<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>avance de la automatizacion &#8211; piensaChile</title>
	<atom:link href="https://piensachile.com/tag/avance-de-la-automatizacion/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://piensachile.com</link>
	<description>Tu ventana libre...</description>
	<lastBuildDate>Tue, 10 Feb 2026 17:49:05 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.8.13</generator>

<image>
	<url>https://piensachile.com/wp-content/uploads/2021/03/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>avance de la automatizacion &#8211; piensaChile</title>
	<link>https://piensachile.com</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>«No eres el cliente, no eres siquiera el producto, eres la mina de donde se extrae el mineral»</title>
		<link>https://piensachile.com/2026/02/10/no-eres-el-cliente-no-eres-siquiera-el-producto-eres-la-mina-de-donde-se-extrae-el-mineral/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2026/02/10/no-eres-el-cliente-no-eres-siquiera-el-producto-eres-la-mina-de-donde-se-extrae-el-mineral/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 10 Feb 2026 17:40:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[Capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia - Técnica]]></category>
		<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[algortimos]]></category>
		<category><![CDATA[avance de la automatizacion]]></category>
		<category><![CDATA[byun-chul han]]></category>
		<category><![CDATA[capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[inteligencia artificial]]></category>
		<category><![CDATA[tecnofeudalismo]]></category>
		<category><![CDATA[tecnología]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://piensachile.com/?p=100298</guid>

					<description><![CDATA[<p>10 de febrero de 2026 El día 7 de febrero de este año hemos publicado el audio de una charla del filósofo analizando el momento que vive la economía...</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2026/02/10/no-eres-el-cliente-no-eres-siquiera-el-producto-eres-la-mina-de-donde-se-extrae-el-mineral/">«No eres el cliente, no eres siquiera el producto, eres la mina de donde se extrae el mineral»</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>10 de febrero de 2026</p>
<p style="text-align: right; padding-left: 40px;"><span style="font-size: 12px;">El día 7 de febrero de este año hemos publicado el audio de una charla del filósofo analizando el momento que vive la economía mundial. Dado el gran interés que ha despertado, hemos hecho el trabajo de transformar ese audio en texto. Dada la forma en que hemos obtenido ese texto, no disponemos del formato con que el autor lo generó. El formato que le hemos dado, es decir, «los punto y aparte», los textos en negrita, los textos en formato destacado, etc., os hemos aplicado arbitrariamente, tratando de facilitar su lectura a nuestros lectores.</span><br />
<span style="font-size: 12px;">Si usted tiene comentarios, propuestas, criticas, sugerencias, le agradeceremos nos las haga llegar a redaccion@piensachile.com  Nos interesa ayudar a nuestros lectores a comprender los tiempos que vive el mundo y el rol que juega cada uno de sus factores.</span><br />
<span style="font-size: 12px;">La Redacción de <em><strong>piensaChile</strong></em></span></p>
<p>El Nasdaq cerró ayer en máximo históricos. Nvidia triplicó su valor en 12 meses. Los titulares celebran cifras de productividad sin precedentes.</p>
<p>Entonces, ¿por qué la sensación generalizada es que algo se pudre bajo la superficie? No es pesimismo, es percepción.</p>
<p>Lo que millones sienten, esa intuición incómoda de que el futuro ya no responde a las mismas reglas, de que el esfuerzo perdió su antigua correlación con la recompensa, no es paranoia colectiva, es la lectura correcta de un sistema que mutó sin pedir permiso ni emitir comunicado. Durante generaciones, una ecuación sostuvo el pacto social.</p>
<blockquote><p><strong>Productividad genera prosperidad. Crecimiento económico eleva el nivel de vida. </strong>Esa ecuación está rota. Los datos lo confirman con frialdad aritmética. La productividad global alcanza récords históricos mientras la participación de los salarios en el PIB mundial toca mínimos.</p></blockquote>
<p>El pastel crece, las porciones de quienes lo producen no.</p>
<p>Y los noticieros hablan de inflación, de tasas de interés, de ciclos naturales, como si esto fuera un tropiezo temporal, como si bastara esperar. Hay algo acercándose que es peor que una recesión. Mucho peor. Una recesión es el sistema fallando. Los trimestral, ajuste, recuperación.</p>
<blockquote><p>Lo que viene no es un fallo. Es el sistema funcionando exactamente como fue reprogramado, generando riqueza sin necesidad de distribuirla.</p></blockquote>
<p><strong>El capitalismo industrial necesitaba trabajadores para producir y consumidores para comprar.</strong> Lo que está ocupando su lugar no necesita ni lo uno ni lo otro. Por primera vez en la historia, la tecnología desarrolló la capacidad de reproducir capital, prescindiendo de su componente más costoso e impredecible, el ser humano.</p>
<p><strong>¿Qué ocurre cuando un sistema económico aprende a prosperar sin nosotros? </strong></p>
<p>La respuesta oficial ya está escrita. La conoces de memoria porque la repiten en cada noticiero, cada análisis financiero, cada editorial económico, inflación, tasas de interés, ciclos naturales del mercado, ajustes temporales. El libreto es siempre el mismo. La economía atraviesa una fase difícil. Los bancos centrales calibran sus herramientas. La tormenta pasa, el crecimiento regresa. Paciencia, resiliencia, adaptación. como si estuviéramos ante un resfriado estacional y no ante una enfermedad autoinmune.</p>
<p>Esta narrativa tiene una función precisa. Disfrazar una transferencia de riqueza como un fenómeno meteorológico. Cuando la Reserva Federal y el Banco Central Europeo imprimieron billones para salvar la economía durante la última década, no salvaron tu economía, salvaron la de ellos. Cada dólar inyectado en el sistema financiero infló el valor de acciones, bonos e inmuebles. Activos concentrados en el decil superior de la pirámide. Simultáneamente diluyó el poder adquisitivo del salario que recibes a fin de mes. El mecanismo es elegante en su brutalidad. Socializaron las pérdidas y privatizaron las ganancias. Lo llamaron estímulo económico. La inflación que padeces no es un accidente ni un efecto secundario. Es el precio que pagas por la fiesta de liquidez que otros disfrutaron.</p>
<p>Tu pérdida de poder adquisitivo es literalmente la ganancia patrimonial de quienes ya poseían activos antes de la impresión monetaria. Pero esta transferencia con ser obscena sigue siendo capitalismo tradicional, redistribución regresiva dentro de reglas conocidas. Lo que viene después es otra cosa, algo para lo cual el vocabulario económico del siglo XX no tiene nombre, algo que convierte la explotación en un recuerdo casi nostálgico.</p>
<blockquote><p>El economista griego Janis Varoufakis acuñó un término para nombrarlo. <strong>Tecnofeudalismo</strong>. No es una metáfora literaria, es un diagnóstico estructural. El capitalismo, ese sistema donde el capital se acumula mediante producción, competencia de mercado y extracción de plusvalía del trabajo, está siendo desplazado por algo arquitectónicamente distinto, un régimen donde la acumulación ya no depende de fabricar bienes ni contratar personas, sino de extraer rentas digitales de infraestructuras que se volvieron ineludibles.</p></blockquote>
<p>Para entender la mutación, hay que mirar lo que murió. General Motors, Ford, Volkswagen, los gigantes del capitalismo industrial, necesitaban millones de obreros para ensamblar automóviles y millones de consumidores para comprarlos.</p>
<p><strong><span style="font-size: 16px;">Existía una dependencia recíproca, por desigual que fuera. El trabajador era explotado. Sí, le extraían plusvalía, le pagaban menos del valor que producía, pero era necesario. El sistema no funcionaba sin él.</span></strong></p>
<blockquote><p>Google, Amazon, Meta y Apple operan bajo otra lógica. No necesitan tu dinero, necesitan algo más valioso. Tu interés, tus clics, tus búsquedas, tus patrones de consumo, tus conversaciones, tu rostro, tu voz, ellos necesitan los datos que generas al existir conectado.</p></blockquote>
<p><strong>¿Para qué?</strong> para entrenar los algoritmos de inteligencia artificial que eventualmente harán prescindible cualquier tarea cognitiva que hoy justifica tu salario. La filósofa Shoshana Subov lo llamó <strong>capitalismo de vigilancia</strong>, pero el nombre se queda corto. No es solo vigilancia, es extracción. La materia prima de esta economía ya no es el petróleo ni el acero, es la experiencia humana convertida en datos comportamentales.</p>
<p><strong><span style="font-size: 16px;">Cada vez que usas un servicio gratuito, estás pagando con algo que no aparece en ningún recibo. Tu predictibilidad, tu conducta futura traducida a probabilidades que se venden al mejor postor.</span></strong></p>
<blockquote><p>No eres el cliente, no eres siquiera el producto, eres la mina de donde se extrae el mineral.</p></blockquote>
<p>Esto explica una paradoja que desconcierta a muchos. Cómo empresas que ofrecen servicios gratuitos valen billones porque entendieron algo que el capitalismo industrial jamás imaginó. No necesitan venderte nada. necesitan saber qué vas a querer antes de que lo sepas tú mismo. Y esa información tiene un mercado donde tú no participas como comprador, pero la mutación no termina en la extracción de datos. Hay una segunda capa, más estructural. Estas corporaciones no solo recolectan información, cercaron la infraestructura. Son dueñas de las carreteras digitales por donde circula toda la actividad económica contemporánea.</p>
<p style="padding-left: 80px;"><strong>Si quieres vender un producto, necesitas Amazon o Mercadolibre.</strong></p>
<p style="padding-left: 80px;"><strong>Si quieres que te encuentren, necesitas Google.</strong></p>
<p style="padding-left: 80px;"><strong>Si quieres comunicarte con tu audiencia, necesitas Meta.</strong></p>
<p style="padding-left: 80px;"><strong>Si quieres que tu aplicación exista, necesitas iOS o Android.</strong></p>
<p style="padding-left: 160px;"><strong>No hay alternativa. No hay camino secundario, no hay mercado libre.</strong></p>
<p>Lo que pagas por usar estas plataformas, comisiones del 10%, 20%, 30% sobre cada transacción. No es ganancia empresarial en el sentido clásico. No es el lucro que resulta de producir algo mejor o más barato que la competencia. Es renta. Es el tributo que el vasallo pagaba al señor feudal por el derecho de transitar sus tierras. Varoufakis lo llama <strong>capital de nube</strong> porque estas fortunas no se acumulan produciendo, sino cobrando peaje.</p>
<p><span style="font-size: 16px;"><strong>Jeff Besos no fabrica la mayoría de lo que vende Amazon. Simplemente es dueño del espacio donde otros venden y cobra por la ubicación, la visibilidad, el almacenamiento, la logística. Es el terrateniente del comercio digital. El emprendimiento, esa promesa de movilidad social que alimentó generaciones, murió ahogado en esta estructura. Nadie puede competir con quien es dueño del camino.</strong></span></p>
<blockquote><p>Puedes tener el mejor producto, la mejor idea, la mayor dedicación. Si el algoritmo no te muestra, no existes. Y para que el algoritmo te muestre, debes pagar. Y cuando pagas, tu margen desaparece. Y cuando tu margen desaparece, trabajas para ellos sin figurar en su nómina. El feudalismo medieval funcionaba así.</p></blockquote>
<p>El campesino trabajaba la tierra, pero la tierra pertenecía al Señor Feudal. Podía esforzarse más, innovar en sus técnicas, madrugar y trasnochar. El excedente nunca sería suyo. Ocho siglos después, el mecanismo regresa con servidores en la nube y términos de servicio que nadie lee.</p>
<p>En 2012, los economistas del MIT <strong>Erik Brynjolfsson</strong> y Andrew Mcafee documentaron un fenómeno que bautizaron como <span style="font-size: 16px;"><strong>el gran desacoplamiento</strong></span></p>
<p>Sus gráficos mostraban dos curvas, las que durante décadas habían crecido juntas <strong>productividad y empleo</strong>, PIB y renta familiar, separándose a partir de los años 90 como placas tectónicas en deriva. La productividad siguió subiendo, los salarios se estancaron, el crecimiento económico continuó. El bienestar de quienes producen ese crecimiento, no. Esto no es teoría conspirativa. Son datos de la Reserva Federal, del Banco Mundial, del FMI, instituciones que nadie acusaría de radicalismo.</p>
<p>La evidencia es tan abrumadora que ya ni se discuten círculos académicos, solo se omite en el discurso público porque su implicación es devastadora. El pacto social que sostenía al capitalismo democrático<strong> trabaja duro y prosperarás </strong>dejó de ser verdadero.</p>
<p>Mientras tanto, la economía financiera se despegó de la economía real como un globo de helio. <strong>El dinero dejó de ser medio de intercambio para convertirse en mercancía especulativa</strong>. Algoritmos negocian divisas, acciones y derivados a velocidades que ningún cerebro humano puede procesar. Miles de millones cambian de manos en milisegundos sin que ningún bien se produzca. Ningún servicio se preste, ningún trabajador intervenga. Empresas zombies, corporaciones que no generan ganancias suficientes para cubrir sus deudas, sobreviven alimentadas por tasas de interés artificialmente bajas y rondas infinitas de financiamiento especulativo. No crean valor. Crean la ilusión de valor mientras absorben capital que podría destinarse a actividades productivas.</p>
<p><strong><span style="font-size: 16px;">¿Y qué solución ofrece el sistema a quienes quedan fuera de esta fiesta de liquidez algorítmica? Emprendimiento, marca personal, mentalidad de crecimiento, aprende a programar, reinvéntate. El mensaje es siempre el mismo. El problema eres tú. Tu falta de adaptación, tu resistencia al cambio, tu déficit de habilidades.</span></strong></p>
<p>Si fracasas en una economía donde el éxito se concentra exponencialmente en menos manos, la culpa es de tu currículum. Esta narrativa cumple una función ideológica precisa. Convierte un problema estructural en una deficiencia individual. Privatiza el fracaso para que nadie mire hacia arriba y pregunte por qué las reglas del juego favorecen siempre a los mismos jugadores.</p>
<p>Ningún curso de programación te salvará de competir contra una inteligencia artificial que no duerme, no cobra y mejora cada semana.</p>
<p>Hay una palabra que el discurso económico dominante evita pronunciar. Una categoría incómoda que los sociólogos conocen, pero los políticos jamás mencionan en campaña: <strong>Población excedente</strong>. No es un insulto, es un concepto analítico que describe algo verificable. La porción de seres humanos que el sistema productivo no puede absorber. Gente que no encuentra lugar en la ecuación económica, no por falta de voluntad, talento o preparación, sino porque la ecuación ya no tiene variables suficientes para incluirlos.</p>
<p><strong>Durante el capitalismo industrial, esta población excedente funcionaba como ejército de reserva. Desempleados que presionaban los salarios a la baja y podían ser incorporados cuando la producción se expandía</strong>. Eran excluidos temporalmente, pero potencialmente útiles. El sistema los necesitaba en espera. Lo que emerge ahora es cualitativamente distinto.</p>
<blockquote><p>La automatización y la inteligencia artificial no crean un ejército de reserva, crean una masa de personas estructuralmente innecesarias para la reproducción del capital. No es desempleo cíclico que se corrige con crecimiento, es desplazamiento permanente que se profundiza con cada avance tecnológico.</p></blockquote>
<p>Aquí reside la mutación histórica que pocos se atreven a nombrar, el paso de la explotación a la exclusión.</p>
<p><strong>En el régimen anterior</strong>, el trabajador era explotado, le extraían valor, le pagaban menos de lo que producía, lo exprimían hasta el agotamiento. Era injusto, era brutal, pero implicaba una relación. El explotador necesitaba al explotado. Había un vínculo, por asimétrico que fuera, entre quién acumulaba y quién producía.</p>
<blockquote><p><strong>El régimen emergente</strong> rompe ese vínculo. El algoritmo no explota, ignora. No extrae valor de tu trabajo porque no necesita tu trabajo. No te paga poco, simplemente no te paga, no te oprime, te vuelve irrelevante. La máquina que antes amplificaba tu fuerza, ahora la reemplaza. Y a diferencia de revoluciones tecnológicas anteriores, esta no crea empleos equivalentes en otro sector. Destruye más de lo que genera esa angustia difusa que muchos sienten, la sensación de correr cada vez más rápido para quedarse en el mismo lugar, de que las credenciales se devalúan antes de obtenerlas, de que el futuro se cerró sin avisar.</p></blockquote>
<p>No es debilidad psicológica, es lucidez. Es la percepción correcta de que el terreno se mueve bajo los pies; de que las reglas que organizaron la vida de generaciones anteriores caducaron sin ser reemplazadas por otras; de que algo fundamental cambió y nadie ofreció un mapa del nuevo territorio.</p>
<p><strong><span style="font-size: 16px;">El malestar no es el problema, el malestar es el mensaje. La primera forma de soberanía es la lucidez, no porque entender el mecanismo lo detenga, sino porque salir de la confusión devuelve algo que el sistema necesita arrebatarte para funcionar sin fricción. La capacidad de nombrar lo que ocurre.</span></strong></p>
<p>Mientras creas que tu precariedad es un fracaso personal, no mirarás hacia la estructura que la produce. Mientras asumas que el mercado es una fuerza natural como la gravedad, no cuestionarás quién escribió sus reglas y para beneficio de quién. Ver la trampa no te libera de ella, pero te permite dejar de culparte por estar atrapado.</p>
<p>Hay quienes responden a este diagnóstico con parálisis. Si el sistema es tan vasto, tan automatizado, tan indiferente a la voluntad individual, ¿qué sentido tiene actuar?</p>
<blockquote><p>La respuesta no está en el heroísmo solitario ni en la fantasía de derribar gigantes tecnológicos desde un teclado. Está en la reconstrucción de vínculos que el sistema necesita disolver para operar. <strong>El tecnofeudalismo prospera en el aislamiento.</strong></p></blockquote>
<p>Cada usuario solo frente a su pantalla, negociando individualmente con plataformas que tienen todo el poder. La fragmentación no es un efecto secundario, es condición de funcionamiento. Mientras cada trabajador freelance compita contra millones en una subasta global a la baja, mientras cada pequeño comerciante mendigue visibilidad algorítmica en soledad, el poder de negociación será cero.</p>
<p><strong>Las grietas del sistema</strong> no están en su código, están en los espacios donde la lógica del rendimiento no penetró completamente. Redes de apoyo mutuo, economías locales, cooperativas, comunidades que intercambian sin intermediarios que extraigan el 30%. No son soluciones definitivas, son laboratorios de supervivencia digna, mientras el modelo dominante muestra sus fracturas.</p>
<p><strong><span style="font-size: 16px;">La lucha ya no se parece a la del siglo XX. Sindicato contra patronal, huelga contra fábrica. El adversario ahora no tiene rostro ni dirección postal. Es una arquitectura, un diseño, un conjunto de incentivos que premia la extracción y castiga la solidaridad. Pero ninguna arquitectura es eterna, y toda estructura que excluye a la mayoría genera, tarde o temprano, las condiciones de su propia impugnación.</span></strong></p>
<p>Si este análisis articuló algo que ya intuías, no eres el único que lo ve. Comenta. Despierto y en resistencia. No es un gesto vacío. Es saber cuántos somos, reconocernos, convertir la lucidez dispersa en algo que el algoritmo no puede monetizar. Comunidad real. Volvamos al principio, pero mirándolo desde otro ángulo, los índices bursátiles en máximos, la productividad batiendo récords, titulares que celebran innovación, disrupción, crecimiento exponencial y esa sensación colectiva de que algo se pudre bajo los números. Ahora tiene nombre, ahora tiene mecánica, ahora tiene historia.</p>
<blockquote><p>Lo que se presenta como crisis económica, inflación, precariedad, incertidumbre, no es el sistema fallando, es el sistema triunfando en aquello para lo cual fue rediseñado. La tecnología no fracasó, funcionó demasiado bien. Resolvió con eficiencia brutal el problema que el capitalismo industrial consideraba central, cómo producir más con menos, automatización, algoritmos, inteligencia artificial. Cada avance cumplió su promesa de multiplicar la producción, reduciendo el factor humano, y al resolverlo, creó un problema que ningún modelo económico vigente sabe enfrentar.</p></blockquote>
<p>Si las máquinas producen y los algoritmos gestionan, ¿quién compra?</p>
<p>Si el empleo deja de ser el mecanismo de distribución de riqueza, ¿cómo accede la mayoría a los bienes que la minoría automatizada genera?</p>
<p>El capitalismo funcionaba con todas sus injusticias porque existía un circuito. El trabajador producía, recibía salario, consumía y ese consumo financiaba la próxima ronda de producción. El circuito está roto.</p>
<p>Por primera vez en la historia es técnicamente posible generar abundancia sin necesidad de distribuirla. Esa es la crisis que ningún ajuste de tasas de interés resolverá. No es recesión. Los temporal, seguida de recuperación es mutación estructural.</p>
<p>El empleo, como lo conocimos, esa institución que durante dos siglos organizó la vida adulta, otorgó identidad, distribuyó ingresos y prometió movilidad, se está convirtiendo en reliquia histórica. No desaparecerá mañana, pero cada año habrá menos, serán peores y la competencia por ellos será más feroz. Los economistas llaman a esto <strong>desempleo tecnológico</strong> y prometen que el mercado creará nuevos trabajos como siempre lo hizo, pero esta vez los datos no respaldan el optimismo.</p>
<blockquote><p><span style="background-color: #ffffff;">Las revoluciones industriales anteriores desplazaron músculos. Esta desplaza cerebros y la velocidad de destrucción de empleos supera la velocidad de creación, por primera vez, desde que se llevan registros.</span></p></blockquote>
<p>El espectador que llegó hasta aquí buscando entender por qué la economía se siente rara, ahora tiene un marco distinto. <strong>No es un ciclo, es un cambio de era.</strong> El mundo que viene no se parecerá al de tus padres ni al que imaginaste cuando elegiste tu carrera o planificaste tu vida. Esto no es fatalismo, es punto de partida.</p>
<p>Porque solo cuando dejas de esperar que todo vuelva a la normalidad, puedes empezar a construir algo que funcione en el terreno real. La nostalgia por un capitalismo que distribuía mejor, si es que alguna vez existió, es un ancla que impide nadar. El futuro no se gana deseando que el pasado regrese. Se gana entendiendo las reglas del presente para encontrar fisuras donde sembrar alternativas.</p>
<p>El sistema te declaró prescindible, pero <strong>un sistema que excluye a la mayoría no es viable eternamente</strong>. Sus contradicciones se acumulan, sus legitimidades se erosionan y en algún punto, imposible predecir cuándo, la masa crítica de excluidos dejará de buscar soluciones individuales para exigir respuestas colectivas. La pregunta que queda no es si ese momento llegará, es ¿qué haremos cuando llegue?</p>
<p>Comenzamos preguntando por qué la economía se siente rota cuando los números dicen que florece. <strong>Ahora sabemos que no está rota, está funcionando, solo que ya no fue diseñada para incluirnos.</strong></p>
<p>Durante siglos, el sistema económico, por injusto que fuera, nos necesitaba. Necesitaba nuestros brazos para las fábricas, nuestras mentes para las oficinas, nuestros bolsillos para las tiendas. Esa necesidad era nuestro poder de negociación. Podíamos exigir mejores condiciones porque sin nosotros las ruedas se detenían, las huelgas funcionaban, los sindicatos importaban, la amenaza de paralización colectiva obligaba a concesiones. Ese poder se evapora cuando el sistema aprende a girar sin nosotros. <strong>No es ciencia ficción, ya está ocurriendo.</strong></p>
<blockquote><p>Cada fábrica que automatiza, cada servicio que algoritmiza, cada tarea cognitiva que la inteligencia artificial absorbe reduce la dependencia del factor humano y con cada reducción nuestra capacidad de negociar se debilita.</p></blockquote>
<p>No porque seamos menos valiosos como personas, sino porque el valor en este sistema se mide exclusivamente en función de lo que puedes producir o consumir.</p>
<p>Cuando no produces lo suficiente para justificar tu salario y no consumes lo suficiente para sostener el mercado, te conviertes en lo que ningún economista quiere nombrar en voz alta: <strong>Un costo sin retorno</strong>, una línea roja en la hoja de cálculo, un problema de gestión social, no de política económica. Esa es la crisis que supera cualquier recesión.</p>
<p><strong><span style="font-size: 16px;">Las recesiones destruyen empleos temporalmente. Lo que viene destruye la lógica misma que hacía del empleo, el centro de la vida adulta. Y sin embargo, hay algo que el algoritmo no puede calcular. No puede predecir el momento exacto en que millones de personas dejan de culparse a sí mismas y empiezan a cuestionar el diseño. No puede modelar la indignación que se acumula silenciosamente en cada hogar donde el esfuerzo dejó de traducirse en estabilidad. No puede automatizar la solidaridad que surge cuando los excluidos se reconocen como mayoría.</span></strong></p>
<p><strong>El sistema es eficiente, pero la eficiencia no es legitimidad</strong>.</p>
<p><strong>Puede funcionar sin nosotros, pero no puede sostenerse contra nosotros si decidimos que este diseño es inaceptable. </strong></p>
<p>No hay garantía de que esa decisión colectiva ocurra. La historia no tiene dirección predeterminada ni finales felices asegurados, pero tampoco hay garantía de que no ocurra. Y en esa incertidumbre reside el único margen de maniobra que nos queda.</p>
<blockquote><p>El futuro no está escrito, está en disputa. Y participar en esa disputa empieza por rechazar la mentira de que tu situación es solo tuya, de que tu angustia es déficit de adaptación, de que la economía volverá a la normalidad si esperas lo suficiente. No volverá. La normalidad anterior murió.</p></blockquote>
<p><strong><span style="font-size: 16px;">Lo que construyamos sobre sus ruinas depende de si permanecemos aislados compitiendo entre nosotros por las migajas que el algoritmo descarta. O si entendemos que el único recurso que no pueden automatizar es la acción coordinada de quienes fueron declarados prescindibles.</span></strong></p>
<blockquote><p>En el pasado, el sistema nos explotaba hasta la extenuación y lo llamábamos injusticia. El futuro que se prepara es más frío. El sistema no quiere explotarnos, quiere ignorarnos. La peor crisis no es cuando el patrón paga poco, es cuando el algoritmo decide que pagar cualquier cosa es un desperdicio matemático.</p></blockquote>
<h3><span style="color: #0000ff;">Bienvenidos a la satisfacción de haberlo entendido antes que la mayoría. Lo que hagas con esa lucidez, es la única cuestión que interesa.</span></h3>
<p><strong> Versión en audio del texto de arriba:</strong></p>
<p><iframe loading="lazy" title="Por qué el capitalismo está preparando una crisis peor que una recesión | Byung-Chul Han" src="https://www.youtube.com/embed/w0n0yNrTTWs" width="750" height="450" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2026/02/10/no-eres-el-cliente-no-eres-siquiera-el-producto-eres-la-mina-de-donde-se-extrae-el-mineral/">«No eres el cliente, no eres siquiera el producto, eres la mina de donde se extrae el mineral»</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2026/02/10/no-eres-el-cliente-no-eres-siquiera-el-producto-eres-la-mina-de-donde-se-extrae-el-mineral/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Un dilema creciente: el incremento de los trabajos automatizados frente a la conciencia social</title>
		<link>https://piensachile.com/2017/09/11/dilema-creciente-incremento-los-trabajos-automatizados-frente-la-conciencia-social/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2017/09/11/dilema-creciente-incremento-los-trabajos-automatizados-frente-la-conciencia-social/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 11 Sep 2017 04:01:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencia - Técnica]]></category>
		<category><![CDATA[Desarrollo]]></category>
		<category><![CDATA[avance de la automatizacion]]></category>
		<category><![CDATA[cesantia]]></category>
		<category><![CDATA[janie har]]></category>
		<category><![CDATA[robotizacion]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=36911</guid>

					<description><![CDATA[<p>El guarda de seguridad Eric Leon vigila al robot de seguridad Knightscope K5 mientras se desplaza por el centro comercial, cautivando a los compradores con sus luces parpadeantes rojas y blancas. El fornido autómata graba video y avisos sonoros. Según sus fabricantes, impide delitos únicamente haciendo la ronda.<br />
Leon, el guarda demasiado humano, estás seguro de que el robot ocupara su trabajo algún día.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2017/09/11/dilema-creciente-incremento-los-trabajos-automatizados-frente-la-conciencia-social/">Un dilema creciente: el incremento de los trabajos automatizados frente a la conciencia social</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p id="page-title" class="page__title title"><span class="date-display-single">07/09/2017</span></p>
<article class="node-56215 node node-articulo view-mode-full clearfix">
<figure class="field-imagen"><img loading="lazy" class="adaptive aligncenter" src="http://www.sinpermiso.info/sites/default/files/styles/adaptive/public/robots-empleo-seguridad-social-espana.jpg?itok=SW7MXGai" alt="" width="586" height="329" /></figure>
<section class="field-body">El guarda de seguridad Eric Leon vigila al robot de seguridad <em>Knightscope K5</em> mientras se desplaza por el centro comercial, cautivando a los compradores con sus luces parpadeantes rojas y blancas. El fornido autómata graba video y avisos sonoros. Según sus fabricantes, impide delitos únicamente haciendo la ronda.Leon, el guarda <em>demasiado humano</em>, estás seguro de que el robot ocupara su trabajo algún día.</p>
<p>“No se queja”, dice Leon. “Es tranquilo. Sin pausas para la comida. Empieza exactamente a las 10”.</p>
<p>Incluso en el hervidero tecnológico que va desde Silicon Valley a San Francisco, un robot de seguridad es capaz de cautivar a los viandantes. Pero el K5 es solo uno más de la creciente colección de novedades automatizadas, en una región donde pueden comerse pizzas hechas a través de la automatización, y beber cervezas en un bar servidas por un robot aéreo. Este verano, el <em>San Francisco Chronicle </em>publicó una guía turística <em>tecnológica</em> enumerando alrededor de una docena de lugares donde los turistas pueden observar robots y automatización en acción.</p>
<p>Sin embargo, San Francisco es también el lugar donde los trabajadores fueron los primeros en aceptar bajas por enfermedad obligatorias y bajas por paternidad/maternidad pagadas. Los votantes aprobaron un sueldo mínimo de 15 dólares por hora in 2014, un requisito que el gobernador Jerry Brown registró en la ley estatal en 2016. Y ahora, un funcionario está promulgando un “impuesto” estatal sobre los robots que automaticen los trabajos y expulsen a las personas de sus puestos trabajos.</p>
<p>Es demasiado pronto para decir si el esfuerzo prevalecerá, y mucho menos si jurisdicciones menos progresistas lo imitarán. La lucha señala las tensiones que pueden estallar cuando los ciudadanos aceptan tanto la innovación tecnológica como un estilo fuerte de conciencia social.</p>
<p>Fricciones como estas parecen destinadas a aumentar mientras que el mercado de la automatización penetra cada vez más dentro del lugar de trabajo. Norman Yee, concejal electo de la ciudad, ha propuesto la exclusión de robots de entrega de comida de las calles de la ciudad, argumentando que las aceras públicas deben ser únicamente para los ciudadanos.</p>
<p>“Soy una persona que trata con la gente”, dice Yee, “por lo que tiendo ser cauteloso con aquello que deberían ser beneficiosas y seguras para las personas”.</p>
<p>Jane Kim, concejala de la ciudad que está promoviendo el impuesto sobre los robots, dice que es importante pensar cómo las personas se ganarán la vida a medida que la automatización elimine más trabajos en Estados Unidos. Después de hablar con expertos en el tema, Jane decidió lanzar una campaña a nivel nacional, con la esperanza de traer ideas a la legislatura del estado que incrementen los ingresos públicos de la legislatura del estado, o directamente de los votantes.</p>
<p>“No se trata de algo intrínsecamente malo, pero concentrará la riqueza, y va a conducir a más desigualdades si no nos preparamos para ello ahora”, dice Jane.</p>
<p>“Ridículo”, es como William Santana Li, CEO del fabricante de robots de seguridad Knightscope, llama a la idea de la supervisora. Su compañía creó el robot K5 que vigila el centro comercial Westfiled Valley Fair en San José.</p>
<p>La industria de la seguridad privada, dice Li, sufre de altos reemplazos y bajos pagos. Como Li lo ve, el disponer de robots encargándose de tareas no especializadas permite a los vigilantes humanos asumir mayores responsabilidades <em>— </em>como manejar un pelotón de robots K5 <em>— </em>y probablemente ganar más dinero.</p>
<p>Li reconoce que un trabajo como este requeriría de mayor preparación y algo de habilidad tecnológica. Pero sostiene que, en última instancia, las personas saldrán beneficiadas. A parte, dice Li, es erróneo el pensar que los robots tienen como propósito ocupar los trabajos de las personas.</p>
<p>“Estamos trabajando en 160 contratos ahora mismo, y quizá puedo nombrar dos de los que, literalmente, se está hablando de ‘¿Como puedo deshacerme de este puesto humano en particular?”</p>
<p>La pregunta de si <em>—</em> o como de rápido <em>—</em> los trabajadores serán desplazados por la automatización enciende feroces debates. Es suficiente con prestar atención a Bill Gates, quien sugirió, en una entrevista al comienzo del año, un impuesto a los robots como medio para ralentizar la automatización y dar tiempo a la gente para prepararse. El cofundador de Microsoft no se ha pronunciado en público sobre este tema desde entonces.</p>
<p>El año pasado, un informe de la OCDE concluyó que el 9% de los trabajos en los Estados Unidos <em>—</em> o algo así como 13 millones <em>—</em> podrían automatizarse. Otros economistas argumentan que el impacto será mucho menos drástico.</p>
<p>La propagación de la automoción debería también generar sus propios puestos de trabajos, dicen los analistas, compensando algunos de los que son eliminados. Se necesitarán trabajadores, por ejemplo, para construir y mantener robots y desarrollar el software con el cual funcionan.</p>
<p>En el pasado, la innovación tecnológica también ha creado trabajos de otro modo<em>:</em> el trabajo que tiene que ver con las nuevas tecnologías es trabajo cualificado y típicamente mejor pagado. Los analistas dicen que una gran parte de los ingresos extras de esos trabajadores tienden a ser gastados en bienes y servicios adicionales, creando así más puestos de trabajo.</p>
<p>“Van a aparecer una más amplia variedad de empleos que apoyarán la economía de la automatización”, dice J. P. Gownder, un analista de la agencia de investigación Forrester. “Mucho de lo que se ha estado haciendo consiste en trabajar <em>hombro a hombro</em> con robots”</p>
<p>¿Qué sucede con las personas que pierden sus empleos debido a la automatización, pero que no pueden transitar hacia trabajos que sean tecnológicamente más exigentes?</p>
<p>Legisladores en Hawai han votado en favor de la exploración de la idea de la renta básica universal para garantizar los salarios a camareros, cocineros y limpiadores cuyos trabajos podrían ser remplazados por máquinas. Kim, supervisora de San Francisco, está barajando la idea de utilizar ingresos públicos procedentes de impuestos a robots para complementar los bajos salarios de las personas cuyos trabajos no pueden ser automatizados, como los trabajadores de asistencia médica en el hogar.</p>
<p>Doug Bloch, director político de Teamsters Joint Council 7 en Carolina del Norte y Nevada del norte, declaró que, como resultado de la automatización, no ha habido despidos en masa entre hoteles, transporte o personal de servicio de comida. Sin embargo, ese día se aproxima, advierte.</p>
<p>Parte de su responsabilidad consiste en asegurarse de que los sindicatos de conductores reciban indemnizaciones y mantenimiento si pierden su trabajo debido a la automatización.</p>
<p>“Se están construyendo todas las bases para esto”, dice. “Se está preparando la mesa para este banquete, y queremos asegurarnos de que nuestros miembros tienen una silla en ella”.</p>
<p>Las compañías tecnológicas insisten en que sus productos mayoritariamente ayudarán, y no desplazarán, a los trabajadores. Savioke, establecido en San José, produce robots de 3 pies de alto (91 centímetros) ̶ llamados Relay <em>̶</em> que llevarán a cabo el servicio de habitaciones, donde solo una persona deberá de encontrarse trabajando en el turno de noche. Esto permite al empleado permanecer frente al escritorio, dice Tessa Lau, la “encantadora de robots al mando” de la compañía.</p>
<p>“Nosotros lo concebimos como nuestros robots tomando el mando de tareas, pero no quedándose al cargo de puestos de trabajo”, dice Lau. “Si piensas en una tarea como la de pasearse en un recibidor y esperar al ascensor, Relay es muy bueno en esto”.</p>
<p>De manera similar, el grupo de amigos Steve Simoni, Luke Allen y Gregory Jaworski concibieron la idea de un robot que sirve bebidas durante una noche en un bar abarrotado de Sant Francisco. No había servicio de mesa. Pero había un mar de gente sedienta.</p>
<p>“Todos queríamos otra ronda, pero teníamos que hacer que alguien abandonara la conversación y esperara en la cola del bar durante 10 minutos y luego trajera las bebidas”, dice Allen.</p>
<p>Crearon el Bbot, una caja que se desliza sobre los clientes siguiendo una ruta establecida en el Folsom Street Foundry, en San Francisco, trayendo las bebidas que han sido ordenadas desde un smartphone y servidas por un camarero, que sigue recibiendo propinas. El bar se encuentra en el distrito de Kim, en el barrio de South Market.</p>
<p>Simoni dice que la compañía es pequeña y no podría asumir un impuesto del gobierno. Pero sus alegres legisladores se están preparando para un futuro con más robots y automatización.</p>
<p>“No sé si necesitamos cargar a las compañías con impuestos por esto, pero creo que es un debate importante”, dice. Por parte del trio, dice: “Nos inclinaremos del lado de la innovación en cada momento. La innovación es lo que hace avanzar al mundo”.</p>
<div class="bioautores">
<div class="field-autores-descripcion">
<div class="field-descripcion">&#8211;<em>La autora, <strong>Janie Har</strong>, es una periodista de Associated Press que escribe en distintos medios</em></div>
</div>
</div>
<p><span class="field-label"> Fuente:  </span>https://www.truthdig.com/articles/growing-dilemma-automated-jobs-meet-social-consciousness/</p>
<p><span class="field-label"> Traducción: </span>Félix Hernández Fernández</p>
<p>*Fuente para piensaChile: <strong><a href="http://www.sinpermiso.info/textos/un-dilema-creciente-el-incremento-de-los-trabajos-automatizados-frente-a-la-conciencia-social">Sin Permiso</a></strong></p>
</section>
</article>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2017/09/11/dilema-creciente-incremento-los-trabajos-automatizados-frente-la-conciencia-social/">Un dilema creciente: el incremento de los trabajos automatizados frente a la conciencia social</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2017/09/11/dilema-creciente-incremento-los-trabajos-automatizados-frente-la-conciencia-social/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La senda de un neo liberalismo perverso</title>
		<link>https://piensachile.com/2017/01/06/la-senda-neo-liberalismo-perverso/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2017/01/06/la-senda-neo-liberalismo-perverso/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 06 Jan 2017 23:53:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Politica]]></category>
		<category><![CDATA[avance de la automatizacion]]></category>
		<category><![CDATA[cesantia]]></category>
		<category><![CDATA[democracia]]></category>
		<category><![CDATA[destruccion de puestos de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[mario briones r]]></category>
		<category><![CDATA[neo liberalismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=32638</guid>

					<description><![CDATA[<p>Ahí está la IA (inteligencia artificial) para mejorar la democracia y apoyar el destino y el sentido del hombre y prolongar la existencia de los recursos naturales que se agotan en un el planeta que da signos del abuso humano, con el cambio climático. O por el contrario, seguiremos la senda de un neo liberalismo perverso que nos convertirá en esclavos con menos valor que las maquinas, para seguir sirviendo a los señores de la elite y del poder.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2017/01/06/la-senda-neo-liberalismo-perverso/">La senda de un neo liberalismo perverso</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Encontrar ciertos patrones que parecen repetirse en las sociedades democráticas y más en las que no lo son, es una buena reflexión para establecer como hemos llegado a la situación que tiene al mundo al borde del abismo. La norma general es que los países que viven en democracia, elijan a sus representantes confiándoles el poder ciudadano para ejercer su función, práctica que en la realidad no se cumple. Pronto se produce un quiebre entre la clase política y la ciudadanía, debido a que el mandatado (representante) omite, niega o cambia el compromiso del mandato (discurso electoral) que le prometió al pueblo, al votar por ellos. En economía y finanzas la situación es peor, las decisiones trascendentales las toman organismos técnicos sin representación ciudadana, pero que cuentan con una infinidad de leyes, normas y subterfugios que han pasado camufladas en leyes sobre cualquier cosa, que no interesan a nadie, para encausar el dinero y la riqueza a los centros de control económico y financieros de la elite.</p>
<p>El quiebre entre los parlamentarios y la ciudadanía es una tendencia que aumenta día a día y pone en riesgo la gobernabilidad de los países facilitando el surgimiento de caudillos, charlatanes, o los golpes de estado. El poder que delega el pueblo a los parlamentarios, en vez aumentar la calidad de la democracia, la disminuye. La gran mayoría de los parlamentarios elegidos parecieran considerar que esta delegación de poder que reciben, es un atributo del cargo para tomar decisiones según la conveniencia personal, partidaria o las creencias y acuerdos de las facciones políticas. Misteriosamente todas ellas tienden a prologar su permanencia en los cargos.</p>
<p>Las dictaduras son exactamente eso, un brutal abuso para beneficio propio, como lo hizo Pinochet. Esta especie de infabilidad parlamentaria, presidencial y de alcaldes, funciona posponiendo o negando las instancias que podrían mejorar la calidad de la democracia y la descentralización del poder. Se evaden las nuevas formas de control del poder de las autoridades, respecto de tecnologías digitales que cuentan con poderosas herramientas para saber lo que hacen, cómo lo hacen, cómo votan y actúan las autoridades, que antes no existían.</p>
<p>La omisión de controles eficaces y de las regulaciones que deben hacer cumplir los ministerios y los diversos organismos públicos, ha dado lugar a la existencia de pequeños reyezuelos a los que no se puede acceder, rodeado de la pompa del cargo y de sus seguidores, que no dan cuenta a nadie. La cuenta política o los informes de lo que creen o piensan que hicieron, no sirven de nada. Esta característica ha propiciado la creación de las condiciones para que opere la corrupción que vemos en nuestros días, generándose nuevas leyes o normas aprobadas con gran sigilo que terminan favoreciendo a los mismos de siempre, los grandes grupos empresariales y los multimillonarios que acumulan más poder y riqueza, retroalimentando la “mano invisible” de organizaciones privadas de facto donde reside el poder real en la sombra, sin control, comprensión ni conocimiento de la población.</p>
<p>La gran desigualdad social proviene de éstas áreas grises que por décadas han lucrado con los recursos públicos, la transferencia de derechos, normas, concesiones e información privilegiada, favoreciendo a los sectores partidarios del neo liberalismo, donde no existe la ética para el intercambio de cargos públicos a privados y viceversa. El argumento de que la desigualdad es solo producto de la falta de educación, la carencia de conocimientos o la falta de méritos personales, es otra falacia. Hemos llegado a un punto en que la explotación y la expropiación del poder ciudadano, ha provocado la desazón en la población que ya no quiere participar en elecciones. Estas fallas de la democracia es mundial, llegando a un punto en que la implosión de los mercados globales ya no se puede detener.</p>
<p>Otra característica del capitalismo neo liberal es su discurso de ir a más y explotar los recursos en una constante de crecimiento infinito. Eso fue medianamente posible después de la II GM, por el desequilibrio y los ajustes post guerra que duró hasta mediados de los 70´s, donde lo esencial fue disponer de empleos para la población. ¿Es posible que hoy funcione un mercado neo liberal con amenazas, como la que obligó a la Ford, para suspender la fábrica en México por US$ 1.600 millones e instalarla en Estados Unidos? Los salarios de los trabajadores automotrices en EE UU., son de US$ 60 la hora, los mejores pagados. Los salarios que pagan en México a los trabajadores automotrices son de US$ 8 la hora. ¿Se puede arreglar la diferencia con amenazas? No.</p>
<p>Trump advirtió en su campaña que emprendería acciones contra las empresas norteamericanas que fabrican productos en México aprovechando salarios más bajos y la existencia del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés). General Motors, la mayor empresa automotriz acaba de ser amenazada. ¿Tendrá gobernabilidad un gobierno que amenaza las redes más profundas del poder capitalista, al cual le importa un “pepino” el líder gobernante de turno, el color del mismo o los partidos políticos reinantes en el país?</p>
<p>El universo global de activos globales asciende a más de US$ 217 billones que amenazan con desplomarse, y las reservas de los bancos centrales han comenzado a caer de US$ 12,03 billones en Agosto 2014 a US$ 11,06 billones en Octubre 2016. Las Notas y Bonos son documentos del gobierno de Estados Unidos que vende con el fin de crear deuda para emitir más dinero y financiar el funcionamiento del gobierno federal. A partir del 2014, la venta masiva de US Treasury Bond y Notes, es la más alta en 35 años. La liquidación neta de papeles del Tesoro de Estados Unidos son las primeras señales de desintegración del mercado mundial, en opinión de varios expertos.<br />
Ariel Bezalel, gestor del fondo Jupiter Dynamic Bond señala que la inflación está empezando a subir en las economías desarrolladas. Los indicadores de mercado, como las tasas de inflación implícita (breakeven inflation), están subiendo en el Reino Unido, EE. UU. y Alemania lo que presiona al alza los rendimientos de la deuda pública. Donald Trump ha insistido mucho en la necesidad de incrementar el gasto público, señalando que va a financiar la restauración de la infraestructura pública emitiendo más deuda, más claro imposible.</p>
<p>Lo que veremos en EE UU y probablemente en la economía mundial será más de lo mismo, es decir, la economía capitalista neo liberal multiplicada por tres. Donald Trump es un ultra conservador con la habilidad para hacer creer a quienes lo eligieron que volverá a restaurar la grandeza de norteamericana, sin embargo, lo que se anticipa será tensionar gravemente el modelo, más de lo que hemos venido comentado. Parte de esa tención será el endurecimiento monetario de la Reserva Federal (FED) que operará en sentido contrario a los fuertes estímulos presupuestarios que prevé realizar Trump, una señal más de gran inestabilidad para Estados Unidos y el mundo.</p>
<p>La promesa del presidente electo de Estados Unidos, de crear 25 millones de nuevos puestos de trabajo en una década y elevar el crecimiento económico de un 3,5 a 4 %, es otra falacia, es solo un discurso electoral más. En las últimas décadas la caída del crecimiento económica se ha debido a dos causas: la desaceleración del crecimiento de la fuerza laboral y el crecimiento de la productividad. La concentración económica eliminó la fuerza electoral.</p>
<p>Paradójicamente desde la innovación tecnológica surgirá un nuevo riesgo laboral que puede abrir algunas puertas pero puede cerrar muchas otras, porque no existe un ente regulador de la ética del ¿para qué? Se trata de la Inteligencia Artificial (IA) de alto nivel, que al igual como en la energía nuclear, puede tener una finalidad noble y producir beneficios, o puede destruir muchos puestos de trabajo para aumentar el desempleo.</p>
<p>La IA (Inteligencia Artificial) intenta imitar el procesamiento y aprendizaje inspirado en la forma en que funciona el sistema nervioso humano, siguiendo el ejemplo de la funcionalidad de las redes neuronales. Es un software (programa) de alta complejidad que se desarrolla a partir del lenguaje binario de ceros y unos, creando un algoritmo con unas matemáticas muy complejas que soluciona un problema, sumando la capacidad de auto aprendizaje.</p>
<p>En la sede de Bridgewater Associates LP, la mayor firma de fondos de cobertura del mundo, un grupo de ingenieros de software trabajan en un proyecto secreto. El objetivo es una tecnología que automatizaría la mayor parte de la gestión de la empresa. La cantidad de trabajadores se ha reducido en alrededor de 150 personas, 10% del total, y otros cientos están en peligro de ser despedidos en los próximos meses. Ray Dalio, fundador de Bridgewater, promueve el software para automatizar la gestión, bautizado como Sistema Operativo de Principios. Es un intento de hacer que la gestión de la empresa sea casi tan sistemática como su proceso de inversión. Una vez planteó la idea de usar bandas ajustadas a la cabeza para rastrear las ondas cerebrales, cuenta un ex empleado, aunque la idea no fue adoptada, o tal vez rechazada.</p>
<p>El fondo de estos sistemas robóticos, como el mencionado anteriormente, es inhibir totalmente la emocionalidad de los trabajadores humanos. Es la más brutal intervención en perversión tecnológica, encaminada a convertir los humanos en robots, alienando el funcionamiento del cerebro de los trabajadores. Es como cambiar el orden de las cosas y decir, el sentido de la humanidad no es importante, porque el valor agregado de la vida es igual a, “cero”.</p>
<p>Los líderes políticos no salen de su visión microscópica de la política coyuntural centrada en el poder o de los conflictos partidarios, ni de su encendido discurso en contra la oposición y la respuesta de esta última o de lo que sea. Es urgente tener una macro visión para legislar en favor de la ciudadanía, como industrializar el cobre, el litio o agregar valor a todas las exportaciones primarias que produce Chile y crear trabajos duraderos, de calidad para sus habitantes. Se quedaron atrasados con el discurso, la verdadera amenaza se pasea delante de nuestra vista y acecha a Chile y al mundo. La demanda seguirá cayendo porque más personas están perdiendo su empleo y mejorar la productividad será a base de eliminar más puestos, como ya ocurre, porque a las máquinas le están agregando capacidad para aprender y asumir el rol del trabajador. ¿Es lo que necesitamos? UD., tiene la respuesta.</p>
<p>Si la combinación de la Big Data (Gran Data), la IA (inteligencia artificial) les resulta preocupantes, considere que tenemos que sumar la Internet de las Cosas (Internet of Things), un auténtico ejército de electrodomésticos, vehículos, TV y equipos que serán capaz de recabar información e interactuar de forma autónoma a través de internet con grandes servidores, eliminando más empleos de los humanos.</p>
<p>Finalmente, ahí está la IA (inteligencia artificial) para mejorar la democracia y apoyar el destino y el sentido del hombre y prolongar la existencia de los recursos naturales que se agotan en un el planeta que da signos del abuso humano, con el cambio climático. O por el contrario, seguiremos la senda de un neo liberalismo perverso que nos convertirá en esclavos con menos valor que las maquinas, para seguir sirviendo a los señores de la elite y del poder.</p>
<p>Mario Briones R.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2017/01/06/la-senda-neo-liberalismo-perverso/">La senda de un neo liberalismo perverso</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2017/01/06/la-senda-neo-liberalismo-perverso/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cuarta revolución industrial, tecnologías e impactos</title>
		<link>https://piensachile.com/2016/10/31/cuarta-revolucion-industrial-tecnologias-e-impactos/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2016/10/31/cuarta-revolucion-industrial-tecnologias-e-impactos/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 01 Nov 2016 03:02:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencia - Técnica]]></category>
		<category><![CDATA[avance de la automatizacion]]></category>
		<category><![CDATA[cesantia]]></category>
		<category><![CDATA[cuarta revolucion industrial]]></category>
		<category><![CDATA[foro de davos]]></category>
		<category><![CDATA[informatica]]></category>
		<category><![CDATA[nanotecnologia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=31581</guid>

					<description><![CDATA[<p>Según los más ricos y poderosos del planeta, la cuarta revolución industrial ya está en marcha y es resultado de la convergencia de robótica, nanotecnología, biotecnología, tecnologías de información y comunicación, inteligencia artificial y otras. Ellos mismos estiman que al 2020 , por esta cuarta revolución industrial, se perderan 5 millones de puestos de trabajos.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2016/10/31/cuarta-revolucion-industrial-tecnologias-e-impactos/">Cuarta revolución industrial, tecnologías e impactos</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>ALAI AMLATINA, 31/10/2016.-  Según los más ricos y poderosos del planeta, la cuarta revolución industrial ya está en marcha y es resultado de la convergencia de robótica, nanotecnología, biotecnología, tecnologías de información y comunicación, inteligencia artificial y otras.  El Foro Económico Mundial, que reúne cada año en Davos a las mayores empresas del planeta, produjo en 2016 un <a href="http://www3.weforum.org/docs/WEF_Future_of_Jobs.pdf" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?hl=es&amp;q=http://www3.weforum.org/docs/WEF_Future_of_Jobs.pdf&amp;source=gmail&amp;ust=1478024688265000&amp;usg=AFQjCNG7qhFR356r5Tg8nP5WvMnqSsXAyQ">informe</a> donde afirma que con la “tormenta perfecta” de cambios tecnológicos junto a lo que llaman asépticamente “factores socio-económicos”, al 2020 se perderán 5 millones de empleos, incluso contando los nuevos que se crearán por las mismas razones.</p>
<p>Si ellos hablan de una pérdida de 5 millones de empleos, seguramente serán muchos más.  Y es sólo uno de los impactos de esta revolución tecnológica, que no se define por cada una de estas tecnologías aisladamente, sino por la convergencia y sinergia entre ellas.  Nombran entre las diez tecnologías claves –y más disruptivas- la ingeniería de sistemas metabólicos para producir sustancias industriales (léase biología sintética para remplazar combustibles, plásticos, fragancias, saborizantes, principios activos farmacéuticos derivados de conocimiento indígena); el internet de las nano-cosas (además de usar internet para producción industrial, agrícola, etc., también nano-sensores insertados en seres vivos, incluso nuestros cuerpos, para captar y recibir estímulos y administración de drogas y farmacéuticos); ecosistemas abiertos de inteligencia artificial (integrar máquinas con inteligencia artificial al internet de las cosas, a las redes sociales y a la programación abierta, con potencial de cambiar radicalmente nuestra relación con las máquinas y entre éstas mismas) y varias otras, como nuevos materiales para almacenar energía, nano-materiales “bidimensionales”, vehículos autónomos y no tripulados (drones de todo tipo con mayor autonomía), optogenética (células vivas manipuladas genéticamente que responden a ondas de luz), producir órganos humanos en chips electrónicos.</p>
<p>En el año 2000, desde el Grupo ETC llamamos a esta convergencia BANG (Bits, Átomos, Neurociencias, Genes), un especie de Big Bang tecno-socio-económico, mejor llamado “Little Bang” porque las tecnologías a nano-escala (aplicadas a seres vivos y materiales) son la plataforma de desarrollo de todas las otras.  Avizoramos entonces que este “Little Bang”, estaba formando un tsunami tecnológico que tendría impactos negativos de grandes dimensiones en medio ambiente, salud, trabajo, en producción de nuevas armas para guerra, vigilancia y control social de todas y todos, entre otras.  Todo en un contexto de la mayor concentración corporativa de la era industrial, oligopolios con cada vez menos empresas que controlan inmensos sectores de producción y tecnologías.</p>
<p>Así está sucediendo, pero para cada uno de nosotros separadamente es difícil percibirlo en totalidad y en las dimensiones de sus impactos que se complementan.  Los gobiernos, mayormente controlados por intereses corporativos y con el mito de que los avances tecnológicos son beneficiosos de por sí, han dejado que casi todas estas tecnologías prosigan, se usen, vendan, estén diseminándose en el ambiente y en nuestros cuerpos, sin siquiera mínimas evaluaciones de sus posibles impactos negativos y sin regulaciones, mucho menos aplicación del principio precautorio.  Un ejemplo claro es la industria nanotecnológica, que con más de 2000 líneas de productos en los mercados, muchos presentes en nuestra vida cotidiana (alimentos, cosméticos, productos de higiene, farmacéuticos), no está regulada en ninguna parte del mundo, pese a que aumentan los estudios científicos que muestran toxicidad en ambiente y salud, especialmente para los trabajadores expuestos en la producción y uso de materiales con nanopartículas.</p>
<p>Pero el Foro de Davos sí elabora anualmente un amplio informe sobre riesgos globales, porque esos riesgos afectan sus capitales e inversiones.  En la edición 2015 afirman que “El establecimiento de nuevas capacidades fundamentales que está ocurriendo, por ejemplo, con la <strong>biología sintética </strong>y la<strong> inteligencia artificial</strong>,está particularmente asociado con riesgos que no se pueden evaluar completamente en laboratorio.  Una vez que el genio haya salido de la botella, existe la posibilidad de que se hagan aplicaciones indeseadas o se produzcan efectos que no se podían anticipar al momento de su invención.  <strong>Algunos de esos riesgos puedes ser existenciales, es decir, poner en peligro el futuro de la vida humana”.  </strong>A confesión de partes, relevo de pruebas.  Pero aunque lo reconozcan, no tomarán ninguna medida que coarte sus ganancias.</p>
<p>En este contexto, desde hace algunos años, estamos trabajando junto a otras organizaciones, movimientos sociales y asociaciones de científicos críticos, en la construcción de una red de evaluación social y acción sobre tecnologías (Red TECLA), para buscar por un lado informarnos y comprender el horizonte tecnológico, sus conexiones, impactos e implicaciones desde muchas perspectivas (ambiente, salud, ciencia, género, trabajo, consumo) y fortalecernos para actuar sobre ellas.</p>
<p>Para avanzar en estas ideas y en el cuestionamiento de la tecnociencia al servicio del lucro, con experiencias concretas desde varios países latinoamericanos, se realizará el seminario internacional “Ciencia, tecnología y poder: miradas críticas”, el 8 de noviembre, de 9.30 a 14 horas, en la Hemeroteca Nacional, Ciudad Universitaria, México, convocado por la Red TECLA,  la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad y el Grupo ETC (<a href="http://www.etcgroup.org/es" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?hl=es&amp;q=http://www.etcgroup.org/es&amp;source=gmail&amp;ust=1478024688265000&amp;usg=AFQjCNE51pZhE0MRn-tWSleATZpFCKk67A">http://www.etcgroup.org/es</a>). Tenemos que apropiarnos, desde abajo, de la consideración y acción sobre estos temas.</p>
<p><em>&#8211; La autora, Silvia Ribeiro,</em> es <em>investigadora del Grupo ETC</em></p>
<p>*Fuente: <strong><a href="http://www.alainet.org/es/articulo/181334">Agencia Latinoamericana de Información</a></strong></p>
<p>Te invitamos a sostener el trabajo de ALAI.<br />
Contribuciones: <a href="http://alainet.org/donaciones.php" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?hl=es&amp;q=http://alainet.org/donaciones.php&amp;source=gmail&amp;ust=1478024688265000&amp;usg=AFQjCNEuRGlaUyQqjYUe2JwHMh0he7L9Kw">http://alainet.org/donaciones.php</a></p>
<p>Mas informacion: <a href="http://alainet.org/" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?hl=es&amp;q=http://alainet.org&amp;source=gmail&amp;ust=1478024688265000&amp;usg=AFQjCNFk1StJGLn-nlwGKv36dQsDNkrDjw">http://alainet.org</a><br />
FaceBook: <a href="http://facebook.com/America.Latina.en.Movimiento" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?hl=es&amp;q=http://facebook.com/America.Latina.en.Movimiento&amp;source=gmail&amp;ust=1478024688265000&amp;usg=AFQjCNGtqAtFRcKjspnguxmu04tNRxtMpw">http://facebook.com/America.Latina.en.Movimiento</a><br />
Twitter: <a href="http://twitter.com/ALAIinfo" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?hl=es&amp;q=http://twitter.com/ALAIinfo&amp;source=gmail&amp;ust=1478024688265000&amp;usg=AFQjCNFvjzmQG18SJ0DE0yDC0fa7drBK9w">http://twitter.com/ALAIinfo</a><br />
RSS: <a href="http://alainet.org/rss.phtml" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?hl=es&amp;q=http://alainet.org/rss.phtml&amp;source=gmail&amp;ust=1478024688265000&amp;usg=AFQjCNGdIGTNVYn66qLEAmof3T7sr2u9zg">http://alainet.org/rss.phtml</a></p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2016/10/31/cuarta-revolucion-industrial-tecnologias-e-impactos/">Cuarta revolución industrial, tecnologías e impactos</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2016/10/31/cuarta-revolucion-industrial-tecnologias-e-impactos/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El futuro del empleo: ¿La tecnología va a terminar con el trabajo?</title>
		<link>https://piensachile.com/2015/11/14/el-futuro-del-empleo-la-tecnologia-va-a-terminar-con-el-trabajo/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2015/11/14/el-futuro-del-empleo-la-tecnologia-va-a-terminar-con-el-trabajo/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 14 Nov 2015 00:45:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia - Técnica]]></category>
		<category><![CDATA[avance de la automatizacion]]></category>
		<category><![CDATA[capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[democracia]]></category>
		<category><![CDATA[informatizacion]]></category>
		<category><![CDATA[reemplazo del hombre por la maquina]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=25092</guid>

					<description><![CDATA[<p>[...] los artículos apuntan al análisis histórico sobre la evolución del empleo a lo largo de las sucesivas revoluciones tecnológicas. Y  se preguntan si los economistas del siglo XIX y XX tenían razón o anticiparon que la sofisticación de la tecnología y de las máquinas vendría a sustituir cada vez más trabajo humano. Ese era el punto de vista de David Ricardo (en su capítulo XXXI de los Principios de Economía Política y Tributación), de Karl Marx y, más tarde, de John Maynard Keynes.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2015/11/14/el-futuro-del-empleo-la-tecnologia-va-a-terminar-con-el-trabajo/">El futuro del empleo: ¿La tecnología va a terminar con el trabajo?</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p id="page-title" class="page__title title">08/11/2015</p>
<article class="node-53940 node node-articulo view-mode-full clearfix">
<div class="print-social-container">
<div id="block-print-print-links" class="print"><img loading="lazy" class="adaptive aligncenter" src="http://www.sinpermiso.info/sites/default/files/styles/adaptive/public/pin_factory2.jpg?itok=D9EdcNzg" alt="" width="601" height="173" /></div>
</div>
<section class="field-body">La identificación del problema fue realizada por muchos: la conjugación de desempleo estructural con emigración creciente y con transferencia de rendimientos del trabajo para el capital es un problema democrático fundamental.<br />
Pero como muchos lectores han sugerido la discusión del tema, en este artículo formulo  la misma cuestión desde el punto de vista del futuro: ¿qué es lo que va a ocurrir con el empleo por el desarrollo de nuevas aplicaciones tecnológicas? ¿Hay soluciones o vamos a empeorar? No hay una respuesta simple a esta cuestión. En estudios recientes, 47% de los empleos en Estados Unidos están considerados amenazados de extinción por sustitución tecnológica. ¿Y en Portugal? ¿Habrá empleo en el futuro o estaremos condenados a un purgatorio de dependencia de las limosnas del Estado?<br />
Tel vez en este interregno de la formación de gobierno (¿cuál?), valga la pena tratar otras cuestiones esenciales.<br />
<strong>La crisis del empleo no va a ser resuelta, vino para quedarse</strong><br />
Analizando la crisis del empleo, la OIT publicó un informe sobre Portugal en el que registra tres factores de agravamiento de la crisis social: un quinto de la población expresa su voluntad de emigrar; había entonces 56% de los desempleados que estaban hacía más de un año sin trabajo (y aproximadamente el mismo porcentaje que no recibía ningún apoyo); y, todavía más, la reforma de la negociación colectiva de 2011 condujo a la degradación de la cobertura de los contratos y por lo tanto al debilitamiento de las relaciones laborarles.<br />
En ese informe, la OIT presenta una simulación del efecto de las políticas favorables al empleo, a partir de dos condiciones: la reducción de la tasa de interés en 1,5 puntos, para favorecer la inversión, y el desarrollo de política activas, muy dirigidas hacia los jóvenes y a las familias que no tienen empleo.  Según esta simulación y en estas condiciones, sería posible crear 108 mil puestos de trabajo hasta el final de 2015 y así conseguir una caída del desempleo en 2,3 puntos porcentuales.<br />
Ahora bien, la orientación seguida por el gobierno Passos-Portas ha sido la contraria, acentuando los factores de reducción de los salarios y las pensiones y de la demanda interna, y estimulando las reglas que facilitan el desempleo, excepto cuando fue obligado a hacer lo contrario por el Tribunal Constitucional.<br />
Mientras tanto, el empleo creado es predominantemente precario, o sea, más vulnerable a cualquier variación coyuntural.<br />
<strong>¿Cuánto empleo desaparecerá con la informática?</strong><br />
Tenemos entonces una crisis y una política que acentúa la crisis. ¿Pero tenemos también un problema de sustentabilidad tecnológica del empleo?  Es lo que vamos a ver a partir de tres estudios recientes y aplicados a la realidad de la economía norteamericana.<br />
Dos de los artículos apuntan al análisis histórico sobre la evolución del empleo a lo largo de las sucesivas revoluciones tecnológicas. Y  se preguntan si los economistas del siglo XIX y XX tenían razón o anticiparon que la sofisticación de la tecnología y de las máquinas vendría a sustituir cada vez más trabajo humano. Ese era el punto de vista de David Ricardo (en su capítulo XXXI de los Principios de Economía Política y Tributación), de Karl Marx y, más tarde, de John Maynard Keynes.<br />
Sin embargo, la estructura productiva evoluciona con la adopción de nuevas tecnologías o formas de organización y, por lo tanto, la aplicación del trabajo humano varía mucho a lo largo de los tiempos: la imagen reproduce una fábrica de alfileres, como aquella a la que se había referido Adam Smith en su libro de 1776, Una investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones: ¿hoy esta fábrica sería igual? Pero, si es diferente, ¿cómo realmente será? ¿Qué es lo cambió?<br />
Lawrence Katz (Universidad de Harvard, economía) y Robert Margo (Universidad de Boston, economía)  realizaron una investigación histórica sobre la relación entre las calificaciones de los trabajadores y las olas de las nuevas tecnologías para poder cuantificar esos efectos. La hipótesis tradicionalmente aceptada era que en el siglo XIX, con la revolución industrial, la evolución tecnológica había favorecido el empleo de trabajadores menos calificados como operadores del equipamiento, al contrario de lo que viene pasando a partir de ese período. Pero los autores sacan la conclusión opuesta: a pesar de la desaparición de los artesanos (calificados) con la industrialización, fueron siendo necesarios otros trabajadores calificados, además de los operadores de las máquinas, para atender funciones más sofisticadas fuera de la línea de montaje, lo que llevó a un importante y persistente aumento del empleo calificado.  Esa sería la base histórica de la creación de lo que se vino a llamar recientemente “clase media”, en los Estados Unidos y en otros países.<br />
En el libro que escribí con Chris Freeman, “As Time Goes By” (en la traducción portuguesa Crises e Ciclos no Capitalismo Global”, Afrontamento, 2009) estos procesos son analizados en la misma dirección.<br />
Un segundo artículo es de David Autor (MIT, economía) y David Dorn (CEMFI, Madrid) y fue publicado en el American Economic Review en 2013. Los autores estudian únicamente el crecimiento del trabajo poco calificado entre 1980 y 2005, para verificar la tesis que afirma que el aumento en la desigualdad salarial está relacionado con el cambio tecnológico que favorece a las calificaciones. Pero su conclusión es sorprendente: mientras que durante veinticinco años los empleos y los salarios de los trabajadores poco calificados se ha ido degradando, lo mismo no ocurre con los trabajadores de los servicios. La parte de estos trabajadores entre los empleados que no tienen formación universitaria aumentó mucho, más del 50 por ciento. Y crecieron sus salarios. En una palabra, recuperaron poder contractual incluso durante el período de reducción del crecimiento y de las recesiones de los años ochenta y noventa.<br />
La interpretación de estos autores es que la informatización sustituyó por máquinas a los trabajadores con tareas rutinarias y que la rápida reducción en el precio de la tecnología informática estimuló esta sustitución. Por eso, los trabajadores habían pasado hacia los servicios, que son más difíciles de automatizar y donde habrían encontrado cada vez más empleos.<br />
El último de estos artículos es de Carl Frey (Universidad de Oxford, filosofía) y Michael Osborne (Universidad de Oxford, ingeniería) que estudia la persistencia profesional de estos servicios. Y es aquí donde la cerda tuerce el rabo. Los autores estudiaron 702 profesiones y el impacto previsible que la informatización puede tener en el número de puestos de trabajo, para concluir que el 47 por ciento de los empleos está en riesgo, o sea, que tienen grandes posibilidades de eliminarse en las próximas dos décadas.<br />
Para llegar a esta conclusión, Frey y Osborne distinguen los trabajos que son intensivos en  actividades rutinarias de los que exigen más creación y son por lo tanto más difíciles de manejar por una máquina con un algoritmo, incluso si éste es muy sofisticado. Para ello, dan el ejemplo del éxito de Google en el 2010, cuando consiguió aplicar en Toyotas Prius un proceso de conducción completamente automatizado, sin el conductor (En los EE.UU., California y Nevada están actualmente cambiando la legislación para permitir automóviles sin conductor). A pesar del gran número de factores involucrados en cada decisión de la conducción de un automóvil, Google logró reducir este proceso a rutinas y aprendizajes (lo que no quiere decir que el coche automático esté disponible comercialmente en el corto plazo). Pero esta facultad no se aplica (todavía) en casos mucho más complejos con gran intensidad cognitiva.<br />
Si conjugamos este análisis con los trabajos de Autor y Dorn, entonces deducimos que son precisamente los servicios donde más aumentó el empleo para los trabajadores poco calificados, que están en riesgo ahora con la informatización. Los ejemplos de sus listas de profesiones con 99 por ciento de probabilidad de perder gran parte del empleo son los operadores de telemarketing, los reparadores de relojes, procesadores de fotografías, bibliotecarios, agentes de seguros, empleados de carga y carga, analistas de crédito, secretarias, choferes, operadores de radio, operadores de telefonía, vendedores, inspectores fiscales, analistas de presupuestos, técnicos en geología y petróleo, cocineros, camareros, meseros, constructores, técnicos de equipos móviles, picapedreros, joyeros, controladores de cuidadores de animales y muchos otros. En otras palabras, la calificación será la base del empleo, pero sólo en el caso de algunas calificaciones.<br />
<strong>Portugal en riesgo</strong><br />
Es cierto que, en Portugal, la reducción de los salarios desalienta a corto plazo esta sustitución de trabajo por procesamientos informáticos.<br />
Para la reducción de los costos de las empresas, atacar el salario es siempre una ventaja. Pero el margen es muy estrecho y esta ola de cambio tecnológico llegará en poco tiempo. Tenemos así una doble crisis: el desempleo creado por la destrucción salarial y por las normas facilistas, y el desempleo creado por los reajustes en los procesos productivos y en la gestión de servicios.<br />
Siendo Portugal uno de los países con menores calificaciones de la fuerza de trabajo, ese desaliento es evidente. En el informe del Consejo Nacional de Educación esos datos son evidentes al comparar niveles de calificación en 2011: la parte de la población que alcanzó al menos el 12º grado es en Portugal el 31.9% (España 52,6% y U.E. 72.7%); la que terminó la educación superior en Portugal llega al 15,4% (España 30.7%, U.E.25.7%). Los salarios son más bajos y el trabajo es por consiguiente más barato.<br />
En este sentido, la evidencia demuestra que también en los sectores más calificados aumentó el desempleo.<br />
Así, en esta era de austeridad, son los graduados en la educación superior los que han sufrido las mayores pérdidas en el empleo entre 2012 y 2013. Una vez más, esto demuestra que la demanda  de reducción de costos en salarios se concentra en los sectores mejor pagados, o que podrían tender a ser los mejor pagados. Como muchos de esos desempleados emigraron, tenemos entonces una doble trampa En primer lugar, la reducción de los salarios y el desempleo de los trabajadores más calificados provoca pérdida de capacidad, emigración y exclusión del trabajo. En segundo lugar, esta situación crea menos incentivos para la calificación de quien llegan a la edad de estudiar y trabajar. Es decir, se pierden las calificaciones existentes y se pierden las futuras calificaciones. Por otro lado, el progreso tecnológico sugiere que en un futuro cercano se van a perder muchos empleos en profesiones rutinarias de  baja calificación.<br />
En analogía con los estudios antes citados, el riesgo de un proceso de sustitución de trabajo puede alcanzar a más del 50% de los trabajadores en los sectores mayormente vulnerables (servicios financieros, consultoría, energía, comercio, almacenamiento, distribución, educación y otros). Incluso que el resultado no sea una informatización tan extensa como la contemplada en los estudios para los Estados Unidos, no deja de ser una amenaza inmensa. A ella se suma todavía la situación actual de austeridad: hay un gran número de empleos en trabajos por cuenta propia, que dependen de la demanda interna y son por eso la primera frontera de la austeridad. Ellos también pueden desaparecer a gran velocidad.<br />
En otras palabras, con austeridad no tendremos medidas activas para el empleo. Y con la combinación entre autoridad tecnológica y sumisión social tendremos un régimen dirigido a vivir en base al desempleo de masas, permanente y sin apoyo. No conocemos ninguna democracia así. Más vale prepararnos para subyugarnos a este régimen autoritario o vivir en lucha contra él y para vencer.<br />
&#8211; <em>El autor, Francisco Louça, es un economista portugués de reputación académica internacional y, hasta hace poco, el principal dirigente del Bloco de Esquerda</em><br />
</section>
<p><span class="field-label">Fuente original:  http://www.esquerda.net, 22 de octubre 2015<br />
</span><span class="field-label">Traducción:</span>Carlos Abel Suárez</article>
<div class="field-label"></div>
<div class="field-label">*Fuente para piensaChile: <strong><a href="http://www.sinpermiso.info/textos/el-futuro-del-empleo-la-tecnologia-va-a-terminar-con-el-trabajo">Sin Permiso</a></strong></div>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2015/11/14/el-futuro-del-empleo-la-tecnologia-va-a-terminar-con-el-trabajo/">El futuro del empleo: ¿La tecnología va a terminar con el trabajo?</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2015/11/14/el-futuro-del-empleo-la-tecnologia-va-a-terminar-con-el-trabajo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Primero destruyen los trabajos, luego seguirán con los trabajadores sobrantes</title>
		<link>https://piensachile.com/2015/05/15/primero-destruyen-los-trabajos-luego-seguiran-con-los-trabajadores-sobrantes/</link>
					<comments>https://piensachile.com/2015/05/15/primero-destruyen-los-trabajos-luego-seguiran-con-los-trabajadores-sobrantes/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción piensaChile]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 15 May 2015 00:13:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[avance de la automatizacion]]></category>
		<category><![CDATA[cesantia creciente]]></category>
		<category><![CDATA[crisis del capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[destruccion de puestos de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[TPP]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://piensachile.com/?p=22097</guid>

					<description><![CDATA[<p>“Prescindir totalmente de la mano de obra es imposible”, dice el economista Santiago Niño Becerra, “pero pienso que su demanda caerá en vertical debido a la tecnología. Se estima que en Estados Unidos en el 2050, el 47% de los trabajos actuales serán realizados por robots y elementos cibernéticos”. La desigualdad que genera un capitalismo desenfrenado, tiende a la concentración de la renta y de la producción, para lo cual han diseñado políticas de expansión monetaria descomunales que están empujando a las clases medias a la pobreza para transformarlas en una sola, la clase salarial básica, todas las demás serán innecesarias y serán extinguidas.</p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2015/05/15/primero-destruyen-los-trabajos-luego-seguiran-con-los-trabajadores-sobrantes/">Primero destruyen los trabajos, luego seguirán con los trabajadores sobrantes</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><u></u> Ese aire de frustración que percibe el trabajador en nuestro país es el mismo que está presente en gran parte del mundo en una crisis sistémica que no da tregua. En algunos países hay cesantía, en otros deudas educacionales, falta de salud, ingresos muy bajos, la delincuencia en cada esquina, la corrupción al máximo, falta de oportunidades, la manipulación informativa a todo nivel y mucho más. El empobrecimiento atraviesa a las generaciones mayores y a las nuevas reflejadas en rostros acongojados que miran al infinito buscando respuestas de porqué todo sigue igual pese a tantos anuncios que dicen beneficiar a la población. No tenemos capacidad de decisión eso está claro y quienes la tienen en representación nuestra, están corrompidos y parecen obedecer a las empresas que los financian, un fenómeno circular sistémico que termina indefectiblemente beneficiando al capital y no al trabajo.<br />
Años atrás, un grupo de trabajadores de una empresa telefónica, me pidieron que les ayudara a organizarse para desarrollar actividades independientes, porque enfrentaban la desvinculación de un importante número de los “viejos” trabajadores, que deberían convertirse en modernos emprendedores de mercado en pocos meses. Debían aprender a ser lobos solitarios o pequeñas manadas para salir a la caza de la presa para sobrevivir. En una oportunidad se les pidió que diseñaran, según su mejor entender, cómo creían que debían organizar la gestión de su propio negocio. Los que lograron hacer un boceto, reprodujeron la clásica estructura piramidal jerárquica de una gran compañía, el Gerente General, los Sub Gerentes, los Departamentos, etc., con órdenes que venían desde arriba para ser cumplidas en los niveles inferiores. Era lo que conocían y lo que habían aprendido después de trabajar por décadas en la misma empresa y ese solo dato dimensionaba, el enorme esfuerzo de aprendizaje que debían lograr para tener una mínima posibilidad de éxito, dentro de su condición de cesantes, lo demás era simple ficción.<br />
Los trabajadores que serían desvinculados eran el producto de un costoso estudio que la telefónica encargo a una gran consultora a nivel mundial, quienes re-diseñaron la gestión productiva, considerando complejos indicadores de crecimiento del negocio y calculando la captura de una gran cuota de mercado mediante la inyección de miles de millones de dólares en capital. Para la ocasión, la consultora aplicó un concepto que en esos años estaba muy poco difundido, que consistía en identificar todo aquello que no “agregaba valor” a su nuevo objetivo, lo que implicaba eliminar implacablemente cualquier costo que significara una carga financiera para la empresa. En este simple ejemplo se pueden apreciar los disimiles recursos de emprendimiento que dispone una gran empresa, sin considerar todas las facilidades que les entregan las leyes para despedir ni los accesos al créditos de miles de millones de dólares, versus lo que tienen empleados y obreros cuando son lanzados a la calle. Fueron educados décadas atrás para acatar y obedecer órdenes y lo hicieron por 20, 30 o 40 años hasta que fueron despedidos. No es posible convertirlos de la noche a la mañana en lobos de mercado. Los obreros de Henry Ford, hicieron lo mismo, trabajaban más de 12 horas diarias hasta que Ford logró la gran fortuna y se formar hoy lo que es la Ford Motor Co.<br />
Los métodos de cambios empleados en el mundo actual para aumentar la competitividad se han incrementado enormemente con el apoyo científico de importantes universidades financiadas por las empresas. Los efectos son brutales, la ingeniería financiera no sólo destruye puestos de trabajo, también destruye profesiones, expertises, técnicos especializados, etc., que ven desaparecer el mundo que les fue creado como permanente. Una parte de los trabajadores más jóvenes son recapacitados y logran posicionarse en otras actividades, el resto se va extinguiendo en el trabajo informal, que es la norma de hoy, o se convierten en cesantes crónicos. El trabajador antiguo sufre un doble castigo, debe enfrentar el desolador cambio cultural y aprender los valores desechables de la nueva economía que no calza con su formación nuclear ni con la educación que recibieron desde temprana edad, donde el respeto, la colaboración y la empatía fueron la base de quienes se forjaron en la lucha en favor de sus compañeros de trabajo, algunos incluso hasta rendir la vida.<br />
La caracterización de la crisis sistémica instalada por el modelo de economía neo liberal, implica un peligro para la vida humana a nivel mundial. Hoy utilizan el poder financiero para prescindir de la participación humana en su accionar competitivo, cuya contradicción principal es la negación del otro, mediante una racionalidad fundada en premisas impuestas a priori por “iluminados” que no aceptan nada más que “su razón”. Como dice un biólogo, “la razón se altera si le damos un mazazo en la cabeza al razonador”. Cuando el trabajador razona lo injusto de su situación, no sólo recibe un mazazo, además es despedido y desterrado a vagar en la pobreza por el resto de sus días. El profesor H. Maturana escribió alguna vez, <em>“somos como somos, en congruencia con nuestro medio, y que nuestro medio es como es en congruencia con nosotros, y cuando esta congruencia se pierde, no somos”.</em><br />
Lo que vemos en datos y noticias actuales, es como el modelo neo liberal sigue haciendo trisas la formación de trabajos estables. Hace poco volví a escuchar al ex Presidente Piñera decir que se debía crear otro millón de empleos estables adicionales a los creados en su gobierno, la verdad es que nunca se cansarán de mentir.<br />
Los últimos datos de abril 2015 de EE.UU., señalan que se generaron 223.000 puestos de trabajo y que la tasa de desempleo cayó a un mínimo de siete años, 5.4%. No obstante lo anterior, la tendencia de fondo sigue siendo decepcionantemente débil, tanto las horas extraordinarias como el número de horas trabajadas bajaron. La tasa de participación laboral de los hombres aún se ha quedado atascada en 69.4 %, seis puntos porcentuales por debajo de lo que era hace quince años, su nivel más bajo desde que surgen los datos modernos, desde la II Guerra Mundial.<br />
<em>“Prescindir totalmente de la mano de obra es imposible”</em>, dice el economista Santiago Niño Becerra, <em>“pero pienso que su demanda caerá en vertical debido a la tecnología. Se estima que en Estados Unidos en el 2050, el 47% de los trabajos actuales serán realizados por robots y elementos cibernéticos”</em>. La desigualdad que genera un capitalismo desenfrenado, tiende a la concentración de la renta y de la producción, para lo cual han diseñado políticas de expansión monetaria descomunales que están empujando a las clases medias a la pobreza para transformarlas en una sola, la clase salarial básica, todas las demás serán innecesarias y serán extinguidas.<br />
Las generaciones más nuevas enfrentan un dilema de gran magnitud, <em>“en el 2020 habrá 1.300 millones de jóvenes de entre 15 y 30 años en edad de trabajar, pero el mercado solo absorberá a 300 millones”</em>, asegura Pasi Sahlberg, uno de los impulsores de la reforma del sistema educativo finlandés, el <em>top ten</em> del informe PISA. Agrega, <em>“El sistema tradicional les hace creer que con unas determinadas habilidades encontrarán su espacio, pero el mundo está cambiando”</em>. La iniciativa de Sahlberg, es “enseñar a los universitarios a crear sus propios puestos de trabajo”. En Chile aún creemos que un estudiante que sale de la universidad tiene asegurado su futuro, eso es otra ficción.<br />
Tras haberse devorado millones de trabajos fabriles en todo el mundo, China se los está dando a los robots. El gigante asiático es el mayor mercado del mundo para robots industriales. Las ventas de las máquinas crecieron el año pasado 54% respecto a 2013. Se prevé que en 2017 China tenga más robots de este tipo que cualquier otro país, según la Federación Internacional de Robótica, con sede en Alemania. China está dejando que la producción de bajo costo se vaya a otros países para concentrarse en industrias que hacen una utilización intensiva de capital como la siderurgia y la electrónica, en las que la automatización es un componente clave. La Federación Internacional de Robótica estima que en 2014 se vendieron alrededor de 225.000 robots industriales en todo el mundo, 27% más que el año anterior, un nuevo récord. De ese total, 56.000 fueron vendidos en China. El país cuenta con alrededor de 30 robots por cada 10.000 trabajadores fabriles. En Alemania, la densidad es 10 veces mayor, en Japón, 11 veces mayor. Y todo eso está empezando cuando Chile respecto de ello está ubicado en las antípodas, y no estamos internalizando que seremos más pobres, porque habrá menos trabajo para los humanos.<br />
Casi todos los analistas de mercado están comentando el potencial Crash que se avecina, ya sea en los bonos soberanos, en la renta variable, la deuda, etc. ¡Pero qué importa!, si habrá suficiente dinero para atender la desbandada general, con los bancos centrales al mando de las elites. Volverán a llenar de dinero las bóvedas de los grandes bancos y seguirán manipulando los mercados de divisas, una técnica que aprendieron de los nazis cuando saquearon sistemáticamente a todos los países que invadieron. La ofensiva de los bancos centrales por y para tapar los enormes agujeros de la banca, ha creado enormes distorsiones en el sistema financiero abriendo una brecha histórica entre economía real y financiera. Los bancos centrales brindan en bandeja enormes beneficios a los bancos a través de las QE en Estados Unidos, las políticas ultra laxas en Japón, el BofE en el Reino Unido o los programas del Banco Central Europeo para seguir regando más dinero en la Comunidad Europea.<br />
Edward L. Bernays, sobrino de Sigmund Freud y uno de pioneros en el estudio de la psicología de masas, en su libro “Cristalizando la opinión pública”, desentraña los mecanismos cerebrales del grupo y la influencia de la propaganda. Según sus palabras “la mente del grupo no piensa, en el sentido estricto de la palabra. En lugar de pensamientos tiene impulsos, hábitos y emociones”. A la hora de decidir su primer impulso es normal seguir el ejemplo de un líder en quien confía, por eso la propaganda que le permitió ganar a D. Cameron en el Reino Unido, no fue dirigida al sujeto individual sino al Grupo, en el que la personalidad del individuo unidimensional se diluye y queda envuelta en falsas expectativas. Seguiremos siendo manipulados por los profesionales de la mentira.<br />
Trabajar 40 horas semanales hasta la jubilación en la misma empresa está quedando obsoleto en Europa y Alemania no es una excepción. Jutta Krellmann, experta en trabajo del partido Die Linke, lamentaba la semana pasada que <em>«20 años de reformas del mercado laboral no han traído más puestos de trabajo»</em>. Y explicaba que hay tanto trabajo como en 1994, pero más personas deben repartírselo, y lo hacen <em>«en unas condiciones significativamente peores»</em>, sobre todo los jóvenes, quienes sólo conocen «de oídas» los trabajos regulares a tiempo completo.<br />
Pero lo peor está por llegar con el TPP. Las transnacionales serán las que fijarán el valor del trabajo en los países. Una gran corporación extranjera ha utilizado el ISDS y ha demandado a Egipto porque Egipto elevó su salario mínimo. Phillip Morris se ha lanzado contra Australia y Uruguay para que reviertan las normas anti-tabaco. ¿Quién está escribiendo el TPP? Ahí están las transnacionales y sus miles de millones de dólares comprando las conciencias, como sabemos nosotros ocurrió con las concesiones del cobre. El texto del TPP está catalogado y no está permitida verlo al público. Nos convertirán en sombíes de las grandes corporaciones pertenecientes a las elites. Para cuando levantemos la cabeza será demasiado tarde, estaremos enrejados en medio metro cuadrado, como las aves, produciendo de día y de noche para los ricos.<br />
<strong><em>Mario Briones R.</em></strong></p>
<p>El articulo <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com/2015/05/15/primero-destruyen-los-trabajos-luego-seguiran-con-los-trabajadores-sobrantes/">Primero destruyen los trabajos, luego seguirán con los trabajadores sobrantes</a> apareció primero en <a rel="nofollow" href="https://piensachile.com">piensaChile</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://piensachile.com/2015/05/15/primero-destruyen-los-trabajos-luego-seguiran-con-los-trabajadores-sobrantes/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
