<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>movimiento campesino &#8211; piensaChile</title>
	<atom:link href="https://piensachile.com/tag/movimiento-campesino/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://piensachile.com</link>
	<description>Tu ventana libre...</description>
	<lastBuildDate>Sun, 08 Jul 2018 10:47:57 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.8.15</generator>

<image>
	<url>https://piensachile.com/wp-content/uploads/2021/03/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>movimiento campesino &#8211; piensaChile</title>
	<link>https://piensachile.com</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>México: Cambió la historia</title>
		<link>https://piensachile.com/2018/07/08/mexico-cambio-la-historia/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2018/07/08/mexico-cambio-la-historia/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 08 Jul 2018 10:47:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pueblos en lucha]]></category>
		<category><![CDATA[cambio la historia]]></category>
		<category><![CDATA[lucha por la democracia]]></category>
		<category><![CDATA[mexico]]></category>
		<category><![CDATA[movimiento campesino]]></category>
		<category><![CDATA[movimiento obrero]]></category>
		<category><![CDATA[movimientos sociales]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=41862</guid>

					<description><![CDATA[<p>Ese proyecto no nació en las recientes campañas ni en los comicios presidenciales pasados o antepasados. <b>El ideario de la coalición Juntos Haremos Historia tiene raíces de muchas décadas en movimientos obreros, campesinos y sociales, así como en luchas partidistas por la democratización del país</b>, y reúne medio siglo (o más) de experiencias de movilización, participación y resistencia de buena parte de las izquierdas nacionales. Es la más reciente expresión de una visión alternativa que hasta hace unos años parecía aplastada por el pensamiento único característico del neoliberalismo, y es justo reconocer que tras el éxito electoral de López Obrador están la tenacidad y la abnegación de miles de activistas, dirigentes, militantes, intelectuales, informadores y simples ciudadanos que consagraron parte o la totalidad de sus vidas a una transformación con sentido social y popular.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2018/07/08/mexico-cambio-la-historia/">México: Cambió la historia</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="credito-articulo">La elección presidencial de ayer es extraordinaria por donde se le vea y en muchas dimensiones marca un punto de inflexión en la historia de México y de América Latina. Representa el triunfo de un proyecto transformador en lo político, lo social, lo económico y lo ético que se propuso conquistar el poder presidencial por la vía pacífica y democrática; asimismo, el triunfo de Andrés Manuel López Obrador, de su partido, el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), y de su coalición Juntos Haremos Historia, integrada además por los partidos del Trabajo y Encuentro Social, marca el fin de un ciclo de gobiernos que empezó en 1988 y llevó al país por un camino de desarrollo supeditado a la economía de Estados Unidos, a una dramática concentración de la riqueza, al crecimiento desmedido de la pobreza, al quiebre del estado de derecho en diversas regiones, a una alarmante corrupción y a asimetrías sociales que terminaron por generar una crisis de inseguridad y violencia, exasperación ciudadana y pronunciado deterioro institucional.</div>
<div id="article-text" class="text">
<div class="col col1">
<p>Los comicios de ayer no tienen precedente, además, por el resultado que da una mayoría absoluta al triunfador, por el elevado porcentaje de participación popular (cercano a 63 por ciento de la lista nominal), por el número de funcionarios electorales involucrados –cerca de un millón 400 mil– por la normalidad en que transcurrieron y se resolvieron –a pesar de incidentes muy lamentables, pero aislados, y de desaseos marcadamente regionales, como en Puebla y Veracruz–; también porque la elección desembocó en un reconocimiento adelantado al triunfador por parte de sus rivales, José Antonio Meade y Ricardo Anaya. A esos discursos se unieron, tres horas más tarde, el anuncio de las tendencias –irreversibles– del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) por parte del consejero presidente del Instituto Nacional Electoral y del mensaje en cadena nacional del presidente Enrique Peña Nieto, quien se desempeñó a la altura de un estadista. Esas alocuciones democráticas despejaron cualquier escenario de conflicto y apaciguaron los ánimos sociales y las incertidumbres económicas y financieras que hubieran podido subsistir. Por lo demás, no dejó de resultar sorprendente para muchos que el grupo en el poder haya terminado por reconocer el triunfo electoral de una propuesta de viraje nacional que fue bloqueada en 2006 y 2012.</p>
<p>Después de tres décadas de gobiernos neoliberales, el proyecto de nación que servirá de base al programa de gobierno del dirigente tabasqueño y ex jefe de Gobierno capitalino propone una senda claramente diferente a los lineamientos seguidos por las últimas administraciones –y retomados, en lo fundamental, por los aspirantes presidenciales de los partidos Revolucionario Institucional y Acción Nacional con sus respectivas coaliciones, José Antonio Meade y Ricardo Anaya– y a las prioridades del sector público, empezando por la construcción de un estado de bienestar, la redistribución de la riqueza, el rescate del campo y el énfasis en la generación de empleos, la incorporación masiva de los jóvenes a la educación superior, la inclusión de grupos hasta ahora marginados, la austeridad republicana en el servicio público, diversas modalidades de recuperación del dominio de la nación sobre los recursos naturales y la soberanía nacional.</p>
</div>
<div class="col col2">
<p>Independientemente de cuánto de ese programa pueda concretarse, el hecho de que haya recibido un apoyo abrumador en las urnas habla del dramático cambio de enfoque en el ánimo nacional. El país consumó ayer, en suma, un cambio de paradigma de gran trascendencia para los años venideros.</p>
<p>Ese proyecto no nació en las recientes campañas ni en los comicios presidenciales pasados o antepasados. El ideario de la coalición Juntos Haremos Historia tiene raíces de muchas décadas en movimientos obreros, campesinos y sociales, así como en luchas partidistas por la democratización del país, y reúne medio siglo (o más) de experiencias de movilización, participación y resistencia de buena parte de las izquierdas nacionales. Es la más reciente expresión de una visión alternativa que hasta hace unos años parecía aplastada por el pensamiento único característico del neoliberalismo, y es justo reconocer que tras el éxito electoral de López Obrador están la tenacidad y la abnegación de miles de activistas, dirigentes, militantes, intelectuales, informadores y simples ciudadanos que consagraron parte o la totalidad de sus vidas a una transformación con sentido social y popular. Debe admitirse, ciertamente, el tesón empeñado por el propio candidato triunfante en la construcción de una dirigencia y de una organización capaz de llevarlo a la Presidencia por la vía electoral.</p>
<p>En suma, el país debe felicitarse por la consecución de una madurez democrática que se traducirá en una renovada legitimidad institucional y en un nuevo estadio en la vida republicana, por el clima propicio a la reconciliación nacional que deja la contienda y por el fin de un tramo político y económico de consecuencias devastadoras que había llegado al pleno agotamiento.</p>
<p>*Fuente: <strong><a href="https://www.jornada.com.mx/2018/07/02/edito">La Jornada</a></strong></p>
</div>
</div>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2018/07/08/mexico-cambio-la-historia/">México: Cambió la historia</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2018/07/08/mexico-cambio-la-historia/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Para garantizar la Soberanía Alimentaria: Una declaración de los Derechos Campesinos</title>
		<link>https://piensachile.com/2015/04/02/para-garantizar-la-soberania-alimentaria-una-declaracion-de-los-derechos-campesinos/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2015/04/02/para-garantizar-la-soberania-alimentaria-una-declaracion-de-los-derechos-campesinos/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Apr 2015 09:50:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[campesinos]]></category>
		<category><![CDATA[movimiento campesino]]></category>
		<category><![CDATA[neoliberalismo]]></category>
		<category><![CDATA[soberania alimentaria]]></category>
		<category><![CDATA[transgénicos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=21241</guid>

					<description><![CDATA[<p>Para garantizar la Soberanía Alimentaria: Una declaración de los Derechos CampesinosEl capital financiero de la mano de empresas transnacionales, desató una gran ofensiva para subordinar los bienes naturales, la tierra y la agricultura, a los intereses de la banca internacional, destruyendo mercados locales, desalojando campesinos, desmontando millones de hectáreas de bosques, provocando desplazados y migrantes, y desatando la mayor crisis alimentaria de la historia de la humanidad. </p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2015/04/02/para-garantizar-la-soberania-alimentaria-una-declaracion-de-los-derechos-campesinos/">Para garantizar la Soberanía Alimentaria: Una declaración de los Derechos Campesinos</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>ALAI AMLATINA, 01/04/2015.-  La III Conferencia Internacional de Vía Campesina, realizada en Brasilia, aprobó la “Carta de los Derechos de las Campesinas y Campesinos”, fue el cambio de etapa en un proceso que comenzó junto al siglo XXI, con la expectativa de construir una Convención Internacional de los Derechos Campesinos, en el marco de la feroz ofensiva neoliberal que azotaba al mundo entero.  La V Conferencia, llevada a cabo en Maputo, África, en el año 2008, ratificó la misma y avanzó en definir los mecanismos para interactuar en la Organización de Naciones Unidas (ONU).<br />
<img loading="lazy" class=" aligncenter" src="http://alainet.org/sites/default/files/styles/articulo-ampliada/public/field/image/mujeres_en_el_campo_cuba.jpg?itok=rh8aw6co" alt="" width="614" height="280" /><br />
En la lucha por la tierra, las organizaciones campesinas hemos sido perseguidas y criminalizadas, y cientos de dirigentes encarcelados y asesinados.  Las organizaciones campesinas resistimos la globalización neoliberal con acciones de masas, pacíficas, pero contundentes, frenando desalojos, realizando ocupaciones de tierras improductivas y latifundios, movilizando en las calles, ocupando edificios públicos para ser escuchados, siempre abiertos al diálogo para la construcción de alternativas, pero con la claridad de que la tierra no se negocia.  Desde el BM, la FAO y la OMC se lanzaron conclusiones que pretendían responsabilizar del hambre al “atraso tecnológico” y la escala de los campesinos y enunciaron “El Fin del Campesinado”, como complemento del “Fin de la Historia” de Fukuyama.  La propuesta del capital para la agricultura fue la revolución verde en su versión transgénica.<br />
Hoy, ya con más de tres años de discusión formal en el ámbito del Consejo de Derechos Humanos de la ONU se consolida el proceso hacia una “<a href="http://viacampesina.org/es/index.php/temas-principales-mainmenu-27/derechos-humanos-mainmenu-40/recursos-sobre-los-derechos-de-los-campesinos/2334-declaracion-conjunta-sobre-derechos-campesinos"><strong>Declaración de los derechos de los campesinos y otras personas que trabajan en el medio rural</strong></a>”, que apunta a lograr una Declaración en Naciones Unidas y construir una Convención Internacional de los Derechos Campesinos, para ampliar y jerarquizar derechos existentes y consolidar nuevos derechos.  Un camino que ya recorrieron los pueblos indígenas y en forma similar las organizaciones de las y los trabajadores.  Si bien la caracterización teórica de los sujetos a veces puede superponer a indígenas, trabajadores o campesinos, existen en la actualidad innumerables situaciones que mantienen vacíos de jurisprudencia en cuanto al respeto de derechos humanos según la cultura y la identidad.  El derecho a la tierra, por ejemplo, puede ser un aspecto determinante para el desarrollo de la vida y de muchos otros derechos.  Así, una campesina, que se siente parte/hija de la tierra y la naturaleza, al ser despojada de la misma pierde parte de su ser, además de su lugar de estar, queda incompleta, con su identidad herida.  Tanto las observaciones generales de los DESC (derechos económicos, sociales y culturales) como las recientes Directrices Voluntarias de la Tierra que aprobó la FAO, van en ese sentido, sin embargo, al ser solo orientaciones, los estados no están obligados a cumplirlas.  El poder judicial, generalmente relacionado al poder económico, desconoce todos esos instrumentos.<br />
En la actualidad, las campesinas y campesinos estamos expuestos a violaciones sistémicas de nuestros derechos.  El capital financiero de la mano de empresas transnacionales, desató una gran ofensiva para subordinar los bienes naturales, la tierra y la agricultura, a los intereses de la banca internacional, destruyendo mercados locales, desalojando campesinos, desmontando millones de hectáreas de bosques, provocando desplazados y migrantes, y desatando la mayor crisis alimentaria de la historia de la humanidad.  La mercantilización de los alimentos y la concentración del sector agroalimentario permiten a los grupos corporativos manipular los precios y regular el abastecimiento de alimentos en los mercados, ocasionando, en muchos casos, que esos intereses condicionen y presionen a los gobiernos lesionando seriamente las democracias.<br />
En 2012, el gobierno de Bolivia, bajo la presidencia de Evo Morales, quien participó de los inicios de la CLOC Vía Campesina, asumió el desafío, presentando el “Proyecto de declaración de los derechos campesinos y otras personas que trabajan en las zonas rurales” en el Consejo de Derechos Humanos, logrando una resolución que dio inicio a un proceso formal y la creación un “Grupo de Trabajo” (GT)<br />
En 2014, una nueva resolución del Consejo, patrocinada por 11 gobiernos, entre ellos Bolivia, Cuba, Ecuador, Argentina, Filipinas, Sudáfrica, ratificó la necesidad de esta declaración.  En febrero de 2015, el GT presentó un nuevo proyecto.  En el preámbulo establece: “Reconociendo la contribución pasada, presente y futura de los campesinos para la conservación y mejora de la biodiversidad y para asegurar la soberanía alimentaria, fundamentales para el logro de los objetivos de desarrollo convenidos internacionalmente (&#8230;). Reconociendo que, con el fin de garantizar la soberanía alimentaria de los pueblos, es fundamental respetar, proteger y promover los derechos reconocidos en esta Declaración (&#8230;)”<br />
En su articulado, ratifica los derechos que ya existen en otras declaraciones, como por ejemplo el derecho a la vida, al trabajo digno, a la salud, y se explicitan nuevos derechos para los campesinos y obligaciones de los estados al respecto.  Entre ellos, el derecho a la tierra, a la propiedad colectiva, a las semillas, a los medios de producción, al acceso a los mercados y precios justos, al agua de consumo y producción, al uso y gestión de los bienes naturales, y a no ser afectados por agrotóxicos y transgénicos.<br />
El director de la FAO, Graziano Da Silva, también avaló la necesidad de una declaración de los Derechos campesinos, mediante una video conferencia en una de las consultas del GT, en las cuales explicó el rol estratégico de la agricultura campesina en la lucha contra el hambre.<br />
En el camino, se fueron sumando aliados importantes como la UITA (Unión Internacional de Trabajadores Agrícolas), CITI (Consejo Internacional de Tratados Indios), WAMIP (La Alianza mundial de pueblos indígenas nómadas), WFFP (Foro Mundial de Pueblos Pescadores), FIMARC (Federación Internacional de Adultos Rurales Católicos), junto a ONGs como FIAN, CETIM, CELS, que acompañan el proceso.  De esta manera ya no es solo una propuesta de la Vía Campesina, sino una demanda de un gran arco de organizaciones populares de productores de alimentos.<br />
Si bien hay resistencia de quienes defienden los intereses de las corporaciones, el proceso cuenta con el apoyo del Grupo América Latina y el Caribe (GRULAC) y del G77 más China, por lo que el debate en adelante se va a centrar en su contenido, dado que ya se dio por sentado la necesidad de la Declaración.<br />
Es por esto que concentraremos la presión y negociación en elementos estratégicos como el derecho a la tierra, la función social de la tierra, y la necesidad de profundas reformas agrarias como obligaciones de los estados así como la definición del sujeto de la declaración, la necesidad de garantizar la vida digna en el campo, en cuanto a servicios, salud, educación etc&#8230;<br />
La actual crisis geopolítica, en la cual EE.UU.  va perdiendo paulatinamente la hegemonía global, ha permitido un mayor diálogo para la Gobernanza internacional, así como la disputa de sentidos y acuerdos respecto a las soluciones a la crisis alimentaria y climática.  Sin embargo, para la Vía Campesina, es claro que mientras las instituciones y las economías nacionales o regionales estén controladas en mayor medida por la burguesía, el plan de acción de movimiento popular continuará requiriendo de la lucha activa y frontal contra las corporaciones y el capital financiero, siendo la principal herramienta de los pueblos la acción directa, la organización y la lucha de masas.  Esta Declaración será un importante aporte en este sentido, en un momento histórico de América Latina, donde es estratégica la defensa de los procesos populares, democráticos y los derechos conquistados, y eso solo es posible profundizando las transformaciones.<br />
<em> &#8211; El autor, Diego Montón, es integrante de la Secretaría Operativa de CLOC-VC</em><br />
* Texto publicado en la revista América Latina en Movimiento No. 502 de marzo de 2015, sobre el tema «Agricultura Campesina para la Soberanía Alimentaria» &#8211; <a href="http://www.alainet.org/es/revistas/168312">http://www.alainet.org/es/revistas/168312</a><br />
*Fuente: <strong><a href="http://www.alainet.org/es/articulo/168638">Agencia Latinoamericana de Información</a></strong></p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2015/04/02/para-garantizar-la-soberania-alimentaria-una-declaracion-de-los-derechos-campesinos/">Para garantizar la Soberanía Alimentaria: Una declaración de los Derechos Campesinos</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2015/04/02/para-garantizar-la-soberania-alimentaria-una-declaracion-de-los-derechos-campesinos/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
