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	<title>extractivismo &#8211; piensaChile</title>
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	<title>extractivismo &#8211; piensaChile</title>
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		<title>NO al avance del TLC Europa-Chile: ¡A resistir el atentado contra la soberanía de los pueblos!</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 16 Nov 2021 22:31:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Desarrollo]]></category>
		<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[acuerdo de asociacion]]></category>
		<category><![CDATA[expoliacion]]></category>
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		<category><![CDATA[union europea]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Un tercio de las inversiones extranjeras directas en Chile provienen de la Unión Europea. Con la firma del acuerdo se busca establecer un Sistema de Corte de Inversiones (ICS, por sus siglas en inglés) que da a estos inversores derecho unilateral de demandar a los estados cuando estos actúen de maneras que interfiera con sus expectativas de ganancias, con la posibilidad de exigir indemnizaciones millonarias.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2021/11/16/no-al-avance-del-tlc-europa-chile-a-resistir-el-atentado-contra-la-soberania-de-los-pueblos/">NO al avance del TLC Europa-Chile: ¡A resistir el atentado contra la soberanía de los pueblos!</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>16 de noviembre 2021</p>
<h2 style="text-align: center;">Comunicado</h2>
<h2 class="hP" tabindex="-1" data-thread-perm-id="thread-f:1716601157852759226" data-legacy-thread-id="17d297a87ad684ba">Unión Europea y Chile terminan negociación del Acuerdo de Asociación modernizado: ¡A resistir el atentado contra la soberanía de los pueblos!</h2>
<div tabindex="0"><span style="color: #ffffff;">.</span></div>
<div tabindex="0">Es con rabia e impotencia que recibimos la información de que ayer, el 15 de noviembre,<a href="http://agenciapueblo.cl/lists/lt.php?tid=eh4CBApbVgoHBBQPAwpYSAQFXQIUXVdSBhkAUgZSBltRUAVTUgBIUFYBWlpTDFxIUwZRBRRQVFcGGQsBAQgaUFEDA1ZSD1YDVgdaRABcX1AEU1YGFAZWBwYZB1dRVxpaVgRUTFddUgJWUQgLBAxYAA" target="_blank" rel="noopener" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?q=http://agenciapueblo.cl/lists/lt.php?tid%3Deh4CBApbVgoHBBQPAwpYSAQFXQIUXVdSBhkAUgZSBltRUAVTUgBIUFYBWlpTDFxIUwZRBRRQVFcGGQsBAQgaUFEDA1ZSD1YDVgdaRABcX1AEU1YGFAZWBwYZB1dRVxpaVgRUTFddUgJWUQgLBAxYAA&amp;source=gmail&amp;ust=1637164839000000&amp;usg=AOvVaw3pJIXN1Y8iM6KHSrXKzIQv"> la Comisión Europea y el Gobierno de Chile dieron término a las negociaciones de la modernización del pilar comercial del Acuerdo de Asociación</a>. De nuevo se negocia un acuerdo comercial a espaldas de los pueblos, y esta vez abiertamente atentando contra el proceso constituyente en Chile. El acuerdo, si se llega a ratificar por los parlamentos,<a href="http://agenciapueblo.cl/lists/lt.php?tid=eh4DWVAJUAIAURQKBwgPSARXAlMUBVoHARkLVQJQBgJRU1RYBFpIUFYBWlpTDFxIUwZRBRRQVFcGGQsBAQgaUFEDA1ZSD1YDVgdaRABcX1AEU1YGFAZWBwYZB1dRVxpaVgRUTFddUgJWUQgLBAxYAA" target="_blank" rel="noopener" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?q=http://agenciapueblo.cl/lists/lt.php?tid%3Deh4DWVAJUAIAURQKBwgPSARXAlMUBVoHARkLVQJQBgJRU1RYBFpIUFYBWlpTDFxIUwZRBRRQVFcGGQsBAQgaUFEDA1ZSD1YDVgdaRABcX1AEU1YGFAZWBwYZB1dRVxpaVgRUTFddUgJWUQgLBAxYAA&amp;source=gmail&amp;ust=1637164839000000&amp;usg=AOvVaw1YjRTk2YlKG0mdQQ1w8g9A"> dificultará que se implementen los derechos sociales que esperamos que se zanjen en la nueva Constitución</a>.</div>
<div tabindex="0"><span style="color: #ffffff;">.</span></div>
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<div id=":1l1" class="a3s aiL ">
<ul>
<li dir="ltr" aria-level="1">
<p dir="ltr" role="presentation"><span style="font-size: 16px;">Recordamos que las negociaciones continuaron a pesar de las sistemáticas violaciones a los Derechos Humanos durante la revuelta, sin participación ciudadana y transparencia. El Gobierno chileno como la Comisión Europea aceleraron el ritmo de las negociaciones ante lo que sus representantes llaman ‘un complejo ciclo electoral’, refiriéndose al proceso constitucional, las elecciones presidenciales y parlamentarias. Esto, porque sabían que el acuerdo modernizado va en sentido contrario a las demandas sociales que se han levantado desde la revuelta en 2019. Más bien, el acuerdo viene a amarrarnos a un modelo económico que está hoy día en crisis y es causante de la devastación ecológica y social en los territorios. A última hora, antes de las elecciones del 21 de noviembre, los equipos negociadores lograron finalizar las negociaciones.</span></p>
</li>
</ul>
<blockquote>
<p dir="ltr">El modelo económico que se busca zanjar se basa en una profunda asimetría, que mantendrá a Chile como país proveedor de los mal llamados recursos naturales e importador de productos de alto valor agregado.</p>
</blockquote>
<p dir="ltr">Algunos de los recursos más demandados por Unión Europea como el hidrógeno verde, el cobre, el litio y las tierras raras ahora son pintados de “verde” porque son indispensables para el “Pacto Verde Europeo” que ante el desafío de la crisis civilizatoria no es más que una falsa solución. No aliviará el ecocidio que generará la intensificación de las actividades extractivistas en los diversos territorios del país.</p>
<blockquote><p>Un tercio de las inversiones extranjeras directas en Chile provienen de la Unión Europea. Con la firma del acuerdo se busca establecer un <strong>Sistema de Corte de Inversiones</strong> (<strong>ICS</strong>, por sus siglas en inglés) que da a estos inversores derecho unilateral de demandar a los estados cuando estos actúen de maneras que interfiera con sus expectativas de ganancias, con la posibilidad de exigir indemnizaciones millonarias.</p></blockquote>
<p>Esta corte (ICS), cuya jurisprudencia estará por encima de los tribunales nacionales, seguirá asegurando a los inversionistas extranjeros por más de 20 años tras una eventual retirada del acuerdo.</p>
<p>Ante los intentos comunicacionales de pintar de “verde” y de “inclusivo” un acuerdo que acelerará el extractivismo, recordamos que los compromisos con la sustentabilidad, la igualdad de género y el respeto a los pueblos originarios no son vinculantes.</p>
<blockquote><p>Aún se puede frenar este nefasto acuerdo: tendrá que ratificarse en el congreso nacional en Chile y por los parlamentos nacionales en los estados miembros de la Unión Europea.</p></blockquote>
<p>Llamamos a presionar por toda vía posible a frenar la ratificación. Adherimos a<a href="http://agenciapueblo.cl/lists/lt.php?tid=eh4FBwoMAwYFDhQOUVpaSAQMVwUUBQcBBxlRAFNTAVsFBgcEBAFIUFYBWlpTDFxIUwZRBRRQVFcGGQsBAQgaUFEDA1ZSD1YDVgdaRABcX1AEU1YGFAZWBwYZB1dRVxpaVgRUTFddUgJWUQgLBAxYAA" target="_blank" rel="noopener" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?q=http://agenciapueblo.cl/lists/lt.php?tid%3Deh4FBwoMAwYFDhQOUVpaSAQMVwUUBQcBBxlRAFNTAVsFBgcEBAFIUFYBWlpTDFxIUwZRBRRQVFcGGQsBAQgaUFEDA1ZSD1YDVgdaRABcX1AEU1YGFAZWBwYZB1dRVxpaVgRUTFddUgJWUQgLBAxYAA&amp;source=gmail&amp;ust=1637164839000000&amp;usg=AOvVaw2rB2bm28T155nSwtkfXcV-"> los artículos propuestos para la nueva constitución</a> por les compañeres de Chile Mejor sin TLC para ilegalizar los privilegios de los inversores extranjeros.</p>
<p dir="ltr">¡Por la soberanía, la libre determinación de los pueblos y el fin del régimen de la colonialidad y el capital!</p>
<p>*Fuente: <em><strong>AgenciaPueblo</strong></em>  <a href="mailto:prensa@agenciapueblo.cl" target="_blank" rel="noopener">prensa@agenciapueblo.cl</a></p>
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<h1>Más sobre el tema:</h1>
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<p><img loading="lazy" class=" wp-image-74864 aligncenter" src="https://piensachile.com/wp-content/uploads/2021/11/7_razones_para_descartar_ics-2-300x158.jpg" alt="" width="701" height="369" srcset="https://piensachile.com/wp-content/uploads/2021/11/7_razones_para_descartar_ics-2-300x158.jpg 300w, https://piensachile.com/wp-content/uploads/2021/11/7_razones_para_descartar_ics-2-1024x538.jpg 1024w, https://piensachile.com/wp-content/uploads/2021/11/7_razones_para_descartar_ics-2-768x403.jpg 768w, https://piensachile.com/wp-content/uploads/2021/11/7_razones_para_descartar_ics-2-585x307.jpg 585w, https://piensachile.com/wp-content/uploads/2021/11/7_razones_para_descartar_ics-2.jpg 1200w" sizes="(max-width: 701px) 100vw, 701px" /></p>
<h2><strong>El ICS no es más que la versión zombi del ISDS</strong></h2>
<p>Por Ecologistas en Acción,</p>
<p>17-2-16<br />
Ecologistas en Acción, junto con otras 14 organizaciones europeas, publica un informe que muestra que las propuestas de la Comisión Europea para el capítulo de protección de las inversiones en el tratado comercial entre la UE y EE UU (TTIP por sus siglas en inglés), sigue siendo una amenaza para la democracia.</p>
<p>Cambiar las siglas. Esa es la principal estrategia de la Comisaria europea de Comercio, Cecilia Mamström, para tratar de conseguir que uno de los apartados más polémicos del TTIP pueda salir adelante. Se trata del mecanismo de solución de controversias entre inversores y Estados (más conocido por sus siglas en inglés, ISDS) por el cual una empresa extranjera puede denunciar a un país si, tras una nueva ley o disposición judicial, la primera pierde beneficios, obligando a los países a realizar compensaciones millonarias detraídas de las arcas públicas. Esto ha llevado a casos como la denuncia de 3000 millones de euros contra Alemania por el cierre de las nucleares o los 15.000 millones de dólares exigidos a EE UU por no permitir la construcción de un oleoducto de petróleo pesado.</p>
<p>Tras el rechazo de la ciudadanía europea a la inclusión del mecanismo ISDS en el TTIP, la Comisión Europea presentó una propuesta de sustitución del mecanismo ISDS por un Sistema de Tribunal de Inversiones (ICS por sus siglas en inglés), que corrige algunos aspectos procesales del mecanismo ISDS, pero sigue sin resolver los problemas fundamentales. Sigue siendo un mecanismo que discrimina a las empresas pequeñas y medianas empresas y a la ciudadanía en general frente a las multinacionales, que siguen siendo las únicas con capacidad de hacer uso de este sistema de protección de las inversiones. Y sigue siendo un sistema unidireccional, en el que las empresas pueden denunciar a los Estados, pero no hay lugar para juzgar a las empresas.</p>
<p>El informe presentado hoy por 15 colectivos europeos analiza los detalles de la propuesta de ICS de la Comisión, demostrando que los principales problemas del ISDS se mantienen. Las demandas más polémicas del ISDS, como las de Alemania y EE UU mencionadas anteriormente, también tendrían cabida bajo el ICS. Además, el ICS es incompatible con el sistema legal de la UE, ya que deja de un lado las cortes europeas.</p>
<p>Por lo tanto, el ICS no es más un intento de mantener vivo el mecanismo ISDS que la Comisión alega haber finiquitado. Se trataría de un ISDS zombi, que continuaría amenazando la democracia mundial. De incluirse en el TTIP, sería aún más peligroso para la población europea, puesto que daría cobertura a la mayoría de empresas estadounidenses operando en el continente, frente al 1% de empresas que pueden utilizar el mecanismo en la actualidad.</p>
<p>Por todo ello, Ecologistas en Acción, junto con los miles de colectivos que se agrupan bajo la campaña europea Stop TTIP, rechaza la propuesta de ICS formulada por la Comisión Europea, a la que insta a finiquitar todos los tratados de protección de las inversiones firmados y en vías de negociación.</p>
<h2></h2>
<h2><strong>Resumen: El ISDS zombi</strong></h2>
<p>Pese a haber pasado inadvertido durante décadas, en los últimos dos años se ha suscitado una gran polémica alrededor de un elemento presente en los tratados comerciales internacionales, que ha mantenido a la ciudadanía, a la política y a los medios de comunicación en vilo. Nos referimos al denominado mecanismo de solución de controversias entre inversores y estados, más conocido por sus siglas en inglés como ISDS.</p>
<p>El ISDS está incluido en miles de tratados internacionales. Este mecanismo permite a las grandes empresas demandar a los gobiernos por cambios en las políticas públicas – incluidas las de protección ambiental o de salud – que amenacen con afectar los beneficios privados de las multinacionales.</p>
<p>Estos casos sobrepasan las cortes nacionales dado que se dirimen en tribunales internacionales de arbitraje, es decir ante tres abogados privados que tienen el poder de decidir si son más importantes los beneficios privados o el interés público. En todo el mundo, los tribunales entre inversores y estados han facilitado ganancias mil millonarias a las grandes corporaciones a costa del dinero de los contribuyentes (es decir, de nuestros impuestos) – en muchos casos como compensación de alguna medida de interés público llevada a cabo por los gobiernos.</p>
<p>Como respuesta a la propuesta de la Comisión Europea de incluir este poderoso régimen legal para las grandes corporaciones en el tratado en negociación con los Estados Unidos, el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP), una gran ola de oposición se levantó: más de un 97% de respuestas de una consulta pública que tuvo un récord de participación de 150,000 personas, expresaron su rechazo a este mecanismo. También han surgido críticas desde el Parlamento Europeo y entre los propios Estados miembros de la UE. Con ello, el “ISDS” se ha convertido, en palabras de la propia comisaria de comercio de la UE Cecilia Malmström, en uno de “los acrónimos más tóxicos de Europa”.</p>
<p>En un intento de darle la vuelta a esta enorme oposición hacia el ISDS, la Comisión Europea ha decidido cambiarle la etiqueta. En 2015 se anunció una propuesta de reforma que se aplicaría a todos los tratados de la UE en marcha así como a las futuras negociaciones sobre inversiones, incluido el TTIP. En lugar del “viejo” sistema del ISDS, la Comisión promete un sistema “nuevo” y supuestamente independiente, que protegerá el derecho a regular de los gobiernos: el Sistema de Tribunal de Inversiones, o por su nombre en inglés Investment Court System o ICS.</p>
<p>El análisis propuesto en este informe muestra que el sistema en el ICS no finiquita el ISDS. Al contrario, permite que miles de empresas tengan el poder de esquivar los sistemas legales nacionales y demandar a sus gobiernos en unos tribunales paralelos en el caso de que las leyes o regulaciones limiten su capacidad de generar beneficios económicos. Este sistema, abriría el camino a que miles de millones de euros de nuestros impuestos vayan directamente a las grandes corporaciones. Atenta contra la capacidad de decisión sobre políticas que protejan el medio ambiente y a las personas. Ante todo, amenaza con encerrar a los Estados miembro de la UE para siempre entre las rejas de la injusticia del régimen del ISDS.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2><strong>En resumen, la propuesta del “nuevo” ICS revive al ISDS. Es el ISDS zombi.</strong></h2>
<h2><strong>Resultados clave:</strong></h2>
<p>El número de casos entre inversores y estados, así como la suma de dinero implicado, ha crecido de manera exponencial en las últimas dos décadas; de un total de tres casos conocidos en 1995 a casi 700 casos de demandas interpuestas contra estados en enero 2016, llegando a un récord absoluto de 70 nuevos litigios de inversión presentados únicamente durante el 2015. Las cuantías han aumentado de manera preocupante, con uno de los casos llegando a sumar la impresionante cifra de 50 mil millones de dólares. Los mayores beneficiarios han sido siempre las grandes empresas así como individuos de alto poder adquisitivo (millonarios o multimillonarios).</p>
<p>En las últimas dos décadas hemos visto demandas mil millonarias contra supuestos daños a beneficios corporativos por medidas legislativas de interés público llevadas a cabo por gobiernos. Países de todos los continentes han visto limitaciones en sus políticas públicas por implementar legislaciones antitabaco, restricciones en el uso de sustancias químicas, políticas antidiscriminación, medidas deestabilidad financiera o restricciones en proyectos de minería pesada, entre otros. Por ejemplo, el 60% de las demandas contra los Estados miembros de la UE han estado relacionadas con el medio ambiente. Un abogado, que ha dedicado parte de su trabajo a la defensa de estos casos, ha llamado su base legal, es decir a los tratados internacionales de inversión, “armas de destrucción legal”.</p>
<p>El nuevo modelo de “ISDS” de la UE (renombrado como ICS) es igual de peligroso para la democracia, para las leyes de interés público y para el dinero público como el “viejo” modelo que aún se mantiene en el acuerdo entre Canadá-UE, CETA por sus siglas en inglés. Con la excepción de algunas mejoras procesales –una mejora en el proceso de selección de árbitros, reglas éticas más marcadas y el establecimiento de un órgano de apelación– la versión renombrada contiene esencialmente los mismos privilegios para los inversores, por lo general con los mismos términos utilizados en el texto del CETA.</p>
<p>Demandas de inversores contra medidas no discriminatorias para proteger la salud, el medio ambiente y otros intereses públicos serían posible bajo la nueva propuesta dela UE, ya que incluye la misma cantidad de derechos para el inversor que se han usado al justificar casos como el de Philip Morris (demandando a Uruguay sobre medidas de control del tabaco) y TransCanada (la cuál ha anunciado que demandará a EE UU por 15 mil millones de dólares por rechazar el controvertido oleoducto de Keystone XL).</p>
<p>Bajo la propuesta de la UE, miles de millones de euros de nuestros impuestos se usarán para pagar a las grandes corporaciones en compensación por supuestas pérdidas económicas presentes o futuras (como en el caso contra Libia en el cual se le exigió el pago de 905 millones de dólares a una empresa que había invertido únicamente 5 millones de dólares). También se podría exigir que los países paguen en compensación por nuevas propuestas de ley o regulaciones. La propuesta de la UE que se formula a partir de la protección del derecho a regular no garantiza en absoluto la protección de los estados ante la amenaza de asumir los elevados costes que supone una demanda de éstas.</p>
<p>La propuesta de la UE incrementa el riesgo de asumir demandas mil millonarias contra medidas de interés público al otorgar de manera inmediata una garantía absoluta a las grandes corporaciones, que obtendrían más derechos que con los acuerdos de inversiones existentes, los cuales ya ha llevado a cientos de demandas de inversores a estados en el mundo:</p>
<p>a) Al proteger las “expectaciones legítimas”de los inversores bajo la cláusula llamada de “trato justo y equitativo”, la UE se arriesga a que ésta se someta a una amplia interpretación, generando con ello el “derecho a una legislación estable”. Esto supone una herramienta poderosa para luchar contra los cambios en las regulaciones, aunque las medidas hayan sido elegidas e implementadas de manera democrática.</p>
<p>b) La cláusula paraguas propuesta por la UE podría suscribir a todos los contratos de inversión de un estado al nivel de una Ley internacional, multiplicando el riesgo de demandas costosas. La cláusula no es parte del CETA entre la UE y Canadá, ya que Canadá la rechazó por su alto riesgo.</p>
<p>Si el TTIP incluye la propuesta de derechos del inversor, las obligaciones y los riesgos financieros se multiplicarían para todos los Estados miembro de la UE, al superar con creces los ya existentes a través de acuerdos ya firmados entre países de la UE con EE UU: con el TTIP, más de 19 países de la UE podrían ser demandados directamente por inversores de EE UU (es decir, habría un aumento de 9 a 19 países que serían objeto de demanda); el TTIP cubrirá en un 99 % más a los inversores con origen en EE UU en la UE (en la actualidad sólo cubre el 1 %); más de 47.000 empresas podrán acceder a estos mecanismos (comparado con las 4.500 en la actualidad). El TTIP podría facilitar que alrededor de 900 demandas provenientes de empresas con origen en EE UU hacia los estados miembro de la UE.</p>
<p>Bajo la propuesta de la UE, empresas transnacionales podrían incluso demandar a sus propios gobiernos –haciendo uso de una filial o pidiendo a un accionista extranjero que inicie la demanda. En el contexto del TTIP, este peligro es particularmente evidente debido a que existe un valor de 3,5 billones de dólares en títulos financieros en la UE. No hay prácticamente ninguna empresa europea que no albergue inversores estadounidenses que podrían hacer uso de las cláusulas.</p>
<p>La propuesta de la UE sobre los derechos del inversor es una vía segura para coaccionar a los legisladores. Existe ya la evidencia de que propuestas de protección medioambiental o de salud han sido abandonadas, retrasadas o modificadas de alguna manera según el deseo de alguna gran empresa, bien a través de demandas o por el riesgo de litigio. Canadá y Nueva Zelanda, por ejemplo, han retrasado sus políticas anti tabaco al ver que Big Tobacco había interpuesto grandes demandas por casos similares en otros países.</p>
<p>El mecanismo de solución de controversias propuesto por la UE no es judicialmente independiente, más bien tiene un sesgo en favor de los inversores. Debido a que sólo los inversores pueden demandar, existe un incentivo para los árbitros (ahora llamados “jueces” en la propuesta de la UE) para ponerse del lado de los inversores, ya que esto atraerá nuevos casos, lo que se traduce en nuevas tarifas y prestigio en el futuro. El criterio de selección restrictivo, la falta de periodos de enfriamiento y vacíos en la propuesta del código ético para los árbitros preocupa, ya que los tribunales seguirán teniendo al mismo personal que hasta ahora, es decir árbitros que se han beneficiado enormemente de este negocio al motivar a los inversores a llevar a cabo demandas y al hacer uso de una interpretación extensiva de las cláusulas que protegen las inversiones.</p>
<p>Existen dudas serias de que los derechos del inversor propuestos sean compatibles con la legislación europea, una de las razones que ha suscitado mayor preocupación entre los jueces. La propuesta de la Comisión deja de lado a las cortes europeas y es ante todo discriminatoria, ya que otorga derechos especiales a los inversores extranjeros. A través de estos mecanismos se podrán desafiar los fallos en las cortes o acciones de los gobiernos, así como las leyes que se quieran aprobar en los parlamentos, desde los ámbitos más locales hasta el nivel europeo.</p>
<p>En lugar de poner fin al ISDS, la agenda dela UE sobre la protección de los inversores amenaza con encerrar a los miembros de la UE en el ISDS para siempre. Será prácticamente imposible eliminar los privilegios de los inversores una vez que los tratados como el TTIP o el CETA sean aprobados (de hecho, los países tendrían que salir de la UE de darse el caso). La propuesta de la comisión de una corte de inversión multilateral es esencialmente una corte mundial suprema de acceso exclusivo para las grandes corporaciones.</p>
<p>El intento de la UE para expandir de manera masiva y encerrar el sistema de arbitraje de inversiones para siempre, llega en un momento en el que un gran número de personas de todos los espectros político se están oponiendo a las camisas de fuerza que suponen este tipo de leyes, de las que muchos gobiernos precisamente están intentado salir.</p>
<p>Este informe concluye con una llamada a la acción a terminar con todos los tratados existentes que permiten que las grandes empresas demanden a los gobiernos en tribunales internacionales por legislaciones que limitan la capacidad de lucro; a impedir la aprobación de la carta de derechos especiales para multinacionales que se suponen tratados como el TTIP y el CETA; y a terminar cualquier plan para la creación de una corte mundial suprema exclusiva para corporaciones y millonarios.</p>
<p>El ISDS zombi, renombrado como ICS, el derecho de las multinacionales para demandar a los Estados se niega a morir. Publicado por: Corporate Europe Observatory (CEO), Transnational Institute (TNI), Association Internationale de Techniciens, Experts et Chercheurs (AITEC), Attac Austria, Campact, ClientEarth, Ecologistas en Acción, Forum Umwelt &amp; Entwicklung, Instytut Globalnej Odpowiedzialnosci (IGO), PowerShift, Seattle to Brussels Network (S2B), Traidcraft, Umanotera, War on Want, Védegylet, Vrijschrift, 11.11.11.</p>
<p>*Fuente: <em><strong><a href="https://www.bilaterals.org/?el-ics-no-es-mas-que-la-version&amp;lang=es">Bilaterals.org</a></strong></em></p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2021/11/16/no-al-avance-del-tlc-europa-chile-a-resistir-el-atentado-contra-la-soberania-de-los-pueblos/">NO al avance del TLC Europa-Chile: ¡A resistir el atentado contra la soberanía de los pueblos!</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>Cobre: Codelco, ‘extractivismo’, cadenas de valor y servicios a la minería</title>
		<link>https://piensachile.com/2020/06/22/cobre-codelco-extractivismo-cadenas-de-valor-y-servicios-a-la-mineria/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 22 Jun 2020 21:50:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[Desarrollo]]></category>
		<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[cadena de valor]]></category>
		<category><![CDATA[cobre]]></category>
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		<category><![CDATA[materia prima]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Este artículo expone el contenido y consecuencias de una política extractivista, en que se extrae de las entrañas de la tierra la mayor cantidad de mineral posible y se vende al precio de mercado sobre el cual no tenemos ningún control. El tema es el cobre, pero se aplica a otros commodities que las economías emergentes venden a las compañías transnacionales. Dichas compañías transforman la materia prima es decir, el concentrado en cobre fundido y acercan con ello el mineral al consumidor final bajo la forma de automóviles, computadores, cables, inmuebles, barcos, aviones, misiles, balas y cañones, etcétera.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2020/06/22/cobre-codelco-extractivismo-cadenas-de-valor-y-servicios-a-la-mineria/">Cobre: Codelco, ‘extractivismo’, cadenas de valor y servicios a la minería</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>Introducción: el destino ‘extractivista’ del cobre en Chile</em></strong><br />
Este artículo expone el contenido y consecuencias de una política <em>extractivista</em>, en que se extrae de las entrañas de la tierra la mayor cantidad de mineral posible y se vende al precio de mercado sobre el cual no tenemos ningún control. El tema es el cobre, pero se aplica a otros <em>commodities</em> que las economías emergentes venden a las compañías transnacionales. Dichas compañías transforman la materia prima es decir, el concentrado<a href="#_edn1" name="_ednref1"><strong>[1]</strong></a> en cobre fundido y acercan con ello el mineral al consumidor final bajo la forma de automóviles, computadores, cables, inmuebles, barcos, aviones, misiles, balas y cañones, etcétera. En el intertanto la transnacional ha cobrado a Chile los gastos de tratamiento y refinación, fletes, pérdidas metalúrgicas, etcétera, todo ello sin mencionar los subproductos que ha recuperado en sus refinerías a saber, metales nobles (oro y plata), molibdeno, renio, paladio, platino, etcétera. Eso es así en el caso de Codelco que refina poco pues, como lo veremos más adelante, no está en los planes del gobierno invertir en fundiciones. En suma, el comprador impone finalmente el precio y con ello el retorno al país. En el curso del proceso hemos comprobado que <strong>(1)</strong> el valor intrínseco de lo exportado supera el precio que se le paga en definitiva al vendedor; <strong>(2) </strong>quien impone el precio del mineral exportado es el comprador y no el vendedor. Es la realidad de nuestra política <em>extractivista</em>.<br />
La cadena de valor que implican estos procesos en el resto de los grandes yacimientos del territorio está en manos de las transnacionales, que controlan las actividades de fundición, refinación y recuperación de los subproductos en el extranjero y, acuerdos con las manufacturas de consumo final. Eso requiere administrar la cadena de valor del producto que organizada en conglomerados de empresas (<em>cluster</em>) controla las funciones de comprador/vendedor, (las confunde) donde los procesos devienen un asunto de registros contables, que señalan el itinerario de las transacciones al interior de la transnacional. Esto es conocido en el ambiente como el <em>posting</em> de los precios. Las transacciones en la cadena de valor incluyen acuerdos de largo plazo, entre fundiciones y refinerías, industriales del producto final, localizados en Asia Pacífico, Japón, Europa, Norteamérica, Sudamérica.<br />
En el caso de Codelco, el gobierno de Chile ha sido contrario a que la empresa invierta en fundiciones y refinerías destinadas a obtener cobre fino (cátodos o refinado a fuego) y de esa manera entrar en la cadena de valor del mineral. Restricciones ambientales impuestas a nuestro principal importador de cobre, China, más los efectos de la pandemia revelan en el corto plazo serias limitantes a la política <em>extractivista</em>. Industrias, fundiciones contaminantes y, un puerto de desembarque de ese país asiático (<em>Sanshan</em>) han sido cerradas. Ante esta inesperada alternativa, debemos reconocer que hemos dejado de lado la inserción del Estado de Chile en el <em>cluster</em> de empresas integradas, que abarcan producción minera, refinación, fundición, tecnología, ingeniería, servicios proveedores de la actividad, redes comerciales, finanzas, seguros, transporte, manufactura de consumo final. En el ámbito nacional, el <em>cluster</em> mencionado, conforma ventajas difíciles de superar por sus competidores; en el mercado internacional ese conglomerado tiene una relación dominante en la fijación de precios, incide en la sobreproducción, característica central y resultante de la política <em>extractivista</em> con su secuela de baja de precios en el mercado mundial.<a href="#_edn2" name="_ednref2"><strong>[2]</strong></a> En este cuadro de realidades somos interdependientes y ‘tomadores de precios’.<br />
En el último párrafo, sobre <em>servicios a la minería</em>, señalamos el mecanismo de <em>joint-ventures</em> como una alternativa de integración a los <em>cluster</em> que dominan la industria minera. En su estado actual esos servicios constituyen una realidad con perspectivas de desarrollo. Sin una política de Estado destinada a revertir los efectos de una política <em>extractivista</em> lesiva para el interés nacional, el impulso inicial terminará por naufragar.<br />
En la Conclusión propongo frente a la aberrante concepción de la concesión minera consagrada en la Ley Orgánica Constitucional de Concesiones Mineras (LOCCM, 1982)<a href="#_edn3" name="_ednref3"><strong>[3]</strong></a> concebida durante la dictadura cívico-militar, un nuevo tipo de concesión teniendo en cuenta el desarrollo de los servicios mineros y la importancia de las cadenas de valor en la industria minera. El tipo de concesión es una parte del problema, el resto queda en manos de una política de Estado que en el futuro deberá enfrentar el carácter no renovable del mineral, mediante el conocimiento es decir, la ciencia, la tecnología, la innovación.<br />
&nbsp;<br />
<strong><em>El mercado mundial del cobre</em></strong><br />
Con una producción de 5 millones 787 mil toneladas en 2019 Chile es el primer productor mundial de cobre del mundo. Ese año representó 28% de la producción mundial, a la baja en relación a 2018 cuando su producción representó 28,7%<a href="#_edn4" name="_ednref4"><strong>[4]</strong></a>.<br />
En el terreno local la Corporación del Cobre (Codelco), entidad estatal, acaparó el 29,5% del total de la industria local minera, contra un 70,5% del sector privado de empresas transnacionales. Producción a la baja en relación a 2010 cuando Codelco representó 32% del total<a href="#_edn5" name="_ednref5"><strong>[5]</strong></a>.<br />
La explicación oficial de estas cifras, desde el boom minero ocurrido en los ‘90 del siglo pasado, proviene de una baja en las leyes del mineral (30% es decir de 1% a 0,7%), temporales y mantención de equipos [Cf. declaraciones del ministro de minería, Baldo Prokurica La Tercera, 15/03/2020]<a href="#_edn6" name="_ednref6"><strong>[6]</strong></a>. Frente a esto la política de Codelco, consecuente con su orientación de décadas, consiste en aumentar su producción de concentrados. Es la misma que señala el ministro Prokurika en relación al sector donde espera para 2020, “una producción de cobre fino de 5,87 millones de toneladas de cobre<a href="#_edn7" name="_ednref7"><strong>[7]</strong></a>, 1,4% más de lo alcanzado en 2019” (<em>Ibidem</em>). En ese plan, aparentemente inamovible, el objetivo es reducir costos en circunstancias adversas, dejando de lado la producción de cátodos.<br />
En Chile las minas más importantes están en etapa de madurez y deben enfrentar costos operativos en alza. En Codelco estos costos se sitúan alrededor de 140 c/lb. Adviértase que con un precio de 180 c/lb 30% de las minas de cobre de Chile deben cerrar<a href="#_edn8" name="_ednref8"><strong>[8]</strong></a>. Se trata de proyectos <em>brownfields</em> (donde hubo minería anteriormente, por lo que en general son expansiones) caso de El Teniente y Chuquicamata (en este último caso) con un desarrollo subterráneo; se trata de faenas a mayor profundidad y con mineralogías más complejas con mayor remoción de material para obtener la misma tonelada de cobre fino. A ello se agrega la construcción de plantas desalinizadoras de agua de mar para sustituir napas freáticas agotadas; altos costos de energía; prevención de daños ambientales por emisión de gases contaminantes; compensaciones a poblaciones locales y, eventuales reivindicaciones en la seguridad social y alza de salarios en la actividad –ello sin mencionar la nueva atmósfera social producto del estallido social del 18 octubre de 2019.<br />
Hace 5 años atrás cuando se discutía en la Cámara de Diputados el financiamiento para fundiciones el titular de Hacienda de la época, Rodrigo Valdés, declaraba que “hay una sobreproducción de fundición en China hoy y, por lo tanto, no es obvio que sea un negocio rentable” (La Tercera. Negocios, p. 48, 23/10/ 2015). En el fondo se trataba de invertir en una tecnología menos contaminante y para ello Codelco debía invertir US$ 1.800 millones a 2018 en la optimización de sus fundiciones para cumplir con la normativa ambiental.<br />
El senador B. Prokurika, contrariamente a lo que hoy plantea como ministro, declaraba a la prensa “en la realidad que tenemos hoy, donde las minas son más antiguas, lo que justamente no tenemos que hacer es no invertir en fundiciones”. Añadía: “en las fundiciones que tienen en China se captura el 98%, o 99% de los gases que se emiten a la atmósfera, pero además se recuperan 15 metales en el proceso, siendo que las nuestras recuperan tres” (Cf. La Tercera. Negocios, 23/10/2015). Esta contradicción entre el ministro y el senador expresa la realidad de una industria minera estatal incapaz de asumir los desafíos del siglo XXI que requieren una política de Estado.<br />
La política de las compañías mineras transnacionales, es cotizar sus acciones en la Bolsa de Valores de Londres, Nueva York o Shanghai, e invierten en fundiciones y refinerías en sus matrices productoras de cobre fundido. Allí recuperan subproductos como molibdeno, oro, plata, renio, etc. gracias a que gobiernos entregados a políticas <em>extractivistas</em> no ejercen ningún control sobre sus exportaciones. Clases políticas financiadas por dichas filiales impiden que esta política se revierta lo que explica su permanencia en el poder por décadas.<br />
De aquí se deriva la coexistencia de CODELCO con empresas privadas transnacionales que controlan una posición mayoritaria en la cadena productiva del mineral. Esas compañías representan más del 45% de la actividad a nivel local imponen sus condiciones en lo que se refiere a la tributación y a la naturaleza jurídica del goce de la pertenencia (véase la Ley Orgánica Constitucional de las Concesiones Mineras, LOCCM), condenan a la industria minera a una posición tomadora de precios. El carácter oligopólico de ese frente de empresas <em>endogeniza</em> dichos precios y, profundiza la inestabilidad de los mercados internacionales, una de cuyas manifestaciones es la sobreproducción. La posición dominante de las transnacionales en el mercado mundial, trasciende la realidad nacional pues su organización en conglomerado de empresas integradas, <em>cluster</em>, abarca producción minera, refinación, fundición, ingeniería de consulta, transporte, finanzas, seguros, manufacturas de consumo final y comercialización. La política <em>extractivista</em> del Estado de Chile coadyuva a este reparto de roles donde las transnacionales, a través de alianzas, convenios, reparto de mercados y ganancias, y precios, determinan en definitiva la participación del conglomerado en la globalidad del mercado.<br />
En el <em>cluster</em> las funciones de comprador/vendedor se confunden mediante acuerdos en la comercialización, entre el vendedor del concentrado que deberá ser fundido por el comprador para así obtener el cátodo que será vendido al industrial que vende al consumidor final<a href="#_edn9" name="_ednref9"><strong>[9]</strong></a>.<br />
El caso más significativo de esta política es el de China que opta por la estrategia de una economía de servicios, alta tecnología, manufactura y, comercio. Con ello domina el mercado del cobre fundido y <em>cluster</em> de empresas tributarias <em>hacia abajo</em> y <em>hacia arriba</em>. Desde arriba se asegura la existencia de insumos intermedios y hacia abajo los sectores clientes de las fundiciones que representan el consumo final: automóviles, computadores, inmobiliario, red eléctrica, energía, etcétera. En 2019 su producción de cobre fundido, con más de 7 millones de toneladas, la ubicaba en el primer lugar del mercado.<br />
Este mercado no está exento de dificultados. Un equilibrio inestable rige la actividad de las fundiciones chinas. Equilibrio que forma parte de una política de Estado, cuadro en el cual se desenvuelven las negociaciones entre empresas y holdings financieros.<br />
En el subsector de fundiciones destacan dos (aparte de otras de menor importancia) a saber, <em>Jiangxi Copper Co. Ltd y Tongling Nonferrous Metals Group Co.,</em> a las que se agregan las empresas MMG (filial de <em>China Minmetals</em>), 2 holdings <em>Guoxin Investment International</em>, <em>Inversiones Citic</em> y los bancos de Desarrollo de China, ICBC y Banco de China. Este conglomerado empresarial y financiero basa su desarrollo productivo en un Plan que administra los <em>equilibrios inestables</em> de la actividad considerando los siguientes factores: (a) la excesiva capacidad de sus fundiciones frente al abastecimiento de concentrados; (b) caída de precios de productos de consumo final de industrias a los cuales sirven las fundiciones; (c) apoyo financiero de bancos y holdings de inversiones.<br />
Sin el potencial minero de Chile, China, con 39,7% de la producción de cobre fundido del mundo, domina el mercado, seguido por Japón con 8,1% es decir más de 1 millón 400 mil toneladas. Chile, sin la proyección de los dos primeros, viene en tercer lugar con poco más de un millón de toneladas es decir, 5,7%.<br />
Mediante la lógica de exportación de concentrados de las economías emergentes, China asegura el abastecimiento de sus plantas de tratamiento. Sin embargo<strong><sup>.</sup></strong>los acuerdos sobre el cambio climático de la COP 21 (2015) y sucesivas COP en los años 2016 a 2019<a href="#_edn10" name="_ednref10"><strong>[10]</strong></a> afectan la demanda de China por concentrados (50% del total mundial) así como la importación de chatarra, lo que ha determinado el cierre de fundiciones; reducción de usos finales que involucra la eliminación de plantas contaminantes, algunas de ellas en los ítems de cables, maquinaria, automóviles, computadores, aire acondicionado…<a href="#_edn11" name="_ednref11"><strong>[11]</strong></a><br />
En la asignación de roles ya señalada (<em>supra</em>), China domina el mercado mundial de usos diversos del mineral y Chile asume su papel de exportador de materias primas. En el contexto de la estrategia <em>extractivista </em>la capacidad de fundición y refinación, como política de Estado, no se encuentra en los planes de los respectivos gobiernos. Lo que gatilla una sobreproducción de concentrados en el mercado internacional, baja de precios y disminución de  retornos por exportaciones de concentrados y de utilidades tributables de las empresas.<br />
En definitiva, la política de concentrados de los diferentes gobiernos ha afectado estratégicamente la producción de cátodos. En 2014, las proyecciones de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), en un horizonte a 2025, mostraban una pérdida de 900 mil toneladas de cátodos Sx-Ew respecto a 1,93 millones de toneladas en 2013<a href="#_edn12" name="_ednref12">[12]</a>. Es más, los estudios señalaban que en la década de 2020 40% de la capacidad instalada en plantas de extracción por solventes y electrobtención se vería afectada es decir, sin actividad [Cochilco. Dirección de Estudios. El mercado chileno del ácido sulfúrico proyectado al año 2023 (Actualización a Junio 2014) DE / 04 / 2014, pp. 5, 6]<a href="#_edn13" name="_ednref13"><strong>[13]</strong></a>. Pese a estas conclusiones, y, en una voluntad de justificación, Cochilco sostuvo en sus informes que la mayor producción de concentrados de cobre (48% en una década) compensaría lo que pierde con las fundiciones y por tanto con los cátodos SxEw<a href="#_edn14" name="_ednref14"><strong>[14]</strong></a>.<br />
Esta opción ha significado detener faenas en operaciones hidrometalúrgicas en Codelco a saber, en El Salvador, Mina Sur y RT Óxidos. Opción que de mantenerse, según Cochilco dejaría de ser operativa en la totalidad de la industria minera para 2025. Entre las filiales de transnacionales, con la misma opción, se encuentran: Collahuasi, Quebrada Blanca, Mantos Blancos, Michilla, Mantoverde y otras menores (Cochilco junio 2014, <em>Op.cit</em>.). Nos encontramos en el caso de exceso de capacidad de las fundiciones y baja de precios de las industrias a las que estas proveen. Se trata de los factores (a) y (b) ya mencionados (<em>equilibrios inestables</em> en el mercado chino <em>supra</em>). La línea de defensa de las transnacionales en esos equilibrios inestables, es la tecnología y los acuerdos a largo plazo entre los miembros del <em>cluster</em>. Su estrategia de integración al mercado mundial difiere de la de Codelco y por tanto de las consecuencias que acarrea.<br />
El recuento de la estrategia seguida por Codelco demuestra la trampa que asecha permanentemente a la política <em>extractivista</em> de las economías emergentes. Esa política ha llevado a desechar procesos tecnológicos y acuerdos, que hubiesen asegurado una inserción eficaz (en la cadena productiva del mineral) cercana a producciones de consumo final, menos contaminantes y, con posibilidad de neutralizar la inestabilidad de precios en los mercados internacionales. Los procesos hidrometalúrgicos, menos contaminantes, es una alternativa a la pirometalurgia actualmente utilizada en Chile, acorde con los compromisos adquiridos en la reunión de París (COP21, 2015 y siguientes) relativas al cambio climático.<br />
Los procesos hidrometalúrgicos se mencionan en un interesante estudio referido a las zonas de sulfuros secundarios y primarios, como procedimiento de lixiviación menos contaminante (H. Villouta 1998)<a href="#_edn15" name="_ednref15"><strong>[15]</strong></a>. Un resumen de los factores favorables a la hidrometalurgia señala que el proceso determina la completa disolución del cobre presente; el fierro y el azufre son removidos con un mínimo costo; la no contaminación de la atmósfera; la posibilidad de trabajar con minerales de bajas leyes y/o complejos; la facilidad para separar elementos similares; la recuperación de los metales nobles, oro y plata. El estudio agrega que el azufre del proceso puede ser convertido en productos comerciales, tales como sulfato de amonio para fertilizantes, azufre elemental para producir distintos productos químicos como ácido fosfórico, <em>alkylación</em> del petróleo, y otros utilizados en la industria de la pulpa y el papel. El estudio concluye “los costos por la aplicación de este proceso son mucho más competitivos que los obtenidos en plantas de tratamiento de concentrado convencionales” (<em>Ibidem</em>). El mismo estudio señala que los costos de operación son similares a los del proceso pirometalúrgico, con la ventaja que el proceso es ambientalmente más amistoso que la fundición (<em>Ibidem</em>).<br />
&nbsp;<br />
<strong><em>Codelco: comercialización del cobre, subproductos no declarados en las declaraciones de aduana y fletes (1970, 2000, 2010)</em></strong><br />
Rolando Castillo Varas, Vista de Aduana y fiscalizador del Servicio Nacional de Aduanas ha investigado en diversas períodos la nula transparencia de las exportaciones de concentrado de Codelco. Su investigación abarca un período de 40 años, de gobiernos y autoridades locales dispuestas a exportar concentrados a sabiendas que estas transacciones incluyen metales nobles y otros no registrados en los embarques –política <em>extractivista</em> que lleva a una aceptación de costos y precios fijados por el comprador y no por el vendedor. En su fiscalización de la exportación de minerales de Chuquicamata, de la entonces <em>Chile Exploration Company</em>, filial de Anaconda (1970), denunció la exportación maliciosa de “mercancía que no correspondía a su aforo” (Cf. Rolando Castillo Varas. 2015)<a href="#_edn16" name="_ednref16"><strong>[16]</strong></a>. Dicha denuncia se basaba en la recuperación de materias ajenas al cobre (las llamadas ‘impurezas’) contenidas en el <em>barro anódico</em> depositado en el fondo de las cubas de refinación electrolítica. En el fondo de la cuba se depositan materias solubles en el electrolito tales como arsénico, aluminio, níquel, etc. y otras insolubles constituidas por plata, oro, selenio, escasas cantidades de teluro y muy pequeñas de platino y paladio, “conjuntamente con partículas o trozos de cobre (porotos o <em>sprouts</em>) originarias del ánodo y estériles” (<em>Ibidem,</em> p. 44). En un estudio estimativo de los valores en juego, Castillo Varas denunció en su Informe a la Aduana de Antofagasta (1970) que, según sus cálculos, el barro anódico que resultaba del proceso de refinación electrolítica del cobre blíster, 981 mil 677 toneladas en el período 1954 a 1969, podía calcularse en una cifra aproximada de 4 millones 908 mil 385 kilos, los que contendrían 981 mil 677 kilos de oro y 294 mil 503 kilos de plata. En la época de la investigación el precio del kilo de oro era US$ 1 millón 125 mil 275; y el kilo de plata se evaluaba a US$ 60. Según esos precios existiría un monto no declarado de US$ 18 millones, 774 mil 83l. A valores de 2015 el monto defraudado habría llegado a US$ 194 millones 907 mil 647 (<em>Ibidem</em>, p. 25).<br />
Esta denuncia determinó que el Superintendente de Aduanas dictara una resolución para practicar una amplia investigación de las actividades de la <em>Chile Exploration Co</em>. Las investigaciones realizadas por un equipo de Aduanas <em>in situ</em> revelaron que el monto del fraude alcanzaba a más de US$ 32 millones es decir US$ 14 millones más que las estimaciones previas de Castillo. Si se actualizaran los valores del oro y plata al año 2014 el monto defraudado habría llegado a US$ 706 millones 897 mil 867 (<em>Ibidem</em>, 51). Sin embargo, estos valores no incorporaban las pérdidas de oro y plata ocasionadas al incorporar los tambores con barros anódicos a los convertidores. Estos barros anódicos adicionados al cobre blíster, no tributables, representaban, en <em>pérdidas</em> de metales nobles, según el cálculo de Castillo la suma de US$ 465 millones 800 mil 356. En definitiva, adicionando “los metales nobles exportados ilegalmente y ‘perdidas’, se llegaría a una suma de US$ 1.172 millones 698 mil 223.<br />
La historia sigue. 40 años más tarde (2010) la política <em>extractivista</em> seguía causando pérdidas irreparables a la economía chilena. Chile vende cobre fino a partir de una exportación de concentrados. Chile-vendedor debe pagar al importador los gastos que este debe realizar para reducir el concentrado a fino que es la mercancía que interesa al comprador. La diferencia entre el refinado y el concentrado es lo que pierde Chile por no refinar en su territorio. Castillo Varas realiza los cálculos considerando una exportación de 5 mil 664 toneladas de concentrados y su equivalencia (teórica) en cobre fino (cátodos o refinado a fuego) estimada en 1 millón 699 mil 200 toneladas (cifras correspondientes a 2012, Véase Rolando Castillo Varas, 2018, pp. 62-67)<a href="#_edn17" name="_ednref17"><strong>[17]</strong></a>. El concentrado exportado contiene el cobre refinado que es la mercancía que compra la matriz de la transnacional en el extranjero. El cobre refinado contenido en el cobre concentrado tiene un valor (teórico) de US$ 6.359 la tonelada. Una vez realizada todas las operaciones para obtener ese refinado del concentrado que Chile envía, se obtiene un valor de US$ 7.714 la tonelada. La diferencia entre ambas cifras, US$ 1.355 la tonelada, es el costo que la transnacional en el extranjero cobra a Codelco o a su filial en Chile por gastos de tratamiento y refinación, fletes, pérdidas metalúrgicas, bonificaciones, etc. Allí no se incluyen los subproductos que se recuperan en las refinerías de las matrices de las transnacionales a saber metales nobles (oro y plata), molibdeno, paladio, platino, etc.<br />
A continuación Castillo Varas, expone el detalle de los costos considerados en el extranjero para recuperar el cobre refinado y los montos totales de la operación. El autor estima que junto a las exportaciones de la época, alrededor de 6 millones de toneladas de concentrados se enviaban al exterior, las que contenían 1,8 millones de toneladas de azufre con las que China, Japón y Corea del Sur, producirían 1,8 millones de toneladas de ácido sulfúrico es decir US$ 648 millones, a un precio US$ 360 la tonelada de ácido sulfúrico según Cochilco en agosto de 2010 (<em>Ibidem</em>, 2018 p. 52).). El autor concluye que resulta paradójico que la minería chilena deba importar ácido sulfúrico que las refinerías del exterior recuperan con las exportaciones de concentrado que Chile exporta. El precio de la tonelada de ácido que importa Chile oscila entre US$ 110 y US$ 360, lo que habría significado una pérdida de más de US$ 623 millones. El caso de los fletes es otro contrasentido. La exportación de 5 mil 664 toneladas de concentrados a US$ 60 el flete por tonelada representa US$ 339 millones 840 mil. Una exportación (correspondiente) 1 millón 699 mil 200 de toneladas de cátodos o refinado a fuego habría incurrido en un flete valorado en US$ 101 millón 952 mil. Es decir se pagó un exceso de US$ 237 millones 888 mil, o 70% según el autor, de materiales contenidos en el concentrado exportado ‘no recuperables’ a saber molibdeno, azufre, platino, paladio, renio, selenio, fierro, sílice, etc. (<em>Ibidem</em>, 64). La investigación revela además pérdidas metalúrgicas en forma de escorias o polvos provenientes de las fundiciones donde se aprovecha solo 96,5% del cobre fino contenido. La pérdida es en este caso 59 mil 470 toneladas de fino (más otros minerales considerados como pérdida metalúrgica) que a un precio de US$ 3,5 la libra o US$ 7 mil 714 la tonelada se obtiene como pérdida US$ 458 millones 751 mil 580, cifra que el autor considera como recuperable si se incorporaran al proceso metalúrgico nuevas técnicas que permitan dicha recuperación (<em>Ibidem</em>, p. 65). A las pérdidas ya mencionadas en la producción de concentrados habría que agregar las provenientes de gastos de tratamiento y refinación: más de US$ 395 millones y de US$ 252 millones respectivamente. La adición de ambos procesos son los gastos o costos que incurren los exportadores de concentrados en Chile en fundiciones y refinaciones en el extranjero es decir, US$ 648 millones, a lo que debe agregarse los subproductos recuperados en las refinerías extranjeras y que el Servicio Nacional de Aduanas no indica en los documentos de exportación y por tanto se pierden (<em>Ibidem</em>, pp. 62-67).<br />
En conclusión, escribe Castillo Varas, “el valor final del millón 699 mil 200 toneladas de cobre fino exportado en 2012 en condiciones de concentrado, debería haber reportado US$ 12.876.208.800. Al restar los gastos que ascendieron a US$ 2.069.689.124, incluyendo el valor del ácido sulfúrico, del cual el país no obtuvo beneficio, arrojó US$ 10.806.519.676 como valor líquido de retorno” (<em>Ibidem</em>, 66, 67). Ese es el análisis descarnado de una política inexcusable en sus resultados y, que envuelve la responsabilidad de instituciones y clase política.<br />
En el párrafo siguiente explicamos las restricciones que planteará en el futuro el comercio del cobre con China, principal importador de Chile.<br />
&nbsp;<br />
<strong><em>Tendencias en el mundo en vista de los acuerdos ambientales de las Conferencias de Partes. China aplica normas restrictivas a las importaciones de cobre</em></strong><br />
China es una economía con alta utilización de cobre a nivel industrial, fuente de bienes de capital, insumos y servicios. La industria manufacturera de China es dependiente de la oferta mundial de chatarra de cobre. Consecuente con los acuerdos de regulación de gases contaminantes establecidos en las sucesivas Conferencias de Partes a partir de París 2015, China ha reducido la importación de chatarra de cobre por razones ambientales. La chatarra es utilizada en la industria y en las fundiciones y refinerías de cátodos; para los efectos de importación es clasificada como residuo sólido. La política del gobierno chino es prohibir para fines de 2020 la importación de residuos sólidos. Las empresas chinas que importan chatarra deben asegurar asignaciones de cuotas del Ministerio de Ecología y Medio Ambiente el que fijó normas que rigen desde el 1 de julio de 2019. Todas las industrias que cumplan con los grados definidos por el Instituto del Reciclaje de Chatarra (ISRI) para algunos tipos de chatarra podrán obtener la materia prima (La Tercera, 20 enero 2020, declaraciones de Michael Lion, presidente de Lion Consulting Asia)<a href="#_edn18" name="_ednref18"><strong>[18]</strong></a>. Estas normas reducen drásticamente el número de licencias de importación o volúmenes de material que se importaban anteriormente. De hecho el puerto de Sanshan, lugar donde llegaban las importaciones, cerró aún antes de julio 2019 fecha de aplicación de las normas. Estas medidas del gobierno chino han llevado a monitorear a exportadores de metales en búsqueda de nuevos mercados, por la eventual afluencia a otros países del sudeste asiático que estas medidas podrían provocar (Cámara Aduanera. Agentes de Aduana. 80 años. 07/05/2020).<a href="#_edn19" name="_ednref19"><strong>[19]</strong></a><br />
Este es un vuelco en el comercio internacional de la chatarra pues hace 12 años atrás el uso de cátodos de cobre provenientes de la minería y de la chatarra llegaba a más de 4,9 Mt-cu en 2008. Si a eso se agrega más de 1,1 Mt-Cu de cobre contenido en la chatarra usada directamente por las manufacturas chinas y, las importaciones netas de manufacturas de cobre, se concluye que China utilizó cerca de 6,4 Mt-cu en 2008, lo que representó en ese momento 27% de los Mt-cu usados anualmente en el mundo.<br />
El cumplimiento de las normas en un país que representa el 50% de las importaciones mundiales de cobre tendrá consecuencias trascendentales en el comercio de minerales. Este cambio debido a la sujeción de las regulaciones a los gases contaminantes de las fundiciones establecidas en las COP ya mencionadas. Frente a estas restricciones la visión <em>extractivista</em> de los países Latinoamericanos deberá inclinarse por otras alternativas, una de las cuales abordamos en el próximo párrafo.<br />
&nbsp;<br />
<strong><em>Servicios en la minería.</em></strong><br />
Sin perder el horizonte de exportaciones a China y otros países en el mercado internacional, Chile debe insertarse en la cadena de valor de la industria minera. Es el caso del sector de servicios a la minería, rubro que permite entrar en la cadena de valor a través del  mecanismo de <em>joint-ventures</em> es decir, en asociaciones con inversores extranjeros.<br />
El desarrollo de los servicios a la minería es central en la estrategia de incorporación de la industria minera a la cadena de valor internacional. Constituye una hoja de ruta que permite avanzar hacia una <em>industria minera 4.0</em><a href="#_edn20" name="_ednref20"><strong>[20]</strong></a>.<br />
La expansión de la industria minera deberá enfrentar en el futuro el declive de las leyes de cobre. Por lo que la internacionalización de los servicios es su gran desafío en los próximos años. Debemos entrar en el uso final del cobre. Alta Ley, de los Recursos Naturales al Conocimiento (2019, p. 189)<a href="#_edn21" name="_ednref21"><strong>[21]</strong></a> señala la utilización del cobre en las más diversas áreas e industrias, “desde la construcción de edificios, hasta la generación y transmisión de energía, la fabricación de productos electrónicos y la producción de maquinaria industrial y vehículos de transporte. El cableado y las tuberías de cobre son parte integral de los aparatos, los sistemas de calefacción y refrigeración, y los enlaces de telecomunicaciones que se utilizan a diario en los hogares y las empresas. El cobre es un componente esencial de los motores, el cableado, los radiadores, los conectores, los frenos y los cojinetes utilizados en automóviles y camiones. Un automóvil promedio contiene 1,5 kilómetros de cable de cobre, y la cantidad total de cobre varía desde 20 kilos en autos pequeños hasta 45 kilos en vehículos de lujo e híbridos. Según un estudio encargado por la ICA (<em>International Copper Association</em>) a IDTechEX en 2017, un vehículo eléctrico puede utilizar entre 40 y 369 kilogramos de cobre dependiendo del tipo de tecnología y de vehículo. Una de las aplicaciones más recientes del cobre incluye su uso en superficies que se tocan con frecuencia, en las que sus propiedades antimicrobianas reducen la transferencia de gérmenes y enfermedades. Los fabricantes de semiconductores también han comenzado a usar cobre para circuitos en chips de silicio, lo que permite que los microprocesadores operen más rápido y consuman menos energía. Recientemente se descubrió que los rotores de cobre aumentan la eficiencia de los motores eléctricos, que son los principales consumidores de energía”.<br />
Mencionemos el sector real de los intercambios entre el cobre de mina y el mercado final del metal. Segmento en el que es posible concebir encadenamientos importantes en la política de internacionalización del segmento de proveedores. Según el Grupo Internacional de Estudios del Cobre (GIEC), cifras de octubre de 2009 indican que el uso final de cobre puro en diferentes actividades económicas indican, que casi la mitad de los 23,7 Mt-cu usados anualmente en el mundo (48%), está concentrada en solo cuatro productos de cobre puro sin aleaciones: cable de construcción, cables eléctricos de alto voltaje, cable para magnetos y tubos de cobre. Si agregamos casi dos millones de toneladas de cobre usado en barras con aleaciones de otros metales (RBS) se alcanza casi 57% del uso final del cobre a nivel mundial. El restante 43% se distribuye entre cables de bajo voltaje, placas, chapas y tiras (PSS), castings, cables para vehículos, electrónica y telecomunicaciones, tubos con aleaciones y otros usos menores<a href="#_edn22" name="_ednref22"><strong>[22]</strong></a>. Un informe a 2019 señala que las propiedades del cobre y sus aleaciones resultan importantes por su buena conductividad de la electricidad y el calor combinado con la resistencia. Se señala además la ductilidad y la resistencia a la corrosión (Alta Ley, <em>Op.cit.</em> p. 189).<br />
Sin una política de Estado no será posible superar la etapa de primer productor mundial de cobre en mina; enfrentar la etapa de costos crecientes en proyectos <em>brownfield</em> y, asumir el costo de mayor deuda externa en el proceso de capitalización de Codelco. En ese programa la intervención del Estado en la industria de servicios a la minería es esencial a través de acuerdos con el sector privado. Sólo un 5,9% de las empresas proveedoras de servicios son exportadoras, su importancia representa 0,74% del total de las exportaciones y el 1,3% de las exportaciones del sector minero durante el año 2018.<br />
En el futuro el desafío en mineral ubicado a mayor profundidad y con baja ley es aumentar la productividad y disminuir costos. Es el caso de la nueva fase de El Teniente con operaciones remotas, máquinas robóticas, camiones autónomos así como tecnología de punta para el control de emisiones.<br />
Una carencia importante para el desarrollo de la oferta de exportación es la prueba de la tecnología en condiciones reales. Según nuestra información BHP Billiton, Codelco y Antofagasta Minerals han ofrecido en un pasado reciente parte de sus faenas mineras para este fin, pero solo alrededor de 70 proveedores han accedido a este beneficio (Cf. Sofía Neumann 2019 p. 14)<a href="#_edn23" name="_ednref23"><strong>[23]</strong></a>.<br />
Lo que sorprende en la visión chilena de la expansión de los servicios de proveedores es su localismo. Debemos planificar para desarrollar conocimiento desde el mundo minero y que este sea exportable a otros países de la región y en otros continentes. ¿Por qué no pensar en el establecimiento de empresas fuera de Chile, ligadas a grandes importadores como por ejemplo <em>join-ventures</em> en China e India? La expansión del sector a nivel mundial, es la de un conglomerado de industrias que se integran a una cadena de valor que va más allá de la expansión a nivel local. Encadenamiento que traería más puntos al PIB y aspecto central –crítico a nivel local– el financiamiento que trae para la capitalización del sector y de otros proyectos vinculados al sector minero.<br />
Actualmente hay alrededor de 100 compañías en Chile que están exportando sus servicios mineros y tecnologías a otros mercados. En 2016 el ministerio de Minería tenía como meta multiplicar por ocho el volumen de los envíos al 2035. En el pasado Conicyt (2016) lanzó un Concurso de Investigación Tecnológica Temático en Minería por un total de $2.500 millones. Entre 2010 y 2015 la entidad con otros fondos de fomento al desarrollo científico e inserción de capital humano canalizó $ 14.100 millones para 157 proyectos. En 2018 478 empresas proveedoras de bienes y servicios para la minería exportaron en conjunto más de US$ 554 millones, lo que representó un crecimiento de 10% con respecto a 2017. Ya en esa época se preveía una meta de US$ 4000 millones de exportación de servicios ligados a la minería. Estamos aún lejos de alcanzar esa meta. Falta aún para que la industria chilena se convierta en proveedores de clase mundial. Las exportaciones se dirigieron a 80 mercados que corresponden en un 97,5% a economías con las que Chile posee acuerdos comerciales. El 87% de los envíos se dirige a América Latina y dentro de este bloque, existen 26 destinos, siendo Perú el principal mercado, concentrando por sí solo el 55% (US$ 254 millones) de los montos. En segundo lugar se ubica Brasil con un 18% de los envíos (US$ 81 millones); sigue Argentina con un 8% (US$ 39 millones) y México con un 7% (US$ 30 millones).<br />
&nbsp;<br />
<strong><em>Conclusión</em></strong><br />
Las transnacionales concesionarias de los yacimientos en Chile dominan el proceso de producción del mineral, su demanda y el <em>cluster </em>de proveedores <em>hacia arriba</em> y <em>hacia abajo</em> en el proceso que lleva al consumidor final. El control de esta cadena de valor caracteriza un proceso en que se confunde la función del vendedor y el comprador. Como lo hemos visto el comprador impone las condiciones de entrega del concentrado, precio CIF al cual se cierra la transacción del mineral una vez cumplidas las etapas de fundición, refinación, obtención de los subproductos y, entrega del cátodo a las industrias que se ocupan del producto final. Son asociaciones a largo término entre productores y vendedores, incluyendo el transporte. Existen además asociaciones en el área del comercio a corto término o en mercado <em>spot</em>. Es más, las transnacionales observan el precio en las bolsas de metal de Londres, Nueva York y Shanghai, (BML, Comex, SSE), además de las bolsas de Shenzhen y Hong Kong, proceso determinante en la fijación del precio final que se impone al vendedor del envío. Existen además acuerdos respecto a la liquidación del embarque de concentrados que normalmente ocurre en promedio a 4 meses a contar del día del embarque. Este plazo se explica pues se trata de la transacción final que ocurre después de la liquidación de los cátodos que tiene plazo de un mes. La liquidación del molibdeno puede tomar un tiempo de 2 a 3 meses después del embarque. Si los metales nobles (oro y plata) no aparecen en el formulario de embarque, caso aparentemente generalizado junto a otros, simplemente no serán reconocidos ni pagados.<br />
En resumen el Estado de Chile, tiene escaso poder de control de las exportaciones, cobre y subproductos que contiene el concentrado y, las negociaciones que determinan finalmente el valor del retorno y las sumas tributables. Con variaciones de detalles los grupos BHP Billiton, Collahuasi, Antofagasta PLC, Anglo American Sur, Xstrata, Glencore, Mitsui, Nippon… operan según lo descrito en el texto con un control laxo y a veces inexistente de las autoridades del Ministerio de Minería, Cochilco, Servicio Nacional de Aduanas, Servicio de Impuestos Internos, Banco Central de Chile.<br />
Pese a que según la ley de Cochilco (DL 1349 de 1976) debe “autorizar las exportaciones de cobre y sus subproductos y las importaciones necesarias para el funcionamiento de las empresas productoras, de acuerdo con las normas generales que fije el Banco Central de Chile”, ninguna de las operaciones señaladas en el curso del texto ha sido cuestionada e investigada. Peor aún, pese a sus amplias atribuciones de control, investigación y asesoramiento a la autoridad nunca Cochilco ha emitido un informe acerca del régimen de las concesiones y las graves consecuencias que se originan para el Estado de Chile.<br />
La Ley Orgánica de Concesiones Mineras (LOCCM, 1982) consagró la doctrina de la concesión plena y de esa manera el concesionario pasó a ser propietario del yacimiento concesionado. Baste decir que en el derecho anglosajón la concesión no tiene sino la calidad de un arriendo. Recordemos que el acto soberano de la nacionalización del cobre, el 11 de junio de 1971, revierte 116 años de dominio liberal sin contrapeso en la historia de Chile. La LOCCM es una interpretación liberal del derecho minero. Según la doctrina de la LOCCM el Estado tiene solo el <em>dominio eminente</em> sobre los recursos mineros es decir una situación de administración tutelar despojada de toda atribución en el uso, goce y disposición de los recursos naturales, que revendrían al concesionario en una suerte de <em>concesión plena</em>. Disposición contraria a la reforma constitucional de 1971 que estableció el dominio minero patrimonial del Estado, atribuyéndole a este último una naturaleza y carácter jurídico de exclusivo, absoluto, inalienable e imprescriptible, principio literalmente transcrito en la Constitución de 1980. La LOCCM vació de contenido ese concepto, proclamando la teoría del “dominio subsidiario del Estado”, que no es otra cosa que el dominio eminente en la versión <em>sui géneris</em> chilena.<br />
La propiedad del Estado sobre las minas (N° 24 inc. 6 del Art. 19 de la CPE) es el cuadro en el cual deben desarrollarse las actividades científicas, de tecnología, innovación y desarrollo de la industria minera. Por ello de proseguirse y continuar lo que hoy en el presente es un desarrollo embrionario a saber, los servicios a la minería, como horizonte a largo plazo para cuando la industria de extracción llegue a su fin, la institucionalidad de las concesiones debe salvaguardar los intereses del Estado.<br />
Propongo lo siguiente. Dados los intereses en juego del Estado y, por ello de todos los chilenos, se impone la derogación de la LOCCM y un nuevo concepto de la concesión minera. Siendo la concesión un contrato <em>intuitu personae</em> (‘en función de la persona’ o ‘respecto a la persona’) tiene jurídicamente la calidad de un arriendo (<em>lease</em> en el derecho anglo sajón), en el caso de la minería agrego una particularidad. El eventual concesionario acuerda con el Estado de Chile un contrato en virtud del cual se compromete a extraer el mineral de las entrañas de la tierra; el Estado es dueño del mineral extraído y paga al concesionario por sus servicios. Esto es equivalente a la situación de un propietario agrícola que contrata trabajadores para obtener la cosecha. Obtenida esta el propietario es quien contrató la cosecha y de ninguna manera los trabajadores que la realizaron.<br />
Hecha esta aclaración planteo tres opciones posibles, teniendo en cuenta la comercialización del mineral (ya argumentada) en el mercado mundial a saber, <strong>Opción 1)</strong> el Estado vende por su cuenta la totalidad del mineral obtenido; <strong>Opción 2)</strong> el Estado y el concesionario en alianza venden conjuntamente el mineral; <strong>Opción 3)</strong> el Estado y el concesionario venden el mineral pero, en alianza estratégica ofrecen, conjuntamente con la venta, servicios mineros en la cadena de valor. En todos los casos se busca revertir la posición actual de una industria minera tomadora de precios, donde la condición conjunta de vendedor/comprador la parte compradora termina fijando el precio de exportación del concentrado. En una sociedad digital con empleos de alta calificación no podemos entender una industria minera, en una sociedad del conocimiento, dedicada a la venta de materia prima. Por último, en lo institucional esta propuesta no es posible sin la derogación de la  LOCCM.<br />
Teniendo en cuenta el desarrollo de la industria minera, tanto en los recursos tecnológicos y financieros, así como la organización del mercado internacional, la opción <strong>(3)</strong> incorpora elementos determinantes en el futuro cuando el recurso cobre llegue a su fin.<br />
Un aspecto central que debe ser tomado en cuenta por futuros socios en la cadena de valor como en los términos de las concesiones futuras, es la presencia del Estado de Chile como socio principal. Presencia que eleva las certezas de cumplimiento y alcance en las negociaciones, sobre todo cuando la actividad minera, por los aspectos contaminantes, relaves, etcétera es observada desde la mira de los acuerdos internacionales (COP, Acuerdo de París 2015 y siguientes) de <em>descarbonización</em> de la matriz productiva y el cambio climático.<br />
Santiago, mayo 17 2020<br />
&nbsp;<br />
<strong>Notas:</strong><br />
<a href="#_ednref1" name="_edn1"><strong>[1]</strong></a> La concentradora procesa el mineral para separar los minerales de la roca madre. El concentrado de cobre es un producto de la concentradora que contiene usualmente 20 a 30% de cobre. Es la materia prima para la fundición. La Fundición es la planta metalúrgica en la que se produce la fundición de concentrados y mineral. Sus costos se expresan de acuerdo a la materia prima que procesan. En las Fundiciones, se funden diversos productos (concentrados, precipitados o minerales de alta ley) sus costos se expresan en dólares por tonelada de producto.<br />
<a href="#_ednref2" name="_edn2"><strong>[2]</strong></a>  Michael Porter define la estructura, o conjunto de atributos genéricos del terreno en el cual se desarrollan las actividades de las empresas competidoras. El autor analiza 4 atributos genéricos a saber, los factores que inciden en la producción (tecnología, productividad…); la demanda, esto es el consumidor final del mineral; los sectores conexos y de apoyo, o sectores del <em>cluster</em> de proveedores; y la estrategia, estructura y posibles rivalidades con otras empresas del mismo rubro (<em>La ventaja competitiva de las naciones</em>. Editor Michael Porter. Ediciones J. Vergara, Buenos Aires. 1991, p. 110).<br />
<a href="#_ednref3" name="_edn3"><strong>[3]</strong></a> Véase H. Vega (2020, 04/05) “El absurdo de una ley minera que debe ser derogada” En <a href="https://hectorvegatapia.com">https://hectorvegatapia.com</a><br />
<a href="#_ednref4" name="_edn4"><strong>[4]</strong></a> A nivel mundial Chile es seguido por Perú 11,9%, China 7,7%, EEUU 6,4%, Australia 4,5%, otros 41,5%, cifras de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco).<br />
<a href="#_ednref5" name="_edn5"><strong>[5]</strong></a> Escondida con 20,5% de la producción total local se sitúa en segundo lugar seguida por, Collahuasi 9,8%, Los Pelambres 6,5%, Anglo American 6,7%, otros 27%. Cifras de Cochilco.<br />
<a href="#_ednref6" name="_edn6"><strong>[6]</strong></a> En el mismo sentido del ministro se expresaron, Ignacio Moreno ex subsecretario de Minería, Juan Carlos Guajardo director ejecutivo de la consultora Plusmining. Cf. Reportaje de  Gustavo Orellana 15/03/2020. La Tercera.<br />
<a href="#_ednref7" name="_edn7"><strong>[7]</strong></a> El contenido de finos en un mineral o en un concentrado determina la calidad de ellos y se denomina Ley. En caso del cobre se expresa en porcentaje es decir, si en una tonelada de mineral hay distribuidos 25 kilos de metal (finos de cobre), la calidad de este mineral expresada en Ley es de 2,5% cobre. Si en una tonelada de concentrados hay distribuidos 200 kilos de metal (finos de cobre), la calidad de este concentrado expresada en Ley es de 20 % de cobre.<br />
<a href="#_ednref8" name="_edn8"><strong>[8]</strong></a> Según estimaciones del Ministerio de Hacienda, por cada centavo menos en el precio del cobre se pierden unos US$ 50 millones en ingresos para el país.<br />
<a href="#_ednref9" name="_edn9"><strong>[9]</strong></a> Cátodos de cobre se obtienen en el proceso de electro refinación y de electro obtención. Es el cobre que se ha depositado en el cátodo; proceso que ha comenzado desde un ánodo en solución ácida de sulfato de cobre. El  cobre electrolítico así producido es de alta pureza y tiene una concentración de 99,9%.<br />
<a href="#_ednref10" name="_edn10"><strong>[10]</strong></a> Se trata de las Conferencias de las Partes: COP22 en Marrakech 2016; COP23 Fiji, efectivamente celebrada en Alemania 2017; COP24 Katowice (Polonia) 2018; COP 25 Chile, efectivamente celebrada en Madrid 2019.<br />
<a href="#_ednref11" name="_edn11"><strong>[11]</strong></a> China ha reducido la importación de chatarra por razones ambientales. China ahora clasifica la chatarra como un residuo sólido. Pero los cambios se introducirán en el segundo trimestre de 2020 a más tardar, por lo que la chatarra de cobre y aluminio de alta calidad que cumpla con los nuevos estándares ya no se clasificará como desecho y se puede importar en cantidades ilimitadas. Pero, por ahora, las compañías necesitarán asegurar asignaciones de cuotas del Ministerio de Ecología y Medio Ambiente para importar chatarra. Las cuotas iniciales de importación de chatarra de cobre y chatarra de aluminio de 2020, que se han otorgado principalmente a empresas en los principales centros de reciclaje de Zhejiang y Guangdong, son el lote más grande emitido por el ministerio desde junio. Restricciones más estrictas entraron en vigor el 1 de julio de 2019. Las cuotas emitidas desde junio para su uso en 2019 totalizaron más de 560.000 toneladas de chatarra de cobre y casi 474.000 toneladas de chatarra de aluminio. Fuente: Asia link America. Economía. <a href="https://asialink.americaeconomia.com/economia-y-negocios-macroeconomia/china-impone-cuotas-de-importacion-en-aluminio-y-cobre">https://asialink.americaeconomia.com/economia-y-negocios-macroeconomia/china-impone-cuotas-de-importacion-en-aluminio-y-cobre</a>.<br />
<a href="#_ednref12" name="_edn12"><strong>[12]</strong></a> Dos contribuciones sobre el proceso Sx-Ew.:</p>
<p style="padding-left: 60px;"><strong>(A)</strong> “SX-EW (<em>solvent extraction-electrowinning</em>) es la tecnología de producción de cátodos de cobre usada en las plantas de KGHM International. La tecnología SX-EW consiste en la lixiviación (proceso de disolución de componentes provechosos bajo el efecto de una disolución) y en condiciones atmosféricas adecuadas el mineral de cobre se apila por medio de ácido sulfúrico diluido. La disolución tras el proceso de lixiviación (<em>PLS, en inglés Pregnant Leaching Solution)</em> se transporta por medio de un drenaje a la siguiente etapa. En un reactor SX-EW, primero se aplica el proceso de extracción por solvente que consiste en la concentración y purificación de la disolución tras la lixiviación. Luego, la disolución purificada se dirige a la electrólisis de cobre, cuyo producto principal es el cátodo de cobre que cumple los criterios de calidad y cantidad permitiendo su venta. El ácido sulfúrico, agente usado para la lixiviación, es un subproducto de los procesos pirometalúrgicos de la producción de cobre en KGHM. Al principio, este producto se usaba o se vendía. Gracias al método SX-EW, la empresa puede usarlo en el proceso de producción en sus plantas de todo el mundo”. Fuente: KGHM. Polska Miedż, 2020.</p>
<p style="padding-left: 60px;"><strong>(B) </strong>“Aun teniendo un escenario cambiante con respecto a la economía del Cobre a nivel mundial, se espera incrementar la producción de Cobre fino en un 1,7% hacia el 2027 en función de los proyectos nuevos al perfil productivo. La industria minera está actualmente experimentando una transición para abordar una nueva etapa cuyos desafíos son los de incorporar más conocimiento, innovación y desarrollo tecnológico, durante el período comprendido entre el 2015 al 2035, plazo en el cual se estima una exportación de cobre entre 130 a 150 millones de toneladas. Dado que la tecnología busca generar impacto en los procesos de lixiviación, cabe destacar que en 2011, existían 30 plantas de extracción por solvente en Chile, alcanzando una producción en 2014, de cátodos SX-EW de 1.844 miles de toneladas, y para 2015 esta producción cerró en 1.778,4 miles de TM de cobre fino. Si se considera que el precio nominal del cobre en 2015 cerró en US$5.4951 por TM, el tamaño de mercado para este año se proyectó en US$9,8 millones. Dado lo anterior, se estima que la producción de cátodos de cobre SX- EW ha caído en los últimos 5 años, a una tasa del 3% promedio. De hecho, entre 2014 a 2015 la producción de cátodos de cobre SX – EW, disminuyó en un -3,6%. En consecuencia, para el mercado de la minería, la explotación de nuevos métodos de obtención de Cobre son un recurso con un alto potencial de desarrollo”. Véase “Lixiviación amoniacal para la recuperación de cobre a partir de escorias oxídicas” Oficina de Transferencia y Licenciamiento. PUC, 2018 04/04.</p>
<p><a href="#_ednref13" name="_edn13"><strong>[13]</strong></a> Véase también, Gustavo Orellana. ¿La minería chilena pierde valor? Pulso, 08/09/2014 pp. 4, 5.<br />
<a href="#_ednref14" name="_edn14"><strong>[14]</strong></a> Según un socio del área minería de PwC (<em>PriceWaterhouseCoopers</em>), Chile debe concentrarse en la producción de concentrados de cobre y no en el área industrial donde las plantas de fundición y refinerías contemplan un proceso industrial donde  el financiamiento en esa área es escasa. Además las plantas de fundición y refinerías en Chile con las nuevas exigencias de emisión de gases y los altos costos de energía serian menos competitivas.<br />
<a href="#_ednref15" name="_edn15"><strong>[15]</strong></a> Hernán Villouta. Procesos hidrometalúrgicos de recuperación de cobre desde concentrados de calcopirita. Octubre 1998 (inédito). El proceso hidrometalúrgico propuesto para recuperar cobre a partir de concentrados de calcopirita elimina la contaminación con dióxido de azufre (SO<sub>2</sub>) o la necesidad de producir ácido sulfúrico in situ.<br />
<a href="#_ednref16" name="_edn16"><strong>[16]</strong></a> El cobre: Anatomía del mayor fraude minero en Chile, 2015. No se practica una fiscalización eficiente y oportuna a los minerales que exporta la Nación.<br />
<a href="#_ednref17" name="_edn17"><strong>[17]</strong></a> Rolando Castillo Varas. Fraudes y complicidades e las exportaciones de cobre. 2018 en Por qué el cobre NO es de Chile. Frustraciones y desafíos. Editor Jorge Lavandero. Ed. Rialstat. 2018. Santiago. Chile.<br />
<a href="#_ednref18" name="_edn18"><strong>[18]</strong></a> ISRI, específicamente, está monitoreando si los exportadores de metales que buscan nuevos mercados causarán una afluencia de material a otros países del sudeste asiático. Asia link America. Economía; e ISRI Instituto de Industrias de Reciclaje de Desechos.<br />
<a href="#_ednref19" name="_edn19"><strong>[19]</strong></a> El cierre total del puerto de Sanshan para desechar metales apenas unos días antes de la fecha límite del 1 de julio sorprendió a muchos. Se espera que el cobre sea el producto más afectado por las nuevas regulaciones. Las exportaciones estadounidenses de chatarra de cobre y aleaciones de cobre a China ya disminuyeron en aproximadamente un 80% este año como efecto residual de otras prohibiciones de materiales y estándares de contaminación más estrictos. Las preocupaciones ahora se centran en torno a los posibles efectos que esta nueva normativa podría tener en otros mercados de chatarra. Fuente: Cámara Aduanera. Agentes de Aduana. 80 años. 07/05/2020. Ver también: <a href="http://cadch.cl/puertos-chinos-comienzan-a-aplicar-estrictas-regulaciones-a-importaciones-de-chatarra/">http://cadch.cl/puertos-chinos-comienzan-a-aplicar-estrictas-regulaciones-a-importaciones-de-chatarra/</a><br />
<a href="#_ednref20" name="_edn20"><strong>[20]</strong></a> La expresión es de Sofía Neumann en su artículo sobre la industria minera 4.0. Diario Financiero, Red Transformación digital DF. 27/11/2019, p. 14<br />
<a href="#_ednref21" name="_edn21"><strong>[21]</strong></a> Cf. Alta Ley, de los Recursos Naturales al Conocimiento. “Hoja de Ruta 2.0 de la Minería Chilena. Actualización y Consensos para una mirada renovada”. Santiago 2019. Ver además: Cesco. Centro de estudios del cobre y la Minería; Programa Alta Ley en Minería; <em>Desde el cobre a la innovación: Roadmap Tecnológico 2015-2035. Núcleos Traccionantes</em>: operaciones y planificación minera, Concentración de minerales, hidrometalurgia, relaves y fundición y refinería.<br />
<a href="#_ednref22" name="_edn22"><strong>[22]</strong></a> Cf. Carlos Risopatrón. Head of Environment and Economics. GIEC. El rol del cobre de fuentes secundarias. Producción y uso mundial de cobre de mina y de chatarra. Semana de la Bolsa de Metales de Londres. Diario Financiero. 09/10/2009.<br />
<a href="#_ednref23" name="_edn23"><strong>[23]</strong></a> Sofía Neumann “En marzo estará lista segunda hoja de ruta para avanzar hacia una industria minera 4.0” Diario Financiero, 27/11/2019. En esa publicación se cita la política de la Fundación Chile que ve “la necesidad de generar una visión conjunta de la industria para abordar aspectos de minería 4.0 en temas tecnológicos, esto implica dar señales claras a los proveedores de cuáles tecnologías de la industria 4.0 serán demandadas, los requerimientos de los sistemas en términos de interoperabilidad y manejo de datos y donde están las mayores oportunidades”.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2020/06/22/cobre-codelco-extractivismo-cadenas-de-valor-y-servicios-a-la-mineria/">Cobre: Codelco, ‘extractivismo’, cadenas de valor y servicios a la minería</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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		<title>De los chalecos amarillos en Francia a las luchas obreras portuarias en Chile: La centralidad de la acción directa</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 04 Jan 2019 02:30:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Pueblos en lucha]]></category>
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		<category><![CDATA[franck gaudichaud]]></category>
		<category><![CDATA[pueblo mapuche]]></category>
		<category><![CDATA[represion]]></category>
		<category><![CDATA[trabajadores portuarios]]></category>
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					<description><![CDATA[<p><b>Entrevista al historiador Franck Gaudichaud.</b><br />
En la situación portuaria, la violencia desde abajo es producto directo de las relaciones laborales y niveles de explotación de la mano de obra en el puerto. Es impresionante que el empresariado chileno no lo entienda o que entendiéndolo, no lo quiera tratar. Es decir, en vez de decir “ahí tenemos un sector estratégico donde pasan 88% de las exportaciones del país y tenemos que tratarlos bien”, la rapiña y codicia del empresariado implementa más precariedad y más explotación. </p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2019/01/03/de-los-chalecos-amarillos-en-francia-a-las-luchas-obreras-portuarias-en-chile-la-centralidad-de-la-accion-directa/">De los chalecos amarillos en Francia a las luchas obreras portuarias en Chile: La centralidad de la acción directa</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2 class="pretitulo">Entrevista al historiador Franck Gaudichaud</h2>
<div id="TextoNoticia">
<p><i> Franck Gaudichaud es historiador y académico de la Universidad de Grenoble Alpes, Francia. Ha estudiado al movimiento obrero en Chile y los movimientos populares en América Latina desde hace muchos años, destacando su trabajo en español más reciente sobre las distintas formas de autonomía popular en el gobierno de Salvador Allende (“Chile 1970-1973. Mil días que estremecieron al mundo”, Lom, 2016). Desde hace algunos años, ha estado trabajado la historia reciente del movimiento obrero de los trabajadores portuarios de Chile (con un libro en preparaci </i><i> ó n sobre el tema). Conversó con la revista ROSA (Chile) en esta extensa entrevista. </i><b> Ya que no hubo información clara acerca de qué sucedía realmente con los disturbios de París y en Francia en general, partamos discutiendo qué ocurre en la coyuntura actual de los chalecos amarillos y la situación política que se abre a partir de las movilizaciones masivas </b></p>
<p>Lo interesante es que se trata de un movimiento bastante inédito, que surge desde abajo, en estratos/clases populares esencialmente de trabajadores, sin orgánica previa, sin presencia sindical marcada. Muchos de ellos incluso sin experiencia sindical, aunque no todos. Y sin una preorganización tampoco y trabajo previo de la izquierda partidaria. Eso es un elemento central. Es el surgimiento desde abajo de un descontento popular acumulado ante el gobierno de Macron, pero también por gobiernos anteriores. Algunos dicen que son 40 años de acumulación de rabia contenida, que en un momento dado, por medio de una vía de escape no prevista que fue el impuesto sobre la gasolina, hace que dos o tres personas lancen una petición por Facebook, y esa petición se vuelva viral, y en base a esa viralización donde hubo más de un millón de firmas en unos pocos días, algunos digan “no basta con la petición, vamos a ir a las plazas, a las calles, y a las rotondas, y vamos a instalarnos en las vías de circulación a bloquear el tránsito”. De cierta manera podemos decir que esta movilización es una “movilización 2.0”, de una nueva generación, que muestra los límites de la presencia sindical y de las izquierdas (de las más social-liberales a las más anticapitalistas) en las clases populares y en los territorios. Muestra también una capacidad organizativa en red, y por eso no hablaría de “espontaneidad”: hay organización, pero es una organización mucho más horizontal y “digital”, lo que conlleva evidentemente problemas e diversos tipos de dificultades en términos de deliberación, debate democrático, tomas de decisión, etc. Lo llamativo también es que es un movimiento donde está ausente el lugar de trabajo y la relación salarial, algunos autores (como el historiador Samuel Hayat) lo presentan como una lucha que parte de la “economía moral” de las y los de abajo, del sentimiento de injusticia, mucho más que desde el trabajo organizado frente al capital. Esa ausencia inicial limita mucho el poder “disruptivo” y antisistema del movimiento, por razones evidentes y es entonces un problema político de envergadura. Eso no quita que podemos calificar esta insurrección en curso como la emergencia inesperada de una oposición popular al “bloque burgués” y de un primer paso hacia la unificación de las clases subalternas en Francia en contra del neoliberalismo macronista (siguiendo así el análisis del economista Stefano Palombarini).</p>
<p>Bueno, esa gran sorpresa colectiva surge en noviembre y ahora estamos a casi dos meses de movilización. En el transcurso, hubo 6 grandes jornadas de movilización de chalecos amarillos, y el proceso fue tomando vuelo hasta el 8 de diciembre, donde hubo hasta 300 mil personas en las calles, en las distintas regiones de Francia, y en París. Ahora, acerca del carácter del movimiento, hay muchos debates para definirlo. Tuvo un impacto muy grande en los debates de las izquierdas y filas militantes sindicales tradicionales, que en un primer momento, quedaron totalmente atrás y marginados del movimiento, sin capacidad, ni voluntad incluso de participar, que es lo peor. Se vio una gran falencia o incomprensión de la mayor parte de las direcciones nacionales de las centrales sindicales, CGT (Confederación General de Trabajadores) incluido, por un movimiento que no controlan y por lo tanto temían. Sólo los sindicatos combativos de “Solidaires” entendieron inmediatamente el potencial de esta lucha.</p>
<p>Es decir, en primera instancia, asistimos a un momento de rechazo por parte de amplios sectores, y no solo del poder, de los medios de comunicación y de los sectores dominantes, ya que también las orgánicas de izquierda se quedaron afuera y dijeron “eso no es lo nuestro”. Es verdad que se vislumbró la presencia activa de la extrema derecha en algunas marchas o rotondas, con discursos racistas, homofóbicos, excluyentes, etc… Lo que invitaba a ser cautos. Pero, luego nos dimos cuenta que la movilización era mucho más amplia y popular de lo que creímos, y que incluso la extrema derecha estaba quedando marginalizada dentro del movimiento, por lo que las centrales sindicales llamaron a apoyo, pero tibio, interpelaron a Macron, pero sin ofrecer perspectivas reales de unidad y menos aún a construir una huelga nacional reconductible.</p>
<p><b> Entonces desde las izquierdas no habría mucha influencia. Ni desde el inicio, ni en el desarrollo mismo del conflicto. </b></p>
<p>Al inicio, realmente no. La izquierda institucional, ni hablar… Si hablamos del Partido Socialista, es un partido completamente orgánico al neoliberalismo desde hace años. Después tenemos a Francia Insumisa, dirigida por Jean-Luc Mélenchon. Se trata del principal movimiento antineoliberal y de oposición de izquierda en el parlamento. Mélenchon, con algunos diputados como François Rufin, entendieron bien y rápidamente el carácter de revuelta popular de los “chalecos”, y por ende apoyaron, pero sin capacidad de influencia real en este movimiento. Desde la izquierda anticapitalista también hubo un momento de desconcierto y dudas, y después se llamó a intervenir y consolidar, sin buscar cooptar el movimiento: en este sentido, las intervenciones mediáticas de Olivier Besancenot (figura del Nuevo Partido Anticapitalista) fueron muy claras y acertadas.</p>
<p>El corazón movimiento está formado de miles trabajadores modestos, de la clase obrera, muchos jóvenes precarios y pensionados pobres, y también pequeños empresarios, artesanos, auto-emprendedores, entre otros. Son sectores esencialmente blancos, eso sí, con una débil presencia de los “barrios periféricos urbanos” y de los jóvenes “postcolonizados” (de origen árabe, africana, etc). La heterogeneidad es ideológica también. La ultra derecha xenófoba intentó instrumentalizar y meterse fuertemente al inicio del movimiento porque la base inicial del movimiento es antifiscal, e históricamente en Francia el “Poujadisme”, una revuelta anti-impuestos, nace de la protesta de pequeños empresarios contra el Estado, contra los servicios públicos, y por lo tanto, con una visión reaccionaria muy fuerte. Entonces inicialmente tenía elementos para volverse un movimiento popular reaccionario. Sin duda, existe una lucha por la hegemonía dentro del movimiento entre varias orientaciones opuestas. Eso la derecha extrema lo entendió muy bien. Pero fue el descontento social, y las reivindicaciones de carácter social, incluso de clase yo diría, que se impusieron mayormente en la agenda de movilización. Pero siempre con cierta heterogeneidad. Es verdad, en las rotondas, hubo hechos lamentables. Insultos homofóbicos; un camión con inmigrantes clandestinos fue detenido por manifestantes para entregarlos a la policía; eslóganes racistas. Hubo hechos así. Pero son claramente. Ahora, si vemos la agenda de reivindicaciones, lo que se pide es aumento del sueldo mínimo, reintegrar el impuesto sobre las grandes fortunas que derribó Macron, limitar el sueldo de los ricos, desarrollar servicios públicos en las zonas rurales y periféricas urbanas, imponer un sistema de referéndum y democracia participativa, etc. En algunas comunas, los “chalecos amarillos” hicieron incluso llamados a la autogestión y a crear cooperativas para salir del neoliberalismo. De hecho, la frase “que los grandes paguen mucho y que los pequeños paguen poco” resume una gran sed de igualdad social frente al “presidente de los ricos” y la República oligárquica francesa. En base a eso, existe todo un espacio para participar de una crítica clasista del neoliberalismo versión Macron, aunque por el momento domina un discurso más “ciudadanista” que clasista, y cierta dilución de los antagonismos productivos y de la relación salarial a favor de una oposición “populista” entre “pueblo” y “casta”.</p>
<p><b> Y en el contexto de una alzada feminista a nivel mundial, ¿existe una relevancia política del feminismo, y de las mujeres, dentro del movimiento de los chalecos amarillos? </b></p>
<p>Feminismo, directamente no. Pero, las mujeres están en el centro de las movilizaciones de los “chalecos amarillos”. De hecho, a partir de las primeras encuestas sociológicas y análisis críticos en curso (publicamos algunos en la revista <i>ContreTemps</i> <a href="http://www.contretemps.eu/"> http://www.contretemps.eu/ </a> ), se destaca que más del 50% de l@s manifestantes son mujeres. Y eso es una ruptura también. Muchas mujeres precarias, dueñas de casa, obreras a tiempo parcial, cajeras y empleadas relatan que han vuelto a vivir, a salir, a sociabilizar, a romper dominaciones y rutinas esclavizantes. Estaban sobreviviendo: ahora están en la rotonda, en la casucha que se construyó de manera colectiva, en la olla común, generando comunidad, hablando con el vecino que hace más de un año que no veían, escribiendo en lienzos y cuadernos de peticiones sus demandas, su hartazgo, sus sueños. Y algunas de esas mujeres cuentan como parten rompiendo con la dominación patriarcal en la casa, con el trabajo de reproducción social, diciendo a su marido “preocúpate de los hijos, de la cocina, del aseo, yo voy a la rotonda, basta”. Entonces es muy interesante ahí el empoderamiento de las mujeres. No en una base discursiva feminista, por el momento. A partir de un “ya no podemos más”. Aunque desde una antipolítica muy marcada, eso sí, lo que representa otro límite actual. Y esa es una tendencia del movimiento. Está muy fuertemente anclado en el “que se vayan todos”, “no queremos partidos”, “no queremos banderas”, tendiendo a llamar a crear un consenso nacional por sobre los disensos políticos, lo que dificulta mucho debates esenciales sobre democracia social y política o necesarios conflictos de clase.</p>
<p>Por eso, una de las interrogantes está entonces en la perspectiva política que tomara este movimiento excepcional y en la batalla por la hegemonía existente dentro de este movimiento. Como lo escribió un compañero de <i>Contretemps</i>, el “chaleco amarillo” es un “significante flotante”, que es fácil adoptar, un símbolo unificador de mucho malestar, pero que políticamente puede partir en varias direcciones opuestas. ¿Cómo participar de este movimiento lealmente, sin instrumentalizar, pero sin perder el Norte, para construirlo, ayudar a vertebrarlo y enriquecerlo, para construir juntos un frente unitario en contra de Macron, su gobierno y su mundo? Es un desafío de todas y todos en las izquierdas sociales y políticas.</p>
<p><b> También dentro de lo que comentas se puede “perspectivar” que la forma en cómo se organiza este movimiento tiene que ver mucho con la influencia de “la comuna”, y también en la centralidad de la violencia política como una forma legitimada por el movimiento de demostrar su descontento. En esto se puede hacer un paralelo con los portuarios actualmente en Valparaíso, ya que la acción directa ha jugado un rol importante en la movilización. </b></p>
<p>Sí, de hecho tienes toda la razón. Eso es un elemento central en el repertorio de acción. Los chalecos amarillos demostraron que es necesario poner el cuerpo, y que eso tiene recompensa al final. Lo mejor de todo es que este movimiento es el único movimiento que logró arrancar, aunque sean migajas, al poder. Nosotros tuvimos más de 1 millón de personas movilizadas el año 2010 por las pensiones, y perdimos. Para la reforma laboral de hace 2 años, nuevamente huelga general y paro nacional, y perdimos. Y ahora llegan los chalecos amarillos e hicieron retroceder a Macron al cabo de 4 semanas de enfrentamientos. Y lo hicieron a través de la acción directa y desde la calle: es una lección clara. La esencia del movimiento es la acción directa, a veces incluso una acción directa muy osada, de enfrentamiento radical con las fuerzas policiales, con bloqueos del tránsito, ocupaciones, etc. Claro que también hay que recalcar el nivel de represión, no se había visto nada parecido desde el 68. Desplegaron blindados en las calles, 89 mil fuerzas policiales y gendarmería a lo largo de toda Francia: quedaban solo 2 regimientos a disposición, todos los otros estaban en la calle. Y en París solamente, más de 9 mil efectivos policiales, incluso con brigadas especiales en civil. Esto generó más de 2 mil arrestos, varios de ellos con arresto domiciliario preventivo, ¡posible gracias al estado de excepción anti-terrorista! Es decir, muchas más detenciones que durante el mayo del 68.</p>
<p>Estamos inmersos en un Estado cada vez más policiaco y represivo, con una ley antiterrorista que se constitucionalizó con el gobierno de Macron. Vivimos una fase superior de un autoritarismo neoliberal “republicano” en un país del centro del capitalismo mundial. Recordar que hubo 10 muertos en total, la mayoría por accidentes cuando gente desesperada se lanza en contra de los piquetes, pero también producto de la represión. Y un sin fin de heridos. Gente de la tercera edad siendo disparada con bombas aturdidoras y balas de gomas. Extremidades mutiladas por explosiones de granadas y TNT: Francia es de los pocos países europeos en donde se permite el uso del TNT como una forma de dispersión de las marchas.</p>
<p><b> ¿Hasta qué punto el desenlace de este movimiento es un pequeño retroceso en las políticas neoliberales de Macron? </b></p>
<p>Sí. Ha sido el único movimiento de los últimos años que haya obligado a ejecutivo a sentarse y Macron tuvo que perder su arrogancia monárquica, acompañada de un desprecio clasista sistemático a los que denomina como “los nadie”. Y justamente “los nadie” lograron doblarle la mano y desprestigiar a “Júpiter” (como se autodenomino). A partir de ello, Macron hace una declaración de 20 minutos en los canales nacionales de tele donde casi se pone a llorar en una actuación bastante lamentable, donde tuvo que anunciar medidas inmediatas. Estas reformas, eso sí, son un insulto para los movilizados. Por lo menos, tuvo que anular un impuesto nuevo que había implementado sobre las jubilaciones, pero el anuncio del aumento de sueldo mínimo en realidad va a ser una prima… ¡pagada por las arcas públicas! Y no por los empresarios, o sea más deuda para el Estado, y más ventaja para el capital. Pero el poder retrocedió: los chalecos mostraron que sí se puede… Y además se hizo desde la acción directa, sin orgánica inicial, entonces es toda una lección autocrítica para nosotros, desde los sindicatos y la izquierda.</p>
<p><b> Se podría entonces señalar que se logra una dinámica de lucha de clases sin que el movimiento en sí tenga una identidad clasista </b></p>
<p>Es una dinámica de lucha de clases, sin el movimiento obrero organizado en el centro por el momento. Hay organización pero esa organización es en red, de forma horizontal. Y ahora con múltiples tensiones obviamente. Hay portavoces más de derecha, y otros que se piensan anticapitalistas, existe una mezcolanza ideológica muy grande, asombrosa. Con algunos símbolos ambiguos: por ejemplo, volvió a aparecer fuertemente la bandera francesa y la marsellesa en las manifestaciones. Símbolos que nosotros, desde la izquierda anticapitalista, no reclamamos, porque esencialmente fue la extrema derecha quien la enarbola. Obviamente, en las rotondas, en nuestras “marchas amarillas”, no se ven banderas rojas, no se canta la internacional, no se dice “abajo el capital”, tampoco se discute mucho del código laboral o de la reducción del tiempo de trabajo para todxs. Pero no se puede caer en un sectarismo ideologizante estéril o en un desprecio hacia lo popular (que desgraciadamente existe en la izquierda) confundiendo los manuales militantes con la realidad de la sociedad. Hay que partir del país real y de las demandas populares emancipadoras (combatiendo las reaccionarias), poner el acento en la lucha por la igualdad (en contra de los discursos nacionalistas) y por la democracia política: es la única vía de la reconstrucción de una alternativa popular, desde abajo y genuina. Este movimiento es una rebelión inmensa, una ruptura de los sentidos comunes, una fisura en la dominación de la casta política profesional y neoliberal. Eso a pesar de la guerra mediática permanente para desprestigiar la violencia de las calles y los “radicales”. Los “chalecos amarillos” son una oportunidad histórica, en tensión, en devenir, después de las tentativas del movimiento de las plazas “Nuit Debout” y a pesar de las derrotas sindicales sucesivas. Por lo tanto, tenemos que estar inmersos en ese proceso para participar a esa potencial reconstrucción progresiva, en un momento en que las fuerzas oscuras y reaccionarias invaden toda Europa y cuando el Frente Nacional sigue creciendo en Francia a todos los niveles. El desafío es grande y las turbulencias por venir a nivel europeo serán fuertes.</p>
<p><b> Volvamos a la comparación entre la coyuntura de los chalecos amarillos y los portuarios en Valparaíso, principalmente a partir de las similitudes de estos movimientos en su accionar, poniendo la centralidad en la acción directa y la solidaridad entre trabajadores de distintos sectores. Ahora, es evidente que hay que problematizar el desenlace que tuvo el movimiento en Francia, en tanto hizo retroceder a Macron, en comparación con el desarrollo del conflicto en Valparaíso, donde Von Appen prefirió aceptar las pérdidas millonarias producto del paro en vez de sentarse a negociar. Ahí uno tiende a preguntarse qué está realmente en juego en esa disputa. </b></p>
<p>Es difícil el paralelo directo, obviamente, los contextos, dinámicas y repertorios son muy disimiles, las reivindicaciones y formas de organización también. Pero lo que vimos durante 35 días en el puerto de Valparaíso es de nuevo el papel de la acción directa, de “la calle”, de la movilización, y al mismo tiempo la búsqueda de aliados en otros sectores de la ciudad y de los territorios en lucha. En Valparaíso, tenemos la organización sindical como motor y centro de la movilización, una diferencia capital con lo que pasa en Francia. Lo interesante en el “puerto principal” es que hay una forma de organización sindical que rompe primero con una hegemonía sindical histórica fuertemente corporatista, aliada de los empresarios y que podríamos calificar de “control social”, y que algunos de los estibadores que pude entrevista califican como “mafiosa” o “amarillenta”. Entonces, lo que ocurre en Valparaíso es que hubo una ruptura (parcial hasta el momento) con una conducción sindical reaccionaria, con un control férreo sobre el puerto y sus trabajadores. Y al mismo tiempo, surgió un enfrentamiento directo de más de (00 estibadores precarizados eventuales con un empresario portuario muy importante del sector portuario-maritimo, a nivel nacional pero también internacional, que es Von Appen, Ultraport y en este caso concreto en TPS (Terminal Pacífico Sur) concesionario en el terminal 1 de la estatal Empresa Portuaria de Valparaíso (EPV), y por otra parte Terminal Cerros de Valparaíso (TCVAL), de capitales españoles, en el terminal 2. Y esta resistencia inesperada y transversal en Valparaíso, emerge desde del eslabón más precarizado y explotado del puerto: eventuales sin garantías mínimas de turnos anuales, sin provisión de trabajo negociada, sin “nombrada” es decir control sindical sobre el trabajo, y por lo tanto sin derecho a vacaciones, salud, post- y pre- natal (a diferencia de lo que existe en otros puertos donde hay presencia de la combativa Unión Portuaria de Chile <b>/1</b>.</p>
<p>La huelga histórica que acaba de ocurrir en “Valpo” se dio también gracias a la presencia de una nueva generación de dirigentes que tienen formación, ideas políticas, experiencia militante, hecho que juega un rol fundamental para poner un descontento difuso en palabras, ideas y después en acción y movilización. El papel de Pablo Klimpel y de un par de otros dirigentes ha sido evidente en el éxito de la huelga <b>/2</b><a name="_ftnref2"></a>. El petitorio y el paro tienen como fundamento una reivindicación sobre cantidad de turnos, remuneración de los eventuales, estabilidad laboral, capacitación, etc. en un contexto de relaciones laborales muy precarias y arcaicas. También reclaman una ley general de puertos y el fin de las represalias antisindicales y de las “listas negras”. Pero, claramente el tema no fue solo “economicista”, ni se redujo a atender un problema de corto plazo de los trabajadores. Esta huelga y negociación es también una disputa por el poder dentro el puerto: así lo entendió Von Appen y por eso se negó a negociar por estos estibadores revoltosos que explota y desprecia a diario, al contrario de la otra empresa. Al contrario, TCVAL quiso acabar el fuego al cabo de 13 días de paro y después de la intervención del gobierno, acordando la formación de una mesa de trabajo, de un bono de $1 millón de pesos y de un préstamo de $500 mil.</p>
<p>Y cuando la portada del diario <i>La Segunda</i> titula, hablando de Klimpel (y buscando personalizar una movilización colectiva), “El chofer de Uber que desafía a Von Appen”, ponen correctamente de relieve el problema de quién tiene el poder en el puerto. Es decir cómo un grupo de sindicalistas “disidentes” pueden lograr movilizar a sus colegas y compañeros, ¡después de 18 años sin paros en este puerto!, y desafiar a uno de los poderes más consolidados del espacio maritimo-portuario. Y ahí el paro, el bloqueo del puerto y de calles de la ciudad es el repertorio esencial, pues se bloquea la posibilidad de activar el puerto en un momento clave de fin de año y, a la vez, facilita el “desborde” del conflicto hacia el resto de la ciudad, obligando al alcalde a intervenir también y, por fin, al gobierno que hasta el momento aludía a un “conflicto entre privados”… Hablamos entonces de una problemática netamente política que cuestiona el modelo neoliberal extractivista chileno en uno de sus nudos estratégicos: los puertos, por donde pasa más de 85% de las exportaciones y materias primas.</p>
<p>En ese sentido, el gobierno de Piñera ya tiene experiencia previa, con los grandes paros portuarios durante el 2013-2014 y el papel de la Unión Portuaria (que en este entonces no tenía presencia real en Valparaíso). En ese momento, Piñera tuvo que sentarse obligado por la fuerza de los “paros solidarios”, de puerto a puerto, de Norte a Sur del país y preparar el camino a la legislación de la llamada “ley corta”. Y el gran temor de Piñera es tener que vivir un nuevo flujo de conflicto tan amplio como en esos años, es decir de escala nacional, sobretodo en un momento en que, luego de mucha dificultad y tensiones, ha despertado de nuevo la Unión y ha habido paros solidarios y una extensión del conflicto a los otros puertos del país en apoyo a Valparaíso. Y esto fue la clave para obligar a Von Appen a sentarse a negociar.</p>
<p><b> La solidaridad dentro del movimiento de trabajadores portuarios ha sido central, en tanto que la movilización parte con cerca de 500 trabajadores eventuales dentro de Valparaíso, y termina transformándose en un movimiento prácticamente nacional que supera también al puerto. Ejemplo claro de ello es la solidaridad que mostró la minería con la causa portuaria. </b></p>
<p>Sí, de hecho yo creo que una gran lección de los portuarios chilenos de los últimos años, digamos, a partir del 2010, con el surgimiento de la Unión Portuaria en el Biobío (e incluso con la lucha que se da en esta zona en 2003), y después a nivel nacional, es la práctica de los paros solidarios, de puerto a puerto, de sindicato a sindicato, unificando estibadores contratados y eventuales. Claramente esto tiene que ver con la configuración misma de los puertos, y que se deben bloquear varios puertos de una zona simultáneamente para tener poder real y así evitar que se rompa la huelga a través del desvío de la carga a otros puertos o terminales. Pero también es una lección para todo el movimiento sindical. Es decir, cuando hay solidaridad de sector a sector, eso cuestiona ya no solamente a un empresario en específico, sino que al empresariado en general, como clase. Y eso lo hicieron muy bien los portuarios cuando montan un paro nacional (como lo practicaron varias veces entre el 2010 y el 2015). Es todo el empresariado, la cámara marítima y el gobierno de turno los que están cuestionados como poder político y poder económico. Creo que ese es el camino si se quiere comenzar un proceso de conquistas sociales dentro del neoliberalismo maduro chileno y, más allá, comenzar a pensar los caminos tácticos de la superación de este modelo de acumulación en clave postcapitalista y ecosocialista.</p>
<p>Desde el “renacer” del 2006-2007, existe un proceso parcial de revitalización sindical en Chile y hay muchas huelgas (la mayoría ilegales), pero muy dispersas, con poco poder real, ya que son conflictos atomizados, y que desembocan en escasas conquistas o incluso en derrotas estrepitosas. Más que nada desembocan en represión sindical y/o despidos de dirigentes. El problema es cómo superar este círculo vicioso, en un contexto de baja sindicalización y fragmentación/individuación de la identidad de clase de las y los trabajadora, fenómeno alimentado por las herencias autoritarias y las condiciones reales del neoliberalismo consolidado desde 1990. Y bueno, para mí, uno de los caminos es seguir justamente este tipo de paros “solidarios” y formas de organización ramal, cuestión que se construye mediante un proceso por cierto muy difícil y lento, sobre todo cuando se da en franjas de asalariados subcontratados y sin posiciones estratégicas (es decir con capacidad de disrupción y bloqueo de la economía, como la que tienen los mineros o los portuarios en Chile). Volviendo al caso de Valparaíso, el hecho que haya micreros, barras de fútbol, pequeños comerciantes, estudiantes listos para ir a pelear junto a los portuarios en huelga, es una señal de identificación de los porteños con su puerto y sus trabajadores, marca la identificación popular y comunitaria con la identidad portuaria, diciendo “ellos son nuestros”. Este tipo de “coagulación” y convergencia popular-territorial-comunitaria es también fundamental, y se ha dado en muchos conflictos portuarios a través del mundo en todo el siglo XX (ahora existe une historiografía bastante extensa sobre el tema, en particular desde la historia anglosajona). Y cuando los estibadores se enfrentan a uno de los más ricos y más represivo del país (Von Appen), el rechazo de los subalternos de la ciudad puede ser aún más intenso. Surge, entonces, una ligazón molecular posible, desde abajo, que ojalá los otros sindicatos y la izquierda en general puedan facilitar y reforzar. Hay que notar que el papel de la CUT a nivel central y nacional en el conflicto de Valparaíso y en luchas portuarias anteriores ha sido, en mi opinión, desastroso, sin tener como orientación el apoyo a la huelga. Hicieron un par de declaraciones muy tibias, pero ¿por qué la CUT no hizo un gran llamado a movilización nacional en apoyo a Valparaíso? Eso haría una central realmente combativa del sindicalismo clasista.</p>
<p><b> A partir del desarrollo del conflicto, uno podría darle cierta importancia a esta movilización como un proceso de rearticulación política de la clase obrera. ¿Qué opinas de esto? </b></p>
<p>Lo que intenté hacer el 2015 fue trabajar el concepto de las “fisuras del neoliberalismo chileno” en un breve ensayo que circuló bastante dentro y fuera del país, tanto en su formato impreso como digital <b>/3</b><a name="_ftnref3"></a>. La idea era hacer un balance de la discusión sobre la caracterización del capitalismo neoliberal chileno, mostrar el surgimiento de un nuevo flujo de conflictos sociales y eco-territoriales, que cuestionan la “democracia tutelada”, pactada y postcolonial chilena, pero en la línea de que no estamos en un momento de “derrumbe” ni de “corrección” de este modelo, que es uno de los neoliberalismos más consolidados y estable a nivel latinoamericano. La burguesía chilena es históricamente una burguesía muy unificada, con fuerte capacidad de adaptación, cooptación y represión, a pesar de sus tensiones múltiples internas (lo vemos, por ejemplo, en la diferencia de actitud y táctica en los puertos entre los Luksic y los Von Appen). Es una burguesía que tiene realmente al Estado en sus manos, más aún con este gobierno “empresarial”. Es decir, existe con Piñera un gobierno del capital para el capital, directamente, sin mediación.</p>
<p>En este contexto varias fisuras se abrieron, desde el 2006, en la hegemonía neoliberal en Chile, principalmente a partir de las grandes huelgas de sectores estratégicos, como las forestales, los mineros, y el sector portuario. Vemos que esta emergencia y ”despertar” también ha sido acompañada con fuerza por la juventud del 2011 en las grandes movilizaciones estudiantiles. En tercer lugar, están la magnífica ola feminista y lucha antipatriarcal desde el 2017 y las numerosas disputas eco-territoriales. Esto realmente abre un espectro de movilizaciones sociales populares muy amplio, articuladas también con movilizaciones históricas como la del pueblo mapuche, que sigue siendo reprimido por un terrorismo de Estado de carácter colonial. Entonces hay un espectro amplio de movilizaciones, pero que todavía no conforma una brecha con orientación anticapitalista, ni siquiera un bloque popular antineoliberal. El problema en esa etapa de la convergencia de los distintos movimientos, es la dificultad de los procesos de articulación, pues más allá de las tentativas, estas luchas no comunican mucho entre ellas. Incluso a nivel estrictamente del proceso del trabajo, o sea, en cuanto a la posibilidad de la recomposición de una clase trabajadora con conciencia de ella misma, existen muchos obstáculos. Por lo cual, no es conveniente extrapolar desde conflictos sectoriales muy importantes, como los portuarios, una recomposición general de un movimiento obrero estructurado y clasista. Los obstáculos son la fuerte fragmentación social, la precariedad de las condiciones cotidianas de vida, el endeudamiento generalizado, etc. Pero también hay potentes obstáculos ideológicos. La dominación del sentido común neoliberal es muy fuerte en Chile (como en otras partes del mundo). Yo creo que una de las fuerzas principales del “modelo de los Chicago Boys” es haber conquistado los sentidos comunes y la visión del mundo, incluso de gran parte de las izquierdas. Eso significa que hablamos de una batalla política que hay que dar. El reconstruir el movimiento obrero no es solamente tarea de las organizaciones sindicales, de organización y repertorios de acción, ya que también es un trabajo directamente político estratégico. Y ahí está la pregunta del papel -o no- de una izquierda que se dé como tarea central la recomposición de un movimiento obrero y popular con perspectiva clasista, ecosocialista, feminista, internacionalista. Esa perspectiva estratégica no cierra el debate táctico actual para saber si hay que participar en las elecciones, presentar candidaturas, conquistar alcaldías, participar de los debates internos del Frente Amplio o construir por fuera, etc. Al contrario: afirmar este horizonte estratégico es esencial para poder posicionarse tácticamente sin dejarse llevar por la corriente social-liberal y los vientos de la coyuntura. Es lo que Daniel Bensaïd llamaba el “arte estratégico” de toda fuerza política anticapitalista.</p>
<p><b> Un factor que mencionaste y que sería interesante retomar es cómo la izquierda se pone a disposición de este movimiento, y también cómo actúa la izquierda institucional dentro de este panorama, principalmente teniendo en cuenta la participación de la CUT y de sectores clasistas que han armado dos tendencias dentro del sindicalismo chileno </b></p>
<p>Primero, en el plano sindical está la disyuntiva para saber de si hay que reconquistar la CUT para reconstruir la “CUT de Clotario Blest” pero adaptada al siglo XXI o si es mejor construir otras herramientas sindicales clasistas porque, a estas alturas, la CUT está cooptada por las fuerzas institucionales parlamentarias, y representa solo una franja limitada de los asalariados. Esto no es un debate teórico, sino que un debate concreto, y por ello hay que analizar el papel de fuerzas políticas concretas dentro de la CUT, que apuntan a combatir y reconstruir una dirección combativa (sin lograrlo hasta el momento). De hecho, tengo grandes dudas con esta tesis, más allá de que haya sectores sindicales honestos y comprometidos a la interna de la CUT con esta perspectiva. Y hay otros que dicen que hay que construir un movimiento sindical clasista por fuera de estos espacios cooptados. Creo que los dos podrían converger si realmente hay una explosión social popular. En una coyuntura así veremos quién es quién y quienes son los actores reales que empajan hacia la movilización. Lo segundo es la interrogante acerca del lugar que ocupa hoy el Frente Amplio. Uno esté o no con el Frente Amplio representa –sin duda- la fuerza central de recomposición de la izquierda de los últimos años en Chile, que ha logrado surgir a una escala nacional con fuerza. El Frente Amplio está cruzado por tendencias contradictorias en el plano estratégico (¡que van de grupos anticapitalistas hasta el partido liberal!), navegando entre elaboración de un antineoliberalismo democrático radical y la tentación de la institucionalización social-liberal. Algunas peleas internas de los últimos dos años parecen tener más que ver con cuotas de poder mediático-institucional de algunas figuras que con la búsqueda de la reconstrucción colectiva de una herramienta política necesaria para el movimiento popular. En un momento en que hay un proceso de convergencia interna entre varios bloques, que podrían clarificar el debate, hay que ver cuál será el papel concreto del Frente Amplio durante los próximos meses: no solo desde el parlamento (que es una arena esencialmente de los poderosos y de los dominantes), pero sobre con las y los de abajo, con “los que luchan” como bien lo dice la Unión Portuaria. Algunas diputadas del FA fueron a apoyar a los estibadores en huelga, lo que está muy bien. Se ve también su influencia en el movimiento estudiantil y en el movimiento feminista. Pero, por ejemplo, ¿cuál es la capacidad de incidencia sindical efectiva del Frente Amplio?, ¿cuál es el trabajo sindical concreto, la inserción en las poblaciones, en los territorios afectados por los desastres ambientales y extractivos? Yo creo que ahí se le ve bastante débil, por el momento.</p>
<p><b> Ahí también se ven ciertas limitaciones del sindicalismo institucional en cuanto a las formas políticas adoptadas en las movilizaciones presentes, tanto del empresariado como de los trabajadores, y la centralidad de la violencia. </b></p>
<p>En la situación portuaria, la violencia desde abajo es producto directo de las relaciones laborales y niveles de explotación de la mano de obra en el puerto. Es impresionante que el empresariado chileno no lo entienda o que entendiéndolo, no lo quiera tratar. Es decir, en vez de decir “ahí tenemos un sector estratégico donde pasan 88% de las exportaciones del país y tenemos que tratarlos bien”, la rapiña y codicia del empresariado implementa más precariedad y más explotación. Entonces, en vez de buscar espacios de negociación, modernización y estabilización en este sector, como se dio en s otras partes del mundo, hay explosión de rabia, de violencia, de descontento. Por lo menos por parte de Von Appen, ya que hay otros sectores empresariales portuarios y de la cámara marítima que ya están buscando un camino de modernización, cooptación y “pacificación” de los puertos, justamente para sacarse la espina del pie que representa la Unión Portuaria. O sea, habrá que ver también la capacidad de la Unión Portuaria de enfrentar esas nuevas formas de control social y “pacificación” a través de un “neomanagement” y del “dialogo” con los dirigentes sindicales (lo que no excluye la represión en contra de los recalcitrantes). Otro elemento respecto al sindicalismo institucional y la violencia es que en Chile casi la única manera de reivindicar sus derechos laborales es desde la ilegalidad. La mayoría de las huelgas son ilegales, hay prohibición de sindicalizarse legalmente en el sector público, las negociaciones colectivas cubren menos del 10% de los trabajadores, el código laboral e uno de los más regresivos del mundo occidental, etc. De hecho, los eventuales portuarios no tienen acceso a la negociación colectiva, además no se puede negociar por rama, la figura del rompe-huelga es legal y un largo etcétera. Entonces ahí el contexto jurídico-político laboral favorece la presencia de un sindicalismo “apaciguado”, corporativo, con poca capacidad movilizadora y a menudo bajo el dominio de la empresa, o –del otro lado- donde es posible, un sindicalismo de la acción directa ilegal, “disruptivo”, “movimentista”, pero aún muy minoritario, por las condiciones mismas de la relación capital trabajo en Chile.</p>
<p><b> Retomando un elemento que mencionaste acerca de los sectores estratégicos, sería interesante conocer el legado de Dante Campana dentro de la organización portuaria, tomando como pieza central su documento de Propuesta Nacional del año 2004, donde se propone al sector portuario como un sector estratégico y se comienza a tejer un discurso que sitúa este elemento como el central </b></p>
<p>La trayectoria militante y de vida de Dante Campana me ha interesado mucho en el transcurso de mi investigación. El papel de Dante remite a la ciudad de Concepción en particular, donde fue militante revolucionario, mirista, y después dirigente portuario y miembro activo de los colectivos de trabajadores (CCTT). Es uno de esos militantes que además de vivir y militar a diario con los trabajadores del puerto, dio orientación, poniendo en papel ideas claves que 14 años después aún tienen vigencia en el puerto. El suyo es también un legado organizacional. Dante Campana es uno de los impulsores directos de lo que es hoy la Unión Portuaria de Chile, desde donde trazaba líneas de reivindicación en una agenda insistiendo en el papel estratégico de los portuarios, y líneas organizacionales con base en los paros solidarios y organización territorial y comunal, lo que implicaba “volver a la clase”, volver al territorio. Eso es muy importante subrayarlo. Hay que reivindicar a figuras militantes intelectuales obreras como Dante Campana, quien no solo encarna una izquierda con voluntad de inserción popular, con claridad ideológica y con ganas de organizar, sino que además transforma eso en una influencia real y de largo alcance. Porque más allá de la desaparición de Dante, su legado está bien vivo. Está reconocido incluso públicamente por la Unión Portuaria. De cierta manera, es una lección de vida de la incidencia que puede tener una trayectoria militante en el conjunto de los trabajadores, tanto como por sus ideas como por su praxis. Eso hay que destacarlo.</p>
<p><b> Respecto a las perspectivas del movimiento actual de trabajadores portuarios, ¿esta rearticulación germinal del movimiento obrero tiene potencialidades de devenir en una conciencia anticapitalista? ¿Cuál debe ser el lugar de la izquierda en este proceso? </b></p>
<p>En esta etapa los portuarios pelean por demandas inmediatas que son bien concretas, pero ya apuntando a una Ley General de Puertos y regulación-armonización nacional, que ya sería un cambio estructural en las condiciones de vida y de trabajo. En eso están ahora. Atribuirle una orientación anticapitalista a las luchas portuarias actuales sería confundir los planos de luchas y referir algo que parece estar <i>potencialmente</i>, pero que hoy no se reivindica y no está en el panorama. Eso sí, están directamente insertos en la contradicción entre capital y trabajo y enfrentan una franja del capitalismo chileno de lo más poderoso. Es decir, cuando enfrentan a Matte, Angelini, Luksic, Urenda, Von Appen, no solamente están en una condición estratégica por operar en el puerto, sino que están frente a una de la fracción dominante de la burguesía chilena. Y en ese sentido, cuando pelean, pelean contra del capitalismo más pujante de Chile. Entonces, en este sentido, podemos decir que todas sus peleas son anticapitalistas, aunque no tenga esa direccionalidad. El debate en torno a la acción de la izquierda es desde dónde se construye, dónde está el acento en la construcción. Creo que –como ya te dije- el debate también es estratégico, es decir, si es que ya estamos en un momento antineoliberal, y si ya podemos perfilar incluso una perspectiva anticapitalista. Esa es una gran discusión. En segundo lugar, el debate en torno a la posición desde donde se construye. Es decir, está el debate dentro del Frente Amplio, y también por fuera en las izquierdas radicales y revolucionarias, sobre si la pelea electoral, la pelea parlamentaria, debe ser solo foco subordinado a una gama de acciones y luchas más amplias para participar a ayudar a reconstruir un tejido social popular muy maltratado por el neoliberalismo extremo transandino. Desde mi opinión, creo hay que construir desde y con los trabajadores. Lo territorial, el feminismo, la autodeterminación del pueblo-nación Mapuche y también las resistencias anti-extractivas también son fundamentales. Aunque yo pienso que –en este momento- no es contradictorio con la participación electoral, con una guerra de posición incluso desde lo institucional y la búsqueda de espacios mediáticos, siempre y cuando haya claridad acerca de la centralidad de la reconstrucción desde abajo, desde lo popular sin populismo y con las y los trabajadores.</p>
<p><i>-El autor, </i><b><i>Matías Guerra U., </i></b><i> es estudiante de sociología de la Universidad de Chile, integrante del Centro de Investigación Político Social del Trabajo (CIPSTRA) y miembro del comité editor de Revista ROSA. </i></p>
<p><strong><u>Notas</u>: </strong></p>
<p><a name="_ftn1"></a> 1/ Ver el video de la intervención de Franck Gaudichaud en el foro “Puerto de Hambre. Pasado y presente de los conflictos portuarios en Valparaíso” (27 de diciembre del 2018), organizado entre Editorial América en Movimiento, el Instituto de Historia de la Universidad de Valparaíso y <i>El Desconcierto</i>:</p>
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<p>2/ Ver el video de la intervención de Pablo Klimpel en el foro “Puerto de Hambre. Pasado y presente de los conflictos portuarios en Valparaíso” (27 de diciembre del 2018), organizado entre Editorial América en Movimiento, el Instituto de Historia de la Universidad de Valparaíso y <i>El Desconcierto</i>:</p>
<iframe  id="_ytid_17228"  width="480" height="270"  data-origwidth="480" data-origheight="270" src="https://www.youtube.com/embed/GZk4InYuJUo?enablejsapi=1&autoplay=0&cc_load_policy=0&cc_lang_pref=&iv_load_policy=1&loop=0&modestbranding=0&rel=1&fs=1&playsinline=0&autohide=2&theme=dark&color=red&controls=1&" class="__youtube_prefs__  no-lazyload" title="YouTube player"  allow="fullscreen; accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen data-no-lazy="1" data-skipgform_ajax_framebjll=""></iframe>
<p><a name="_ftn3"></a> 3/ Franck Gaudichaud, <i>Las fisuras del neoliberalismo maduro chileno. Trabajo, democracia protegida y conflictos de clases</i>, Buenos Aires, CLACSO, 2015 (En Open Access : <a href="http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/becas/20151203023022/fisuras.pdf"> http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/becas/20151203023022/fisuras.pdf </a> ).</p>
<p>Fuente: <a href="http://www.revistarosa.cl/2019/01/01/entrevista-al-historiador-franck-gaudichaud-por-que-la-cut-no-hizo-un-gran-llamado-a-movilizacion-nacional-en-apoyo-a-valparaiso/" target="_blank" rel="noopener">http://www.revistarosa.cl/2019/01/01/entrevista-al-historiador-franck-gaudichaud-por-que-la-cut-no-hizo-un-gran-llamado-a-movilizacion-nacional-en-apoyo-a-valparaiso/</a></p>
</div>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2019/01/03/de-los-chalecos-amarillos-en-francia-a-las-luchas-obreras-portuarias-en-chile-la-centralidad-de-la-accion-directa/">De los chalecos amarillos en Francia a las luchas obreras portuarias en Chile: La centralidad de la acción directa</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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		<title>Decir “fascismo” confunde y despolitiza</title>
		<link>https://piensachile.com/2018/11/14/decir-fascismo-confunde-y-despolitiza/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 15 Nov 2018 02:30:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[extractivismo]]></category>
		<category><![CDATA[fascismo]]></category>
		<category><![CDATA[machismo]]></category>
		<category><![CDATA[racismo]]></category>
		<category><![CDATA[raul zibechi]]></category>
		<category><![CDATA[ultraderecha]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La extrema derecha actual es hija del extractivismo/cuarta guerra mundial, mientras el fascismo fue parido por el capitalismo monopolista en competencia por los mercados mundiales, por el colonialismo e imperialismo en su deriva racista, como señaló Hannah Arendt en Los orígenes del totalitarismo.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2018/11/14/decir-fascismo-confunde-y-despolitiza/">Decir “fascismo” confunde y despolitiza</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" class="alignleft post_thumbnail wp-post-image" src="http://www.surysur.net/site/uploads/2018/11/neofascismo-1.jpg" sizes="(max-width: 200px) 100vw, 200px" srcset="http://www.surysur.net/site/uploads/2018/11/neofascismo-1.jpg 271w, http://www.surysur.net/site/uploads/2018/11/neofascismo-1-200x137.jpg 200w" alt="" width="200" height="137" /></p>
<p>La extrema derecha actual es hija del extractivismo/cuarta guerra mundial, mientras el fascismo fue parido por el capitalismo monopolista en competencia por los mercados mundiales, por el colonialismo e imperialismo en su deriva racista, como señaló Hannah Arendt en Los orígenes del totalitarismo.</p>
<p>Comprendo que en los debates apasionados contra esa derecha machista y racista que crece exponencialmente, hablemos de “fascistas” o “fachos” y utilicemos adjetivos similares. Muchos lo hacemos como forma de fustigarlos. Sin embargo, el análisis sereno que expide el pensamiento crítico debería ir más al fondo de la cuestión.</p>
<p>Una porción importante de tales analistas desgajan el crecimiento de esta ultraderecha de la realidad económica, social y cultural que vivimos, y atribuyen este proceso a la influencia de los medios, al papel del imperialismo y a otras cuestiones generales que no consiguen explicar el fenómeno y lo atribuyen o bien a causas exógenas o a fenómenos como las redes sociales que no explican nada. La Revolución Francesa no fue consecuencia de la expansión de la imprenta, ni la rusa fue hija de la electricidad o del cine, aunque estos desarrollos tecnológicos tuvieron su influencia.<img loading="lazy" class="irc_mi alignright" src="https://image.slidesharecdn.com/fascismo-180501225723/95/fascismo-1-638.jpg?cb=1525215526" alt="Resultado de imagen para fascismo" width="200" height="150" /></p>
<p>Por otro lado, el capitalismo no fue siempre igual. No siempre pretendió eliminar a camadas enteras de la sociedad, como aspira a hacerlo en estos tiempos. Hubo periodos en los cuales las clases dominantes buscaron integrar a las “clases peligrosas”, y a esa política la denominamos estados del bienestar. Ahora se trata de explicar porqué han pasado de la integración a la segregación, para fantasear luego con el exterminio.</p>
<p>Para comprender el nazismo y el fascismo, Karl Polanyi se remontó a la Inglaterra de los siglos XVIII y XIX, analizando en detalle el cercamiento de los terrenos comunales (enclosures) en favor de los terratenientes. Ese proceso fue clave para promover la modernización, “liberando” a los campesinos de la tierra de la que fueron expulsados, sin más opción que ofrecer sus brazos a la naciente industria.</p>
<p>Pero la proletarización del campesinado fue un proceso traumático, que desarticuló la sociedad inglesa, como destaca Polanyi en <em>La gran transformación</em>, publicado en 1944. Con datos económicos, sociológicos y antropológicos, el autor concluye que el liberalismo económico y su “mercado autorregulado”, destruyeron los cimientos materiales y espirituales de las sociedades.</p>
<p>En sus propias palabras, la economía de mercado procedió a “la demolición de las estructuras sociales para obtener mano de obra”, y de las ruinas de la vida comunitaria nació la tentación fascista.</p>
<p><a href="http://www.surysur.net/site/uploads/2018/11/ultraderecha-europea.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft wp-image-64742 size-medium" src="http://www.surysur.net/site/uploads/2018/11/ultraderecha-europea-200x113.jpg" sizes="(max-width: 200px) 100vw, 200px" srcset="http://www.surysur.net/site/uploads/2018/11/ultraderecha-europea-200x113.jpg 200w, http://www.surysur.net/site/uploads/2018/11/ultraderecha-europea-768x435.jpg 768w, http://www.surysur.net/site/uploads/2018/11/ultraderecha-europea-600x340.jpg 600w, http://www.surysur.net/site/uploads/2018/11/ultraderecha-europea.jpg 1000w" alt="" width="200" height="113" /></a></p>
<p>Las ultraderechas actuales tienen otra genealogía, aunque es evidente que hay puntos en común. Quiero destacar algunos aspectos que muestran las diferencias con el fascismo de los años 30 del siglo pasado y señalan también la necesidad de hurgar en nuestras sociedades para entender la deriva en curso.</p>
<p>Uno, el extractivismo expulsa a la mitad de la población (según regiones más o menos) de una vida digna, incluyendo salud, educación, vivienda, agua y seguridades mínimas. Esa población a la intemperie, debe ser controlada con nuevos modos: masificación de cámaras de seguridad, militarización, feminicidios, bandas de narcotraficantes, milicias parapoliciales, entre las más conocidas formas legales e ilegales.</p>
<p>Dos, el tipo de Estado que corresponde a este sistema de acumulación por despojo/cuarta guerra mundial, es el Estado policial, con sus correspondientes campos de concentración para los de abajo. Quien crea que exagero, que observe los entornos de la gran minería, de las megaobras de infraestructura y de los monocultivos, donde esto ya funciona. ¿Qué son las barriadas de las periferias urbanas, sin agua pero con abundancia de hombres armados, sino campos de concentración?</p>
<p>Tres, este sistema desborda violencia estructural, machista y racista, por todos sus poros. Sugiero dos lecturas. El reportaje de Katrin Beenhold en The New York Times sobre los varones de extrema derecha en Alemania del este (goo.gl/Y98L51), donde la violencia machista tiene un claro motivo sistémico; y “El laboratorio social de China en Xinjiang”, en II Manifesto (goo.gl/bH9JTk), donde el poder ejerce “un control capilar” y diabólico sobre la población.<img loading="lazy" class="irc_mi alignright" src="http://img.over-blog-kiwi.com/1/49/08/47/20160728/ob_ca303d_machismo.jpg" alt="Resultado de imagen para machismo" width="204" height="114" /></p>
<p>Los varones, desde Alemania hasta Brasil, no se vuelven feminicidas por su genética, sino porque perdieron muchas cosas, como consecuencia de un modo de acumulación que no reconoce fronteras. Entre lo que perdieron, está el “mandato de masculinidad”, que analiza Rita Segato.</p>
<p>Cuatro, este sistema extractivo de guerra no puede ser desmontado paso a paso, ni desde adentro, porque sus instituciones no funcionan para la sociedad sino contra ella. No son las instituciones que conocimos durante el periodo del desarrollismo y el estado del bienestar que protegían a los ciudadanos. Las de ahora lo parasitan, en particular a quienes viven en la zona del no-ser: pobres y descartables, mujeres y jóvenes.</p>
<p>*Fuente: <strong><a href="http://www.surysur.net/decir-fascismo-confunde-y-despolitiza/#more-64740">SurySur</a></strong></p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2018/11/14/decir-fascismo-confunde-y-despolitiza/">Decir “fascismo” confunde y despolitiza</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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		<title>¡No más Zonas de Sacrificio!: La ciudadanía se levanta y protesta este 15 de noviembre</title>
		<link>https://piensachile.com/2018/11/12/no-mas-zonas-de-sacrificio-la-ciudadania-se-levanta-y-protesta-este-15-de-noviembre/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 Nov 2018 09:18:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medioambiente]]></category>
		<category><![CDATA[Pueblos en lucha]]></category>
		<category><![CDATA[Salud]]></category>
		<category><![CDATA[agua]]></category>
		<category><![CDATA[desprivatizacion]]></category>
		<category><![CDATA[extractivismo]]></category>
		<category><![CDATA[mineras]]></category>
		<category><![CDATA[puchuncavi]]></category>
		<category><![CDATA[quinteros]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>“Hacemos el llamado con toda la voz de la fuerza y con todo el ímpetu de la gente que está luchando acá en Quintero y Puchuncaví, <b>para que se levanten este 15 de noviembre, que tomen de la mano a este territorio en sacrificio, que luchen, que ejerzan soberanía</b> y que nunca más, en ninguna parte del país, se tengan que repetir los episodios ocurridos acá. Acuérdese que la vida se defiende, la vida no se vende”</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2018/11/12/no-mas-zonas-de-sacrificio-la-ciudadania-se-levanta-y-protesta-este-15-de-noviembre/">¡No más Zonas de Sacrificio!: La ciudadanía se levanta y protesta este 15 de noviembre</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<header class="article-header"><strong>El desastre ambiental ocurrido en Quintero y Puchuncaví ha derivado en una jornada solidaria de movilización nacional para este jueves. Miles de personas, en diferentes localidades del país, protestarán por la contaminación y proyectos mineros extractivistas que afectan a sus territorios.</strong></p>
<div class="row">
<div class="col-md-12">
<div></div>
<div><span class="fecha">Domingo 11 de noviembre 2018 9:40 hrs. </span></div>
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<div class="col-xs-12"><img loading="lazy" class="img-responsive aligncenter" src="https://radio.uchile.cl/wp-content/uploads/2018/11/57803141e0dc8.jpg" sizes="(max-width: 740px) 100vw, 740px" srcset="https://radio.uchile.cl/wp-content/uploads/2018/11/57803141e0dc8.jpg 740w, https://radio.uchile.cl/wp-content/uploads/2018/11/57803141e0dc8-620x413.jpg 620w, https://radio.uchile.cl/wp-content/uploads/2018/11/57803141e0dc8-395x263.jpg 395w, https://radio.uchile.cl/wp-content/uploads/2018/11/57803141e0dc8-678x452.jpg 678w" alt="57803141e0dc8" width="740" height="493" /></div>
<div class="col-xs-12"></div>
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<div class="social-share" data-url="http://radio.uchile.cl/2018/11/11/no-mas-zonas-de-sacrificio-la-ciudadania-se-levanta-y-protesta-este-15-de-noviembre/">
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<div>Originado a partir de la catástrofe socio – ambiental que ocurre en Quintero y Puchuncaví, diferentes organizaciones ciudadanas y medioambientales del país se han coordinado para concretar una jornada de movilización nacional programada para este jueves 15 de noviembre.</div>
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</div>
</div>
</header>
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<p>La idea, según los dirigentes, no es solo solidarizar con los habitantes de las localidades de la región de Valparaíso, sino que también, denunciar los problemas que han originado las termoeléctricas a carbón en el norte y los diferentes proyectos que ponen en peligro latente a los territorios y su hábitat.</p>
<p>La dirigenta del cabildo de Quintero, Priscila Pacheco, precisó que en el caso de su localidad, el Estado ha privilegiado al empresariado, castigando a la comunidad, a niños y adultos mayores, afectado drásticamente el turismo y la economía de la zona.</p>
<p>“Hacemos el llamado con toda la voz de la fuerza y con todo el ímpetu de la gente que está luchando acá en Quintero y Puchuncaví, para que se levanten este 15 de noviembre, que tomen de la mano a este territorio en sacrificio, que luchen, que ejerzan soberanía y que nunca más, en ninguna parte del país, se tengan que repetir los episodios ocurridos acá. Acuérdese que la vida se defiende, la vida no se vende”, afirmó.</p>
<p>A la convocatoria se espera que distintos habitantes de las llamadas “Zonas de sacrificio” como Coronel, Huasco, Mejillones, entre otras, adhieran a la jornada de movilización.</p>
<p><img loading="lazy" class="alignnone size-medium wp-image-496337 aligncenter" src="https://radio.uchile.cl/wp-content/uploads/2018/11/IMG-20181030-WA0075-620x415.jpg" sizes="(max-width: 620px) 100vw, 620px" srcset="https://radio.uchile.cl/wp-content/uploads/2018/11/IMG-20181030-WA0075-620x415.jpg 620w, https://radio.uchile.cl/wp-content/uploads/2018/11/IMG-20181030-WA0075-768x514.jpg 768w, https://radio.uchile.cl/wp-content/uploads/2018/11/IMG-20181030-WA0075-395x264.jpg 395w, https://radio.uchile.cl/wp-content/uploads/2018/11/IMG-20181030-WA0075-678x453.jpg 678w, https://radio.uchile.cl/wp-content/uploads/2018/11/IMG-20181030-WA0075.jpg 1280w" alt="IMG-20181030-WA0075" width="620" height="415" /></p>
<p>También, en la zona austral del país se están organizando para protestar. Esta vez, por los más de siete proyectos mineros que en la región de Aysén están avanzando sin que la comunidad local se entere de lo que la actividad extractivista podría generar en las aguas y en el hábitat que rodea al territorio.</p>
<p>El integrante de “Patagonia sin + mineras”, Fernando Castañeda, precisó que, recientemente, el Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), aprobó tres planes de prospección cercanos a zonas pobladas, y donde se ubicarían yacimientos de oro y plata.</p>
<p>“Para el proceso de extracción de oro se ocupa un químico altamente contaminante como es el cianuro. Acá las compañías trasnacionales están tratando de apoderarse del agua y de los territorios. Recordemos que la minera belga El Toqui fue responsabilizada por la presencia de metales pesados en la comunidad de Alto Mañihuales, una localidad rural de la Región de Aysén donde han fallecido gente y animales, debido a enfermedades propias de la contaminación por metales altamente tóxicos presentes en el agua de caudales que se ocupaban para consumo y regadío”, subrayó.<br />
En Santiago la marcha está convocada por la Coordinadora Metropolitana por Quintero y Puchuncaví y la cita es en Plaza Italia a las 18:30 horas.</p>
<p>La integrante del Movimiento por el Agua y los Territorios Zona Centro, Francisca Fernández, indicó que la idea es solidarizar con las localidades que cargan con problemas de contaminación, y con un llamado a cambiar de una vez la matriz energética del país.</p>
<p>“Estamos ante un modelo extractivista que hace que claro, ojalá, en algún momento se cierre el parque industrial de la zona costera de la provincia de Valparaíso, pero bajo la lógica de la matriz productiva energética que tiene este país, porque sin eso, hace que en otro momento se levante otro proyecto similar en otro sector de Chile. Entonces nuestra lucha también es por la desprivatización de los bienes comunes, por el cambio de la matriz energética productiva, que es imperiosa, porque o sino vamos a seguir sacrificando territorios a costa de ganancias, a costa de la acumulación”, subrayó.</p>
<p>En Quintero la jornada de protesta se realizará a las 11 de la mañana en el sector de “El Buzo”. A la misma hora se manifestará Puchuncaví en el cruce con La Greda.</p>
<p>Además, Valparaíso, en Plaza Sotomayor, buscará repletar las calles a las 18:30 horas. Al sur, en Temuco y Concepción se reunirán en la “Plaza Hospital” y la “Plaza de Tribunales”, respectivamente.</p>
<p>*Fuente: <strong><a href="https://radio.uchile.cl/2018/11/11/no-mas-zonas-de-sacrificio-la-ciudadania-se-levanta-y-protesta-este-15-de-noviembre/">Diario UdeChile</a></strong></p>
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<p>&nbsp;</p>
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<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2018/11/12/no-mas-zonas-de-sacrificio-la-ciudadania-se-levanta-y-protesta-este-15-de-noviembre/">¡No más Zonas de Sacrificio!: La ciudadanía se levanta y protesta este 15 de noviembre</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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		<title>“El error más grande de los progresismos en Latinoamérica fue no haber tocado la riqueza»</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 09 Jan 2018 07:30:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[derecha conservadora]]></category>
		<category><![CDATA[extractivismo]]></category>
		<category><![CDATA[gobiernos progresistas]]></category>
		<category><![CDATA[izquierda sin organizacion]]></category>
		<category><![CDATA[izquierda sin programa]]></category>
		<category><![CDATA[no tocaron la riqueza]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El extractivismo es el robo de los bienes naturales y el principal efecto social es que destruye las relaciones sociales. Destruye el tejido social y comunitario. Al destruir el tejido social y comunitario este modelo genera un reposicionamiento de las clases medias, altas y de la burguesía; una despolitización de los sectores populares que son integrados a través del consumo – el consumismo despolitiza y desorganiza – y de esa manera contribuye a los dos aspectos principales de la coyuntura actual que es la ofensiva de una nueva derecha y a un debilitamiento muy profundo del campo popular, o sea, de los movimientos sociales.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2018/01/09/error-mas-grande-los-progresismos-latinoamerica-fue-no-haber-tocado-la-riqueza/">“El error más grande de los progresismos en Latinoamérica fue no haber tocado la riqueza»</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><b>El año termina en todo el continente con enormes retrocesos para la clase trabajadora de nuestros países. Macri y Temer profundizan ajustes y aceleran mega-proyectos de minería y soja en sus países, Chile por su vez ve un aumento en la intensidad de su consolidado modelo neoliberal y Venezuela sigue inmersa en una grave crisis. En el campo y en la ciudad, el avance de las derechas y la incapacidad de las izquierdas en articularse son factores importantes de esta coyuntura. Sobre estas cuestiones y la perspectiva de las luchas populares, entrevistamos a Raúl Zibechi, periodista y analista político uruguayo que estudia los movimientos sociales de todo el continente desde hace 20 años.</b><b>-Correio da Cidadania: En setiembre de 2016 traducimos un artículo tuyo aquí en Correio titulado “El escenario regional después de Dilma”, en el cual afirmabas que el cierre del ciclo progresista en Brasil tendría una especie de efecto dominó en toda América Latina. ¿Qué opinas hoy?</b></p>
<p>Raúl Zibechi: Sin dudas vivimos un proceso de derechización muy fuerte en todo el continente. Ese proceso de derechización, a mi modo de ver, comienza con las protestas masivas de junio de 2013 en Brasil, porque la izquierda no fue capaz de comprender que había una demanda de la sociedad por más igualdad y democracia, y así dejó el campo libre a la derecha.</p>
<p>Después vino la derrota de Kirchner en Argentina y el triunfo de Macri. Y luego un proceso de cambio fuerte en Ecuador, donde a pesar de que ganó el partido de Correa (Alianza País), Lenin Moreno hace un giro, primero contra Correa y todavía no se sabe si hacia la derecha o no.</p>
<p>Pero si, podemos decir que el progresismo ha llegado a un límite. Incluso en un país como Venezuela es evidente que el proceso de gobernabilidad tiene muchas dificultades y son los sectores populares los que están enfrentando estas dificultades.</p>
<p>Finalmente tenemos la situación actual en Honduras que muestra también que hay una fuerte presencia de la derecha que es quien esta gestando este fraude electoral.</p>
<p>Esta ofensiva de la derecha tiene dos partes. Por un lado, el ascenso de una nueva derecha, mucho más militante, mucho más activa en las calles como es el caso del Movimento Brasil Livre (MBL) y de la Escola Sem Partido (ESP) en Brasil. Por otro lado, es una derecha que se aprovecha de las debilidades de la izquierda. La izquierda no fue capaz de tomar la ofensiva contra la derecha y sus medios de prensa, contra la estructura social y económica que favorece al gran capital. Y de ese modo dejó el campo abierto para la ofensiva que estamos viviendo.</p>
<p><b>-Correio da Cidadania: ¿Qué defines como “modelo extractivista” y cómo este modelo contribuyó para la derrota de los gobiernos progresistas?</b></p>
<p>Raúl Zibechi: El extractivismo es un modelo económico, político, social y cultural, no solo económico. En el terreno económico consiste en la transformación de los bienes comunes – el agua, la vida – en mercancías. Se puede definir como un proceso de hegemonía del capital financiero y la acumulación por despojo, o sea, robo.</p>
<p>El extractivismo es el robo de los bienes naturales y el principal efecto social es que destruye las relaciones sociales. Destruye el tejido social y comunitario.</p>
<p>Al destruir el tejido social y comunitario este modelo genera un reposicionamiento de las clases medias, altas y de la burguesía; una despolitización de los sectores populares que son integrados a través del consumo – el consumismo despolitiza y desorganiza – y de esa manera contribuye a los dos aspectos principales de la coyuntura actual que es la ofensiva de una nueva derecha y a un debilitamiento muy profundo del campo popular, o sea, de los movimientos sociales.</p>
<p>Esas dos razones tienen mucho que ver con el triunfo del modelo extractivo.</p>
<p><b>-Correio da Cidadania: ¿Cuál fue la responsabilidad de los gobiernos progresistas en la formación de la alianza entre elites y clases medias, especialmente en Brasil y Argentina?</b></p>
<p>Raúl Zibechi: Yo creo que la alianza entre las clases altas y medias es una alianza política para la lucha de clases vista desde la derecha. Ésta aprendió que tiene un enemigo.</p>
<p>Hoy en Brasil ese enemigo, por ejemplo de la Escola Sem Partido, son los profesores, los docentes – es Paulo Freire en concreto y todo lo que sea la politización de la pedagogía. El MBL también tiene sus enemigos. Mientras que el PT, por ejemplo, en ningún momento fue capaz de decir “éste es mi enemigo”. Lula siempre decía que “Brasil no tiene enemigos”. Y su gobierno tampoco los tenía. Entonces Lula negociaba con la Red Globo, y finalmente la Globo jugó un papel importante en el derrocamiento de Dilma.</p>
<p>El hecho de no distinguir un enemigo implica que no hay una organización para luchar contra ese enemigo. No hay un objetivo político determinado. Lula se planteó gobernar sin conflicto, sin lucha de clases, negociando permanentemente y eso funcionó mientras la economía crecía. La economía comenzó a tener problemas cuando el ciclo de las commodities se terminó y ahí tendrían que haberse realizado cambios profundos, estructurales.</p>
<p>Al final de cuentas, el “milagro lulista” y el de los otros progresismos latinoamericanos, consistió en “mejorar” la condición de los pobres, sin plantear reformas estructurales. Entonces, cuando se el ciclo de los precios altos de las commodities finaliza, no queda más margen para seguir “mejorando” la situación de los pobres sin tocar la riqueza. Y ese es el paso que ni el lulismo, ni el kirchnerismo, se atrevieron a dar, porque afectarían los intereses de la burguesía, del capital financiero y del agronegocio. De hecho, hasta el último día, el agronegocio integró el gobierno de Dilma. Y eso quiere decir que había una apuesta a seguir profundizando el modelo extractivo sin atacar los intereses de las elites.</p>
<p>Eso ha generado una grave crisis política, por la cual el PT y el kirchnerismo, no han sido capaces de indicarle a los sectores populares quien es el enemigo. En ese sentido, si miramos medio siglo atrás, por ejemplo la última carta de Getúlio Vargas, cuando se suicida, claramente designaba un enemigo. Perón y Eva Perón también fijaban un enemigo. El imperialismo, la oligarquía y sus aliados&#8230;El no presentar un enemigo dice que estás renunciando a la lucha. Y no se puede vivir en el mundo sin combatir, sin luchar.</p>
<p>Las fuerzas políticas de izquierda o centro-izquierda que no luchan contra un enemigo quedan atrapadas por las fuerzas políticas y sociales que si definen un enemigo. La derecha, el capital, si lo hacen. .</p>
<p><b>-Correio da Cidadania: ¿Qué tienen en común las luchas populares de hoy?</b></p>
<p>Raúl Zibechi: Yo creo que lo común es que luchan contra el extractivismo y la hegemonía del capital financiero sobre sus vidas.</p>
<p>Los Mapuches contra las empresas forestales en Argentina, los estudiantes en Brasil contra el modelo neoliberal aplicado a la educación, los indígenas ecuatorianos y bolivianos y los campesinos paraguayos contra el agronegocio y la minería. Contra los fondos de pensión privados en Chile. Es decir, son luchas que enfrentan al capital financiero transnacional en sus diversas formas de explotación/expoliación.</p>
<p>Entonces, lo que están indicando estos movimientos sociales es que para construir un futuro colectivo, primero hay que derribar el modelo neoliberal, financiero, extractivo. Y ese modelo no se puede derribar desde los gobiernos, desde la institucionalidad. Se tiene que derribar desde abajo, en la calle.</p>
<p>Eso implica que los sectores populares, para poner fin al modelo neoliberal, deben movilizarse en las calles y poner en cuestión la gobernabilidad burguesa. Igual sucedió durante los ciclos de las luchas antiprivatizadoras, cuando la gobernabilidad neoliberal fue desestabilizada. Aunque ni en Ecuador, ni en Bolivia, ni en Argentina, ni en Venezuela, el proceso haya culminado en una nueva fase. Por eso, hay que poner en cuestión la gobernabilidad actual. Esto no se puede hacer de forma “gradual” desde los gobiernos, hay que realizarla de forma combativa en la calle.</p>
<p>Ustedes, en Brasil, saben muy bien que las medidas reaccionarias de Temer (apoyado por todo el parlamento y los poderes mediáticos), no se pueden neutralizar desde la institucionalidad. Si mañana otra vez gobernara Lula, las contrarreformas no se van a anular. Solo las puede anular una lucha popular masiva y en la calle.</p>
<p><b>-Correio da Cidadania: ¿Podemos afirmar que las destituciones de Lugo en Paraguay y Zelaya en Honduras, fueron una especie de laboratorio para esta retomada de la hegemonía derechista en países centrales como Brasil y Argentina?</b></p>
<p>Raúl Zibechi: Es probable que sí. Y es probable que los casos de Paraguay y Honduras – con Lugo y Zelaya – hayan sido laboratorios para destituir gobiernos democráticos, sin sacar los tanques a la calle, como eran los clásicos golpes de Estado. Entonces lo que hay en común por ejemplo con el caso de Brasil es activar, poner en juego mecanismos constitucionales, legales pero no legítimos, para derribar o cambiar un proceso político.</p>
<p>Es imposible saberlo porque la burguesía internacional no lo dice claramente, pero es muy probable que podamos pensar que los casos paraguayo y hondureño, en la medida que fueron exitosos, sean un “modelo” para otras burguesías.</p>
<p><b>-Correio da Cidadania: ¿Qué tipo de elites se está apropiando del poder? ¿Estás de acuerdo con el término de “lumpenburguesía” dado por el economista argentino Beinstein?</b></p>
<p>Raúl Zibechi: Para comprender esta situación hay que tener en cuenta que el mundo está viviendo un cambio hegemónico muy profundo. Y ese cambio implica que las viejas burguesías ya no tienen la fuerza o la capacidad de articular a la sociedad, como tuvieron en su momento.</p>
<p>En ese periodo de transición, parece que surgen sectores oportunistas. Como decía Fernand Braudel, que caracterizaban a la burguesía como una ave de rapiña, que aprovecha el momento para capturar su presa. Y ahí tenemos personajes muy curiosos, como el Movimento Brasil Livre, Kim Kataguiri y otros que realmente no vienen de la burguesía de los viejos políticos del DEM (Demócratas), de PMDB (Partido de Movimiento Democrático Brasileño) o los tucanos (Partido de la Social Democracia Brasileña) Y aunque dialoguen con ellos, no se puede decir que vienen del mismo lugar.</p>
<p>Es el mismo en el caso de Macri, que viene de una burguesía que nace al amparo de los negocios del Estado. Es otro tipo de fracción dominante y es probable que eso lleve a una ampliación de las clases dominantes, con elementos que podrían caracterizarse como “lumpemburguesia”, que crecen a la sombra del Estado y ligados a la corrupción o a negocios muy dudosos.</p>
<p>Y la izquierda no es muy ajena de este proceso, ¿verdad? Si miramos el caso de Odebrecht y de los hermanos Batista en Brasil, vemos una alianza entre esta nueva burguesía y el gobierno del PT. Una burguesía oportunista, no es la clásica burguesía especializada en un sector productivo; sino una burguesía oportunista que aprovecha los momentos. Y bueno, si, probablemente tenga razón Beinstein. Estamos en un proceso de transición también en el terreno de las clases dominantes.</p>
<p><b>-Correio da Cidadania: En tu artículo “El fin de las sociedades democráticas en América Latina” (Correio da Cidadania, 26-10-2017), posicionas cuatro puntos que argumentan lo que llamas de erosión de las bases culturales y políticas de las democracias. Entre esos puntos, destacas en el cuarto: “nosotros que queremos derrotar el capitalismo debemos tener en cuenta que el sistema se está desintegrando y también que nuestro activismo ha estimulado la ascensión de los gobiernos derechistas”. ¿De qué manera es posible notar esta desintegración capitalista en un momento cuyos analistas, de izquierda inclusive, apuntan hacia una mayor consolidación del mismo?</b></p>
<p>Raúl Zibechi: Por un lado se puede ver la crisis de desintegración del sistema a través de las crisis de las democracias. Por ejemplo el triunfo de gobiernos como el de Trump. O mismo lo que está sucediendo en Honduras. En el Brexit. En la reacción española con respecto a la independencia de Cataluña, y así tenemos muchos síntomas de esto.</p>
<p>Un síntoma claro es lo que Benstein apunta como la “lumpemburguesia”. Otro es que hoy los territorios no pueden ser gobernados sin narco y sin femicidios. Hay que entender el narcotráfico y el femicidio como una forma de gobernar, en el sentido de Foucault, de controlar a cielo abierto a los sectores populares cuando el panóptico ya fue desbordado desde abajo. Entonces me parece que aquí hay todo un terreno de análisis muy importante porque la crisis del panóptico y la crisis del fordismo y del Estado-Nación tienen mucha relación con este periodo de transiciones caóticas que estamos afrontando.</p>
<p>Yo creo que para comprender la desintegración de las sociedades hay que ver la situación actual comparada con lo que se vivía en nuestros países hace cincuenta años. En los 60, una favela era completamente diferente de lo que es hoy. Y las periferias urbanas de América Latina eran completamente diferentes.</p>
<p>Hoy, la mitad de la población bajo el modelo financiero extractivo no tiene derecho a la salud, a la vivienda, a la educación, simplemente no tiene derechos. Tiene beneficios. El Bolsa Familia no es un derecho, es un beneficio. Y la diferencia de ser un ciudadano con derechos o ser un excluido con beneficios está marcando desde abajo la diferencia entre esos dos periodos, uno de cierta estabilidad en el sistema y otro periodo de desintegración sistémica, él que estamos viviendo.</p>
<p><b>-Correio da Cidadania: Aprovechando esta respuesta, ¿podemos decir entonces que el femicídio, el narcotráfico y la violencia en general son formas de control social, especialmente en Brasil, un país que llega a 60 mil homicidios por año?</b></p>
<p>Raúl Zibechi: Es importante ver que tanto el panóptico, como el fordismo fueron desbordados por los trabajadores y por los sectores populares. Las formas de control anteriores fueron desbordadas desde abajo. Y por eso yo digo que nosotros hemos jugado un papel en la crisis actual.</p>
<p>No creo que el panóptico haya caducado por razones tecnológicas, ni el fordismo. Fue la lucha que les neutralizó. Entonces, hoy en vez de fordismo, tenemos automatización. Robots en las fábricas de automóviles.</p>
<p>Y ahí lo que aparece es que la reorganización del capital se le asigna a las ONGs un lugar para jugar ese papel de control una vez que el panóptico fracasa. Y cuando digo panóptico, digo “familia, escuela, cuartel, fabrica y iglesia” a lo largo de toda la vida. Espacios de encierro y de disciplina. Entonces, en el momento que estamos es que la burguesía tiene, o busca, una gama muy amplia de formas de control que abarquen las personas que rompieron con el panóptico.</p>
<p>Las ONGs son una forma, otras es el endeudamiento de que hablaba Deleuze y que hoy en Brasil juega un papel muy importante – el endeudamiento es una forma de disciplinar y de controlar. Los femicidios, el narcotráfico y la Policía Militar, por supuesto, hacen el control por el miedo y la violencia. Hay una gama amplia de formas de control y la burguesía las está buscando ampliar a través de la inteligencia artificial, del rol cibernético, las nuevas tecnologías; y apagando experiencias como la educación popular de Paulo Freire.</p>
<p>La burguesía está buscando en muchos sentidos formas nuevas de control porque los partidos de izquierda y los sindicatos fueron también formas de control. De encausar la lucha popular e impedir que ocurran desbordes, en ese sentido el PT fue muy importante en Brasil. Pero cuando esos partidos y sindicatos empiezan a fracasar, aparece una multiplicidad de formas de control, para buscar evitar que los sectores populares se autonomicen del capital y del Estado.</p>
<p><b>-Correio da Cidadania: Pensando en esta crisis de los partidos y sindicatos, ¿cómo entra la cuestión de las ONGs como centros del activismo moderno?</b></p>
<p>Raúl Zibechi: Hay un modelo de ONG que es el de George Soros. Este modelo viene a tomar las mismas consignas de la izquierda, tomar las formas de acción y organización de la izquierda y de los movimientos sociales, para neutralizarlos. Las ONGs y el proyecto de Soros son como introducir un virus en las luchas populares.</p>
<p>Eso porque constituyen organizaciones que aparentemente son para la lucha pero lo que buscan es neutralizar la lucha. Esto genera una enorme confusión. Hay un sabio que dijo una vez que es más fácil salir del error que de la confusión. Y la burguesía a través de las ONGs y de movimientos confusos está introduciendo la confusión en el campo popular. Y esa confusión es muy potente y poderosa, abarca sectores que nunca imaginamos que iban a ampliar.</p>
<p>En Brasil, parte de esta confusión puede ser ilustrada por la organización “Fora do Eixo” de Pablo Capilé. No es un movimiento popular, ni social, ni político. Es una creación artificial hecha por las elites, en este caso progresistas, pero en el mismo sentido que las hacen Soros, para derribar la lucha popular cuando ya el sindicato y el partido no alcanzan para organizar a los jóvenes que están fuera de las organizaciones.</p>
<p>Esto es importante. En la época de Lula, hace cuarenta años, los jóvenes eran obreros y se organizaban en sindicatos, en comunidades eclesiales de base, en el PT y el MST (Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra). Hoy en día, hay una grand franja de jóvenes que están fuera de cualquier organización. Entonces hay una disputa de sentido para poder organizarlos. Y en ese sentido, el Fora do Eixo y el MBL juegan el mismo papel, cada uno, obviamente, para el lado donde, desde arriba, fueron concebidos.</p>
<p><b>-Correio da Cidadania: ¿Es posible un fortalecimiento de las resistencias que se opongan contundentemente a estos avances para 2018?</b></p>
<p>Raúl Zibechi: Sin duda hay condiciones para un fortalecimiento de las resistencias porque la ofensiva de las derechas es muy dura.</p>
<p>El caso de Ecuador se puede repetir en otros países. En Argentina hay un aumento de las luchas, en la mayoría de los países tenemos una situación de tensión muy fuerte porque los sectores populares rechazan reformas que proponen la derecha.</p>
<p>Pero aquí surge un problema: en el seno de estas luchas hay dos tendencias. En Argentina y en Brasil sobre todo. Hay quienes luchan para derribar las reformas de la derecha y hay quienes luchan para que vuelvan Cristina Kirchner y Lula al gobierno.</p>
<p>He observado en Brasil que la CUT (Central Única dos Trabalhadores) frena las luchas porque el objetivo no es derribar a Temer, sino sangrar a Temer para que pueda ganar Lula. Lo que quiero decir es que aunque hay condiciones para que haya un fortalecimiento de las luchas, también hay problemas internos dentro del campo popular que pueden desviar la lucha hacia el terreno electoral nuevamente.</p>
<p><b>-Correio da Cidadania: Concluyendo el pensamiento sobre el modelo extractivista y las luchas populares, ¿cómo ves la situación en la región amazónica, donde vemos la minería y sectores hidroeléctricos en verdadera ofensiva sobre territorios indígenas, cubiertos por las pretensiones de un de los ejes del plan IIRSA?</b></p>
<p>Raul Zibechi: Los pueblos indígenas son nuevamente la vanguardia de la lucha contra el modelo extractivo. No solo los indígenas, pero todos los pueblos originarios: ribeirinhos, pescadores, quilombolas, todos los pueblos originarios están interesados en derribar el modelo neoliberal. Y en este periodo empieza a surgir un nuevo actor político que son los pueblos afros, los negros. Y la lucha negra, en los quilombos rurales y urbanos, está empezando a jugar un papel también importante en estas resistencias.</p>
<p>Creo que al extractivismo se lo derrota localmente. La lucha contra la hidroeléctrica de Belo Monte, es en Belo Monte. No puedes luchar contra el extractivismo en el Palacio do Planalto, tienes que derrotar el extractivismo en cada uno de los lugares.</p>
<p>Como fue la lucha contra el fordismo de la clase obrera. Era en la fábrica. Bueno, entonces creo que estos actores, estos sujetos sociales y políticos son los que están cuestionando a fondo el modelo extractivo, las obras de la IIRSA (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana), todo el proyecto de hidroeléctricas, de minería y de soja pues son los que están más afectados por ese modelo.</p>
<p>Y también los movimientos que vienen de las periferias urbanas y de las populaciones de las favelas tienen un interés objetivo en luchar juntos. No juntos en la misma organización, sino de confluir en mismo objetivo. Por ejemplo, los habitantes de la Favela Alemão en Rio con la Ocupa Alemão; y los Munduruku en el Tapajós, o los que viven en la Volta Grande del Xingu, tienen los mismos intereses en derribar este modelo. Y sus luchas van en la misma dirección.</p>
<p><b>-Correio da Cidadania: ¿Qué está puesto para nuestro continente en el próximo período?</b></p>
<p>Raul Zibechi: A diferencia de lo que opinan los politólogos que creen que lo principal es echar a la derecha de los gobiernos, yo creo que lo fundamental es derribar el extractivismo. Porque este modelo es lo que está dañando a los sectores populares de la ciudad y del campo. Y es lo que está facilitando con que las derechas hayan regresado a los gobiernos y sigan ahí. En mi opinión la tarea principal del próximo periodo es organizar las fuerzas para derrotar el modelo extractivo de la misma manera que se luchó contra el modelo de las privatizaciones.</p>
<p>Imagino los próximos años luchando fuertemente en cada uno de los lugares contra este modelo. Contra la ferrovía de Carajás, contra las 300 hidroeléctricas que se quieren hacer en la Amazonia, la soja y todo lo que son los productos transgénicos, contra la violencia policial en las ciudades y por ahí va. Esta es la lucha principal que creo que nos van a ocupar en los próximos años.</p>
<p><i><a href="http://www.correiocidadania.com.br/" target="_blank" rel="noopener" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?hl=es&amp;q=http://www.correiocidadania.com.br/&amp;source=gmail&amp;ust=1515423792888000&amp;usg=AFQjCNGY2RYU8HtIGwfp7J9k2V7fQ2PqOg">http://www.correiocidadania.<wbr />com.br/</a></i><i>Traducción de Raphael Sanz / Edición de Ernesto Herrera (Correspondencia de Prensa)</i></p>
<p>*Fuente para <em><strong>piensaChile</strong></em>: <strong><a href="http://rebelion.org/noticia.php?id=236276">Rebelion.org</a></strong></p>
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		<item>
		<title>Corrupción y extractivismos: mutuamente asociados</title>
		<link>https://piensachile.com/2017/02/07/corrupcion-extractivismos-mutuamente-asociados/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 08 Feb 2017 01:42:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medioambiente]]></category>
		<category><![CDATA[corrupción]]></category>
		<category><![CDATA[extractivismo]]></category>
		<category><![CDATA[mineria]]></category>
		<category><![CDATA[petroleo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La corrupción en los extractivismos no es el resultado de hechos aislados fruto de unos pocos inescrupulosos. Por el contrario, hay una repetida, consistente e íntima asociación entre extractivismos y corrupción. Los extractivismos necesitan de la corrupción por diversos motivos, como puede ser el acceso a las concesiones, disfrutar ventajas tributarias, y muy especialmente, para ocultar tanto sus impactos ambientales y sociales, y la criminalización violenta de las comunidades locales.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2017/02/07/corrupcion-extractivismos-mutuamente-asociados/">Corrupción y extractivismos: mutuamente asociados</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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<p class="entry-title single-post-title"><span class="gabfire_meta gabfiremeta_bydate"><time class="published updated" datetime="27 diciembre, 2016T3:58 pm">27 diciembre, 2016</time></span></p>
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<article class="entry post-4271 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-ambiente category-ecologiapolitica tag-corrupcion tag-extractivismo tag-mineria tag-petroleo last_archivepost"><img class="aligncenter" title="Corrupción y extractivismos: mutuamente asociados" src="http://ambiental.net/wp-content/uploads/2016/12/mineria16.jpg" alt="Corrupción y extractivismos: mutuamente asociados" /></p>
<div class="entry-content">
<p>Los casos de corrupción han proliferado en toda América del Sur, y casi siempre la mayor atención está puesta en los políticos implicados o los grandes volúmenes de dinero manejado. Pero detrás de esas noticias existe una particularidad más que llamativa: buena parte de los casos de corrupción están relacionados directa o indirectamente con los extractivismos minero, petrolero o agrícola. Dicho de otro modo, se observa que allí donde hay aprovechamientos muy intensivos de recursos naturales, con todos sus impactos sociales y ambientales, es mucho más probable que opere la corrupción. Estamos ante una íntima relación entre extractivismos y corrupción, y ese es otro de los aspectos negativos de ese tipo de desarrollo.La evidencia es abrumadora. En Brasil siguen avanzando las investigaciones, con 118 personas detenidas, incluyendo políticos y empresarios destacados, y se estima que desde la petrolera estatal Petrobras y las empresas de construcción se desviaron unos 1 895 millones de dólares. Ecuador no ha escapado a esa problemática, y sigue su marcha la investigación de una extendida red de corrupción vinculada a los negocios de la petrolera estatal Petroecuador, que involucran a gerentes y un ministro. El impacto en los medios de prensa internacionales del hallazgo de sobres con decenas de miles de dólares escondidos en un cielorraso, se igualó con el caso argentino de los bolsos de dinero que se intentaban esconder en un convento. En Venezuela se han indicado casos de corrupción en el sector petrolero y en el minero, sin olvidar que también fue un factor en los asesinatos de meses atrás para controlar yacimientos de minerales en el sur del país. En Argentina prosiguen las indagaciones, que incluyen, por ejemplo, negocios fraudulentos con la importación de gas natural.</p>
<p><strong>En todos los países, en todos los sectores</strong></p>
<p>Una investigación que hemos realizado desde CLAES (Centro Latino Americano de Ecología Social), que está en su etapa final, ya permite señalar algunas conclusiones. La primera es que en todos los países sudamericanos se han identificado casos de corrupción que envuelven a los extractivismos. No se han salvado ni siquiera las dos naciones que exhibían los mejores registros de transparencia ante la corrupción, que son Chile y Uruguay.</p>
<p>En el primer país se sufren varios casos. Por ejemplo, en el sector minero, la empresa Sociedad Química y Minera de Chile (SQM), enviaba dinero a legisladores por medio de consultorías ficticias, y con ello, entre otras cosas, logró que se votara una reforma tributaria que le fue ventajosa. El caso SQM es impactante por su duración en el tiempo y por haber involucrado a todos los partidos presentes en el parlamento. En el sector pesquero, la empresa Corpesca también logró ventajas gracias a pagos a legisladores y hay un proceso legal por corrupción y fraude en marcha. En Uruguay, aunque los casos investigados son de una escala mucho menor, de todos modos son significativos. Su petrolera estatal, ANCAP, está siendo investigada por sobrecostos, y ya se han confirmado casos de corrupción en su sector de minería de calizas.</p>
<p>La segunda, es que se han encontrado casos de corrupción para todas las variedades de extractivismo: minero, petrolero, forestal, agrícola y pesquero. En los dos primeros tipos son frecuentes situaciones que involucran corrupción en el acceso a áreas de exploración o explotación, tráfico de influencias para obtener ventajas tributarias, sobrecostos de operación o triangulación con otras empresas para captar dinero, ocultamiento de los impactos sociales y ambientales, cobertura a los que criminalizan o agreden a las comunidades locales, etc. Situaciones similares se repiten con los permisos forestales o pesqueros.</p>
<p>En la agricultura intensiva se repiten problemas parecidos con el acceso a las tierras y los permisos de deforestación, la cobertura dada a mafias que están involucradas en el tráfico ilegal de madera, o las redes que ocultan o impiden investigar o sancionar la contaminación por agroquímicos.</p>
<p>Un tercer aspecto es que la corrupción está presente bajo muy distintos regímenes de propiedad en el acceso y extracción de los recursos naturales. Nos encontramos, otra vez, con grandes empresas extranjeras envueltas en el pago de sobornos u otros hechos similares, pero lo mismo aparece en empresas mixtas estales – privadas (como Petrobras de Brasil) o estatales (como PDVSA de Venezuela o PetroEcuador en Ecuador, y que en ambos casos fueron admitidas por los propios gobiernos). La esperanza que las empresas nacionales, controladas por el Estado, fueran inmunes a la corrupción extractivista se ha derrumbado.</p>
<p>Recordemos aquí que el concepto de extractivismo no es exactamente un sinónimo, por ejemplo de minería o agricultura. En efecto, esa idea se refiere a los casos particulares de apropiación de recursos naturales pero en grandes volúmenes o por procedimientos intensivos de altos impactos ambientales, para exportarlos como materias primas. Se alude a casos específicos como la megaminería a cielo abierto, las perforaciones de gran profundidad de las petroleras, el fracking, o los monocultivos de transgénicos.</p>
<p>Precisemos también que estas conclusiones y las que siguen, no quieren decir que todos los emprendimientos extractivistas estén envueltos en corrupciones. Sin duda hay muchos casos donde eso no se ha podido demostrar. Lo que aquí se pone en evidencia son tendencias sectoriales al quedar en claro que no hay ninguna forma de este tipo de apropiaciones de los recursos naturales que sea más inmune al dinero que fluye desde la corrupción.</p>
<p><strong>Contextos políticos y sociales</strong></p>
<p>Un cuarto aspecto es que la actual corrupción extractivista mantiene esos conocidos componentes de algunas personas ambiciosas que desean llenar sus bolsillos. Pero a ello se suma su papel como vía de financiación de partidos políticos, como muestran por ejemplo distintos casos en Bolivia y Brasil con los partidos políticos gobernantes, y en Chile, con casi todos los partidos que tenían representación parlamentaria. El caso chileno con SQM involucró a 4 candidatos presidenciales, 6 senadores, 12 diputados y dos ministros en el gobierno Piñera, y siete partidos políticos recibían sus dineros. De esta manera, el sistema político queda comprometido por esa corrupción ya que ella cumple un papel de proveedora de dineros especialmente para las campañas de publicidad, actos y otros apoyos partidarios similares.</p>
<p>A su vez, los promotores de proyectos mineros apelan a ella para implantar o proteger sus actividades. Encuentran allí una de las pocas vías para forzar aprobaciones, asegurarse concesiones, impedir controles efectivos u ocultar irregularidades diversas, desde derrames a la criminalización de comunidades locales.</p>
<p>Una quinta particularidad es que esta asociación entre extractivismos y corrupción afecta a todo tipo de actores, tal como surge de sistematizar los participantes en todos los casos conocidos. Nadie está a salvo. Es evidente que están involucrados políticos y empresarios, y con ellos de funcionarios estatales, personas en el poder judicial, policías y militares, e incluso consultores. Además hay situaciones con la participación de periodistas, por ejemplo cayendo en criminalizar la protesta local ante la megaminería (como ocurrió alrededor del proyecto megaminero Tía María en Perú).</p>
<p>Pero la corrupción también ha alcanzado a organizaciones de la sociedad civil, como pueden ser líderes locales, o grupos campesinos o indígenas. En Perú sigue presente en la memoria los reportes periodísticos sobre las “lentejas” (un eufemismo para dólares) que un dirigente local pedía a cambio de detener una protesta ciudadana.</p>
<p>Sin embargo es más alarmante, y tal vez más triste, la situación que involucra a líderes indígenas en Bolivia que manejaban un fondo que se nutría de los impuestos sobre los hidrocarburos. Un reporte que se acaba de presentar afirma que el daño para el Estado es de aproximadamente 78 millones de dólares (el presidente Evo Morales lo ha estimado en el pasado en unos 2 millones de dólares). No estamos frente a empresarios o políticos envueltos en la corrupción, sino ante líderes de base, representantes de organizaciones indígenas y campesinas, que quedaron atrapados en esas redes.</p>
<p>Esta es una de las conclusiones más graves de nuestra investigación. La corrupción de los extractivismos también está erosionando algunas organizaciones de la sociedad civil. Son tan enormes las cantidades de dinero alrededor de proyectos extractivistas y tan pobres muchas de las comunidades que viven allí donde están esos recursos naturales, que se crean abismales asimetrías de poder. Las expectativas de remontar la pobreza local, por cierto muy comprensibles en muchos casos, pero también las miserias humanas, hacen que poco a poco penetre la racionalidad del mercado, y con ella la corrupción.</p>
<p>Los extractivismos dejan también en claro la diversidad de expresiones en la corrupción. Usualmente se la concibe como sobornos o dádivas de algún tipo para conseguir una ventaja. Pero en realidad el concepto de corrupción es más amplio ya que se refiere a los casos donde se recibe una contrapartida, que puede ser en dinero como en otras formas (por ejemplo, conseguir un cargo en el gobierno o en una empresa), y que explica actos ilegítimos que se apartan de las normas, que por lo tanto son ilegales o alegales. La ilegalidad implica violaciones del marco legal, como pueden ser leyes o decretos; la alegalidad se refiere a hacer trampas aprovechando los huecos que hay en nuestra legislación para obtener ventajas que claramente son contrarias al espíritu de las normas. Posiblemente las alegalidades más conocidas sean las trampas tributarias que hacen las empresas extractivistas para reducir los pagos de impuestos (como se ha demostrado en Perú, Chile y Colombia).</p>
<p>Esto desemboca en muy distintas formas de corrupción, y una vez más, en todas ellas se pueden observar casos asociados a los extractivismos. Se pueden señalar al cohecho, por ejemplo cuando un funcionario público modifica un juicio para conceder una explotación minera o petrolera, el tráfico de influencias para esconder las denuncias de impactos sociales o ambientales, la prevaricación que ocurre cuando una autoridad judicial dicta una resolución arbitraria, ilegal o incorrecta, a sabiendas de ello y con la finalidad, pongamos por caso, entorpecer la investigación de la represión a comunidades locales. Tampoco puede olvidarse que son conocidas las circunstancias donde es mucha gente la que sabe de la corrupción que envuelve a un emprendimiento extractivista, y nada hace ni dice, y con ello contribuye a una densa red de encubrimiento y obstrucción de la justicia.</p>
<p><img loading="lazy" class="size-full wp-image-4272 aligncenter" src="http://ambiental.net/wp-content/uploads/2016/12/ResumenVinculosCorrupcionExtract.jpg" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" srcset="http://ambiental.net/wp-content/uploads/2016/12/ResumenVinculosCorrupcionExtract.jpg 800w, http://ambiental.net/wp-content/uploads/2016/12/ResumenVinculosCorrupcionExtract-300x180.jpg 300w, http://ambiental.net/wp-content/uploads/2016/12/ResumenVinculosCorrupcionExtract-768x460.jpg 768w, http://ambiental.net/wp-content/uploads/2016/12/ResumenVinculosCorrupcionExtract-122x74.jpg 122w, http://ambiental.net/wp-content/uploads/2016/12/ResumenVinculosCorrupcionExtract-570x341.jpg 570w, http://ambiental.net/wp-content/uploads/2016/12/ResumenVinculosCorrupcionExtract-701x420.jpg 701w" alt="resumenvinculoscorrupcionextract" width="800" height="479" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Conclusiones: Una íntima asociación</strong></p>
<p>Se llega así a una inevitable conclusión: la corrupción en los extractivismos no es el resultado de hechos aislados fruto de unos pocos inescrupulosos. Por el contrario, hay una repetida, consistente e íntima asociación entre extractivismos y corrupción.</p>
<p>Los extractivismos necesitan de la corrupción por diversos motivos, como puede ser el acceso a las concesiones, disfrutar ventajas tributarias, y muy especialmente, para ocultar tanto sus impactos ambientales y sociales, y la criminalización violenta de las comunidades locales.</p>
<p>Paralelamente, distintos conjuntos de actores dentro del Estado y los partidos políticos precisan de la corrupción por diversas razones personales, pero también como fuente de financiamiento para un cierto modo de hacer política. Es una política que se basa en masivas campañas de publicidad, actos callejeros donde los participantes reciben dinero o comida, o que apela a pagar por favores. Como los extractivismos manejan enormes sumas de dinero, son una de las más apetitosas vías para alimentar las redes de corrupción.</p>
<p>Por todas estas razones, a los conocidos argumentos de construir alternativas a la dependencia extractivista para erradicar sus impactos sociales y ambientales, se suma ahora la lucha contra la corrupción. La recuperación de una política que sirva a los ciudadanos y el ambiente es imposible con esta penetración de la corrupción, y por eso mismo, es también incompatible con los extractivismos.</p>
<p><em>E. Gudynas es analista en temas de ambiente y desarrollo en CLAES (Centro Latino Americano de Ecología Social); se lo puede seguir en twitter: @EGudynas. Adelantos de este artículo se publicaron en El Ciudadano (Chile), en Plan V (Ecuador) y en la columna Postdesarrollo del autor en La Mula (Perú).</em></p>
<p class="posttags"><i class="fa fa-tags"></i>*Fuente: <strong><a href="http://ambiental.net/2016/12/corrupcion-y-extractivismos-mutuamente-asociados/">Ambiental</a></strong></p>
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		<title>Corrupción, extractivismos y daño ambiental: una íntima asociación</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 26 Apr 2016 03:32:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agua y Alimentos]]></category>
		<category><![CDATA[Medioambiente]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La corrupción se ha convertido en uno de los problemas centrales en América Latina, hasta ocupar lugares centrales en las disputas políticas y poner en jaque a algunos gobiernos. Buena parte de esas polémicas se han centrado en aspectos partidarios y económicos, pero muy poco se ha dicho sobre sus impactos ecológicos. Sin embargo, no debe pensarse que la corrupción sea inocua desde el punto de vista ambiental, sino que, por el contrario, desencadena muchas consecuencias. Esto es particularmente evidente en los extractivismos, donde para imponerlos u ocultar sus impactos, una y otra vez aparece la corrupción, revelando una íntima y mutua asociación.</p>
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<span class="gabfire_meta gabfiremeta_bydate"><time class="published updated" datetime="14 abril, 2016T8:14 pm">14 abril, 2016</time></span>
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<img loading="lazy" class="alignleft wp-image-4072" src="http://ambiental.net/wp-content/uploads/2016/04/MineriaArgentinaAndes1.jpg" sizes="(max-width: 268px) 100vw, 268px" srcset="http://ambiental.net/wp-content/uploads/2016/04/MineriaArgentinaAndes1.jpg 400w, http://ambiental.net/wp-content/uploads/2016/04/MineriaArgentinaAndes1-300x169.jpg 300w, http://ambiental.net/wp-content/uploads/2016/04/MineriaArgentinaAndes1-123x70.jpg 123w" alt="MineriaArgentinaAndes1" width="490" height="276" />La corrupción se ha convertido en uno de los problemas centrales en América Latina, hasta ocupar lugares centrales en las disputas políticas y poner en jaque a algunos gobiernos. Buena parte de esas polémicas se han centrado en aspectos partidarios y económicos, pero muy poco se ha dicho sobre sus impactos ecológicos. Sin embargo, no debe pensarse que la corrupción sea inocua desde el punto de vista ambiental, sino que, por el contrario, desencadena muchas consecuencias. Esto es particularmente evidente en los extractivismos, donde para imponerlos u ocultar sus impactos, una y otra vez aparece la corrupción, revelando una íntima y mutua asociación.<br />
No puede negarse que denuncias e investigaciones sobre corrupción cruzan a casi toda América Latina. Si bien se atienden sobre todo en sus implicaciones políticas y económicas, cuando se observan con cuidado los principales casos, se encontrarán que en muchos de ellos están envueltos emprendimientos sobre los recursos naturales. Son casi siempre extractivismos mineros, petroleros o agrícolas, o las obras necesarias para llevarlos adelante, desde represas a carreteras. Por esa misma razón están repletos de impactos ecológicos, todos los cuales vienen siendo denunciados desde hace años.<br />
Algunos ejemplos ilustran que esa asociación entre corrupción y extractivismos de alto impacto ambiental se repite en todos los sectores y atraviesa gobiernos de todo tipo. Si de un lado se observa a Colombia, se encuentra que una reciente revisión del desempeño minero alerta sobre corrupciones que van desde tráfico de influencias a delitos tributarios, desde acciones para obtener permisos sociales y ambientales a la tolerancia de la violencia. Si en otro extremo se considera a Bolivia, se repiten denuncias similares, y hasta el Ministerio Anticorrupción encontró contratos mineros irregulares.<br />
La apelación a empresas estatales también se ha mostrado incapaz de detener la corrupción en los extractivismos. En efecto, en todas las petroleras estatales sudamericanas se han encontrado casos de corrupción o se están investigando denuncias. Estas van desde los sobornos para conseguir contratos en Ecopetrol de Colombia a las acciones contra gerentes y directores de PDVSA en Venezuela, pasando por las alarmas ante contratos de explotación o remodelaciones en PetroEcuador.<br />
La corrupción en los extractivismos puede estar años sin investigarse. Muy ilustrativo de esas resistencias es el caso de los “petroaudios” en Perú, que estalló en 2008, durante el gobierno de Alan García pero cuyo proceso judicial realmente se inició en 2014 (se grabó a un directivo de la estatal petrolera negociando sobornos en favor de una empresa noruega).<br />
Estos y otros ejemplos muestran una íntima asociación entre los extractivismos y la corrupción. Es que los extractivismos en casi todos los casos implican emprendimientos que tienen efectos ambientales (y sociales) tan negativos, que la corrupción es necesaria al menos en dos frentes: para ocultar sus impactos y consecuencias, y para lograr la asistencia del Estado en imponerlos.<br />
Sin sobornos nunca se habrían concretado esos emprendimientos.<br />
Por esa razón no puede sorprender que un reciente análisis de la organización que nuclea a la mayor parte de los países industrializados (OCDE), sobre los sobornos en los negocios internacionales, ubicó al sector extractivista en el tope de la lista. En su revisión de 427 casos, ese primer lugar fue del 19% en los extractivismos, seguido por la construcción en segundo lugar (15%).<br />
Hurgando entre los extractivismos se encuentran todos los tipos posibles de corrupción. Los más conocidos son los sobornos (coimas, mordidas), pero además están el cohecho, por ejemplo para que un funcionario público autorice un mal informe de impacto ambiental, el tráfico de influencias para favorecer concesiones mineras o petroleras que anulan territorialidades indígenas o campesinas, encubrimientos para ocultar impactos, pongamos por caso, de un derrame, la obstrucción de la justicia por funcionarios públicos, o la prevaricación en los juzgados que no atienden la violencia ejercida por empresas extractivistas.<br />
Se repiten abordajes entre medios y analistas convencionales que reaccionan ante la corrupción sobre todo por sus impactos económicos. Ellos se alarman por las pérdidas que todo eso acarrea para el crecimiento económico o cómo entorpecen el clima de negocios para las empresas. Esto ocurre cuando la corrupción escala a tales niveles que incluso impide la dinámica que ellos consideran debería ser “normal” en los mercados.<br />
Pero es necesario dar unos pasos más allá de esa mirada. Sin duda, la corrupción tiene efectos económicos que no pueden ser negados, y son más amplios, afectando por ejemplo a pequeñas empresas o cooperativas locales que pueden ser desplazadas, y que incluso llega hasta la economía familiar. Pero también hay un costo económico cuando una comunidad debe lidiar con el agua o los suelos contaminados por un emprendimiento extractivista autorizado gracias a la corrupción.<br />
Ahora sabemos que la corrupción jugó papeles decisivos en proyectos que no tenían sentido económico y mucho menos ecológico. Ese es el caso de la enorme represa de Belo Monte, en el río Xingú (Brasil). Esa obra implica un fenomenal impacto ambiental en ecosistemas amazónicos, es innecesaria desde un punto de vista energético, y tendrá consecuencias negativas para los pueblos indígenas del área. Era un proyecto rechazado una y otra vez por las comunidades locales, por académicos, e incluso por buena parte de las autoridades ambientales del gobierno brasileño.<br />
Sin embargo, a pesar de todo, se la impuso y fue finalmente construida. Ahora sabemos que, según las denuncias, para llevarla adelante se pagaron sobornos por un poco más de 40 millones de dólares. Este caso muestra un fenómeno perverso, donde una obra es impuesta para así poder recibir los sobornos, y éstos, a su vez, eran requeridos para otros fines, tanto empresariales como partidarios.<br />
Ningún país está a salvo de estos problemas. Los titulares actuales están centrados en los casos en Argentina, Brasil o Venezuela, pero aún en los países que se presentan como los más inmunes a la corrupción, Chile y Uruguay, están afectados, y allí también encontramos a los extractivismos.<br />
En Uruguay, la estatal petrolera ANCAP fue objeto de una investigación parlamentaria que hará denuncias en la justicia. Se descubrió, por ejemplo, que uno de sus gerentes participaba en una empresa privada que la propia petrolera contrataba. En Chile, en el llamado “caso Penta” se encontró que el subsecretario de minería del gobierno Piñera recibía un sobresueldo que posiblemente servía para aprobar un proyecto minero. A ese caso le siguió la revelación de la trama de pagos de la minera SQM hacia políticos y partidos.<br />
La corrupción en los extractivismos es mucho más grave de lo que parece a simple vista por estos casos. Poco a poco está penetrando en ámbitos más profundos de la vida social, cayendo en extremos de mercantilizar de la vida social y la Naturaleza. Nadie está a salvo, y es alarmante que ya esté erosionando a comunidades campesinas e indígenas.<br />
Por ejemplo, en Bolivia, el llamado Fondo Indígena se nutría de un impuesto sobre los extractivismos de hidrocarburos, y su manejo recaía en delegados de confederaciones indígenas y campesinas. Las investigaciones hoy en marcha muestran que varios dirigentes desviaron fondos para beneficios personales y hacia actividades electorales para apoyar al gobierno. Algunos dirán que este es un caso más de corrupción ligada al extractivismo petrolero. Pero allí hay un problema mucho más intrincado al develarse que una lógica utilitarista y mercantil obsesionada con el dinero, y ubicada por encima de cualquier otro saber o sensibilidad, o sea, la actitud del que adhiere a la corrupción, también ha alcanzado esos “mundos” indígenas. En el mundo de la corrupción no hay lugar para muchos de los grandes aportes que nos muestran los modos de pensar y sentir indígenas, como la Pachamama o el Buen Vivir.<br />
Para que quede claro: los extractivismos están inmersos en redes de corrupción, presentes en todos los sectores, y en todos los países. Nadie está a salvo. Allí donde encuentren los grandes emprendimientos extractivos, con los mayores impactos ambientales, territoriales y sociales, es más probable que en algún sitio se esconda la corrupción. Esta es útil para lograr aprobaciones o mantenerlos funcionando. Es también necesaria para ocultar o minimizar impactos, o para controlar a las comunidades locales y la resistencia ciudadana. Los enormes volúmenes de dinero que mueven algunos de esos emprendimientos generan muy fuertes presiones para encontrar canales que usan la corrupción.<br />
Si se mantienen los extractivismos depredadores se repetirán una y otra vez los casos de corrupción. Por ello, queda establecida una asociación que muestra que la lucha contra la corrupción obliga a abandonar esos extractivismos.<br />
<em>El autor, Eduardo Gudynas, es investigador en el Centro Latino Americano de Ecología Social (CLAES), en Montevideo – <a href="http://www.ambiental.net/" target="_blank" rel="noopener">www.ambiental.net</a>; twitter: @EGudynas</em><br />
<em>Una versión resumida de este artículo se publicó en ALAI (Agencia Latino Americana de Informaciones), Quito, 14 abril 2016, <a href="http://www.alainet.org/es/articulo/176732" target="_blank" rel="noopener">aquí …</a></em></p>
<p class="posttags">*Fuente: <strong><a href="http://ambiental.net/2016/04/corrupcion-extractivismos-y-dano-ambiental-una-intima-asociacion/">Ambiental.net</a></strong></p>
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</article>
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<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2016/04/26/corrupcion-extractivismos-dano-ambiental-una-intima-asociacion/">Corrupción, extractivismos y daño ambiental: una íntima asociación</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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		<title>Argentina_Cordillera Patagónica: Repudian extrativismo minero</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 Jan 2016 01:56:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medioambiente]]></category>
		<category><![CDATA[argentina]]></category>
		<category><![CDATA[denuncias]]></category>
		<category><![CDATA[extractivismo]]></category>
		<category><![CDATA[mineria no]]></category>
		<category><![CDATA[patagonia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Una vez más elevamos nuestra voz con fundamento, experiencia y bronca, ante la constante negación de todos los gobiernos, a enfrentar  al pueblo que exige el cumplimiento de leyes vigentes, que exige ser partícipe de las decisiones que atañen a su territorio, a su presente y su futuro, que exige sean reconocidos los recursos humanos y culturales preexistentes al extractivismo. </p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2016/01/25/argentina_cordillera-patagonica-repudian-extrativismo-minero/">Argentina_Cordillera Patagónica: Repudian extrativismo minero</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="post-title-wrapper clearfix">
<span class="date-date"><span class="date-mm">23.01.2016</span></span>
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<div id="body-15717465" class="content-body clearfix">
<img loading="lazy" class="aligncenter" src="http://redlatinasinfronteras.bligoo.com/media/users/28/1428176/images/public/471811/Cordillera_Patagonica__.jpg?v=1453565947927" alt="Cordillera_Patagonica__.jpg" width="604" height="344" /><br />
PRONUNCIAMIENTO  DE LOS PUEBLOS CORDILLERANOS  Y PATAGÓNICOS AFECTADOS POR EL EXTRACTIVISMO EN REPUDIO AL PACTO FEDERAL MINERO<br />
·        Ante la degradación social, cultural y la agonía de las economías regionales que nos deja los mega proyectos mineros en nuestras provincias.<br />
·        Ante la desinformación sobre la situación ambiental después de casi 20 años de megamineria.<br />
·        Ante la falta de aplicación de la ley de glaciares.<br />
·        Ante la corrupción de los funcionarios.<br />
Expresamos..<br />
Las comunidades afectadas por el modelo extractivista repudiamos esta reorganización del Estado Minero con la noticia del lanzamiento del nuevo Pacto Federal  Minero.  Una vez más elevamos nuestra voz con fundamento, experiencia y bronca, ante la constante negación de todos los gobiernos, a enfrentar  al pueblo que exige el cumplimiento de leyes vigentes, que exige ser partícipe de las decisiones que atañen a su territorio, a su presente y su futuro, que exige sean reconocidos los recursos humanos y culturales preexistentes al extractivismo. Por el contrario,  al igual que los gobiernos anteriores, las  declaraciones del Subsecretario de Desarrollo Minero, Mario Capello los primeros días de este año 2016, demuestran una vez más que las políticas mineras están hechas a favor de las transnacionales, en detrimento de los pueblos y sus territorios.<br />
Capello señalo que su “principal preocupación es hacer que vengan  inversiones para minería sustentable para todas las provincias mineras…”<br />
…“las provincias mineras” como decidieron llamar a las riquísimas y diversas provincias cordilleranas, hemos comprobado en casi 20 años de este tipo de minería, que minería a gran escala y sustentabilidad son imposibles de compatibilizar. Es triste escuchar a un funcionario estar principalmente preocupado por generar las condiciones para lograr inversiones extranjeras, y no OCUPADO en resolver las gravísimas problemáticas ambientales que tenemos los pueblos afectados por la mega minería. Por ejemplo: en Andalagalá no tenemos idea de qué pasará con el dique de cola tras el cierre de operaciones, no hay ninguna presentación en los organismos correspondientes del informe de impacto ambiental. No se hacen cargo de los diversos informes que indican contaminación ambiental producida entre otros varios factores por la rotura del minaraloducto y fisuras en el dique de colas, violando  efectivamente tanto la Ley de Ambiente como el Código Minero. Es gravísimo que en su concepto de sustentabilidad no registre la reciente tragedia En Jachal, ni todos los recientes ejemplos en el mundo respecto de lo imposible que resulta el control de estos monstruos.<br />
Capello  sigue  “con  esto se busca impactar positivamente en los departamentos donde se lleva adelante la minería”…para “que sirva al agro, a la forestación, a todo el desarrollo sustentable y al desarrollo social”…<br />
Le queremos contar a Capello por si no lo sabe, que los pueblos que vivimos en torno a las megamineras, ya escuchamos este cuento hace 20 años, y no solo las economías regionales desaparecieron sino que hemos comprobado que todos estos tipos de planes responden a los intereses de las transnacionales.<br />
En este sentido exigimos información respecto del plan Belgrano para el NOA, que dice reparar deudas históricas con las provincias, pero deja ver un plan de infraestructura a medida del extractivismo, por ejemplo viabilizar la construcción el  Dique Potrero-Clavillo que tiene como objetivo principal abastecer de energía a las Empresas Mineras.<br />
En otro segmento de sus declaraciones Capello explica: “queremos una página web seria, con toda la información actualizada de la minería hoy”… “la página actual es una vergüenza”…”hay que actualizar todo, de manera que si algún inversor interesado del extranjero la consulta online, posea una radiografía completa de nuestra minería”…<br />
Lo que da VERGÜENZA  e impotencia es que los gobiernos estén vendiéndonos online como si no fuéramos mas que mercancía, y que la actualización de la información sea para los inversores y no para las comunidades que reclaman históricamente conocer información oficial respecto de los cientos de proyectos a lo largo de nuestro territorio cordillerano y patagónico, que reclama amparado en su derecho, información acerca de las consecuencias en el medio ambiente de los mega emprendimientos que ya hoy están en marcha. La información que manejamos las comunidades son las visibles y notorias consecuencias negativas que este tipo de actividad produce.<br />
Dejamos  para lo último lo “mejor”, Capello  y sus  colegas declaran…”queremos enamorar a los Argentinos con la minería”.<br />
Desde ya le decimos que estamos enamorados de la vida, de nuestro territorio de nuestras culturas y que a fuerza de represión, contaminación, destrucción de las economías regionales y saqueo de los recursos naturales, hemos aprendido, nos hemos informado y estamos unidos y de pie para defender nuestro derecho a decidir cómo queremos vivir. Estamos cansados de que nos tomen el pelo, que nos mientan en la cara, que subestimen a los pueblos, que nos declaren pueblos sacrificables.<br />
Toda esta experiencia acumulada en nuestras luchas ha fructificado en nuestros pueblos: cada vez más son los vecinos que toman conciencia, sacan sus conclusiones, y sostienen firmemente que la mega minería MATA.<br />
·         NO A LA MEGA MINERÍA CONTAMINANTE EN NUESTROS TERRITORIOS.<br />
·         MEGAMINERIA DELITO DE LESA NATURALEZA.<br />
·         APLICACIÓN EFECTIVA Y URGENTE DE LA LEY DE PRESUPUESTOS MÍNIMOS PARA LA PROTECCIÓN DE LOS GLACIARES Y ÁREAS PERIGLACIARES Y LA LEY DE MEDIO AMBIENTE.<br />
·         RESPETO A LA PREVIA, LIBRE E INFORMADA AUTODETERMINACIÓN DE LOS PUEBLOS.<br />
·         RESPETO POR NUESTRAS CULTURAS.<br />
·         REPUDIO A LA REPRESIÓN Y CRIMINALIZACIÓN DE LA PROTESTA SOCIAL.<br />
·         SI A LA VIDA, AL AMBIENTE SANO Y A UN MUNDO SIN COMUNIDADES  SACRIFICABLES.<br />
BASTA DE MEGAMINERIA!! NO QUEREMOS NINGUNA MEGAMINERA MAS!!<br />
Asamblea ciudadana Concordia, Entre Rios<br />
Asamblea Ciudadanos por la Vida, Chilecito, La Rioja<br />
Asamblea Comarcal Contra el Saqueo – Paralelo 42<br />
Asamblea de Belén, Catamarca<br />
Asamblea de la Plaza, Tucumán<br />
Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Esquel<br />
Asamblea del Buen Vivir, San Luis<br />
Asamblea del Yokavil, Santa María, Catamarca<br />
Asamblea El Algarrobo, Andalgalá, Catamarca<br />
Asamblea Jachal No se toca, Jachal, San Juan<br />
Asamblea Pachamama Uruguay<br />
Asamblea Popular por el Agua, Mendoza<br />
Asamblea Riojana Capital, La Rioja<br />
Asamblea Sanjuanina contra la contaminación y el saqueo, San Juan<br />
Asamblea Villa Giardino Despierta,  Córdoba.<br />
Asoc.Cristian Gonzalez , San Martin de los Andes<br />
Asociación Civil Árbol de Pie, Bariloche.<br />
Catamarca Despierta, Catamarca<br />
Centro Cultural Abya Yala, Chilecito, La Rioja<br />
CIFMSL, Centro de Investigación y Formación de Movimientos Sociales Latinoamericanos, Bs. AS.<br />
Equipo de Educación Popular Pañuelos en Rebeldía, Buenos Aires<br />
Fm Estación Sur, Catamarca<br />
Foro Ambiental Santiagueño.<br />
Investigadores Populares sobre la Problemática Minera (IPPM)<br />
Juntos podemos en un ambiente sano, Jujuy<br />
Miguel Teubal, Buenos Aires<br />
Movimiento Antinuclear Zárate Campana. Bs As<br />
Pablo Bergel, Buenos Aires<br />
Piuke-Bariloche y Radio Autónoma Piuke.<br />
Pro Eco Grupo Ecologista, Tucumán<br />
Radio El Algarrobo, Andalgalá, Catamarca<br />
Sanjuaninos en Bs As<br />
Tinku Kamayu, Cooperativa de Tejedoras, Santa Maria, Catamarca<br />
Todos los 25 hasta que se vaya Monsanto<br />
Unidos por las aguas de la cuenca Curru Leuvu. Viedma, Rio Negro.<br />
enviado por <strong>UAC Unión de Asambleas Ciudadanas</strong><br />
Contra el Saqueo y la Contaminación<br />
prensa@asambleasciudadanas.org.ar<br />
<a title="www.asambleasciudadanas.org.ar" href="http://www.asambleasciudadanas.org.ar/">www.asambleasciudadanas.org.ar</a><br />
facebook.com/unionasambleasciudadanas<br />
<a title="http://twitter.com/prensauac" href="http://twitter.com/prensauac">http://twitter.com/prensauac</a><br />
*Fuente: <strong><a href="http://redlatinasinfronteras.bligoo.com/argentina_cordillera-patonica-pepudian-extrativismo-minero">Red Latina sin fronteras</a></strong>
</div>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2016/01/25/argentina_cordillera-patagonica-repudian-extrativismo-minero/">Argentina_Cordillera Patagónica: Repudian extrativismo minero</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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		<title>¿Fin de ciclo? Los movimientos populares, la crisis de los “progresismos” gubernamentales y las alternativas ecosocialistas</title>
		<link>https://piensachile.com/2015/11/04/fin-de-ciclo-los-movimientos-populares-la-crisis-de-los-progresismos-gubernamentales-y-las-alternativas-ecosocialistas/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 04 Nov 2015 02:17:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[anticapitalismo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Los pueblos indo-afro-nuestroamericanos y sus tentativas de construcción de gramáticas emancipadoras parecen encontrarse en un nuevo punto de inflexión. Un ciclo de mediana duración, social, político y económico parece agotarse paulatinamente, aunque de manera no uniforme, ni para nada lineal.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2015/11/04/fin-de-ciclo-los-movimientos-populares-la-crisis-de-los-progresismos-gubernamentales-y-las-alternativas-ecosocialistas/">¿Fin de ciclo? Los movimientos populares, la crisis de los “progresismos” gubernamentales y las alternativas ecosocialistas</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="titulo">A más de 40 años del golpe de Estado que derrotó a la vía chilena al socialismo y a 30 años de la fundación del mayor movimiento social del continente, el Movimiento de trabajadores rurales sin tierra (MST) de Brasil; a 20 años del grito zapatista ¡Ya basta! en Chiapas en contra del neoliberalismo y del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y a más de 15 años de la victoria electoral de Hugo Chávez en Venezuela (y transcurridos más de dos años desde su muerte), los pueblos indo-afro-nuestroamericanos y sus tentativas de construcción de gramáticas emancipadoras parecen encontrarse en un nuevo punto de inflexión. Un ciclo de mediana duración, social, político y económico parece agotarse paulatinamente, aunque de manera no uniforme, ni para nada lineal. Con sus avances reales (pero relativos), sus dificultades e importantes limitaciones, las experiencias de los diferentes y muy variados gobiernos “progresistas” de la región, sean procesos meramente de centro-izquierda, social-liberales, o -al contrario- nacional-populares más radicales, que se reclamen anti-imperialistas o se descalifiquen en los medios conservadores como “populistas”, sean revoluciones bolivarianas, ando-amazónicas o “ciudadanas” o simples recambios institucionales hacia el progresismo, estos procesos políticos parecen topar ante grandes problemáticas endógenas, fuertes poderes fácticos conservadores (nacionales como también globales) y no pocas indefiniciones o dilemas estratégicos no resueltos.</div>
<div id="TextoNoticia">
<b>De gobiernos </b><b>progresistas y </b><b>posneoliberales</b><br />
Sin lugar a duda, en los países donde se han consolidado varias y aplastantes victorias electorales de fuerzas de izquierda o antineoliberales, en particular en las naciones donde esas victorias son producto de años de luchas sociales y populares (como en Bolivia) o de una rápida politización-movilización de los de abajo (como en Venezuela), el Estado y sus regulaciones, el crecimiento económico interno, el combate a la pobreza extrema a través de programas específicos de redistribución y la institucionalización de nuevos servicios públicos han ido ganando terreno: una diferencia notable y ningún caso menospreciable con el ciclo infernal de las privatizaciones, fragmentación y la violencia de la desregulación capitalista neoliberal de los años 90. Allí, apareció de nuevo la fuerza pública como ente regulador del mercado nacional, redistribuidor parcial de las rentas extractivas y de las riquezas del subsuelo hacia los y las más empobrecid@s, con efectos directos e inmediatos para millones de ciudadanos y ciudadanas, un proceso que explica en parte la solidez de la base social y electoral de estas experiencias hasta el día de hoy (y en algunos casos después de más de más de 10 años de gobierno). Por primera vez –desde hace décadas– varios gobiernos “posneoliberales”, comenzando por Bolivia, Ecuador y Venezuela, demostraron que sí es posible comenzar a retomar el control de los recursos naturales y, al mismo tiempo, hacer retroceder pobreza extrema y desigualdades sociales con reformas de inclusión política de amplios sectores populares, hasta el momento marginados del derecho de decidir, opinar y sobre todo participar. También volvió a surgir en los imaginarios geopolíticos continentales el sueño de Bolívar y las iniciativas de integración regional alternativa y cooperación entre los pueblos (como el ALBA-TCP), intentando recobrar espacio de soberanía nacional frente a las grandes potencias del Norte, al imperialismo militar y a las nuevas carabelas que son las firmas transnacionales o las órdenes unilaterales de las instituciones financieras mundiales.<br />
En un momento en que el viejo mundo y los pueblos de la Unión Europea están sometidos a la dictadura financiera de la Troika (FMI, Comisión Europea y Banco Central Europeo) y en una profunda crisis económica, política e incluso moral, es importante subrayar la capacidad que han tenido varios movimientos populares y líderes de Nuestra América de resistir y comenzar a reconstruir multilateralismo, democratizar la democracia e incluso reinventar la política, con proyectos que se pensaron como alternativas para el siglo XXI. Cuando un país como Grecia intenta asomar la cabeza frente a los embates de la deuda y de las clases dominantes europeas, cuando muchos trabajadores, jóvenes y colectivos de esta parte del mundo buscan derroteros emancipadores, mucho se podría aprender de América Latina, de su traumática experiencia con el fundamentalismo capitalista neoliberal y de sus ensayos heroicas de contrarrestarlo desde el sur del sistema-mundo.<br />
<b>Los complejos caminos del anticapitalismo y del poder</b><br />
No obstante, como lo declaraba a principios del 2015 el teólogo y sociólogo François Houtart, secretario ejecutivo del Foro Mundial de Alternativas, el desafío fundamental –en particular para países que más despertaron expectativas de cambio– sigue siendo la definición de caminos de transición profunda hacia un nuevo paradigma civilizatorio poscapitalista. Es decir se trata de no sólo quedar atrapado en un objetivo de modernización posneoliberal y menos aún dentro de un neodesarrollismo asistencialista o un intento de reacomodo entre crecimiento nacional, burguesías regionales y capitales extranjeros: significa apuntar a una transformación de las relaciones sociales de producción y de las formas de propiedad. Sin duda, la tarea es gigantesca y ardua. En esta perspectiva y en este momento histórico, a pesar de los avances democráticos conquistados<a> [2] </a>con sangre y sudor, afloran las múltiples tensiones y límites de los diversos progresismos latinoamericanos o, más bien, del periodo abierto a principios de los años 2000 en la lucha contra la hegemonía neoliberal. Un intelectual -hoy estadista- como Álvaro García Linera presenta estas tensiones (en particular entre movimientos y gobiernos) como potencialmente “creativas” y “revolucionarias”, como experiencias necesarias para avanzar gradualmente en dirección de un “socialismo comunitario”<a> [3] </a>, tomando en cuenta la relación de fuerzas geopolíticas, políticas y sociales realmente existentes (y, de paso, despreciando sin mucho argumentos como “infantiles” a todas críticas que provengan de su izquierda…). Dentro de esta orientación, la conquista electoral del gobierno por fuerzas nacional-populares es pensada como una respuesta democrática – y “concreta”- a la emergencia plebeya de los años 90-2000, y el Estado es considerado como instrumento esencial de “administración de lo común” frente al reino de la ley del valor y la disolución anómica neoliberal. En esta defensa de lo conquistado desde los diferentes progresismos gubernamentales, a veces analizados como un todo homogéneo, encontramos también la pluma de intelectuales de renombre como Emir Sader o de la educadora popular y socióloga chilena Marta Harnecker.<a> [4]</a><br />
Al contrario, no pocos militantes de terreno, algunos movimientos y analistas críticos de horizontes políticos plurales (como Alberto Acosta y Natalia Sierra en Ecuador, Hugo Blanco en Perú, Edgardo Lander en Venezuela, Maristella Svampa en Argentina o Massimo Modenesi en México, entre otros) insisten en la dimensión cada vez más “conservadora” de las políticas estatales del progresismo o nacionalismo posneoliberal (desde Uruguay hasta Nicaragua pasando por Argentina<a> [5] </a>) e incluso en su carácter de “revolución pasiva” (en el sentido de Gramsci): o sea una transformación “en las alturas” que modificaría efectivamente los espacios políticos, las políticas públicas y la relación Estado-sociedad, pero que va integrando -e <i>in fine</i> neutralizando- la irrupción de las y los de abajo en las redes de la institucionalidad, organizando un brusco reacomodo en el seno de las clases dominantes y del sistema de dominación, frenando la capacidad de autoorganización y control desde debajo de los pueblos movilizados.<a> [6] </a>Visto así la “captura” del Estado por fuerza progresistas puede significar la captura de la izquierda… por las fuerzas del Estado profundo, su burocracia y los intereses capitalistas que representa; visto así la estrategia de la toma del poder para cambiar el mundo puede terminar en una izquierda <i>tomada por el poder</i>, cambiándolo todo para conservar lo principal del mundo actual como tal. Para el escritor uruguayo Raúl Zibechi:</p>
<blockquote><p><i>«En la medida que el ciclo progresista latinoamericano se está terminando, parece el momento adecuado para comenzar a trazar balances de largo aliento, que no se detengan en las coyunturas o en datos secundarios, para irnos acercando a diseñar un panorama de conjunto. De más está decir que este fin de ciclo está siendo desastroso para los sectores populares y las personas de izquierda, nos llena de incertidumbres y zozobras por el futuro inmediato, por el corte derechista y represivo que deberemos afrontar». </i><a>[7]<br />
</a></p></blockquote>
<p><a><b>¿Fin de ciclo?</b><br />
</a><br />
En las últimas semanas una avalancha de artículos de opinión –varios de los cuales ya hemos publicados en Rebelion.org- debaten de la existencia o no de un “fin de ciclo” progresista, incluso de la existencia de tal “ciclo”, este debate llegando a tal nivel de polarización que unos autores acusan a los otros de hacerle el juego al imperio por ser “diagnosticadores de la capitulación” e “izquierdistas de cafetín” (dixit Garcia Linera), cuando los segundos tildan los primeros de haberse convertidos en intelectuales por encargo y acríticos al servicio de los Estados de la región y de gobiernos ya no progresivos si no que <i>regresivos</i>… Este diálogo de sordos poco aporta para desentrañar el momento político actual. Seguramente, las ideas en torno a posible “reflujo del cambio de época”<a> [8] </a>o, desde una óptica contraria, la idea de un paulatino “fin de la hegemonía progresista”<a> [9] </a>son seguramente más exactas y complejizadas para comenzar a dar esta discusión de manera constructiva aunque conflictiva. Todo eso reconociendo que este fenómeno se da en condiciones territoriales-nacionales altamente diferenciadas:<br />
<i>«Este deslizamiento es más perceptible en algunos países (por ejemplo Argentina, Brasil y Ecuador) que en otros (Venezuela, Bolivia y Uruguay) ya que en estos últimos se mantienen relativamente compactos los bloques de poder progresistas y no se abrieron fuertes clivajes hacia la izquierda. En particular, Venezuela fue el único país en donde se impulsó la participación generalizada de las clases subalternas con la conformación de las Comunas a partir de 2009 </i>…»<a> [10]</a><br />
Más allá de la polémica acerca de la dimensión del agotamiento, inflexión o reflujo del periodo en curso, y subrayando la variedad de los procesos analizados, surge que en muchos planos los progresismos gubernamentales parecen haber optado definitivamente, bajo la presión de actores globales como endógenos, por un “realismo modernizador” y la política de la “medida de lo posible”, lo que es a menudo el mejor derrotero para justificar la renuncia a cambios estructurales en una dirección anticapitalista: una dinámica que podría ser simbolizada por el encuentro (julio 2015) “fraternal” entre la presidenta brasilera Dilma Roussef –militante del Partido de los Trabajadores–y el criminal de lesa humanidad Henri Kissinger (ex secretario de Estado de eeuu ), en un momento en que Dilma buscaba un respaldo político imperial frente a una oposición en alza en el seno de la sociedad civil y a una derecha revitalizada por la amplitud de los casos de corrupción en filas oficialistas. Por cierto, el objetivo del ejecutivo de la principal potencia latinoamericana con este tipo de gestos diplomáticos es, ante todo, dar un respaldo a “sus” sectores dominantes y otorgar más “seguridad” para los negocios en Brasil. Desde otra trinchera y otra latitud, el tratado de libre comercio encubierto firmado en 2014 por Ecuador con la Unión Europea recuerda los límites de los anuncios sobre el “fin de la noche neoliberal”, incluso por parte de uno de los gobiernos paragones de esta perspectiva. Hoy, el gobierno Correa enfrentado con la derecha y denunciando los peligros de un “golpe blando” se muestra también en conflicto con movimientos sociales e indígenas (y con una aun débil izquierda), hasta tal punto que según Jeffrey Webber se podría hablar de una situación de “impasse político”, en el sentido desarrollado por el marxista Agustín Cueva, donde la figura cesarista del presidente juega un papel de estabilizador funcional al capital: <b> </b></p>
<blockquote><p><i>«Ha habido momentos recurrentes en la historia de Ecuador donde la intensidad de los conflictos horizontales, intercapitalistas, en combinación con las luchas verticales entre las clases dominantes y populares, resultaban demasiado como para ser soportadas por las formas existentes de dominación. Entre medias, mientras los políticos buscaban nuevas formas más estables de dominación, reinaba la inestabilidad hasta alcanzar un impasse»</i>.<a> [11]<br />
</a></p></blockquote>
<p><a><b>La herencia maldita extractivista</b><br />
</a><br />
De manera más general, es necesario mencionar, aunque no sea el único problema, la permanencia en todos los países progresistas de un modelo productivo y de acumulación donde se entrelazan, siguiendo varios grados e intensidades, capitalismo de Estado, neodesarrollismo y extractivismo de recursos primarios o energéticos, con sus efectos depredadores sobre comunidades indígenas, trabajadores y ecosistemas&#8230; Esa tensión endógena se articula, de manera desigual y combinada, con un contexto financiero globalizado feroz y el hecho <i>central</i> de la actual coyuntura: la crisis económica que ya golpea fuertemente a la región, provocando una brusca caída del precio de las materias primas y en particular del barril de petróleo (que pasó de casi 150 dólares a menos de 50), terminando así con el periodo anterior de bonanzas y desnudando de nuevo la matriz productiva dependiente y neo-colonial de América latina, herencia maldita de siglos de sometimiento imperialista. Este contexto corresponde a la vez a con una clara ofensiva del capital transnacional, de Estados del Norte y de algunos gigantes del Sur (comenzando por China) para acaparar más tierras agrícolas, energía, minerales, agua, biodiversidad, mano de obra, en una vorágine que pareciera sin fin… hasta las últimas gotas de vida. En países como Bolivia o Ecuador donde hay más conciencia política de estos peligros, se defiende desde el gobierno y sus apoyos políticos la táctica –bastante sensata- de pasar por un necesario momento industrializador-extractivista para construir la transición con algo de fuerza económica: eso es algo como un “extractivismo transitorio posneoliberal” que permitiría desarrollar pequeños países con pocos recursos, crear riquezas de acumulación originaria para responder a la inmensa urgencia social que conocen esas naciones empobrecidas y <i>a la vez</i> debutar un lento proceso cambio del modelo de acumulación. No obstante, según Eduardo Gudynas, secretario ejecutivo del Centro Latino Americano de Ecología Social (CLAES):</p>
<blockquote><p><i>«No hay ninguna evidencia de que eso esté ocurriendo por varias razones: la primera es que la forma en que se usa la riqueza generada por el extractivismo en buena parte se destina a programas que profundizan más el extractivismo, por ejemplo, aumentar las reservas de hidrocarburos o alentar la exploración minera. Segundo, los extractivismos tienen derrames económicos que inhiben procesos de autonomía en otros sectores productivos, tanto en la agricultura como en la industria. El Gobierno tendría que tomar medidas de precaución para evitar esa deformación y eso no está ocurriendo, de hecho hay una deriva agrícola a promover cultivos de exportación mientras se aumenta la importación de alimentos. Tercero, como los proyectos extractivos generan tanta resistencia social (ejemplos recientes son el de los Guaranís de Yategrenda, Santa Cruz, o la reserva Yasuni en Ecuador), los gobiernos tienen que defenderlos de forma tan intensa que refuerzan la cultura extractivista en amplios sectores de la sociedad y por tanto inhiben la búsqueda de alternativas». </i><a>[12]</a></p></blockquote>
<p>De hecho, no es una casualidad que el ciclo de luchas populares y movilizaciones que está emergiendo en el corazón de América, anunciando –tal vez– un nuevo periodo histórico de luchas de clases, esté directamente ligado a estas depredaciones, represiones y sus consiguientes resistencias socio-territoriales:</p>
<blockquote><p><i>«La resistencia está centrada en la minería y los monocultivos, en particular la soja, así como en la especulación urbana, o sea en los diversos modos que asume el extractivismo. Según el Observatorio de Conflictos Mineros en la región hay 197 conflictos activos por la minería que afectan a 296 comunidades. Perú y Chile, con 34 conflictos cada uno, seguidos de Brasil, México y Argentina, son los países más afectados»</i>.<a> [13]<br />
</a></p></blockquote>
<p><a><b>Crisis económica mundial y nuevas luchas populares</b><br />
</a><br />
Esta tendencia se manifiesta en el contexto ya descrito de fuertes sombras en relación al crecimiento económico de los últimos años, la profunda crisis del capitalismo mundial que sigue su curso y la permanencia de inmensas desigualdades sociales y asimetrías regionales en todo el continente. Por otra parte, es menester subrayar la importante ofensiva de las diversas derechas empresariales y mediáticas como también de las oligarquías de la región que aprovechan el fin de la hegemonía progresista para retomar el terreno perdido desde hace 15 años frente a los diferentes líderes carismáticos y dirigentes progresistas. Esas derechas conservadoras y neoliberales siguen controlando –en el plano político– ciudades, regiones y países claves (como México y Colombia), amenazando de manera constante los derechos arrancados en la última década y el proceso de nueva integración regional más autónoma de Washington. Sabemos que estas fuerzas regresivas se mostraron, y se muestran, listas para organizar múltiples formas de desestabilización, e incluso golpes de Estado (como lo fue en la última década en Paraguay, Honduras, Venezuela), con el apoyo explícito o indirecto de la agenda imperial de eeuu.<a> [14]</a><br />
Sim embargo, desde abajo, protestas populares multisectoriales, pueblos originarios, estudiantes y trabajadores ponen también en el tapete su propias agendas y reivindicaciones, realzando los límites de las transformaciones de fondo realizadas en países donde gobiernan fuerzas “posneoliberales” y su absoluta ausencia donde todavía dominan las derechas neoliberales, denunciando las diversas formas de represión, intimidación o cooptación en ambos casos: oposición colectiva a la soja transgénica o huelgas obreras en Argentina; grandes movilizaciones callejeras de la juventud en las principales ciudades brasileñas demandando el derecho a la ciudad y contra la corrupción; crisis profunda del proyecto bolivariano, violencia de la oposición y reorganización del movimiento popular en Venezuela; en Perú, luchas campesinas e indígenas en contra de megaproyectos mineros (como el proyecto Conga); en Chile, Mapuche, asalariados y estudiantes denunciando con fuerza la herencia maldita de la dictadura de Pinochet; en Bolivia, críticas de la Central Obrera Boliviana y de sectores del movimiento indígena hacia la política de “modernización” de Evo Morales; en Ecuador, abandono por parte del presidente Correa del proyecto Yasuní que debía dejar el petróleo bajo tierra y enfrentamiento entre el ejecutivo, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador ( conaie ) y franjas significativas de la sociedad civil organizada; en Colombia, una largaa búsqueda de una paz verdadera, es decir una paz con transformación social, económica y reforma agraria, etc.<br />
<b>El topo de la historia y las alternativas</b><br />
El escenario es tenso y movedizo. Pero, a pesar de todo el “viejo topo de la historia” (en el sentido que lo entendía Marx) sigue cavando y junto con él se despliegan una gran variedad de experiencias de luchas sociales, conflictos de clases y debates políticos acompañados de múltiples ejercicios de poder popular, alternativas radicales y utopías en construcción.<a> [15] </a>Si algunos intelectuales críticos pudieron creer –y hacer creer–, durante un tiempo, que América Latina –o mejor dicho Abya Yala– alcanzaría el nuevo El Dorado del “socialismo del siglo xxi ” gracias a un “giro a la izquierda” gubernamental y victorias electorales democráticas, sabemos que los caminos de la emancipación son más complejos, profundamente sinuosos y que los aparatos de poder (militares, mediáticos, económicos) de las oligarquías latinoamericanas e imperiales son sólidos, resilientes, enquistados, e incluso feroces cuando es necesario. Transformar las relaciones sociales de producción y desbaratar las dominaciones de “raza” y de género en las sociedades de Nuestra América es una dialéctica que tendrá que partir, sin duda y de nuevo, desde abajo y a la izquierda, desde la autonomía y la independencia de clase, pero siempre en clave política, y no desde un ilusorio cambio sin tomar el poder. Eso es sin negar que estos intentos colectivos de poder popular deban continuar apoyándose en avances electorales parciales o puedan considerar la importancia de conquistar espacios institucionales y partidarios dentro del Estado, si -y solo si- el desarrollo de tales nuevas políticas públicas se ponen al servicio de los “comunes” y de los subalternos. ¿Se puede utilizar el Estado para terminar con el Estado… capitalista, usándolo un tiempo como barrera de contención de colosales fuerzas hostiles ajenas? ¿o, como lo constató Marx, el Estado por ser fundamentalmente criatura de los dominantes no puede ser herramienta nuestra sin arriesgar colonizarnos, mente, alma y practicas? Es evidente que el control del ejecutivo representa “sólo” la conquista de un poder parcial, y aún más limitado si no se posee mayoría parlamentaria y una base social movilizada<a> [16] </a>: recordemos las lecciones de Chile y de cómo se derrotó en 1973 a Salvador Allende y la vía institucional al socialismo de la Unidad Popular…<br />
Por eso un gobierno de izquierda y de los pueblos, muestra su verdadero carácter alternativo cuando sirve de palanca y estímulo para las luchas auto-organizadas de los trabajadores y de los movimientos populares o indígenas, favoreciendo dinámicas de empoderamiento real, transformación de la relaciones sociales de producción, construcción de autogestión y caminos emancipatorios <i>desde</i> y <i>para</i> el “bien vivir”. En el caso contrario, las fuerzas políticas de izquierda están condenadas a gestionar el orden existente, e incluso en momento de inestabilidad a elevarse por encima de la clases sociales de manera bonapartista para perpetuar el leviatán estatal, administrando la dominación de manera más o menos “progresista”, con más o menos roces con las elites locales.<br />
Sin duda, la inflexión y dudas actuales representan peligros y oportunidades; es también el momento de volver a discutir lo nuevo sin olvidar lo “viejo” y debatir sobre las estrategias anticapitalistas y sus herramientas políticas para construir lo que proponemos llamar un <i>ecosocialimo nuestroamericano del siglo xxi </i>: un proyecto que no sea calco ni copia, que rechace dejar agobiarse por las tácticas electorales cortoplacistas, por las luchas de caudillos y de aparatos burocráticos, pero sin tampoco aceptar el arrastre y la ilusión de la construcción de una pluralidad de autonomías sociales sin proyecto político común, un mínimo centralizado. Con este propósito, es fundamental abrir los ojos, el olfato, los sentidos y los corazones a los experimentaciones colectivas en curso, a menudo existentes por debajo y por encima de los radares mediáticos consensuales, sin duda todavía dispersas o pocos conectadas, pero que conforman una inmenso rio de luchas en permanente transformación, desde lo real y lo concreto, desde sus errores y aciertos. Experiencias que permiten entender dinámicas emancipadoras, tentativas originales colectivas y los peligros que deben enfrentar o sortear. Por cierto, no nos permiten mostrar una forma ideal de tentativas de sublevación exitosas, sino más bien un mosaico de praxis-saberes-accionares: algunas centradas desde el campo-agrario y lo territorial, otras más desde lo productivo y las fábricas recuperadas, otras desde lo barrial y comunitario urbano, otras también iniciadas desde políticas estatales o institucionales pero controladas por sus usuarios: luchas de las mujeres en contra de la violencia patriarcal, de los sin techo, de los indígenas, de la clase obrera en varios países, ejemplo de la agroecología alternativa en Colombia, de los reclamos de “buen vivir” en Ecuador, de los consejos comunales en Venezuela, de la fábricas sin patrones en Argentina, de los medios comunitarios en Brasil y Chile, de las rondas comunitarias en Perú y México, etc.</p>
<blockquote><p><i>«Iniciativas organizativas locales de toma y ejercicio de poder popular, virulentas protestas callejeras de rechazo a decisiones or­questadas desde el poder nacional y transnacional; pero también, asambleas constituyentes de refundación utópica, recuperación de las riendas de la po­lítica por parte de los Estados: los caminos de la emancipación están lejos de ser unívocos. En tanto experimentaciones, suponen ensayos, titubeos y re­pliegues. Pero también, conquistas. Complejas, a veces contradictorias, pero profunda y sinceramente es­peranzadoras, experiencias (que) constituyen un alimento pa­ra quienes participan en la tarea de reinventar las sociedades y la manera de hacer política, sean estos ciudadanos de los países de la región o muje­res y hombres que han emprendido el esforzado camino de la resistencia y la emancipación, desde otras geografías</i>«.<a> [17]</a></p></blockquote>
<p>Esa pluralidad de voces y de ejemplos posibilita retomar el hilo de una discusión que ya recorre las venas abiertas del continente; permite pensar más allá y más acá de proyectos progresistas gubernamentales, asumiendo que es, al mismo tiempo, indispensable crear frentes socio-políticos para enfrentar las amenazas del regreso masivo de las derechas y del imperialismo en Suramérica. Sobre todo, nos obliga a pensar a contracorriente, en contra de una “<i>izquierda contemplativa, institucional, administrativa, una izquierda de aspirantes a funcionarios y funcionarias, una izquierda sin rebeldía, sin mística, una izquierda sin izquierda</i>”.<a> [18] </a>Y también saber pensar en contra de nuestros propios mitos desarrollistas y teleológicos, asumiendo la urgencia global de un planeta maltratado al borde del colapso ecológico y climático. Por cierto, es esencial reconocer que estas diversas experiencias y vivencias que mencionamos aquí brevemente sobre <i>cómo cambiar el mundo</i> son contradictorias, incluso divergentes: algunas aisladas, muy localizadas y otras, al contrario, institucionalizadas o dependientes del Estado. De allí el interés de retomar los grandes debates estratégicos del siglo XX, pero desde los tiempos actuales y con en memoria los balances de las dolorosas derrotas pasadas: ¿Cómo emprender una transición poscapitalista y ecosocialista en el siglo XXI? ¿Cuáles serán el papel de las herramientas político-partidarias y de los movimientos en este tránsito? ¿Qué papel de las fuerzas armadas, del sistema parlamentario, de los sindicatos? Destruirlos, utilizarlos, transformarlos, evitarlos, fisurarlos… muy bien, pero en cualquier caso: ¿cómo? ¿Y de qué manera reconstruir sentidos comunes, hegemonía cultural y una izquierda anticapitalista <i>desde y para</i> el pueblo? ¿Cómo evitar forjar ilusiones en torno a pequeños grupos de afinidades cerrados sobre ellos mismos y, al mismo tiempo, no repetir el horror burocrático y estadocentrico del siglo XX?<br />
<b>Ecosocialismo o Barbarie</b><br />
La gran Rosa Luxemburgo advertía, en 1915, “avance al socialismo o regresión a la barbarie”. En 2015, sus palabras cobran un sentido aún más catastrófico y premonitorio: “avance al ecosocialismo o ecocidio global” <a>[19]</a>. Sin dudas, es desde la “osadía de lo nuevo” que podremos volver a soñar en derribar los muros del capital, del trabajo asalariado, del neocolonialismo y del patriarcado:</p>
<blockquote><p><i>«Cambiar el mundo suena muy ambicioso. Es más, parece bastante arriesgado si se toma en cuenta todos los grupos de poder que jamás permitirían que se desmonte la civilización capitalista. Pero en las actuales circunstancias, no hay otra alternativa. Las condiciones de vida de amplios segmentos de la población y de la Tierra misma, se deterioran aceleradamente. Nos acercamos a un punto sin retorno. Y la opción de cambiar de planeta no existe. (…) Debemos aceptar el desafío. Debemos ser rebeldes ante el poder (y quizá hasta desear su destrucción). Debemos aceptar nuestras limitaciones como seres humanos dentro de la Naturaleza. Debemos odiar toda forma de explotación. Debemos ser quienes nos levantemos contra las injusticias y contra quienes las cometan. No debemos resignarnos. Tenemos que seguir exigiendo y construyendo lo imposible</i>«.<a> [20]</a></p></blockquote>
<p>La tarea ya comenzó, es pan de hoy día y seguirá mañana.<i>Santiago de Chile, primavera austral 2015</i><br />
<em>&#8211; El autor, Franck Gaudichaud, es doctor en ciencia políticas – Universidad Paris 8, profesor-investigador en estudios latinoamericanos de la Universidad de Grenoble, Francia, miembro del colectivo editorial del portal <a href="http://www.rebelion.org/" target="_blank" rel="noopener">www.rebelion.org</a>.</em> Contacto:fgaudichaud@gmail.com<br />
&nbsp;<br />
*Fuente: <strong><a href="http://revistamemoria.mx/?p=645">Revista Memoria – México</a></strong><br />
<br clear="all" /></p>
<hr size="1" width="33%" />
<b>Este artículo es una versión más desarrollada y extendida del prefacio a la edición chilena del libro colectivo: <i>América Latina. Emancipaciones en construcción</i> (Santiago, Tiempo Robado Editoras / América en movimiento, 2015):<a href="https://tiemporobadoeditoras.wordpress.com/2015/10/01/proximo-lanzamiento-america-latina-emancipaciones-en-construccion-franck-gaudichaud-editor/">https://tiemporobadoeditoras.wordpress.com/2015/10/01/proximo-lanzamiento-america-latina-emancipaciones-en-construccion-franck-gaudichaud-editor</a>. </b><br />
&nbsp;<br />
<a>[2] </a>Tales como la construcción de Estados plurinacionales, la instalación de derechos sociales más o menos institucionalizados, la creación de asambleas constituyentes y de espacios de participación comunitaria o el impulso integracionista regional.<br />
<a><sup><sup>[3]  </sup></sup></a>García Linera, Álvaro, <i>Las</i> <i>tensiones creativas </i><i>de la Revolución. La quinta fase del Proceso de Cambio</i>, La Paz, Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia, 2011. En: <a href="http://www.rebelion.org/docs/134332.pdf" target="_blank" rel="noopener">www.rebelion.org/docs/134332.pdf</a>.<br />
<a>[4] </a>Emir Sader, “¿El final de un ciclo (que no existió)?”, <i>Pagina 12</i>, Buenos Aires, 17 de septiembre de 2015 y Marta Harnecker, “Los movimientos sociales y sus nuevos roles frente a los gobiernos progresistas”, <i>Rebelión</i>, 07-09-2015, <a href="http://rebelion.org/noticia.php?id=202910">http://rebelion.org/noticia.php?id=202910 </a>.<br />
<a><sup><sup>[5] </sup></sup></a>Es necesario anotar aquí que, para nosotros, el actual gobierno chileno de Michelle Bachelet se sitúa claramente fuera de esta categoría “progresista posneoliberal suramericana” por ser fundamentalmente una continuidad “reformista” del neoliberalismo de los gobiernos de la Concertación que dirigieron el país entre 1990 y 2010. Cf. F. Gaudichaud, <i>Las fisuras del neoliberalismo. Trabajo, “Democracia protegida” y conflictos de clases </i>, Buenos Aires, CLACSO, abril 2015. En: <a href="http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/becas/20150306041124/EnsayoVF.pdf">http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/becas/20150306041124/EnsayoVF.pdf </a><u>.</u><br />
<a><sup><sup>[6] </sup></sup></a>Modenesi, Massimo, “Revoluciones pasivas en América Latina. Una aproximación gramsciana a la caracterización de los gobiernos progresistas de inicio de siglo”. En: Modenesi, Massimo (coord.), <i>Horizontes gramscianos. Estudios en torno al pensamiento de Antonio Gramsci </i>, México, fcp y s-unam , 2013.<br />
<a>[7] </a>Zibechi, Raúl, «Hacer balance del progresismo», <i>Resumen latinoamericano</i>, 4 de agosto del 2015. En:<a href="http://www.resumenlatinoamericano.org/2015/08/04/hacer-balance-del-progresismo" target="_blank" rel="noopener">www.resumenlatinoamericano.org/2015/08/04/hacer-balance-del-progresismo</a>.<br />
<a>[8] </a>Katu Akornada, “¿Fin del ciclo progresista o reflujo del cambio de época en América Latina? 7 tesis para el debate”, <i>Rebelión</i>, 8 de septiembre del 2015, <a href="http://www.rebelion.org/noticia.php?id=203029">www.rebelion.org/noticia.php?id=203029 </a>.<br />
<a>[9] </a>Massimo Modenesi, “¿Fin del ciclo o fin de la hegemonía progresista en América Latina?”, <i>La Jornada</i>, 27 de septiembre del 2015.<br />
<a>[10] </a>Massimo Modenesi, “¿Fin del ciclo o fin de la hegemonía progresista en América Latina?”, op. cit.<br />
<a>[11] </a>Jeffery R. Webber, “Ecuador en el impasse político”, <i>Viento Sur</i>, 20 de septiembre de 2015, <a href="http://vientosur.info/spip.php?article10496">http://vientosur.info/spip.php?article10496</a>.<br />
<a>[12] </a>Ricardo Aguilar Agramont, “Entrevista a Eduardo Gudynas: La derecha y la izquierda no entienden a la naturaleza”, <i>La Razón</i>, 23 de agosto de 2015.<br />
<a><sup><sup>[13] </sup></sup></a>Zibechi, Raúl, “Hacia un nuevo ciclo de luchas en América Latina”, <i>Gara</i>, 3 de noviembre del 2013,<a href="http://gara.naiz.info/paperezkoa/20131103/430771/es/Hacia-nuevo-ciclo-luchas-America-Latina">http://gara.naiz.info/paperezkoa/20131103/430771/es/Hacia-nuevo-ciclo-luchas-America-Latina </a>.<br />
<a><sup><sup>[14] </sup></sup></a>Franck Gaudichaud, “El peso de la historia. América Latina y la mano negra de Washington”, <i>Le Monde Diplomatique</i>, edición chilena, julio de 2015.<br />
<a><sup><sup>[15] </sup></sup></a>Pablo Seguel, “América Latina actual. Geopolítica imperial, progresismos gubernamentales y estrategias de poder popular constituyente. Conversación con Franck Gaudichaud”. En: gesp (coord), <i>Movimientos sociales y poder popular en Chile</i> , Tiempo robado editoras, Santiago, 2015, pp. 237-278. En línea: parte 1: <a href="http://rebelion.org/noticia.php?id=193696" target="_blank" rel="noopener">http://rebelion.org/noticia.php?id=193696</a> y parte 2: <a href="http://rebelion.org/noticia.php?id=193782" target="_blank" rel="noopener">http://rebelion.org/noticia.php?id=193782</a>.<br />
<a>[16] </a>Cf. Marta Harnecker, “Los movimientos sociales y sus nuevos roles…”, op. cit.<br />
<a>[17] </a>Tamia Vercoutère, prólogo a la edición ecuatoriana del libro <i>América Latina. Emancipaciones en construcción </i>(Quitogo, IEAN, 2013).<br />
<a>[18] </a>Pablo Rojas Robledo, “Hay que sembrarse en las experiencias del pueblo”. Fin de ciclo, progresismo e izquierda. Entrevista con Miguel Mazzeo”, <i>Contrahegemonía</i>, septiembre 2015, <a href="http://contrahegemoniaweb.com.ar/hay-que-sembrarse-en-las-experiencias-del-pueblo-fin-de-ciclo-progresismo-e-izquierda-entrevista-con-miguel-mazzeo">http://contrahegemoniaweb.com.ar/hay-que-sembrarse-en-las-experiencias-del-pueblo-fin-de-ciclo-progresismo-e-izquierda-entrevista-con-miguel-mazzeo </a>.<br />
<a>[19] Sobre la noción de Ecosocialismo, tal cual como la entendemos: </a><a dir="ltr" href="https://l.facebook.com/l.php?u=http%3A%2F%2Fwww.democraciasocialista.org%2F%3Fp%3D1526&amp;h=OAQExkVni" target="_blank" rel="nofollow noopener" data-reactid=".2vj.1:5.0.1:$replies1508458642808168_1508504132803619/=10.0.1:2:$comment1508458642808168_1508512139469485/=10.0.$right.0.$left.0.0.1.$comment-body.0.$range0/=10">http://www.democraciasocialista.org/?p=1526</a>.<br />
<a>[20] </a>Miriam Lang, Belén Cevallos y Claudia López (comp.), <i>La osadía de lo nuevo. </i><i>Alternativas de política económica </i>, Quito, Fundación Rosa Luxemburg/Abya-Yala, 2015, pp. 191-192.
</div>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2015/11/04/fin-de-ciclo-los-movimientos-populares-la-crisis-de-los-progresismos-gubernamentales-y-las-alternativas-ecosocialistas/">¿Fin de ciclo? Los movimientos populares, la crisis de los “progresismos” gubernamentales y las alternativas ecosocialistas</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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