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	<title>celulosa &#8211; piensaChile</title>
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	<title>celulosa &#8211; piensaChile</title>
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		<title>Chile, “¿potencia forestal y alimentaria?”</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 19 Feb 2017 03:19:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
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		<category><![CDATA[celulosa]]></category>
		<category><![CDATA[el granero de chile]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Estamos parados en el valle de Colchagua, la cuna de la oligarquía agraria de Chile, el antiguo granero del país. Hoy se ven sólo los famosos "bosques" para la celulosa, y monocultivos vitivinícolas, paltas y otros de exportación. Plantas exóticas, llamadas así por lo ajenas al clima y al suelo de secano del lado occidental de la cordillera de la costa. Nada de trigo, maíz o legumbres, los verdaderos alimentos.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p align="left"><img src="https://ci4.googleusercontent.com/proxy/W19kTP9HK4BFrTBqq4_lXL6ID4GCNaKDajmCpQlw5m0Spl5bI-udz2qq374JSPi54puIQXZln-xHiTSnogllYnkUiGI9DzIrv9Ykv_5V_zVenFWLXwCMYXPfUi3xoZXIZkvytVZtIhqij232Ab9eDyfG_Q=s0-d-e1-ft#https://cascade.madmimi.com/promotion_images/1574/3584/original/bosque_quemado.jpg?1487385919" alt="bosque quemado" />«El que siembra trigo por aquí es un idealista o nostálgico», me dijo el alcalde de Pumanque, Francisco Castro, parado en el medio de un «bosque» calcinado de eucaliptus; «no sale a cuenta».</p>
<p align="left">Estamos parados en el valle de Colchagua, la cuna de la oligarquía agraria de Chile, el antiguo granero del país. Hoy se ven sólo los famosos «bosques» para la celulosa, y monocultivos vitivinícolas, paltas y otros de exportación. Plantas exóticas, llamadas así por lo ajenas al clima y al suelo de secano del lado occidental de la cordillera de la costa. Nada de trigo, maíz o legumbres, los verdaderos alimentos.</p>
<p align="left">Aquí los bosques no son bosques, ni el vino o las paltas soberanía alimentaria, como reza el slogan oficial que Chile marquetea por el mundo. Entre todas, se chupan toda el agua, resecan y acidifican el suelo, matan la biodiversidad y el ecosistema, y dejan al país dependiendo de las importaciones para los alimentos.</p>
<p align="left">Todo eso contribuyó decisivamente a los incendios, pero de la Presidente para abajo nadie ha siquiera mencionado el tema del modelo forestal y agrícola como un elemento que merezca ser al menos considerado para la «reconstrucción».</p>
<p align="left">¿De qué hablan, entonces, cuando hablan de reconstrucción? Sospecho que de casas. Punto. Para el alcalde Castro, un hombre de derechas, se trata en cambio de una oportunidad de recuperar un modo de vida, una cultura y un territorio golpeados por el neoliberalismo (Castro no usa esa palabra, pero es lo que significa).</p>
<p align="left">«Esto es seguridad nacional», exclama frente a las cámaras del programa «Continentes» de HispanTV, mostrando los árboles quemados a su alrededor, cuando se le pregunta por los gastos militares. «Hay que pensar el territorio de otra manera», agrega, cuando es consultado sobre las plantaciones de pinos y eucaliptus.</p>
<p align="left">Invitamos a Castro a un debate en medio de la quemazón con un hombre de izquierda de la región, el historiador Edison Ortiz, quien sí usa el término «neoliberalismo». La idea era que en el debate, y en ese ambiente desolado, se enfrentaran dos posiciones antagónicas sobre el modelo de desarrollo, pero no fue así: el épico incendio de 2017 los condujo a terreno común: Chile tocó fondo.</p>
<p align="left">«Aquí estalló el modelo extractivista y del monocultivo propiciado desde el Estado a través de los subsidios», dice Esteban Valenzuela, el desencantado ex alcalde de Rancagua, ex diputado PPD y ex jefe de una comisión presidencial para la descentralización (cuyas propuestas han sido interpretadas por el Gobierno en sentido inverso, o sea, como lo que no hay que hacer).</p>
<p align="left">Valenzuela, dedicado a la academia en la Universidad Alberto Hurtado, parece no creer ya en nada, y menos en volver a la política, pero igual sostiene que la hecatombe del agua y los recursos se puede revertir terminando con el modelo forestal de la dictadura para diseminar en cambio «comarcas verdes» de cultivos diversificados, incluidas plantaciones forestales, para asegurar el agua, la productividad del suelo, la alimentación, y la agricultura campesina que proporciona los alimentos.</p>
<p align="left">Una a una explosionan las bases del modelo económico neoliberal chileno, y las instituciones siguen «funcionando» como si nada. Evidencia de ellos es la entrada en vigor de la ley de estacionamientos, que equivale a un inmenso dedo inserto en el culo de los ciudadanos, a quienes nos habían prometido terminar con los abusos de los estacionamientos. En lugar de eso, los aumentaron. O no les importa nada de lo que pensemos, o no se dan cuenta.</p>
<p align="left">Valenzuela recuerda que en los años 60 del siglo pasado el gobierno de Eduardo Frei Montalva comenzó a subsidiar las plantaciones de pinos en los territorios erosionados o en peligro de erosión. Con Pinochet ya instalado sobre los cadáveres de Chile, su yerno, Julio Ponce Lerou, recibió de regalo la Corporación Nacional Forestal, y propició desde allí el fatídico decreto que está acabando con el bosque nativo y el agua.</p>
<p align="left">¿Alguien habrá pensado en un tribunal tipo Nüremberg para estos traidores a la patria?</p>
<p align="left"><strong>El ex río Maule</strong></p>
<p align="left">Para un reportaje televisivo nos tomamos el trabajo de viajar a Constitución por donde nadie va, por el abandonado territorio al norte del río Maule. Es la ruta del agónico ramal Talca-Constitución de los Ferrocarriles del Estado (antes FFCC del E, rebautizado como «EFE» por los modernistas).</p>
<p align="left">A Carlos Zúñiga, dirigente del Partido Comunista de Constitución, ex concejal, le brillan los ojos cuando recuerda sus viajes infantiles en ese tren: «En cada parada del tren se subían los campesinos a vender sus frutas, todas variadas. Y la uva rosada de Toconey ¡Era tan rica, dulcecita!». Y dicho esto se le apagan los ojos: Toconey ya no existe, allí ya no hay uvas ni cultivos de ningún tipo, y menos queda vestigio de los robles que bordeaban la línea férrea, robles que Zúñiga vio ya de adulto.</p>
<p align="left">Toconey es otra estación triste del ramal. A su alrededor hay dos paisajes: al norte, pinos, pinos y pinos, ahora quemados además. Y al sur, un mar de piedras redondas, de unos 500 metros de ancho. Tras las piedras, un charco verde, estancado: lo que queda del río Maule. El mar de piedras era el río Maule antes de los pinos. Al otro lado del charco, los pinos quemados. Quien no se conmueva al ver eso, no tiene corazón.</p>
<p align="left">En la «estación», una casa amarilla pegada a los rieles de trocha angosta, un viejo mira el suelo con las manos en los bolsillos a media tarde. Ahí estaba cuando pasamos hacia el río, y también cuando volvimos, más de una hora después. No hay una escuela, un negocio, nada en Toconey. Buscamos donde comprar agua; tampoco hay: solo Coca Cola y Fanta. Y cerveza Cristal.</p>
<p align="left">Antes de Toconey está Curtiduría. El sitio oficial de los FFCC del E dice: «La estación, construida entre los años 1890-1892, tiene el estilo de las antiguas viviendas rurales, con muros gruesos de adobe y corredor semi-exterior, y presencia de maderas nativas en puertas y ventanas».</p>
<p align="left">No dice que está clausurada porque en el terremoto de febrero de 2010 se cayó el techo y todo el interior, y nunca más ha sido reparada. Hace poco se cayó una rama (gancho) de un pino, y derribó el letrero blanco y celeste, que quedó detrás del tronco. Nosotros lo pusimos adelante. Que se vea, por lo menos.</p>
<p align="left">María Brown cuida la estación. Vive en una casa al lado, porque tuvo que dejar la vivienda institucional tras el terremoto de 2010. Dice que todo cambió con el terremoto, que antes el río se desbordaba y ahora la noria está seca. Antes tenía un huerto, y ahora no puede regar. Antes tenía agua, ahora no. «Yo no sé de eso, pero por lo que veo en las noticias, los pinos tragan toda el agua», dice, cuidadosa.</p>
<p align="left">En Curtiduría se sigue cultivando la apreciada cepa País, traída por los españoles y ahora extinguida en España. El sitio de los ferrocarriles invita a conocer las viejas y nobles edificaciones de adobe y roble. No les crea: son ruinas abandonadas y a punto de caer.</p>
<p align="left">De Toconey, confiando en el GPS, enfilamos a la montaña en el bravo Volkswagen Gol, orgullo brasilero. A pocos kilómetros ya no había GPS pero sí muchos pinos y caminos madereros sin señalética alguna. La quemazón inflama los ojos y los pulmones, se extiende hasta donde alcanza la vista. Sin la vieja y confiable brújula no sabríamos cual es el norte y el sur: fue nuestra oportunidad de perdernos y asimilar mejor el desastre tanto del incendio como de la industria forestal.</p>
<p align="left"><strong>Santa Olga</strong></p>
<p align="left">Llegamos tarde a una cita con el alcalde de Constitución, pero no así con los sobrevivientes de Santa Olga. Uno escribe Santa Olga en el Google Maps y no aparece, pero sí aparece ante tus ojos, en la carretera, ese impresionante paisaje de territorio arrasado, que deja perplejo. Muy parecido al que encontramos junto al río ahí cerca, en Constitución, el 28 de febrero de 2010. O sea, unos cuadrados de losas de lo que fueron casas. Aquí, con el agravante de la ceniza y los árboles quemados, pegados al poblado.</p>
<p align="left">Santa Olga es difícil de definir, salvo la descripción de Carlos Zúñiga: un poblado para que los explotados por las empresas forestales –»los tres dueños de los bosques»– estén cerca del lugar donde los explotan.</p>
<p align="left">Había alcantarillado en Santa Olga, pero no agua. Los vecinos cuentan que a los que vivían en la parte baja, cerca de la cancha de futbol, les llegaba por ese alcantarillado toda la mierda de Santa Olga, que brotaba generosa y hedionda por retretes y lavamanos.</p>
<p align="left">Como en el terremoto, o los incendios de Valparaíso, nos topamos con elegantes militares, bien armados, custodiando el recinto. En la cancha de futbol, en una inmensa carpa-comedor del Ejército, se alimenta a la población remanente con los víveres que han donado de todo Chile. En diagonal, y detrás de una cerca, un grupo de sólidas tiendas con forma de chalet alberga a los militares. Del lado de acá de la cerca, sálvese quien pueda: el Ejército de Chile no está para compartir sus tiendas con pinches paisanos.</p>
<p align="left">En lo que fue la casa de Celinda Arévalo no hay tienda del Ejército, sino trapos de todo tipo para tapar el viento. Un colchón de espuma, nuevo, en el piso, y lo poco que quedó de su casa alrededor. Celinda y su esposo están sumergidos en profundas cavilaciones: hay una oferta de casas de «Levantemos Chile» y otra del Gobierno, ambas «de regalo».</p>
<p align="left">Las casas de «Levantemos Chile» (los empresarios) estarían listas en marzo, pero serán pequeñas y de material ligero. Las del Gobierno son más grandes y sólidas, pero tomarán meses en ser construidas.</p>
<p align="left">Celinda y su esposo no saben qué hacer: quisieran, como el chanchito Práctico, un casa sólida, pero no consiguen donde arrendar porque la sacrosanta ley del mercado establece que los solidarios vecinos que donan víveres también especulan con las viviendas, y los 200 mil pesos que da el Gobierno para arrendar vivienda ya no alcanzan. Tampoco tienen donde ir como allegados.</p>
<p align="left">Ni «Levantemos Chile» ni el Gobierno han consultado a nadie sobre el diseño de las casas que van a «regalar». Las empresas forestales y de celulosa se dedican a despedir o relocalizar gente pero no «regalan» nada, menos casas.</p>
<p align="left">Tampoco hay allí organización vecinal alguna para presionar por un tratamiento digno, de iguales: cada familia o persona hace lo que puede «por sí y ante sí» con los que aparecen por ahí prometiendo la construcción de una aldea de nuevo tipo, ejemplo mundial. Muchos ya son adversarios de sus vecinos, en la pelea por bonos de esto y del otro, y por probar que vivían ahí para obtener algo de quien sea.</p>
<p align="left"><strong>El ramal Parral-Cauquenes</strong></p>
<p align="left">Más al sur, en Pelluhue y Curanipe, la gente se olvidó del maremoto que arrasó los mismos lugares donde hoy se baila, se va al circo, se bebe cerveza y se juega bingo. Es verano, hay que gozar o hacer como se goza en los lugares de moda.</p>
<p align="left">Aquí es donde el borracho Martín, hijo de Carlos –el ricachón jerarca de la derecha–, atropelló y dejó morir a un pobretón de la zona. Una hora cuesta atravesar esos pueblitos porque las dos cuadras que separan el bingo de las casas se debe transitar en auto. Para eso vinimos en auto, no para caminar.</p>
<p align="left">Por ahí cerca vive Gustavo González, veterano periodista de la agencia IPS, ex director de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile.</p>
<p align="left">A la mañana siguiente nos lleva a ver la ruta del antiguo ramal Parral-Cauquenes. González es otro que recuerda de niño su carita tiznada por el carbón de la locomotora mientras atravesaban campos sembrados camino a Cauquenes.</p>
<p align="left">En Cauquenes una señora nos vende miel. La última, dice, porque a su hijo se le quemaron las cajas con los panales. Se salvaron tres, pero cuando las fue a rescatar, encontró que las habían devorado las hormigas. El hijo está bajoneado, informa el papá.</p>
<p align="left">Gustavo González también recuerda las compuertas municipales que contenían el agua del río Cauquenes para que la gente se bañara y paseara en bote. De las compuertas se tiraban piqueros, cuenta, parado en el basural debajo del puente del lecho de lo que fue el río.</p>
<p align="left">Hay dos puentes, el viejo y el nuevo. Este último se llama «Presidente Sebastián Piñera Echeñique» (¿No era Evo Morales el del culto a la personalidad?).</p>
<p align="left">Alguien taladró un hoyo en el moderno puente para hacer pasar un cable, que se adhiere a unos ganchos del antiguo mediante la tecnología vernácula del alambrito. El puente viejo está ahí en desuso, al lado del otro. Ni sirve ni molesta. Se quedó ahí no más. Todo recuerda Memorias del Subdesarrollo, la película de Tomás Gutiérrez Alea.</p>
<p align="left">Las estaciones del ramal Parral-Cauquenes han sido privatizadas. Seguro que «EFE» ni se entera ni le importa. Los poblados tienen nombre, pero no existen. El Roble, que tiene letrero y todo, esta cerrado por un portón con cadenas. No hay pueblo. En Hualve la vieja escuela está abandonada, destruida primero por el terremoto y más tarde incendiada. La casa, en ruinas, de la estación, está habitada por una familia comandada por una mujer agresiva que no quiere preguntones por ahí.</p>
<p align="left">González dice que el tren hacía vivir estas poblaciones, y ya no hay tren. Un escrito de González, que gatilló nuestro reportaje, habla de la nostalgia no como el sentimiento vano de añorar el pasado, sino como instrumento necesario para salvar el territorio de la depredación en marcha.</p>
<p align="left">En una esquinita, frente a la escuela, hay una capilla de madera. Está todo quemado a su alrededor pero la capilla quedó intacta. Prueba, según el cura Juan Retamal, de que dios existe. En autos y a pie se acerca un grupo de vecinos a una misa a las 14:30 de un sábado con 35 grados de temperatura. Retamal va en su camioneta blanca de poblado en poblado, de misa en misa, llevando la palabra de dios, fardos y ayuda a los damnificados que no ha reporteado la TV chilena.</p>
<p align="left">Dice a los feligreses que las autoridades políticas debieran reflexionar sobre las plantaciones de pinos, para que todo cambie. «Ojalá sea así».</p>
<p align="left">Jaime Espinoza cuenta que él asistió a la escuela derruida, cuando la enseñanza básica era de primero a sexto grado. Usa sombrero de paja, se ve más joven de lo que narra. También viajó en el tren, comió las frutillas y las uvas y los dulces en las estaciones. Cuando la dictadura eliminó el tren, eliminó a Hualve, dice. Y llegaron los pinos. «Los que tienen la plata plantan bosques.</p>
<p align="left">Yo cultivaba aquí garbanzos, trigo, maíz. Ahora no hay niños aquí, ni jóvenes». Pero sí hay pinos. Quemados.</p>
<p align="left"><em>-El autor, Alejandro Kirk, es periodista</em></p>
<p align="left">©2017 Politika | <a href="mailto:diarioelect.politika@gmail.com" target="_blank" rel="noopener">diarioelect.politika@gmail.com</a></p>
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		<title>Decreto 701: El millonario bono gubernamental que financió a las grandes forestales</title>
		<link>https://piensachile.com/2017/01/26/decreto-701-millonario-bono-gubernamental-financio-las-grandes-forestales/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 27 Jan 2017 02:56:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medioambiente]]></category>
		<category><![CDATA[celulosa]]></category>
		<category><![CDATA[decreto 701]]></category>
		<category><![CDATA[dictadura cívico-militar de augusto pinochet]]></category>
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		<category><![CDATA[grupo matte]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>¿Sabías que el Estado entrega una bonificación a las empresas forestales para fomentar la plantación de árboles? Si bien en su origen, por la década del setenta, la idea era apoyar una industria naciente, finalmente los recursos sirvieron para las grandes empresas que actualmente exportan millones de dólares en productos madereros.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="fechaNota medium-12 columns">
<p id="datos-fecha">Jueves 26 enero de 2017<br />
Tras el golpe de Estado que encabezó Augusto Pinochet, la nueva administración a cargo de la Junta Militar empezó a elaborar políticas tendientes a levantar la alicaída economía de nuestro país. De esta forma, en octubre de 1974, se dictó el <a href="https://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=6294"><strong>Decreto Ley 701 (DL701)</strong></a>, impulsado por el entonces <strong>ministro de Economía, Fernando Leniz,</strong> e implementado por el <strong>director de Corfo de la época, Julio Ponce Lerou,</strong> actualmente conocido por sus negocios mineros y su condición de exyerno del dictador.</p>
</div>
<div class="contenido-nota">
<p>El objetivo era impulsar el desarrollo forestal y el desarrollo industrial, principalmente a través de las papeleras, y combatir la erosión de los suelos sobre todo en las laderas de los cerros y riberas de ríos.</p>
<p>La iniciativa implicaba una <strong>bonificación de un 75% para las plantaciones de pinos y eucaliptus,</strong> beneficio que fue hábilmente aprovechado por las grandes empresas: <strong>Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones -más conocida como CMPC- del poderoso Grupo Matte; y el Grupo Arauco, en manos de los Angelini.</strong></p>
<p>Tras la implementación del <strong>decreto (DL701),</strong> el bosque nativo paulatinamente comenzó a desaparecer en medio de acusaciones de talas ilegales e incendios sospechosos. Según agricultores, el principal daño de las plantaciones de árboles ha sido la sequía y la condena irreparable para los suelos, que no pueden ser reutilizados para labores agrícolas.</p>
<p>Esta situación ha sido ampliamente estudiada por académicos, como <strong>Jorge Gayoso y Andres Iroume,</strong> de la <strong>Universidad Austral de Valdivia,</strong> quienes analizaron los principales impactos sobre el suelo provocados por las plantaciones, y que son la compactación, la remoción, la erosión y el agotamiento de nutrientes, de acuerdo a publicaciones difundidas por la <strong>Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo <a href="http://bosquenativo.cl/">(Aifbn)</a>.</strong></p>
<p>Sólo como dato, los científicos han determinado que “los <strong>efectos de las plantaciones de eucaliptos sobre las reservas de humedad del suelo</strong> comienzan a aparecer a la edad de 4 a 6 años, después de la cual el déficit de agua durante el año es similar al observado para un bosque maduro (FAO, 1987). Las <strong>tasas de transpiración</strong> difieren entre las especies de eucaliptos, fluctuando aproximadamente <strong>entre 20 y 40 litros/árbol/día”.</strong></p>
<p>Incluso, otros estudios realizados por <strong>Anton Huber y y Ramiro Trecaman, del Instituto de Geociencias de la UACh,</strong> establecieron que la cantidad de agua necesaria para producir un metro cúbico de volumen fustal en las plantaciones de <strong>Pinus radiata</strong> en la zona centro sur de Chile, osciló entre los 241 y 717 metros cúbicos, es decir, <strong>entre 240 mil a 717 mil litros de agua.</strong></p>
<p>“Las plantaciones forestales requieren una gran cantidad de agua para su desarrollo, por consiguiente, su impacto sobre la disponibilidad del recurso agua es especialmente importante en las zonas menos lluviosas de Chile”, concluyeron los expertos en documentos que insertamos al final del texto.</p>
<p id="attachment_3083655" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" class="size-large wp-image-3083655" src="http://media.biobiochile.cl/wp-content/uploads/2017/01/victor-perez-730x350.jpg" alt="Víctor Pérez | Agencia UNO" width="730" height="350" />Víctor Pérez | Agencia UNO</p>
<h2>El lado oscuro del DL 701</h2>
<p>Pero los cuestionamientos no sólo han sido del orden medioambiental, sino que también abarca otro ámbito relacionado con el <strong>conflicto de tierras de las comunidades mapuche </strong>en las regiones del Bío Bío, La Araucanía, Los Lagos y Los Ríos.</p>
<p>Algunas comunidades han atribuido precisamente a este decreto, la entrega de tierras a privados durante la gestión de <strong>Ponce Lerou en la Corfo</strong>, dando origen al ahora histórico conflicto que mantiene en constante disputa a los comuneros con las forestales.</p>
<p>A esto se suman las críticas por el impacto en el empleo en la zona, debido a que según la información de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), la mayor área con plantaciones de pinos y eucaliptus está entre Bío Bío y Los Ríos, zona donde precisamente se focalizan los sectores con mayor pobreza del país.</p>
<p>Según la Encuesta de Caracterización Socioeconómica (Casen), en esta zona hay una pobreza por sobre el 20%, con altos índices de desempleo, de acuerdo a los datos que mensualmente entrega el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). De ahí los cuestionamientos acerca del real aporte económico para los vecinos de las grandes plantaciones forestales.</p>
<p id="attachment_3083660" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" class="size-large wp-image-3083660" src="http://media.biobiochile.cl/wp-content/uploads/2017/01/rodrigo-saenz-730x350.jpg" alt="Rodrigo Saenz | Agencia UNO" width="730" height="350" />Rodrigo Saenz | Agencia UNO</p>
<h2>Cronología de un decreto controvertido</h2>
<p>Pese a los reparos, <strong>en 1998 el presidente Eduardo Frei </strong>prorrogó el <strong>Decreto 701 por 15 años más</strong>, incorporando además un tramo retroactivo desde el 1 de enero de 1996 (<a href="http://www.leychile.cl/Navegar/index_html?idNorma=99208">Ley 19.561</a>), y donde se reformula la ley para direccionar el beneficio a pequeños y medianos productores. Doce años más tarde, el <strong>presidente Sebastián Piñera renovó el DL 701 por dos años</strong> (<a href="https://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=1021690">Ley 20.488</a>) para luego, en octubre de 2012, enviar al Congreso un Proyecto de Ley para extender por 20 años el subsidio.</p>
<p>Si bien la iniciativa pasó sin mayores problemas por la Cámara de Diputados en abril de 2013, quedó entrampada en las comisiones unidas de Agricultura y Medio Ambiente del Senado, donde recibió 506 indicaciones, deteniendo su tramitación y quedando pendiente de forma indefinida. Actualmente, es uno de los tantos proyectos que “duermen plácidamente” en el Congreso.</p>
<p>No obstante, en su primera cuenta pública de su segundo mandato, <strong>el 21 de mayo de 2014, la presidente Michelle Bachelet anunció la prórroga del DL 701,</strong> justificando su decisión en la Contribución Nacional (INDC) de Chile a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. En otras palabras, plantar árboles para generar más aire limpio.</p>
<p>Pese a la resistencia de agrupaciones ambientalistas, <strong>Bachelet</strong> envió el Proyecto a la Cámara Baja donde consiguió su aprobación sin mayores contratiempos… hasta que estalla el caso de la <strong>colusión del papel higiénico,</strong> donde su principal involucrado es el <strong>Grupo Matte,</strong> uno de los beneficiarios del <strong>DL 701</strong>; dueño de un 13% de las hectáreas explotadas y con ganancias del orden de los 1.925 millones de dólares anuales en exportaciones.</p>
<p>Incluso, junto al otro dominador en el mercado, <strong>grupo Angelini (Arauco),</strong> concentraron el 78% de las exportaciones a nivel nacional en 2014, en específico, celulosa cruda. Es más, <strong>Arauco</strong> tiene una participación en el mercado internacional del orden del 25%, que lo convierte en <strong>el mayor productor mundial de celulosa cruda.</strong></p>
<p>Ante este escenario, en julio de 2016 el Gobierno recula en su decisión y anuncia un nuevo proyecto que excluye a las grandes empresas, dejando fuera a las grandes empresas como <strong>CMPC y a Celulosa Arauco,</strong> que en promedio <strong>han recibido un 23% de la bonificación total,</strong> mientras que las medianas han recibido un 42% y un 35% a las pequeñas.</p>
<p>Además, parlamentarios y otros actores del sector forestal, han pedido crear una institucionalidad que regule el área, debido a que si bien Conaf ha estado al frente por más de 40 años con una positiva evaluación, es una corporación de derecho privado que se financia con recursos públicos.</p>
<p id="attachment_3082237" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" class="size-full wp-image-3082237" src="http://media.biobiochile.cl/wp-content/uploads/2017/01/decreto_701.png" sizes="(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px" srcset="http://media.biobiochile.cl/wp-content/uploads/2017/01/decreto_701.png 730w, http://media.biobiochile.cl/wp-content/uploads/2017/01/decreto_701-192x480.png 192w" alt="Historia del Decreto 701 | Fuente: Terram" width="730" height="1825" />Historia del Decreto 701 | Fuente: Terram</p>
<h2>Cifras polémicas</h2>
<p>Según indicó el director de la Conaf Aarón Cavieres a la comisión investigadora del escándalo por el papel higiénico, desde 1974 al 2014, <strong>el DL 701 le ha costado al Fisco alrededor de 664 millones de dólares.</strong> Sólo en 2016, mediante la Ley de Presupuesto, se destinaron 326 millones de pesos para el polémico beneficio.</p>
<p>“La pretensión es que los incentivos de fomento productivo se centren exclusivamente en los pequeños propietarios, porque los grandes no requieren más recursos del Estado… Tenemos una debilidad que resolver en el caso de las empresas chicas, por eso se justifica colocar recursos en ellas. Quedarán fuera las grandes”, afirmó Cavieres.</p>
<p>Consultados por BioBiochile, en tanto, desde la <strong>Corporación Chilena de la Madera (Corma) </strong>reconocieron que la distribución de las bonificaciones evidencia que, si bien en los inicios, el <strong>DL 701</strong> se concentró en los grandes y medianos propietarios, a partir de 1998, con la entrada en vigencia de la nueva ley de fomento forestal impulsada por el presidente Frei, se focalizó principalmente en los pequeños propietarios.</p>
<p>Al respecto, las cifras aportadas por el director ejecutivo de Conaf, señalan que desde 1998 hasta 2014 <strong>se destinaron 451 millones de dólares a la bonificación forestal,</strong> de los cuales el 49%, equivalente a 220 millones de la moneda norteamericana, fue para pequeños propietarios, mientras que el 45%, esto es, 203 millones de dólares, a medianos propietarios forestales. Las <strong>grandes empresas,</strong> en tanto, <strong>percibieron 28 millones de dólares, equivalentes al 6% del monto total.</strong> Durante el mismo período los medianos forestaron 268.431 hectáreas (52%), los pequeños 184.313 (36%) y los grandes propietarios 64.199 hectáreas (12%).</p>
<p id="attachment_3083828" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" class="size-large wp-image-3083828" src="http://media.biobiochile.cl/wp-content/uploads/2017/01/francisco-negroni-730x350.jpg" alt="Francisco Negroni | Agencia UNO" width="730" height="350" />Francisco Negroni | Agencia UNO</p>
<p>Respecto a la entrega por regiones entre 1976 y 2014, <strong>Bío Bío es la que concentra la mayor cantidad de hectáreas con bonificación</strong> alcanzando las 402.942, lo que significó un desembolso para el Estado de <strong>74 millones de dólares,</strong> sólo para forestación.</p>
<p>La nueva <strong>ley de fomento forestal Nº 19.561</strong> de 1998, que reemplazó al <strong>DL 701,</strong> consagró a los pequeños y medianos propietarios forestales como los principales beneficiarios de este incentivo.</p>
<p>Sin embargo, no son menores los montos que recibieron los dos poderosos grupos que dominan el mercado forestal en nuestro país. De acuerdo a los datos de la Conaf, han sido beneficiadas 868 sociedades desde el 2004 al 2014, bajo los conceptos de “Forestación”, “Recuperación de suelos Degradados y Forestación”, y “Estabilización de Dunas y Forestación”.</p>
<p>En ese periodo de tiempo, se bonificaron 99.400 hectáreas con un gasto de 73,3 millones de dólares, es decir, casi 40 mil millones de pesos ($39.044.000.000).</p>
<p>De ese dinero, <strong>CMPC recibió un subsidio para Forestal Mininco de un millón de dólares (US$1.095.483),</strong> o en dinero nacional, <strong>$608 millones</strong> para 1.975 hectáreas.</p>
<p><strong>Arauco,</strong> por su parte, también se benefició con <strong>621 mil dólares -364 millones de pesos</strong>, aproximadamente- por 1.676 hectáreas. La exForestal Valdivia, también propiedad del grupo Angelini, consiguió aportes por 878 mil dólares -unos 500 millones de pesos- por 2.440 hectáreas.</p>
<p>Otro de los “grandes” que ha sido beneficiado, ha sido Bosques Cautín propiedad de Wolf von Appen, con 430 mil dólares -228 millones de pesos- por 670 hectáreas.</p>
<p>Forestal Comaco, propiedad del conocido empresario Ítalo Zunino, por ejemplo, obtuvo 553 mil dólares -305 millones de pesos-, mientras que Maderas Cóndor, del mismo dueño, recibió 2,3 millones de dólares -unos 1.257 millones de pesos- por 4.394 hectáreas.</p>
<p id="attachment_3083664" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" class="size-large wp-image-3083664" src="http://media.biobiochile.cl/wp-content/uploads/2017/01/maribel-fornerod-ii-730x350.jpg" alt="Maribel Fornerod | Agencia UNO" width="730" height="350" />Maribel Fornerod | Agencia UNO</p>
<h2>El lado positivo del DL 701</h2>
<p>Pese a todo, desde agrupaciones gremiales de forestales y académicos, destacan que el <strong>DL 701</strong> significó un desarrollo positivo para el área. Según Corma, <strong>el 77% de la bonificación ha ido para pequeños y medianos empresarios.</strong></p>
<p>En ese sentido, aseguran que las Pymes han forestado 800 mil hectáreas en 40 años, gracias a las leyes de fomento forestal.</p>
<p>Entre 1974 y el 2014, los grandes propietarios forestaron en total 674 mil (47%), los medianos 552 mil (38%) y los pequeños 216 mil (15%), según la misma información de Conaf. En otras palabras, las grandes empresas, utilizando un 23% de la bonificación, forestaron el 47%.</p>
<p>Desde la creación del subsidio forestal en el año 1974 y hasta el 2014, el país logró forestar un 1.443.931 hectáreas, a los que se suma un millón de hectáreas que el sector privado plantó con recursos propios, sin bonificación estatal, resaltan desde<strong> Corma.</strong> Agregando que estos recursos han permitido el desarrollo de una industria forestal que genera 125 mil empleos directos y 180 mil indirectos y aporta 3,1% al Producto Interno Bruto (PIB).</p>
<p>En esa misma línea,<strong> Alejandra Engler, PhD en Economía Agraria y de Recursos Naturales, académica de la Universidad de Talca y directora alterna del Centro para el Impacto Socioeconómico de las Políticas Ambientales</strong><a href="https://www.facebook.com/cesiep/">(Cesiep)</a> destacó que el <strong>DL 701</strong> provocó un aumento en la superficie total plantada en un 60% desde 1974 hasta 2013, de acuerdo a cifras de la FAO, en 2016.</p>
<p>Engler, a su vez, afirma que “de acuerdo a nuestros estudios existe un impacto positivo ya que una proporción importante del área importante de la superficie no habría sido plantada sin este incentivo”.</p>
<p>Asimismo, aclara que una de las condiciones para optar al incentivo es que los suelos plantados -por lo general praderas- no tengan otras opciones de cultivo, esto por calidad y condición de los suelos. En este caso las praderas, que en gran medida son naturales, cumplen con esta condición, sostiene.</p>
<p>“Si bien es cierto estas cifras dan indicios del impacto del <strong>DL 701,</strong> también es cierto que aún existe necesidad de información rigurosa sobre aspectos sociales y ambientales atribuibles a la ley. Por ejemplo, aún está pendiente aspectos tales como migración campo-ciudad, pobreza, sustitución de bosques nativo y otros”, concluye la especialista de la U. de Talca.</p>
<p id="attachment_3083666" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" class="size-large wp-image-3083666" src="http://media.biobiochile.cl/wp-content/uploads/2017/01/claudio-canovas-730x350.jpg" alt="Claudio Cánovas | Agencia UNO" width="730" height="350" />Claudio Cánovas | Agencia UNO</p>
<h2>El negocio forestal en números</h2>
<p>El negocio forestal es uno de los grandes pilares de la economía en la zona centro sur de nuestro país, según sostiene el<strong> profesor de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Talca, Mauricio Ponce.</strong></p>
<p>En 2015, por ejemplo, el inventario de plantaciones fue de 2.396.562 hectáreas (ha), lideradas por el Pinus radiata con 1.400.259 hectáreas (58,4%), seguida por el Eucalyptus globulus con 576.937 hectáreas (24,1%), el Ecalyptus nitens con 259.299 ha (10,8%). Más abajo aparece el Atriplex con 60.772 ha (2,5%), el Pseudotsuga menziesii (pino oregón) con 16.802 (0,7%).</p>
<p>Por región, Bio Bio tiene 913.173 hectáreas plantadas, superando a La Araucanía con 482.113, Maule con 436.761. Un poco más hacia el sur, aparece Los Ríos con 184.617, muy por encima de Los Lagos, con 78.056 hectáreas, mientras que en la zona central O’Higgins cuenta con 128.757.</p>
<p>Coquimbo, en tanto, presenta 84.151 hectáreas, Valparaíso tiene 14.200 y Aysén 35.480. En 2007, en tanto, la superficie reforestada fue mayor que la forestada, llegando en 2015 a niveles de forestación mínimos y máximos de reforestación.</p>
<p>En relación al crecimiento, <strong>Ponce</strong> aseguró a BioBioChile que si bien las plantaciones son consideradas de rápido crecimiento, ello dependerá de uso final de la madera, por lo que pueden alcanzar rotaciones desde los 12 a los 25 años más o menos.</p>
<p>En plantaciones de bosque nativo la rotación puede ir desde los 35 a los 50 años en especies de tipo Nothofagus, pero dependerá de la zona en donde crecen.</p>
<p>Respecto a los precios, el académico detalló que la trozas pulpables en 2016 llegaron a un promedio de alrededor de 13.500 $/m3 (nominales), según Infor, con variaciones a la baja.</p>
<p>Destacar que el precio es el promedio puesto en planta en las regiones del Maule y Bío Bío. Por lo mismo, los precios presentan variaciones debido a diferentes condiciones que modelan la cifra, entre ellas calidad, distancia a centros de consumo, accesibilidad, dimensiones, volumen, entre otros.</p>
<p>Revisa los documentos de académicos y de Conaf</p>
<p><strong><a title="View BONIFICACIONES FORESTALES on Scribd" href="https://www.scribd.com/document/337606153/BONIFICACIONES-FORESTALES#from_embed">BONIFICACIONES FORESTALES</a></strong></p>
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<p>&nbsp;</p>
<p><strong><a title="View Eficiencia del uso del agua en plantaciones de Pinus radiata en Chile on Scribd" href="https://www.scribd.com/document/337606235/Eficiencia-del-uso-del-agua-en-plantaciones-de-Pinus-radiata-en-Chile#from_embed">Eficiencia del uso del agua en plantaciones de Pinus radiata en Chile</a></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><a title="View Efecto de una plantación de Pinus radiata en la distribución espacial del contenido de agua del suelo on Scribd" href="https://www.scribd.com/document/337606253/Efecto-de-una-plantacion-de-Pinus-radiata-en-la-distribucion-espacial-del-contenido-de-agua-del-suelo#from_embed">Efecto de una plantación de Pinus radiata en la distribución espacial del contenido de agua del suelo</a> </strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><a title="View Impacto del manejo de plantaciones sobre el ambiente físico on Scribd" href="https://www.scribd.com/document/337606238/Impacto-del-manejo-de-plantaciones-sobre-el-ambiente-fisico#from_embed">Impacto del manejo de plantaciones sobre el ambiente físico</a> </strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>*Fuente: <strong><a href="http://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2017/01/26/decreto-701-el-millonario-bono-gubernamental-que-financio-a-las-grandes-forestales.shtml">BioBio Chile</a></strong></p>
<p><strong><a href="http://piensachile.com/2013/09/la-ley-forestal-de-pinochet-y-sus-armas-toxicas/">“La Ley Forestal de Pinochet y sus armas tóxicas”</a></strong><br />
por Bosques Sin Forestales<br />
Publicado el 14 septiembre, 2013</p>
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<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2017/01/26/decreto-701-millonario-bono-gubernamental-financio-las-grandes-forestales/">Decreto 701: El millonario bono gubernamental que financió a las grandes forestales</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
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