Paridad de géneros, creatividad y dignidad

24 de enero 2020
La Humanidad, que es una en su trilogía de Madre-Padre-Hijo, se divide por razones biológicas y de mayorías estadísticas, en dos grandes grupos:  Hombres y Mujeres, según sus atributos y posibilidades  reproductivas.

Hombres y mujeres conviven y tienen necesidades conjuntas y otras diferentes según su sexo.

Entre ambos han consolidado la familia humana formada por lazos de parentesco, donde se cuida a los niños, a los viejos y a los enfermos, teniendo cada uno un rol.  Traer comida al grupo, parir a los nuevos miembros del grupo, cuidar a los hijos hasta que pudieran valerse solos dominando el lenguaje y las artes de supervivencia, y crear relaciones humanas entre los distintos miembros y tecnología para sobrevivir.

Ambos sexos contribuyen con genes biológicos e intelectuales a la creación de nuevas criaturas y así a la creación de la cultura.

La especialización de ambos géneros dotó a los machos de una musculatura más fuerte y la capacidad de engendrar hijos permanentemente  fecundando mujeres desde la pubertad, no solamente en una época del año sino que permanentemente, ligándose a la crianza solo por la cultura.

La hembra, más pequeña, alcanzó la fertilidad solamente al alcanzar cierto peso y estatura en la pubertad, y son fértiles desde que comienzan sus menstruaciones hasta que terminan, dando  entonces origen a “las abuelas” que eran las mujeres no fértiles.  Estas tuvieron su rol en la cultura humana como maestras de sabiduría y portadoras de la memoria colectiva, artesanas e inventoras de muchos artefactos domésticos que nos han mejorado la existencia. Lo mismo es válido para los abuelos que no habían perecido en la cacería.

Las culturas les dieron a los géneros distintos roles, y la influencia de las mujeres en el manejo de la organización humana fue cambiando, hasta llegar a la situación aberrante de ser consideradas máquinas reproductivas esclavas, debido a su especialización en parir y criar niños, y en las labores domésticas y objetos sexuales de los machos.

Como no se sabía mucho de Biología si nacían hijos, todos los créditos eran atribuidos a la familia paterna y a su linaje, dejando en las sombras la familia materna esclava.

Como se sabe hoy en día hay mucho más material genético de nuestra madre que de nuestros padres en la concepción de un hijo.  Y además la madre es la que enseña a hablar, durante nuestros primeros 2 años de vida, ya que los hombres suelen estar trabajando y no criando hijos. Y el habla es la técnica que conforma nuestro cerebro humano.

Sin embargo aún en las sociedades más machistas hubo reinas guerreras, reinas culturales, grandes sacerdotisas, y grandes inventoras.

En el siglo 21 sabemos que la dignidad del trato de mujeres y hombres debe ser igual.  También sabemos que tenemos en general, una visión del mundo complementaria a la de los hombres que enriquece el panorama y la visión de la realidad.

La manía de echar a competir mujeres con hombres, en un mundo de hombres, solamente fomenta  la masculinización de la mentalidad femenina y no la complementariedad que enriquece los puntos de vista.

Los chilenos tendemos a la rigidez de pensamiento.  No somos los ases de las soluciones creativas en gran escala, porque tenemos miedo a hacer el ridículo o al qué dirán o porque somos malos organizadores y no tenemos el hábito de la reflexión sistemática.

Lo único que sabemos es concesionar en forma mal negociada nuestros recursos naturales para que otros los exploten.  Y cuando sale un innovador, le hacemos zancadillas para que no nos liquide nuestra comisión por la pasada en el negocio de concesiones.

Holanda en 45 años de esfuerzo unificado le quitó al mar tantas tierras, que se convirtió en el mayor exportador de hortalizas de Europa y es un país pequeñito.

Chile está en sequía.  Privatizó el agua dulce, es decir la concesionó para siempre.

No tiene políticas de desalinización de agua de mar teniendo 5000 Km de costa y su gran obstáculo es qué va a hacer con el montón de sal que sobra del proceso, que seguramente debe tener minerales y otras cosas que se pueden extraer.

Pero se quedaron pegados en el montón de sal.

Así se quedaron pegados en la idea de que tienen que echar a competir hombres con mujeres en los cargos electivos. ¿No sería más fácil hacer dos listas y elegir de cada una el mismo número de los mejores? Así estamos representados las variedades más grandes, la mitad de la población. En los cargos de legislación para todos.

Por supuesto que hay sub variedades dentro de estos grupos, pero por el momento no se puede llegar al detalle fino, solamente a lo que la naturaleza nos dio como cosa obvia.

Triste me parece que debido a la cláusula de que las mayorías en el congreso sean de un 66% para cambiar ciertas leyes, exista un 33% que vote en contra de la igualdad de representación de nuestra especie, menospreciando así la decencia humana respecto a la dignidad de ambos géneros y su representación en forma igualitaria.

Dicen que ese dicho bíblico  “ Lo que Dios creo unido no lo desate el Hombre (Ser humano)” no se refiere al matrimonio, invención muy póstuma, sino al Hombre y Mujer como coautores de la Humanidad, expresada en la Civilización.

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