude posterior de la Paca de Lozano nos hizo temer que la prensa de paga cuestionara también el “desenmascaramiento” de Marcos y descubriera que era un fraude más. Afortunadamente no fue así. Como ésa, los medios siguieron tragando otras ruedas de molino semejantes.</p>
<p>Un tiempo después el tampiqueño llegó a estas tierras. Junto con el Subcomandante Insurgente Moisés, hablamos con él. Le ofrecimos entonces dar una conferencia conjunta, así podría él librarse de la persecución puesto que sería evidente que no eran Marcos y él la misma persona. No quiso. Vino a vivir acá. Salió algunas veces y su rostro puede encontrarse en las fotografías de los velorios de sus padres. Si quieren pueden entrevistarlo. Ahora vive en una comunidad, en…. Ah, no quiere que sepan dónde mero vive. No diremos nada más para que él, si así lo desea algún día, pueda contar la historia que vivió desde el 9 de febrero de 1995. Por nuestra parte sólo nos queda agradecerle que nos haya pasado datos que cada tanto usamos para alimentar la “certeza” de que el <em>SupMarcos</em> no es lo que es en realidad, es decir, una botarga o un holograma, sino un profesor universitario, originario del ahora doloroso Tamaulipas.</p>
<p>En el entretanto seguíamos buscando, buscándolas, buscándolos a ustedes, a quienes ahora están aquí y a quienes no están aquí pero están.</p>
<p>Lanzamos una y otra iniciativas para encontrar al otro, a la otra, a lo otro compañero. Diferentes iniciativas, tratando de encontrar la mirada y el oído que necesitamos y merecemos.</p>
<p>En el entretanto, seguía el avance de los pueblos y el relevo del que se ha hablado mucho o poco, pero que se puede constatar directamente, sin intermediarios.</p>
<p>En la búsqueda de lo otro, una y otra vez fracasamos.</p>
<p>A quien encontrábamos o nos quería dirigir o quería que lo dirigiéramos.</p>
<p>Había quienes se acercaban y lo hacían con el afán de usarnos, o para mirar hacia atrás, sea con la nostalgia antropológica, sea con la nostalgia militante.</p>
<p>Así para unos éramos comunistas, para otros trotskistas, para otros anarquistas, para otros maoístas, para otros milenaristas, y ahí les dejo varios “istas” para que pongan lo que sea de su conocimiento.</p>
<p>Así fue hasta la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, la más audaz y la más zapatista de las iniciativas que hemos lanzado hasta ahora.</p>
<p>Con la Sexta al fin hemos encontrado quien nos mira de frente y nos saluda y abraza, y así se saluda y abraza.</p>
<p>Con la Sexta al fin los encontramos a ustedes.</p>
<p>Por fin, alguien que entendía que no buscábamos ni pastores que nos guiaran, ni rebaños a los cuales conducir a la tierra prometida. Ni amos ni esclavos. Ni caudillos ni masas sin cabeza.</p>
<p>Pero faltaba ver si era posible que miraran y escucharan lo que siendo somos.</p>
<p>Al interior, el avance de los pueblos había sido impresionante.</p>
<p>Entonces vino el curso “La Libertad según l@s zapatistas”.</p>
<p>En 3 vueltas, nos dimos cuenta de que ya había una generación que podía mirarnos de frente, que podía escucharnos y hablarnos sin esperar guía o liderazgo, ni pretender sumisión ni seguimiento.</p>
<p>Marcos, el personaje, ya no era necesario.</p>
<p>La nueva etapa en la lucha zapatista estaba lista.</p>
<p>Pasó entonces lo que pasó y muchas y muchos de ustedes, compañeras y compañeros de la Sexta, lo conocen de manera directa.</p>
<p>Podrán decir luego que lo del personaje fue ocioso. Pero una revisión honesta de esos días dirá de cuántas y cuántos voltearon a mirarnos, con agrado o desagrado, por los desfiguros de una botarga.</p>
<p>Así que el relevo de mando no se da por enfermedad o muerte, ni por desplazamiento interno, purga o depuración.</p>
<p>Se da lógicamente de acuerdo a los cambios internos que ha tenido y tiene el EZLN.</p>
<p>Sé que eso no cuadra con los esquemas cuadrados que en los distintos arriba hay, pero eso la verdad nos tiene sin cuidado.</p>
<p>Y si esto arruina la perezosa y pobre elaboración de los <em>rumorólogos</em> y <em>zapatólogos</em> de Jovel, pues ni modos.</p>
<p>Ni estoy ni he estado enfermo, ni estoy ni he estado muerto.</p>
<p>O sí, aunque tantas veces me mataron, tantas veces me morí, y de nuevo estoy aquí.</p>
<p>Si alentamos esos rumores fue porque así convenía.</p>
<p>El último gran truco del holograma fue simular enfermedad terminal, e incluso todas las muertes que ha padecido.</p>
<p>Por cierto, lo de “<em>si su salud lo permite</em>”, que el Subcomandante Insurgente Moisés usó en el comunicado anunciando la compartición con el CNI, era un equivalente a “<em>si el pueblo lo pide</em>” o “<em>si las encuestas me favorecen</em>” o “<em>si dios me da licencia</em>” u otros lugares comunes que han sido la muletilla en la clase política en los últimos tiempos.</p>
<p>Si me permiten un consejo: deberían cultivar un poco el sentido del humor, no sólo por salud mental y física, también porque sin sentido del humor no van a entender al zapatismo. Y el que no entiende, juzga; y el que juzga, condena.</p>
<p>En realidad ésa ha sido la parte más sencilla del personaje. Para alimentar el rumor sólo fue necesario decirle a algunas personas en específico: “<em>te voy a decir un secreto pero prométeme que no se lo vas a contar nadie</em>”.</p>
<p>Por supuesto que lo contaron.</p>
<p>Los principales colaboradores involuntarios del rumor de enfermedad y muerte han sido los “expertos en zapatología” que en la soberbia Jovel y en la caótica Ciudad de México presumen su cercanía con el zapatismo y el profundo conocimiento que de él tienen, además, claro, de los policías que también cobran como periodistas, de los periodistas que cobran como policías, y de l@s periodistas que sólo cobran, y mal, como periodistas.</p>
<p>Gracias a todas y todos ellos y ellas. Gracias por su discreción. Hicieron exactamente como suponíamos que iban a hacer. Lo único malo de todo esto, es que dudo que ahora alguien les confíe ningún secreto.</p>
<p><strong>Es nuestra convicción y nuestra práctica que para rebelarse y luchar no son necesarios ni líderes ni caudillos ni mesías ni salvadores. Para luchar sólo se necesitan un poco de vergüenza, un tanto de dignidad y mucha organización.</strong></p>
<p>Lo demás, o sirve al colectivo o no sirve.</p>
<p>Ha sido particularmente cómico lo que el culto al individuo ha provocado en los politólogos y analistas de arriba. Ayer dijeron que el futuro de este pueblo mexicano dependía de la alianza de 2 personalidades. Antier dijeron que Peña Nieto se independizaba de Salinas de Gortari, sin darse cuenta de que, entonces, si criticaban a Peña Nieto, se ponían del lado de Salinas de Gortari; y que si criticaban a éste último, apoyaban a Peña Nieto. Ahora dicen que hay que optar por un bando en la lucha de arriba por el control de las telecomunicaciones, así que o estás con Slim o estás con Azcárraga-Salinas. Y más arriba, o con Obama o con Putin.</p>
<p>Quienes hacia arriba suspiran y miran pueden seguir buscando su líder; pueden seguir pensando que ahora sí se van a respetar los resultados electorales; que ahora sí Slim va a apoyar la opción electoral de izquierda; que ahora sí en <em>Game of Thrones</em> van a aparecer los dragones y las batallas; que ahora sí en la serie televisiva <em>The Walking Dead</em>, Kirkman se va a apegar al comic; que ahora sí las herramientas hechas en china no se van a quebrar a la primera vuelta; que ahora sí el futbol va a ser deporte y no negocio.</p>
<p>Y sí, puede que en algunos de los casos sí le atinen, pero no hay que olvidar que en todos ellos son meros espectadores, es decir, consumidores pasivos.</p>
<p>Quienes amaron y odiaron al <em>SupMarcos</em> ahora saben que han odiado y amado a un holograma. Sus amores y odios han sido, pues, inútiles, estériles, vacíos, huecos.</p>
<p>No habrá entonces casa-museo o placas de metal en donde nací y crecí. Ni habrá quien viva de haber sido el subcomandante Marcos. Ni se heredará su nombre ni su cargo. No habrán viajes todo pagado para dar pláticas en el extranjero. No habrá traslado ni atención en hospitales de lujo. No habrán viudas ni hereder@s. No habrán funerales, ni honores, ni estatuas, ni museos, ni premios, ni nada de lo que el sistema hace para promover el culto al individuo y para menospreciar al colectivo.</p>
<p>El personaje fue creado y ahora sus creadores, los zapatistas y las zapatistas, lo destruimos.</p>
<p>Si alguien entiende esta lección que dan nuestras compañeras y compañeros, habrá entendido uno de los fundamentos del zapatismo.</p>
<p>Así que en los últimos años ha pasado lo que ha pasado.</p>
<p>Entonces vimos que la botarga, el personaje, el holograma pues, ya no era necesario.</p>
<p>Una y otra vez planeamos, y una y otra vez esperamos el momento indicado: el calendario y la geografía precisas para mostrar lo que en verdad somos a quienes son en verdad.</p>
<p>Entonces llegó Galeano con su muerte a marcarnos la geografía y el calendario: “<em>aquí, en La Realidad; ahora: en el dolor y la rabia</em>”</p>
<p><strong>V.- El dolor y la Rabia. Susurros y gritos.</strong></p>
<p>Cuando llegamos al caracol aquí en La Realidad, sin que nadie nos lo dijera empezamos a hablar en susurros.</p>
<p>Quedo hablaba nuestro dolor, quedito nuestra rabia.</p>
<p>Como si tratáramos de evitar que al Galeano lo ahuyentaran los ruidos, los sonidos que le eran ajenos.</p>
<p>Como si nuestras voces y pasos lo llamaran.</p>
<p>“<em>Espera compa</em>”, decía nuestro silencio.</p>
<p>“<em>No te vayas</em>”, susurraban las palabras.</p>
<p>Pero hay otros dolores y otras rabias.</p>
<p>Ahora mismo, en otros rincones de México y del mundo, un hombre, una mujer, <em>unoa</em> <em>otroa</em>, un niño, una niña, un anciano, una anciana, una memoria, es golpeada a mansalva, rodeada por el sistema hecho crimen voraz, es garroteada, macheteada, baleada, rematada, arrastrada entre burlas, abandonada, recuperado y velado su cuerpo, enterrada su vida.</p>
<p>Sólo algunos nombres:</p>
<p>Alexis Benhumea, asesinado en el Estado de México.<br />
Francisco Javier Cortés, asesinado en el Estado de México.<br />
Juan Vázquez Guzmán, asesinado en Chiapas.<br />
Juan Carlos Gómez Silvano, asesinado en Chiapas.<br />
El compa Kuy, asesinado en el DF.<br />
Carlo Giuliani, asesinado en Italia.<br />
Aléxis Grigoropoulos, asesinado en Grecia.<br />
Wajih Wajdi al-Ramahi, asesinado en un Campo de refugiados en la ciudad cisjordana de Ramala. 14 años, asesinado de un tiro en la espalda desde un puesto de observación del ejército israelí, no había marchas, ni protestas ni nada en la calle.<br />
Matías Valentín Catrileo Quezada, mapuche asesinado en Chile.<br />
Teodulfo Torres Soriano, compa de la Sexta desaparecido en la Ciudad de México.<br />
Guadalupe Jerónimo y Urbano Macías, comuneros de Cherán, asesinados en Michoacán.<br />
Francisco de Asís Manuel, desaparecido en Santa María Ostula<br />
Javier Martínes Robles, desaparecido en Santa María Ostula<br />
Gerardo Vera Orcino, desaparecido en Santa María Ostula<br />
Enrique Domínguez Macías, desaparecido en Santa María Ostula<br />
Martín Santos Luna, desaparecido en Santa María Ostula<br />
Pedro Leyva Domínguez, asesinado en Santa María Ostula.<br />
Diego Ramírez Domínguez, asesinado en Santa María Ostula.<br />
Trinidad de la Cruz Crisóstomo, asesinado en Santa María Ostula.<br />
Crisóforo Sánchez Reyes, asesinado en Santa María Ostula.<br />
Teódulo Santos Girón, desparecido en Santa María Ostula.<br />
Longino Vicente Morales, desaparecido en Guerrero.<br />
Víctor Ayala Tapia, desaparecido en Guerrero.<br />
Jacinto López Díaz “El Jazi”, asesinado en Puebla.<br />
Bernardo Vázquez Sánchez, asesinado en Oaxaca<br />
Jorge Alexis Herrera, asesinado en Guerrero.<br />
Gabriel Echeverría, asesinado en Guerrero.<br />
Edmundo Reyes Amaya, desaparecido en Oaxaca.<br />
Gabriel Alberto Cruz Sánchez, desaparecido en Oaxaca.<br />
Juan Francisco Sicilia Ortega, asesinado en Morelos.<br />
Ernesto Méndez Salinas, asesinado en Morelos.<br />
Alejandro Chao Barona, asesinado en Morelos.<br />
Sara Robledo, asesinada en Morelos.<br />
Juventina Villa Mojica, asesinada en Guerrero.<br />
Reynaldo Santana Villa, asesinado en Guerrero.<br />
Catarino Torres Pereda, asesinado en Oaxaca.<br />
Bety Cariño, asesinada en Oaxaca.<br />
Jyri Jaakkola, asesinado en Oaxaca.<br />
Sandra Luz Hernández, asesinada en Sinaloa.<br />
Marisela Escobedo Ortíz, asesinada en Chihuahua.<br />
Celedonio Monroy Prudencio, desaparecido en Jalisco.<br />
Nepomuceno Moreno Nuñez, asesinado en Sonora.</p>
<p>Los y las migrantes desparecidas forzosamente y probablemente asesinadas en cualquier rincón del territorio mexicano.</p>
<p>Los presos a quienes se quiere matar en vida: Mumia Abu Jamal, Leonard Peltier, los Mapuche, Mario González, Juan Carlos Flores.</p>
<p>El continuo entierro de voces que vida fueron, silenciadas por el caer de la tierra y el cerrarse de las rejas.</p>
<p>Y la burla mayor es que, en cada paletada de tierra que arroja el esbirro en turno, el sistema va diciendo: “<em>no vales, no importas, nadie te llora, a nadie le da rabia tu muerte, nadie sigue tu paso, nadie levanta tu vida</em>”</p>
<p>Y con la última paletada sentencia: “<em>aunque agarren y castiguen a los que te matamos, siempre encontraré otro, otra, otros, que de nuevo te embosquen y repitan la danza macabra que acabó con tu vida</em>”</p>
<p>Y dice “<em>Tu justicia pequeña, enana, fabricada para que los medios de paga simulen y obtengan un poco de calma para frenar el caos que se les viene encima, no me espanta, no me daña, no me castiga</em>”</p>
<p>¿Qué le decimos a ese cadáver al que, en cualquier rincón del mundo de abajo, se le entierra en el olvido?</p>
<p>¿Que sólo nuestros dolor y rabia cuentan?</p>
<p>¿Que sólo nuestro coraje importa?</p>
<p>¿Que mientras susurramos nuestra historia, no escuchamos su grito, su alarido?</p>
<p>Tiene tantos nombres la injusticia y son tantos los gritos que provoca.</p>
<p>Pero nuestro dolor y nuestra rabia no nos impiden escuchar.</p>
<p>Y nuestros susurros no son sólo para lamentar la caída de nuestros muertos injustamente.</p>
<p>Son para así poder escuchar a otros dolores, hacer nuestras otras rabias y seguir así en el complicado, largo y tortuoso camino de hacer de todo eso un alarido que se transforme en lucha libertadora.</p>
<p>Y no olvidar que, mientras alguien susurra, alguien grita.</p>
<p>Y sólo el oído atento puede escuchar</p>
<p>Mientras hablamos y escuchamos ahora, alguien grita de dolor, de rabia.</p>
<p>Y así como hay que aprender a dirigir la mirada, la escucha debe encontrar el rumbo que la haga fértil.</p>
<p>Porque mientras alguien descansa, hay quien sigue cuesta arriba.</p>
<p>Para mirar ese empeño, basta bajar la mirada y elevar el corazón.</p>
<p>¿Pueden?</p>
<p>¿Podrán?</p>
<p>La justicia pequeña se parece tanto a la venganza. La justicia pequeña es la que reparte impunidad, pues al castigar a uno, absuelve a otros.</p>
<p>La que queremos nosotros, por la que luchamos, no se agota en encontrar a los asesinos del compa Galeano y ver que reciban su castigo (que así será, que nadie se llame a engaño).</p>
<p>La búsqueda paciente y porfiada busca la verdad, no el alivio de la resignación.</p>
<p>La justicia grande tiene qué ver con el compañero Galeano enterrado.</p>
<p>Porque nosotros nos preguntamos no qué hacemos con su muerte, sino qué debemos hacer con su vida.</p>
<p>Disculpen si entro en el pantanoso terreno de los lugares comunes, pero ese compañero no merecía morir, no así.</p>
<p>Todo su empeño, su sacrificio cotidiano, puntual, invisible para quien no fuera nosotros, fue por la vida.</p>
<p>Y sí les puedo decir que fue un ser extraordinario y además, y esto es lo que maravilla, hay miles de compañeras y compañeros como él en las comunidades indígenas zapatistas, con el mismo empeño, idéntico compromiso, igual claridad y un único destino: la libertad.</p>
<p>Y haciendo cuentas macabras: si alguien merece la muerte es quien no existe ni ha existido, como no sea en la fugacidad de los medios de comunicación de paga.</p>
<p>Ya nos ha dicho nuestro compañero jefe y vocero del EZLN, el Subcomandante Insurgente Moisés, que al asesinar a Galeano, o a cualquiera de los zapatistas, los de arriba querían asesinar al EZLN.</p>
<p>No como ejército, sino como rebelde necio que construye y levanta vida donde ellos, los de arriba, desean el páramo de las industrias mineras, petroleras, turísticas, la muerte de la tierra y de quienes la habitan y trabajan.</p>
<p>Y ha dicho que hemos venido, como Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, a desenterrar a Galeano.</p>
<p>Pensamos que es necesario que uno de nosotros muera para que Galeano viva.</p>
<p>Y para que esa impertinente que es la muerte quede satisfecha, en su lugar de Galeano ponemos otro nombre para que Galeano viva y la muerte se lleve no una vida, sino un nombre solamente, unas letras vaciadas de todo sentido, sin historia propia, sin vida.</p>
<p>Así que hemos decidido que Marcos deje de existir hoy.</p>
<p>Lo llevarán de la mano sombra el guerrero y lucecita para que no se pierda en el camino, Don Durito se irá con él, lo mismo que el Viejo Antonio.</p>
<p>No lo extrañarán las niñas y niños que antes se juntaban para escuchar sus cuentos, pues ya son grandes, ya tienen juicio, ya luchan como el que más por la libertad, la democracia y la justicia, que son la tarea de cualquier zapatista.</p>
<p>El gato-perro, y no un cisne, entonará ahora el canto de despedida.</p>
<p>Y al final, quienes entiendan, sabrán que no se va quien nunca estuvo, ni muere quien no ha vivido.</p>
<p>Y la muerte se irá engañada por un indígena con el nombre de Galeano en la lucha, y en esas piedras que han colocado en su tumba volverá a andar y a enseñar, a quien se deje, lo básico del zapatismo, es decir, no venderse, no rendirse, no claudicar.</p>
<p>¡Ah la muerte! Como si no fuera evidente que a los de arriba los libera de toda corresponsabilidad, más allá de la oración fúnebre, el homenaje gris, la estatua estéril, el museo controlador.</p>
<p>¿A nosotros? Bueno, pues a nosotros la muerte nos compromete por lo que tiene de vida.</p>
<p>Así que aquí estamos, burlando a la muerte en la realidad.</p>
<p>Compas:</p>
<p>Dicho todo lo anterior, siendo las 0208 del 25 de mayo del 2014 en el frente de combate suroriental del EZLN, declaro que deja de existir el conocido como Subcomandante Insurgente Marcos, el autodenominado “subcomandante de acero inoxidable”.</p>
<p>Eso es.</p>
<p>Por mi voz ya no hablará la voz del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.</p>
<p>Vale. Salud y hasta nunca… o hasta siempre, quien entendió sabrá que eso ya no importa, que nunca ha importado.</p>
<p>Desde la realidad zapatista.</p>
<p>Subcomandante Insurgente Marcos.<br />
México, 24 de mayo del 2014.</p>
<p>P.D.1.- ¿“Game is over”?<br />
P.D.2.- ¿Jaque Mate?<br />
P.D.3.- ¿Touché?<br />
P.D. 4.- Ahí se ven, raza, y manden tabaco.<br />
P.D. 5.- Mmh… así que esto es el infierno… ¡Ése Piporro, Pedro, José Alfredo! ¿Cómo? ¿Por machistas? Nah, no lo creo, si yo nunca…<br />
P.D.-6.- O sea que como quien dice, sin la botarga, ¿ya puedo andar desnudo?<br />
P.D. 7.- Oigan, está muy oscuro acá, necesito una lucecita.</p>
<p>(…)</p>
<p>(se escucha una voz en off)</p>
<p>Buenas madrugadas tengan compañeras y compañeros. Mi nombre es Galeano, Subcomandante Insurgente Galeano.</p>
<p>¿Alguien más se llama Galeano?</p>
<p>(se escuchan voces y gritos)</p>
<p>Ah, tras que por eso me dijeron que cuando volviera a nacer, lo haría en colectivo.</p>
<p>Sea pues.</p>
<p>Buen viaje. Cuídense, cuídenos.</p>
<p>Desde las montañas del Sureste Mexicano.</p>
<p>Subcomandante Insurgente Galeano.</p>
<p>México, mayo del 2014.</p>
<p>*Fuente: <a href="http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2014/05/25/entre-la-luz-y-la-sombra/">Enlace Zapatista</a></p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2014/05/25/anuncia-marcos-la-desaparicion-de-su-personaje-en-el-ezln/">Anuncia &#8216;Marcos&#8217; la desaparición de su «personaje» en el EZLN</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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		<title>Subcomandante Marcos: “Nunca nos van a poder aniquilar”</title>
		<link>https://piensachile.com/2014/02/20/subcomandante-marcos-nunca-nos-van-poder-aniquilar/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2014/02/20/subcomandante-marcos-nunca-nos-van-poder-aniquilar/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 20 Feb 2014 02:09:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[chiapas]]></category>
		<category><![CDATA[ezln]]></category>
		<category><![CDATA[mexico]]></category>
		<category><![CDATA[subcomandante marcos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Algo hay podrido en ese proceso de integración económica, hay algo falso en la premisa que no checa, que es una mentira pues, y que produce eso en el campo político. No es posible el proceso de integración económica mundial más que en los términos de dominador y dominado. No hay integración, hay subordinación, hay un pez grande que se come al chico. En ese reparto voraz está lo que estabas esperando, la Tercera Guerra Mundial, nada más que sin la fastuosidad militar de la Segunda Guerra Mundial. O a lo mejor ya es la Cuarta Guerra Mundial, ve tú a saber.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2014/02/20/subcomandante-marcos-nunca-nos-van-poder-aniquilar/">Subcomandante Marcos: “Nunca nos van a poder aniquilar”</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><b>Hay una regla militar que dice: nunca muestres todas tus fuerzas ni todas tus posiciones, pero siempre, las que muestres, muéstralas como si fueran todas las que tienes.</b></p>
<p>En esta cuarta parte de la entrevista hasta ahora inédita con el subcomandante Marcos, el vocero del EZLN habla sobre las condiciones que llevan a los indígenas mayas a tomar la decisión del levantamiento armado, de las tareas que le corresponden a él como jefe militar subordinado a un órgano colegiado, de las contradicciones de esta relación dentro de un ejército, de su decisión de seguir armados luego de las conversaciones de Catedral con el gobierno de México, de las reformas constitucionales y de la vía electoral como una forma de lucha más, aunque los zapatistas, dijo desde marzo de 1994, jamás participarían.</p>
<p><b>¿En 1992 qué se decide?</b></p>
<p>En 1992 vienen los 500 años. Ahí entra un elemento ideológico muy fuerte. El hecho de que los 500 años se empiecen a manejar en las comunidades no como del descubrimiento, sino de la resistencia, hace que muchos de los compañeros, si no todos, empiecen a retomar las luchas de resistencia anteriores y a plantear que hay que tomar el ese ejemplo, el de los antepasados.</p>
<p>Pasa octubre del 92 ellos ya tienen el mando, y empieza el run run de que ya no queremos seguir así, ya queremos empezar, ya basta. Y es cuando se organiza la primera consulta, en 1992, con todo el ambiente de la celebración de los 500 años pero como resistencia, como protesta, con todo esto que se ha conocido.</p>
<p>Se hace la consulta y se le pregunta a cada uno de los pueblos qué piensan, si ya es el momento o no, pros y contras. La mayoría de los pueblos, ya apabullantemente, dicen que sí, que ya es el momento. Ahí se llega el 93. En enero se juntan los comités y ponen el plazo y ahí se decide, en el 92-93, ya no esperar, y es donde se obliga al Ejército Zapatista a pasar de la autodefensa a la realidad de un ejército, atacar y defenderse. En 1993, en enero, ponen el plazo: en este año o nunca.</p>
<p><b>¿Y cómo eligen la fecha, por qué el 31 de diciembre?</b></p>
<p>La fecha no se elige. Ellos están discutiendo el levantamiento, algunos dicen que se ponga la fecha ya, que ahí cuando están reunidos se diga a tal día y a tal hora nos vamos a alzar. Otros dicen que no, porque a algunos se les va la lengua, y toman trago o cometen indiscreciones, y entonces, si se va a saber tal día, lo va a saber el enemigo y van a estar prevenidos, sobre todo los finqueros, porque había que salir de aquí para atacar las ciudades.</p>
<p>Es ahí cuando me dicen: vamos a dar un plazo en este año y tú escoge la fecha, entonces prepárate y prepáranos para ese día. Y cuando tú consideres que ya estamos listos, hay que lanzarse; nada más no te aceptamos que pase de este año, tiene que ser a fuerza en este año, es el límite que te ponemos. Y me dejan la fecha a mí.</p>
<p>Yo hablo con los de la ciudad, también les digo, y dicen que sí, que está bien, que así va a ser, y empezamos a trabajar en los preparativos, porque teníamos que cambiar a un ejército que estaba formado para defenderse a un ejército que iba a atacar, y es el problema más grande.</p>
<p><b>¿En qué consiste el trabajo que se hace durante 1993?</b></p>
<p>Primero en congelar los movimientos, porque ya había muchos rumores de que iba a empezar la guerra. Cancelamos movilizaciones, entrenamientos, todo lo que hiciera pensar al enemigo que algo se estaba preparando. Toda nuestra estrategia en ese entonces apuntó a aparentar que ya no iba a haber nada, que ya se había muerto todo el movimiento, que se había abandonado lo de la lucha armada. Tuvimos que hacer muy detallados todos los planes de salida, de rutas, de agrupamientos de unidades, de señalamiento de objetivos, de entrada y de salida, de líneas de repliegue, si salía mal qué iba a pasar, los escalones de mando había que especificarlos lo más posible porque era una guerra, y te podían matar o no. A eso nos dedicamos.</p>
<p><b>El otro día mencionábamos que un ejército es una estructura muy antidemocrática, de las más antidemocráticas que existen, ¿cómo es posible que formaran…?</b></p>
<p>Después del PRI, sí.</p>
<p><b>¿… un mando colectivo en un ejército, si es que es verdad que existe así?</b></p>
<p>Sí, para cuestiones políticas y estratégicas sí. Esa fue una imposición de la forma de pensar de las comunidades al Ejército Zapatista. El Ejército Zapatista no nace con esa perspectiva. Nace como un ejército, con un mando unitario, y de ahí se genera todo, pero la convivencia con las comunidades contamina con esa forma democrática, y es esa forma democrática la que lo hace crecer, hasta el grado de dominar grandes territorios y grandes contingentes.</p>
<p><b>¿Cuál es el año o la etapa del movimiento donde se junta más gente, donde hay un mayor auge del movimiento? En el que pasa lo del artículo 27, en el 91-92…</b></p>
<p>En el 92 es cuando más crecemos. Más que en 93, porque en 93 detenemos todo, dejamos de hablar con gente y todo para que no se filtrara la noticia de que iba a empezar la guerra. Dejamos de reclutar y de hablar con más poblados y regiones.</p>
<p><b>Pero se dijo mucho, después del 1 de enero, que el gobierno estaba enterado de ese día iba a haber un levantamiento y que no hizo nada por lo mismo.</b></p>
<p>No, no es cierto. Había muchos rumores de que ese año iba a pasar algo, y se apostaba a las fechas del 12 de octubre, 20 de noviembre y 15 de septiembre, que los que se iban a alzar en Chiapas escogerían alguno de esos días, pero que iba a ser un alzamiento muy local, probablemente sobre Ocosingo, porque era la Selva Lacandona nada más, pero pasado el 20 de noviembre… es que uno ve lo que quiere ver, Gloria. El gobierno quería ver que ya no iba a pasar nada.</p>
<p><b>Me parece increíble que un movimiento así pase desapercibido ¿Cómo se oculta la estructura y una organización de ese tamaño?</b></p>
<p>Pues yo sí lo entiendo, te digo, como psicólogo que fui, que el gobierno no lo haya sabido, que no se haya dado cuenta, y más entiendo que el país no se haya dado cuenta, porque te digo que esas condiciones de vida existían y el país las ignoraba.</p>
<p>El gobierno sabía que ya estábamos en mayo del 93. Nosotros sabemos, según nuestros servicios de inteligencia, que el gobierno planeaba una ofensiva para enero en contra nuestra, pero lo iba a manejar como narcotráfico. Lo más seguro es que esos planes se hayan quedado en el escritorio de Salinas, pero sí iban a limpiar la selva ya.</p>
<p><b>Una vez que ya hubiera firmado…</b></p>
<p>Que ya hubiera entrado en vigor el Tratado de Libre Comercio, exactamente. Tenemos entendido por informes de soldados que desertaron, que en los primeros días de enero iban a salir con unos federales a peinar la selva, pero ya chingando gente, ya no como entrenamiento.</p>
<p><b>Tú decías que todos están de acuerdo con que las armas no las van a dejar, aun cuando vean que les están cumpliendo los famosos compromisos por la paz, que no se trata de escuelas y hospitales. Eso habla de un ejército para muchos años, así como tal, y ¿dónde está eso de los soldados que son soldados para que ya no haya soldados?</b></p>
<p>Es que los compañeros dicen –y yo pienso igual que ellos- que la resolución de las condiciones de vida no basta; que no basta con que tengas la tierra, el trabajo o la casa, una educación, unos hospitales o unas escuelas, porque si no cambia algo más arriba, eso puede volver a desaparecer, o ser un espejismo.</p>
<p><b>¿Por qué se trató ese punto en el diálogo de San Cristóbal como no resolutivo?</b></p>
<p>Todos los puntos fueron no resolutivos.</p>
<p><b>Se habló de 32 resolutivos…</b></p>
<p>No, ahí lo que fue claro es que el gobierno tenía que negarse a hablar de su renuncia en la mesa de San Cristóbal, pues no podía ser que “te mando a Camacho para que discutas cómo voy a renunciar”. En ese sentido, era una fórmula absurda de quitarse el problema, por eso el primer día él (Camacho Solís) declara que no hay agenda nacional y nosotros declaramos que sí hay agenda nacional. Él insiste en que son 32 resoluciones, nosotros insistimos en que no hay ni una sola resolución, sino que hay 32 respuestas a 34 preguntas y demandas.</p>
<p>Lo que nosotros queremos realmente es que sí haya un cambio democrático, ¿cómo explicarte? si las diferencias las puedes resolver de otra forma, ¿para qué quieres un ejército? Si una propuesta política o económica se puede mantener en este país por el puro peso del consenso que tiene, sin necesidad de una fuerza armada que la mantenga o se le oponga, ¿para qué vas a necesitar ejército?</p>
<p><b>¿Qué es lo que esperan ustedes? ¿Una mala jugada, por dónde?</b></p>
<p>¿Una traición?</p>
<p><b>Sí. ¿Están pendientes de una traición, un aniquilamiento…</b></p>
<p>¿Aniquilar?, nunca nos van a poder aniquilar.</p>
<p><b>Se ve mucha desconfianza en los pueblos…</b></p>
<p>Es que hoy viste a la élite de la selva, gente muy toreada, muy lampareada.</p>
<p><b>De esos que platicabas que iban a dejar las peticiones a las secretarías.</b></p>
<p>Sí, que los traían dando vuelta y vuelta y vuelta, y se regresaban con su…</p>
<p><b>Sí, lo entiendo, pero yo hablo de la desconfianza que hay… de lo que a mí me dice que hay ejército de ustedes para rato. Es decir, parece que no hay algo que diga bueno, chido, hasta aquí.</b></p>
<p>¿O sea, tú creíste que, en efecto, la paz era cuestión de una firma?</p>
<p><b>Bueno, eso es lo que plantearon, pero aquí se me hizo más claro que va para largo, al menos de este lado, que no hay ninguna intención de soltar el arma hasta dentro de mucho tiempo, o hablaban de que nunca, de que aunque les cumplan no las van a dejar, porque si no, los vuelven a dejar como estaban. Es muy duro…</b></p>
<p>Cuando salgas de aquí te vas a dar cuenta de lo que está pasando afuera, y ahí vas a entender.</p>
<p><b>Sí, también de acuerdo, voy a salir empapada de aquí…</b></p>
<p>No, pero vas a salir, y te vas a enterar de cómo están los finqueros, los coletos, y varios sectores de las fuerzas vivas del país armándose.</p>
<p><b>De hecho cuando entramos aquí ya estaba…</b></p>
<p>No, pero ahorita está peor. A ver si mañana te paso unos periódicos que me trajeron. Los están armando fuerte, ya no se ocultan. Es público que se reúnen para conspirar, hay amenazas de muerte, pedradas a la Catedral, anónimos, reuniones en San Cristóbal, Altamirano, Ocosingo, Margaritas, Comitán, Tuxtla.</p>
<p><b>¿O sea que ya no va a depender tanto del gobierno, sino de los que se ven afectados?</b></p>
<p>Sí. Ya se lo dije a Camacho (Solís). Le dije: usted no está tomando en cuenta al tercer ejército, no al de los reporteros, sino al verdadero tercer ejército, que siempre fue el segundo ejército y ustedes lo sabían, sabían que aparte del ejército federal estaba el ejército de las guardias blancas, porque ustedes lo armaron y lo entrenaron. Él sabe que lo armaron y lo entrenaron. Entonces, aunque Godínez o Rivielo estén de acuerdo en un acuerdo de paz, esa gente no, porque es la más atrasada, la más reaccionaria que hay en el país, y es muy agresiva. Pregúntale a los de la caravana Ricardo Pozas, pero además pregúntale a los compañeros cuántas veces los…</p>
<p><b>Yo iba caminando cuando…</b></p>
<p>¿Ah, tú ibas caminando? Cuando los agarraban a latigazos o a fuetazos, los torturaban, los mataban, y todo eso los finqueros, sin que nadie hiciera nada, ni una autoridad, ni un ministerio público ni nada, solamente con las manos cruzadas, como estaban con las manos cruzadas los oficiales militares y judiciales ese día en Altamirano.</p>
<p><b>Mucho se ha hablado del problema de la tierra y en las consultas en los pueblos lo están tocando, pero ¿de dónde se va a sacar más país, más tierra? ¿Se les va a quitar a quiénes, y se va a repartir o qué se va a hacer?</b></p>
<p>No, pues los compañeros son más claros. Cuando ellos hablan de tierra, están hablando del alimento que se produce, y dicen: bueno, si a mí no me dan un pedazo de tierra pero me dan un tractor, fertilizantes, cosas, para que este pedazo que sí tengo produzca, pues para qué voy a necesitar más. Ahorita, como están sembrando, obtienen media tonelada por hectárea; en otras partes de México se obtienen ocho toneladas por hectárea. Entonces, este campesino de aquí necesita 16 hectáreas de extensión de tierra para producir lo que otro campesino en otro lado del país produce en una hectárea. Si se les dieran créditos, insumos, asesoría, todo eso… si hubiera otro gobierno pues, punto. El problema de la paz es justo ése: que lo está ofreciendo el gobierno que hizo todo lo que hizo y que te engañó a ti, a tus lectores y a todo el país diciendo que nada de esto ocurría, que todo era bueno y que había que entrar al primer mundo y que, en todo caso, los problemas eran de otro tipo. Y ese es el mismo gobierno que le dice a los compañeros: en tres meses te voy a cumplir todo. ¡Pues no le puedes creer!</p>
<p><b>¿Ni tampoco darle oportunidad?</b></p>
<p>Eso es lo que van a decidir. Pero la oportunidad ¿de cuánto es, de tres meses?</p>
<p><b>En tres meses se les da una propuesta, ¿no?</b></p>
<p>En tres meses responden.</p>
<p><b>En tres meses no se va a resolver la bronca, pero en tres meses se da una respuesta concreta, ¿no? Un programa…</b></p>
<p>Mmmmhhh. más papel.</p>
<p><b>Entonces, ¿qué sería lo ideal? ¿Un cambio de sistema?</b></p>
<p>Sí, definitivamente.</p>
<p><b>El otro día, ayer, te pregunta otra periodista, una de Guerrero, que si eso no sonaba medio utópico, pero bueno, sin utilizar la palabra ¿podrá ser un objetivo alcanzable?</b></p>
<p>¿Tumbar al gobierno? ¡Uta, cómo no! Yo lo que pienso es que lo que será difícil es que sea con las armas. No puede ser que una sóla forma de lucha produzca un efecto de este tamaño.</p>
<p><b>En ese sentido, como tú decías, hablamos también del triunfo político y de la aceptación que tuvo el movimiento en muchas partes del país que estaban igual, y en otras que no estaban igual pero en las que también tuvieron aceptación. ¿A eso te refieres, a la presión que puedan ejercer otros grupos?</b></p>
<p>Sí, y otras formas de lucha, entre otras, la electoral.</p>
<p><b>Se habla mucho de la crisis de los partidos políticos, de que esto vino a demostrar que ninguno estaba funcionando, porque de lo contrario se hubiera canalizado la lucha por ahí… ¿Qué opinas?</b></p>
<p>Yo pienso que sí, pero es difícil reprocharles eso a los partidos políticos. ¿Quién, con qué autoridad moral, le va a reprochar a los políticos no haber previsto lo que nadie previó, un primero de enero de 1994? Nadie lo previó, ni los medios, ni Punto, ni nadie pensó que eso iba a pasar.</p>
<p>Ahora le estaba reclamando a una reportera del periódico: tú estuviste el primero de enero y nomás me hiciste dos preguntas. Me dice, pues es que no nos esperábamos nada, los vimos pero cómo vamos a creer que está pasando lo que está pasando, hasta después nos dimos cuenta de qué tamaño eran.</p>
<p>No sólo los partidos fueron rebasados, fue el país el que fue rebasado, los medios de comunicación, la sociedad civil, todo mundo, por esa situación explosiva que truena el primero de enero. Y ahí yo pienso que es más rápida la sociedad civil en adaptarse y en tomar la iniciativa otra vez, que los partidos políticos.</p>
<p>Me imagino que para los partidos políticos fue más difícil salir de la inercia que llevaban.</p>
<p><b>Pero de todas formas, como tú decías, el cambio tendría también que venir por la lucha electoral, a través de los partidos.</b></p>
<p>No sólo por la lucha electoral, pero también por ella.</p>
<p><b>Una sería la lucha armada, la otra la electoral, ¿cuál o cuáles son las otras?</b></p>
<p>Las manifestaciones, las huelgas las protestas, la falta de control o la ingobernabilidad del país para un partido, en este caso el partido en el poder, que si se agota finalmente como opción gobernable tiene que cederle a otro, a riesgo de que se quiera mantener en el poder y lleve al país ahora sí al caos, a la guerra civil, no a la guerra de un ejército contra otro, el zapatista contra el federal, sino a una guerra de todos contra todos y que cada quien se agarre como pueda.</p>
<p><b>Y este tumbar al gobierno por la vía o las vías que sean, es un proceso largo, ¿no?</b></p>
<p>No, ¿por qué?</p>
<p><b>Digo, por la vía de las manifestaciones, si…</b></p>
<p>Es que todo tiene su momento. La lucha armada a lo mejor ya cumplió su momento, ya provocó una serie de situaciones que se tienen que aprovechar de otra forma, para abrir otro espacio, para que esto ocurra.</p>
<p>Pero lo que ocurre es que si tal partido gana las elecciones, ¿con qué credibilidad las va a ganar? La enseñanza o la lección que dejó el EZLN es que se puede ser ejército y alzarse y exigir la justicia sin necesidad de asesores o financiamiento externo.</p>
<p><b>Marcos, ¿qué va a pasar con este país? Decíamos el otro día, independientemente de lo que pase estos próximos meses o el próximo año con el Ejército Zapatista y su lucha, ya le dieron en la torre a muchas de las estructuras, partidos, instituciones en general…</b></p>
<p>El sistema tiene muchos recursos para rehacerse. Por ejemplo, si las cosas quedaran así como están el día de hoy, se puede recuperar rápidamente. Igual decían que después del terremoto de 85 no se iba a recuperar, o que después del fraude de 1988 no se iba a recuperar, y se rehízo otra vez.</p>
<p>Si no pasa algo más, el sistema se puede rehacer y esto pude quedar sólo como un trago amargo.</p>
<p><b>El proyecto económico salinista no va solo, sino que va inserto en un proceso que le llaman globalización, ¿no?</b></p>
<p>El reparto del pastel.</p>
<p><b>¿Cuál sería la alternativa?</b></p>
<p>Ese proyecto económico está basado en una falsa premisa, que dice que hay control político. Esa fue la apuesta del nuevo orden económico internacional en México: que México podía sostener el control político al costo social que fuera. Ahora eso ya no existe, por supuesto.</p>
<p>Tendría que haber un cambio político radical, y que la propuesta económica se decidiera también a ese nivel. Yo pienso que sí es posible entrar en términos de igualdad económica, o de equilibrio económico, con otros países, sin necesidad de vender la soberanía.</p>
<p>No puedes sacrificar una parte de tu nación, eres un país, no la puedes sacrificar para cumplir los requisitos de ese ingreso. Tú no puedes entrar a esa escuela que ves ahí y dejar tu pie afuera. O entra todo tu cuerpo o no entras. Dices, bueno, con tal de entrar voy a perder mi mano o mi pie, pero no lo vas a hacer, y eso es lo que está haciendo este país. Para poder entrar a ese nuevo orden internacional está perdiendo al sureste, y ya no hablo nada más de Chiapas.</p>
<p>Entonces, se trata de aceptar al país como es completamente, con sus carencias y sus pobrezas, y aceptar que ése es su nivel económico real, y que su riqueza es la de su región más pobre, y en esos términos entrar en una relación económica, sólo así es posible. A riesgo de que entonces digan, pues fragméntenlo, y que paguen lo que ahora están pagando en Yugoslavia.</p>
<p>Algo hay podrido en ese proceso de integración económica, hay algo falso en la premisa que no checa, que es una mentira pues, y que produce eso en el campo político. No es posible el proceso de integración económica mundial más que en los términos de dominador y dominado. No hay integración, hay subordinación, hay un pez grande que se come al chico. En ese reparto voraz está lo que estabas esperando, la Tercera Guerra Mundial, nada más que sin la fastuosidad militar de la Segunda Guerra Mundial. O a lo mejor ya es la Cuarta Guerra Mundial, ve tú a saber. Pero ¿por qué se produce eso en la ex Unión Soviética o en Yugoslavia, incluso en Alemania, que se supone que se une formalmente y luego se fragmenta en el pasado? El regreso al fascismo, la xenofobia.</p>
<p><b>Ustedes no van a dejar las armas pero ya están ubicados. Todos los días vuelan los aviones y los tienen más que ubicados, por lo menos en las comunidades. ¿Cuál va a ser el futuro y la estrategia del Ejército Zapatista, dando por hecho que no se van a cumplir las demandas tan fácilmente?</b></p>
<p>El futuro de este ejército es el triunfo.</p>
<p><b>¿Y la estrategia para permanecer y alcanzar el triunfo?</b></p>
<p>Ganar, ganar, ganar. Tú nos ves muchas limitaciones, ¿verdad?</p>
<p>Hay una regla militar que dice: nunca muestres todas tus fuerzas ni todas tus posiciones, pero siempre, las que muestres, muéstralas como si fueran todas las que tienes. ¿Entiendes?</p>
<p>Esto lo puedes poner en tu artículo sin ningún problema. Estás viendo la punta de un iceberg. Los aviones ven la punta de un iceberg, los soldados en mayo del 93 vieron la punta de un iceberg, y este país, el primero de enero de 1994, vio la punta de un iceberg. Hermoso, eso sí, pero es apenas la punta de algo muy grande que hay abajo. Muy, muy grande.</p>
<p><b>¿Y que hay atrás de esto?</b></p>
<p>Mucha gente, mucho dolor, mucha rebeldía, muchas ganas de hacer muchas cosas, mucho terreno lejos de aviones, de helicópteros, de satélites, de mapas y de planes militares.</p>
<p><b>¿Hay Ejército Zapatista para rato?</b></p>
<p>Sí hay, y ojalá que no fuera necesario. Ojalá que pasaran otras cosas, que otras fuerzas se movieran, que otros movimientos actuaran para que no fuera necesario que esta gente tuviera que dar lecciones. Ojalá que el país haya aprendido con lo que pasó. Pero si no, ellos están decididos a seguir dando clases.</p>
<p><b>Marcos, ¿por qué se ha visto tan involucrada la iglesia en este conflicto?</b></p>
<p>Por el cese al fuego. De veras, no lo vas a creer.</p>
<p><b>Pero desde hace tiempo se le involucró…</b></p>
<p>No, pero ahora se insiste mucho por el cese al fuego. El cese al fuego detiene también nuestra ofensiva y entonces aparecen también los municipios que están dentro de la Diócesis de San Cristóbal. Si el cese al fuego se hubiera dado después, hubiera parecido que no estaba nada más la Diócesis de San Cristóbal, sino también la de Tapachula y la de Tuxtla Gutiérrez.</p>
<p><b>No, pero desde noviembre del 93 se hablaba incluso de la remoción de don Samuel, y después en enero se vinculó el intento de remoción precisamente con su influencia o no dentro de la organización zapatista.</b></p>
<p>En realidad al principio no se manejó lo de la iglesia, lo más fuerte fue que éramos extranjeros que pretendemos desestabilizar al país, profesionales de la violencia, todo eso que se dijo. Luego esto no checa y se van sobre lo que puede tener más trasfondo o puede ser más capitalizable políticamente: el papel de la iglesia. En otros lugares donde hay fuerza zapatista no alcanzaron a manifestarse. Te digo, sólo debes mostrar la fuerza necesaria en el momento preciso y en la dirección precisa.</p>
<p><b>La iglesia también tenía un trabajo pastoral dentro de las comunidades, con una idea progresista. ¿No fue aprovechada también?</b></p>
<p>No, ahí sí que no. Fue al revés: la iglesia siempre insistió en que no, que este proyecto era absurdo, era loco, era de muerte, y todo eso.</p>
<p>Como se puede ver, el Estado mexicano evidentemente olvidó esta parte del país en muchos sentidos, no sólo en el sentido de inteligencia militar, de no darse cuenta de lo que estaba pasando –o si se estaba dando cuenta, de ignorarlo o de no darle su justa dimensión. Si tú hubieras sido maestra aquí, y hubieras asistido a clases y hubieras tenido buen sueldo para asistir y para que no los dejaras solos, con el puro cascarón de la escuela como ese en el que estás durmiendo, y ocurre un primero de enero, iban a decir que los maestros fueron los que provocaron eso. Pero como no había maestros, quien enseña a leer y escribir, a relacionarse con el mundo exterior, es la iglesia católica.</p>
<p>Entonces, en ese sentido dicen: la iglesia católica es culpable. ¿De qué? De haberles enseñado a leer y escribir, de darse cuenta de que hay otro mundo al que pueden aspirar, que no es éste el único mundo posible, y por eso se le acusa de haber propiciado el levantamiento. Es absurdo que en estas condiciones de vida si alguien se da cuenta de que puede cambiarlas y empieza a tomar decisiones, entonces la pregunta sea, pues quién le abrió los ojos. El culpable es el que le abrió los ojos, no el que los tuvo en la miseria y los estuvo asesinando tanto tiempo. Ese es absuelto, pero el que les abre los ojos y les dice que es posible otra vida, ese es el culpable. Pero además, la iglesia les dice que es posible otra vida pero tiene que ser por otro medio, que no es la lucha armada. Les dice siempre eso y se los repite todavía. Les dice que no, que de plano no comparte el camino, que está en contra, que sí hay que cambiar la situación, que son justas las casus, pero que no es camino morir de esta forma, matando para cambiar las cosas.</p>
<p><b>Esto se contrapone mucho con la iglesia neoliberal del centro y su relación con el gobierno de Salinas</b></p>
<p>El Estado mexicano tiene que buscar aliados, en este caso la iglesia es una sociedad en sí y tiene sus sectores que se acercan más a la opción de los pobres, como dicen ellos, o la opción de los ricos, como no dicen pero sí hacen.</p>
<p>Evidentemente, el Estado tiene un proyecto económico y tiene que buscar aliados para ese proyecto, y lo más seguro es que sí haya encontrado en sectores de la iglesia a esos aliados, y esas reformas a la Constitución hayan sido encaminadas no a normalizar sus relaciones con la iglesia en general, sino a determinada iglesia, la que esté de acuerdo con su proyecto económico; y favorecer el ajuste de cuentas interno en la iglesia con las piedras, los estorbos que impidan suscribir el proyecto económico de Salinas, o el neoliberal, para no hablar nada más de Salinas, sino del grupo ese de la “generación del cambio”.</p>
<p><b>Han sido estas tres reformas, la de la Iglesia, la del artículo 27, la del tercero y la reforma electoral las más importantes. En la reforma electoral se habló mucho de avances, incompletos pero avances. ¿Ustedes reconocen avances en esa reforma del COFIPE?</b></p>
<p>No, ninguno. Es absurdo. Cancelaron todas las posibilidades de alianza, fragmentaron más la oposición.</p>
<p><b>¿Esa es la mayor limitación que le ves a la reforma?</b></p>
<p>No, yo le veo más, que se siga dejando en el poder de un Estado como el mexicano, ser juez y parte en las sanciones del proceso electoral, él decide si es válido o no y quién ganó y quién perdió un proceso electoral. Se está autocalificando, pues.</p>
<p><b>Has dicho hasta el cansancio que ustedes no quieren el poder, pero dices también que la vía electoral puede ser una vía de lucha para el cambio… ¿No es contradictorio?</b></p>
<p>No, porque nosotros no vamos a participar en las elecciones.</p>
<p><b>¿Eso es definitivo?</b></p>
<p>Sí, nosotros, ¿qué vamos a hacer en las elecciones? Va a competir un pasamontañas contra quién. No, nosotros no le entramos.</p>
<p>Por <b>Gloria Muñoz Ramírez</b></p>
<p><b>Fuente: Desinformemonos</b></p>
<p><b>Tomado de</b> <a href="http://mapuexpress.org/nunca-nos-van-a-poder-aniquilar-subcomandante-marcos/" target="_blank" rel="noopener">Mapuexpress</a></p>
<p><a href="http://desinformemonos.org/2014/01/nunca-nos-van-a-poder-aniquilar-subcomandante-marcos/">http://desinformemonos.org/2014/01/nunca-nos-van-a-poder-aniquilar-subcomandante-marcos/</a></p>
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<h3>Entrevista con el Subcomandante Marcos en audio</h3>
<p>Escucha el podcast. (39’36”)</p>
<p><sup>[1]</sup></p>
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<p><a href="http://desinformemonos.org/Audios/entrevistaezlnguerra.mp3"><i>Descarga aquí</i></a><em> <sup>[2]</sup></em></p>
<p><b>México</b>. Durante casi 20 años, y sin motivo aparente, se guardó esta entrevista con el subcomandante Marcos, vocero y jefe militar del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Los primeros días, semanas y meses de 1994 corrían vertiginosamente y los casetes se acumulaban, pues los y las periodistas le plantábamos la grabadora al primer descuido. Y en uno de esos, en la comunidad tzeltal de Prado Payacal, el subcomandante accedió a hablar sobre la estrategia de la guerra, las maniobras y el despliegue militar, sobre los errores de esos días primeros de combates con el ejército federal, los cálculos iniciales, el resultado, el primer balance. Habló del origen de las armas y del equipo, y delineó la primera victoria de un movimiento que hoy cumple 20 años.</p>
<p>También habló del inicio del diálogo con el gobierno, de las primeras sorpresas, de su postura frente a los partidos políticos y de lo que en ese entonces pronosticaban ya los zapatistas para este país.</p>
<p>Los casetes se guardaron y se transcribieron este diciembre de 2013. La entrevista se realizó en marzo de 1994, luego del asesinato del entonces candidato priista a la presidencia, Luis Donaldo Colosio. Marcos concedió en ese momento hablar con el semanario <i>Punto</i>, pero el resultado no vio la luz entonces. Hoy se publica en <i>Desinformémonos</i> este material inédito de un hombre que habló así cuando probablemente se estaba descubriendo a sí mismo, y le daba a conocer al mundo entero los motivos de su lucha.</p>
<p>Aquí la primera parte.</p>
<p><b>¿Cuál es la estrategia militar del primero de enero de 1994? ¿Qué se propusieron? </b></p>
<p>La estrategia tenía que ser la de un ejército regular, y no la de una guerrilla, porque se contaba con la gente necesaria para hacer esas acciones como ejército regular; de eso dependía que pudiéramos brincar los obstáculos que preveíamos, sobre todo de manejo ideológico del movimiento, que nos acusaran de narcoguerrilla, de extranjeros, de bandidos, y de todo eso con lo que tienen que cargar las guerrillas cuando aparecen.</p>
<p>Era necesario dar un golpe que fuera lo suficientemente espectacular para que no se sostuvieran las tesis que manejan el gobierno y los medios en contra nuestra. Por eso se decide que el ataque sea en las ciudades. No empezar combatiendo como las guerrillas tradicionales, con pequeños golpes en algunos lados a columnas móviles o pequeñas guarniciones, sino ir sobre las ciudades para inmediatamente dar a conocer el movimiento, sus características y su fundamento social.</p>
<p>Se planea empezar con Altamirano, Margaritas, Ocosingo, San Cristóbal de las Casas, y continuar con Oxchuc, Chanal, Huixtán y Comitán. Tres de estos últimos se consiguen: Chanal, Huixtán y Oxchuc y el de Comitán no alcanza a realizarse porque el ataque en todos lados no empieza simultáneamente, sino con horas de diferencia, lo que permite que el enemigo alcance a reaccionar en sus cuarteles-base, en estos casos los de Rancho Nuevo y Comitán, y los periféricos: Tuxtla Gutiérrez, Tapachula, Tonalá, Villahermosa y Tenosique, el cerco externo, como le decimos nosotros.</p>
<p>Con el pensamiento básico de la propaganda armada se decide la estrategia del primero de enero, es decir, no es en términos militares que se decide, sino en términos de propaganda.</p>
<p>La estrategia estaba pensada para el 31 de diciembre a las cero horas, pero se da hasta el primero de enero. No alcanzamos a salir a tiempo. Había unidades que estaban muy retiradas de los puntos de reunión y no llegaron a tiempo el día 31 para iniciar los ataques. Esto ya es parte de los errores. Los ataques en Altamirano y Ocosingo empiezan hasta las seis de la mañana. El primer ataque que se da y el primero que tiene éxito es el de San Cristóbal, a la una de la mañana; después el de Las Margaritas, a las tres de la mañana; luego el de Altamirano, a las siete de la mañana; y el último el de Ocosingo, hasta las tres de  la tarde del día primero. En parte de ese día caen Chanal y Oxchuc; y en la madrugada del 2 de enero cae Huixtán. Esa madrugada ya tenemos siete cabeceras municipales en nuestras manos.</p>
<p><b>¿Cuál es el despliegue militar, en qué consistió?</b></p>
<p>No es despliegue, es la maniobra estratégica. Las maniobras militares son, a <i>grosso modo</i>, de dos tipos: las de dispersión o dislocación, que quiere decir que te repartes en el terreno; y las de concentración, que es cuando juntas fuerza en un lado para dirigirla en una dirección. En este caso fue una maniobra de concentración de fuerzas sobre los puntos de ataque, y después de despliegue.</p>
<p>En el caso de las maniobras de concentración, el problema es que tienes tropa dispersa, porque  tu base combatiente es la misma población, su asiento natural no es un cuartel, como el ejército federal, sino su mismo poblado, por lo que para poder tener masa, cantidad de tropa, pues necesitas concentrarla, y para eso necesitas moverla. Y como es el golpe inicial, se necesita hacerlo en secreto. Tienes que cuidar el paso por fincas, por carreteras, y llegar a un punto, concentrar tropa y tratar de moverla con vehículos hacia los puntos de ataque, en este caso a Ocosingo, San Cristóbal, Altamirano y Las Margaritas.</p>
<p>Después de que las concentraciones se dan con disparidad de tiempo, cosa que no estaba en el plan, por supuesto, aunque era una variable que habíamos tomado en cuenta, se dan los ataques, tienen éxito, y luego se da el despliegue de fuerzas para juntarlas otra vez sobre puntos más fuertes, en este caso los cuarteles de Comitán y de Rancho Nuevo. Otra parte de la fuerza se repliega, es decir, se retira a controlar el territorio del que se salió, la plataforma de despegue, en este caso la Selva Lacandona. De la fuerza que atacó Ocosingo, una parte pequeña de la tropa se queda ahí, es la que queda cercada; y la mayor parte de la tropa se regresa a controlar este territorio, que es el nosotros teníamos previsto que si había fracaso en las otras ofensivas, tendríamos que replegarnos para acá.</p>
<p>Se da el despliegue de las fuerzas y empiezan a marchas dos columnas sobre el cuartel de Rancho Nuevo y, ya fuera de tiempo, otra columna sobre Comitán, cuyo ataque tendría que haber sido simultáneo.</p>
<p>Llegan dispares las columnas en Rancho Nuevo. Una está a tiempo y la otra llega después, por lo que no se logra concentrar la fuerza. Hay una patrulla que se adelanta imprudentemente (por el mando que la envía) y choca con el ejército. Ahí perdemos a 14 compañeros, y se desorganiza esa columna, pierden el control los grupos de mando, y empieza una retirada muy desordenada. Otra columna se queda en las montañas del sur de San Cristóbal esperando órdenes, en este caso teníamos que hostigar el cuartel de Rancho Nuevo, para dar tiempo a la tropa que había quedado dispersa a que se retirara en orden para que no la persiguieran; ya había empezado el cerco sobre Ocosingo y teníamos también que aflojar ahí. Entonces, los días 3, 4, 5 y 6 estuvimos peleando en las inmediaciones del cuartel de Rancho Nuevo con ese objetivo, es decir, ya no tratábamos de tomarlo, sino de fijar a la tropa ahí para que no desplegara.</p>
<p>Cuando Ocosingo cae en las manos del ejército federal, nos retiramos de Altamirano y de Las Margaritas, de acuerdo al  plan. Y también la columna que estaba fijando el cuartel de Rancho Nuevo. Todos esos días son de repliegue, hasta que se da el cese al fuego.</p>
<p><b>¿Entraron a Rancho Nuevo?</b></p>
<p>No. Es mentira eso de que entramos y que agarramos a no sé quién.</p>
<p><b>¿Estaba contemplado?</b></p>
<p>Sí, pero falló la llegada de las columnas. Con una maniobra de pinzas se iba a atacar por dos extremos.</p>
<p><b>¿Y en conjunto cuales fueron los errores? Mencionaste ya el de Ocosingo, Altamirano, el de la patrulla. ¿Qué fue lo que pasó?</b></p>
<p>Bueno, la tardanza en el inicio de los ataques en Altamirano y Ocosingo no es un error. En términos militares manda el general clima y el coronel terreno. Tú puedes hacer planes maravillosos, pero el clima es quien te va a permitir hacerlo, y el terreno te va a obligar a hacerlos de una u otra forma. Los verdaderos generales de la guerra son esos, el tiempo y el terreno. En este caso el tiempo jugó en contra nuestra en Altamirano y Ocosingo. Había que sacar tropa de muy atrás, el camino estaba muy malo….todo eso que ves, ahí por donde entraste, todo lleno de lodo. Los vehículos se atascaban y como era mucho trasiego se jodió más el camino. Otra tropa de plano tuvo que irse caminando, diez, doce horas, para llegar a los puntos de recolección ya en la carretera buena. Entonces lo que pasó no es un error del mando.</p>
<p><b>¿Y errores estratégicos?</b></p>
<p>Ninguno, tácticos sí. Entre los errores tácticos es que la tropa que estaba en Ocosingo cede los accesos y se encierra en el mercado. Es un terreno que no manejamos. Es decir, tú no puedes llevar a la tropa a pelear donde no sabe pelear, pues la pones en desventaja. Para un ejército popular, que no está bien armado, tienes que llevarlo a pelear en ventaja, cuando estás seguro de que vas a ganar. En Ocosingo, el oficial al mando se encierra en la zona del mercado, y aunque tenían órdenes de retirarse inmediatamente después de que chocaran con el ejército, no lo hacen, se mantienen y luego los cercan, por lo que tienen que combatir en una terreno que no les tocaba, en donde además implicas a la población civil, que es algo que no debes hacer. Esto fue un error táctico. Y los errores tácticos en las guerras se pagan con muertes, los estratégicos con muertes y con retrocesos gigantescos, no sólo la gente que se te muere, sino además la forma en la que queda tu ejército o tu organización para hacer lo que sigue, lo que tienes planeado, lo que puedes hacer después.</p>
<p><b>¿Otros errores?</b></p>
<p>No, pues fueron pequeños, sin consecuencias. Órdenes incumplidas, como que no se destruyeran los palacios municipales hasta que se hubieran abandonados. Hubo varios que fueron destruidos a la entrada en lugar de a la salida. Pero esto es comprensible, porque para los compañeros significan el centro del oprobio, donde vive el gobierno que tanto los despreció, humilló y maltrató. Por eso es comprensible que no se pudieran controlar, pero no deja de ser un problema en un ejército que no se pueda controlar en determinado momento a la tropa. Pero eso no tuvo consecuencias. Ocosingo sí.</p>
<p><b>¿Hubo después un Tribunal de Guerra donde se evaluaron estos errores? ¿A qué se llegó? ¿Para qué fue el Tribunal?</b></p>
<p>Los Tribunales de Guerra se conforman bajo determinadas circunstancias, es decir, no existen más que para un caso concreto. Uno fue el de Absalón Castellanos, lo que se iba a hacer con él, sabiendo que había que juzgarlo. Y los demás fueron de indisciplinas o faltas a los reglamentos que hubo en los combates, o lo que pasó después, como indicaciones que dieron los mandos y no se cumplieron, o que ya estaban de por sí en las leyes y no fueron cumplidas. Por ejemplo, está prohibido que los militares cobren impuesto de guerra, pues tiene que hacerlo una autoridad civil del poblado o de la región, y hubo oficiales que estuvieron cobrando impuestos de guerra. Tres. Claro, lo entregaban al poblado, pero como quiera no les tocaba eso. Lo tienes que señalar porque si dejas el precedente luego lo pueden seguir haciendo y se puede colar la corrupción o el bandidaje, es decir, que tengas un ejército en el que una parte se convierte en una gavilla de bandidos que luego se dedique a robar, en este caso bajo la bandera zapatista. Por eso se tenían que señalar y sancionar estas conductas.</p>
<p><b>¿Y el armamento de dónde viene?</b></p>
<p>Armas viejas, pedaceadas, algunas que se consiguieron ya rotas, descompuestas, de la Segunda Guerra Mundial, fueron reconstruidas por compañeros del servicio de materiales de guerra, los armeros. Ellos agarraban la pieza y con manuales y diagramas fueron probando la forma de acomodarlas, hasta que quedaban listas. Y así arreglaban otra y otra. El principal trabajo de ese servicio era arreglar armas viejas que estaban descompuestas, rifles 22, chimbas, escopetas de taco que ya tenían mucho tiempo en los poblados y que las tenían los compañeros en los poblados.</p>
<p><b>¿Y también las demás armas las perfeccionan? ¿Las modifican?</b></p>
<p>Ahí lo que hacíamos era convertir armas semiautomáticas en automáticas, de ráfaga. O se les hacen arreglos para francotirador, o para lanzar granadas. Estos son arreglos más fáciles.</p>
<p><b>¿Y todo esto cómo lo aprendieron?</b></p>
<p>Es la misma historia que no crees tú ni nadie, que es la de los manuales. La vieja técnica del método del ensayo y el error. Se hace una pieza, se prueba, no sirve, se vuelve a hacer y así hasta que queda.</p>
<p><b>¿Fabrican explosivos?</b></p>
<p>No. No tenemos material para fabricarlos. Los explosivos que tenemos son los que le quitamos al enemigo en combate. El único explosivo que no es explosivo es la pólvora, que se usa para cohetes y cohetones. Es fácil de hacer, pero no es muy eficaz como explosivo. Hace ruido pero no tiene poder destructivo. No es como la dinamita.</p>
<p><b>¿Minas?</b></p>
<p>Las minas sí, con la dinamita que le decomisamos al enemigo. Hacer una mina no es problema, el problema es el explosivo para que truene, para que haga daño, para que chingue un tanque o un camión.</p>
<p><b>¿Granadas?</b></p>
<p>Granadas de mano fabricamos algunas. Otras conseguíamos (inertes), que se anulan para que no exploten, las reparábamos y las rellenábamos de pólvora. Y les cambiábamos el mecanismo de acción, no es el stoping que usan las granadas modernas, que se los quitas y automáticamente se encienden, corre un tiempo y explotan. Nosotros las usamos con mecha, así como en las caricaturas, nada más que el cuerpo es de una granada normal, pero el contenido explosivo no es el plástico que usan las granadas, igual su poder destructivo es más limitado.</p>
<p><b>¿De dónde sale el dinero para comprar todo eso y hacerse un ejército regular?</b></p>
<p>El despegue sale de los mismos compañeros o gente que colaboraba en las ciudades. Es relativamente barato el inicio del Ejército Zapatista. Quiero decir, éramos pocos hombres y prácticamente lo único que se compró fueron los parques, las balas. Porque las armas se fueron recolectando de varios puntos, armas viejas, carabinas M, rifles 22, armas usadas que había por varios lados. El problema era el parqueo y ahí sí se gastó. Pero el gasto mayor era la alimentación porque no había entonces apoyo de los pueblos, y había que meterla desde la ciudad. Pero como era una unidad pequeña que tendía a ser autosuficiente, tenía que aprender a vivir de la montaña, comer de ella, y cuando se aprendió esa carga económica bajó.</p>
<p>En esa primera etapa se hace el trabajo de sobrevivencia y ahí se resuelve la dependencia de la línea logística, que es cómo se alimenta tu tropa. La línea que viene de la ciudad es muy vulnerable porque la pueden agarrar en un retén o cortar simplemente con un cerco y ya te chingaron. Entonces, cuando puedes resolver que el mismo terreno te de comer, acortas tu línea logística. Un ejército con esa línea corta, es fuerte, uno que la tiene muy larga es débil, porque es muy vulnerable. Cuando nosotros nos adaptamos a la montaña, acortamos la línea, y eso evitó también que fuéramos detectados, pues no hay mucho trasiego de gente, ni de medios, ni de equipos de la ciudad al campo.</p>
<p>Luego se pasa a la etapa política y entonces se amplía la línea logística, que se hace más rica, más grande, y ahí es donde ya es posible ampliar la línea de combatientes, sin recargarse en la línea logística de la ciudad, porque puedes mantenerlo con el mismo apoyo de los pueblos, y lo puedes hacer porque es la misma gente de los pueblos la que se incorpora. Eso es lo más difícil de un ejército, darle de comer y un lugar dónde moverse, vivir pues.</p>
<p>Del lado de los equipos, nosotros ya habíamos probado equipos comerciales que no servían en la montaña, como los que usa el ejército federal o el ejército norteamericano, o el camping, los equipos que usan los exploradores, <i>boy scouts</i> y todos esos…o los periodistas, como esa bota que traes ahí…</p>
<p>La bota es lo más importante de una guerrilla, el calzado, y ese sí no te lo puede dar la montaña, por lo menos en una primera etapa. Tendrías que pasar a la etapa del apoyo de los poblados para curtir piel, y poner a alguien a aprender zapatería y conseguir los materiales. Esto se hace y se manda gente a que aprenda. Sigue siendo pequeña la columna y no se batalla en hacerlos, pues no tienes que conseguir muchos pares, ni de uniformes, en el caso de la costura.</p>
<p>También sabíamos que la ropa que no sirve es la ropa de algodón, se pudre muy rápido. La mezclilla tarda mucho en secarse y no sirve para la montaña. El naylon es más resistente, no se pudre y tarda poco en secarse en un territorio en el que llueve nueve meses al año y los otros tres meses te llueve adentro, porque sudas mucho. Para esto hicimos un taller de costura también en comunidades. Se hacen en varios poblados cuando empiezan a entrar muchos combatientes milicianos e insurgentes. La tela se compra por varios lados, de tal forma que no se detecte que alguien está comprando mucha tela del mismo color. Pero aunque así fuera, como no es una guerrilla actuante, es difícil pensar que eso se está formando.</p>
<p>El naylon, los techos donde vivimos, los compramos en cualquier mercado. Con eso te proteges de la lluvia. Y las hamacas las tejemos nosotros, sólo comprábamos el hilo. Cada uno que llegaba tenía que tener su hamaca.</p>
<p>Es una guerrilla barata.</p>
<p><b>¿Pero de dónde sale el dinero para comprar todo eso que es barato?</b></p>
<p>En la primera etapa, como te digo, sale de las colaboraciones de los compañeros que tienen empleo en la ciudad, o familiares de gente que no sabe para qué va el dinero.</p>
<p><b>¿Y para las armas?</b></p>
<p>En la segunda etapa, cuando ya entran más compañeros en los poblados, están las armas que de por sí tienen. Y por otra parte las que empiezan a comprar algunos pueblos que pueden hacerlo porque tienen ganado o cafetal en colectivo. Ellos juntaban el dinero, nos lo pasaban a nosotros, y ya alguien de nosotros se encargaba de buscar dónde conseguir esas armas. Es ahí donde se hace el contacto con gente del antinarcotráfico, que son los que daban los golpes a los narcotraficantes y luego revenden las armas. Ahí se consiguieron armas baratas, porque son “negras”, es decir, ya tienen el antecedente de que fueron usadas y nadie las quiere, y por eso bajan de precio. Las armas limpias, que nadie ha usado antes, son más caras. Así se logran conseguir algunas armas de calibres grandes, pero sobre todo parque, que es el <i>coco</i> de cualquier guerrilla. Ahí el problema de las armas no es grande, porque el terreno juega del lado nuestro.</p>
<p>Cuando se da la orden del Comité de que hay que atacar las ciudades, ahí sí tienes un problema porque ya el terreno no juega de tu lado, entonces se hace un trabajo de infiltración e investigación, de inteligencia militar, para ver dónde hay armas. Infiltramos a las guardias blancas de los finqueros y hacemos una especie de retrato hablado de todas las fincas, hasta saber incluso en que cajón están las armas. Esa información la usamos el 31, cuando todos los finqueros estaban en las ciudades celebrando el año nuevo. Fue una operación limpia, rápida, porque ya sabíamos dónde mero buscar, y obtenemos así varios cientos de armas.</p>
<p>Luego, apoyados en la sorpresa del golpe inicial, recuperamos otros cientos de armas ya de calibres del ejército y de la policía.</p>
<p><b>¿Se arman más entonces prácticamente después del primero de enero?</b></p>
<p>Sí. Definitivamente. El 31 de diciembre es cuando tenemos potencial de fuego. Antes, no. Sí teníamos armas adecuadas para el terreno en el que estábamos, pero no para lanzar un ataque de tal envergadura. De hecho, los ataques de las ciudades dependían de esa peinada a las fincas.</p>
<p><b>¿A más de dos meses de la guerra, cuál es el balance que hacen?</b></p>
<p>A nivel estratégico es una victoria. Es decir, aunque perdimos algunos combates, por ejemplo el de Ocosingo, mantenemos el control de un territorio todavía, a casi tres meses del inicio de la guerra. En inferioridad numérica y de medios, damos a conocer nuestro movimiento, nuestras demandas, su base social, y brincamos todas las acusaciones de narcoguerrilla y la de los extranjeros que ya nadie se la traga, aunque todavía alguien lo suelta por ahí. En ese sentido, el problema se desplaza de quiénes son, a si es bueno o no el camino. Es decir, ya nadie cuestiona las causas que originaron el movimiento. Todos aceptan que hay condiciones sociales muy lacerantes, una situación política muy asfixiante, que hacen hasta cierto punto lógico que pase lo que pasó. Entonces la discusión se desplaza a por qué con las armas, por qué no mejor el diálogo y todo eso. Todo esto le da mucho oxígeno a un movimiento armado, eso te hace brincar etapas donde primero tienes que convencer a la gente de que no eres extranjero, no eres narcotraficante, no perteneces a una facción del gobierno, que sí tienes base popular. Y eso ya te pone frente a otros problemas. Nosotros le jugamos eso, le apostamos a brincar etapas y ponernos de lleno ante la sociedad como interlocutores. La sociedad es la que pregunta entonces quiénes son y qué quieren. En este sentido, creo que lo logramos, que tuvimos un éxito estratégico, sobrevivimos, existimos, aunque nuestras posibilidades militares son muy limitadas, nuestras posibilidades políticas son gigantescas, envidiables, diría yo, para cualquier otro movimiento.</p>
<p>Nuestro análisis político sobre la situación en la que íbamos a estallar se quedó corto. Calculábamos que había descontento y que iba a atraer simpatías el hecho de que alguien se levantara a protestar, pero no a tal grado de lo que ocurrió.</p>
<p>Luego viene la etapa del diálogo, que es la que nos agarra de sorpresa.</p>
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</div>
<p>Article printed from Desinformémonos: <strong>http://desinformemonos.org</strong></p>
<p>URL to article: <strong>http://desinformemonos.org/2013/12/entrevista-inedita-subcomandante-marcos-origen-balance-guerra-1994/</strong></p>
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		<title>Subcomandante Marcos: “Una bandera nos cobija, la de la rebeldía”</title>
		<link>https://piensachile.com/2014/01/06/subcomandante-marcos-una-bandera-nos-cobija-la-de-la-rebeldia/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 06 Jan 2014 11:34:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[ezln]]></category>
		<category><![CDATA[latinoamerica]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El líder zapatista reapareció con un nuevo y extenso comunicado sembrado con la idea de la memoria y la rebeldía. Se pronunció contra todos los mandatarios que ocuparon la presidencia de México desde que surgió el EZLN. El Subcomandante, que hace unos cinco años que no aparece realmente en público, escribe: “Es territorio zapatista, es Chiapas, es México, es Latinoamérica, es la Tierra. Y es diciembre de 2013, hace frío como hace 20 años, y, como entonces, hoy una bandera nos cobija, la de la rebeldía”.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2014/01/06/subcomandante-marcos-una-bandera-nos-cobija-la-de-la-rebeldia/">Subcomandante Marcos: “Una bandera nos cobija, la de la rebeldía”</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><b>Desde San Cristóbal de las Casas<br />
</b>La prosa está intacta. Sutil y envolvente como el sol de la tarde que envuelve la plaza central de San Cristóbal de las Casas. En vísperas de que se cumplan dos décadas del levantamiento zapatista, el Subcomandante Marcos reapareció con un nuevo y extenso comunicado sembrado con la idea de la “memoria y la rebeldía”. A modo de apertura, Marcos cita la novela del escritor norteamericano Herman Melville, Moby Dick. Encuentro de una prosa con otra: “Me parece que hemos confundido mucho esta cuestión de la Vida y la Muerte. Me parece que lo que llaman mi sombra aquí en la tierra es mi sustancia auténtica”, dice la prosa de Melville. La de Marcos completa el resto del comunicado. El Subcomandante, que hace unos cinco años que no aparece realmente en público, escribe: “Es territorio zapatista, es Chiapas, es México, es Latinoamérica, es la Tierra. Y es diciembre de 2013, hace frío como hace 20 años, y, como entonces, hoy una bandera nos cobija, la de la rebeldía”.</p>
<p>En otro momento encendido de su comunicado, Marcos agrega:“Porque la rebeldía, amigos y enemigos, no es patrimonio exclusivo de los neozapatistas. Lo es de la humanidad. Y eso es algo que hay que celebrar. En todas partes, todos los días y a todas horas. Porque la rebeldía es también una celebración. No son pocos ni débiles los puentes que, desde todos los rincones del planeta Tierra, se han tendido hasta estos suelos y cielos. A veces con miradas, a veces con palabras, siempre con nuestra lucha, los hemos cruzado para abrazar a eso otro que resiste y lucha”.</p>
<p>A lo largo del texto en el que se alternan párrafos poéticos, guerreros o irónicos, el Subcomandante zapatista rinde homenaje a todos aquellos que, de una u otra manera, acompañaron el alzamiento de hace 20 años: “A los que de noche se cargaron a la espalda la mochila y la historia, a los que tomaron con las manos el relámpago y el trueno, a los que se calzaron las botas sin futuro, a los que se cubrieron el rostro y el nombre, a los que, sin esperar nada a cambio, en la larga noche murieron para que otros, todos, todas, en una mañana por venir aún, puedan ver el día como hay que hacerlo, es decir, de frente, de pie y con la mirada y el corazón erguidos. Para ellos ni biografías ni museos. Para ellos nuestra memoria y rebeldía. Para ellos nuestro grito: ¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad! Vale. Salud y que nuestros pasos sean tan grandes como nuestros muertos”.</p>
<p>Marcos se pronunció igualmente con un tono crítico contra todos los mandatarios que ocuparon la presidencia de México desde que surgió el EZLN, Ejército Zapatista de Liberación Nacional: Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. “Vicente Fox será la muestra de que el puesto de presidente de una república y de una filial refresquera es intercambiable&#8230; y que ambos puestos pueden ser ocupados por inútiles; Felipe Calderón Hinojosa será un ‘presidente valiente’ (para que otros murieran) y no un psicópata que se robó el arma (la presidencia) para sus juegos de guerra (&#8230;) y que terminó siendo lo que siempre fue: un empleado de segunda en una multinacional”. A propósito del actual presidente Enrique Peña Nieto, cuya candidatura marcó el regreso del PRI al poder tras 14 años en la oposición, el Subcomandante puso en tela de juicio las reformas que ha emprendido desde que fue electo, en febrero de 2012, particularmente las que atañen al sector de la energía: “Enrique Peña Nieto será un presidente culto e inteligente (‘bueno, es ignorante y tonto pero hábil’, es el nuevo perfil que se le construye en los corrillos de analistas políticos), y no un analfabeto funcional”.</p>
<p>El tono de este comunicado es mucho menos duro que el que emitió a finales de 2012. En ese momento, y ya con el PRI en el poder, el EZLN salió al espacio público, el 21 de diciembre, con una movilización silenciosa en la que participaron unas 40 mil personas con el rostro cubierto con el famoso pasamontañas de los zapatistas. En ese entonces, el líder insurgente emitió un comunicado donde preguntaba: “¿Escucharon? Es el sonido de su mundo derrumbándose, es el del nuestro resurgiendo. El día que fue el día, era noche. Y noche será el día que será el día”. La marcha del 21 fue la mayor movilización que protagonizaron los zapatistas desde que se alzaron en armas el 1º de enero de 1994. Ahora llega, puntual y esperado, ese aniversario. Dos décadas de luchas, de muertos, de injusticias y represión al cabo de las cuales las palabras y el combate siguen vivos.</p>
<p>*Fuente: <a href="http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-236708-2013-12-30.html">Pagina 12</a></p>
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