<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>golpe civico militar &#8211; piensaChile</title>
	<atom:link href="https://piensachile.com/tag/golpe-civico-militar/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://piensachile.com</link>
	<description>Tu ventana libre...</description>
	<lastBuildDate>Wed, 26 Jan 2022 23:16:03 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.8.15</generator>

<image>
	<url>https://piensachile.com/wp-content/uploads/2021/03/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>golpe civico militar &#8211; piensaChile</title>
	<link>https://piensachile.com</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Jorge Gestoso entrevista al orfebre y defensor mapuche Juan Painecura</title>
		<link>https://piensachile.com/2022/01/26/jorge-gestoso-entrevista-al-orfebre-y-defensor-mapuche-juan-painecura/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2022/01/26/jorge-gestoso-entrevista-al-orfebre-y-defensor-mapuche-juan-painecura/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 26 Jan 2022 23:16:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[golpe civico militar]]></category>
		<category><![CDATA[jorge gestoso]]></category>
		<category><![CDATA[juan painecura]]></category>
		<category><![CDATA[partido comunista]]></category>
		<category><![CDATA[pueblo mapuche]]></category>
		<category><![CDATA[triunfo de boric]]></category>
		<category><![CDATA[unidad popular]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://piensachile.com/?p=76378</guid>

					<description><![CDATA[<p>Jorge Gestoso entrevista al orfebre y defensor mapuche Juan Painecura</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2022/01/26/jorge-gestoso-entrevista-al-orfebre-y-defensor-mapuche-juan-painecura/">Jorge Gestoso entrevista al orfebre y defensor mapuche Juan Painecura</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><iframe loading="lazy" title="YouTube video player" src="https://www.youtube.com/embed/W4UxW-Bx2RA" width="730" height="430" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2022/01/26/jorge-gestoso-entrevista-al-orfebre-y-defensor-mapuche-juan-painecura/">Jorge Gestoso entrevista al orfebre y defensor mapuche Juan Painecura</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2022/01/26/jorge-gestoso-entrevista-al-orfebre-y-defensor-mapuche-juan-painecura/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>«Aún tenemos Patria ciudadanos», a matenernos en las calles</title>
		<link>https://piensachile.com/2019/11/04/aun-tenemos-patria-ciudadanos-a-matenernos-en-las-calles/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2019/11/04/aun-tenemos-patria-ciudadanos-a-matenernos-en-las-calles/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 04 Nov 2019 18:42:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Pueblos en lucha]]></category>
		<category><![CDATA[calle]]></category>
		<category><![CDATA[carabineros]]></category>
		<category><![CDATA[fuerzas armadas]]></category>
		<category><![CDATA[golpe civico militar]]></category>
		<category><![CDATA[lucha por la democracia]]></category>
		<category><![CDATA[movimiento social]]></category>
		<category><![CDATA[nueva constitución]]></category>
		<category><![CDATA[pueblo]]></category>
		<category><![CDATA[represion]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=53482</guid>

					<description><![CDATA[<p>La historia se repite, el pueblo movilizado asusta a los elites gobernantes, ésta rápidamente recobra la memoria y se transforma, de súbito declara estar dispuesta a resolver los problemas que, en este caso, provocó por años,  sordas e indiferentes ante el clamor de las mayorías para que las cosas cambien. Por su parte el gobierno de derecha, nido de herederos de la dictadura, desprestigiado por sus propias acciones represivas, intenta atornillarse en el poder, dispuesto como ya lo demostró, a defender sus intereses y privilegios a balazos, como lo ha hecho a lo largo de su historia.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2019/11/04/aun-tenemos-patria-ciudadanos-a-matenernos-en-las-calles/">«Aún tenemos Patria ciudadanos», a matenernos en las calles</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>La historia se repite, el pueblo movilizado asusta a los elites gobernantes, ésta rápidamente recobra la memoria y se transforma, de súbito declara estar dispuesta a resolver los problemas que, en este caso, provocó por años,  sordas e indiferentes ante el clamor de las mayorías para que las cosas cambien. Por su parte el gobierno de derecha, nido de herederos de la dictadura, desprestigiado por sus propias acciones represivas, intenta atornillarse en el poder, dispuesto como ya lo demostró, a defender sus intereses y privilegios a balazos, como lo ha hecho a lo largo de su historia.</p>
<p>Pero el pueblo está en la calle y eso marca la diferencia, mantenernos movilizados sin dejar un momento de tranquilidad al gobierno, es nuestra herramienta para presionar y que nuestros reclamos se transformen en cambios reales, que es a lo que aspiramos la mayoría se chilenos y chilenas. El gobierno que monopoliza las armas y la represión, los partidos que componen la coalición de la derecha, dilatan las cosas, apuestan al cansancio, al desgaste y al desprestigio del movimiento social, tampoco dan tregua, aparecen dialogantes y dispuestos a “escuchar a la ciudadanía”.</p>
<p>No descartan encontrar la solución en un dialogo entre cúpulas, para descomprimir la olla de presión en la que están montados, reviviendo la nociva política de los acuerdos por arriba y a espaldas del pueblo. Así pretenden terminar imponiendo, por secretaria, una agenda social que no profundiza en los problemas que nos llevaron a la situación en la que estamos y que por lo tanto, no da respuesta a nuestras demandas.</p>
<p>Pero la fuerza de los hechos y este movimiento social, marca esta vez una situación  distinta, que las elites del poder no ven o no quieren ver, la diferencia está en que el reclamo social y la fuerza del movimiento de las protestas, fue lo que abrió las compuertas del cambio. Que el reclamo surge desde abajo, de manera organizada y explosiva, se asienta en la comprensión de que el problema es el modelo económico, es la Constitución desde donde se deriva la desigualdad y el abuso.</p>
<p>Por otra parte y esto es importante también, a partir de este remezón político y social, empezamos a hablar de política, empezamos a romper la demonización que el modelo neoliberal impuso a la ideología y a la política, imponiendo la libertad de mercado por sobre nuestros derechos sociales, políticos y económicos. Con la participación ciudadana, que hoy se expresa masivamente en los cabildos, en encuentros de vecinos, en los liceos, universidades y en los centros de trabajo, la exigencia es alcanzar cambios políticos fundamentales, una nueva Constitución y retomamos la soberanía en su expresión popular.</p>
<p>Pero no hay que caer en la ingenuidad, recién estamos en el inicio de un proceso cuyo éxito parcial o total depende de nosotros, del pueblo movilizado y en constante movimiento. En el otro lado de la vereda, las distintas vocerías del gobierno y de sus partidos, dan cuenta de una decisión, defender el modelo neoliberal, no están dispuestos a que este modelo ejemplar, que Chile le vendió al mundo se muestre agotado y en crisis.</p>
<p>Apremiados por un movimiento social a la ofensiva, acuden por ahora, a la receta de maquillar un poco mas el sistema, le aumentan productos a su agenda social y esperan negociarlo “en la institucionalidad”, cocinando soluciones que ya no llegan al pueblo y que de imponerlos, harán esta crisis más profunda.</p>
<p>Una nueva Constitución es la demanda que la Moneda ya no puede dejar de escuchar, es un clamor fuerte y claro, que demanda convocar al pueblo a través de una Asamblea Constituyente, para diseñarla con el ejercicio pleno de la soberanía Popular y no como ya se hizo antes, reformulando partes de una Constitución antidemocrática que al final terminó fortaleciendo el modelo social y económico a favor de los poderosos y de las elites gobernantes.</p>
<p>Esta defensa del modelo por parte de este gobierno de derecha, incluye también el aumento de la represión para defender sus intereses, escondiéndose en la legalidad y en la defensa “del orden y la seguridad ciudadana”. Ya demostraron lo brutal de la respuesta a la movilización social, a través del uso indiscriminado de la fuerza militar y policial, con arrestos preventivos y detenciones arbitrarias, monitoreo de las redes sociales, criminalización del movimiento social,  intimidación, e infiltración de las marchas.</p>
<p>La represión es un mecanismo a emplear por este gobierno y está en manos de las Fuerzas Armadas y Carabineros, instituciones que mantienen intactas su doctrina represiva y la herencia de la dictadura, tanto en la formación de sus oficiales y cuadro permanente como en la relación entre las FFAA y la sociedad civil. En las FFAA y Carabineros la democracia en estos últimos 30 años, no produjo cambios doctrinarios, por el contrario continuaron todo este tiempo funcionando “como un Estado dentro de otro Estado”, entendiendo su misión, de defensa del orden y la seguridad de la nación, como la defensa de un sistema económico y político, militarizando aún más la policía, la seguridad ciudadana y los conflictos sociales.</p>
<p>Los gobiernos post dictadura tienen una responsabilidad ineludible en los actos de corrupción que existen hoy en sus filas, en lo que también se cuenta el haber mantenido intacto, el pacto hecho con la dictadura para garantizar la transición a la democracia, protegiendo en la impunidad a los mandos militares que corrompieron y comprometieron a sus instituciones en el golpe de estado, en la represión y en los crímenes de lesa humanidad.</p>
<p>Mas allá de los discursos, el no cuestionar ni juzgar a los que incurrieron en estos delitos, abrió la puerta al abuso de poder y a la realización de actos y conductas delictuales que terminaron en robos y desfalcos al fisco, realizados por integrantes de sus altos mandos. Todo esto culmina con unas FFAA y unas fuerzas policiales desprestigiadas, lo que les resta capacidades operativas, de inteligencia y de respuesta en el cumplimiento de su misión.</p>
<p>En estas condiciones, las FFAA y carabineros enfrentan un estallido social que sus aparatos de inteligencia no previeron, por su condición de aislamiento de la realidad nacional, no se anticiparon al  estado de cansancio por los abusos, la especulación y los engaños de un modelo económico y social, que por 30 años condeno a generaciones de jóvenes a la marginalidad y la pobreza, que envió al cementerio a jubilados y jubiladas imposibilitados de acceder a un sistema de salud decente.</p>
<p>En estas condiciones, el gobierno actual ha puesto a militares y carabineros en un lugar altamente cuestionable, las ha enviado a reprimir y a crear caos, traspasándoles a ellos la responsabilidad de contener un descontento social del cual es el principal responsable. Los militares y carabineros honestos, tienen que reflexionar, la represión que están desatando en contra de una población indefensa, que se mueve por reivindicaciones justas y pacificas, está siendo observada en Chile y en el extranjero, por lo que ninguna de esta acciones criminales quedara en la impunidad.</p>
<p>Están reprimiendo a un movimiento social que continuará creciendo, al que a diario se suman, para luchar por la dignidad de Chile, hombres y mujeres de distintas edades, trabajadores y trabajadoras. Se suma la clase media empobrecida, los más pobres y marginados por el sistema, los votantes desilusionados de Piñera y miles de personas decentes de este país que rechazan la desigualdad social.</p>
<p>Los militares y Carabineros, la PDI, tienen en frente a “un enemigo interno” que es diverso, es heterogéneo, lo que los mandos de la represión califican como “la población civil”, identificando al sindicalista, al dirigente al estudiante, al que “protesta en contra del orden establecido” hombres y mujeres, como el enemigo a golpear y neutralizar.</p>
<p>Pero la represión no es improvisada, hay mandos militares y civiles planificando las acciones, responsabilidades que recaen en la presidencia de la República, en el Ministerio de Defensa, Ministerio del Interior y las Intendencias, es en esas instancia en donde se diseñan las acciones operativas especificas y que apuntan a:</p>
<p><strong>Identificar sujetos peligrosos y potenciales “violentistas”: </strong>lo que se traduce en la identificación, en casos seguimiento a quienes son calificados de enemigos ( interno), potenciales. En casos hay certeza de las escuchas e interceptación de conversaciones telefónicas, la participación en las redes sociales, las que son revisadas. El programa de intervención preventiva, apunta a combatir el derecho de disentir que tenemos como ciudadanos y ciudadanas.</p>
<p>Al invocar la salvaguarda de la seguridad nacional se termina pasando por encima de cualquier tipo de control en la protección de los derechos civiles de las personas.</p>
<p><strong>Intimidar a la población civil:</strong> Las evidencias fotográficas, de audios, videos, testimonios de las victimas y de testigos, demuestran que los militares, durante el estado de sitio, de facto, salieron a la calle a reprimir a la población civil, aplicando junto a carabineros violencia desmedida, torturas, acciones delictuales que terminaron en ataques sexuales a mujeres, apaleos, golpizas en grupos de carabineros,  baleos y disparos indiscriminados en contra de manifestantes, detenciones arbitrarias y torturas en  comisarias y centros de detención.</p>
<p>El objetivo de estas cobardes acciones, es amedrentar a la población, como objetivo estratégico de la represión, para buscar el  desgaste físico, moral, psicológico y material, lo que intentan es disminuir todo apoyo al movimiento social, el que crece y se consolida como el gran reclamo por los cambios que Chile necesita hoy.</p>
<p><strong>Provocar incendios y saqueos;</strong> Los incendios específicos del Metro en Santiago, el incendio de los centros de abastecimientos y supermercados, no son espontáneos. Estos aparecen, por lo menos algunos de ellos, como acciones operativas planificadas y realizadas por actores especializados que difícilmente están entre los manifestantes. En particular los incendios simultáneos en distintas estaciones de metro y algunos supermercados.</p>
<p>Ciertamente que también los que saquean son lumpen y marginados del sistema, quienes durante años soñaron con los fetiches del mercado, sintiéndose parte de el y con la ilusión  de lograr una vida material mejor, son “los que sobran y los que no necesita el mercado”.</p>
<p>Paralelo a ello, aparece el papel concertado de los medios de comunicación, ya quedó en evidencia que están actuando en base a un plan de colusión, para desinformar, fijando la atención en el vandalismo, en los destrozos, para así restar importancia al movimiento social en protesta.</p>
<p><strong>Las agresiones físicas: </strong>La eliminación física selectiva, como al parecer ha sucedido con dirigentes ambientalistas, está presente, pero no de manera generalizada como se hizo en dictadura, hay registros que muestran a personajes armados, realizando el trabajo sucio, para no “manchar” la imagen de las instituciones armadas. Aquí se incluyen operaciones específicas, señaladas anteriormente, como sabotajes e incendios provocados en lugares estratégicos y de alto impacto para la población civil.</p>
<p><strong>Provocaciones en escalada</strong></p>
<p>En la medida que al gobierno se le dificulte la contención del movimiento social, no se pueden descartar la realización de acciones de sabotaje para crear un ambiente de enfrentamientos, para crear consenso entre la población, para que este apruebe la intervención del ejército y acabe con el movimiento social, cuyos actores son identificados “como vándalos y desadaptados”, así como con quienes lo apoyen.</p>
<p>Descalificando como hasta ahora lo están haciendo al movimiento social,  lo que buscan es que sean vistos por la población, como procesos subversivos y siniestros, anarquistas y fanáticos, los que solo recurren a la violencia para desestabilizar la paz social y la convivencia nacional.</p>
<p>En suma, estamos viviendo un despertar político, que removió todo, un remezón que nos volvió al centro de nuestro esencia, que somos seres sociales y no productos o clientes que solo responden a la libertad del mercado. Recuperamos nuestra conciencia social para luchar por nuestra verdadera realización, que tiene lugar en fructífera y solidaria sintonía con los demás, que es lo que estamos haciendo ahora, reclamando derechos que nos fueron conculcados, como individuos y como sociedad, en democracia.</p>
<p>Para contrarrestar la represión hay que organizarse y defenderse, conocer cómo nos están reprimiendo, pero lo principal es mantenernos en las calles, porque ese es el mecanismo  de presión más valioso que hoy tenemos para luchar juntos por nuestros derechos.</p>
<p>La fuerza de esta protesta nacional contra el abuso y la injusticia tiene que ser un permanente reclamo en contra de la impunidad, aquí se han cometido  asesinatos, secuestros, violaciones, detenciones arbitrarias y nada de eso debe quedar en la impunidad.</p>
<p>Importante es el reclamo ante el sistema judicial, no pueden éstos eximirse de responsabilidades, acompañando las denuncias ante los organismos internacionales, con el fin de hacer saber a los gobiernos del mundo entero, como se esta reprimiendo desde un gobierno autoritario, exigiendo el respeto al derecho ciudadano y democrático de libre asociación y protesta.</p>
<p>¡ Aún Tenemos Patria Ciudadanos ¡ la historia está de nuestro lado y no miente, ésta nos demuestra que los derechos conquistados en nuestro país han sido posibles luchando, tal cual lo hacemos hoy, tomándonos las calles y movilizándonos para denunciar y protestar.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2019/11/04/aun-tenemos-patria-ciudadanos-a-matenernos-en-las-calles/">«Aún tenemos Patria ciudadanos», a matenernos en las calles</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2019/11/04/aun-tenemos-patria-ciudadanos-a-matenernos-en-las-calles/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El ejemplo de los Militares Patriotas que se opusieron al golpe cívico militar de 1973</title>
		<link>https://piensachile.com/2018/10/23/el-ejemplo-de-los-militares-patriotas-que-se-opusieron-al-golpe-civico-militar-de-1973/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2018/10/23/el-ejemplo-de-los-militares-patriotas-que-se-opusieron-al-golpe-civico-militar-de-1973/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 24 Oct 2018 02:30:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia - Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[enrique ibañez]]></category>
		<category><![CDATA[enrique villanueva molina]]></category>
		<category><![CDATA[golpe civico militar]]></category>
		<category><![CDATA[militares patriotas]]></category>
		<category><![CDATA[salvador allende gossens]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=44108</guid>

					<description><![CDATA[<p>La historia aunque se puede tergiversar, como se ha hecho, pero la verdad siempre estará presente a la espera que los hombres y mujeres honestos y honestas la vuelquen a la luz, para conocimiento de todos y todas. Como en este caso, en este pequeño homenaje, recordando a un suboficial de la Fuerza Aérea, Enrique Ibañez, un hombre bueno, que en un momento de la historia, prefirió arriesgar la vida antes de traicionar a su pueblo, oponiéndose al odio y la codicia que motivo el golpe de estado cívico militar.<br />
Los militares de distintas ramas de las FFAA, quienes nos opusimos al golpe cívico militar de 1973, <b>somos la prueba viviente de que es posible no cumplir ordenes ilegales o anticonstitucionales, ordenes que  significaron atormentar, perseguir y asesinar a personas por el solo hecho de pensar distinto.</b></p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2018/10/23/el-ejemplo-de-los-militares-patriotas-que-se-opusieron-al-golpe-civico-militar-de-1973/">El ejemplo de los Militares Patriotas que se opusieron al golpe cívico militar de 1973</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2018/10/Suboficial-Ibañez.png"><img loading="lazy" class="alignleft size-full wp-image-44110" src="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2018/10/Suboficial-Ibañez.png" alt="" width="257" height="237" /></a>Acostumbrados a la espectacularidad de los medios, a tantos libros e historias contadas de manera conveniente, a escuchar de “grandes nombres”, que en la mayoría de las veces sólo tienen de grande la publicidad que adorna su pequeñez, ineptitud y oportunismo, no conocemos u olvidamos, a esos que nunca aparecen en esos grandes titulares. De héroes con pies de barro nuestra historia esta atiborrada, por eso, como en esta ocasión, cuando alguien que si fue consecuente en su vida, que nos deja tan silenciosamente como vivió, los que conocimos su vida, de su trabajo, de su noble y consecuente entrega, tenemos la obligación moral de dejar constancia de su vida ejemplar.</p>
<p>Enrique Ibáñez fue uno de esos militares que Quilapayún inmortalizó en el himno Venceremos, de quienes estuvieron dispuestos a enfrentar a la muerte antes que traicionar a su patria y a su pueblo, un suboficial de la Fuerza Aérea como lo hubo otros en la marina y en el ejercito. Coincidentemente con el día de su muerte, en el mes de octubre de 1973, fue detenido, torturado y luego encarcelado, por quienes hasta horas antes habían sido sus compañeros de armas, el motivo “traición a la patria”, la razón, haber denunciado y haberse opuesto al golpe cívico militar.</p>
<p>Que distante es este y otros ejemplos de rectitud y verdadera vocación militar, con el comportamiento de militares que usan a las FFAA para su enriquecimiento personal, que mantienen una autonomía absoluta del poder civil, heredada de la dictadura y que por ello, son hoy el espejo de escándalos, corrupción y abuso de poder, debilitando enormemente su capacidad operativa. A pesar de todo lo sucedido y de casi treinta años de democracia post dictadura, las  Fuerzas Armadas no han culminado, quizá no lo han iniciado, su consolidación democrática y no han dejado de ser un poder político, lo que es contrario a los fines verdaderamente institucionales, para la democracia y el futuro del país.</p>
<p>Es mas, son un reducto de criminales condenados por crímenes de lesa humanidad y admiradores de la dictadura cívico militar, desde donde realizan todo tipo de manifestaciones y declaraciones,  aprovechando que ya no están sujetos al régimen castrense como militares activos. Actúan como “retirados” y por tanto «en pleno derecho de libertad de expresión», torturadores, asesinos, que aun así mantienen sus grados, las garantías y las jubilaciones, buscando de manera intencional el refugio corporativo, comprometiendo de esta manera a toda la oficialidad,  pretendiendo que sus condenas por crímenes de lesa humanidad no les afecta a ellos como individuos, sino que, a las FFAA como institución</p>
<p>Lo evidente ante esta realidad, es que las Fuerzas Armadas no han reconocido explícitamente su participación y su responsabilidad como entes represores de la dictadura, en lugar de esto, han hecho una reconstrucción fraudulenta y oportunista de la historia, con falsas apologías, validando el periodo dictatorial con una guerra que nunca existió. A partir de esto han creado imágenes de héroes sin méritos, muchos de los cuales internamente, “en la familia militar” son reconocidos como “héroes de la gesta patriótica de 1973”, con medallas y condecoraciones que avalan el terrorismo, transformándolo en una supuesta lucha liberadora en contra del comunismo.</p>
<p>Pero la historia aunque se puede tergiversar, como se ha hecho, la verdad siempre estará presente a la espera que los hombres y mujeres honestos y honestas la vuelquen a la luz, para conocimiento de todos y todas. Como en este caso, en este pequeño homenaje, recordando a un suboficial de la Fuerza Aérea, un hombre bueno, que en un momento de la historia, prefirió arriesgar la vida antes de traicionar a su pueblo, oponiéndose al odio y la codicia que motivo el golpe de estado cívico militar.</p>
<p>Quienes le acompañamos durante toda su trayectoria militar y luego en su brillante carrera profesional en el exilio, hasta el retorno a su país, lo despedimos con una innegable tristeza, porque fue protagonista de un sueño colectivo, el que no se extingue. Por el contrario, nos  señala que aun hay cosas inconclusas pendientes. L muerte de estos hombres silenciosos y grandes, por su espíritu y ejemplos de vida, dejan una huella donde se afirman las esperanzas de un pueblo que el oportunismo y la traición lo han recluido en la gris soledad del abandono.</p>
<p>Los generales Rene Schneider, Carlos Prats, Alberto Bachelet, Sergio Poblete, los Coroneles Ernesto Galaz, Efraín Jaña, los suboficiales Enrique Ibáñez, Enrique Reyes, José Espinoza, Iván Figueroa, Mario Arenas, Belarmino Constanzo, Gustavo Lastra, entre otros, son ejemplos que forman parte de una generación de militares, que debe ser recogido, para conformar una doctrina militar formadora de oficiales y suboficiales patriotas. Con su decisión de no aceptar ordenes que contradecían el honor militar y personal, dejaron establecido que por convicción, los militares deben oponerse a la adulteración demagógica del nacionalismo que corrompió los cimientos de la doctrina militar en 1973, alterando la relación hasta ese entonces existente entre defensa, seguridad y la nación.</p>
<p>Los militares de distintas ramas de las FFAA, quienes nos opusimos al golpe cívico militar de 1973, somos la prueba viviente de que es posible no cumplir ordenes ilegales o anticonstitucionales, ordenes que  significaron atormentar, perseguir y asesinar a personas por el solo hecho de pensar distinto. Y el estado debe amparar estas decisiones individuales, eliminando la figura de la obediencia debida existente en el Código de justicia militar, la que permite que los mandos y los soldados deban obedecer escrupulosamente las órdenes emanadas de un superior jerárquico so pena de castigo.</p>
<p>Este es el legado de Enrique Ibáñez, un soldado patriota, que sirvió y amo a su patria, que con esfuerzos personales se trasformo en un brillante profesional y que siempre mantuvo intactas sus convicciones. Por ello la historia nunca le olvidara, seremos sus camaradas quienes le recordaremos, ciertos que la gloria le mantendrá en la eternidad.</p>
<p>El día 11 de septiembre de 1973 en la Escuela de Aviación, en medio de una total incertidumbre escuchamos el ultimo discurso de Allende, quien llamo a <strong><em>“esperar, tenemos que ver la respuesta, que espero sea positiva, de los soldados de la Patria, que han jurado defender el régimen establecido que es la expresión de la voluntad ciudadana, y que cumplirán con la doctrina que prestigió a Chile y le prestigia el profesionalismo de las Fuerzas Armadas</em></strong>”.</p>
<p>No hubo la respuesta que el espero, pero si, la de pocos militares patriotas comprometidos como él, con su pueblo y su futuro…</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2018/10/23/el-ejemplo-de-los-militares-patriotas-que-se-opusieron-al-golpe-civico-militar-de-1973/">El ejemplo de los Militares Patriotas que se opusieron al golpe cívico militar de 1973</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2018/10/23/el-ejemplo-de-los-militares-patriotas-que-se-opusieron-al-golpe-civico-militar-de-1973/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Gunter Seelmann: “Escapé del Holocausto, pero fui preso político en Chile </title>
		<link>https://piensachile.com/2018/04/14/gunter-seelmann-escape-del-holocausto-fui-preso-politico-chile/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2018/04/14/gunter-seelmann-escape-del-holocausto-fui-preso-politico-chile/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 14 Apr 2018 03:22:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia - Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[alemania]]></category>
		<category><![CDATA[chile]]></category>
		<category><![CDATA[dictadura civico militar]]></category>
		<category><![CDATA[golpe civico militar]]></category>
		<category><![CDATA[holocausto]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=40410</guid>

					<description><![CDATA[<p><b>El miércoles se conmemoró el Día del Holocausto. Lo que pasé en Alemania y luego en Chile, en vez de olvidarlo, se lo he transmitido a jóvenes</b> y lo condensé en un libro llamado Memorias políticas, publicado en 2016. Me sirvió para recordar y para marcar un punto en lo político. Las muertes y persecuciones no se pueden pasar por alto, pero sobre todo, <b>como decía Salvador Allende, hay que trabajar por la libertad de hombres y mujeres para construir una sociedad mejor.</b></p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2018/04/14/gunter-seelmann-escape-del-holocausto-fui-preso-politico-chile/">Gunter Seelmann: “Escapé del Holocausto, pero fui preso político en Chile </a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="font-weight: 400;">13.04.2018<br />
“Cuando a mi padre lo liberaron del campo de concentración, con mi familia dejamos Alemania y nos fuimos a Holanda. Luego a Chile. Aquí, siempre tuve conciencia social. Estudié Medicina, entré al Partido Socialista. El 11 de septiembre de 1973, fui detenido a mediodía”.</p>
<p style="font-weight: 400;">Recuerdo perfectamente la madrugada en que los nazis arrestaron a mi padre por ser judío; incluso sé lo que estaba haciendo. Nosotros éramos nueve primos con derecho a dormir con nuestra abuela paterna una vez a la semana. Ese día, 9 de noviembre de 1938, había llegado mi turno. Yo tenía siete años. Apenas nos acostamos, gente desconocida entró a la casa y destruyeron todo. Eran el nazismo alemán. La fecha es simbólica, conocida como “la noche de los cristales rotos”. Hubo linchamientos y ataques a ciudadanos judíos radicados en Alemania, a sus negocios, al comercio asociado y principalmente a los padres de familia. El mío fue uno de ellos.</p>
<p style="font-weight: 400;">De esos años, recuerdo los boletines acusándonos de las cosas más tremebundas y los avisos en los cines prohibiéndonos la entrada.</p>
<p style="font-weight: 400;">Las persecuciones a los judíos en el oriente de Europa y en el occidente tenían una historia previa, pero lo que hizo Adolf Hitler cuando el nacionalsocialismo logró el poder en 1933 en Alemania fue concretar el antisemitismo de la manera más brutal. Mi familia era de clase media, vivíamos en Aachen, una ciudad que ya existía en la época de los romanos, al norte de Alemania, y mi padre era técnico textil. Vivíamos en un ambiente tenso porque la médula de Hitler era el racismo, y estaba contra todos quienes le parecían extraños: eslavos, gitanos y judíos.</p>
<p style="font-weight: 400;">El Holocausto, tradicionalmente, se refiere a la matanza misma. Recuerdo que a mi padre se lo llevaron en un bus directo a uno de los campos de concentración. Fue un periodo de incertidumbre, no sabíamos si volvería. Aún no se había dado la instrucción de meterlos a todos en cámaras de gas. A mi padre lo devolvieron a la casa. Lo esperábamos mi madre y mis dos hermanos; y arrancamos a Holanda.</p>
<p style="font-weight: 400;">Estuvimos sólo diez meses en Holanda. Allí hicimos el trámite para llegar a Chile, país que ninguno conocía, pero sabíamos que podíamos estar seguros. Llegamos en 1939 a Concepción; la ciudad estaba totalmente destruida por el terremoto que mató a casi 50 mil personas. Fui al Liceo Enrique Molina, un colegio austero donde iban todo tipo de alumnos. Vivíamos en una casa provisoria de madera, estrecha y oscura, donde mi papá instaló una fábrica de colchones.</p>
<p style="font-weight: 400;">Él nunca conversó con nosotros de las cosas que le ocurrieron en el campo de concentración. Creo que fue algo tan duro, que preferí nunca preguntarle. Sólo en 1947 se hizo el balance trágico del holocausto y dimensionamos la magnitud de lo ocurrido. Mi padre tenía tres hermanos y sólo uno de ellos se salvó. Sí, tuve familia sobreviviente; pero nunca volvimos a hacer familia como antes. Recuerdo cuando una pareja de amigos de la familia -a quienes les mataron a su único hijo- que llegó a Chile arrancando nos mostró un álbum con fotos de los campos de concentración. El impacto de ese momento todavía no desaparece en mí.</p>
<p style="font-weight: 400;">Por mi historia, siempre tuve conciencia social. Estudié medicina y tenía conversaciones políticas con gente de la comunidad judía. En la época previa al golpe de Estado, yo era activo en asuntos políticos estudiantiles y tenía una ideología política clara: militaba en el Partido Socialista.</p>
<p style="font-weight: 400;">Para el golpe yo tenía 43 años, había sido dirigente del Colegio Médico y trabajaba en el servicio público. Los médicos de derecha llamaban a huelga a cada rato, pero yo seguía trabajando. Al mediodía del 11 de septiembre fui detenido junto a muchos otros conocidos a la isla Quiriquina. Pasé torturas, como todos, pero es un tema en el que no profundizo, porque yo estoy vivo y sé lo que han pasado muchas familias. Estuvimos hacinados en un gimnasio durante dos meses, mientras nos hacían construir una vieja cárcel disciplinaria que estaba destruida en la isla. Tuvimos que armar nuestro propio lugar de encierro. En Quiriquina alcancé a estar ocho meses detenido. Afuera me esperaban tres hijos y mi señora.</p>
<p style="font-weight: 400;">Un día, mientras estaba detenido, me llamaron y me dijeron que no tenía ningún cargo para que me acusaran y que me dejarían libre. Fui uno de los primeros en salir, y creo que sólo fue suerte y porque había una presión internacional muy fuerte por los hechos de tortura y desaparición que ocurrían en Chile.</p>
<p style="font-weight: 400;">Recuerdo el miedo con el que salí y el momento en que me reencontré con mi gente. La historia se repetía con mi familia, pero esta vez me tocó a mí. Cuando me liberaron, me enviaron a una cárcel en Santiago. Pensé que ahí me iban a liquidar. Tiempo después supe que un pastor luterano se preocupó de mi situación. Él llegó a mí porque la comunidad alemana me consideraba ciudadano alemán. Supieron por mí gracias a dos primos que sobrevivieron al Holocausto y que le dieron noticias mías.</p>
<p style="font-weight: 400;">Cuando me liberaron en la cárcel en Santiago, me enviaron directo a Alemania. Volver era mi única posibilidad, además que los alemanes me reclamaban junto con otros ciudadanos que estaban en mi misma situación. Gracias a ellos tampoco fui a proceso en Chile. De más está decir que yo nunca hice algún daño, estuve detenido sólo porque Augusto Pinochet quiso eliminar a quienes pensaban distinto a él.</p>
<p style="font-weight: 400;">Es muy impresionante el proceso que viví con Alemania. Primero, cuando niño, de una violencia feroz; y luego, ya de adulto, de un agradecimiento infinito. Para ellos soy alguien a quien hay que mostrar. Cada vez que voy, me invitan a charlas o salgo en algún diario por mi historia: escapé del Holocausto, pero fui preso político en Chile.</p>
<p style="font-weight: 400;">Allá tenía todo para quedarme porque me fue bastante bien, recuperé mi nacionalidad sin dejar la chilena y tuve un reencuentro que era necesario, pero preferí volver a Chile. Fue en 1985. Acá me reincorporé con una sola meta: la recuperación de la democracia. De hecho, fui el primer presidente del departamento de derechos humanos del Colegio Médico. En eso he trabajado hasta hoy, aunque por la edad que tengo ya no en dirigencia.</p>
<p style="font-weight: 400;">El miércoles se conmemoró el Día del Holocausto. Lo que pasé en Alemania y luego en Chile, en vez de olvidarlo, se lo he transmitido a jóvenes y lo condensé en un libro llamado<em> Memorias políticas</em>, publicado en 2016. Me sirvió para recordar y para marcar un punto en lo político. Las muertes y persecuciones no se pueden pasar por alto, pero sobre todo, como decía Salvador Allende, hay que trabajar por la libertad de hombres y mujeres para construir una sociedad mejor.</p>
<p style="font-weight: 400;"><strong> *</strong>Fuente:<strong> <a href="http://www.latercera.com/tendencias/noticia/gunter-seelmann-escape-del-holocausto-fui-preso-politico-chile/131454/">La Tercera</a></strong></p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2018/04/14/gunter-seelmann-escape-del-holocausto-fui-preso-politico-chile/">Gunter Seelmann: “Escapé del Holocausto, pero fui preso político en Chile </a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2018/04/14/gunter-seelmann-escape-del-holocausto-fui-preso-politico-chile/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Patricio Aylwin: “entre una dictadura marxista y una dictadura de nuestros militares, yo elegiría la segunda”</title>
		<link>https://piensachile.com/2017/02/22/patricio-aylwin-una-dictadura-marxista-una-dictadura-militares-elegiria-la-segunda/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2017/02/22/patricio-aylwin-una-dictadura-marxista-una-dictadura-militares-elegiria-la-segunda/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 22 Feb 2017 21:58:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia - Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[chile]]></category>
		<category><![CDATA[cuba]]></category>
		<category><![CDATA[gobierno de la unidad popular]]></category>
		<category><![CDATA[golpe civico militar]]></category>
		<category><![CDATA[golpe de estado 1973]]></category>
		<category><![CDATA[mariana aylwin]]></category>
		<category><![CDATA[patricio aylwin]]></category>
		<category><![CDATA[provocacion contra cuba]]></category>
		<category><![CDATA[salvador allende]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=33421</guid>

					<description><![CDATA[<p>¿Quién fue Patricio Aylwin? ¿Por qué círculos opositores a la revolución Cubana lo homenajean e invitan a Mariana Aylwin a participar en actos que están organizando en la isla?. Que nadie diga mañana que no sabía lo que ocurrió en Chile, que no tenía la información para comprender a cabalidad lo que hoy se está moviendo bajo la superficie. Aquí va una cantidad de opiniones y antecedentes históricos, incluidas grabaciones históricas en que Aylwin revela quien fue en verdad en nuestra historia y la responsabilidad que le cabe en la horrible noche de cárcel, persecuciones, masacres y exilios que vivió nuestro pueblo y que no le deseamos a ningún otro pueblo en el mundo.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2017/02/22/patricio-aylwin-una-dictadura-marxista-una-dictadura-militares-elegiria-la-segunda/">Patricio Aylwin: “entre una dictadura marxista y una dictadura de nuestros militares, yo elegiría la segunda”</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right; padding-left: 60px;">¿Quién fue Patricio Aylwin? ¿Por qué círculos opositores a la revolución Cubana lo homenajean e invitan a Mariana Aylwin a participar en actos que están organizando en la isla?. Que nadie diga mañana que no sabía lo que ocurrió en Chile, que no tenía la información para comprender a cabalidad lo que hoy se está moviendo bajo la superficie. Aquí va una cantidad de opiniones y antecedentes históricos, incluidas grabaciones históricas en que Aylwin revela quien fue en verdad en nuestra historia y la responsabilidad que le cabe en la horrible noche de cárcel, persecuciones, masacres y exilios que vivió nuestro pueblo y que no le deseamos a ningún otro pueblo en el mundo.<br />
La Redacción de <em><strong>piensaChile</strong></em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>“(Si me dieran a elegir entre) una dictadura marxista y una dictadura de nuestros militares, yo elegiría la segunda”,</em> dijo el 26 de agosto de 1973 en una entrevista a The Washington Post.</p>
<p>El 11 de septiembre de 1973 se concreta el Golpe de Estado. Tras ese hecho, Aylwin entregó la postura oficial de la DC a la prensa extranjera en Chile:</p>
<p><em>“El gobierno de Allende había agotado, en el mayor fracaso, la ‘vía chilena hacia el socialismo’, y se aprestaba a consumar un autogolpe para instaurar por la fuerza la dictadura Comunista”. (17 de septiembre de 1973).</em></p>
<p><iframe loading="lazy"  id="_ytid_29534"  width="480" height="360"  data-origwidth="480" data-origheight="360" src="https://www.youtube.com/embed/loLiEnWTyB0?enablejsapi=1&#038;autoplay=0&#038;cc_load_policy=0&#038;cc_lang_pref=&#038;iv_load_policy=1&#038;loop=0&#038;modestbranding=0&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;playsinline=0&#038;autohide=2&#038;theme=dark&#038;color=red&#038;controls=1&#038;" class="__youtube_prefs__  epyt-is-override  no-lazyload" title="YouTube player"  allow="fullscreen; accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen data-no-lazy="1" data-skipgform_ajax_framebjll=""></iframe></p>
<p><iframe loading="lazy"  id="_ytid_78899"  width="480" height="270"  data-origwidth="480" data-origheight="270" src="https://www.youtube.com/embed/SnECpGlTUdI?enablejsapi=1&#038;autoplay=0&#038;cc_load_policy=0&#038;cc_lang_pref=&#038;iv_load_policy=1&#038;loop=0&#038;modestbranding=0&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;playsinline=0&#038;autohide=2&#038;theme=dark&#038;color=red&#038;controls=1&#038;" class="__youtube_prefs__  epyt-is-override  no-lazyload" title="YouTube player"  allow="fullscreen; accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen data-no-lazy="1" data-skipgform_ajax_framebjll=""></iframe></p>
<p><iframe loading="lazy"  id="_ytid_56746"  width="480" height="270"  data-origwidth="480" data-origheight="270" src="https://www.youtube.com/embed/mLlZDHYNl5Y?enablejsapi=1&#038;autoplay=0&#038;cc_load_policy=0&#038;cc_lang_pref=&#038;iv_load_policy=1&#038;loop=0&#038;modestbranding=0&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;playsinline=0&#038;autohide=2&#038;theme=dark&#038;color=red&#038;controls=1&#038;" class="__youtube_prefs__  epyt-is-override  no-lazyload" title="YouTube player"  allow="fullscreen; accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen data-no-lazy="1" data-skipgform_ajax_framebjll=""></iframe></p>
<p><a href="http://piensachile.com/2016/04/murio-aylwin-palabras-quedaron-grabadas-nadie-las-puede-desmentir/">Murió Aylwin. Sus palabras quedaron grabadas y nadie las puede desmentir</a><br />
Publicado el 19 Abril, 2016</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><a href="http://piensachile.com/2016/09/rol-la-democracia-cristiana-la-gestacion-consumacion-afianzamiento-del-golpe-militar-1973/">Rol de la Democracia Cristiana en la gestación, consumación y afianzamiento del golpe militar de 1973</a><br />
</strong>por Manuel Acuña Asenjo (Chile)<br />
Publicado el 10 Septiembre, 2016</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><a href="http://piensachile.com/2016/04/28114/">A propósito de la responsabilidad de don Patricio Aylwin en el golpe militar</a></strong><br />
por Rafael Luis Gumucio Rivas, padre (Chile)<br />
Publicado el 30 Abril, 2016 ,</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="http://piensachile.com/2006/12/carta-de-bernardo-leighton-a-eduardo-frei-montalva-26-de-junio-de-1975/"><strong>Carta de Bernardo Leighton a Eduardo Frei Montalva (26 de junio de 1975)</strong></a><br />
por Bernardo Leighton (Chile)<br />
Publicado el 27 Diciembre, 2006</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="http://piensachile.com/2006/12/frei-y-la-democracia-cristiana-en-los-documentos-desclasificados-norteamericanos/"><strong>Frei y la Democracia Cristiana en los documentos desclasificados norteamericanos</strong></a><br />
por Hermes H. Benítez (Edmonton, Canadá)<br />
Publicado el 22 Diciembre, 2006</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="http://piensachile.com/2016/10/aylwin-lo-presentaron-estadista-casi-santo-no-existiendo-merito-lo-uno-lo/"><strong>A Aylwin lo presentaron como estadista y casi como un santo, no existiendo mérito ni para lo uno ni para lo otro</strong></a><br />
por Alejandro Guzmán Barbé (Chile)<br />
Publicado el 16 Octubre, 2016</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="http://piensachile.com/2016/05/28191/"><strong>Contradicciones de un arrepentido</strong></a><br />
por Manuel Salazar S. (Chile)<br />
Publicado el 5 Mayo, 2016</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="http://piensachile.com/2016/04/27940/"><strong>Mirada crítica frente a tantos homenajes a Aylwin</strong></a><br />
por Haroldo Quinteros Bugueño (Iquique, Chile)<br />
Publicado el 22 Abril, 2016</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><a href="http://piensachile.com/2016/04/analisis-historico-gabriel-salazar-aylwin-lidero-proceso-privatizo-mercantilizo-pais/">El análisis histórico de Gabriel Salazar: Aylwin lideró el proceso que privatizó y mercantilizó el país</a><br />
</strong>por The Clinic (Chile)<br />
Publicado el 21 Abril, 2016</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="http://piensachile.com/2012/05/patricio-aylwin-la-teoria-del-camaleon-le-queda-corta/"><strong>Patricio Aylwin: la teoría del Camaleón le queda corta</strong></a><br />
por Dr. José Venturelli (Chile)<br />
Publicado el 29 Mayo, 2012</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="http://piensachile.com/2008/10/la-paradoja-llamada-patricio-aylwin-azascar/"><strong>La paradoja llamada Patricio Aylwin Azócar</strong></a><br />
por Ozren Agnic K. (Chile)<br />
Publicado el 8 Octubre, 2008</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2017/02/22/patricio-aylwin-una-dictadura-marxista-una-dictadura-militares-elegiria-la-segunda/">Patricio Aylwin: “entre una dictadura marxista y una dictadura de nuestros militares, yo elegiría la segunda”</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2017/02/22/patricio-aylwin-una-dictadura-marxista-una-dictadura-militares-elegiria-la-segunda/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Septiembre es para recordar la gesta histórica de Salvador Allende</title>
		<link>https://piensachile.com/2016/09/25/septiembre-recordar-la-gesta-historica-salvador-allende/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2016/09/25/septiembre-recordar-la-gesta-historica-salvador-allende/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 26 Sep 2016 02:15:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia - Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[concertacion]]></category>
		<category><![CDATA[enrique villanueva molina]]></category>
		<category><![CDATA[general bachelet]]></category>
		<category><![CDATA[golpe civico militar]]></category>
		<category><![CDATA[michelle bachelet]]></category>
		<category><![CDATA[nueva mayoría]]></category>
		<category><![CDATA[presidente salvador allende]]></category>
		<category><![CDATA[salvador allende]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=30826</guid>

					<description><![CDATA[<p><strong>Incluso el gobierno de la hija de nuestro general Bachelet, torturado junto a nosotros en la Academia de Guerra Aérea, elude poner en primer plano este ejemplo inmenso, castigando con el olvido y la indiferencia a quienes con valentía enfrentaron a la tiranía</strong>. Prefieren en cambio, defender a militares hipócritas como Cheyre, que ni siquiera es capaz  de aceptar su rol consiente, en los momentos que amparados de poder decidían sobre la vida de personas indefensas, convencidos de lo que hacían, liderando la llamada “guerra en contra del comunismo”.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2016/09/25/septiembre-recordar-la-gesta-historica-salvador-allende/">Septiembre es para recordar la gesta histórica de Salvador Allende</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Ante la desconsiderada intención de olvidar, de imponer una suerte de ”amnesia política”, como alguna vez declaró un dirigente socialista<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a> los sobrevivientes de la dictadura, los familiares de los detenidos asesinados y desaparecidos, tenemos que mantenernos vigilantes. Así pasen los años, para que se conozca sin restricciones toda la verdad y el daño que la dictadura le hizo al país, lo que no puede ser olvidado en especial por la juventud, porque son ellos los que también ayudarán a decirle a las futuras generaciones los crímenes que ocurrieron durante el régimen de Pinochet y sus colaboradores.</p>
<p>Y no se trata de volver al pasado o de venganzas, muy por el contrario, simplemente se trata de que no habrá libertad, no habrá dignidad humana y no habrá justicia si olvidamos lo que sucedió. La tiranía no cometió “excesos” para consolidar el modelo económico y social que le motivó, sino que contó con cómplices que le permitieron subordinar la libertad, la justicia y la dignidad humana a sus objetivos, de manera cruel y despiadada.</p>
<p>Por eso, simplemente no podemos olvidar, porque si lo hacemos, dejaremos el camino abierto para que esto se repita en otras condiciones y en el futuro, tal como pasó en épocas pasadas con el asesinato masivo de mapuches, la matanza de al Coruña y la matanza de la Escuela Santa María de Iquique o en la llamada revolución de 1891. A diferencia de esos eventos las pruebas de lo sucedido en 17 años de dictadura están allí y por eso nadie puede dudar de su existencia, y de que esta se manifestó en el genocidio impulsado por el odio y llevado a cabo por el régimen dictatorial.</p>
<p>Pinochet no actuó solo, hubo jueces y políticos que dejaron hacer e hicieron la vista gorda para que  las Fuerzas Armadas “hicieran su trabajo”, es decir limpiar al país de “comunistas y violentistas” en otras palabras, eliminar todo vestigio político y humano de la Unidad popular y la izquierda chilena.   Reconocer los hechos como son, es lo que permite aceptar las responsabilidades y no solo arrojar la culpa sobre Pinochet, éste llegó al poder alimentado por una ideología y por partidos políticos que fomentaron el odio y la perdida de inhibición moral que le acompañaba, todo eso contribuyó en aquel momento a que Pinochet validara su tiranía.</p>
<p>Pero la derecha política y la dirigencia DC comprometida con el golpe y luego la concertación, con la administración del modelo económico dictatorial, han caminado por el camino contrario a permitir que se sepa toda le verdad y que se aplique la justicia por los crímenes de lesa humanidad cometidos. Por 26 años Impusieron una verdad parcial, adornada con la idea timorata de la justicia en la medida de lo posible, utilizando el derecho para crear normas discriminatorias, como lo hizo el gobierno de Ricardo Lagos, para mantener, entre otros, en secreto por 50 años, los testimonios de las víctimas de prisión política y tortura consignados en el Informe Valech.</p>
<p>Con este manto legal de impunidad, iniciado durante el gobierno  de Aylwin, el propio Pinochet se fue a la tumba sin ser juzgado y hoy día, asesinos confesos de crímenes alevosos, gozan de beneficios carcelarios y libertades parciales, a pesar de que sus crímenes son de lesa humanidad e imprescriptibles.</p>
<p>Compromisos que se afianzaron en 1996, cuando ese año se juntaron en España, dirigentes socialistas, con altos oficiales del ejercito, y asesores de Pinochet, quien en esos meses estaba preparando el terreno para asumir como senador vitalicio, los militares buscaban mantener sus inmunidades y prerrogativas y los socialistas buscaban  el espacio político para afirmar a Lagos como candidato a la presidencia.</p>
<p>El encuentro fue camuflado bajo el esquema se un seminario; «Las Fuerzas Armadas y la transición a la democracia, organizado por el entonces embajador chileno en  España, el socialista Alvaro Briones, y el ex agregado militar a la embajada de  Madrid, el General Juan Emilio Cheyre. <a href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a> Actualmente procesado en calidad de encubridor de 15 homicidios en el caso Caravana de la Muerte.</p>
<p>Son pactos además que hicieron caso omiso del saqueo que la dictadura hizo del estado, entre 1973 y 1990, cuyo monto según la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados, (2015) alcanzó a una pérdida de 6.000 millones de dólares. Hoy la corrupción iniciada en los años de la dictadura cívico militar, se ha generalizado y se difunde por toda la sociedad, infectando a los partidos políticos, las empresas, las universidades al Estado y a las  Fuerzas Armadas.. Un historiador  británico, Lord Acton<a href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a> resume lo sucedido y el origen de la corrupción en Chile en una conocida frase, “el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente” estableciendo una relación abierta u oculta entre la corrupción, la política y la justicia.</p>
<p>Entonces, que interés pueden tener estos políticos, empresarios e intelectuales comprometidos con un sistema corrupto, del cual sacaron y aún sacan provecho, para recordar lo sucedido en 1973 o, para honrar la  gesta heroica de Allende, quien pago con su vida el compromiso adquirido con su pueblo. Por el contrario, lo que han hecho es imponer la idea de un suicidio del Presidente, porque es lo más conveniente, incluso para su familia, porque de esta manera no están obligados moralmente a honrar el ejemplo de quien fuera su líder político, ni dar explicaciones del porqué lo dejaron solo el 11 de Septiembre.</p>
<p>Así, de esta manera, han pretendido ignorar que durante el proceso de ocupación militar, que se inició en septiembre de 1973, hubo chilenos y chilenas que, siguiendo el ejemplo de su presidente y el mandato de sus conciencias, se resistieron, enfrentando en desigualdad de condiciones a la fuerza militar opresora. Ellos, incluido Allende, son los chilenos y chilenas que hoy no tienen cabida en la historia oficial, obligándoles a sobrevivir eternamente como exiliados en su propia patria.</p>
<p>Tal como lo hizo Allende, quienes se opusieron al golpe de estado, <strong>lo hicieron porque eso fue siempre una opción</strong>, como lo fue para todos los militares y carabineros sumarse al sector militar y social que lo originó y concretó, para luego convertirse en tiranos de su propio pueblo y en torturadores, fue una opción, que fue posible de tomar de manera consciente, mucho antes del día once de septiembre.</p>
<p>En su ultimo mensaje Allende dijo lo que cumplió con dignidad, <strong>«¡Yo no voy a renunciar. Pagaré con mi vida la lealtad del pueblo», </strong>palabras que en esos momentos difíciles empaparon de mística y honor a muchos, también en las Fuerzas Armadas, a quienes tomamos la opción de no sumarnos al golpe de Estado. Dispuestos como lo hicimos, a defender con nuestras vidas al gobierno popular, manteniéndonos fieles a nuestro juramento y al compromiso que adquirimos con el pueblo cuando ingresamos a las  Fuerzas Armadas.</p>
<p>Pero hoy, incluso el gobierno de la hija de nuestro general Bachelet, torturado junto a nosotros en la Academia de Guerra Aérea, elude poner en primer plano este ejemplo inmenso, castigando con el olvido y la indiferencia a quienes con valentía enfrentaron a la tiranía. Prefieren en cambio, defender a militares hipócritas como Cheyre, que ni siquiera es capaz  de aceptar su rol consiente, en los momentos que amparados de poder decidían sobre la vida de personas indefensas, convencidos de lo que hacían, liderando la llamada “guerra en contra del comunismo”.</p>
<p>Es tal el nivel de cobardía, de ceguera política o simplemente de oportunismo de la dirigencia concertacionista, que a pesar de lo sucedido, intentan a estas alturas, mantener el discurso de que las Fuerzas Armada Chilenas son constitucionalistas, apolíticas y no deliberantes. Prefieren negar la verdad histórica que arremeter de manera firme, para cambiar la base ideológica golpista, aun existente, que contradice esa aseveración y que facilitó que estas quebrantaran la democracia en 1973.</p>
<p>Las Fuerzas Armadas llevan el anticomunismo en su ADN, tal cual lo relata Felipe Portales (en su libro Historias desconocidas de Chile), tenemos un ejercito ideologizado por el ejército norteamericano, que lo preparó para tomar parte de la cruzada anticomunista y para frenar cualquier intento de cambio social revolucionario en el continente en el siglo XX. Pero también, es un ejercito que en el siglo XIX asumió la influencia alemana, prusiana, “que concebía al mundo amenazado por el socialismo y el anarquismo”, una definición que luego del triunfo de la revolución bolchevique en 1917, tomo el carácter de anticomunismo declarado.</p>
<p>De esta manera el ejército chileno, y hasta el día de hoy,  educó y educa a los oficiales en el desprecio de la política, del menosprecio por el movimiento obrero, por la organización social progresista, a los que desde siempre calificó como antipatriotas y de enemigos del ejército y que seguramente lejos de las ceremonias oficiales, lo continúan haciendo, venerando a la casta pinochetista enquistada en sus cuarteles: <strong>Acaso el bombardeo a la Moneda, con aviones y armamento de guerra, no demuestra la prepotencia y ese menosprecio por el pueblo, acicateado por políticos y empresarios, oportunistas, corruptos y ambiciosos.</strong></p>
<p>Pero, vivimos momentos en que los oportunistas reciben las medallas de los héroes olvidados, son tiempos en que los gobiernos etiquetan la memoria histórica, eludiendo su responsabilidad con la verdad y la justicia. Los gobernantes para escapar  de sus propias conciencias homenajean a grupos dispersos, o distribuyen  condecoraciones y metales, en actos que no recogen la valentía de quienes generosamente entregaron sus vidas para derrotar a la tiranía y que murieron soñando en construir un chile justo y que le de dignidad a sus habitantes.</p>
<p><strong>Notas:</strong></p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> La Época del 3 de agosto de 1997 ”No vindicar el pasado” del embajador socialista en España Álvaro Briones.,</p>
<p><a href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> [2] Por los socialistas asistieron al seminario el entonces ministro de Obras Publicas  y candidato a la presidencia, Ricardo Lagos,  Camilo Escalona, actual presidente del PS, el senador  Jaime Gazmuri y  Enrique  Correa, ex ministro del gobierno de Aylwin y experimentado operativo político socialista. La delegación militar incluyó el entonces director de la academia de guerra, Coronel Jaime García, el ex comandante del Regimiento Maipo,  Coronel José Manuel Piuzzi, el Coronel Carlos Molina Jonson y el General Cheyre. También participaron el asesor político  Sergio Rillón y el ex ministro de relaciones exteriores  de la dictadura militar, Hernán Felipe Errázuriz.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2016/09/25/septiembre-recordar-la-gesta-historica-salvador-allende/">Septiembre es para recordar la gesta histórica de Salvador Allende</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2016/09/25/septiembre-recordar-la-gesta-historica-salvador-allende/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>«Me seguirán oyendo»</title>
		<link>https://piensachile.com/2016/09/10/me-seguiran-oyendo/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2016/09/10/me-seguiran-oyendo/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 11 Sep 2016 00:05:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia - Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[batalla de la moneda]]></category>
		<category><![CDATA[golpe civico militar]]></category>
		<category><![CDATA[golpe de estado]]></category>
		<category><![CDATA[salvador allende gossens]]></category>
		<category><![CDATA[ultimas palabras]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=30541</guid>

					<description><![CDATA[<p>“Me dirijo a la juventud, aquellos que cantaron, entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán  perseguidos porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente en los atentados terroristas,  volando puentes, cortando las líneas férreas, destruyendo los oleoductos y gaseoductos. Frente al silencio de los que tenían la obligación de proceder, estaban comprometidos. La historia los juzgará. Seguramente Radio Magallanes será acallada, y el metal tranquilo de mi voz no llegará a  ustedes. No importa, <strong>me seguirán oyendo</strong>, por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal a la lealtad de los trabajadores.”</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2016/09/10/me-seguiran-oyendo/">«Me seguirán oyendo»</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>Las cinco alocuciones radiales del Presidente Allende, la mañana del Golpe.</em> <em>Cronología, contexto y comentarios</em>.</strong></p>
<p style="text-align: right;"><em>Salvador Allende murió en La Moneda. Poco antes de morir se dirigió por última vez al pueblo   a través de la única emisora de radio que no estaba aún en manos de los militares sublevados. Su voz era tan pausada y firme, sus palabras tan precisas y proféticas, que esa despedida no parece ser el postrer aliento de un hombre que va a morir, sino el saludo digno de quien entra para siempre en la historia.        </em></p>
<p style="text-align: right;"><em>Alejandra Rojas.</em></p>
<p style="text-align: right;"><em>No crean, señores, que si intentan sacarme de este sillón por la fuerza, yo seré como otros presidentes de América Latina que se suben a un avión y se marchan al extranjero.!No! Yo estaré acá [en La Moneda]. Y me defenderé hasta la última bala&#8230;perdón&#8230;hasta la penúltima. Yo sé lo que haré con la última.<br />
Presidente Allende, 10 de septiembre de 1973</em></p>
<p style="text-align: left;"><strong>Cronología del 11 y 12 de septiembre de 1973 (1)               </strong></p>
<p>El día del golpe el Presidente es despertado a las <strong>5: 00 </strong>de la mañana, en la casa de Tomás Moro 200, por uno de los miembros de su guardia personal, con el fin de que atienda una llamada del Subdirector de Carabineros, general Jorge Urrutia, quien le informa que el Golpe se encuentra en marcha. Una hora más tarde Allende es avisado que en Valparaíso la Marina se ha sublevado contra el gobierno constitucional, ante lo cual ordena a Carabineros cerrar la carretera que une Santiago y Valparaíso.</p>
<p><strong>6: 00 </strong>Barcos de la Armada que habían zarpado el día 10 con el fin de participar en la Operación  <em>Unitas XIV,</em> regresan, inesperadamente, al puerto de Valparaíso. En Santiago el Comandante en Jefe de la Armada, el Almirante Raúl Montero C., leal al Presidente, ha sido retenido durante la noche en su propio domicilio por un comando de marinos golpistas, los que encadenaron la reja de la casa del Almirante y cortaron sus líneas teléfonicas, privandolo así de toda movilidad y comunicación con el exterior.</p>
<p>A partir de las <strong>6: 30 </strong>el Presidente trata de comunicarse, sin ningún exito, con los jefes de las tres ramas de las FF.AA., quienes, astuta pero cobardemente, evitan responder a sus llamadas.</p>
<p>A las <strong>6: 35 </strong>el Presidente se comunica con Orlando Letelier, su Ministro de Defensa, le informa del alzamiento militar, y le ordena concurrir al Ministerio de Defensa para desde allí tomar control de la situación.</p>
<p>A las <strong>7: 00 </strong>Allende llama por teléfono a Clodomiro Almeyda, su Ministro de Relaciones Exteriores.</p>
<p>A las <strong>7: 10 </strong>vuelve a llamar a los jefes de las tres ramas de las FF.AA., quienes continúan sin responder.</p>
<p>A las <strong>7:</strong> <strong>15</strong> el Presidente abandona la casa de Tomás Moro 200, protegido por su fiel guardia personal fuertemente armada, acompañado por Joán Garcés, René Olivares y el general Jorge Urrutia, subdirector de Carabineros. Se dirigen a toda velocidad en dirección a La Moneda por las calles desiertas de Santiago, en una caravana de cinco autos FIAT 1500 y dos tanquetas de Carabineros con los números 198 y 219, encargadas de la custodia de la casa presidencial. Más atrás lo siguen en otros vehículos el capitán de Carabineros José Muñoz, un grupo de escoltas del GAP  encabezado por Jaime Sotelo, y formado por Juan Montiglio, Oscar Valladares y Manuel Mercado, además del doctor Danilo Bartulín y Ricardo Pincheira.</p>
<p><strong>7: 20 </strong>La Radio Agricultura, de oposición al gobierno, interrumpe su programación habitual para informar sobre el alzamiento militar en curso.</p>
<p>A las <strong>7: 30 </strong>el Presidente Allende ingresa a La Moneda escoltado por su guardia personal, y con su fusil de asalto AKMS al hombro, procede a ocupar su puesto de mando y de combate.(2)       En esos momentos el antiguo edificio se encuentra flanqueado por tres tanquetas <em>Mowag</em> de Carabineros y, supuestamente, protegida por la Guardia de Palacio. El Ministro de Defensa, Orlando Letelier, es hecho prisionero por los golpistas al intentar ingresar al edificio de su ministerio.</p>
<p>A las <strong>7: 40</strong> Sentado tras su escritorio, Allende se comunica por última vez con su esposa, Tencha Bussi, quien en ese momento se encuentra en la casa presidencial de Tomás Moro 200, bajo la protección de un grupo de hombres del GAP a cargo de Domingo Bartolomé Blanco. A esa misma hora llegan a La Moneda, en cuatro microbuses, unos 300 carabineros, para reforzar la guardia de Palacio.</p>
<p><strong>7: 45 </strong>Allende llama por teléfono a Carlos Altamirano, Secretario General del Partido Socialista, a Rolando Calderón, Ministro de Agricultura del Gobierno Popular entre noviembre del 72 y marzo del 73, y a Luis Figueroa, Presidente de la Central Unica de Trabajadores, para ponerlos al tanto de la situación.</p>
<p>A las <strong>7: 50 </strong>: En el Aeropuerto Carriel Sur, de Concepcion, aviones Hawker Hunter de la fuerza aérea insurrecta se preparan para atacar los «blancos» de ese día: destrucción de las antenas de las radioemisoras favorables al gobierno popular, bombardeo del Palacio de La Moneda y de la casa presidencial .</p>
<p>A las <strong>7: 55 el Presidente se dirige al país por primera vez</strong>, desde la Moneda, por las ondas de Radio Corporación, Portales y Magallanes. En esta alocución informa al pueblo sobre el golpe de Estado en marcha, que ha comenzado en el puerto de Valparaíso, pero que a  esa hora aún no se ha extendido a Santiago. Conmina a los trabajadores a ocupar sus sitios de trabajo y a mantener la calma. Allende manifiesta, por primera vez aquella mañana, su decisión de permanecer en el Palacio Presidencial, y desde allí defender su gobierno.</p>
<p>Dado que carece aún de información confiable acerca del número de regimientos o unidades militares con las que podría contar para detener el golpe, el Presidente hace un llamado a las FF. AA., conminándolas a que se mantengan fieles a sus juramentos y que sepan cumplir con su obligación constitucionalmente establecida de defender el gobierno legítimo, en ese momento amenzado.</p>
<p><em>«Les habla el Presidente de la República desde el palacio de La Moneda. Informaciones confirmadas señalan que un sector de la marinería habría aislado Valparaíso y que la ciudad estaría ocupada, lo cual significa un levantamiento en contra del Gobierno, del Gobierno legítimamente constituido, del Gobierno que está amparado por la ley y la voluntad de los ciudadanos.</em></p>
<p><em>En estas circunstancias, llamo, sobre todo a los trabajadores, a que ocupen sus sitios de trabajo, que concurran a sus fábricas, que mantengan la calma y la serenidad. Hasta este momento, en Santiago, no se ha producido ningún movimiento extraordinario de tropas, y según me ha informado el jefe de la guarnición, Santiago estaría acuartelado y normal. En todo caso yo estoy aquí  en el Palacio de Gobierno, y me quedaré aquí defendiendo el gobierno que represento por la voluntad del pueblo. Lo que deseo, esencialmente, es que los trabajadores estén atentos, vigilantes y que eviten provocaciones</em>.</p>
<p><em>Como primera etapa tenemos que ver la respuesta, que espero sea positiva, de los soldados de la Patria, que han jurado defender el régimen establecido, que es expresión de la voluntad ciudadana, y que cumplirán con la doctrina que prestigió a Chile y le prestigia por el profesionalismo de las Fuerzas Armadas. En estas circunstancias, tengo la certeza de que los soldados sabrán cumplir con su obligación. De todas maneras, el pueblo y los trabajadores, fundamentalmente, deben estar movilizados activamente, pero en sus sitios de trabajo, escuchando el llamado que pueda hacerles, y las intrucciones que les dé el Compañero Presidente de la República.»   </em></p>
<p>A las <strong>8: 00 </strong>horas, comienzan a llegar los médicos del equipo de La Moneda, las primeras autoridades de gobierno, así como 18 detectives de Investigaciones, encabezados por el Inspector Juan Seoane, dispuestos a defender al Presidente.(3) En ese momento Valparaíso se encuentra ya bajo el control total de La Marina insurrecta. Siete francotiradores del GAP, comisionados por el Presidente, toman posiciones defensivas en el edificio del Ministerio de Obras Públicas, en la terraza del Banco del Estado, en el Ministerio de Hacienda, y en otros altos edificios que rodean el Palacio.</p>
<p>A las <strong>8: 15 </strong>Allende se dirige al país por segunda vez. Vuelve a informar al pueblo acerca del alzamiento de la Marina en Valparaíso, y que ha dispuesto que tropas del ejército (cuya lealtad al gobierno no ha sido aún confirmada), marchen sobre Valparaíso con el fin de sofocar la insurrección. Y reitera, también, el Presidente, su compromiso de quedarse en La Moneda defendiendo el gobierno popular, y que no entregará el mando hasta haber completado el período de seis años establecido por la Constitución. En último término, solicita al pueblo mantenerse atentos a la espera de sus informaciones e instrucciones:</p>
<p><em>«Trabajadores de Chile, les habla el Presidente de la República. Las noticias que tenemos hasta estos instantes nos revelan la existencia de una insurrección de la Marina en la provincia de Valparaíso. He ordenado que las tropas del Ejército se dirijan a Valparaíso para sofocar este intento golpista. Deben esperar las instrucciones que emanan de la Presidencia. Tengan la seguridad de que el Presidente permanecerá en el palacio de La Moneda defendiendo el gobierno de los trabajadores. Tengan la certeza de que haré respetar la voluntad del pueblo, que me entregara el mando de la nación hasta el 4 noviembre de 1976. Deben permanecer atentos en sus sitios de trabajo a la espera de mis informaciones. Las fuerzas leales respetando el juramento hecho a las autoridades, junto a los trabajadores organizados, aplastarán el golpe fascista que amenaza a la Patria»</em>.</p>
<p>A las <strong>8: 20</strong>, mientras el Presidente habla por radio desde La Moneda, se recibe la llamada del Comandante Sánchez, su edecán aéreo, quien pide comunicarse con él con el fin de transmitirle la propuesta del general Van Schouwen, de que se rinda y acepte el ofrecimiento de un avión Douglas DC 6 que, supuestamente, lo sacaría del país junto con su familia. La respuesta de Allende al general alzado, por medio de su edecán, fue categórica: «<em>Dígale a su general que el Presidente de Chile no se escapa en un avión; que él sepa comportarse como soldado, que yo sabré cumplir como Presidente de la República</em>».</p>
<p><strong>8: 30 </strong>Se transmite por Radio Agricultura la primera proclama de la Junta Militar golpista, que revela la traición de Pinochet y el casi total apoyo de las FF. AA. al golpe cívico-militar. Unidades militares de la Escuela de Infantería de San Bernardo, apoyadas por tanques <em>Sherman M 41 </em>del Regimiento Blindado No. 2, al mando del general Javier Palacios, toman posiciones de combate en torno a La Moneda.</p>
<p><strong>8: 35 </strong>Miria Contreras, la secretaria del Presidente, consigue entrar a La Moneda, mientras su hijo mayor, Enrique Roppert Contreras, y una decena de hombres del GAP armados que intentaban unirse a los sitiados, son detenidos por carabineros apostados frente al edificio de la Intendencia, ubicado en la esquina formada por las calles Morandé y Moneda.</p>
<p>A las <strong>8: 45 </strong>Allende se dirige al país por tercera vez, por las ondas amigas de Radio Corporación.  Esta vez lo hace en inmediata respuesta a la información revelada en la primera proclama golpista, que no ha escuchado, pero cuyo contenido le ha relatado apenas unos minutos antes Joan Garcés. Esto es, que no cuenta con ninguna unidad o regimiento con qué defender su gobierno, porque el apoyo de las FF.AA. al golpe ha sido casi unánime, entre estas el del Ejército, al mando de Pinochet, quien lo ha traicionado.</p>
<p>Es ante este escenario desolador que el Presidente informa al pueblo de la magnitud del Golpe, instruye a los trabajadores y reafirma su decisión de no rendirse ante los militares alzados, a quienes pone en aviso de que solo asesinandole podrán sacarlo de La Moneda:</p>
<p>«<em>Compañeros que me escuchan: la situación es crítica, hacemos frente a un golpe de Estado en el que participan la mayoría de las FF.AA</em>. <em>En esta hora aciaga quiero recordarles algunas de mis palabras. Se las digo con calma, con absoluta tranquilidad: yo no tengo pasta de apóstol ni de Mesías, no tengo vocación de mártir, soy un luchador social que cumple una tarea que el pueblo me ha dado. Pero que entiendan aquellos que quieren retrotraer la historia y desconocer la voluntad mayoritaria de Chile; sin tener carne de mártir no daré un paso atrás. Que lo sepan, que lo oigan, que se les grabe profundamente: dejaré La Moneda cuando se cumpla el mandato que el pueblo me diera, defenderé esta revolución chilena y defenderé el gobierno porque es el  mandato que el pueblo me ha entregado. No tengo otra alternativa. Solo acribillándome a balazos podrán impedir la voluntad que es hacer cumplir el programa del pueblo. Si me asesinan el pueblo seguirá su ruta, seguirá el camino, con la diferencia quizás de que las cosas serán mucho más duras, mucho más violentas, porque será una lección objetiva muy clara para las masas de que esta gente no se detiene ante nada. </em></p>
<p><em>Yo tenía contabilizada esta posibilidad, no la ofrezco ni la facilito. El proceso social no va a desaparecer porque desaparece un dirigente. Podrá demorarse, podrá prolongarse, pero a la postre no podrá detenerse</em>.</p>
<p><em>Compañeros, permanezcan atentos a las informaciones en sus sitios de trabajo, que el Compañero Presidente no abandonará a su pueblo ni su sitio de trabajo. Permaneceré aquí en La Moneda inclusive a costa de mi propia vida»</em>.</p>
<p>Comentario:</p>
<p>La tercera alocución está construida, en parte, con materiales de otras expresiones y discursos anteriores del Presidente. Como habrá advertido el lector, esta comunicación radial se inicia con la frase: «En esta hora aciaga quiero recordarles algunas de mis palabras». Y, en efecto, Allende procede a repetir, textualmente, a continuación, pasajes centrales del discurso que pronunciara en aquel acto masivo en el Estadio Nacional realizado en despedida de Fidel Castro, el día 4 de diciembre de 1971. Esto fue detectado hace ya mucho tiempo por Pierre Kalfon, el afamado escritor, periodista y corresponsal  de <em>Le Monde </em>en Chile.(4)</p>
<p>Sin embargo,  el periodista francés pareciera no haber conseguido establecer el origen de otros pasajes repetidos por el Presidente en esta oportunidad, porque no los identifica ni dice una sola palabra sobre ellos en su bien informado libro. Es curioso que los pasajes a los que nos referimos no hayan sido tomados de un discurso anterior del Presidente, sino de la respuesta que aquél diera a una pregunta que le hiciera Regis Debray,  en el curso de una entrevista filmada en enero de 1971, la que sería posteriormente publicada en varias lenguas bajo el título de: <strong>Allende habla con Debray</strong>.</p>
<p>La pregunta decía así: «Puesto que su rol es el de unificador de los partidos de izquierda, de catalizador de las fuerzas populares, se le ocurre a uno que sus enemigos de fuera y de dentro del país tendrían buenas razones para eliminarlo a Ud. en este momento. Si esto llegara a ocurrir, ¿qué cree Ud. que pasaría?</p>
<p>La respuesta del Presidente Allende al intelectual francés fue la siguiente: <em>«El proceso social no va a desaparecer porque desaparece uno de sus líderes. Podrá demorarse, podrá prolongarse, pero a la postre no podrá detenerse. En el caso de Chile, si me asesinan, el pueblo seguirá su ruta, seguirá su camino, con la diferencia quizás que las cosas serán mucho más duras, mucho más violentas, porque será una lección objetiva muy clara para las masas de que esta gente no se detiene en nada. Y yo tengo contabilizada esa posibilidad, no la ofrezco ni la facilito, pero tampoco vivo con la preocupación de que esto pueda ocurrir».</em>(5)</p>
<p>Es decir, el Presidente ha intercalado, en las líneas finales del extenso párrafo central de su tercera alocución, no sabemos si de memoria o con la ayuda de un texto escrito, su respuesta a la pregunta formulada más de dos años antes en la referida entrevista. Se sabe que Allende tenía una excelente memoria, pero parece difícil que él pudiera haber repetido allí de manera textual aquel pasaje, que calzaba tan bien con la situación que en ese momento enfrentaba.</p>
<p>Cerca de las <strong>8: 45</strong>, las fuerzas de Carabineros a cargo de la protección del Palacio Presidencial, comienzan a retirarse silenciosamente, dejando el viejo edificio y sus defensores enteramente a merced de los ataques golpistas por aire y tierra. En el mismo momento, Tropas al mando del general Palacios, apoyados por tanques  <em>Sherman M 41 </em>toman posiciones de combate en torno a La Moneda.</p>
<p>A las <strong>8: 50 </strong>consigue ingresar a La Moneda Beatriz Allende, luego de haber logrado romper, pistola en mano, una barrera policial. A esa misma hora ha caído en poder de los insurrectos la ciudad de Concepción, «sin haberse disparado un solo tiro».</p>
<p>A las 8:55 se retiran las tanquetas <em>Mowag</em> de Carabineros que se encontraban apostadas frente a La Moneda. Es en aquel instante que el Presidente se asoma brevemente por uno de los balcones del segundo piso del viejo edificio. Varios peatones que en ese momento transitaban por allí , lo ven y aplauden, al tiempo que unos jóvenes vestidos en uniforme escolar le gritan: «Deles duro, Presidente», a lo que éste responde con un breve saludo con la mano.(6)</p>
<p>Poco antes de las <strong>9:00 </strong>Allende recibe a Hernán del Canto, su Ministro del Interior en 1972, el que le transmite el siguiente mensaje: «Presidente, vengo de parte de la dirección del Partido [Socialista] a preguntarle qué hacemos, dónde quiere que estemos». La respuesta de Allende fue cortante: «<em>Yo sé cuál es mi lugar y lo que tengo que hacer. Nunca antes me han pedido mi opinión. ¿Por qué me la piden ahora? Ustedes que tanto han alardeado, deben saber lo que tienen que hacer. Yo he sabido desde el comienzo cuál era mi deber».</em>(7) Luego de lo cual el Presidente da por terminado aquel breve intercambio.</p>
<p>Posteriormente, se reune en su oficina con sus tres edecanes, quienes tratan de convencerlo  de que entregue el mando a los insurrectos. El Comandante Sánchez, edecán aéreo, le vuelve a plantear que debiera abandonar el país en un avión de la Fuerza Aérea. Allende le responde que su ofrecimiento es inútil porque su decisión ya está tomada. Y para demostrar su férrea  determinación, hace como si fuera a dispararse bajo el mentón con su fusil de asalto AKMS, al momento que dice: «<em>este fusil tiene 30 tiros y el último voy a disparármelo así</em>». José Tohá, Isabel Allende y Frida Modak ingresan al Palacio Presidencial ya sitiado. En su segundo bando insurgente los golpistas amenazan al pueblo, advirtiéndole que cualquier acto de sabotaje será castigado con la muerte.</p>
<p><strong>9: 03 </strong>Cuarta alocución presidencial, por Radio Magallanes. Se inicia con dos párrafos que casi siempre son omitidos en sus versiones escritas, de allí que sean muy poco conocidos:</p>
<p>« &#8230; <em>En este bando </em>[Allende se refiere aquí a la proclama golpista que ha sido trasmitida por radio a partir de las 8:30]<em> se insta a renunciar al Presidente de la República. No lo haré. Notifico ante el país la actitud increíble de soldados que faltan a su palabra y a su compromiso. Hago presente mi decisión irrevocable de seguir defendiendo a Chile y su prestigio, en su tradición, en su norma jurídica, en su constitución. Señalo mi voluntad de resistir, con lo que sea, a costa de mi vida, para que quede la  lección que coloque ante la ignominia y la historia a los que tienen la fuerza y no la razón</em>.</p>
<p><em>En este instante señalo como una actitud digna, que aquí está junto a mí el director titular de Carabineros, general José María Sepúlveda</em>&#8230; [en ese mismo momento un Hawker Hunter pasa en vuelo rasante  sobre La Moneda, y su estruendo impide entender lo que dice Allende. Pero luego continúa ] &#8230; <em>y en este instante los aviones pasan sobre La Moneda. Seguramente la van a ametrallar. Nosotros estamos serenos y tranquilos</em>. <em>El holocausto nuestro marcará la infamia de los que traicionan la Patria y el pueblo</em>.(8) [Luego de un breve corte, la alocución continúa con su  parte conocida:</p>
<p>«<em>En estos instantes pasan los aviones</em>. <em>Es posible que nos acribillen. Pero que sepan que aquí estamos, por lo menos con nuestro ejemplo, que en este país hay hombres que saben cumplir con la obligación que tienen</em>. <em>Yo lo haré por mandanto del pueblo y por voluntad consciente de un Presidente que tiene la dignidad del cargo entregado por su pueblo en elecciones libres y democráticas</em>.</p>
<p><em>En nombre de los más sagrados intereses del pueblo, en nombre de la Patria, los llamo a ustedes para decirles que tengan fe. La historia no se detiene ni con la represión ni con el crimen. Esta es una etapa que será superada. Este es un momento duro y difícil; es posible que nos aplasten. Pero el mañana será del pueblo, será de los trabajadores. La humanidad avanza para la conquista de una vida mejor</em>.</p>
<p><em>Pagaré con mi vida la defensa de los principios que son caros a esta patria. Caerá un baldón sobre aquellos que han vulnerado sus compromisos, faltando a su palabra</em>&#8230;[y han] <em>roto la doctrina de las Fuerzas armadas. El pueblo debe estar alerta y vigilante. No debe dejarse provocar ni masacrar, pero también debe defender sus conquistas. Debe defender su derecho a construir con su esfuerzo una vida digna y mejor». </em></p>
<p><strong>Comentario:     </strong></p>
<p>Como lo señalara Pierre Kalfon, los aviones a los que se refiere Allende al recomenzar su cuarta alocución, en realidad no se disponían a bombardear el Palacio Presidencial en ese momento, sino que buscaban atemorizar a los sitiados y, presumiblemente, también, tomar las marcas para el bombardeo que solo se produciría más de tres horas después.</p>
<p>En el primer párrafo de su cuarta alocución, Allende contrapone su conducta ética, asumida conscientemente en cumplimiento de sus deberes como Presidente, y en respeto a la dignidad de su cargo, legítima y democráticamente consagrado por el pueblo chileno, con  la conducta inmoral de los militares alzados que han roto su juramento de respeto a la autoridad civil y a la constitución.</p>
<p>Invocando los intereses del pueblo y de la Patria, Allende proyecta aquí una visión optimista y esperanzadora del futuro de Chile, en la que se destacan su conciencia del carácter pasajero de los hechos de aquel trágico día, y su inquebrantable fe en el pueblo.</p>
<p>Allende continúa, reafirmando su promesa de que defenderá, incluso al precio de su vida, el orden constitucional, y cierra con sus últimas instrucciones a sus partidarios, de que se mantengan vigilantes y no se dejen provocar, ni masacrar, por los militares golpistas.</p>
<p><strong>9: 10 </strong>Últimas palabras del Presidente, conocidas como el «Discurso final», o de «Las grandes Alamedas», las que solo fueron  transmitidas por Radio Magallanes, la única emisora pro- gobiernista que no había sido aún silenciada por los <em>rockets</em> de la fuerza aérea golpista.</p>
<p><em>«Compatriotas</em>:</p>
<p><em>Esta será, seguramente, la última oportunidad en que me pueda dirigir a ustedes. La fuerza aérea ha bombardeado las torres de Radio Portales y de Radio Corporación. Mis palabras no tienen amargura sino decepción y serán ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieran</em>:</p>
<p><em>Soldados de Chile, comandantes en jefe titulares y el almirante Merino, que se autodesignó, el señor Mendoza, general rastrero, que solo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al gobierno y también se [auto] designó director general de Carabineros. Ante estos hechos, solo me cabe decir a los trabajadores: yo no voy a renunciar. Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo y les digo que tengo la certeza que la semilla que entregamos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos no podrá ser segada definitivamente</em>.</p>
<p><em>Tienen la fuerza, podrán avasallarnos pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra, la hacen los pueblos.</em></p>
<p><em>Trabajadores de mi patria:</em></p>
<p><em>Quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que solo fue el intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra de que respetaría la constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes,  quiero que aprovechen la lección. El capital foráneo, el Imperialismo unido a la reacción, creó el clima para que las fuerzas armadas rompieran su tradición, la de Schneider y que reafirmara el comandante Araya, víctimas de mismo sector social que hoy estará en sus casas, esperando con mano ajena reconquistar el poder, para seguir disfrutando de sus grangerías y privilegios</em>.</p>
<p><em>Me dirijo sobre todo a la mujer modesta de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la obrera que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la patria, a los profesionales patriotas, a los que hace días estuvieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios de clase para defender también las ventajas que la sociedad capitalista le dio a unos pocos.</em></p>
<p><em>Me dirijo a la juventud, aquellos que cantaron, entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán  perseguidos porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente en los atentados terroristas,  volando puentes, cortando las líneas férreas, destruyendo los oleoductos y gaseoductos. Frente al silencio de los que tenían la obligación de proceder, estaban comprometidos. La historia los juzgará. Seguramente Radio Magallanes será acallada, y el metal tranquilo de mi voz no llegará a  ustedes. No importa, me seguirán oyendo, por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal a la lealtad de los trabajadores</em>.</p>
<p><em>El pueblo debe defenderse pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.</em></p>
<p><em>Trabajadores de mi patria:</em></p>
<p><em>Tengo fe en Chile y su destino, superarán otros hombre este momento gris y amargo donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo, que más temprano que tarde, abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.</em></p>
<p><em>Viva Chile</em></p>
<p><em>Viva el pueblo</em></p>
<p><em>Vivan los trabajadores.  </em></p>
<p><em>Estas son mis últimas palabras. Tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que por lo menos será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición»</em>.</p>
<p><strong>Comentario:</strong></p>
<p>Este discurso inmortal, enteramente improvisado, el preámbulo de la muerte del Presidente, posee una carácter multifacético, porque contiene una denuncia de la traición de las FF.AA., y sus aliados civiles, apoyados y financiados por el gobierno norteamericano; junto con una protesta moral ante ella, la reafirmación de un compromiso ético con el pueblo chileno, una promesa heroica, un mensaje final de esperanza en el futuro de Chile, un agradecimiento a los trabajadores, y una despedida.</p>
<p>Como todas sus alocuciones de aquel día, el discurso final del Presidente Allende se proyecta simultáneamente en dos planos que se intersectan: uno el directamente político, y el otro el plano moral. Esto se expresa en el uso que se hace allí de una serie de dicotomías éticas sobre las que se estructuran sus alocuciones, a saber: las dicotomías entre lealtad y deslealtad, o entre lealtad y traición, entre dignidad e indignidad, entre razón y fuerza, etc. Es significativo que la palabra y el concepto de lealtad se encontraran, también, en el «Discurso de la Victoria», allí donde Allende dice: «&#8230; <em>el compromiso que yo contraigo ante mi conciencia y ante el pueblo &#8211;actor fundamental de esta victoria&#8211; es ser auténticamente leal en la gran tarea común y colectiva. Lo he dicho: mi único anhelo es ser para ustedes el compañero presidente». </em>Y al cierre de aquel discurso Allende manifestará: <em>«A la lealtad de ustedes responderé con la lealtad de un gobernante del pueblo: con la lealtad del compañero presidente».(</em>9)</p>
<p>Tal como lo muestran su resistencia armada a la insurrección cívico-militar, y su sacrificio final, Allende prefirió morir antes que renunciar a las aspiraciones socialistas que encarnaba como líder máximo del Gobierno popular. Porque en realidad Allende no murió defendiendo la decrépita democracia burguesa chilena, como lo afirmara con justa indignación, aunque erróneamente, Gabriel García Márquez, en un famoso artículo que escribiera pocos días después del Golpe. Puesto que lo que Allende pagó con su vida no fue su defensa de la democracia chilena, a pesar que siempre respetó su legalidad, sino la defensa a ultranza del mandato socialista que el pueblo chileno le había confiado, comprendiendo que su último sacrificio sería interpretado por las generaciones actuales y futuras como una ofrenda a la causa del socialismo chileno, cuyo renacimiento predijo, por medio de la metáfora de las grandes alamedas. Como lo ha señalado certeramente la escritora Alejandra Rojas: «Allende no se pensó a sí mismo como un reformista; su lucha, su muerte, se encuadran en un proyecto cuyo norte fue la abolición del capitalismo. Todos los esfuerzos por hacer un <em>aggiornamento</em> cosmético de su discurso chocan con la contundencia de su palabra».(10)</p>
<p>Según lo hemos argumentado, y demostrado, en varios artículos anteriores publicados en este mismo periódico, el Presidente se comportó en sus últimas horas del modo que lo hizo porque  resistir el Golpe en el viejo edificio de los Presidentes de Chile, no fue para él una decisión de   último minuto, ni tampoco una que le hubiera sido simplemente impuesta por las circunstancias de aquel día, sino la consecuencia de una decisión libre y racionalmente adoptada con mucha anticipación. Porque como ha venido a saberse con posterioridad, Allende había decidido más de un año antes del Golpe, que en caso de ocurrir un alzamiento militar generalizado en contra de su gobierno lo enfrentaría en La Moneda. Que él no haría un llamamiento a sus partidarios civiles para que salieran a las calles a defender el gobierno, y que combatiría hasta el fin. Frase esta última que debe entenderse tanto en el sentido de que pudiera encontrar la muerte en combate, como significando que si esto no llegaba a ocurrir se quitaría la vida, antes que rendirse a los golpistas.(11)</p>
<p>Esta trágica decisión encontraría expresión en cada una de sus alocuciones radiales de aquella mañana, pero especialmente en dos pasajes del «Discurso final». El primero es aquél en el que el Presidente pareciera proyectarse más allá de su muerte inminente y nos entrega una visión profética de la que llegará a ser su propia imagen histórica: «<em>Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa, me seguirán oyendo, siempre estaré junto a ustedes, o a lo menos, mi recuerdo será el de un hombre digno, el de un hombre que fue leal</em>». Es decir, los valores morales por los que Allende quisiera ser recordado después de su muerte son la dignidad y la lealtad. Dignidad en la defensa de su investidura presidencial; dignidad en su valerosa respuesta frente a la traición y la fuerza bruta; lealtad hacia sus principios socialistas, hacia el programa de la Unidad Popular y hacia los trabajadores. Porque fue su profunda dignidad personal la que lo impulsó a elegir la muerte antes de rendirse y entregarse vivo a sus enemigos, sentimiento que en Allende se expresaba en una aguda conciencia de la responsabilidad que conllevaba su doble rol de líder de la Izquierda chilena y de Jefe del Estado.</p>
<p>El segundo lugar en el que se destaca el carácter moral autoconciente de la decisión final de Allende se encuentra en las últimas dos frases de su discurso: «Tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano; tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición», frase en la que se reafirma lo que dijera al comienzo: «Mis palabras&#8230; serán&#8230; el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron&#8230; ». Es decir, Allende es plenamente consciente de que las palabras acusatorias que lanza contra sus enemigos, así como su sacrificio final, serán una lección y un castigo moral que los deslegitimará para siempre ante la faz del mundo y de la historia, como efectivamente ocurrió.</p>
<p>Con su heroica resistencia y muerte en el palacio de La Moneda, el presidente transformó su derrota político-militar en una victoria moral sobre los golpistas, convirtiéndose en el mismo acto en una figura mítica que pareció levantarse desde su tumba secreta para denunciar ante el país y el mundo, los crímenes de la dictadura cívico-militar. La decisión valiente, digna y viril de Allende de no rendirse, ni entregarse vivo a sus enemigos, puso en evidencia al mismo tiempo la bancarrota moral de los generales traidores que, con apoyo extranjero, se revelaron en contra de su gobierno legítimo y constitucional.</p>
<p>Pero aunque no fueran suficientes la valentía y la dignidad del Presidente para derrotar a los golpistas, por obra de la fuerza de los mismos valores que él supo defender con su propia vida, con el paso del tiempo su figura llegó a potenciarse hasta alcanzar la estatura de una especie de nuevo «Padre de la Patria», que junto con haber sido el primer acusador de los crímenes de la dictadura, se transformaría en la encarnación máxima y el símbolo de las luchas populares, tanto de hoy como del futuro de Chile.</p>
<p>Un detalle curioso que, al parecer, ha pasado enteramente inadvertido, es que la metáfora de las «Grandes Alamedas», que cierra su extraordinario discurso, se encuentra ya prefigurada en el así llamado «Discurso de la Victoria», es decir, en aquel que el Presidente electo pronunciara la madrugada del  5 de septiembre de 1970, desde uno de los balcones del antiguo edificio de la Federación de Estudiantes de Chile, situado en en plena Alameda Bernardo O&#8217;Higgins, frente a la Biblioteca Nacional, en uno de cuyos pasajes centrales declara:</p>
<p>«<em>Yo tengo plena fe, en que seremos lo suficientemente fuertes, lo suficientemente serenos y fuertes, para abrir un camino venturoso hacia una vida distinta y mejor. Para empezar a caminar por las <strong>esperanzadas alamedas del socialismo, </strong>que el pueblo de Chile con sus propias manos va a construir</em>».</p>
<p>Según es manifiesto, de <em>las esperanzadas alamedas del socialismo</em>, a <em>las grandes alamedas</em> del socialismo, hay solo un paso. Es la misma metáfora de la sociedad socialista como un amplio camino, como una avenida, por la que transitarán libres los hombres y las mujeres del futuro. Llama la atención que el Presidente haya echado mano aquí, en este que pudiéramos llamar su «Discurso de la derrota», de la misma figura literaria que utilizara tres años antes en su «Discurso de la Victoria». Porque consciente o inconscientemente, la mente del líder debió haber evocado aquellas horas felices  de su triunfo electoral, en total contraste con las horas tristes que antecedieron a su muerte.</p>
<p>Pero hay algo que se echa de menos en este memorable último discurso, y en las alocuciones anteriores de aquel día, es que Allende no haga allí la menor mención a la Unidad Popular, ni a los partidos y organizaciones de la izquierda chilena. Por cierto, no creemos que esto sea algo casual, y no nos cabe la menor duda que tras aquella omisión  se contiene un apenas velado mensaje crítico. Como lo señalara hace ya mucho tiempo Pedro Vuskovic (el primer Ministro de Economía del Gobierno Popular) en su testamento político Allende nos habría dejado «como claves enigmáticas, dos interrogantes no siempre advertidas: 1. «La pregunta de por qué en tales circunstancias, el hombre, el dirigente, que las pronuncia, no olvida referirse a los trabajadores, a la modesta mujer, a la campesina, a la obrera, a la madre, a los profesionales, al obrero, al campesino, al intelectual; pero al mismo tiempo no hace la menor referencia en ningún momento a sus compañeros de dirección política, ni los convoca a ocupar el lugar de dirección que deja. ¡Ni una palabra [sobre ellos] en este discurso fina!. 2. La pregunta de por qué cuando anuncia en su comunicación esperanzadora la apertura de las grandes alamedas del futuro, y expresa su seguridad de que el momento gris y amargo será superado, siente la necesidad de decir quiénes se harán cargo de esa superación: «Vendrán otros hombres&#8230;».(12)</p>
<p>Es decir, Allende omitió, premeditadamente, en cada una de sus cinco alocuciones radiales de aquella mañana toda mención a quienes le fallaron, o lo abandonaron, en los momentos más críticos, esto es, a los partidos de la Izquierda, y entre ellos, por cierto, su propio partido, el Partido Socialista, y a la Unidad Popular. Y para hacer aún más claro el significado de aquella omisión, el Presidente cerrará  su última comunicación con tres inéditos vivas:</p>
<p><em>!Viva Chile!, !Viva el pueblo!, !Vivan los trabajadores! </em></p>
<p>9: 25 Acompañado por el doctor Bartulín, hombres armados del GAP, y el jefe de la escolta presidencial, Capitán José Muñoz, entre otros, Allende procede a inspeccionar La Moneda con el fin de determinar las fortalezas y debilidades de su antiguo edificio ante el inminente ataque militar.(13)</p>
<p><strong>9: 35 </strong>Allende habla por teléfono con el contralmirante Carvajal, quien desde el Ministerio de Defensa lo  presiona a que se rinda bajo amenaza del bombardeo de La Moneda y de la muerte de todos los que allí se encontraban, recibiendo como única respuesta los bien merecidos insultos del Presidente.</p>
<p><strong>9: 40 </strong>Se inicia el «Combate de la Moneda» con una balacera infernal de armas automáticas disparadas por atacantes y defensores.</p>
<p><strong>9: 45  </strong>Tres Tanques Sherman M 41 del regimiento Blindado No 1, comienzan a posicionarse amenazantes en torno a la Moneda.</p>
<p><strong>10: 00 </strong>El Presidente despide a sus edecanes militares. El general Ernesto Baeza, siguiendo instrucciones de los cabecillas del Golpe continúa presionando a Allende para que se rinda y abandone el país en un avión, junto con su familia. Su respuesta: «<em>Ustedes, como generales traidores que son, no conocen a los hombres de honor</em>». Los tanques Sherman, apostados frente a La Moneda, comienzan a disparar contra sus muros, portones y ventanas , siendo respondidos por los sitiados y por los franco-tiradores del GAP, quienes hacen lo mismo contra el edificio del Ministerio de Defensa y la infantería golpista.</p>
<p><strong>10: 04  </strong>Por las ondas de Radio Magallanes se inicia la lectura de una declaración de la Comisión Política del Partido Comunista de Chile ante el Golpe, la que es interrumpida minutos más tarde al ser voladas por la Fuerza Aérea las antenas de dicha emisora.</p>
<p><strong>10: 05 </strong>Allende rechaza un plan, sugerido por algunos de sus colaboradores, que consistía en abrirse paso hasta la calle Morandé en dirección al edificio del Ministerio de Obras Públicas, y desde allí, por estacionamientos subterráneos, escaleras y ascensores, llegar a la calle Bandera, donde los esperarían varios vehículos de escape.</p>
<p><strong>10: 30 </strong>Por Radio Corporación F.M., el diputado socialista Erick Schnake hace un desesperado llamado público a los partidarios del gobierno a marchar al centro de Santiago en defensa del Gobierno Popular, que muy pocos escucharon.</p>
<p><strong>10: 35 </strong>Por cadena nacional de radios se da lectura al Bando No. 5: «A las 10:30 Salvador Allende ha sido conminado a rendirse, y ante su negativa se ha dado comienzo a un ataque terrestre y aéreo contra La Moneda. Acción que ha tenido por objeto evitar el derramamiento de sangre».</p>
<p><strong>10: 45 </strong>Los ministros Almeyda, Briones,  José Toha y Flores se reúnen con el Presidente y le piden entregarse y salvar su vida, sin conseguir cambiar su decisión de no entregarse ni rendirse a sus enemigos. Allende exige a todas las mujeres que allí se encontraban, entre ellas sus dos hijas Beatriz e Isabel, que abandonen el Palacio antes de que se inicie el bombardeo, anunciado por los golpista para las 11 de la mañana, pero que terminará retrasándose hasta casi el medio día. Allende demanda a los jefes golpistas que permitan salir del edificio a seis mujeres.</p>
<p><strong>10:47  </strong>Responden los alzados: «las mujeres tienen 3 minutos para salir de La Moneda,  después de los cuales comenzará el bombardeo aéreo». Momentos más tarde Beatriz e Isabel Allende, Verónica Ahumada, Cecilia Tormo, Frida Modak y Nancy Julien, abandonan La Moneda, mientras la <em>Payita</em> se oculta en su interior. Los golpistas no cumplen su palabra y el grupo de mujeres se ven obligadas a salir a la calle en medio de la balacera.</p>
<p><strong>10: 50 </strong>Por el teléfono Allende recibe indignado la noticia, de boca de Alfredo Joignant, Director de la Policía de Investigaciones, de que éste le ha entregado el mando de la institución a un funcionario subalterno. Con ello se desvaneció la última esperanza del Presidente de poder contar al menos con un cuerpo armado para defender su gobierno.</p>
<p><strong>11: 00 </strong>Por medio del bando No.7 la Junta Militar anuncia que ha sido declarado el Estado de Sitio y que a partir de las 18 horas regirá el toque de queda en todo el territorio nacional. Mientras tanto, continúa el intercambio de disparos entre atacantes y defensores de La Moneda.</p>
<p><strong>11: 30 </strong>Reunido en la industria Sumar el Comité Político de la Unidad Popular acuerda no ofrecer resistencia al Golpe.</p>
<p><strong>11: 55 </strong>Se inicia el bombardeo de La Moneda por los aviones Hawker Hunter de la fuerza aérea insurrecta. El edificio patrimonial más importante del país, que albergó a 23 presidentes de la República, es incendiado y destruido casi en su totalidad. Los responsables directos de esta bárbara acción: los pilotos chilenos <strong>Ernesto Amador González Yarra</strong>, y <strong>Fernado Rojas Vender</strong><strong>, </strong>el último de los cuales llegará a ser Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea  bajo la «<em>democracia tutelada»</em>. Su autor intelectual: el Comandante en Jefe de la FACH bajo Allende, quien llegara a ser uno de los cuatro miembros de la Junta Militar: el general <strong>Gustavo Leigh Guzmán</strong>.(14)</p>
<p>Simultáneamente con el bombardeo de La Moneda, aviones Hawker Hunter y helicópteros artillados Bell UH-1H de la fuerza aérea golpista atacan la residencia presidencial de Tomás Moro 200, en la que aún se encontraba doña Tencha Bussi, protegida por algunos hombres del GAP, quienes repelen el ataque con fuego de ametralladoras.</p>
<p>Los responsables directos y ejecutores de este cobarde ataque fueron los pilotos <strong>Eitel Von Mühlenbrock</strong> y <strong>Gustavo Leight Yates</strong>. El último de los cuales lanzará, por pura impericia, un <em>rocket</em> sobre el edificio del Hospital de la Fuerza Aerea, situado cerca de la calle Tomás Moro,  provocando su incendio. La casa presidencial será posteriormente allanada por tropas de la Escuela Militar, y saqueada conjuntamente por éstos y por una turba de vecinos, los que  robarán la mayoría de sus pertenencias.</p>
<p><strong>12: 15 </strong>Finalizado el bombardeo aéreo de La Moneda, las fuerzas golpistas reinician el ataque con la infantería y los tanques <em>Sherman M 41</em>. En un cuarto del subterráneo del Palacio se dispara en la sien con una pistola ametralladora UZI el periodista,  gran amigo, y asesor del Presidente, Augusto Olivares Becerra. Será inútilmente socorrido por el doctor Arturo Jirón, en cuyos brazos fallecerá luego de algunos minutos de agonía. El Presidente Allende, muy afectado, pide un minuto de silencio en su homenaje.</p>
<p><strong>12: 20 </strong>Helicópteros Bell de la Fuerza Aérea golpista lanzan bombas lacrimógenas al interior del Palacio, aprovechando  los forados dejados en sus techos por los rockets disparados desde los aviones Hawker Hunter.</p>
<p><strong>12: 45 </strong>Un nuevo bando militar notifica al país que «a partir de ese instante se prohíbe toda circulación de personas en las calles».</p>
<p><strong>13: 00 </strong>Continúa el combate en La Moneda ardiendo. Fernando Flores, Osvaldo Puccio e hijo, y Daniel Vergara, salen en dirección al Ministerio de Defensa con el fin de parlamentar con los generales golpistas, donde no serán escuchados, sino tomados inmediatamente prisioneros.</p>
<p><strong>13: 15 </strong>Allende, veinte miembros del GAP y diecisiete detectives, logran contener por más de dos horas el masivo ataque golpista, disparando desde las ventanas de La Moneda con sus fusiles de asalto, lanzacohetes RPG y otras armas automáticas.</p>
<p><strong>13: 30 </strong>Fuerzas militares atacantes ingresan a la planta baja del Palacio Presidencial.</p>
<p><strong>13: 40 </strong>El Presidente comprende a estas alturas que la resistencia es inútil y que no puede continuar si es que ha de evitarse una masacre. Convoca a una reunión en el segundo piso con el propósito de convencer a sus compañeros de que depongan las armas.</p>
<p><strong>13: 50 </strong>Allende organiza el desarme y la ordenada rendición de sus colaboradores, quienes en una fila, con la <em>Payita</em> al frente, bajan al primer piso del viejo edificio por la escalera de caracol que conduce directamente a la puerta de Morandé 80.</p>
<p><strong>13: 55 </strong>Al momento de salir por la puerta de calle Morandé el último grupo de defensores de La Moneda, ingresan al lugar las fuerzas golpistas atacantes de la Escuela de Infantería de San Bernardo.</p>
<p><strong>14: 00 </strong>Luego de más de cinco horas de desigual combate, el Presidente se quita la vida en el Salón Independencia. Desde la puerta semiabierta de su despacho, los doctores Patricio Guijón y José Quiroga presencian el violento alzamiento del cuerpo de Allende, provocado por efecto de uno o más disparos. (15)</p>
<p><strong>14: 25 </strong>Por medio de una cadena de emisoras, los jefes golpistas informan que la situación en todo el país se encuentra absolutamente controlada por las Fuerzas Armadas. «Al renacer en esta primavera una nueva esperanza para la Patria, expresamos nuestra petición a la ciudadanía de que manifieste su adhesión a la chilenidad colocando el emblema patrio en el frontis de sus casas».</p>
<p><strong>14: 30 </strong>Al salir por la puerta de Morandé 80, los sobrevivientes de la «Batalla de La Moneda» son brutalmente golpeados por los soldados golpistas, lanzados al suelo y amenazados de que serán aplastados por uno de los tanques <em>Sherman,</em> que en ese momento se desplazaba por el costado oriente del viejo edificio, si los francotiradores del GAP no dejan de disparar.</p>
<p><strong>14: 35 </strong>Se da lectura por radio al Bando No. 10 en el que se les ordena a 66 civiles entregarse en el edificio del Ministerio de Defensa antes de las 16: 30 horas. Entre ellos se encuentran seis mujeres, los más connotados políticos de los diferentes partidos de la Unidad Popular, y los más altos dirigentes del MIR.</p>
<p><strong>15: 35 </strong>Más de dos horas y media después del bombardeo aéreo de La Moneda, recién pueden ingresar allí  los primeros voluntarios del Cuerpo de Bomberos, impedidos de hacer su tarea por una orden expresa de Pinochet de que se dejara quemar el viejo edificio. La total extinción de los fuegos que seguirán ardiendo en sus escombros solo se logrará el día viernes 14, después de casi tres días de intenso trabajo de varias compañías de bomberos de Santiago. (16)</p>
<p><strong>16: 00 </strong>A través del sistema de radio del Ejército se escucha la voz del general Gustavo Leigh: «Es necesario que las estaciones de radio repitan insistentemente que por cada miembro de las FF.AA. que sea víctima de un atentado se fusilarán de inmediato cinco prisioneros marxistas». Se inicia la evacuación de los «prisioneros» de La Moneda, quienes son introducidos  a punta de culatazos en dos buses de la Armada que los conducirán al Regimiento Tacna. La mayoría de ellos serán torturados y posteriormente asesinados en Peldehue. (Véase sus nombres en la nota No.3)</p>
<p><strong>16: 30  </strong>Ingresan a La Moneda siete detectives de la Brigada de Homicidios, con el propósito de realizar un peritaje forense de los restos de Presidente y del lugar de su muerte. Los peritos de la BH serán posteriormente relevados por personal de la Policía Técnica de Investigaciones.</p>
<p><strong>17: 10  </strong><strong>En</strong> una camilla de lona y cubiertos con una manta de La Ligua, los restos del Presidente Allende son sacados de La Moneda por la puerta de Morandé 80,  por bomberos y soldados, e introducidos en una ambulancia del Hospital Militar.</p>
<p><strong>17: 30 </strong>El cuerpo sin vida del Presidente Allende llega al Hospital MiIitar.</p>
<p>18: 00 Se inicia el toque de queda en todo el país.</p>
<p><strong>21: 50 </strong>Se transmite por La Televisión el bombardeo e incendio de La Moneda.</p>
<p><strong>22: 00  </strong>En el Pabellón de Otorrinolaringología del Hospital Militar se da comienzo al examen <em>post mortum </em>de los restos de Allende, ordenado por Pinochet, en presencia de numerosos oficiales curiosos. Los informes forenses y balísticos, así como las conclusiones de dicho examen, no serán nunca reveladas por los golpistas. Recién en el 2002, es decir, 29 años después del Golpe, estos documentos serán sacados a la luz por la periodista Mónica González, como anexos a su documentado libro sobre el Golpe.</p>
<p><strong>12 de septiembre</strong>.</p>
<p><strong>7: 00 </strong>El Comandante Sánchez es convocado al Ministerio de Defensa, donde se le ordena acompañar a Hortensia Bussi al entierro secreto de los restos del Presidente.</p>
<p><strong>10: 00 </strong>Los restos mortales de Allende son embarcados en un avión DC 3 de la Fuerza Aérea, en el que también viajan Tencha Bussi y el Comandante Sánchez, con rumbo a la Base Aeréa de Quintero.</p>
<p><strong>12: 05 </strong>El avión aterriza en la base de Quintero.</p>
<p><strong>12: 25  </strong>El vehículo que transporta el ataúd, seguido por un pequeño cortejo, ingresan al Cementerio Santa Inés de Viña del Mar, que se encontraba rodeado de militares armados y en actitud vigilante.</p>
<p><strong>12: 30  </strong>Se realiza el entierro secreto del Presidente en el mausoleo de la familia Grove. Solo se encuentran presentes <em>Tencha</em> Bussi, Laura Allende, Eduardo, Patricio y Jaime Grove, además del edecán presidencial, y un gran número de soldados armados.</p>
<p><strong>13: 00 </strong>La Junta informa escuetamente al país, por cadena radial, que el Presidente Allende se ha suicidado, y que sus restos serían enterrados en una supuesta «ceremonia privada».</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Notas. </strong></p>
<ol>
<li>Organizar una cronología no es tarea fácil. En primer lugar porque toda cronología se hace, necesariamente, desde un cierto «punto de vista», a partir del cual se selecciona, de manera consciente, o inconsciente, la información disponible acerca de cada unas de las fechas y horas en que tuvieron lugar los hechos o acontecimientos allí relatados. En segundo lugar, porque los datos o la información que constituyen la «materia prima» de una cronología, así como la hora en que ellos tuvieron lugar, a veces no quedaron registrados, no son confiables, o constituyen simples estimaciones, hechas por diversos testigos, cercanos o remotos, los que no siempre coinciden. Por ejemplo, en lo que se refiere a la hora de inicio del bombardeo aéreo de La Moneda, el periodista Carlos Jorquera, quien se encontraba dentro del Palacio en el momento en que los aviones <em>Hawker Hunter </em>de la fuerza aérea golpista lanzan los primeros <em>rockets</em> sobre el viejo edificio, indica las 11: 52 como el momento en que esto ocurre. Por su parte, el casi siempre bien informado corresponsal del periódico francés <em>Le Monde</em>, Pierre Kalfon, sostiene que ello tuvo lugar a las 11:58 de la mañana. Mientras que general golpista Mario López Tobar, quien comandó el ataque, afirma que este comenzó poco antes de las 11:30. ¿A quién debemos creerle?.</li>
</ol>
<p>La única forma de poder resolver este tipo de incógnitas es contrastar aquellas horas con las que se indican en cronologías hechas por otros testigos, periodistas, o estudiosos del Golpe del 11 de  septiembre, de manera de poder determinar cuál sería la hora más probable en que comenzó el bombardeo de La Moneda. En este caso he recurrido a un artículo de primera plana del diario <em>La Tercera, </em>del 13 de septiembre de 1973 (disponible en Internet), sin nombre del autor, cuyo título es: «<em>15 minutos duró el bombardeo de La Moneda</em>», sin duda escrito por un periodista que fue testigo presencial de los hechos, que allí son descritos con lujo de detalles. De acuerdo con esta fuente, el bombardeo se inició a las 11: 55 horas y terminó a las 12:15 horas, lo que pone al descubierto el error cometido por su propio autor en el título del artículo, porque, si se suma bien, entre la hora de inicio y el fin del bombardeo, no habrían transcurrido 15 minutos, sino 20.</p>
<p>Pero incluso el método utilizado más arriba no es siempre enteramente confiable, porque a veces podría ocurrir que la totalidad de las horas indicadas en las cronologías existentes fueran inexactas, o incorrectas. De allí que no se pueda exigir de esta, ni de ninguna otra cronología, que  sea más exacta que lo que permite la «materia prima» a partir de la cual se ha organizado.</p>
<ol start="2">
<li>Véase: Hermes H. Benítez, «<em>Historia y ficción. La universal confusión acerca del fusil AK del Presidente Allende</em>», <em>piensachile</em>.<em>com</em>, 18 de abril de 2015.</li>
<li>Aquel día llegaron a La Moneda un total de <strong>109</strong> personas, entre funcionarios de gobierno, periodistas y asesores, ministros, médicos, las dos hijas del Presidente, miembros de la Secretaría de la Presidencia, los edecanes militares, carabineros, detectives y miembros del GAP, la fiel escolta personal de Allende. En el curso de la mañana varias de estas personas debieron salir  del Palacio Presidencial, por decisión personal o por petición de aquél; algunas para cumplir tareas de denuncia en el extranjero, como es el caso de Joan Garcés, otras, como Beatriz e Isabel Allende, junto con Verónica Ahumada, y Nancy Jullien, debieron abandonar La Moneda por exigencia de Allende, ante la inminencia del bombardeo de su antiguo edificio por la aviación golpista. Finalmente, se quedaron allí , soportando el bombardeo aéreo, defendiendo al Presidente y su gobierno, un total de <strong>61</strong> personas, de las cuales <strong>20</strong> eran miembros del GAP, <strong>17</strong> detectives, <strong>9</strong> médicos, y <strong>15</strong> asesores y funcionarios.</li>
</ol>
<p>El primer mártir de la «Batalla de la Moneda» fue el periodista René Olivares Becerra, que se quitó la vida luego del bombardeo aéreo. No deja de sorprender a este autor que hasta el momento no exista en Santiago, ni en ninguna otra ciudad de Chile, una placa o monumento en honor y recuerdo de este fiel amigo de Allende.</p>
<p>En lo referente a la suerte de los <strong>20</strong> miembros del GAP que combatieron en La Moneda, solo cuatro de ellos salvaron con vida, mientras que <strong>16 </strong>fueron cobardemente asesinados por los milicos fascistas. Sus nombres son<em>: Antonio Aguirre (29 ), Oscar Avilés (28) años de edad), Manuel Castro (23), Sergio Contreras (40), José Freire (20), Daniel Gutiérrez (25), Reinaldo Lagos (21) , Juan José Montiglio (24), Julio Moreno (24), Osvaldo Ramos(22), Luis Rodríguez (26), Jaime Sotelo (33), Julio Tapia (24), Daniel Urrutia (21), Enrique Valladares (23), y Alejandro Vargas (23). </em>El segundo de esta lista, es decir, <em>Oscar Avilés</em>, en realidad no era miembro del GAP<em>, sino un </em> obrero municipal que por puro valor, dignidad y consecuencia ingresó aquella mañana al Palacio Presidencial para defender con las armas al  Presidente y su gobierno, lo que pagaría con su sangre y vida. Avilés fue póstumamente honrado por los sobrevivientes de la escolta del Presidente, al ser declarado «Miembro Honorario del  GAP», en justo reconocimiento a su valor, lealtad y sacrificio final. Sobre este auténtico héroe popular, véase el anexo No. 6 de mi libro: <strong><a href="http://piensachile.com/2010/01/oscar-avilacs-jofrac-un-autacntico-hacroe-popular/">Las muertes de Salvador Allende</a></strong>, tantas veces citado.</p>
<p>Los nombres de aquellos <strong>11</strong> GAPs que intentaron ingresar al Palacio sitiado junto con la Payita, la mañana del Golpe, con el fin de unirse a sus defensores, pero que fueron apresados por carabineros, son los siguientes: <em>Domingo Blanco Tarrés (21 años de edad), José Carreño Calderón (19), Carlos Cruz Zabala (30), Pedro Garcés Portigliani (20), Luis Gamboa Pizarro (19), Gonzalo Jorquera Leyton (27), Oscar Marambio Araya (20), Jorge Orrego González (29), Williams Ramírez Barría (23)</em>, <em>Edmundo Montero Salazar (25), y Enrique Roppert Contreras, </em>el hijo mayor de la <em>Payita</em>, (21). Ninguno de ellos salvó con vida; de 7 de ellos se sabe que fueron asesinados en Peldehue, y los 4 restantes se encuentran desaparecidos.</p>
<p>Afortunadamente, ninguno de los funcionarios de Investigaciones resultó muerto, porque los golpistas reconocieron que ellos, como miembros de un cuerpo armado del Estado, habían actuado aquel día en cumplimiento de actos de servicio.</p>
<p>En cuanto a los 9 médicos de La Moneda, 8 sobrevivieron, y varios de ellos han contribuido o participado en libros testimoniales, además de hacer declaraciones que han aportado una serie de importantes detalles acerca de los hechos ocurridos el 11 de septiembre en La Moneda. Me he preguntado muchas veces, ¿cuál habría sido la suerte de aquellos médicos en el momento de ser detenidos, si el ataque al Palacio no hubiera sido comandado por el general Javier Palacios, sino por un fascista fanático y genocida como el general Arellano Stark?</p>
<p>Sin embargo, otros dos médicos no tuvieron la misma suerte: el doctor <em>Eduardo Paredes</em>, que había sido Director de Investigaciones bajo Allende, fue torturado y asesinado en Peldehue. Corrió la misma suerte el psiquiatra, doctor <em>Enrique París</em>, que también se quedó en el Palacio, por su propia voluntad, aunque no formaba parte del equipo de los 9 médicos antes referidos, sino que era asesor de Educación Superior de la Presidencia.</p>
<p>En lo referente a los 7 asesores, o funcionarios del gobierno, es decir: <em>Jaime Barrios, Daniel Escobar, Enrique Huerta, Claudio Jimeno, Jorge Klein, Ricardo Pincheira y Arsenio Pupin</em>, fueron detenidos en La Moneda, y llevados en camiones al Regimiento Tacna, donde se los torturó y vejó en repetidas oportunidades. Posteriormente todos ellos serían conducidos a la base militar de  Peldehue, en Colina, donde fueron fusilados el día 13 de septiembre.</p>
<ol start="4">
<li>Pierre Kalfon<strong>, Allende Chili : 1970-1973, Chronique</strong>, pág. 265.</li>
<li><strong>Allende habla con Debray</strong>, <em>Punto Final</em>, Año V &#8211; 16 de marzo de 1971 &#8211; No. 126, pág. 44.</li>
<li>Véase: Hermes H. Benítez, «<em>Las últimas fotos de Allende con vida</em>», <em>piensachile.com</em>, 25 de junio de 2007. Una versión corregida y actualizada de este artículo puede encontrarse entre las páginas 101 y 108 de mi libro <strong>Pensando a Allende</strong>, que corresponde allí a su capítulo 12.</li>
<li>El militante socialista Hernán del Canto, había ocupado el cargo de Secretario General de la Central Única de Trabajadores (CUT), y fue Ministro del Interior del Presidente Allende.</li>
<li>Me apoyo aquí en el artículo de Marco J. Vargas, titulado: «<em>Últimos discursos del Presidente Allende</em>», <em>piensachile.com</em>, 10 de septiembre de 2015.</li>
<li>Véase: <em>Discurso de la Victoria </em>en: Alejandro Witker(editor), <strong>Salvador Allende. 1908-1973</strong>. <strong>Prócer de la liberación nacional</strong>, págs. 105 y 110.</li>
<li>Alejandra Rojas, <em>et al</em>., <strong>Salvador Allende. Una época en Blanco y Negro</strong>, pág. 223.</li>
<li>Véase: Hermes H. Benítez, «<em>El temple moral del Presidente Allende», piensachile.com</em>, 6 de septiembre de 2013.</li>
<li>Véase: Pedro Vuskovic, <strong>Una sola lucha</strong>, pág. 80. Pedro Vuskovic Bravo nació en 1924, en la ciudad de Antofagasta, después del Golpe emigró a la Ciudad de México, donde falleció en 1993. Militante socialista, fue autor del plan económico implementado por el gobierno de Allende, del cual fuera Ministro de Economía, Fomento y Reconstrucción, entre el 3 de noviembre de 1970 y el 17 de junio de 1972.</li>
<li>Discrepo aquí de la hora indicada por Marcos Vargas en la cronología incluida en su artículo antes citado. Al dejar una separación de solo 6 minutos entre el comienzo del Discurso Final (9:10) y la inspección de La Moneda (9:16), Vargas parece no advertir que como el discurso demoró 6 minutos y 25 segundos (consúltese <em>Youtube</em>), Allende no habría tenido ni siquiera el tiempo mínimo necesario para reunir a su gente y salir a recorrer el Palacio.</li>
<li>Véase, Hermes H. Benítez, «<a href="http://piensachile.com/2014/05/quienes-fueron-los-pilotos-golpistas-que-bombardearon-la-moneda-el-11-de-septiembre/">¿<em>Quiénes fueron los pilotos golpistas que bombardearon La Moneda el 11 de septiembre</em>?</a>» <em>El Clarín de Chile</em>, 24 de mayo de 2011. En un artículo publicado en <em>El Mostrador</em> del día 6 de julio de 2011, bajo el título de «<em>Estos pilotos bombardearon La Moneda</em>», el escritor y biógrafo de Allende, Eduardo Labarca, coincide casi enteramente con- migo en los nombres de los pilotos golpistas de la FACH.</li>
</ol>
<p>En la historia de Latinoamérica La Moneda no ha sido el primer, o único, palacio presidencial bombardeado por la fuerza aérea de su propio país. La mañana del 16 de junio de 1955 la Fuerza Aérea Argentina cañoneó y bombardeó la casa de gobierno. Como lo relata un testigo de los hechos: «La primera ola de aviones giró justo sobre nuestras cabezas, y continuó avanzando entre Rivadavia y la Avenida de Mayo, mientras sus cañones disparaban sobre la Casa Rosada. Pudimos ver otros aviones volando sobre el Río de la Plata, lanzados en picada sobre la Plaza  descargando sus bombas. Fue un ataque criminal sobre calles atiborradas de autos y peatones, jubilados alimentando las palomas en la plaza, y niños jugando sobre el pasto. Hombres y mujeres escaparon aterrorizados, arrastrando sus niños, tratando de escapar del epicentro del crimen. Justo al volver al hostal, a escuchar la radio, un segundo escuadrón algo más pequeño  apareció y reinició el ataque. Ya sobre el techo del hostal pudimos ver la batalla en su pleno desarrollo. Pero ahora el ejército leal al Presidente había instalado cañones antiaéreos y estaba contestando el fuego. &#8230; Un par de horas más tarde, un tercer grupo de aviones rezagados, tres aviones caza viniendo del oeste, volvieron a bombardear sus tres blancos, antes de volar sobre el río, en dirección a Montevideo. &#8230; Nunca supimos cuanta gente murió en aquel ataque, aunque fueron cientos». Ciro Bustos. <strong>Che wants to see you</strong>, págs 9 y 10.</p>
<ol start="15">
<li>Véase, especialmente, el epílogo de mi libro <strong>Las muertes de Salvador Allende, </strong>antes citado<strong>.</strong></li>
<li>Véase: Patricia Verdugo, <strong>Interferencia secreta. 11 de septiembre de 1973</strong>, pág. 143.</li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Escritos citados y consultados</strong>:</p>
<p><strong>Allende habla con Debray</strong>, Santiago, <em>Punto Final</em>, Año V &#8211; 16 de marzo de 1971 &#8211; No. 126. La versión en inglés lleva por título: Régis Debray. <strong>The Chilean Revolution. </strong>Conversations with Allende. New York: Pantheon Books, 1971.</p>
<p><strong>Allende. Cien Miradas</strong>, Documento Especial, <em>La Nación</em>, 2008.</p>
<p>Mario Amorós, <strong>Compañero Presidente. Salvador Allende, una vida por la democracia y el socialismo, </strong>Valencia, Universitat de Valencia, 2008.</p>
<p>Jorge Arrate, Eduardo Rojas, <strong>Memoria de la Izquierda Chilena</strong>, Tomo II (1970-2000), Santiago, Javier Vergara Editor/Grupo Z, 2003.</p>
<p>Hermes H. Benítez, «<em><a href="http://piensachile.com/2006/09/comentarios-acerca-del-qdiscurso-finalq-de-allende-el-11-de-septiembre-de-1973/">Comentario acerca del discurso final de Allende</a></em>», <em>piensachile.com</em>, 11 de septiembre de 2006.</p>
<p>, <strong>Las muertes de Salvador Allende</strong>, Santiago, Ril editores, 2009.</p>
<p>, <strong>Pensando a Allende</strong>. Escritos interpretativos y de investigación, Santiago,</p>
<p>Ril editores, 2013.</p>
<p>, «<em><a href="http://piensachile.com/2013/09/el-temple-moral-del-presidente-allende/">El temple moral del Presidente Allende</a>»</em>, <em>piensachile.com</em>, 6 de septiembre de 2013.</p>
<p>, «<em><a href="http://piensachile.com/2015/04/historia-y-ficcion-la-universal-confusion-acerca-del-fusil-ak-del-presidente-allende/">Historia y ficción. La Universal confusión acerca del fusil AK del Presidente Allende</a></em>», <em>piensachile.com</em>, 18 de abril del 2015.</p>
<p>Ciro Bustos, <strong>Che wants to see you</strong>, The Untold Story of Che Guevara, New York: Verso, 2013. Primera edición: <strong>El Che quiere verte</strong>, Javier Vergara editor, 2007.</p>
<p>Ascanio Cavallo y Margarita Serrano, <strong>Golpe. 11 de Septiembre de 1973</strong>, Santiago, Aguilar Chilena de Ediciones, 2003. En una de sus páginas se nos recuerda que para Eduardo Frei Montalva  el Golpe, habría sido «necesario e inevitable». Véase: págs. 121 y 184.</p>
<p>Nathaniel Davis, <strong>The Last Two Years of Salvador Allende</strong>, Ithaca: Cornell University Press, 1985. Hay una edición castellana de Plaza y Janés: <strong>Los últimos dos años de Salvador Allende, </strong>1986.</p>
<p>Joan E. Garcés, <strong>Allende y la experiencia chilena. Las armas de la política</strong>, Santiago, Ediciones BAT, 1990.</p>
<p>Manuel Antonio Garretón, «<em>Drama y legado de Salvador Allende</em>», Revista <em>Mensaje</em>, No. 322, septiembre 1983.</p>
<p>Ignacio González Camus, <strong>El día en que murió Allende</strong>, Santiago, CESOC, Ediciones Chile y América, 1988.</p>
<p>Mónica González<strong>, Chile. La conjura. Los mil y un días del Golpe</strong>, Santiago, Ediciones B, 2000.</p>
<p>Pierre Kalfon, <strong>Allende. Chili: 1970-1973, </strong>Chronique, Biarritz, Atlantica, 1998. Existe una edición castellana, de la Editorial Foca, de este importante libro.</p>
<p>Eduardo Labarca, <strong>Salvador Allende. Biografía sentimental</strong>. Edición ampliada y definitiva, Santiago, Catalonia, 2014.</p>
<p>Gonzalo Martínez Corbalá, <strong>Instantes de Decisión, Chile 1972-1973</strong>. Grijalbo, México D.F., 1998.</p>
<p>General(R) Mario López Tobar<strong>, El 11 en la mira de un Hawker Hunter</strong>. Las Operaciones y blancos aéreos de septiembre de 1973, Santiago, Editorial Sudamericana, 1999.</p>
<p>Tomás Moulian<strong>, Conversación interrumpida con Allende</strong>, LOM Editores/Universidad ARCIS, s/f. Estimamos que este iluminador libro debe haber sido publicado en 1998.</p>
<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.., «<em>Compañero presidente Salvador Allende</em>», <em>Le Monde Diplomatique</em>, Sept. 2003, págs. 6 y 7.</p>
<p>Patricio Quiroga Z., <strong>Compañeros. El GAP: la escolta de Allende</strong>, Santiago, Aguilar Chilena de Ediciones, 2001.</p>
<p>Alejandra Rojas, <strong>Una época en blanco y negro </strong>(Edición de Fernando García y Oscar Soto),  El País/Aguilar, Buenos Aires, 1998.</p>
<p>Paz Rojas, Viviana Uribe, <em>et al</em>, <strong>Páginas en blanco. El 11 de septiembre en La Moneda</strong>, Santiago de Chile, Ediciones B, 2001.</p>
<p>Oscar Soto G., <strong>El último día de Salvador Allende</strong>, Santiago, Aguilar chilena de Ediciones, 1999.</p>
<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;., <strong>Allende en el recuerdo</strong>, Madrid, Sílex ediciones, 2013.</p>
<p>Marcos J. Vargas, «<em>Ultimos discursos del Presidente Allende</em>»,<em> piensachile,</em> 10 de septiembre de 2015.</p>
<p>Diana Veneros, <strong>Allende. Un ensayo psicobiográfico</strong>, Santiago, Editorial Sudamericana, 2003.</p>
<p>Patricia Verdugo, <strong>Allende. Cómo la Casa Blanca provocó su muerte</strong>, Santiago, Catalonia, 2003.</p>
<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;, <strong>Interferencia secreta, 11 de septiembre de 1973</strong>, Santiago, Editorial Sudameri- cana Chilena, 1998.</p>
<p>José M. Vergara, Florencia Varas, <strong>Coup! </strong><strong>Allende&#8217;s Last Day</strong>, New York, Stein and Day, Publishers, 1975. Fue publicado originalmente en Castellano.</p>
<p>Pedro Vuskovic, <strong>Una sola lucha</strong>, México D.F., Editorial Nuestro Tiempo, 1978.</p>
<p>Alejandro Witker (Editor), <strong>Salvador Allende 1908-1973. Prócer de la Liberación Nacional</strong>, México, D. F., Universidad Nacional Autónoma de México, 1980.</p>
<p><strong>Videos</strong></p>
<p>Patricio Henríquez, Documental: <strong><a href="https://www.youtube.com/watch?v=MI2jySDAkyU">El Ultimo combate de Salvador Allende</a>, </strong><em>Le Monde Diplomatique</em>, Macumba, 1998, <strong> </strong>VHS<strong>. </strong></p>
<p>Patricio Guzmán, Documental: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=n_XU4cguZAA"><strong>Salvador Allende. La caída de un Presidente</strong></a>, 2004, DVD.</p>
<p><a href="https://www.youtube.com/watch?v=CnpGiOiXmBs"><strong>Fuego Cruzado, Historia de un incendio realizado</strong></a>, Youtube CA, CBS.</p>
<p><a href="https://www.youtube.com/watch?v=K3W8qJegLS0"><strong>El 11 íntimo, Bomberos y el incendio en La Moneda</strong></a>, You tube CA, CBS</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2016/09/10/me-seguiran-oyendo/">«Me seguirán oyendo»</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2016/09/10/me-seguiran-oyendo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Rol de la Democracia Cristiana en la gestación, consumación y afianzamiento del golpe militar de 1973</title>
		<link>https://piensachile.com/2016/09/10/rol-la-democracia-cristiana-la-gestacion-consumacion-afianzamiento-del-golpe-militar-1973/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2016/09/10/rol-la-democracia-cristiana-la-gestacion-consumacion-afianzamiento-del-golpe-militar-1973/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 10 Sep 2016 23:12:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia - Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[11 de septiembre de 1973]]></category>
		<category><![CDATA[andres zaldivar]]></category>
		<category><![CDATA[bernardo leighton]]></category>
		<category><![CDATA[deomocracia cristiana]]></category>
		<category><![CDATA[eduardo frei]]></category>
		<category><![CDATA[general carlos prats]]></category>
		<category><![CDATA[golpe civico militar]]></category>
		<category><![CDATA[manuel acuña asenjo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=30544</guid>

					<description><![CDATA[<p>El juicio de la historia es implacable: es muy difícil negar realidades y hechos que, de por sí, son indiscutibles e indesmentibles. A pesar de los esfuerzos de los dirigentes demócratacristianos actuales para negar el rol fundamental de la fracción freísta del partido ‘Demócrata Cristiano’ en la gestación, proceso e instalación del gobierno militar en el poder, un cúmulo de documentos y testimonios de algunos dirigentes de primera línea de ese partido prueban que el Golpe de Estado fue un proyecto gestado por la ‘Democracia Cristiana’, como actor principal del bloque derechista para acceder al poder del Estado que, según ellos estaba en peligro de caer en una dictadura marxista.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2016/09/10/rol-la-democracia-cristiana-la-gestacion-consumacion-afianzamiento-del-golpe-militar-1973/">Rol de la Democracia Cristiana en la gestación, consumación y afianzamiento del golpe militar de 1973</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><em>Al pie de esta presentación encuentra el link al libro de Manuel Acuña Asenjo, completo, en formato PDF.</em></p>
<p>Manuel Acuña, en su libro<em> Rol de la Democracia Cristiana en la gestación, consumación y afianzamiento del Golpe Militar de 1973,</em> nos entrega un análisis profundo y documentado sobre el papel de la ‘Democracia Cristiana’ en la destrucción del sistema democrático chileno, a partir de 1973. Personalmente, pienso que el Chile republicano no se ha recuperado hasta nuestros días: en efecto, la famosa transición a la democracia no ha sido más que la prolongación, bajo formas más versallescas, de la hegemonía plutocrática instaurada por Augusto Pinochet, bajo el poder de los bancos y de grandes empresas que, actualmente manipulan a su gusto a los políticos que los representan en los poderes del Estado.</p>
<p>El juicio de la historia es implacable: es muy difícil negar realidades y hechos que, de por sí, son indiscutibles e indesmentibles. A pesar de los esfuerzos de los dirigentes demócratacristianos actuales para negar el rol fundamental de la fracción freísta del partido ‘Demócrata Cristiano’ en la gestación, proceso e instalación del gobierno militar en el poder, un cúmulo de documentos y testimonios de algunos dirigentes de primera línea de ese partido prueban que el Golpe de Estado fue un proyecto gestado por la ‘Democracia Cristiana’, como actor principal del bloque derechista para acceder al poder del Estado que, según ellos estaba en peligro de caer en una dictadura marxista. Patricio Aylwin lo reconocía sin ambages:</p>
<p style="padding-left: 60px;">“Si hubiera tenido que elegir entre una dictadura marxista o una militar, claramente optaría por la segunda”.</p>
<p>Cabe preguntarse si el Golpe Militar hubiese sido posible sin el apoyo decidido de la ‘Democracia Cristiana’. Como bien lo sostiene Radomiro Tomic, este partido no sólo era el dueño del poder legislativo, sino también era mayoritario en las organizaciones civiles que protagonizaron las acciones que fueron creando el clima favorable para la intervención militar y el consecuente derrumbe de la democracia.</p>
<p>La ‘Falange Nacional’, un partido nacido en los años 30, estaba imbuido de un anti militarismo muy influenciado por el clima nacional, contrario a las intervenciones militares. Con la caída de la dictadura de Carlos Ibáñez del Campo, el rechazo a los militares por parte de los civiles fue mayoritario y muy radical —muchos oficiales no se atrevían, ni siquiera, a usar sus uniformes en público debido al miedo de ser insultados por los ciudadanos—. Don Rafael Luis Gumucio Vergara, líder conservador, parlamentario y padre espiritual de los falangistas, era un antimilitarista rabioso. Se cuenta una anécdota cuando era director del <em>Diario Ilustrado: </em>presenció, en compañía del humorista y eximio periodista, Genaro Prieto, el triunfo del golpe militar que exilió a don Arturo Alessandri, un tribuno del pueblo, muy odiado por los conservadores. Don Rafael Luis se mostraba feliz con la salida de este demagogo, pero Genaro Prieto le hizo ver que, como no había hecho la guardia (servicio militar) por ser cojo de nacimiento, ignoraba cómo eran en verdad los militares y cuando se tomaban el poder no querían abandonarlo nunca. Esta lección del humorista se mantuvo a fuego en la memoria de los fundadores de la Falange: jamás y bajo ningún motivo o pretexto sus militantes iban a apoyar una intervención militar. El día del golpe de Estado, don Bernardo Leighton recordó este episodio y quiso acudir personalmente a La Moneda a defender el gobierno democrático de Salvador Allende, pero fue impedido, prácticamente a golpes, por Florencio Ceballos, según lo relata en sus recuerdos.</p>
<p>Leighton nunca pudo perdonar a Eduardo Frei Montalva, a Patricio Aylwin y a otros líderes derechistas democratacristianos de haber gestado y apoyado el golpe de Estado. El juicio de la historia ha sido certero para develar la infamia y traición de estos personajes políticos que, al apoyar a Pinochet y a sus secuaces, hundieron el ideal antimilitarista que dio nacimiento a la Falange y que, además, se mantuvo como principio fundamento en la historia de la ‘Democracia Cristiana’, concepción que diferenciaba este Partido de los socialistas, bastante proclive a las dictaduras militares —baste recordar que apoyaron el “Tacnazo”, durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva—.</p>
<p>El libro de Manuel Acuña aporta una serie de pruebas de indudable valor histórico para demostrar cómo desde el comienzo del gobierno del Presidente  Salvador Allende  el sector freísta de la ‘Democracia Cristiana’ se empeñó en detener el avance del programa de la ‘Unidad Popular’. En efecto, el Presidente Eduardo Frei Montalva recibió con profundo desagrado el triunfo de Allende, en las elecciones presidenciales de 1970 pues, en su alma, hubiera deseado un candidato del ala derecha de su partido —un Edmundo Pérez Zujovic, por ejemplo—. Muchos testigos presenciales relatan el estado de desánimo en que se encontraba Frei, como también el rechazo que le provocaba la presencia de Allende —se sentía como Kerenski chileno, como lo había pintado el fascista Plinio Correa de Oliveira— cuyo sólo humor salvó la primera tensa entrevista mutua luego que el electo mandatario se sentara en el trono presidencial y le preguntara:</p>
<p style="padding-left: 60px;">“¿Cómo me veo?”</p>
<p>Existe una serie de documentos —algunos surgidos de la desclasificación por parte de Estados Unidos—, donde se retrata la zigzagueante actuación de Eduardo Frei Montalva en las diversas conspiraciones para evitar la asunción de Allende a la Primera Magistratura. Está probado que la directiva de la ‘Democracia Cristiana’ consultó con los militares sobre las condiciones contenidas en el famoso “Estatuto de garantías constitucionales”.</p>
<p>La ‘Democracia Cristiana’ había elegido la estrategia de ‘los mariscales rusos’, como la definía Claudio Orrego Vicuña, es decir, permitir que ‘Unidad Popular’ se gobierno se instalara en Moscú —como ocurrió con Napoleón y con Hitler— para posteriormente diezmarla  a causa del ‘invierno ruso’. Subyacía la idea de derrocar institucionalmente el gobierno de Allende por medio de obtención de una mayoría de dos tercios para acusar constitucionalmente al Presidente de la República.</p>
<p>En la ‘Confederación de Partidos por la Democracia’ CODE, la ‘Democracia Cristiana’ era el partido mayoritario, por consiguiente, tenía el liderazgo de la oposición a Allende —baste recordar que Eduardo Frei obtuvo la primera mayoría senatorial por Santiago y ocupó en la Cámara Alta, el segundo cargo de poder  dentro del  Estado—.</p>
<p>El líder democratacristiano Radomiro Tomic se convirtió en uno de los principales testigos de cargo en el juicio contra la derecha de su partido respecto a su colaboración y cooperación en la preparación del golpe militar, y en la revista Chile-América escribía sobre la responsabilidad de la directiva en el golpe lo siguiente:</p>
<p style="padding-left: 30px;">“En primer lugar, el 9 de agosto de 1973, de acuerdo a la petición de Patricio Aylwin, el presidente Allende había formado un gabinete con participación  institucional de militares; a los pocos días, la DC se desligó del compromiso y empezó a exigir la renuncia de los uniformados. En segundo lugar, el apoyo frontal de la DC a la huelga de los camioneros y otros sectores de claro carácter ´ilegal´ y absolutamente inmoral a la luz de la moral cristiana. Tercero, la declaración de la Cámara de Diputados, controlada por la DC, ´ilegalizando´ al gobierno; finalmente, la declaración de la directiva del PDC, del 2 de septiembre de 1973 en apoyo al golpe militar. Y el silencio del Congreso Nacional, poder constitucional cuyas dos ramas estaban en poder de la Democracia Cristiana, que se negó a todo pronunciamiento de solidaridad  con el gobierno a raíz de la tentativa de golpe de Estado del 29 de junio y que aceptó sin protesta la clausura del 11 de septiembre”.</p>
<p>Hay que recordar que el presidente del Senado era Eduardo Frei Montalva, como lo señalábamos antes, y de la Cámara de Diputados, Luis Pareto, ambos democratacristianos, que permanecieron pasivos ante la persecución y prisión de sus colegas por parte de la Junta de Gobierno. Cuando Frei Montalva acudió a saludar a la Junta Militar, como ex presidente del Senado, le fue confiscado el vehículo oficial para su vergüenza y humillación. Posteriormente participó, junto a  los ex  Presidentes Gabriel González Videla y Jorge Alessandri, en un Te Deum  (en  la Iglesia de la Gratitud Nacional) en acción de gracias por la proeza militar de haber bombardeado La Moneda y asesinado al presidente legítimo.</p>
<p>Don Rafael Agustín Gumucio Vives, en su libro <em>Apuntes de Medio Siglo, </em>relata los esfuerzos de la ‘Unidad Popular’ con el fin de buscar un acuerdo con la ‘Democracia Cristiana’, que pudiera evitar el golpe de Estado en ciernes. Según Gumucio, cada vez que se llegaba a un posible acuerdo entre los representantes de la Unidad Popular y los de la ‘Democracia  Cristiana’, un llamado de la directiva de este partido anulaba todo el camino avanzado. Así ocurrió, por ejemplo,  con el caso de la Universidad de Chile  y las tres áreas de la economía —pública, mixta y privada— antes de votar en el Parlamento el proyecto de acuerdo ya se sabía que iba a ser rechazado por la directiva de la ‘Democracia Cristiana’.</p>
<p>La ‘Democracia Cristiana’, en concomitancia con la derecha, se negó a conceder facultades extraordinarias al gobierno para combatir la subversión y los atentados terroristas luego del golpe de Estado frustrado en el ‘tanquetazo’. Como lo sostiene el dirigente demócratacristiano Renán Fuentealba, más del 90% de los militantes de ese partido ya estaban embarcados en la vía golpista y, además, competían con la derecha cuál de ambos conglomerados se mostraba más duro y decidido en la lucha contra el gobierno de la ‘Unidad Popular’.</p>
<p>Durante el mes de agosto de 1973, el enfrentamiento entre el gobierno y la oposición alcanzaba los más altos grados de conflictividad: la lucha por el poder estaba al rojo candente. El Presidente, Salvador Allende, buscaba denodadamente el diálogo con Eduardo Frei Montalva; Gabriel Valdés se ofreció de emisario, pero Frei Montalva, rabioso y amargado, se negó rotundamente a dialogar con el Presidente de la República. El prelado de la iglesia, el cardenal Raúl Silva Henríquez, también hizo el último intento, pero también fracasó, pues Frei Montalva le preguntó si se lo pedía como católico, y el cardenal respondió afirmativamente; sin embargo, Frei resolvió enviar a su segundo, Patricio Aylwin, quien oficiaba como presidente de la DC. El diálogo entre Aylwin y Allende dio escasos resultados, pues la decisión de Frei y la directiva democratacristiana ya estaba tomada en el sentido de apoyar el golpe de Estado, cuyos actores principales serían los cuatro comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas.</p>
<p>La obra de Manuel Acuña aporta antecedentes pormenorizados sobre las relaciones entre los ex edecanes de Eduardo Frei, Óscar Bonilla y Sergio Arellano Stark, y los delegados —destacaban  los ex ministros de Defensa de su gobierno, Sergio Ossa Pretot, y Juan de Dios Carmona—  que Frei enviaba para dialogar y planificar el golpe de Estado junto con los militares.</p>
<p>El ex senador Renán Fuentealba, en una entrevista concedida a un medio de prensa, sostenía que el famoso diálogo fue un verdadero engaño, pues Frei y la directiva de su partido ya estaban embarcados en el golpe de Estado, y lo único que podían aceptar era la rendición incondicional del Presidente Allende y su gobierno.</p>
<p>Una vez decidido el golpe de Estado, sólo restaba darle una imagen ‘institucionalidad’: seis diputados democratacristianos —José Monares, Baldemar Carrasco, Gustavo Ramírez, Eduardo Sepúlveda, Lautaro Vergara y Arturo Frei Bolívar— elaboraron un proyecto de acuerdo por el cual se acusaba al Presidente de la República de violar la Constitución y las leyes, que no fue una decisión individual de algunos diputados, sino un acuerdo de la directiva de la DC, que según el general Carlos Prat, constituyó</p>
<p style="padding-left: 60px;">“[…] un hachazo decisivo, con el que se cercenaba en dos partes el tronco de la comunidad nacional”.</p>
<p>El diputado Bernardo Leighton, inquieto y preocupado ante un proyecto de acuerdo que avalaba el golpe de Estado y lo justificaba institucionalmente,  pidió al presidente del partido, Patricio Aylwin, que aclarara que el voto de la Cámara de Diputados no significaba dar el pase al golpe de Estado. Ya en el exilio, Leighton reconoció haber sido engañado por la directiva de su partido.</p>
<p>Una vez producido el golpe de Estado, ya el 12 de septiembre, la jefatura de la ‘Democracia Cristiana’ reconocía a la Junta Militar instalada en el poder, culpando al gobierno de la ‘Unidad Popular’ de haber conducido a Chile al desastre económico, político y social, y sosteniendo que los militares no habían buscado el poder, que sólo habían actuado para enfrentar</p>
<p style="padding-left: 60px;">“[…] los graves peligros que amenazaban a la nación chilena […]”,</p>
<p>y que los miembros de la Junta Militar</p>
<p style="padding-left: 60px;">“[…] interpretan el sentimiento nacional y merecen la patriótica colaboración de todos los sectores”.</p>
<p>Eduardo Frei Montalva envió una carta al Secretario General de la Internacional Democratacristiana en la cual defiende el golpe militar, justificándolo como necesario debido a la situación de caos en que vivía el país.</p>
<p>La mayoría de los funcionarios civiles del régimen recién instalado pertenecían a la ‘Democracia Cristiana’ previa autorización de la directiva para ocupar esos cargos. Por otra parte, Enrique Krauss, Juan Hamilton y Juan de Dios Carmona, fueron destinados a viajar por América Latina para justificar la instalación en el gobierno de la Junta Militar.</p>
<p>El partido ‘Demócrata Cristiano’, durante los primeros meses de la dictadura, actuaba como partido de gobierno representando a la civilidad, y confiaban en que la intervención militar sería de corta duración para dejar, posteriormente el poder a Eduardo Frei como Presidente de la República y la ‘Democracia Cristiana’ como principal partido de gobierno, aduciendo que con este fin habían adherido al golpe y a la Junta de Gobierno, recién instalada.</p>
<p>No fue necesario mucho tiempo para que la DC se diera cuenta de que el sector duro de los militares, encabezados por Augusto Pinochet, no estaban dispuestos a fijarse plazos, sino metas, cuyo fin decían, era</p>
<p style="padding-left: 30px;">“[…] la refundación del país”</p>
<p>sobre la base de un corporativismo católico ultra reaccionario, tributario de las ideas de Francisco Franco, un ultra liberalismo en la economía, contenido en <em>El ladrillo,</em> de autoría de economistas de la Universidad Católica, becados en la Universidad de Chicago  —los Chicago Boys—.</p>
<p>Los militares, simpatizantes de la ‘Democracia Cristiana’, y que habían sido los líderes del golpe militar, paulatinamente fueron desplazados del poder o bien, asesinados. Óscar Bonilla, por ejemplo, murió en un extraño accidente de aviación, al regreso de las Termas de Panimávida. El general Augusto Lutz fue asesinado en el Hospital Militar, posiblemente con una bacteria proporcionada eventualmente por químicos de la Dina, entre ellos Eugenio Berríos —posteriormente asesinado en Uruguay—, y Sergio Arellano Stark, desprestigiado por conducir la “Caravana de la muerte”, fue llamado a retiro por Pinochet.</p>
<p>El fin del matrimonio entre la ‘Democracia Cristiana’ y los militares se produjo cuando la Junta decidió intervenir la Radio Balmaceda: el intercambio de cartas habido entre Patricio Aylwin y Óscar Bonilla —en ese entonces ministro del Interior— fue humillante para el presidente de la DC, pues le recordó que representaba sólo la autoridad administrativa de un Partido en receso y que debía dirigirse a las autoridades del gobierno con el debido respeto de su investidura.</p>
<p>El libro de Manuel Acuña demuestra fehacientemente la culpabilidad de la ‘Democracia Cristiana’ en la planificación y realización del proceso que llevó a la destrucción de la democracia en Chile. Este hecho rotundo no puede ser negado por ningún historiador que se precie de tal, y será una mácula permanente en la historia de este partido que no podrá ser borrada, ni siquiera por la firma de la carta de los trece democratacristianos consecuentes que condenaron el golpe de Estado.</p>
<p><strong>Rafael Luis Gumucio Rivas<br />
</strong><strong>          Historiador</strong></p>
<p>Santiago, 23 de mayo de 2016</p>
<p>Enlace para bajar gratuitamente el libro en formato PDF:</p>
<p><strong><a href="http://piensachile.com/wp-content/uploads/2016/09/ROL-DE-LA-DEMOCRACIA-CRISTIANA-EN-LA-GESTACIÓN-CONSUMACIÓN-Y-AFIANZAMIENTO-DEL-GOLPE-MILITAR-DE-1973.pdf">Rol-de-la-Democracia-Cristiana-en-la-gestacion-consumacion-y-afianzamiento-del-golpe-militar-de-1973</a></strong></p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2016/09/10/rol-la-democracia-cristiana-la-gestacion-consumacion-afianzamiento-del-golpe-militar-1973/">Rol de la Democracia Cristiana en la gestación, consumación y afianzamiento del golpe militar de 1973</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2016/09/10/rol-la-democracia-cristiana-la-gestacion-consumacion-afianzamiento-del-golpe-militar-1973/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
