La derecha chilena nuevamente violento la democracia, el presidente y sus ministros impusieron un estado de excepción, que es de facto un estado de sitio, permitiendo que las fuerzas policiales y militares, apliquen en contra de población, métodos de represión semejantes a las que antes se utilizaron en dictadura, de terrorismo de estado, provocando como lo ha constatado el Instituto Nacional de Derechos Humanos, detenciones arbitrarias, torturas y asesinatos.

Sebastián Piñera violentó la democracia, no es un demócrata, es un golpista, por lo que está inhabilitado para participar en la conducción de los cambios profundos, que los ciudadanos y ciudadanas están pidiendo. Repitió lo que hicieron sus antecesores hace 46 años atrás, invocando la presencia de enemigos supuestos, que amenazaban la estabilidad, la seguridad y el orden del país para justificar sus acciones autoritarias.

Ayudado por los medios de comunicación e información, el gobierno ha intentado centrar la atención en los saqueos y en el vandalismo, intentando desviar la mirada de la opinión publica hacia estas acciones y bajarle el alto perfil que tiene la impresionante manifestación ciudadana.

Sin duda que los  saqueos y el vandalismo son reales, pero también y como se muestra en imágenes en las redes sociales, son provocadas intencionalmente por civiles no identificados, por vándalos, por delincuentes y narcotraficantes organizados, ajenos a la movilización social. Es posible que participen en este tipo de acciones, chilenos y chilenas por años marginados, arrinconados en la pobreza, excluidos del sistema por su condición social, quienes con razón no se identifican ni tienen apego alguno por la infraestructura ni por los bienes que les son lejanos y no pueden disfrutar

Por todo esto para quienes conocemos a las FFAA y que fuimos parte de ellas, sentimos que si en épocas anteriores se han utilizado a los militares, principalmente por la derecha, para llevar adelante fines políticos golpistas. En esta ocasión, fueron groseramente manipuladas y lanzadas a la calle, utilizando el argumento de que la seguridad y el orden nacional estaban amenazados por la acción de vándalos y violentistas.

Es la realidad la que demuestra lo contrario, las victimas de cobardes agresiones sexuales, los baleados por carabineros, por la infantería de marina en Valparaíso, por el ejercito y carabineros en otras ciudades del país, no son delincuentes ni saqueadores. Son jóvenes, estudiantes, trabajadores y trabajadoras que se están manifestando en todo Chile. ¡Ellos y ellas no son el enemigo interno ni son un peligro para la seguridad nacional!….

Ante esta situación llamamos a los militares a todos los miembros de las FFAA, de carabineros y de la PDI, a reflexionar, no estamos en dictadura, situación en la cual había un estado terrorista que les protegía. Hoy en democracia no es valido el argumento de la obediencia debida, para ocultar la acción represiva y criminal, eso no es un explicación para eximirles de su responsabilidad individual, si acatan una orden superior que los obligue a torturar, asesinar o reprimir a la población civil.

Tal como sucedió después de terminada la dictadura civil militar, los instigadores civiles de la represión terrorista no fueron juzgados ni pagaron por sus acciones. Por el contrario, estos utilizaron y le traspasaron a las Fuerzas Armadas toda la responsabilidad por los muertos, por los torturados y torturadas.

Vale la pena preguntarse, cuantos de los empresarios, de los políticos e incluso de los mandos superiores de las FFAA, quienes ordenaron o estaban en conocimiento de todas las atrocidades que conocimos y que se hicieron durante la dictadura, cuantos de estos fueron juzgados? La respuesta es pocos o ninguno.

Hoy no será distinto, los ideólogos civiles de este gobierno intentarán escabullir sus responsabilidades políticas y serán los militares, los responsables de las consecuencias de la represión que están llevando a cabo.

Los represores deben saber y como ya se ha reconocido internacionalmente, que quienes se están manifestando en todo el país no es el enemigo interno que amenaza la estabilidad y el orden, ellos y ellas salieron a la calle porque hay un modelo económico generador de desigualdades, que si es el gran causante de toda esta inseguridad e insatisfacción social.

General René Schneider
General Alberto Bachelet

Los militares deben reaccionar, no deben permitir que se les use como barrera de contención, ante un pueblo que  reclama y pide dignidad, no olviden el ejemplo del comandante en jefe del ejercito Rene Schneider, del general Alberto Bachelet asesinados por la dictadura y el de cientos de soldados que valientemente se negaron a quebrar la democracia y traicionar a su pueblo.

Siguiendo ciegamente ordenes superiores, asociadas a quienes confundidos en un uniforme común,  defienden en realidad sus propios intereses, la patria a la que se les convoca defender y que es el fin del ejercito, solo es un invento de los poderosos para humillar y oprimir a la gente sencilla, que es la gente que hoy, enfrente de nuestras narices, reclama justicia cansada de años de engaños y robos.