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	<title>mahatma gandhi &#8211; piensaChile</title>
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		<title>Los ciento y diez años de Salvador Allende&#8230; y no ha terminado de nacer</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 30 Jun 2018 02:30:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia - Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Salvador Allende Gossens]]></category>
		<category><![CDATA[economia solidaria]]></category>
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		<category><![CDATA[justicia social]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Este era el espíritu de Allende. La lucidez de su propia autodeterminación. Irremediablemente antibelicista. En 1949, en los inicios de la llevada y traída Guerra Fría, Gabriela Mistral, pacifista universal, le escribe a Salvador Allende: <b>“Si es posible, Dr., hágame la gracia de una paginita con alguna noticia sobre el momento chileno en relación con la paz mundial. Guardo viva simpatía hacia su noble, valeroso y valioso espíritu de paz. Mande a su servidora adicta. Gabriela Mistral.”</b></p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2018/06/29/los-ciento-y-diez-anos-de-salvador-allende/">Los ciento y diez años de Salvador Allende&#8230; y no ha terminado de nacer</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<header class="article-header">
<p class="infotitle"><span class="fecha">Jueves 28 de junio 2018<br />
</span></p>
<p class="infotitle" style="padding-left: 60px;">“Este Chile que empieza a renovarse, este Chile en primavera y en fiesta, siente como una de sus aspiraciones más hondas, el deseo de que cada hombre del mundo sienta en nosotros a su hermano.”<br />
<a href="https://www.marxists.org/espanol/allende/1970/noviembre05bis.htm">Salvador Allende, ‘Para qué hemos vencido’. Estadio Nacional, 5 de noviembre de 1970.</a></p>
</header>
<p>Hace ciento y diez años que nació Salvador Allende, y no ha terminado de nacer. Su figura nace y renace en el cuerpo de una humanidad que busca alumbrar, como en un parto colectivo, nuevas formas de vivir y convivir. Salvador Allende asombra en su época con su estilo característico y sorprendente. Hacer carne la paz del mundo, la esquiva paz en un siglo que lució acumular poder y violencia, agresividad y odio. Donde la humanidad se fue perdiendo irremisiblemente.</p>
<div class="entry">
<div class="maintext">
<p style="padding-left: 60px;">“En el siglo pasado el problema era que <em>Dios está muerto</em>; en nuestro siglo el problema es que <em>el hombre está muerto</em>. En el siglo XIX, inhumanidad significaba crueldad; en el siglo XX significa enajenación esquizoide.” (Erich Fromm,<em> La condición humana actual y otros temas de la vida contemporánea</em>, 1964).</p>
<p>En el siglo de la enajenación esquizoide Salvador Allende apostó por la paz.</p>
<p>En 2013 nos enteramos de la apreciación histórica de Carlos Altamirano acerca de su correligionario Salvador: “[La] gran utopía de Allende se sustentaba en un proyecto revolucionario ‘desarmado’. Es decir: en un proyecto <em>pacifista</em>. En este sentido, la concepción de Allende era asimilable a la revolución no-violenta promovida por Mahatma Gandhi. El único líder mundial con el que se puede comparar el ‘ser político’ de Allende es, creo yo, con Gandhi.” (Gabriel Salazar, <em>Conversaciones con Carlos Altamirano. Memorias críticas</em>, 2013). ¡Tarde nos enteramos! En Allende nunca existió el odio contra las personas. Lo dijo en sus memorias Gabriel Valdés:</p>
<p style="padding-left: 60px;">“[A Allende] nunca le vi expresarse con odio respecto de nadie y siempre sostuvo que no era adversario de los norteamericanos.” (Gabriel Valdés, <em>Sueños y memorias</em>, 2009).</p>
<p>¡Ni de los norteamericanos! Lo que para Allende era sencillamente indigno era el imperialismo, esto es, lo inhumano, el rostro desfigurado del propio pueblo de los Estados Unidos. No le gustaba el slogan ‘yankis go home’. Prefería decir ‘imperialismo go home’. El poeta y diplomático Humberto Díaz-Casanueva recordó las palabras de Allende decidido a dialogar con Nixon:</p>
<p style="padding-left: 60px;">“Se me ha ocurrido enviarle una carta personal al Presidente Nixon en que toque puntos como los siguientes: el significado del proceso chileno, la doctrina, los planes económicos y de desarrollo, la nacionalización del cobre, la falsedad de la creación de un Estado marxista-leninista, la adhesión incondicional a la democracia, el mejoramiento de las relaciones con Estados Unidos sobre la base de la autodeterminación de los pueblos y otros puntos capitales, todo escrito en un tono que no sea altisonante, pero sí grave y digno.” (Humberto Díaz Casanueva, <em>Evocando a Salvador Allende,</em> <em>APSI</em>, 15 de agosto de 1990).</p>
<p>Este era el espíritu de Allende. La lucidez de su propia autodeterminación. Irremediablemente antibelicista. En 1949, en los inicios de la llevada y traída Guerra Fría, Gabriela Mistral, pacifista universal, le escribe a Salvador Allende:</p>
<p style="padding-left: 60px;"><a href="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2018/06/Gabriela-Mistral.jpeg"><img loading="lazy" class="alignleft wp-image-41706" src="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2018/06/Gabriela-Mistral-231x300.jpeg" alt="" width="144" height="187" /></a>“Si es posible, Dr., hágame la gracia de una paginita con alguna noticia sobre el momento chileno en relación con la paz mundial. Guardo viva simpatía hacia su noble, valeroso y valioso espíritu de paz. Mande a su servidora adicta. Gabriela Mistral.” (Gustavo Barrera, Camilo Brodsky, Tania Encina eds., <a href="http://biblio.uchile.cl/client/es_ES/sisib/search/detailnonmodal/ent:$002f$002fSD_ILS$002f0$002fSD_ILS:705031/ada;jsessionid=D4C35DC2D965C77A79F08503A1B85BA0?qu=Motores&amp;ic=true&amp;ps=1000"><em>Epistolario americano. Gabriela Mistral y su continente</em>, 2012</a>).</p>
<p>¡El momento chileno en relación con la paz mundial!</p>
<p>Ese fue el Allende de toda la vida. En 1963 conmovido con la muerte del papa Juan XXIII expresó que el pensamiento de la encíclica <em>Pacem in Terris</em> era la inspiración de su propia concepción política. El papa estaba ofreciendo un vuelco impresionante en la marcha de las religiones del mundo en favor del antibelicismo y la solidaridad con los pueblos pobres de la tierra sometidos a la Guerra Fría. Esta encíclica de la paz fue una guía para Allende. La condena de la segregación política, el rechazo del racismo, la denuncia de los medios de comunicación que difaman a las naciones, la crítica al armamentismo y a las armas nucleares, la defensa de la autodeterminación de los pueblos, de los derechos humanos, de la mujer, entre otros postulados de la encíclica, fueron para Allende un modelo de acción social y cultural. Había allí una enseñanza para trascender el modelo civilizador y barbarizador de las potencias superpoderosas y superodiosas del hemisferio norte (Salvador Allende, <em>Discurso ante la muerte del papa Juan XXIII</em>, <em>Arauco</em>, 50, 1964). El sucesor de Juan XXIII, Pablo VI, pronunció su discurso antibelicista <em>¡Nunca más la guerra</em>! en la asamblea de las Naciones Unidas en 1965. En 1972, tras el célebre ‘paro de octubre’, informado de la agresión imperialista de Estados Unidos a Salvador Allende y a su pueblo, envió a Chile dos mil seiscientas toneladas de harina (<em>La Tercera de la Hora</em>, 22 de noviembre de 1972).</p>
<p>La causa de la paz estaba jugándose a nivel mundial en el Chile de Salvador Allende.</p>
<p>Salvador Allende se atrevió a cuestionar la lógica patriarcal que enfrentaría a la humanidad en ricos y pobres, fuertes y débiles, en estructuras excluyentes y aún vigentes de fortaleza y debilidad. Para él lo decisivo, lo promisorio, era pensar en una humanidad horizontal, compañera, donde todo el mundo fuera capaz de pensar en la humanidad de todos. Este fue el sentido profundo del actuar de toda su vida. En 1960, cuando se discutía apasionadamente acerca de los modelos de cambio social en el continente, definió el carácter de una revolución:</p>
<p style="padding-left: 60px;">“Deben ser revoluciones humanas, en el sentido del respeto a la dignidad individual y colectiva, y democráticas, o sea, que expresen el sentimiento mayoritario.”</p>
<p>Su ideario universal se expresó en el discurso de inauguración de la UNCTAD III en 1972. Obligado a colaborar o a destruirse, Allende abogó entonces a favor de una economía solidaria en escala mundial, fundada en el desarme. La ferocidad de su tiempo, y de todos quienes resultaron atrapados en el laberinto del superhombre, no comprendieron el mensaje universal, compasivo y plural de Allende y de su vía pacífica al socialismo.</p>
<p>La humanidad de Salvador Allende nace y renace, a pesar del crimen y de la fuerza. La historia continúa más allá de las raquíticas ofertas individualistas y colectivistas venidas del hemisferio norte en el siglo que pasó. Más allá del individualismo -el consumidor recluido consigo mismo- o del colectivismo -el burócrata recluido en su ser social- renace la humanidad, despojada de toda soledad, del compañero Allende, brindando generosamente su vida ante los rostros reconocidos de su pueblo y de todos los pueblos del mundo:</p>
<p style="padding-left: 60px;">“El encuentro del hombre consigo mismo, sólo posible y, al mismo tiempo, inevitable, una vez acabado el reinado de la imaginación y de la ilusión, no podrá verificarse sino como encuentro del individuo con sus compañeros, y tendrá que realizarse así. Únicamente cuando el individuo reconozca al otro en toda su alteridad como se reconoce a sí mismo, como hombre, y marche desde este reconocimiento a penetrar en el otro, habrá quebrantado su soledad en un encuentro riguroso y transformador.” (Martin Buber, <em>¿Qué es el hombre?</em>, 1942).</p>
<p>*Fuente: <strong><a href="http://radio.uchile.cl/2018/06/28/los-ciento-y-diez-anos-de-salvador-allende/">Diario UdeChile</a></strong></p>
</div>
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		<title>El buen político debería saber como son los elefantes</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 18 Nov 2015 02:03:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[corrupcion politica]]></category>
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		<category><![CDATA[mahatma gandhi]]></category>
		<category><![CDATA[politicos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Hay muchas personas que creen que el mundo es una prolongación de su barrio, su  casa, su programa favorito de televisión, etc., y pueden vivir toda la vida ignorando que hay gente que tiembla de frío en las noches de invierno porque les han cortado la luz o “vecinos” del otro lado de la ciudad que todos los días buscan comida en la basura.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>   </strong>Una vez me dijo una jovencita, nacida en una cuna de oro, que jamás se había fijado en un mendigo “hasta que huyó de su casa”. Esa persona, de nombre C… vivía en un barrio adinerado de Madrid y un día, en el que tuvo una violenta discusión con sus padres, se marchó de su “torre de marfil” y empezó a deambular por barrios, cada vez más bajos, donde descubrió el submundo de los intocables<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a>, los drogadictos, los nadies.<br />
Allí fue mordida por el caballo y una noche de Navidad, cuando se encontraba en un lóbrego habitáculo de la Plaza de Chueca <a href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a> intentando clavarse una jeringuilla, un hombre –al que  llamaré Jean Valjean<a href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a> -, la sujetó de la muñeca, la levantó y, tras darle cobijo, la enseñó todo lo que no había aprendido en las escuelas y universidades privadas, donde adquirió una vasta cultura y se convirtió en una virtuosa pianista.<br />
A C… le pasó algo parecido –en conclusiones, no en experiencias-, a lo que le ocurrió al príncipe Gautama Sidharta<a href="#_ftn4" name="_ftnref4">[4]</a> (conocido como Buda), a quien su padre, el rey de los Sakyas<a href="#_ftn5" name="_ftnref5">[5]</a>, le tenía prohibido salir del palacio de Kapilavastu<a href="#_ftn6" name="_ftnref6">[6]</a> para que no viese lo desagradable que era el mundo y no conociese el sufrimiento de los seres humanos.<br />
El joven desobedeció y saltó los muros de palacio. En la calle vio como vivían los parias, y se encontró con realidades que ignoraba: la exclusión, la enfermedad, la vejez, el abandono, la muerte, etc. Así pasó del “yo” al “otro”, de “la mismidad” a “la otredad”, y dedicó el resto de su vida a buscar un camino para liberar del dolor a sus semejantes.<br />
Hay muchas personas que creen que el mundo es una prolongación de su barrio, su  casa, su programa favorito de televisión, etc., y pueden vivir toda la vida ignorando que hay gente que tiembla de frío en las noches de invierno porque les han cortado la luz o “vecinos” del otro lado de la ciudad que todos los días buscan comida en la basura.<br />
La parábola india del elefante es muy ilustrativa: Seis personas con los ojos vendados<a href="#_ftn7" name="_ftnref7">[7]</a> tocan a un proboscidio y hablan. Una palpa la trompa y dice: es una serpiente; otra, la pata, y dice: es una columna; otra, un colmillo, y dice: es una lanza; otra, la barriga, y dice: es un muro; otra, la cola, y dice: es una soga; otra, la oreja, y dice: es un abanico.<br />
Luego los Hunos y los Otros – que tienen prohibido desvendarse hasta que se lo diga el rey de Calderón de la Barca-, se sientan a discutir, -a veces con bates de béisbol-, acerca de la realidad que han palpado, y ninguno se pone de acuerdo. Se enfadan, se insultan, se pelean, incluso intentan matar “al zoquete que no se entera de nada”.<br />
En la película “Ghandi” de Richard Attenborougt, el “hombrecito” habla a una encendida multitud de la desobediencia civil pacífica como medio para acabar con el yugo colonial británico. Cuando termina su mitin se le acercan unos chavales y le dicen que quieren unirse a su causa. De acuerdo -les dice Mahatma<a href="#_ftn8" name="_ftnref8">[8]</a>-, pero antes debéis conocer las aldeas de India pues, sin esa experiencia, jamás comprenderéis cómo vive la mayoría del país y cuáles son sus necesidades.<br />
Los políticos españoles deberían conocer también “las barriadas” de España, algunas  están en el subsuelo y no parecen de este mundo. Palabras como pasaporte, bandera o nacionalidad allí no significan nada. Otras “barriadas” están en zonas muy altas y no se  ven porque están cubiertas de niebla. Allí hace mucho frío. Allí la Navidad congela los dedos y los parte en trocitos de hielo.<br />
¿Por qué no introducimos la asignatura de “las barriadas” en las escuelas? Así se complementaría la “educación para la ciudadanía”. Bueno, ha llegado el momento de pedir a las seis personas que tenían los ojos tapados que se quiten las vendas. Quizás se produzca un milagro y, de repente, vean lo que no podían ver.<br />
Terminemos con este fragmento de la “Vida es sueño” de Calderón de la Barca:</p>
<p style="text-align: center;"><em>Sueña el rey que es rey, y vive</em></p>
<p style="text-align: center;"><em>con este engaño mandando,</em></p>
<p style="text-align: center;"><em>disponiendo y gobernando; (..)</em></p>
<p>Y vuelve a cantar Quiquirirí el Noble Gallo Beneventano para recordarnos esta sabia sentencia del maestro uruguayo Eduardo Galeano: <em>Si votar sirviera para cambiar las cosas, estaría prohibido.</em><br />
<strong>Notas:</strong><br />
<a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> En India “datlitss” o “parias”, no pertenecían a ninguna casta y su trabajo era  -y es-  limpiar las letrinas. No confundir con “los intocables” del capitalismo.<br />
<a href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> Hablo del Barrio de Chueca, a principios de la década de los ochenta.<br />
<a href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> Jean Valjean, el protagonista de “Los Miserables” de Víctor Hugo.<br />
<a href="#_ftnref4" name="_ftn4">[4]</a> Buda (que significa Iluminado), no fundó ninguna religión, ni prometió a nadie el paraíso. Otra cosa es la sacralización de sus enseñanzas por parte de sus discípulos y/o seguidores. Se puede decir que Buda,  Lao Tsé, Confucio etc., crearon “corrientes de pensamiento” que marcaron el devenir de las sociedades del Extremo Oriente.<br />
<a href="#_ftnref5" name="_ftn5">[5]</a> Reino que se encontraba en el actual Nepal.<br />
<a href="#_ftnref6" name="_ftn6">[6]</a> Capital del Reino de los Sakyas.<br />
<a href="#_ftnref7" name="_ftn7">[7]</a> La parábola dice “ciegos”.<br />
<a href="#_ftnref8" name="_ftn8">[8]</a> Palabra que significa Alma Grande.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2015/11/18/el-buen-politico-deberia-saber-como-son-los-elefantes/">El buen político debería saber como son los elefantes</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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