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	<title>iglesia catolica española &#8211; piensaChile</title>
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		<title>La plasmación del llamado &#8216;modelo polaco&#8217;, involutivo y autorreferencial, que Juan Pablo II exportó a todo el orbe católico</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 11 Jun 2018 02:30:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Iglesia]]></category>
		<category><![CDATA[abuso de conciencia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Levantada en lo alto para escarnio del mundo, la jerarquía de la Iglesia chilena pena las consecuencias de un sistema clerical caciquil, implantado en los años 80 desde Roma y activado en Chile por el entonces Nuncio, Angelo Sodano. <b>La plasmación del llamado 'modelo polaco', involutivo y autorreferencial, que Juan Pablo II exportó a todo el orbe católico. El objetivo: pasar de una Iglesia profética y comprometida con el pueblo a otra centrada en la doctrina y aliada de Pinochet</b>. Para conseguirlo, había que cambiar el perfil y el rostro del episcopado chileno, apartando a los obispos de la época del cardenal Silva Henríquez, y sustituirlos por otros sumisos, dóciles, grises y seguros doctrinalmente.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2018/06/10/41289/">La plasmación del llamado &#8216;modelo polaco&#8217;, involutivo y autorreferencial, que Juan Pablo II exportó a todo el orbe católico</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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<h2>In nomine Domini: Lo que va de la Iglesia de Chile a la de España</h2>
<p>EN AMBAS IGLESIAS SE IMPLANTÓ UN SISTEMA CLERICAL-CACIQUIL DE NOMBRAMIENTO DE OBISPOS</p>
<p class="subtitle"><strong>La plasmación del llamado &#8216;modelo polaco&#8217;, involutivo y autorreferencial, que Juan Pablo II exportó a todo el orbe católico.</strong></p>
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<div class="page-header-author text-left">09 de junio de 2018</div>
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<div id="imgpral" class="img-container exact full-width"><img class="aligncenter" title="Ángel Suquía y Antonio María Rouco" src="http://www.periodistadigital.com/imagenes/2018/06/07/suquia-rouco-720_560x280.jpg" /></div>
<div class="caption-bottom">Ángel Suquía y Antonio María Rouco</div>
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<div class="noticia-column">
<div class="multi-block">
<blockquote class="blockquote-box"><p><strong>Un modelo que descansa en tres pivotes: copar la cúpula de la Conferencia, remodelar por completo el mapa episcopal y acallar a las voces díscolas.</strong></p></blockquote>
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<div class="text-block">
<p><a href="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2018/06/Juan-Pablo-II-Pinochet.jpg"><img loading="lazy" class="size-medium wp-image-41295 alignright" src="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2018/06/Juan-Pablo-II-Pinochet-300x268.jpg" alt="" width="300" height="268" /></a>Levantada en lo alto para escarnio del mundo, la jerarquía de la Iglesia chilena pena las consecuencias de un sistema clerical caciquil, implantado en los años 80 desde Roma y activado en Chile por el entonces Nuncio, <b>Angelo Sodano</b>. El objetivo: pasar de una Iglesia profética y comprometida con el pueblo a otra centrada en la doctrina y aliada de Pinochet.</p>
<p>Para conseguirlo, había que <b>cambiar el perfil y el rostro del episcopado chileno</b>, apartando a los obispos de la época del cardenal Silva Henríquez, y sustituirlos por otros sumisos, dóciles, grises y seguros doctrinalmente.</p>
<p>Una revolución que el Nuncio Sodano llevó a cabo en menos de diez años, hasta conseguir un episcopado de funcionarios de lo sagrado, elitistas, separados de la vida y del pueblo, que, en pocos años, transformaron el rostro de la Iglesia chilena, que pasó a convertirse en roca fuerte, aliada del poder, ajena a las penas y alegrías de la sociedad y víctima de su propia prepotencia. Porque <b>el clericalismo jerárquico condujo inevitablemente a una tríada abusiva</b>: abuso de poder, de conciencia y sexual. Y todo, justificado, avalado y bendecido &#8216;in nomine Domini&#8217;.</p>
<p><b>De aquellos polvos vienen estos lodos. Y la Iglesia chilena está en estado de shock</b>: gime por las esquinas, llora desconsoladamente, se pregunta cómo es posible tanta suciedad en su clero y tanta complicidad y encubrimiento en su episcopado, mientras se desangra en una imparable hemorragia. Y con la sangre pierde a borbotones su escasa credibilidad, se resiste a aceptar la realidad por dolorosa y le cuesta cubrirse la cabeza de ceniza y vestirse de saco y sayal.</p>
<p>Sólo con la<b> intervención directa del Papa Francisco</b> ha sido capaz de pararse, hacer examen de conciencia, arrepentirse de sus pecados, pedir perdón a Dios y al pueblo, proponerse seriamente un cambio e estilo, de rumbo y de personas y, por último, cumplir la penitencia del descrédito social, de la humillación, del desprecio popular. Y, en el ámbito de los abusos sexuales del clero, pasar de denostar a las víctimas y llamarlas &#8216;traidoras&#8217; a no tener más remedio que resarcirlas moral y económicamente.</p>
<figure style="width: 343px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" src="http://www.periodistadigital.com/imagenes/2018/06/07/papa-preocupado.jpg" alt="" width="343" height="193" /><figcaption class="wp-caption-text">Papa Francisco</figcaption></figure>
<p>Desgraciadamente, este modelo eclesiástico, basado en un funcionariado elitista centrado en el abuso (de poder, de conciencia y sexual) no es exclusivo de Chile. Es la plasmación, con mayor o menor virulencia según los países, del <b>llamado &#8216;modelo polaco&#8217;, involutivo y autorreferencial, que Juan Pablo II exportó a todo el orbe católico</b>. Un modelo de cristiandad, que tuvo miedo a las potencialidades del Concilio Vaticano II y lo congeló durante más de 30 años. El modelo de los perdedores del Concilio, basado en una Iglesia del no, aliada de los poderosos y de pensamiento único.</p>
<p><b>El modelo se activó en todo el mundo a través del control de las élites eclesiásticas por parte de la Curia romana</b>. Con dos palancas fundamentales: el nombramiento de obispos y la condena de los teólogos, tachados de disidentes. Cientos de teólogos progresistas y conciliares pasaron por las horcas caudinas de Doctrina de la Fe, mientras la Congregación de Obispos imponía, a través de los Nuncios, el nombramiento de un sólo tipo de obispos: grises, controlables y seguros doctrinalmente.</p>
<p><b>Este mismo mecanismo se activó en todos los grandes países católicos del mundo</b>. Desde Italia a Irlanda, pasando por Francia, Alemania, Portugal o España, asi como en todo el continente africano, asiático y americano. Con mayor incidencia y radicalidad en los países que, como España, se habían subido con mayor entusiasmo al carro de la aplicación del Concilio.</p>
<p>Por eso, <b>el caso chileno tiene muchas semejanzas con el caso español</b>. En ambos países la involución la activaron sendos Nuncios. En Santiago de Chile, Angelo Sodano, que, diez años después, sería nombrado nada menos que Secretario de Estado del Vaticano y auténtico Papa en la sombra del pontificado de Wojtyla.</p>
<figure style="width: 418px" class="wp-caption alignright"><img loading="lazy" class="" src="http://www.periodistadigital.com/imagenes/2018/06/07/aznar-y-tagliaferri.jpg" alt="" width="418" height="229" /><figcaption class="wp-caption-text">Aznar y Tagliaferri</figcaption></figure>
<p>El &#8216;modelo polaco&#8217; se impuso y se fue perfeccionando en us funcionamiento, con la llegada a la cúpula de la Curia romana del cardenal Sodano y a la archidiócesis de Madrid, del cardenal Rouco. <b>Miembro distinguido de la cordada de &#8216;Don Angelo&#8217;, Rouco Varela se convirtió en el vicepapa español y la Iglesia española, en su cortijo</b>. De hecho, nombró a la gran mayoría de los obispos actuales e impuso un férreo control de personas, instituciones y actividades. No se movía un papel ni se trasladaba a una persona, sin que el &#8216;cardenal&#8217; lo supiese. Control absoluto que llevó a un poder omnímodo y abusivo, que se plasmó en la condena de decenas de teólogos progresistas españoles, que fueron sistemáticamente ninguneados y marginados.</p>
<p>Un sistema de poder, el dirigido por Rouco, que se basaba en la obediencia ciega, en el cumplimiento de las órdenes que venían de Madrid. <b>Sólo los &#8216;fieles&#8217; miembros de la cordada accedían a puestos de honor, prebendas y carg</b>o. Nadie podía ser, por ejemplo, ponente en un congreso, profesor de un seminario y, no digamos, catedrático de una Universidad eclesiástica, sin el &#8216;nihil obstat&#8217; del entonces cardenal e Madrid, que hasta eligía personalmente a los tertulianos de los programas religioso de la cadena Cope.</p>
<p><b>El sistema del &#8216;in nomine Domini&#8217; o, en el caso español, in &#8216;nomine Rouco&#8217; se plasmó, asimismo, en el ámbito de las conciencias</b>. Por eso, se amenazaba constantemente a la gente con el sambenito del pecado y se trataba de imponer (a los fieles e, incluso, a la sociedad en general) una moral familiar y sexual tan estricta y pesada, que sólo podía recibir el rechazo de la gente.</p>
<p>Rouco Varela plantea, a partir de 1994, una presencia beligerante de los católicos en la vida pública.<b> El modelo eclesial-pastoral por él consagrado es el de la exhibición de músculo en plazas</b> (Colón, Cuatro Vientos con la JMJ) y calles (manifestación contra el matrimonio gay, a la que acudió el cardenal de Madrid, capitaneando a una treintena de obispos, en un gesto nunca visto en la Iglesia española y que, seguramente, no se volverá a ver) y grandes concentraciones. Es la fe en forma de espectáculo masivo.</p>
<figure style="width: 469px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" src="http://www.periodistadigital.com/imagenes/2018/06/07/tagliaferri-y-suquia.jpg" alt="" width="469" height="244" /><figcaption class="wp-caption-text">Tagliaferri y Suquía</figcaption></figure>
<p>Pasados más de 30 años, la apuesta neoconservadora de la Iglesia se demostró perdedora: las iglesias se vaciaban y la secularización y descristianización avanzaba más que nunca. Cisma silencioso, sangría constante de fieles hacia la indiferencia religiosa, que los nuevo movimientos (Kikos, Comunión y Liberación, Focolares, Legionarios de Cristo u Opus Dei) no consiguieron frenar. <b>Su modelo de Iglesia involutivo, doctrinario, rígido y basado en seguridades no dio resultados</b>. Más aún, también dio los frutos amargos de la pederastia y los abusos sexuales, ante los que Rouco impuso la habitual y sistémica cultura del silencio, del encubrimiento y de la demonización de las víctimas.</p>
<p>En la última obra publicada sobre el tema en nuestro país, titulada <a title="San Pablo" href="https://www.sanpablo.es/editorial/f/lobos-con-piel-de-pastor/9788428555159" target="_blank" rel="noopener">&#8216;Lobos con piel de pastor&#8217;</a> (San Pablo), el periodista <b>Juan Ignacio Cortés</b> explica: «Sabemos de al menos alrededor un centenar de víctimas en España, aunque muchos temen que sean muchas más». Y, a su juicio, la reacción de la jerarquía española está siendo igual a la de la chilena antes del tirón de orejas papal. «La jerarquía española no ha hecho nada para pedir perdón a las víctimas, escucharlas, reconocerlas, reparar en lo posible el daño causado y prestarles asistencia. Ni siquiera existe una persona de contacto en la Conferencia episcopal para coordinar las actuaciones e la Iglesia al respecto».</p>
<p>¿Dadas las similitudes entre la Iglesia chilena y la española, <b>cabría, pues, una intervención papal, como la puesta en marcha en el país del Cono Sur? </b>Perfectamente. Y el Papa podría estar planteándoselo, sobre todo si el escarmiento chileno no surte efecto también aquí y si la Conferencia episcopal no toma medidas concretas y reales de apoyo a las víctimas, dando la espalda definitivamente a la época del encubrimiento.</p>
<p>Tolerancia cero real y no sólo teórica, con protocoles centrados en la atención a las víctimas y en la reparación real y efectiva.<b> O la jerarquía española limpia su casa o el Papa Francisco les obliga a hacerlo</b>. ¡Y no le tiembla el pulso al barrendero de Dios!</p>
<p><img class="aligncenter" src="http://www.periodistadigital.com/imagenes/2018/06/07/rouco-y-rajoy.jpg" width="560" /></p>
<p>*Fuente: <strong><a href="http://www.periodistadigital.com/religion/espana/2018/06/09/finde-in-nomine-domini-lo-que-va-de-la-iglesia-de-chile-a-la-de-espana-iglesia-religion-dios-jesus-papa-chile.shtml">Periodista Digital</a></strong></p>
<p><strong>Más sobre el tema:</strong></p>
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<li><a title="'Los cambios de nombres no bastan y las renuncias no son suficientes en Chile'" href="http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2018/05/19/de-par-en-par-religion-iglesia-dios-jesus-papa-francisco-fe-esperanza-chile-conferencia-episcopal-obispos-renuncias-victimas-engano-karadima-errazuriz.shtml">«Los cambios de nombres no bastan y las renuncias no son suficientes en Chile»</a></li>
</ul>
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<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2018/06/10/41289/">La plasmación del llamado &#8216;modelo polaco&#8217;, involutivo y autorreferencial, que Juan Pablo II exportó a todo el orbe católico</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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