Bolivia tejiendo la Unidad Latinoamericana

Exlíder sindical y canciller de Evo Morales es considerado un actor clave en la victoria electoral de la izquierda

Con el ex presidente Evo Morales en el exilio y excluido de postularse, el MAS encontró en David Choquehuanca las características que buscaba para un vicepresidente: experiencia en la gestión y afinidad con las organizaciones sindicales y campesinas del país. La ventaja de 20 puntos porcentuales que se muestra en el cuadro de salida y en el recuento parcial de votos indica que la elección fue correcta.

Descendiente de aymara, David Choquehuanca tiene 59 años, nació en una comunidad a orillas del lago Titicaca, el más alto del mundo, y se define a sí mismo como anticapitalista y antiimperialista. Líder indígena y campesino, trabajó codo a codo con Evo Morales durante casi 30 años, en el movimiento popular y en el gobierno.

En 2006, cuando asumió el cargo de canciller de Bolivia, su oficina llamó la atención por un “continuo ir y venir de representantes de los movimientos sociales”, como se describe en un informe de Estadão en ese momento.

Las relaciones exteriores de Bolivia, bajo su mando, estuvieron marcadas por los esfuerzos de integración latinoamericana, sin romper con los gobiernos de derecha del continente. Esta elección se reflejó hasta los últimos meses de gobierno. En 2019, por ejemplo, Morales vino a Brasil y felicitó a Jair Bolsonaro por su investidura presidencial.

Claudia Peña, exministra de Autonomía de Bolivia, destaca la diferencia entre la transición boliviana actual y la que se dio en Ecuador en 2017. En ese momento, Lenin Moreno asumió el gobierno apoyado por el expresidente Rafael Correa, pero rompió con la base. predecesor y fue acusado de traición.

David Choquehuanca, sí, representa a los sectores populares, los pueblos indígenas y la identidad profunda de Bolivia

“Cuando se discutió quiénes serían los candidatos del MAS en esta nueva elección, David Choquehuanca fue uno de los favoritos en el altiplano boliviano, que representa menos de la mitad del territorio nacional”, recuerda Peña.

“La candidatura de Arce se impuso por su conocimiento económico y la representatividad de los sectores de clase media. No creo que sea un Lenin Moreno porque estuvo en el centro de las decisiones económicas que respondieron a los principios de la redistribución, privilegiando las necesidades de los sectores más empobrecidos ”.

Sobre la importancia del vice en la boleta, el exministro del MAS enfatiza que el golpe sacó a la luz la necesidad de fortalecer la lucha indígena.

“Arce tiene el conocimiento económico, sabe manejar el aparato estatal, pero no necesariamente tiene representación con los sectores populares”, reflexiona. “David Choquehuanca, sí, representa a los sectores populares, los pueblos indígenas y la identidad profunda de Bolivia. Hay una complementariedad muy interesante, que requerirá un diálogo y una negociación constantes ”.

Con el pueblo poco antes de votar (Foto Laura Vázquez, de Resumen Latinoamericano)

El desafío de la sucesión

Desde los gobiernos de Morales, la vicepresidencia ha jugado un papel central en la configuración de las políticas públicas. El edificio donde hasta 2019 funcionó la oficina del entonces diputado Álvaro García Linera fue escenario de debates, investigaciones y reflexiones sobre el proceso de transformación que vive Bolivia.

El historiador Luis Dufrechou analiza que el nuevo vice debe profundizar este proceso. “Habrá una mayor autocrítica sobre el legado de Evo Morales. Choquehuanca ya se ha mostrado bastante crítico en la campaña, particularmente con la figura de Evo, y con el error de haberse lanzado a la reelección ”[a pesar de la derrota en el referéndum de febrero de 2016]. Fue la figura más importante del MAS que habló en estos términos abiertamente ”, dice.

Choquehuanca [derecha] celebra el resultado de las urnas junto a Arce / Foto: Ronaldo Schemidt / AFP
El historiador define a Choquehuanca como «un representante del ala más indígena, menos desarrollista y menos tecnocrática del movimiento». Según él, hasta el regreso de Evo Morales a Bolivia, aún se desconoce el papel que tendrá en la gestión.

«Espero que la figura de Choquehuanca contribuya a una crítica, no destructiva, sino interna», agrega Dufrechou. «Esto podría ayudar a facilitar la apertura de un nuevo ciclo de hegemonía del MAS, criticando lo que claramente fueron los errores del pasado más inmediato».

Similitudes y diferencias

Como Luis Arce, el futuro vicepresidente tiene formación académica. El diploma que considera más importante, sin embargo, lleva el sello de la Escuela Nacional de Formación de Personal Niceto Pérez, organizada por la Asociación de Pequeños Agricultores de Cuba.

Para Choquehuanca, la coca es una planta sagrada y todos los recursos naturales en suelo boliviano deben ser nacionalizados.

En este último aspecto, no hay mucha diferencia en relación al exministro de Economía. Arce lideró el proceso de nacionalización de los hidrocarburos, aunque admite la extracción por parte de empresas extranjeras -a tasas más elevadas- y estudia alianzas con corporaciones chinas y alemanas para la industrialización del litio.

Las declaraciones del diputado suelen ser más apasionadas y contundentes, sobre todo cuando se refieren a la presencia de empresas transnacionales en el país.

A lo largo de la campaña, enfatizó la necesidad de la participación popular en las decisiones. “No debemos dejar la conducta de un país únicamente en manos de burócratas”, dijo en julio de este año en una entrevista con el portal Diálogos del Sur. “Las decisiones políticas deben tomarse con la participación de todos, de todos los movimientos sociales , del pueblo.»

La elección de Arce y Choquehuanca debe hacerse oficial entre el miércoles (21) y el jueves (22). El nombramiento de los primeros ministros, que debe comenzar en noviembre, es esperado con gran expectación entre la militancia, porque dará pistas sobre el papel que tendrá el viceministro en el nuevo gobierno.

Edición: Leandro Melito

Daniel Giovanaz, Brasil de Fato

*Fuente: