<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>poder popular &#8211; piensaChile</title>
	<atom:link href="https://piensachile.com/tag/poder-popular/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://piensachile.com</link>
	<description>Tu ventana libre...</description>
	<lastBuildDate>Mon, 24 Aug 2020 20:57:25 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.8.13</generator>

<image>
	<url>https://piensachile.com/wp-content/uploads/2021/03/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>poder popular &#8211; piensaChile</title>
	<link>https://piensachile.com</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Proceso Constitucional y Plan B</title>
		<link>https://piensachile.com/2020/08/24/proceso-constitucional-y-plan-b/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2020/08/24/proceso-constitucional-y-plan-b/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 24 Aug 2020 20:57:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[comuna]]></category>
		<category><![CDATA[plebiscito]]></category>
		<category><![CDATA[poder popular]]></category>
		<category><![CDATA[proceso constitucional]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=63280</guid>

					<description><![CDATA[<p>La realidad territorial del Plan B es la Comuna que en estos 10 meses se ha constituido en base de poder ciudadano porque de allí surgen las Asambleas Territoriales, las Juntas de Vecinos, las Ollas comunes,… en fin, organizaciones ciudadanas base de la Asamblea Constituyente deliberante del futuro. Los hechos demostraron que el teatro de las acciones más dramáticas de supervivencia se transfirió desde los centros oficiales de decisión a las Comunas.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2020/08/24/proceso-constitucional-y-plan-b/">Proceso Constitucional y Plan B</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>22 de agosto de 2020<br />
El punto de partida del Plebiscito por una nueva Constitución es el estallido social del 18 de octubre de 2019 y jornadas posteriores. Este es un proceso sin ambigüedades y que se ha reiterado en jornadas ciudadanas sucesivas en los últimos 10 meses. Su significado apareció de manera clara cuando el 15 de diciembre 226 comunas del país participaron en una consulta que reunió a más de 2 millones de ciudadanos donde 91% se pronunció por una nueva Constitución mediante una Convención Constitucional integrada en su totalidad por ciudadanos electos para dicho fin. El mensaje fue claro y directo. En esa convención o asamblea de ciudadanos quedó excluida la clase política que en casi 5 décadas ha gobernado al amparo del fraude y la violencia.</p>
<p>El espíritu de este largo recorrido aparece en la primera papeleta del 25 de octubre con la palabra APRUEBO. Ese espíritu no se refleja en la segunda papeleta donde la clase política el 5 de diciembre mediante la Comisión Técnica del Congreso planteó la alternativa, Convención Mixta (50% ciudadanos elegidos directamente por la ciudadanía y 50% congresales elegidos por el Congreso para ese propósito) o una Convención Constitucional donde delegados constituyentes serían elegidos en circunscripciones electorales definidas por la ley y, según las reglas de elecciones de los diputados (Ley 20840 de 2015 que redujo los distritos de 60 a solo 28). En este cuadro de dos opciones, la representación queda validada, casi exclusivamente, a través de los partidos políticos los mismos que fueron rechazados durante el estallido social del 18 de octubre.</p>
<p>¿Qué sucede con la candidatura de independientes que buscan una representación como delegados constituyentes desde las Comunas? Deberán buscar un cierto número de ciudadanos patrocinadores con firmas ante notario, cuyos honorarios fluctúan entre 1000 y 3000 pesos. Precisemos que aquellos candidatos de partidos políticos que en 2017 fueron refichados fraudulentamente, pues no tenían el mínimo de 18 mil militantes que exigía la ley, podrán ser inscritos sin gastar un peso. Esta desigualdad consagrada en la ley juega en contra de la representación comunal de independientes. Sin el patrocinio de los partidos rechazados por la ciudadanía la representación de los independientes queda reducida a quienes lograron superar la barrera financiera impuesta por el Congreso.[i] En síntesis se llama a elegir pero NO a ser elegido, lo que queda claro en la segunda papeleta, pues dadas las reglas de elección de los delegados constituyentes los ciudadanos independientes no podrán ser elegidos.</p>
<p><strong>¿Qué hacer?</strong></p>
<p>No podemos negar que la clase política cumplió su tarea. Pues entonces hagamos la nuestra. No olvidemos que desde hace años se han sucedido consultas ciudadanas donde la sigla AC, esto es Asamblea Constituyente, ha expresado la voluntad ciudadana de participar directamente, sin intermediarios de la clase política en el proceso constituyente.</p>
<p>Hagámonos cargo de las inquietudes que la ciudadanía manifiesta y delibera en todos los espacios en relación a la marca AC. Si se valida el voto con Convención Ciudadana y se marca el voto AC ese voto será válido y la mesa podrá dar cuenta o no de esta circunstancia pero el voto será válido. Todavía más, si no se marca ninguna preferencia en la segunda papeleta y se marca AC el voto será blanco y será así registrado, sin más. Sin embargo, ¿quien asegura que se escruten e informen las AC? Concuerdo con el abogado Patricio Reyes quien se pregunta si acaso tenemos o no los miles de apoderados necesarios para cubrir las 43 mil mesas el día de la elección y de esa manera contabilizar las AC.</p>
<p>Reyes entiende la desazón que eso provoca entre quienes denuncian esta consulta trucha pero, estima, que “ello ocurre porque están colocando la energía en el lugar equivocado. Ese plebiscito es diseñado por la elite, todas las opciones le convienen a ellos. No es el plebiscito del pueblo, es un hecho político más”. Agrega, “el pueblo debe colocar su energía, en seguir informándose e informando, movilizando y organizándose en asambleas territoriales, generando debate, reflexión y asumiendo protagonismo cambiando el paradigma de la participación política”.</p>
<p><strong>¿Qué es lo fundamental y por qué un Plan B?</strong></p>
<p>Estamos ante un punto de indiferencia pues marcar AC y votar Convención Constitucional deja fuera, de todas maneras, a la ciudadanía independiente de ser elegida como constituyente. Las reglas electorales lo impiden a menos que se presente bajo el disfraz, creado por la misma clase política, de militante de algún ‘partido instrumental’. Sin embargo, esto nos permite entender el plan de la clase política y las causas de nuestras limitaciones. Las votaciones inician el debate pero no lo agotan. Esta es una larga marcha que recién comienza. El título de este artículo así lo indica y señala la necesidad de un Plan B.</p>
<p>En primer lugar reflexionemos sobre lo que hemos avanzado y cómo hemos llegado a ello en estos últimos 10 meses. Hemos vivido la organización de asambleas territoriales a lo largo y ancho del territorio nacional, debates; planes de participación; paneles en Zoom; discusiones centrales en temas como pensiones y remuneraciones dignas, educación y salud de calidad, empleo, desigualdades indignantes, mejor vivir, nuestras riquezas naturales (cobre, litio, pesca…) en manos de grupos de poder nacionales y transnacionales…; intervenciones en radios comunales, etcétera. La realidad de la Pandemia, con confinamientos comunales, economía paralizada, desempleo, hambre en las poblaciones…acciones solidarias reflejadas en ollas comunes, distribución de cajas con mercadería, ayuda social entre las familias de la comuna, guarderías improvisadas en ayuda a mujeres jefas de familia, acciones en poblaciones anegadas por la lluvia, recolección de insumos de construcción…, todo eso nos obligó a madurar, a conocer la fuerza de nuestras demandas y a emprender las grandes tareas.</p>
<p>Ante la presión social el gobierno y la clase política debieron retroceder frente al retiro del 10% de los ahorros de los trabajadores de las AFP. Esto debe ser considerado como un avance central. En los últimos años el aporte de las AFP a 15 grupos económicos ha sido de 45 mil millones de dólares, aporte financiado con los ahorros de los trabajadores depositados en las AFP. En la “cuarentena del hambre”, obligamos al gobierno a ocuparse de bonos, préstamos a la población, de la quiebra de las PYMES, (sin resultados aparentes) a hacerse cargo del Plan de empleo seguro cuando los fondos de cesantía de los trabajadores se agotaron, bonos e ingreso familiar de emergencia, la fijación de los llamados “precios éticos” por algunas alcaldías de la Región Metropolitana, el reparto de cajas con mercaderías mediante la organización comunal, obligamos a los bancos a recalcular sus provisiones frente al plan FOGAPE del gobierno y, un largo etcétera…</p>
<p>Estos avances de la clase trabajadora invalidan el programa inicial de los gobiernos de izquierda y de derecha que desde hace más de 4 décadas han erigido el libre mercado (una manera de decir pues nunca ha sido libre sino manejado por los grupos monopólicos de presión, nacionales e internacionales) como el distribuidor supremo de recursos. Frente a la presión ciudadana que exige un Plan de gobierno para la reconstrucción, la clase política retrocedió de las posiciones con que inició la mal llamada transición a la democracia.</p>
<p>Las necesidades, la presión de los trabajadores, la ineptitud del gobierno nos ha orientado hacia horizontes y soluciones nuevas. Mi pregunta es, ¿podemos echar por la borda la experiencia ganada? ¿Somos conscientes de nuestros avances y retrocesos? Nada de lo que viene se consigue en un día.</p>
<p><strong>Plan B por una Asamblea Constituyente en cada Comuna del territorio</strong></p>
<p>La realidad territorial del Plan B es la Comuna que en estos 10 meses se ha constituido en base de poder ciudadano porque de allí surgen las Asambleas Territoriales, las Juntas de Vecinos, las Ollas comunes,… en fin, organizaciones ciudadanas base de la Asamblea Constituyente deliberante del futuro. Los hechos demostraron que el teatro de las acciones más dramáticas de supervivencia se transfirió desde los centros oficiales de decisión a las Comunas.</p>
<p>Instituciones sin credibilidad no tienen sentido. La Convención Constitucional, o como quiera llamársele, seguirá su curso con quórum amañados, como los dos tercios para que las cosas cambien pero no demasiado, etcétera…pero, la realidad en el curso de los 2 años que siguen para elaborar una nueva Constitución se desarrollará ineludiblemente en las Asambleas Constituyentes de las Comunas. He allí el Plan B: la fundación de Asambleas Constituyentes que surgirán desde las Comunas.</p>
<p>Somos 346 comunas en el territorio nacional, desde allí deben surgir los Principios de la Nueva Constitución. Esa es la primera tarea de la Asamblea Constituyente de la Comuna con la elaboración de Principios Constitucionales intransables. Enumeremos algunos de esos principios: Iniciativa popular de leyes, Plebiscito revocatorio (un plebiscito determinará que el representante que no cumple el programa bajo el cual fue elegido debe entregar su cargo), Estado-Nación plurinacional en el cual se reconocen constitucionalmente los pueblos originarios a saber, mapuche, altiplánicos y rapa-nui. Será responsabilidad del Gobierno la Planificación, implementación y financiamiento de los Bienes Públicos básicos a saber, Salud, Educación y Vivienda, pensiones, salarios dignos…. El gasto social no queda supeditado a los resultados del mercado. El derecho a una vejez digna estará consagrado en un sistema de pensiones administrado por un ente estatal el cual se regirá por el sistema de la solidaridad.</p>
<p>Que se respeten nuestros Principios Constitucionales es una tarea central pero no suficiente en nuestro Plan B. Ya se demostró que los programas de distribución de cajas de mercadería no podrían haberse realizado sin la organización ciudadana de las Comunas. Por eso desde las municipalidades trabajaremos en los programas de empleo que no pueden reducirse a los históricos PEM y POJH de la dictadura, que se proyectaban a los jornaleros pero que no consideraban a trabajadores especializados como albañiles, electricistas, gasfíteres, enfierradores… trabajaremos en programas habitacionales de sitios de 9 x 18 m2 con una construcción de 70 m2. Sitios condominios de 6 x 10 m2 con casas de 2 pisos de 56 m2 inaugurados en las presidencias de Lagos y Bachelet se revelaron como construcciones de mala calidad y fuentes de hacinamiento con una secuela de problemas sanitarios y de convivencia. Junto a los programas de apoyo a la educación de calidad, y suministro de material computacional, diseñaremos parques y áreas verdes, planes a los cuales se incorporarán ecologistas del medio ambiente, profesionales de la salud en especialidades de medicina, kinesiología, para sustentar programas en los barrios y poblaciones de la comuna, preparadores físicos para visitar a enfermos postrados e inaugurar programas de educación física y deportes para todas las edades –conjunto de actividades como única forma eficiente de combatir la delincuencia. Desde ya alertamos a la ciudadanía el 11 de agosto pasado el Ministerio de Hacienda anunció un recorte de $54.700 millones al presupuesto de nueve regiones: Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Atacama, Valparaíso, Maule, Ñuble, Biobío y Los Ríos. Con ello se afecta gravemente a los territorios comunales es decir a la vigencia de los programas que anunciamos.</p>
<p>Ese es nuestro horizonte de trabajo en el marco del Plan B, que comienza ahora en el seno de la Comuna, cuyos resultados serán confrontados en 2022 cuando la ciudadanía nuevamente será convocada para aprobar o rechazar la Constitución elaborada según las bases de la clase política. En esa instancia nuestros Principios Constitucionales serán confrontados con las conclusiones de la clase política. Ahí tendremos nuestra palabra expresada en un SÍ o un NO.</p>
<p>En conclusión, el significado profundo de este Plan B es rescatar los avances realizados, estructurarlos en instituciones, presentarlo ante la ciudadanía y confrontarlos con las conclusiones del viejo régimen. En este desafío Somos Todos en una larga marcha por los cambios fundamentales.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>*Fuente: <strong><a href="https://madmimi.com/p/c261311?pact=32306176-159744356-4473064015-0bedabc121b599d10fffe5947a344a7c6c96e8e6">Politika</a></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>NOTA</strong></p>
<p>[i] Un ejemplo ayuda a entender el proceso diseñado por los parlamentarios. En el distrito 27 (Chile Chico, Cisnes, Cochrane, Coyhaique, Guaitecas, Lago Verde, O´Higgins, Río Ibañez y Tortel) se requieren 189 firmas de ciudadanos patrocinantes, mientras que en el distrito 10 (Ñuñoa, Providencia, Santiago, Macul, San Joaquín y La Granja) se necesitan 2.284. En todos los casos se asume un gasto notarial de $3000 por firma. En el caso del distrito 10, la legalización de la firma del ciudadano patrocinante de la candidatura independiente, tendría un costo de $6 millones 852 mil. En el distrito 27 el costo baja a $ 567 mil. La pregunta es si acaso los ciudadanos independientes podrán asumir los costos que significa la legalización de firmas patrocinantes de candidaturas por distrito. En claro, ciudadanos independientes no ligados a partidos políticos, no tienen ninguna chance de ser elegidos. Según los cálculos de la Comisión Técnica del Congreso, como se explicó más arriba, habría que elegir 155 delegados constituyentes en el caso de 100% de ciudadanos independientes y 172 constituyentes en el caso de representación mixta de 50% parlamentarios (86) y 50% independientes (86).</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2020/08/24/proceso-constitucional-y-plan-b/">Proceso Constitucional y Plan B</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2020/08/24/proceso-constitucional-y-plan-b/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Rusia 1917. ¿Cómo una revolución venció la pandemia?</title>
		<link>https://piensachile.com/2020/05/20/rusia-1917-como-una-revolucion-vencio-la-pandemia/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2020/05/20/rusia-1917-como-una-revolucion-vencio-la-pandemia/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 20 May 2020 11:12:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia - Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Pueblos en lucha]]></category>
		<category><![CDATA[Salud]]></category>
		<category><![CDATA[epidemia]]></category>
		<category><![CDATA[piojos]]></category>
		<category><![CDATA[poder popular]]></category>
		<category><![CDATA[revolucion bolchevique]]></category>
		<category><![CDATA[rusia]]></category>
		<category><![CDATA[salud del pueblo]]></category>
		<category><![CDATA[tifus]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=61189</guid>

					<description><![CDATA[<p>Los gobiernos no están protegiendo a las personas del coronavirus y nos venden la idea de que no hay otra forma de actuar ante una crisis sociosanitaria de tal magnitud.<br />
Pero hay mejores formas de abordar las pandemias. En Rusia tras la revolución de 1917, el tifus representaba una gran amenaza, pero las medidas revolucionarias dirigidas por la gente común detuvieron su propagación.<br />
¿Cómo debería afrontar una pandemia una sociedad que ha vivido una revolución? La respuesta la podemos encontrar en la Rusia de 1917. La clase trabajadora, encabezada por el partido bolchevique, tomó allí el poder en octubre.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2020/05/20/rusia-1917-como-una-revolucion-vencio-la-pandemia/">Rusia 1917. ¿Cómo una revolución venció la pandemia?</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>19 de mayo de 2020<br />
<a href="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/epidemia-rusia-bolchevique.png"><img loading="lazy" class="size-medium wp-image-61194 aligncenter" src="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/epidemia-rusia-bolchevique-700x240.png" alt="" width="300" height="240" /></a><a href="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/epidemia-rusia-bolchevique.png"><img loading="lazy" class=" wp-image-61194 aligncenter" src="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/epidemia-rusia-bolchevique-300x240.png" alt="" width="351" height="281" /></a><br />
Los gobiernos no están protegiendo a las personas del coronavirus y nos venden la idea de que no hay otra forma de actuar ante una crisis sociosanitaria de tal magnitud.<br />
Pero hay mejores formas de abordar las pandemias. En Rusia tras la revolución de 1917, el tifus representaba una gran amenaza, pero las medidas revolucionarias dirigidas por la gente común detuvieron su propagación.<br />
¿Cómo debería afrontar una pandemia una sociedad que ha vivido una revolución? La respuesta la podemos encontrar en la Rusia de 1917. La clase trabajadora, encabezada por el partido bolchevique, tomó allí el poder en octubre.<span id="more-4830"></span><br />
Inmediatamente, tuvieron que lidiar con oleadas de enfermedades que arrasaron grandes zonas de Europa.<br />
Durante los siguientes cuatro años, el cólera, la viruela y la “gripe española” tuvieron efectos devastadores. Pero la mayor amenaza fue el tifus. En una época anterior a los antibióticos, el tifus era mortal en un tercio de los infectados.<br />
El tifus es una enfermedad muy contagiosa, debida a una bacteria del género rickettsia, que se transmite al hombre mediante piojos y pulgas y prospera en condiciones de suciedad, hacinamiento y falta de saneamiento.<br />
La Primera Guerra Mundial proporcionó un caldo de cultivo perfecto. Los piojos infectaron los uniformes de los soldados, viajando con ellos a medida que avanzaban o se retiraban.<br />
<figure id="attachment_61193" aria-describedby="caption-attachment-61193" style="width: 350px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/piojos-rusia-1.jpg"><img loading="lazy" class="wp-image-61193" src="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/piojos-rusia-1-193x300.jpg" alt="" width="350" height="544" /></a><figcaption id="caption-attachment-61193" class="wp-caption-text">Un gigantesco piojo blanco del ejército «blanco» amenaza la fortaleza de los soldados rojos.</figcaption></figure><br />
Luego se extendieron a las poblaciones de ciudades y áreas rurales devastadas y campos de prisioneros de guerra. En toda la Europa Oriental, millones de personas se infectaron.<br />
Tras la revolución en Rusia, los ejércitos “blancos”, contrarrevolucionarios, estaban decididos a aplastar a la nueva sociedad de trabajadores. Se aliaron con las fuerzas invasoras de 14 países para comenzar una guerra civil.<br />
Un gran número de personas hambrientas huyeron para escapar de la guerra, llegando a ciudades que ya estaban densamente pobladas y donde se habían eliminado las viviendas dignas. Los piojos prosperaron.<br />
En 1919 Vladimir Lenin dijo en una reunión de trabajadores de la salud: “Toda la atención a este problema, camaradas. O los piojos conquistarán el socialismo, o el socialismo conquistará a los piojos “. Esto no fue fácil. Rusia había sido un país económicamente atrasado en 1914, y la guerra y la guerra civil habían eliminado la mayor parte de la industria moderna.<br />
La sociedad rusa, dirigida por consejos democráticos de trabajadores llamados soviets, se enfrentó el desafío de cara. Bajo el control de los trabajadores, los servicios de salud habían sido nacionalizados y centralizados, y ahora eran gratuitos.<br />
Esto fue crucial en el desarrollo de un plan para sobrevivir al tifus. La primera tarea fue aumentar la provisión de salud de forma masiva.<br />
El periodista Jakob Friis viajó a Rusia en medio de la pandemia y entrevistó al Dr. Pervukhin de la organización responsable de los medicamentos.<br />
<a href="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/piojos-rusia-4.jpg"><img loading="lazy" class=" wp-image-61192 aligncenter" src="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/piojos-rusia-4-200x300.jpg" alt="" width="350" height="526" /></a></p>
<h4>Condiciones sanitarias</h4>
<p>Él le dijo: “Como consecuencia de la nacionalización de las farmacias, nuestros escasos suministros de medicamentos se distribuyen equitativamente. A pesar de todas las dificultades externas, las condiciones sanitarias han mejorado durante el año pasado. Se han erigido nuevas fábricas de medicamentos y se han confiscado grandes existencias a los especuladores. Hubiera sido imposible para cualquier gobierno capitalista proteger tan bien la salud popular. Superamos la gripe española mejor que el mundo occidental. Estamos en condiciones de combatir las epidemias con mucha más fuerza que en los viejos tiempos”.<br />
Friis era miembro del Partido Laborista noruego, que después de 1917 se había unido a la Internacional Comunista, la organización internacional de partidos revolucionarios. Se podría haber esperado que él, y su entrevistado bolchevique, dieran una visión optimista.<br />
Pero gran parte de su testimonio se confirmó en un artículo escrito por un profesor estadounidense en 1993. K. David Paterson escribió: “Se hicieron grandes esfuerzos para educar a la gente. Los vagones de ferrocarril, con exposiciones sobre temas sanitarios, recorrieron las áreas bajo control soviético. Para noviembre de 1919, los equipos de desinfección estaban tratando a varios miles de pasajeros diariamente en las estaciones de trenes de Moscú. Finalmente, el gobierno soviético estableció unas 250.000 camas para pacientes con tifus y erigió unas 300 estaciones de aislamiento y desinfección a lo largo de los ferrocarriles y vías fluviales. Cientos de destacamentos de baño y desinfección fueron creados en el ejército para desalojar a las tropas”.<br />
Se crearon laboratorios para investigar y generalizar las medidas efectivas.<br />
<figure id="attachment_61191" aria-describedby="caption-attachment-61191" style="width: 346px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/piojos-rusia-3.jpg"><img loading="lazy" class="wp-image-61191" src="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/piojos-rusia-3-225x300.jpg" alt="" width="346" height="462" /></a><figcaption id="caption-attachment-61191" class="wp-caption-text">«El piojo y la muerte son amigos y camaradas», reza este cartel de 1919</figcaption></figure><br />
Paterson continuó: “Se exterminaron masas de piojos. Una capa de dos pulgadas de piojos muertos cubría el piso de una sala de desinfección del Ejército Rojo. La limpieza, el aislamiento y la educación sin duda contribuyeron a la reducción final de la epidemia”.<br />
Además de la expansión de las instalaciones de salud, los bolcheviques se aplicaron para mejorar otras áreas de la vida de la clase trabajadora, como la vivienda y las escuelas. Esto se tomó su tiempo.<br />
En 1919, el periódico de los soviets escribió: “Muchos miles de trabajadores aún viven en bodegas y áticos. El Ángel de la Muerte todavía camina por los suburbios de las ciudades y señala las viviendas de los trabajadores con su mano terrible”.<br />
Se ha de destacar que las medidas contra el tifus no sólo se impusieron desde arriba. Dependían y fueron implementadas por una red de organizaciones de trabajadores.<br />
&nbsp;</p>
<h4>Inspeccionar</h4>
<p>Los comités de trabajadores para combatir las epidemias se crearon en las ciudades y pueblos más grandes desde 1918. Su tarea consistía en inspeccionar los alojamientos y las instituciones públicas, enseñar a la gente sobre la limpieza, distribuir jabón y luchar contra el piojo. El partido, los sindicatos, las organizaciones de mujeres y los grupos juveniles se unieron en la lucha contra la enfermedad.<br />
Los representantes de estos Comités —los trabajadores y los campesinos mismos— fueron los encargados de comunicar la información científica a la población.<br />
Esta participación de la clase trabajadora fue fundamental para derrotar la enfermedad.<br />
<figure id="attachment_61190" aria-describedby="caption-attachment-61190" style="width: 349px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/piojos-rusia-2.jpg"><img loading="lazy" class="wp-image-61190" src="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2020/05/piojos-rusia-2-225x300.jpg" alt="" width="349" height="466" /></a><figcaption id="caption-attachment-61190" class="wp-caption-text">Los hombres se lavan en un baño público para prevenir el tifus, y la ropa se limpia en un equipo industrial.</figcaption></figure><br />
En 1920, Nikolai Semashko, el principal funcionario de salud, escribió: “Podemos decir sin exagerar que las epidemias de tifus y cólera fueron detenidas principalmente por la asistencia de los comités de trabajadores y campesinos”.<br />
“El Comisariado Popular de Salud sólo puede superar las numerosas dificultades existentes en este país empobrecido y devastado asegurándose el apoyo y la asistencia de la población”.<br />
Alguna ayuda de los países occidentales llegó a Rusia, pero sólo para los enemigos de los bolcheviques. La Cruz Roja Americana (ARC) hizo grandes esfuerzos para apoyar a los ejércitos blancos.<br />
Julia F. Irwin, una historiadora especializada en el “humanitarismo” de Estados Unidos, escribió: “Aunque los trabajadores del ARC lo negaron, sus esfuerzos de ayuda, dirigidos a soldados y civiles antibolcheviques, fueron en verdad profundamente políticos en diseño y ejecución. A principios del siglo XX, tal como lo es hoy, la ayuda exterior estadounidense representó un pilar central de las relaciones exteriores estadounidenses”.<br />
La cifra de muertos rusos por tifus entre 1918 y 1922 fue probablemente de más de dos millones. Entre los muertos estaba el padre del líder revolucionario del Ejército Rojo, León Trotsky. Pero el estado obrero rechazó el número de muertos. Paterson escribió: “Bajo la persistente acción de las autoridades sanitarias, el tifus disminuyó notablemente tras 1922”.<br />
Sin embargo, las infecciones de tifus regresaron cuando la contrarrevolución burocrática dirigida por Joseph Stalin estranguló el poder de los trabajadores.</p>
<h4></h4>
<h4>Campos de internamiento</h4>
<p>La explotación intensificada de trabajadores y campesinos, combinada con la aniquilación de cada elemento de la democracia de los trabajadores, vio crecer el tifus, particularmente en los campos de prisioneros.<br />
Según los informes, el tifus mató a decenas de miles de presos en un solo campo en el distrito de Kolyma en 1938. Como con cualquier otra área de la vida, el estalinismo anuló la esencia de la revolución.<br />
Nada de eso debería quitarle valor a lo que se logró en los primeros años tras 1917. Unos días antes de su muerte, por tifus, en 1920, John Reed, el periodista revolucionario, escribió un artículo que resumía la situación.<br />
Dijo que el poder de los trabajadores “no significa que todo esté bien en la Rusia soviética, que la gente no tenga hambre, que no haya miseria, enfermedad y lucha desesperada e interminable. El invierno fue horrible más allá de lo imaginable. El tifus y la gripe se propagaron entre los trabajadores. La constitución física de la gente, socavada por el hambre durante más de dos años, no pudo resistir. La política consciente aliada de bloquear a Rusia impidiendo la llegada de medicinas mató a miles de personas”.<br />
“Sin embargo, el Comisariado del Pueblo de Salud Pública construyó un servicio sanitario colosal, una red de secciones médicas bajo el control de los soviets locales por toda Rusia, en lugares donde nunca antes había habido médicos. Cada municipio se jacta de tener al menos un nuevo hospital, a menudo más de dos o tres”.<br />
“Cientos de miles de vistosos carteles se colocaron por todas partes, diciéndoles a las personas a través de imágenes cómo evitar enfermedades, instándolos a limpiar sus casas y a la higiene personal. En cada pueblo y ciudad hay hospitales de maternidad gratuitos para las mujeres trabajadoras”.<br />
En medio de la guerra y la hambruna, los bolcheviques llevaron a cabo una política más científica, efectiva y democrática para combatir las epidemias que la que llevaron los países más ricos un siglo después.<br />
Por eso, en lugar de una sociedad capitalista de pobreza y pandemias, luchamos por el socialismo.</p>
<hr />
<p><em>Este artículo apareció en inglés en Gran Bretaña, </em><strong><a href="https://socialistworker.co.uk/art/50023/Russia+1917+++how+a+revolution+beat+back+a+pandemic" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Socialist Worker</a>.</strong></p>
<div class="edgtf-post-info-bottom-left"><span class="edgtf-post-info-author-text">Traductor:  </span><a class="edgtf-post-info-author-link" href="http://revistadefrente.cl/author/nicolas-romero/">Nicolás Romero</a></div>
<div></div>
<div>*Fuente para piensaChile: <em><strong><a href="http://revistadefrente.cl/rusia-1917-como-una-revolucion-vencio-la-pandemia/">RevistaDeFrente</a></strong></em></div>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2020/05/20/rusia-1917-como-una-revolucion-vencio-la-pandemia/">Rusia 1917. ¿Cómo una revolución venció la pandemia?</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2020/05/20/rusia-1917-como-una-revolucion-vencio-la-pandemia/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Documental &#034;La Batalla de Chile, III-Parte: El Poder Popular&#034;</title>
		<link>https://piensachile.com/2020/02/18/documental-la-batalla-de-chile-iii-parte-el-poder-popular/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2020/02/18/documental-la-batalla-de-chile-iii-parte-el-poder-popular/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 18 Feb 2020 11:19:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia - Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Pueblos en lucha]]></category>
		<category><![CDATA[agresion norteamericana]]></category>
		<category><![CDATA[chile]]></category>
		<category><![CDATA[derecha golpista]]></category>
		<category><![CDATA[poder popular]]></category>
		<category><![CDATA[salvador allende]]></category>
		<category><![CDATA[unidad popular]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=58945</guid>

					<description><![CDATA[<p>Al margen de los grandes acontecimientos que narran los filmes precedentes ocurren también otros fenómenos originales, a veces efímeros, incompletos, que recoge la tercera parte. Numerosos sectores de la población y en particular las capas populares organizan y ponen en marcha una serie de acciones colectivas: almacenes comunitarios, cordones industriales, comités campesinos, etc., con la intención de neutralizar el caos y apoyar a Allende… Estas instituciones, en su mayoría espontáneas, representan un “estado” adentro del Estado.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2020/02/18/documental-la-batalla-de-chile-iii-parte-el-poder-popular/">Documental &quot;La Batalla de Chile, III-Parte: El Poder Popular&quot;</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>SINOPSIS DE LA TERCERA PARTE<br />
<em>“El Poder Popular”, 82’</em></h3>
<p>Al margen de los grandes acontecimientos que narran los filmes precedentes ocurren también otros fenómenos originales, a veces efímeros, incompletos, que recoge la tercera parte. Numerosos sectores de la población y en particular las capas populares organizan y ponen en marcha una serie de acciones colectivas: almacenes comunitarios, cordones industriales, comités campesinos, etc., con la intención de neutralizar el caos y apoyar a Allende… Estas instituciones, en su mayoría espontáneas, representan un “estado” adentro del Estado.<br />
&nbsp;<br />
<iframe  id="_ytid_12278"  width="480" height="270"  data-origwidth="480" data-origheight="270" src="https://www.youtube.com/embed/KSwStY5VfNw?enablejsapi=1&autoplay=0&cc_load_policy=0&cc_lang_pref=&iv_load_policy=1&loop=0&modestbranding=0&rel=1&fs=1&playsinline=0&autohide=2&theme=dark&color=red&controls=1&" class="__youtube_prefs__  no-lazyload" title="YouTube player"  allow="fullscreen; accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen data-no-lazy="1" data-skipgform_ajax_framebjll=""></iframe></p>
<h3></h3>
<h3>FICHA TÉCNICA</h3>
<p><strong>Dirección, producción, guión:</strong> Patricio Guzmán.<br />
<strong>Director de fotografía y cámara:</strong> Jorge Müller Silva.<br />
<strong>Montaje:</strong> Pedro Chaskel.<br />
<strong>Jefe de producción:</strong> Federico Elton.<br />
<strong>Sonido directo:</strong> Bernardo Menz.<br />
<strong>Ayudante de dirección:</strong> José Bartolomé.<br />
<strong>Mezcla:</strong> Carlos Fernández.<br />
<strong>Productora:</strong> Equipo Tercer Año (Patricio Guzmán).<br />
Con la contribución de Chris Marker y el ICAIC.<br />
<strong>Equipos técnicos de rodaje:</strong> PROA.<br />
<strong>Soporte de rodaje:</strong> 16 MM blanco y negro.<br />
<strong>Otros soportes: </strong>35 MM, DVD, BETA, DCP.<br />
<strong>Contacto:</strong> Atacama Productions, París.<br />
<a href="mailto:atacama05@wanadoo.fr" data-cke-saved-href="mailto:atacama05@wanadoo.fr">atacama05@wanadoo.fr</a></p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2020/02/18/documental-la-batalla-de-chile-iii-parte-el-poder-popular/">Documental &quot;La Batalla de Chile, III-Parte: El Poder Popular&quot;</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2020/02/18/documental-la-batalla-de-chile-iii-parte-el-poder-popular/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Por qué la derecha triunfa en las elecciones?</title>
		<link>https://piensachile.com/2017/10/25/la-derecha-triunfa-las-elecciones/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2017/10/25/la-derecha-triunfa-las-elecciones/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 26 Oct 2017 01:23:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[democracia]]></category>
		<category><![CDATA[derecha]]></category>
		<category><![CDATA[izquierda]]></category>
		<category><![CDATA[neoliberalismo]]></category>
		<category><![CDATA[poder de las bases]]></category>
		<category><![CDATA[poder popular]]></category>
		<category><![CDATA[revolucion]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=37623</guid>

					<description><![CDATA[<p>En Argentina, en las recientes elecciones parlamentarias, la derecha gana dando una paliza. La opción electoral por posiciones de derecha se sucede por doquier: en Estados Unidos la población vota por el representante más troglodita, en Europa avanzan las propuestas con sabor xenofóbico y conservador, en general se ve que los electorados optan por partidos que no son de izquierda precisamente. ¿Por qué la derecha triunfa en las elecciones? Así formulada, la pregunta daría a entender una honda preocupación, pues supone que eso es algo así como un error inesperado, una aberración. ¡La derecha no debería ganar! </p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2017/10/25/la-derecha-triunfa-las-elecciones/">¿Por qué la derecha triunfa en las elecciones?</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Las elecciones ¡no son la revolución!</strong></p>
<div id="CuerpoNoticia" class="noticia">
<div id="TextoNoticia">En Argentina, en las recientes elecciones parlamentarias, la derecha gana dando una paliza. La opción electoral por posiciones de derecha se sucede por doquier: en Estados Unidos la población vota por el representante más troglodita, en Europa avanzan las propuestas con sabor xenofóbico y conservador, en general se ve que los electorados optan por partidos que no son de izquierda precisamente. ¿Por qué la derecha triunfa en las elecciones? Así formulada, la pregunta daría a entender una honda preocupación, pues supone que eso es algo así como un error inesperado, una aberración. ¡La derecha no debería ganar!Ahora bien: si se profundiza un poco, allí puede encontrarse, más que nada: ingenuidad. ¿Quién dijo que los votantes irían a votar por la izquierda? ¿Acaso la izquierda tenía garantizado el triunfo en algún lugar?</p>
<p>Todo eso lleva a pensar en lo que ha venido sucediendo en estas tres o cuatro últimas décadas en todo el mundo a nivel político-ideológico. El avance de distintos movimientos populares contestatarios para los años 60 y 70 del pasado siglo (guerrillas de izquierda, avance sindical, movimientos campesinos, procesos de liberación nacional, Teología de la Liberación, movimientos antiguerra y anticonsumismo, poderosos movimientos estudiantiles inconformes, revolución sexual, reivindicaciones de las mujeres, etc.) trajeron como respuesta del sistema un golpe tremendo. En Latinoamérica, las montañas de cadáveres y los ríos de sangre -enmarcados en la Doctrina de Seguridad Nacional y combate al comunismo internacional- signaron la época. El miedo y el silencio se adueñaron de las sociedades. Protestar (por cualquier tema, no importa) pasó a ser mala palabra, peligroso, algo a desechar. De esa forma pudo declararse con ampulosidad que “<i>la historia había terminado</i>”, lo que marcaba el “<i>fin de las ideologías</i>”.</p>
<p>Habría que aclarar, rápidamente: de la ideología de izquierda (al menos esa era la pretensión del sistema, obviamente de derecha). Lo que se acalló -sangrientamente- fue cualquier intento de modificación, de protesta con sabor a cambio. Las sociedades, y no solo las latinoamericanas, sino que el fenómeno es mundial- entraron en un letargo: levantar la voz salió de la agenda. Mucho más aún, ciertos términos como socialismo, lucha de clases, revolución, explotación. “No meterse en nada y cuidar el sacrosanto puesto de trabajo” se impuso como la consigna básica, a seguirse con respeto (y temor) reverencial.</p>
<p>En ese marco, acallándose las luchas, con el agravante de la caída de las primeras experiencias socialistas (Unión Soviética, China), el campo popular en su conjunto sufrió un severo retroceso. ¿Quién trabaja hoy solo 8 horas diarias? ¿Cuánta gente trabaja con todas las prestaciones laborales de antaño? ¿Qué trabajador está sindicalizado? ¿A quién defiende hoy un sindicato? Los avances conquistados históricamente en años de lucha se fueron perdiendo. Así las cosas, lo que para décadas atrás en las izquierdas era visto como algo despreciable, las elecciones burguesas pasaron a ser un nuevo campo de acción política. Las izquierdas (golpeadas, diezmadas, casi en <i>shock</i>), pasaron a la arena de la hasta entonces desprestigiada política parlamentaria.</p>
<p>Esto lleva a preguntarnos si efectivamente ese marco de ejercicio político -siempre en el ámbito del capitalismo, incluso más feroz que antaño, con las nuevas estrategias neoliberales, planes de ajuste estructural y precarización constante de las condiciones de vida de las grandes mayorías- puede permitir efectivamente una transformación real para esas mayorías populares. ¿Son las elecciones un campo de cambio profundo?</p>
<p>La experiencia demuestra fehacientemente que no. El camino de la democracia (burguesa) al socialismo (el caso de Chile con Salvador Allende es el más emblemático) muestra los límites. Los cambios revolucionarios no van de la mano de las elecciones llamadas democráticas. El poder (la clase dominante) se resiste a cambiar pacíficamente. Nunca en la historia, nunca jamás, un cambio económico-político-social efectivo pudo hacerse sin violencia. “<i>La violencia es la partera de la historia</i>”, enseñaba Marx con un hálito hegeliano, y sin duda no se equivocaba. La actual clase dirigente, los capitalistas, se hacen del poder cortándole sangrientamente la cabeza a los reyes. La democracia que se desprende de ese hecho inaugural del mundo moderno no es más que “<i>una ficción estadística</i>”, como dijera Jorge Luis Borges. Sigue mandando el poder económico, sostenido (sangrientamente cuando es necesario) en las bayonetas.</p>
<p>¿Por qué reivindicar hoy ese tipo de elecciones desde la izquierda? Porque el campo de acción se ha reducido tanto que es lo poco en lo que se puede mover. O, al menos, golpeada y restringida como ha estado estos años, es el único espacio que le ha ido quedando dentro de los límites que le impone el sistema. Y ante tanta desesperanza, el hecho de llegar a la casa de gobierno se puede sentir ya como un triunfo (aclarando rápida y enfáticamente que la silla presidencial es apenas un pequeño, muy pequeño eslabón en la real cadena de mando del sistema).</p>
<p>Pero ¡cuidado! ¡¡Las elecciones están muy lejos de ser una revolución!! Si podemos contentarnos con el triunfo en las urnas de una propuesta progresista (lo que ha estado sucediendo estos últimos años en Latinoamérica, propuesta que sin dudas debemos apoyar con toda la fuerza, porque al menos son una espina para el sistema -Chávez en Venezuela, Morales en Bolivia, Correa en Ecuador, Bachelet en Chile, los Kirchner en Argentina, el Partido de los Trabajadores en Brasil, Mujica en Uruguay, Ortega en Nicaragua) eso muestra, ante todo, la debacle real de una propuesta de cambio radical. “<i>No se trata de reformar la propiedad privada, sino de abolirla; no se trata de paliar los antagonismos de clase, sino de abolir las clases; no se trata de mejorar la sociedad existente, sino de establecer una nueva</i>”, afirmaba con la mayor energía Marx en su programa político. Reformar el capitalismo, darle un rostro humano, redistribuir un poco más equitativamente la riqueza sin tocar los resortes de fondo, todo eso es lo que ha venido pasando con proyectos políticos populares en estos años. Es “políticamente correcto” apoyarlos; es una obligación ética auparlos para quienes siguen pensando en otro mundo más justo, más equitativo. Pero no hay que olvidar que no son proyectos que cuestionen al sistema capitalista en su raíz: “capitalismo serio”, por ejemplo, dijo la ex presidenta argentina. Economía mixta, capitalismo nacional… En otros términos: una izquierda “domesticada”, acorde a los tiempos que corren, con saco y corbata (versión masculina) o tacones y bien maquillada (versión femenina). ¿El poder popular es ir a elecciones? ¿Así se puede construye un auténtico cambio revolucionario?</p>
<p>Sin ningún lugar a dudas, son proyectos importantes, avances en relación a las peores y más antipopulares recetas neoliberales que se impusieron años atrás. Por eso las poblaciones las eligen en elecciones libres cuando se va a procesos electorales. Pero procesos que tienen las patas cortas, que no transforman nada sustancialmente. Y por eso mismo, proyectos que pueden sucumbir.</p>
<p>Los proyectos de capitalismo nacional y antiimperialista con talante popular que marcaron varias experiencias latinoamericanas en el siglo XX (el peronismo en Argentina, Vargas en Brasil, Torrijos en Panamá, Velazco Alvarado en Perú, la Primavera Democrática en Guatemala) dejaron algunas marcas y buenos recuerdos, pero no lograron transformar nada de raíz en sus sociedades.</p>
<p>La población vota siguiendo cada vez más las técnicas de mercadeo que les imponen los partidos políticos (siempre de derecha). Esos partidos son los gestores del sistema, sus buenos administradores bien presentados, y nada más, ¡absolutamente nada más! Con buenas campañas de <i>marketing</i> imponen candidatos, más como actores de película que como estadistas. La izquierda, con propuestas que no pueden rebasar los límites del sistema capitalista (véase el caso de la guerrilla salvadoreña convertida en partido político formal, o lo que le espera a las fuerzas guerrilleras en Colombia, o lo que le sucede hoy al Frente Sandinista en Nicaragua, o la misma Revolución Bolivariana, más allá de las pasiones que pueda despertar como fuente de esperanza -con un camino al socialismo que nunca se termina de recorrer realmente-) poco o nada puede hacer en esta competencia con la derecha. Aunque gane las elecciones (porque, repitámoslo: la revolución es más que ocupar la casa de gobierno. ¡La revolución es genuino poder popular, democracia de base!)</p>
<p>Las poblaciones están monumentalmente manipuladas para desinteresarse de lo político. “<i>La democracia es un sistema donde se le hace creer a la gente que decide algo en los asuntos de su incumbencia sin que, en realidad, decida nada</i>”, dijo Paul Valéry. La democracia formal y su parafernalia electoral no pasa de ser un espectáculo mediático cada vez mejor montado, pero no más que eso. De ahí al auténtico poder popular, dista bastante. Las elecciones no tienen nada que ver con la transformación real de una sociedad, aunque hoy día la prédica del sistema nos haya casi obligado a “disciplinarnos” y entrar en ese juego de los tacones y el maquillaje o el saco y la corbata.</p>
<p>Ahora bien: el triunfo de una propuesta claramente de derecha, neoliberal a ultranza como la reciente de Mauricio Macri puede hacer pensar que el electorado involuciona. Pero, ¿acaso se puede esperar algo realmente distinto de este sistema electoral? ¿Puede haber cambios profundos y sostenibles verídicos en el medio de este marco “democrático”? ¿O habrá que pensar en democracias directas, de base, populares, sin representantes bien vestidos y con guardaespaldas?</p>
<p>*Fuente: <strong><a href="http://rebelion.org/noticia.php?id=233242">Rebelión</a></strong></p>
<p class="entradilla"><em>Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una <a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/" target="_blank" rel="noopener">licencia de Creative Commons</a>, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.</em></p>
</div>
</div>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2017/10/25/la-derecha-triunfa-las-elecciones/">¿Por qué la derecha triunfa en las elecciones?</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2017/10/25/la-derecha-triunfa-las-elecciones/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Chile. Sobre el gobierno de Allende y el Poder Popular: el libro de Franck Gaudichaud</title>
		<link>https://piensachile.com/2016/11/06/chile-gobierno-allende-poder-popular-libro-franck-gaudichaud/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2016/11/06/chile-gobierno-allende-poder-popular-libro-franck-gaudichaud/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Nov 2016 02:04:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Historia - Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[andres figueroa cornejo]]></category>
		<category><![CDATA[compañero]]></category>
		<category><![CDATA[cordones industriales]]></category>
		<category><![CDATA[franck gaudichaud]]></category>
		<category><![CDATA[poder popular]]></category>
		<category><![CDATA[salvador allende]]></category>
		<category><![CDATA[unidad popular]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=31660</guid>

					<description><![CDATA[<p>[...] Hay mucho [escrito] sobre los partidos políticos, sobre el gobierno, sobre la intervención imperialista, etc. ¿Pero dónde estaban los que hicieron el proceso, los trabajadores, los sindicatos, los territorios y poblaciones? ¿Qué pasaba en las fábricas, en la base? Queda mucho por estudiar sobre lo que ocurrió en las regiones. Yo creo que es uno de ‘los tesoros perdidos de la Revolución Chilena’, estos es, hay que recuperar toda la riqueza de ese período que fue fiesta y drama, pero también fue mucha creatividad popular.”</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2016/11/06/chile-gobierno-allende-poder-popular-libro-franck-gaudichaud/">Chile. Sobre el gobierno de Allende y el Poder Popular: el libro de Franck Gaudichaud</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right; padding-left: 180px;"><em>“Aspiramos a que el régimen de la memoria no se viva como áspera condena”<br />
</em><strong>Miguel Mazzeo</strong></p>
<p style="text-align: right; padding-left: 120px;"><em>“Es raro leer un libro llevado con tanta convicción en el esfuerzo de dar la palabra a las y los de abajo”<br />
</em><strong>Michäel Löwy</strong></p>
<p>Franck Gaudichaud es un francés con medio corazón en Chile. De hecho, su compañera y su único hijo, Darío, nacieron en el país del fin del mundo. Master en Historia, Doctor en Ciencias Políticas y militante político y social, es autor de ‘<em>Poder popular y Cordones Industriales</em>’ (Ed. LOM), ‘<em>Operación Cóndor. Terrorismo de Estado en el Cono Su</em>r’, ‘<em>Las fisuras del neoliberalismo chileno. Trabajo, crisis de la democracia tutelada y conflicto de clases</em>’ (Ed. Tiempo Robado y Ed. Quimantú), entre otras publicaciones.</p>
<p>Su tesis doctoral para las y los lectores de habla española de<strong> ‘Chile 1970-1973. Mil días que estremecieron al mundo. Poder popular, cordones industriales y socialismo durante el gobierno de Salvador Allende’</strong>, publicada en el país andino por Ediciones LOM, fue lanzada en la Sala Domeyko de la Casa Central de la Universidad de Chile el pasado 2 de noviembre ‘a tablero vuelto’.</p>
<p><strong>La creatividad popular</strong></p>
<p>Franck Gaudichaud indicó que “el punto de partida del libro fue volver a una historia sobre la cual existe un océano biográfico, pero donde, paradójicamente, queda mucho por investigar. Cuando comencé, lo que más me llamó la atención fue que hay un actor central del proceso muy poco investigado: el movimiento obrero. Hay mucho sobre los partidos políticos, sobre el gobierno, sobre la intervención imperialista, etc. ¿Pero dónde estaban los que hicieron el proceso, los trabajadores, los sindicatos, los territorios y poblaciones? ¿Qué pasaba en las fábricas, en la base? Queda mucho por estudiar sobre lo que ocurrió en las regiones. Yo creo que es uno de ‘los tesoros perdidos de la Revolución Chilena’, estos es, hay que recuperar toda la riqueza de ese período que fue fiesta y drama, pero también fue mucha creatividad popular.”</p>
<p>Durante el lanzamiento, Gaudichaud proyectó explicativamente una serie de fotografías que ilustran los mil días del gobierno de la Unidad Popular, en especial, desde abajo, desde los trabajadores y el pueblo.</p>
<p><strong>“Compañero”</strong></p>
<p>En la presentación, la traductora al español del texto originalmente en francés, Claudia Marchant (co-editora de Tiempo Robado Editoras), señaló que “a través de la traducción de la tesis doctoral de Franck tuve la oportunidad de conocer y entender mejor un texto de mi padre, el filósofo chileno Patricio Marchant, y la importancia y fuerza que le asignó a la palabra ‘compañero’. La fuerza de la dignidad de un momento histórico en el país, vivido por personas comunes y corrientes que no dudan en decir que los años de la Unidad Popular (1970-1973) fueron los más felices, los más plenos, los más importantes. A pesar de las dificultades, de las peleas, del trabajo duro y de la derrota posterior, de la dictadura y de nuestra actual pos-dictadura.</p>
<p>Patricio Marchant escribía en 1989, ‘el régimen de Salvador Allende pudo tener los orígenes sociales, históricos, económicos que se quieran. Pudo tener, y los tuvo, todos los errores que se quieran. Pero para quienes lo vivimos a través de la música de la palabra ‘compañero’, constituyó la única experiencia ético-política de nuestra vida. Esa es la absoluta superioridad moral, ese ser distinto, de otra especie, sobre los que nada supieron de la palabra compañero. Mérito evidentemente no de nosotros, no de nuestra individualidad o de nuestro ser persona. Mérito de esa palabra, de esa música. Música-palabra que no fue inventada por alguien. Música-palabra que dice cuáles eran las fuerzas de ese proceso histórico y nos señalaba sólo eso: la posibilidad de un corresponder a ese proceso. Compañero. Porque una cosa es Salvador Allende, otra esa música ‘Compañero Presidente’, ese fundamento de la grandeza de Salvador Allende. Atenuándose, las desigualdades persistían entre nosotros. Iguales éramos, sin embargo, al saludarnos como ‘compañero, compañeros’. Ese sueño, poco tiempo realidad, convirtió a Chile en un país digno de respeto.’”</p>
<p><strong>“Una memoria para las luchas del presente”</strong></p>
<p>Marchant manifestó que “Es ese país digno de respeto el que Franck nos ofrece hoy. En su trabajo vemos con hechos concretos cómo desde abajo se vivió ese proceso. Repasa los momentos más importantes de la movilización popular, sin por ello dejar de ver sus errores, titubeos y sus dificultades. Sin dejar de lado tampoco, la interacción con la revolución desde arriba, impulsada por las medidas de Salvador Allende y los partidos políticos de la Unidad Popular. Nos relata con bastante detalle, especialmente los cordones industriales de Cerrillos-Maipú, de Vicuña Mackenna, sin dejar de mencionar a las demás coordinaciones en provincia, en Arica, Valparaíso, Concepción, Osorno, Punta Arenas, entre otras. La lucha de los pobladores y del campamento Nueva La Habana, la Asamblea de Concepción en julio de 1972, la Toma de Constitución en febrero de 1973. Las posiciones de los diferentes actores políticos y sociales; los mecanismos de participación desde arriba y desde abajo; los periódicos que salieron a la luz en esos días; la expresión de la lucha cultural e ideológica en curso. Levanta cuadros y lista territorios y su expresión de poder popular; identifica fábricas y dirigentes involucrados, dejando la cancha abierta para todos aquellos que quieran seguir investigando este período. Pero no se trata de episodios aislados, algunos de los cuales han sido tratados con profundidad en otros textos y quedan debidamente referenciados aquí. Sino que el panorama, el paisaje que se dibuja, nos permite tener una visión de conjunto de lo que estaba pasando en los diferentes frentes y lugares. Aunque, sin dudas, como el mismo autor lo ha reconocido, hay territorios menos indagados, entre los que podemos mencionar el campo chileno, las comunidades mapuche y no mapuche asentadas en la pre-cordillera y cordillera, que también tuvieron momentos excepcionales de desarrollo de poder popular, como lo fue el complejo maderero y forestal Panguipulli. Tampoco deja de lado a la oposición y su organización, sus dirigentes y articulaciones. El paro de octubre de 1972 es un momento álgido del texto, así como la forma en que el gobierno y el pueblo movilizado van procesando la embestida patronal. Tampoco se trata de levantar un cuadro heroico de un proceso excepcional. La idea no es construir una memoria y una historia petrificada y despolitizada. Se trata de una memoria para las luchas del presente. No como legado para las nuevas generaciones o no solamente para ello, sino que para hoy, para las y los movilizados de nuestro presente.”</p>
<p>La traductora del texto agregó que “Me imagino que Franck comparte las expresiones de Miguel Mazzeo (historiador, académico y militante político-social argentino) que trabaja el tema del poder popular hoy. Mazzeo escribe que ‘no se trata de que nuestro abordaje esté condicionada por las políticas de la memoria y no por las necesidades inherentes al proyecto emancipador en Nuestra América. Aspiramos a que el régimen de la memoria no se viva como áspera condena. Cuando el pasado es el único lugar del encuentro, o el lugar privilegiado para la realización de nuestros sueños, el presente puede ser el lugar de la pasividad, el fatalismo, la ambigüedad, las querellas superficiales y la mera retórica. Las políticas de la memoria, cuando no promueven síntesis políticas y balances prácticos, cuando opacan el presente y el futuro, pueden terminar como un recurso de las clases dominantes, como un procedimiento destinado a conjurar la praxis emancipadora actual, porque de esta manera instalan en la sociedad la idea de que ese pasado nunca será futuro’.”</p>
<p><strong>Los intersticios de la academia, ventanas abiertas al fragor de las calles</strong></p>
<p>Claudia Marchant comentó que “También podemos destacar las palabras Michäel Löwy en el prólogo del texto de Franck en su edición francesa: ‘es raro leer un libro llevado con tanta convicción en el esfuerzo de dar la palabra a las y los de abajo, en ruptura con las lecturas tradicionales, esencialmente institucionalistas, de la trágica, pero apasionante experiencia chilena. Un trabajo que no esconde su enfoque, su método: analizar los hechos desde el punto de vista de la lucha de clases. Tampoco esconde su empatía crítica con la causa de los vencidos del golpe de Estado militar. Lo trabajadores, los oprimidos y los explotados. Y en particular en este libro, del poderoso movimiento obrero chileno’.</p>
<p>Franck retoma el desafío que tan claramente Luis Martín Cabrera expresa en un texto que Proyección Editores lanzó hace pocos días y que ha copado nuestras últimas conversaciones: ‘Insurgencias invisibles’. Dice Luis Martín que ‘los profesores deberíamos salir de nuestras guaridas académicas, al menos de vez en cuando, a trabajar en las comunidades. No para dictar conferencias o para apropiarnos de sus conocimientos y encerrarlos en nuestros papeles. Si no que para intercambiar conocimientos, para socializar nuestros privilegios e insertarlos en una lógica de tiempo y espacios robados. Pensar en los intersticios de la academia, ventanas abiertas al fragor de las calles’.”</p>
<p><strong>Mito, realidad y los trabajadores organizados por abajo</strong></p>
<p>Mario Olivares (dirigente sindical, ex militante de los cordones industriales) dijo en la presentación de la obra que “soy un hombre viejo, soy un sobreviviente de esa experiencia. En esa época trabajé en una de esas industrias más o menos emblemáticas de lo que fue el cordón Vicuña Mackenna de Santiago. Entonces yo era dirigente sindical y militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). A mis 66 años, sigo siendo un dirigente sindical activo de los trabajadores de la Viña San Pedro, la segunda vitivinícola de exportación del país que hace parte de la CCU, cuyo propietario es el grupo económico Luksic.</p>
<p>Sobre el libro de Franck, me parece interesante cómo recoge la información. Toma referencias de otros autores que han escrito sobre el proceso de la Unidad Popular y de los cordones industriales. Pero lo que me parece más interesante aún, es que Franck conversa con muchos compañeros como yo, que fueron obreros al interior de las fábricas. Entonces, al leer el libro, uno se da cuenta que el análisis que tenía la conducción de los partidos de izquierda de la época respecto de lo que nosotros estábamos sintiendo abajo, no encaja bien. Allí uno se percata de que existían muchas situaciones que tenían más que ver con mitos que con la realidad. No hay ninguna duda de que el ascenso del gobierno de Allende en Chile provenía del aumento de las luchas populares que venían de muchos años atrás. Pero lo más importante es que cuando adviene la Unidad Popular, más allá de su programa político, creó la expectativa en la clase trabajadora organizada de que era posible iniciar un proceso de transformaciones radicales, de justicia y de igualdad, que apuntaba a la construcción del socialismo. Los dirigentes sindicales por primera vez, comenzaron a tomar confianza en ellos mismos y se empoderaron de su capacidad como trabajadores. Entonces había sectores que criticaban de ‘ultraizquierdistas’ a muchos trabajadores que con su conducta estarían prácticamente ‘poniendo en peligro’ el programa de Allende, en el marco de cómo se avanzaba. En este sentido, mientras se fue agudizando la lucha de clases en la sociedad chilena, naturalmente hubo sectores de la izquierda que radicalizamos nuestras posiciones, incluso más allá de las propias direcciones de esos partidos. Como teníamos a las fuerzas de la reacción, de la burguesía en contra de todo el proceso, nosotros, los trabajadores organizados por abajo, nos impusimos la tarea de crear nuestras propias formas para defendernos de esos embates. Eran formas alternativas bastante básicas. Como era muy fuerte el mercado negro, frente a Cristalerías Chile empezamos a realizar una distribución directa de los productos de las tantas fábricas e industrias de la zona. De las que habían sido estatizadas, como de las que fueron tomadas por los trabajadores. Los trabajadores le habíamos exigido al gobierno de Allende que esas empresas fueran intervenidas y pasaran al control obrero, donde nosotros empezamos a administrar la empresa, por supuesto con un interventor nominado por el gobierno.</p>
<p>Cuando se vino el paro de los camioneros que intentó paralizar completamente al país, nosotros, para evitar que ellos lograran su objetivo, requisamos microbuses en la calle con el fin de llevar y traer a los trabajadores para que las fábricas no dejaran de producir. Claro que estas iniciativas no fueron absolutamente espontáneas. Había direcciones y expresiones de distintos sectores, del Partido Socialista, del MIR, que daban orientaciones de cómo la clase trabajadora debía pasar a la ofensiva.</p>
<p>Cuando yo llegué a la fábrica de muebles a trabajar, además de la explotación brutal, de los bajos salarios, de las ‘ventas negras’ para evitar impuestos, la producción de muebles estaba destinada a los sectores más pudientes y no a los trabajadores. Muchos de mis compañeros vivían en campamentos, en zonas marginales. Entonces cuando nos tomamos la empresa decidimos producir una línea de muebles económicos, dignos, decentes, para los propios trabajadores de la fábrica. También hicimos alrededor de 10 mil linchacos (barra doble de madera) para que se defendieran los compañeros de las fábricas intervenidas y tomadas.</p>
<p><strong>Entre la guerra por la producción y la toma del poder</strong></p>
<p>Mario Olivares, con honesta memoria, informó que “En medio de todo se encontraba la agudización de la lucha de clases y la opinión de sectores de izquierda que querían detener la irrupción de los trabajadores más radicalizados. Nos decían que ‘no querían una guerra civil’, que la única guerra era ‘por la producción’. Nosotros pensábamos en la toma del poder. De esa manera, se formó una dirección político-sindical en el cordón Vicuña Mackenna con las empresas más emblemáticas, salvo las textiles que estaban controladas principalmente por los compañeros del Partido Comunista (PCCh). Y en esa dirección político-sindical nos rotábamos. ¿Qué quiero decir? Que no existía una democracia plena, no era que los trabajadores de base a los que uno representaba elegían a la dirección directamente. Era más bien un acuerdo entre los partidos políticos que teníamos cierta hegemonía en la dirección. Sin embargo, a través de esta instancia, se hablaba de hacer un poder paralelo al poder burgués para intentar dar un salto adelante. Ahora bien, según mi experiencia, yo creo que confundíamos los sueños políticos con la realidad. Se hicieron algunas experiencias que tímidamente tuvieron esa expresión. Por eso el libro de Franck manifiesta lo que yo viví y logra matizar distintas miradas de lo que fue el proceso de una manera coherente e inteligente y sin descalificaciones. Al fin, yo pienso que los sueños no han muerto y sigo peleando.”</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2016/11/06/chile-gobierno-allende-poder-popular-libro-franck-gaudichaud/">Chile. Sobre el gobierno de Allende y el Poder Popular: el libro de Franck Gaudichaud</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2016/11/06/chile-gobierno-allende-poder-popular-libro-franck-gaudichaud/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>América Latina: democracia y poder popular</title>
		<link>https://piensachile.com/2016/11/02/america-latina-democracia-poder-popular/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2016/11/02/america-latina-democracia-poder-popular/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 02 Nov 2016 21:22:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[Politica]]></category>
		<category><![CDATA[democracia]]></category>
		<category><![CDATA[golpes blandos]]></category>
		<category><![CDATA[latinoamerica]]></category>
		<category><![CDATA[poder popular]]></category>
		<category><![CDATA[procesos democraticos]]></category>
		<category><![CDATA[procesos posneoliberales]]></category>
		<category><![CDATA[turbulencia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=31611</guid>

					<description><![CDATA[<p>Como sucede cuando el cauce de un río desemboca en el mar y se encuentran corrientes encontradas provocando remolinos, así las diferentes fuerzas que corren en la sociedad latinoamericana provocan en los movimientos sociales turbulencias.  Las aguas del cambio en la región son turbulentas.  Lo seguirán siendo durante varios años.  Democracia y poder popular seguirán siendo ideas-fuerza clave para navegar en medio de este torbellino.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2016/11/02/america-latina-democracia-poder-popular/">América Latina: democracia y poder popular</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Una democracia con los bolsillos vacíos</strong></p>
<p><em>02/11/2016.-</em><br />
En la década de los 80 del siglo pasado, América Latina emergió de los días oscuros de la dictadura militar con la esperanza de que la democracia traería la justicia social.  No fue así.  Obligados a aceptar las doctrinas de libre comercio del consenso de Washington, los gobiernos débiles y mal preparados que llegaron al poder subastaron los recursos públicos a precios de ganga, y quedaron atrapados por la lógica y los intereses del capitalismo global.</p>
<p>La élite se benefició, mientras que la mayoría de la población no ganó nada.  El empleo apenas creció, los salarios del sector público se «reajustaron», y la pobreza aumentó de forma espectacular.  Los trabajadores sufrieron una doble desventaja: el costo de mano de obra mayor a la de sus homólogos chinos, y una menor educación que los europeos del Este.</p>
<p>Entre los saldos verificables que arrojó la entrada de América Latina en la globalización neoliberal, de la mano de la democracia procedimental, está el de la polarización social. El neoliberalismo profundizó la segmentación e hizo evidente que no eran con las viejas clases políticas que ésta podría resolverse la desigualdad. Insertos débil y mal en la economía mundializada los países del área se dividieron internamente entre una elite que se benefició de esa inclusión y las amplias mayorías que quedaron fuera de ella.</p>
<p>El fin de los regímenes autoritarios y de la transición hacia la democracia en América Latina coincidió con la reivindicación del libre mercado como escuela de virtud.  Con ella, llegó la hora de sustituir la política por el mercado, la administración pública por el manejo gerencial, la ciudadanía por los consumidores, la atención a la pobreza por la rentabilidad social.  El llamado a “reinventar” el gobierno trasladó mecánicamente la ideología de la empresa privada a las políticas públicas.  Lo empresarial se convirtió así, al margen de cualquier evidencia, en sinónimo de un gobierno eficiente, moderno, no burocrático, no corrupto y responsable.</p>
<p><strong>Una nave que se hunde</strong></p>
<p>Muy pronto, los efectos de esta desastrosa gestión gubernamental se hicieron sentir en la realidad.  La transgresión de lo público por parte de los intereses privados polarizó las sociedades latinoamericanas.  Y lejos de ayudar a mantener la cohesión social, desmantelar lo público para abrir sus competencias y funciones a lo privado, la fragmentó aún más.</p>
<p>Disminuida la legitimidad política nacional por el reino del mercado y la práctica abdicación de las funciones redistributivas y asistenciales del Estado, y erosionada la figura del Estado-nación por la apología de la globalización, la identidad nacional de los sectores populares se disoció del Estado.  Los sectores más pobres de la sociedad construyeron una identidad propia apartada de la identidad nacional del Estado.  Se produjo una profunda crisis de representación política: los partidos tradicionales dejaron de representar a la ciudadanía, y los políticos que reemplazaron a los militares agotaron rápidamente su credibilidad.</p>
<p>Para sectores importantes del movimiento popular, quedó cada vez más claro que el gobierno no era una empresa y la administración pública no era sinónimo de gestión privada.  Las lógicas de lo privado y lo público son distintas.  Lo privado priva, excluye; lo público considera el interés general.  Lo público no puede gestionarse con la lógica de lo privado; no es un cliente al que hay que venderle un bien o un servicio.  Poner al frente de lo público los intereses privados es desnaturalizar su función.</p>
<p>Surgieron así multitudinarias expresiones de descontento social que reivindicaron el espacio público en oposición a la privatización de los recursos naturales.  La fuerza integradora de la vieja identidad nacional se reformuló ante el empuje de las reivindicaciones étnicas y regionales que convocaron y sumaron a los excluidos.</p>
<p>Este fue el contexto en el que la izquierda llegó al gobierno en algunos países.  Las movilizaciones de masas que derribaron presidentes, desafiaron la hegemonía de Estados Unidos, frenaron el ALCA, detuvieron la privatización de empresas estatales y de recursos naturales, construyeron un nuevo sentido de identidad forjado en las demandas étnicas y regionales, y la unidad de los excluidos y marginados.  En su horizonte estaba la construcción de poder popular. Antes de las victorias electorales, la nueva izquierda había obtenido una victoria cultural.</p>
<p><strong>Poder popular</strong></p>
<p>Desde la década de los setenta del siglo pasado, una enorme variedad de movimientos sociales y políticos han reivindicado la necesidad de construir el poder popular como un elemento central en la lucha por la emancipación social.  Sin embargo, no hay una definición única de este concepto, pues con él se describen propuestas y realidades políticas distintas.  Su alcance y significado es diferente, dependiendo de los países y los movimientos que lo reivindican.</p>
<p>Aunque, el concepto se refiere en lo esencial a los espacios de poder autónomo creados por los sectores subalternos, que cuestionan el orden imperante, practican la democracia participativa y son una especie de laboratorio en la creación de otra sociedad, en los hechos, su uso varía enormemente.  No son lo mismo los órganos de poder popular en Cuba, que las Juntas de Buen Gobierno zapatistas, las fábricas ocupadas en Argentina, los Consejos Comunales en Venezuela, las policías comunitarias de Guerrero, o la experiencia del Cauca colombiano.</p>
<p>En unos casos, el poder popular se reivindica como una vía para generar una fuerza contrahegemónica por afuera de los espacios de la política institucional.  En otros, es parte de procesos de transformación de Estados en disputa.  En algunos más, se concibe como instrumento para democratizar la democracia procedimental.</p>
<p>Distintas formas de poder popular han surgido a lo largo de los últimos veinte años en el continente, asentados en los territorios de pueblos indígenas en proceso de reconstitución como pueblos o naciones, de grupos campesinos en defensa de sus tierras y recursos naturales, y de movimientos urbano-populares en las periferias de grandes ciudades.</p>
<p>El concepto de poder popular da cuenta de cómo nuevos sujetos históricos se han ido construyendo alrededor de la resistencia al despojo del territorio, la autogestión y la autonomía y la autodefensa.</p>
<p>Con mucha frecuencia, la estrategia de construir poder popular es reivindicado por quienes dentro de la izquierda consideran que es absolutamente insuficiente para transformar un país ganando los gobiernos por la vía electoral.</p>
<p>A su manera, el debate sobre el papel del poder popular en la construcción del socialismo en América Latina reedita la discusión que dividió al movimiento obrero después de la revolución rusa entre comunistas y socialdemócratas.  El poder popular ocupa hoy el papel que en aquel entonces se le asignó a los consejos obreros como vía para la extinción del Estado.</p>
<p><strong>Gobiernos progresistas, movimientos sociales y democracia</strong></p>
<p>Los gobiernos progresistas del hemisferio intentaron una reconstrucción de la arquitectura del poder y la geopolítica regional, basada en el rechazo de las políticas de la Casa Blanca y el surgimiento de nuevos procesos de integración hemisféricos.</p>
<p>Elemento central de esta redefinición fue la demanda del control nacional de los recursos naturales —que produjo grandes conflictos con las multinacionales—.  Hoy los estados tienen un mayor control sobre los recursos.  Sin embargo, algunas organizaciones sociales e indígenas han criticado a los gobiernos por basar sus estrategias en un modelo «extractivista», modelo en el que América Latina sigue siendo uno de los principales productores y exportadores de materias primas.</p>
<p>Estos desafíos desde la base sobre el modelo de explotación de los recursos naturales chocan con la necesidad de los Estados populares de contar con recursos para combatir la pobreza, construir infraestructura e impulsar el desarrollo.</p>
<p>La extracción de los recursos naturales trajo nuevos ingresos al continente.  Los nuevos gobiernos los utilizaron para financiar programas sociales y para combatir la pobreza.  Pero en algunos de esos países, no hubo un cambio de fondo en la transformación del Estado.</p>
<p>América Latina es la región del mundo en el que se están produciendo el mayor número de cambios y los de mayor profundidad a favor de un orden posneoliberal.  Raúl García Linera describía el proceso de transformación que se vive en Bolivia como el intento de cambiarle el motor a un automóvil en marcha.  Sin embargo, la transformación social en curso aún no ha producido resultados definitivos.  Las disputas sobre el papel del Estado y la dirección de la integración regional y la política de desarrollo no han sido resueltas.</p>
<p>Peor aún, a América Latina le llegó la era de los golpes de Estado “blandos».  El ciclo comenzó en 2009 en Honduras, se siguió en 2012 con Paraguay y tuvo su última estación de llegada en Brasil en 2016.  En Venezuela, las intentonas de dar un golpe de mano no han parado desde 2002.  La pretensión de los gobiernos progresistas de forjar un área autónoma de los Estados Unidos y privilegiar relaciones con China ha sido sancionada.</p>
<p>En medio de estos golpes “blandos”, del avance de una nueva derecha y de sus propias limitaciones, los movimientos populares en Latinoamérica se mueven y responden.  Sin exagerar, puede decirse que se encuentran en una situación límite.  En ellos están presentes tanto la voluntad de convertirse en un nuevo poder constituyente como la réplica de antiguas prácticas clientelares y corporativas, pero ahora justificadas por una envoltura de izquierda.</p>
<p>Como sucede cuando el cauce de un río desemboca en el mar y se encuentran corrientes encontradas provocando remolinos, así las diferentes fuerzas que corren en la sociedad latinoamericana provocan en los movimientos sociales turbulencias.  Las aguas del cambio en la región son turbulentas.  Lo seguirán siendo durante varios años.  Democracia y poder popular seguirán siendo ideas-fuerza clave para navegar en medio de este torbellino.</p>
<p><em><strong>&#8211; </strong>El autor,<strong> Luis Hernández Navarro</strong> es un periodista y escritor mexicano.  Coordinador de Opinión del diario La Jornada.  Sus últimos libros son Hermanos en armas &#8211; Policías comunitarias y autodefensas- y La novena ola magisterial.</em></p>
<p>Artículo publicado en la edición 518 de la revista <em>América Latina en Movimiento</em> de ALAI titulado <a href="http://www.alainet.org/es/revistas/518" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?hl=es&amp;q=http://www.alainet.org/es/revistas/518&amp;source=gmail&amp;ust=1478196841273000&amp;usg=AFQjCNFSE7fWyutsCzzteDmxTahah8eDRw">Democracia en jaque</a> 19/10/2016</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>*Fuente: <strong><a href="http://www.alainet.org/es/articulo/181393">Agencia Latinoamericana de Información</a></strong></p>
<p>Te invitamos a sostener el trabajo de ALAI.<br />
Contribuciones: <a href="http://alainet.org/donaciones.php" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?hl=es&amp;q=http://alainet.org/donaciones.php&amp;source=gmail&amp;ust=1478196841273000&amp;usg=AFQjCNGF2kSKxL-l7lQQa-eZZX1DaPDBEA">http://alainet.org/donaciones.php</a></p>
<p>Mas informacion: <a href="http://alainet.org/" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?hl=es&amp;q=http://alainet.org&amp;source=gmail&amp;ust=1478196841273000&amp;usg=AFQjCNHOroiRZW7n-6wXNX6ZE_OyYDpfQg">http://alainet.org</a><br />
FaceBook: <a href="http://facebook.com/America.Latina.en.Movimiento" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?hl=es&amp;q=http://facebook.com/America.Latina.en.Movimiento&amp;source=gmail&amp;ust=1478196841273000&amp;usg=AFQjCNHhoywmLW4o-qm82M8fcUoiTOzJTQ">http://facebook.com/America.Latina.en.Movimiento</a><br />
Twitter: <a href="http://twitter.com/ALAIinfo" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?hl=es&amp;q=http://twitter.com/ALAIinfo&amp;source=gmail&amp;ust=1478196841273000&amp;usg=AFQjCNHE7SbfDmqiNChed5hBPOzNZd_97A">http://twitter.com/ALAIinfo</a><br />
RSS: <a href="http://alainet.org/rss.phtml" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?hl=es&amp;q=http://alainet.org/rss.phtml&amp;source=gmail&amp;ust=1478196841273000&amp;usg=AFQjCNGJcio3IcDZ418ylJr35LhA7Qq0Ow">http://alainet.org/rss.phtml</a></p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2016/11/02/america-latina-democracia-poder-popular/">América Latina: democracia y poder popular</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2016/11/02/america-latina-democracia-poder-popular/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Chile 1970 – 1973. Mil días que estremecieron al mundo</title>
		<link>https://piensachile.com/2016/10/30/chile-1970-1973-mil-dias-estremecieron-al-mundo/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2016/10/30/chile-1970-1973-mil-dias-estremecieron-al-mundo/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 30 Oct 2016 22:42:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia - Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[cordones industriales]]></category>
		<category><![CDATA[franck gaudichaud]]></category>
		<category><![CDATA[participacion de los trabajadores]]></category>
		<category><![CDATA[poder popular]]></category>
		<category><![CDATA[salvador allende gossens]]></category>
		<category><![CDATA[unidad popular]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=31535</guid>

					<description><![CDATA[<p> “Poder popular”, “cordones industriales”, “participación de los trabajadores”, “abastecimiento directo”, son algunos de los ingredientes del proceso sociopolítico analizado en este libro y que nos permiten recuperar así toda la rica dimensión colectiva de la experiencia de la Unidad Popular en Chile (1970-1973). Reviviendo con precisión y detalles las movilizaciones sociales y luchas obreras que tuvieron lugar durante esos mil días, Franck Gaudichaud rescata numerosos “tesoros perdidos” de la “vía chilena al socialismo”.<br />
<strong>Lanzamiento: 2 de noviembre en Santiago y 3 de noviembre en Valparaíso,</strong></p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2016/10/30/chile-1970-1973-mil-dias-estremecieron-al-mundo/">Chile 1970 – 1973. Mil días que estremecieron al mundo</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Estimad@s,</p>
<p>Aquí abajo va invitación para <strong>presentación de mi último libro, publicación basada en mi trabajo de doctorado y varios años de investigación sobre poder popular, cordones industriales y movimiento obrero durante el gobierno de Salvador Allende.</strong></p>
<p>Esperando poder contar con su presencia <strong>el 2 de noviembre en Santiago y el 3 en Valparaíso.</strong></p>
<p>En Santiago, esta presentación es también el cierre de un <strong>coloquio internacional</strong>(público y abierto a todas y todos) sobre «Movimientos sociales, trabajo y coyunturas políticas en la historia presente. Chile y América Latina» (<a href="http://www.filosofia.uchile.cl/agenda/127613/coloquio-internacional-sobre-movimientos-sociales-en-chile-y-a-latina" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?hl=es&amp;q=http://www.filosofia.uchile.cl/agenda/127613/coloquio-internacional-sobre-movimientos-sociales-en-chile-y-a-latina&amp;source=gmail&amp;ust=1477919060260000&amp;usg=AFQjCNFmVWUIPnL5hbJCf8phKutnI2DwMQ">www.filosofia.uchile.cl/agenda/127613/coloquio-internacional-sobre-movimientos-sociales-en-chile-y-a-latina</a>).</p>
<p>Muchas gracias por ayudarnos a difundir estas invitaciones en sus redes.</p>
<p>Saludos,</p>
<p>Franck Gaudichaud</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p><strong>Invitaci</strong><strong>ón a lanzamiento del libro<br />
</strong></p>
<p><strong>CHILE 1970 – 1973. MIL DIAS QUE ESTREMECIERON AL MUNDO</strong></p>
<p><strong>Poder popular, cordones industriales y socialismo durante el gobierno de Salvador Allende</strong></p>
<p>Por Franck Gaudichaud &#8211; LOM Ediciones (468 paginas)</p>
<ul>
<li><strong> En Santiago 2 de noviembre 2016, 19Hrs30</strong></li>
</ul>
<p>Comentan: Julio Pinto (premio nacional de historia 2016), Claudia Marchant (traductora), Mario Olivares (dirigente sindical, ex militante en los cordones industriales)</p>
<p>Casa Central de la U de Chile – salón Domeyko (Alameda 1058 – metro U de Chile)</p>
<p>Actividad de cierre del Coloquio Internacional «Movimientos sociales, trabajo y coyunturas políticas en la historia presente. Chile y América Latina»: <a href="http://www.filosofia.uchile.cl/agenda/127613/coloquio-internacional-sobre-movimientos-sociales-en-chile-y-a-latina" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?hl=es&amp;q=http://www.filosofia.uchile.cl/agenda/127613/coloquio-internacional-sobre-movimientos-sociales-en-chile-y-a-latina&amp;source=gmail&amp;ust=1477919060260000&amp;usg=AFQjCNFmVWUIPnL5hbJCf8phKutnI2DwMQ">www.filosofia.uchile.cl/agenda/127613/coloquio-internacional-sobre-movimientos-sociales-en-chile-y-a-latina</a> (entrada liberada)</p>
<ul>
<li><strong>En Valparaíso, 3 de noviembre 2016, 18hrs30</strong></li>
</ul>
<p>Comentan: Luis Corvalan M. (historiador) y Mabel Zúñiga (presidenta ANEF Quinta región – por confirmar)</p>
<p>Librería En el blanco &#8211; Blanco 1065, 2º piso (detrás de la Piedra Feliz)</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Contacto:<br />
F Gaudichaud: 964 638 405 – </strong><a href="mailto:fgaudichaud@gmail.com"><strong>fgaudichaud@gmail.com</strong></a></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>CHILE 1970 – 1973. MIL DIAS QUE ESTREMECIERON AL MUNDO<br />
</strong></p>
<p><strong>Poder popular, cordones industriales y socialismo durante el gobierno de Salvador Allende</strong></p>
<p><img class="aligncenter" src="https://mail.google.com/mail/u/0/?ui=2&amp;ik=a392129cd4&amp;view=fimg&amp;th=1580b5a07af824eb&amp;attid=0.1&amp;disp=emb&amp;realattid=ii_iupw8eu53_157fd5ae2334dd60&amp;attbid=ANGjdJ8ZkHTJNeubp6bG3ostPabLUAMD0BSo2enFaKHInkPirlwqupT8TH5-joxhqZSJpGb5elEl5CxiXAfuyHZwM7HNGqkjUrfI3WC_IiHMIKCXhpFUhNvQEBr9HqU&amp;sz=w618-h794&amp;ats=1477832660256&amp;rm=1580b5a07af824eb&amp;zw&amp;atsh=1" /></p>
<p><strong>Traducción del francés por Claudia Marchant</strong></p>
<p><strong>El autor: Franck Gaudichaud </strong>(1975 &#8211;  Francia): Máster en historia (Universidad Bordeaux 3), Doctor en ciencia política (Universidad Paris 8), desde 2007 es académico en Historia y Estudios latino-americanos en la Universidad Grenoble-Alpes, Francia. Investigador invitado a dar conferencias en varias universidades latino-americanas, ha escrito numerosos artículos sobre sindicalismo, movimientos sociales, izquierdas, procesos revolucionarios y neoliberalismo en Chile y América Latina.</p>
<p><strong>Resumen del libro</strong></p>
<p>“Poder popular”, “cordones industriales”, “participación de los trabajadores”, “abastecimiento directo”, son algunos de los ingredientes del proceso sociopolítico analizado en este libro y que nos permiten recuperar así toda la rica dimensión colectiva de la experiencia de la Unidad Popular en Chile (1970-1973). Reviviendo con precisión y detalles las movilizaciones sociales y luchas obreras que tuvieron lugar durante esos mil días, Franck Gaudichaud rescata numerosos “tesoros perdidos” de la “vía chilena al socialismo”. Gracias a un enfoque original y una investigación que combina fuentes escritas y testimonios orales, ciencia política, historia y sociología, este estudio ampliamente documentado basado en un trabajo de tesis doctoral, reconstituye la dinámica revolucionaria de esta época, vista “desde abajo”, a nivel de las fábricas ocupadas, de los barrios populares y de las poblaciones movilizadas.</p>
<p>Al ritmo de las luchas colectivas que marcaron el gobierno de Salvador Allende, este libro muestra el desarrollo y radicalización del movimiento obrero, las formas de auto-organización y los repertorios de acción utilizados. Aborda también los debates y estrategias de la izquierda chilena, estudia las relaciones complejas, a veces tensas y contradictorias, que mantienen entonces el movimiento popular, las organizaciones partidarias, los sindicatos y el gobierno. Este enfoque, centrado en la historia de los Cordones Industriales y las diversas formas de “poderes populares constituyentes” urbanos que surgieron en la periferia de Santiago y en algunas de las grandes ciudades del país, permite renovar nuestra comprensión de este episodio fundamental de la historia del siglo XX. Este libro abre también nuevas pistas de interpretación de los eventos que condujeron –hace ya más de 40 años- al fin trágico de la Unidad Popular con el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2016/10/30/chile-1970-1973-mil-dias-estremecieron-al-mundo/">Chile 1970 – 1973. Mil días que estremecieron al mundo</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2016/10/30/chile-1970-1973-mil-dias-estremecieron-al-mundo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Jorge Sharp, nuevo Alcalde de Valparaíso, en la Chingana del Cerro</title>
		<link>https://piensachile.com/2016/10/27/jorge-sharp-la-chingana-del-cerro/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2016/10/27/jorge-sharp-la-chingana-del-cerro/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 27 Oct 2016 22:51:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Historia - Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[caballero de lentes]]></category>
		<category><![CDATA[hace 40 años]]></category>
		<category><![CDATA[jorge sharp]]></category>
		<category><![CDATA[poder popular]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=31468</guid>

					<description><![CDATA[<p>Si nuestra tierra nos pide<br />
tenemos que ser nosotros<br />
los que levantemos Chile,<br />
así es que a poner el hombro. </p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2016/10/27/jorge-sharp-la-chingana-del-cerro/">Jorge Sharp, nuevo Alcalde de Valparaíso, en la Chingana del Cerro</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><iframe loading="lazy" title="Jorge Sharp en la Chingana del Cerro (22/05/2016)" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/6eMPEm6j5JY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe></p>
<p>Si nuestra tierra nos pide<br />
tenemos que ser nosotros<br />
los que levantemos Chile,<br />
así es que a poner el hombro.</p>
<p>Vamos a llevar las riendas<br />
de todos nuestros asuntos<br />
y que de una vez entiendan<br />
hombre y mujer todos juntos.</p>
<p>Porque esta vez no se trata<br />
de cambiar un presidente,<br />
será el pueblo quien construya<br />
un Chile bien diferente.</p>
<p>Todos vénganse a juntar,<br />
tenemos la puerta abierta,<br />
y la Unidad Popular<br />
es para todo el que quiera.</p>
<p>Echaremos fuera al yanqui<br />
y su lenguaje siniestro.<br />
Con la Unidad Popular<br />
ahora somos gobierno.</p>
<p>La patria se verá grande<br />
con su tierra liberada,<br />
por que tenemos la llave<br />
ahora la cosa marcha.</p>
<p>Ya nadie puede quitarnos<br />
el derecho de ser libres<br />
y como seres humanos<br />
podremos vivir en Chile.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2016/10/27/jorge-sharp-la-chingana-del-cerro/">Jorge Sharp, nuevo Alcalde de Valparaíso, en la Chingana del Cerro</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2016/10/27/jorge-sharp-la-chingana-del-cerro/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Regresa la obra de teatro “Cordones Industriales” con dos funciones en el Estadio Nacional</title>
		<link>https://piensachile.com/2015/10/24/regresa-la-obra-de-teatro-cordones-industriales-con-dos-funciones-en-el-estadio-nacional/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2015/10/24/regresa-la-obra-de-teatro-cordones-industriales-con-dos-funciones-en-el-estadio-nacional/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 Oct 2015 02:15:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia - Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[cordones industriales]]></category>
		<category><![CDATA[gobierno de la unidad popular]]></category>
		<category><![CDATA[grupo tarea urgente]]></category>
		<category><![CDATA[poder popular]]></category>
		<category><![CDATA[teatro]]></category>
		<category><![CDATA[trabajadores]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=24694</guid>

					<description><![CDATA[<p><strong>Santiago, 30 y 31 de octubre</strong><br />
Somos un grupo de historiadores, actrices, profesores, estudiantes y trabajadores que nos une el interés por conocer, investigar, rescatar y difundir la historia y la memoria de las y los trabajadores de los Cordones Industriales. El proyecto se propone conocer y difundir estas historias y a sus protagonistas, como también elaborar una representación teatral de esta experiencia, como forma de construcción interdisciplinaria que articule la investigación documental y el ámbito teatral.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2015/10/24/regresa-la-obra-de-teatro-cordones-industriales-con-dos-funciones-en-el-estadio-nacional/">Regresa la obra de teatro “Cordones Industriales” con dos funciones en el Estadio Nacional</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Cordones Industriales</strong><br />
Somos un grupo de historiadores, actrices, profesores, estudiantes y trabajadores que nos une el interés por conocer, investigar, rescatar y difundir <strong>la historia y la memoria de las y los trabajadores de los Cordones Industriales</strong>. El proyecto se propone <strong>conocer y difundir estas historias y a sus protagonistas</strong>, como también <strong>elaborar una representación teatral</strong> de esta experiencia, como forma de construcción interdisciplinaria que articule la investigación documental y el ámbito teatral.<br />
¿Has oído alguna vez hablar sobre los cordones industriales? Desde documentos, periódicos, entrevistas y experiencias se articula este montaje de la Compañía Tarea Urgente, en busca de rescatar esta increíble experiencia histórica.<br />
Cinco trabajadoras agobiadas por la situación laboral precaria de su empresa, se enfrentan a la complejidad de organizarse en un contexto de miedo y persecución sindical. A través de la aparición misteriosa de unos panfletos, estas se sumergen en la historia de los Cordones Industriales y comienzan a descubrir la experiencia de auto organización de la clase obrera durante los años 1972 y 1973 vivida en las fábricas y empresas de Chile. Poco a poco se asoman los personajes de la época y se presenta una ficción de lo que fueron algunos episodios históricos relacionados a los Cordones Industriales en nuestro país. A través de este diálogo entre pasado y presente se reflexiona sobre las problemáticas sociales y laborales actuales.<br />
El colectivo artístico «Tarea Urgente» desde inicios del año 2013, trabaja en la recuperación y difusión de acontecimientos históricos específicos de la lucha obrera en Chile, como un medio pedagógico y de reflexión respecto a los procesos sociales desde el arte.<br />
«Cordones Industriales», el primer montaje de la compañía, ha sido un trabajo conjunto con un grupo de historiadores, diseñadores teatrales, músicos y obreros que fueron parte de este período histórico. El montaje teatral ha recorrido centros sociales y culturales, sindicatos, plazas, escuelas, teatros y universidades. Y en esta oportunidad se presentará con dos funciones en la Escotilla N° 8 del Estadio Nacional, en un espacio de memoria y encuentro. Previo a las funciones se presentará el estreno del Colectivo Ronda Negra y su espectáculo de danza afro “Corre Cimarrón”.<br />
Las funciones serán con aporte voluntario, para asegurar el acceso para todos donde también se expondrá gran parte de la investigación histórica con fotos y archivos, además de compartir algunos bebestibles y comidas. Un actividad para todos que no puede perderse.<br />
Este 30 y 31 de Octubre en la Escotilla N° 8 Estadio Nacional, Ingreso por Av. Grecia #2001, Ñuñoa, con aporte voluntario.<br />
VIERNES 30 DE OCTUBRE:<br />
19:00hrs Corre Cimarrón<br />
21:00hrs Cordones Industriales<br />
SABADO 31 DEOCTUBRE<br />
18:00hrs Corre Cimarrón<br />
20:00 Cordones Industriales<br />
<em>Contacto: <a href="http://www.rebelion.org/cdn-cgi/l/email-protection#a1c2cecdc4c2d5c8d7ced5c0d3c4c0d4d3c6c4cfd5c4e1c6ccc0c8cd8fc2cecc">colectivotareaurgente@gmail.com</a></em><br />
<a href="http://www.cordonesindustriales.cl">www.cordonesindustriales.cl</a><br />
&nbsp;<br />
<iframe loading="lazy"  id="_ytid_12654"  width="480" height="360"  data-origwidth="480" data-origheight="360" src="https://www.youtube.com/embed/TkD_urNdiSA?enablejsapi=1&#038;autoplay=0&#038;cc_load_policy=0&#038;cc_lang_pref=&#038;iv_load_policy=1&#038;loop=0&#038;modestbranding=0&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;playsinline=0&#038;autohide=2&#038;theme=dark&#038;color=red&#038;controls=1&#038;" class="__youtube_prefs__  epyt-is-override  no-lazyload" title="YouTube player"  allow="fullscreen; accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen data-no-lazy="1" data-skipgform_ajax_framebjll=""></iframe></p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2015/10/24/regresa-la-obra-de-teatro-cordones-industriales-con-dos-funciones-en-el-estadio-nacional/">Regresa la obra de teatro “Cordones Industriales” con dos funciones en el Estadio Nacional</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2015/10/24/regresa-la-obra-de-teatro-cordones-industriales-con-dos-funciones-en-el-estadio-nacional/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Diputado Hugo Gutiérrez: “El camino sigue siendo profundizar la democracia, no veo otro”</title>
		<link>https://piensachile.com/2015/09/09/diputado-hugo-gutierrez-el-camino-sigue-siendo-profundizar-la-democracia-no-veo-otro/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2015/09/09/diputado-hugo-gutierrez-el-camino-sigue-siendo-profundizar-la-democracia-no-veo-otro/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 09 Sep 2015 01:04:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[democracia]]></category>
		<category><![CDATA[descentralización]]></category>
		<category><![CDATA[poder popular]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=23842</guid>

					<description><![CDATA[<p><strong>Entrevista al Diputado Gutiérrez</strong><br />
"¿Cuál es el camino? El camino sigue siendo profundizar la democracia, no veo otro. Yo creo que aquí hay palabras que son medias añejas pero que siempre hay que tomarlas permanentemente. Yo creo en el poder popular, y yo creo que efectivamente hay que construirlo, y eso se construye desde abajo, ayudando a que la ciudadanía tome conciencia de sus problemáticas. A eso es lo que yo apuesto, y por eso creo en la descentralización."</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2015/09/09/diputado-hugo-gutierrez-el-camino-sigue-siendo-profundizar-la-democracia-no-veo-otro/">Diputado Hugo Gutiérrez: “El camino sigue siendo profundizar la democracia, no veo otro”</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="padding-left: 60px; text-align: right;"><strong>“Yo no dejo de insistir, es mejor que se equivoque el pueblo al elegir un intendente o gobernador, a que sea un Presidente de la República, solo y en su oficina.”</strong></p>
<p>&nbsp;<br />
<em>A partir de las experiencias compartidas entre Fundación Decide y el Diputado Hugo Gutiérrez y en el esfuerzo por impulsar un proceso de descentralización desde la Región de Tarapacá, comprendiendo sus dificultades y alcances hemos realizado la siguiente entrevista cuyo contenido compartimos con los lectores. En ella, Hugo Gutiérrez conversó respecto de sus posiciones sobre la Región de Tarapacá, la descentralización, la Comisión Asesora Presidencial de Descentralización y Desarrollo Regional y, como no, la Nueva Mayoría.</em><br />
<strong>Cuando estuvimos en Iquique, cuando hablamos con las personas, les explicábamos que para hablar de descentralización, hay que desnudar el carácter del centralismo, el carácter social que tiene. Porque no solamente es una mera  forma política de funcionar, sino que hay  también otros intereses que están detrás, que contribuyen a reproducir una centralidad política, económica y cultural, en todos los aspectos, que va perjudicando mucho a las regiones. Entonces, para usted, ¿Cuáles son los efectos que el centralismo produce en su región? Los que usted nota, desde un punto de  vista más amplio y político. No se trata de los aspectos más técnicos, sino que las personas nos relaten un poco sobre el imaginario que tienen en la zona cuando se habla de centralismo o descentralización. Por eso, ¿qué efecto produce el centralismo que hace que las personas manifiesten en cierta medida, un  tipo de disgusto, o se sientan pasado a llevar, o sientan la necesidad de cambiar el marco normativo que rige al país?</strong><br />
El centralismo se traduce al final del día en una  forma de enfrentar tu vida cotidiana. Porque no pones la solución de los conflictos territoriales en tus potencialidades, sino que en un tercero que está lejos de ti, que es el que habitualmente soluciona los problemas. El centralismo te impide ser protagonista de tu drama personal y social;  te hace ajeno al poder. Tú no te crees capaz de incidir en el poder, que eventualmente lo puedes  tener muy cercano, pero no lo ves como tal, sino que lo ves como un poder lejano que no está a tu alcance y que tienes muy pocas posibilidades de incidir en él. Y eso se ve en todas las esferas, por supuesto, las sociales, culturales y económicas, pero donde está lo lamentable es que el quehacer de la política tiene como propósito seguir dejándote interdicto del centro. No te ayuda a la emancipación, sino que al contrario. Hoy en día los que tienen el poder regional, ya sea porque han sido elegidos parlamentarios, COREs, Alcaldes, Concejales, son contribuyentes a una política de interdicción. Y eso genera un drama humano de no transformarte a ti, ciudadano, protagonista de tu historia.<br />
<strong>Entonces el centralismo trae consigo la percepción en las personas de que existe una escasez de vías para incidir en la política, y eso genera esa interdicción; en términos gruesos.</strong><br />
En términos gruesos lo que tenemos es la construcción de una sociedad regional que no se hace cargo de sus problemas porque siempre es un tercero, que en este caso es el que habita en la centralidad; el que te lo resuelve. Y eso  tiene implicancias serias, porque al final del día el empresariado siempre está pidiendo que le tiren una manito a los del centro, que los movimientos culturales esperan ser escuchados por el centro; que la actividad social tiene que ser resguardada, apoyada por el centro. Es decir, al final, todo se vuelve y se crea una conciencia centralista. Y eso nos hace mal, porque al final del día, el protagonista que tiene que realzarse aquí es la ciudadanía, es el ciudadano, que hoy en día no  florece producto de que hay un centralismo que lo inhibe.<br />
<strong>Nosotros siempre hemos pensado, al calor de esta discusión, que tenemos que desentrañar el carácter social que tiene la descentralización, porque no nos interesa, podemos ilustrarlo así, no nos interesa que exista un proceso de regionalización o descentralización que sea una especie de desprendimiento con el gobierno central y que se empiecen a izar las banderas regionales, si los puentes los siguen construyendo los mismos grupos. Es decir, que puedan cambiar el carácter institucional del país, pero que en el fondo eso no sea sinónimo de que cambie la vida de las personas ni que tampoco eso afecte el desarrollo de la región. En ese sentido, ¿qué cosas, instituciones o estructuras usted cree que habría que  fortalecer con mayor urgencia?</strong><br />
Los Diálogos Territoriales para mí fueron muy decidores porque me demostraron que hay un capital humano que quiere soltar amarras con el centro. Es decir, que hay una ciudadanía que se está empoderando con la descentralización, rompiendo incluso una creencia que tenía yo, que es que no teníamos capital humano que pudiese enfrentar las problemáticas que debíamos enfrentar una vez que se produjese una cierta descentralización. Yo creo que hay que seguir apoyando diálogos donde la ciudadanía empiece a generar un quehacer descentralizador. Porque ya  veo que existe una conciencia descentralizadora en algunos actores en mi región, pero en el quehacer creo que hay ciertas debilidades. Por eso yo creo que hay que seguir apoyando, más que preocuparse de los actores políticos relevantes de la región, hay que preocuparse de cómo uno llega lo más abajo posible con un discurso y un quehacer descentralizador. Y ahí estoy hablando de junta de vecinos, clubes deportivos, los clubes de rayuela, todo lo que está en la base que en realidad es donde tiene que operar el cambio, el switch tiene cambiar ahí. Y yo creo que ahí ya ha cambiado en cierta medida. No todo lo que uno aspiraría, pero creo que hay que empezar a extender estos diálogos territoriales desde la base social.<br />
<strong>Usted como diputado, ¿qué lo posiciona como una persona contraria al centralismo?</strong><br />
Además de una retórica permanente en contra del centralismo y el apoyo a todas las iniciativas incumbentes para descentralizar el país, creo que hay que atacar constantemente prácticas centralistas y esa convicción de que todo se resuelve en el centro. Creo que eso ha sido determinante para mí, al menos como diputado. Todo lo que de alguna forma tenga como propósito seguir manteniendo prácticas políticas hegemónicas centralistas, las he atacado fuertemente, porque considero que a veces el poder central se ve  tan contundente que es difícil desnaturalizarlo o deconstruirlo. Entonces he atacado fuertemente, y la ciudadanía se da cuenta, figuras (como un Senador) que distribuyen el poder, porque el poder ejecutivo se lo da a él para que lo distribuya. O un intendente que tiene un cargo que lo ejercita sólo en función de la complacencia al Presidente de la República y no en función de servirle a la ciudadanía; todo eso lo he atacado radicalmente. Creo que eso la ciudadanía lo ha entendido, que hoy en día hay que confiar en las propias capacidades, aun cuando en mi región es  fácil decirlo porque ha tenido una larga tradición o experiencia descentralizadora. Esto debido a un alcalde, el alcalde de Iquique, que siempre ha generado un protagonismo social que sin atacar al centro, siempre busca sacarle reivindicaciones, lo que ha conseguido.<br />
<strong>En ese sentido, ¿qué opinión tiene usted sobre las propuestas que tiene la Comisión Asesora Presidencial para la descentralización? Trae consigo, por ejemplo, la elección de intendente, pero en el proyecto del gobierno sale que  tiene que haber un gobernador regional, lo que sería prácticamente mantener la misma estructura de poder.</strong><br />
Creo que la Comisión Asesor Presidencial para la Descentralización hizo un buen trabajo; he leído sus propuestas y me siento satisfecho con lo que han hecho. No obstante, siempre se pueden incorporar otras temáticas. Sin embargo, creo que la sola recomendación de esta Comisión Asesora le quedó grande al Gobierno, tan grande que yo creo que no quieren llevarlo a la práctica y se han hecho los desentendidos respecto de las propuestas. De ahí que mucho de sus integrantes insistan permanentemente en reflotar sus propuestas, y hay un gobierno que hace oídos sordos porque en buenas cuentas eso puede que signifique a ellos perder poder. Y todo aquel que tiene poder, como dice el dicho, lo quieren mantener; y acá mi idea es que el poder no es que se pierda, sino que pase de unas pocas manos a donde tiene que estar que es, naturalmente, en las regiones, donde las autoridades sean elegidas por el pueblo. Yo no dejo de insistir, es mejor que se equivoque el pueblo al elegir un intendente o gobernador, a que sea un Presidente de la República, solo y en su oficina.<br />
<strong>¿Ve voluntad de cambio en la Nueva Mayoría y en sectores de la Alianza para impulsar estas  transformaciones?</strong><br />
Categóricamente no, no veo voluntad de este gobierno de la Nueva Mayoría de descentralizar el país, creo que ellos quieren mantener la antigua fórmula de dominación desde el centro. Y ellos sienten que descentralizar significa distribuir poder y eventualmente hasta perderlo, con elecciones democráticas de intendentes. Pero yo creo que el juego democrático implica eso: ganar o perder. Pero pareciera que acá hay ciertos actores políticos que sólo quieren ganar y no verse sujetos al juego democrático. Entonces, hoy en día están en toda una jugarreta, diría yo bastante asquerosa, de distribuirse las regiones antes de aprobar una ley de elección de intendentes. Porque ellos primeros quieren el cuoteo y después dar el vamos a la elección de intendentes; eso me parece que no se condice con un Estado democrático donde uno tiene que estar sujeto a las reglas de la democracia, y donde eventualmente uno puede perder.<br />
<strong>Claro, y entonces, ¿qué papel debieran jugar las sociedades regionales en este proceso?</strong><br />
La comunidad regional debería tener un rol protagónico en generar la voluntad decidora de descentralizar el país. Y a eso apelo permanentemente: que mi región se ponga a la cabeza de esta exigencia. Sobre todo con el diagnóstico que tengo, en el que veo grandes obstáculos para descentralizar el país y de desconcentrarlo. Creo que mientras esa voluntad gubernamental de descentralizar o desconcentrar el país no sea genuina, el rol que cumplen la comunidades o sociedades regionales es vital.<br />
<strong>Respecto al desarrollo económico, tenemos muy claro que el modelo económico está ligado al centralismo. Entonces, qué propuestas hay para efectivamente dejar de ser un país que basa su economía sólo en la extracción de recursos naturales y empezar a desarrollar otras actividades, las que ciertamente tienen que impulsarse desde las regiones.</strong><br />
Mira, yo la reflexión que tengo a propósito  justamente del cambio de Intendente y de la última designación en Tarapacá es que uno termina por concluir que el centralismo es indispensable, sino fundamental, para mantener un modelo de desarrollo económico que es el extractivista rentista. Mi región se ha especializado en generar  venta y producción a partir de la extracción minera y de peces. Y justamente si uno ve quienes están ligados a la corrupción, están ligados justamente a CORPESCA amparada por Orpis, y la minera amparada por Rossi. Entonces la necesidad de mantener ese desarrollo económico orientado desde el centro, orienta toda la actividad política de mi región, y quien se sale de su esquema se rebela. Entonces en mi región, por supuesto, soy un resistente permanente porque no acepto el modelo de desarrollo en esos términos y que se siga manteniendo en mi región porque eso perjudica con claridad nuestros recursos naturales, a las comunidades indígenas, el agua, etcétera. Es decir, la viabilidad histórica de mi región está en peligro por la existencia de un patrón determinado de desarrollo económico. Entonces lo alternativo a eso es generar la descentralización para que seamos nosotros los que resolvamos si es que este modelo extractivista rentista tiene que mantenerse en el tiempo, sobre todo cuando pone en riesgo la existencia misma de la región.<br />
<strong>¿Y existen propuestas?</strong><br />
Creo tener respuestas. Pero me parece que es una pregunta a la que tiene que darle necesariamente respuesta la región de Tarapacá. Pero esa respuesta hoy día la da Santiago, y esa respuesta cómo la construyó Santiago, o cómo la construyó el centro: la construyó en sus negociaciones con las mineras, negociaciones que ni siquiera se hacen en Santiago, por lo demás. Y lo hacen en el centro del poder, que es justamente quien nos transforma a nosotros en una región sólo hecha para los comodity, con autoridades para amparar esos comodity.<br />
<strong>¿Y cómo avanzamos en esto finalmente? O sea, si sabemos que ni la Nueva Mayoría ni la Alianza, tampoco el Gobierno, tiene voluntad de avanzar hacia una descentralización efectiva, que no es sólo territorial, sino que democrática  también. ¿Cómo avanzamos en eso?, ¿dónde están nuestros aliados? Si ponemos el énfasis en los diálogos territoriales es precisamente porque es la organización social a través de la cual podemos avanzar. Pero aparte de eso, dentro del Congreso y en otras regiones que tengan procesos similares, ¿cómo vamos construyendo un proceso que tenga frutos de aquí a, al menos, un par de años?</strong><br />
Lo que sucede es que el patrón de desarrollo económico determina un quehacer político determinado. ¿Por qué? Porque hoy día hay que resguardar una forma de construir la riqueza, y si dependiese de regiones hay muchos que no estarían disponibles para cumplir el rol que cumplen hoy en día. Pero hay experiencias interesantes. Por ejemplo, en Arica y Parinacota la ciudadanía movilizada ha impedido que las mineras puedan desarrollar su quehacer en los mismos términos en que los desarrolla en Antofagasta y en Tarapacá. Y ellos han resuelto que su modelo de desarrollo sea basado en la agricultura, como un centro de abastecimiento agrícola de Chile e incluso de los países vecinos. Entonces hay definiciones que se pueden hacer desde la región, pero al final del día quien traba es el centro. Por eso te digo yo que pongo mi confianza en un ciudadano que pueda lograr entender lo que está pasando y ser resistente al modelo. Porque al final del día no es solamente quedarse en la descentralización, sino que explicarse porque ocurre la centralización y lo dispensable que es para la reproducción del modelo económico. Entonces por eso digo yo, para mí los diálogos territoriales han sido útiles porque han demostrado que hay un capital humano con lo cual se puede construir algo distinto, hay un capital humano que existe; no en los términos de que sean todos ingenieros, o  todos abogados, o todos médicos, sino que, la ciudadanía en general, ha ido comprendiendo y asimilando ciertos conceptos que son importantísimos en relación con la viabilidad que tenemos como región. Entonces, ¿cuál es el camino? El camino sigue siendo profundizar la democracia, no veo otro. Yo creo que aquí hay palabras que son medias añejas pero que siempre hay que tomarlas permanentemente. Yo creo en el poder popular, y yo creo que efectivamente hay que construirlo, y eso se construye desde abajo, ayudando a que la ciudadanía tome conciencia de sus problemáticas. A eso es lo que yo apuesto, y por eso creo en la descentralización. Creo en la descentralización, porque el poder mientras más abajo lleguemos, más democracia tenemos. Creo que la calidad de vida pasa mucho por la participación de la gente, no solamente porque tú le des más cosas de comer o para poder vestirse, que hay muchos que creen que la calidad de vida se desenvuelve en eso; se desenvuelve también en una comprensión del momento histórico que  tiene el ser humano, del futuro que tiene esa vida  temporal, y la contribución que tiene que hacer a mejorar la participación y la democracia en el país. Lamentablemente el ser humano parece que sólo le interesa tener un buen trabajo para ganar unas buenas lucas para tener una buena comida y una buena casa, eso es lo que nos han metido en Entonces uno tiene que demostrar que existe  también, al ser humano, al ciudadano, otras  formas de comprensión de la vida humana, que no solamente pasa por el mejor comer o el mejor  vestir, sino que también pasa por tener mejor calidad de participación en las instancias decisivas; y eso cuesta, porque eso es transformar al ser humano de un consumidor a un protagonista de su historia, y ese traspaso es dificultoso; es un paso difícil. Lo veo permanentemente en mi región, cuesta llevar a un ser humano de la convicción que tiene de que la vida es solamente para conseguir un buen trabajo para un buen comer, a la convicción de que la calidad de vida pasa también por tener buenas instituciones democráticas la cabeza, pero eso es una forma de comprensión neoliberal de la vida humana.<br />
&nbsp;</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2015/09/09/diputado-hugo-gutierrez-el-camino-sigue-siendo-profundizar-la-democracia-no-veo-otro/">Diputado Hugo Gutiérrez: “El camino sigue siendo profundizar la democracia, no veo otro”</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2015/09/09/diputado-hugo-gutierrez-el-camino-sigue-siendo-profundizar-la-democracia-no-veo-otro/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
