Canastas de alimento de Junaeb traen la mitad de los productos prometidos: faltan los más caros y nutritivos

24/05/2020 – 04:45

Ministro de Educación Raúl Figueroa anunciando la entrega de canstas Junaeb durante la pandemia

Ministro de Educación Raúl Figueroa anunciando la entrega de canastas Junaeb durante la pandemia

Este mes no se entregó ni la mitad de los alimentos comprometidos, reemplazando sólo algunos: no viene el arroz, la carne procesada, las latas de atún, la fruta en conserva, el choclo y las arvejas en tarro, mientras que los huevos fueron reducidos a la mitad. El servicio argumenta que la disminución de la caja tiene que ver con el aumento de niños a alimentar. Hoy, las raciones no cubren necesidades básicas de alimentación de los niños.

El mediodía del 16 de marzo, el Ministerio de Educación (Mineduc), a través de su página web, confirmaba lo que había sido anunciado con bombos y platillos por el ministro de la cartera, Raúl Figueroa: La suspensión de clases por la crisis del Covid-19 no dejaría a ningún estudiante sin alimentación en Chile.

Llevamos poco más de dos meses de crisis sanitaria y hoy la realidad de los niños y jóvenes que reciben alimentación de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) – entidad dependiente del Mineduc – es alarmante. Las dosis de comida prometidas inicialmente no sólo han sido reducidas considerablemente en cantidad de productos, sino que, además, esta semana – en que comenzó la entrega correspondiente a la próxima quincena – se pudo observar una dramática alteración en su valor nutricional.

INTERFERENCIA logró recabar antecedentes – incluyendo testimonios y ordenes de compra – en ocho comunas de la capital, encontrando en todas ellas la misma realidad. Hoy las canastas entregadas para alimentar a estudiantes por dos semanas dejaron de incluir el kilo de arroz prometido inicialmente por el ministerio, el cual fue cambiado por un paquete de salsa de tomates. Ya no entregan aceite, tampoco carne procesada, ni latas de atún ni la fruta en conserva. Además, las canastas este mes traen la mitad de los huevos que el mes anterior y ya no incluyen las leches en cajas de 125 cc., las diez raciones de cereales (reemplazados por 400 gramos de avena), el choclo y las arvejas en tarro.

Actualmente, los niños reciben: un kilo de leche en polvo con sabor (que rinde 8 litros), seis huevos y 400 gramos de avena como ración para cubrir diez desayunos. También un tarro de jurel, una salsa de tomate, dos paquetes de fideos de 400 gramos, un kilo de manzanas, un kilo de papas, un kilo de peras, una zanahoria y un kilo de porotos negros. Esto para cubrir diez raciones de almuerzos.

Orden de compra para 59 canastas de alimentos entregadas por Junaeb

Orden de compra para 59 canastas de alimentos entregadas por Junaeb

Orden de compra para 59 canastas de alimentos entregadas por Junaeb

“Es primera vez que la canasta trae tan pocos alimentos”, señala con evidente preocupación la directora de un establecimiento educacional de la comuna de El Bosque, quien agrega: “Nuestros apoderados están sufriendo por la pandemia. Hay hogares donde no tienen más alimento para los niños que lo que reciben de Junaeb. La situación hoy es dramática y precisamente es ahora cuando más se requiere de productos de calidad y con balance nutricional”.

“En estos casi tres meses se ha ido cambiando el contenido de las canastas y hoy vemos incluso que ni siquiera se han reemplazado los alimentos faltantes por otros similares. Simplemente fueron quitados”, comenta el director de una escuela municipal de Quinta Normal, quien agrega, además, que luego de contacta al proveedor de Junaeb éste le explico que desde la misma entidad del Mineduc han bajado las raciones.

“Me señalaron que están cumpliendo con el mínimo exigido para cada canasta, un mínimo que ellos mismos [Junaeb] han modificado en sus plataformas cada mes. Esto, dijo, porque la situación hace inviable mantener el estándar comprometido por el ministerio inicialmente. Me parece además una respuesta muy poco clara y totalmente insatisfactoria”.

Al inicio de la crisis sanitaria, el Gobierno, a través de Junaeb, ponía en marcha un plan de contingencia para proveer a todos los establecimientos educacionales que entregaban raciones de alimentos – empadronados a lo largo de Chile – con canastas de mercadería destinadas a suplir cada desayuno, almuerzo y merienda escolar que no se entregara durante los siguientes diez días hábiles; beneficio que se comprometían a mantener activo durante todo el tiempo necesario hasta la normalización del año académico.

Inicialmente, Junaeb y el Ministerio de Educación señalaron que pondrían a disposición de los menores cuatro tipos de canastas, según su nivel académico y su ubicación geográfica, las cuales contenían lo siguiente:

Un kilo de leche semidescremada en polvo saborizada, 5 unidades de cereal en bolsa, cinco unidades de cereal en barra, 6 huevos y un kilo de azúcar para cubrir diez desayunos. Mientras que para los almuerzos se entregaría un kilo de arroz, un paquete de legumbres, un paquete de 400 grs. de fideos, una lata de jurel, una lata de atún al agua, 320 gramos de carne procesada, seis huevos, medio kilo de papas, una cebolla, arvejas y choclos en tarro,  500 gramos de fruta fresca, tres bebidas lácteas acidificadas de 125 cc., 6 unidades de fruta envasada y 3 envases individuales de frutas en conserva, además de un litro de aceite para cocinar. En el caso de los menores de jardines y salas cunas los alimentos correspondientes al almuerzo eran cambiados por 10 unidades de colados y picados procesados.

Junaeb y el Mineduc se comprometían además a que, en caso de existir alguna carencia de un determinado producto, éste sería reemplazado por otro de similar valor nutricional. De hecho, desde el organismo público nos hicieron llegar una tabla que muestra cómo cada alimento es reemplazado – en teoría – por uno de similar valor nutricional (ver foto).

En la práctica, la canasta entregada por Junaeb está lejos de contener lo anunciado por el Mineduc. Y no sólo eso: los productos que no se entregaron no fueron reemplazados por otro de similar valor nutricional. Algunos siquiera fueron reemplazados.

“Nuestros niños están pagando el costo de una estrategia mal elaborada que no se interesa por entregar la calidad alimenticia que un menor en etapa de desarrollo requiere. Hicieron grandes anuncios para mantener a los padres calmados y hoy todas sus promesas de nutrición se las llevó el viento. Cada entrega es aún más pobre que la anterior”, comenta el director de una escuela de Cerro Navia.

La explicación desde Junaeb

Desde Junaeb reciben la crítica y señalan: “el contenido se arma según el equilibrio nutricional. Cambian los productos, pero estamos atentos a no alterar el balance de las canastas”. Insistimos en explicarle al periodista de la administración pública que sólo hay una lata de jurel y seis huevos como proteína para dos semanas, pero él, a su vez, insiste en que se mantiene el equilibrio nutricional comprometido.

“Estamos con problemas de stock de legumbres en el país y eso nos ha afectado”, comenta el periodista de Junaeb ante la consulta de por qué algunas canastas ni siquiera incluyen legumbres; y agrega: “acerca de la falta de arroz, no sabemos por qué sucedió. Es algo que debemos investigar”.

Pero el tema de fondo no sólo se trata de saber por qué no se entregó arroz en estas nuevas canastas, sino además entender por qué las raciones han tenido esta baja tan alarmante.

Según datos entregados por JUNAEB el 22 de marzo a Cooperativa, una canasta, en promedio, bordeaba los $2.500 diarios (es decir, $35.000 para cada quincena). Ese valor incluye los alimentos, el despacho y las bodegas de almacenamiento

Hoy JUNAEB no desmiente esa cifra, pero la modifica. Actualmente, su encargado de prensa señala que “las canastas tienen un valor promedio diario de $1.890. Esto, ya que desde la entidad tienen “un presupuesto anual, y eso modifica los valores de las canastas ya que este mes, por ejemplo, aumentamos en 319.000 nuevas raciones”. Es decir, mientras más alumnos abarca el plan de alimentación, más deficiente será la canasta.

“Prometieron mantener el beneficio por el tiempo que durara la crisis, pero no lo hicieron. Para mi es vergonzoso decirle a una madre que este es el aporte del Estado para su hijo autista. Es difícil entender cómo las raciones que se entregaban en el colegio se convirtieron en esto. Vamos a volver a clases con niños hambrientos y mal alimentados por meses. ¿Cómo vamos a creer que los niños son la prioridad de este gobierno?”, señala uno de los directores entrevistados.

¿Cuánto vale realmente el alimento que entregó el Mineduc?

El promedio de costo que paga el estado por cada canasta es de $28.390 quincenales por niño. Al hacer el ejercicio de comprar ficticiamente los mismos productos en un supermercado del retail, el costo total de la canasta pareciera ser notoriamente inferior a lo desembolsado.

-Dos paquetes de fideos de 400 gramos la unidad: $1.200
-Una bolsa de salsa de tomate: $250
-Un tarro de jurel: $800
-Un kilo de papas: $1.000
-Un kilo de manzanas: $700
-Un kilo de peras: $800
-Seis huevos: $990
-Una fórmula láctea para ocho litros de leche: $3.200
-400 gramos de avena: $600
-Un kilo de porotos negros: $2000

A precio retail da un total de $11.790 en alimentos, monto que al por mayor debería ser significativamente menor. Esto quiere decir que, o se están gastando poco más de $16.000 en despacho y almacenaje por canasta – lo que equivale a más que lo gastado en alimentos; o simplemente el valor entregado por Junaeb a INTERFERENCIA está sobredimensionado.

Hoy, la canasta prometida inicialmente por Junaeb – así como también su estrategia de reemplazo de productos – se transforma en un impasse más en la lista del organismo durante el inédito proceso distribución de alimentos en situación de pandemia. La actualidad del servicio es compleja, con proveedores que no dieron el ancho en varias localidades y cientos de rectificaciones posteriores o reposición de alimentos en mal estado.

El desempeño de Junaeb durante la pandemia

Recordemos que durante abril la entrega de este beneficio no estuvo exenta de complicaciones. En algunos sectores del país las familias recibieron la mercadería por partes y no en una sola canasta. Muchos padres y directores de las comunas de Cerro Navia y Pudahuel – entre otras – reclamaron además porque se les entregó frutas podridas y alimentos perecibles en mal estado.

Abundaban fotos en redes sociales criticando el aporte. Pero no quedaron más que en el anecdotario ya que Junaeb, tal como señala hoy a través de su departamento de comunicaciones, “acogió y solucionó a la brevedad esos casos”.

“Hubo problemas de logística que nos llevaron a casos aislados de descontento, pero rápidamente tomamos decisiones. Por ejemplo, en la Región de Los Lagos, donde luego de reiteradas críticas de los apoderados por no recibir todos los alimentos comprometidos e incluso algunos en mal estado, decidimos realizar un cambio de proveedor, cobramos las garantías comprometidas y enmendamos las situaciones críticas”, comentan desde Junaeb.

Efectivamente, en Castro, por ejemplo, se distribuyeron raciones de pollo enlatado en mal estado, con mal olor e incluso hongos, los cuales fueron recuperados y cambiados por la institución. Sin embargo, siguen siendo los mismos proveedores quienes distribuyen los alimentos de esta última entrega, aunque, según señalan desde Junaeb, “con una fuerte supervisión nuestra para no repetir la mala experiencia”. Esto, a la espera de concretar en los próximos días el cambio definitivo de una empresa que se adjudique la licitación en curso.

*Fuente: Interferencia

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