8 de noviembre de 2020

FOTO: LEONARDO RUBILAR CHANDIA/AGENCIAUNO

El 14 de noviembre del 2019, Matías Rojas, Benjamín Espinoza y Jesús Zenteno, fueron detenidos por Carabineros luego de asistir a las movilizaciones en la Plaza de la Dignidad. En ese momento eran seguidos por personal Intra Marchas desde hacía dos días. Fueron acusados de incendiar y lanzar bombas molotov al Hotel Principado, estación Baquedano y una faena de construcción. Este medio tuvo acceso exclusivo a los documentos de la investigación, los que revelan irregularidades en el caso y el actuar de este personal, dirigido por David Gaete, teniente de la Dirección de Inteligencia Policial de la institución.


Son las ocho de la tarde del sábado siete de noviembre, y en la comuna de Quilicura, entre cánticos y gritos se encuentra Elsa Marambio (38), quien pide libertad para su hijo Matías Rojas (19), en compañía de otros familiares de presos de la revuelta social. Para ella este último tiempo ha sido una pesadilla, aún le cuesta asimilar que Matías cumplirá un año en prisión preventiva en la cárcel Santiago Uno, en espera de su juicio oral junto a otros dos imputados: Benjamín Espinoza (19) y Jesús Zenteno (22).

Los tres jóvenes fueron acusados por el delito de incendio, confección y lanzamiento de artefacto incendiario, en el Hotel Principado de Asturias, en estación Baquedano y en una faena de construcción de la Universidad de Chile, hechos ocurridos el 12 de noviembre del 2019.

Mi hijo es estudiante del Liceo Aplicación, debería estar cursando este año cuarto medio, cumplió sus 19 años en la cárcel. Él salió a manifestarse como todas las personas, puedo asegurar que no quemó el hotel y que todo es parte de un montaje-, relata Elsa al teléfono.

Según Jhon Maulén, abogado de Derechos Humanos y defensor de Jesús Zenteno, en esta causa específicamente, se pudo comprobar la presencia de personal “Intra Marchas” de Carabineros, quienes habrían trabajado como agentes encubiertos en la manifestación del 12 de noviembre e ingresaron con ellos al Apart Hotel que fue incendiado, información que fue confirmada en la declaración de uno de los carabineros involucrados.

No solo se les acusa del incendio, sino que además por el lanzamiento y elaboración de bombas molotov y enfrentamientos con carabineros el 14 de noviembre, día que se les detiene cuando regresaban a sus casas luego de las movilizaciones-, relata Jhon Maulén.

En un reportaje publicado en este medio, se explicó que este personal pertenece a la dotación del Departamento de Investigación de Organizaciones Criminales OS-9 de Carabineros, quienes se infiltran en diversas manifestaciones, con el propósito de realizar seguimientos y detenciones, ocupando como indumentaria ropa de civil, algunos con capuchas, otros con pañoletas en el cuello, portan banderas del pueblo mapuche, pasan totalmente desapercibidos entre los manifestantes, ya que que en su mayoría se trata de funcionarios jóvenes.

El caso más emblemático fue el de Nicolás Ríos, quien después de ser seguido, lo arrestaron y golpearon. Luego fue subido a la fuerza a una camioneta el pasado 10 de enero del 2020, acusado de lanzar un artefacto explosivo a un carro lanzagases. A través de una querella criminal presentada por el Ministerio del Interior, se reconoció la existencia de personal “Intra Marchas” de Carabineros, durante los meses de la revuelta.

FOTO: FRANCISCO CASTILLO/AGENCIAUNO

En el caso Hotel Principado, la declaración del funcionario a cargo del seguimiento, revela su participación como agente encubierto. Su nombre es David Gaete Beltrán, teniente de la Dirección de Inteligencia Policial de Carabineros, jefe de un equipo “Intra Marchas”, y quien declaró en calidad de testigo.

“Mi jefatura me ha ordenado a concurrir junto a mi equipo de trabajo a diferentes movilizaciones, servicios policiales de orden y seguridad, orientados en la prevención. El día de ayer 12-11-2019, me encontraba de servicio de marcha preventiva, en el sector de Plaza Italia y sectores aledaños (…) no habían personas al cuidado de la faena (Universidad de Chile) y encontrándome en compañía del sujeto (Benjamín), pude percatarme que el sujeto portaba en su mano derecha una botella de vidrio”, se lee en la declaración de Gaete, a la que este medio tuvo acceso exclusivo. Luego el agente agrega que grabó todo desde su teléfono celular y que entregó imágenes y vestimentas al OS-9.

Gaete continúa su declaración y confirma que a las 19:30 horas del mismo día, siguió a los sujetos quienes hicieron ingresó al Hotel Principado, subió por las escaleras hasta el cuarto o quinto nivel, información que no recuerda bien, ya que el lugar estaba muy oscuro, para luego entrar a una habitación que daba hacia Vicuña Mackenna, en donde dos sujetos lanzaron bombas molotov hacia una muralla, donde también había ropa de cama, provocando un incendio. Luego habría abandonado la habitación y el hotel.

El teniente Gaete, es reconocido en la región del Bío Bío por realizar allanamientos, y detenciones violentas en distintas comunidades mapuches, tal como lo expuso un reportaje publicado por el medio Interferencia, en enero pasado.

Juan Bórquez Calderón, otro funcionario Intra Marcha y quien pertenece al OS-9, declaró que el 12 de noviembre también se encontraba en servicio dentro de las protestas y que vio a dos sujetos prendiendo y lanzando bombas molotov en estación Baquedano. A pesar de perderlos de vista, sostuvo que tenías las grabaciones en su celular.

El día 13 de noviembre continuaron el seguimiento a cargo del teniente David Gaete, quien fue a buscar el “blanco de interés” hasta su casa en Quinta Normal. A través de un control de identidad confirmaron que era Jesús Zenteno, luego lo siguieron gran parte del día.

Según Lorenzo Morales, abogado defensor de Matías Rojas, todos fueron seguidos durante dos días por estos funcionarios de civil. Incluso en la investigación hay fotografías de actividades de los jóvenes durante la mañana, para continuar con el seguimiento hasta el jueves 14 de noviembre. En una de las imágenes aparece Jesús cruzando una calle con audífonos.

-En este caso hay una gran cantidad de agentes encubiertos involucrados, y lo otro que llama poderosamente la atención es la presencia del teniente Pablo Cabezas, quien registró la casa de uno de los imputados. Recordemos que Cabezas es el jefe de otro equipo “Intra Marchas”-, explica Lorenzo Morales, abogado que ha participado en importantes causas del Estallido Social.

Otro dato que alerta a Morales, es el proceder de este equipo, ya que sería ilegal. La policía en un Estado de derecho y democrático no puede actuar por sí sola, sin la previa orden de un juez, debido al artículo 226 bis del Código Procesal Penal, en el que se establece el uso de agentes encubiertos solo si el Ministerio Público posee la autorización de un juez de garantía para proceder una investigación.

En cuanto a este caso, la autorización para diligencias del juez Juan Carlos Valdés del Octavo Juzgado de Garantía de Santiago, fue otorgada el 15 de noviembre. El seguimiento de los acusados se inició el 12 de noviembre, situación que es irregular según Lorenzo Morales.

-Cuando vinieron a registrar mi casa, no tenían ninguna orden. El carabinero me dijo que la orden la tenían en el celular y la tenían que imprimir, y que si se la pedíamos tendrían que entrar rompiendo puertas, y que era mejor que no fuera así, que la hiciéramos a la buena-, recuerda Elsa Marambio, quien añade que ninguno de los carabineros se identificó en ese momento.

Las madres de los tres jóvenes, en un acto donde piden libertad a sus hijos

Sin embargo, para la defensa de los acusados, existe otra arista preocupante, una que tiene directa relación con la inconsistencia de pruebas de la investigación.

-Se habla de un registro fílmico de las conductas de los acusados y de los seguimientos de Carabineros, los que son muy cuestionables. Antecedentes recopilados por la defensa, algunos testigos señalan que había un líder con voz de mando. Aparece en varios momentos, el sujeto que agitaba y que estaba en diferentes lugares, quien no está entre los detenidos y actuales privados de libertad-, confirma Jhon Maulén.

Este medio tuvo acceso exclusivo a uno de los vídeos que es mencionado en los documentos de la investigación. En el registro audiovisual de nueve segundos, se observa a uno de los presuntos imputados en la faena de construcción de la Universidad de Chile, en donde se escucha la voz de la persona que graba desde un celular y dice “ya hermanito”, y posteriormente se ve el lanzamiento de una bomba molotov. Según una fuente cercana al proceso, esa voz podría corresponder a David Gaete, incitando a lanzar el artefacto incendiario.

El 15 de noviembre del 2019, fueron formalizados Matías Rojas, Benjamín Espinoza y Jesús Zenteno en el Octavo Juzgado de Garantía de Santiago. El fiscal a cargo de las primeras diligencias de la investigación fue Omar Mérida, el mismo funcionario que participó en el caso Pedrero. Actualmente, Álvaro Pérez de la Fiscalía Metropolitana Oriente es quien asumió el proceso investigativo, mientras que los tres jóvenes están a días de cumplir un año en prisión preventiva.

Matías y Jesús arriesgan 25 años de cárcel mientras que Benjamín 29.

El 23 de noviembre del 2020 es la preparación del juicio oral, el que aún no tiene fecha definida. Sin embargo, no deja de preocupar a la defensa que en este caso existan 35 testigos, de los que 32 son funcionarios de Carabineros.

-Este caso es emblemático por ser netamente “Intra Marchas”. Aquí quedó demostrado su actuar y el cómo funcionan-, concluye  Morales.

*Fuente: LaVozDeLosQueSobran

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