La memoria ha derrotado al olvido: Palabras de agradecimientos a mi amada tierra

La suave brisa del Winnipeg ha elevado nuestras tierras con los valores de la Libertad, la Esperanza, la Solidaridad, los Derechos Humanos y la Tolerancia.

Culminando exitosamente la conmemoración del 80 Aniversario de la llegada del Winnipeg, realizado en Arica, con un nutrido programa de 9 eventos, en la semana del 26 al 30 de agosto, deseo agradecer el apoyo transversal a esta iniciativa.

Agradecer el patrocinio que tuvo la Unión de Escritores e Intelectuales de Arica y Parinacota, de la Embajada de España, del Centro Cultural de España, del Museo de la Memoria, de la Corporación de Amigos del Winnipeg y del Consulado Honorario de España en Arica. El auspicio de la Municipalidad de Arica, de la Seremi de las Artes, las Culturas y el Patrimonio; de la Universidad Santo Tomás, de la Universidad Tecnológica INACAP, del Mall Plaza Arica, de la Seremi de Economía, de la Casa del Regionalismo, del Colegio de Sociólogos de Chile, del Centro Camanchaca, de la Fundación Altiplano y del Sindicato de Pescadores Artesanales de Arica.

Hermann Mondaca R.

Deseo expresamente agradecer a los artistas que hicieron posible el éxito del Acto Central “Homenaje al Winnipeg, el Barco de la Esperanza”, con su excelente y profesional desempeño, al grupo de actores con la obra “La Partida”, compuesto por Verónica Zorzano Betancourt, dramaturga, directora y actriz. A Enri Vargas, actor, en el rol espectacular de Pablo Neruda, a Daldym Pinot, actriz, en el rol de Roser Bru, cuando niña, a Jaime Escobar, actor, en el rol de Lluis, padre de Roser, a Verónica Zorzano en el rol de la madre de Roser y a Ariki Pinot, en el rol de Paco, el niño. Y de Marcia Meza y Rubén Muñoz, en la Iluminación.

A Roberto Puente Fernández del Río, en la dirección del documental testimonial de los descendientes de los refugiados españoles que llegaron en el Winnipeg en 1939, denominado “Travesía por la Memoria.”

A Idelsis Robaina, en danza del fragmento de la “República Española y la Guerra Civil”.

El aporte generoso y profesional de todas y todos ellos, permitió la realización artística de un espectáculo profundo y de alta calidad, que fue aclamado por el público asistente.

Agradecer el trabajo abnegado de mis pares, las escritoras y escritores de Arica y Parinacota, que en forma voluntaria y pensando en el Bien Común de Arica y Parinacota, permitieron impulsar las Jornadas Pedagógicas “El Winnipeg es recibido por los estudiantes de Arica”, en ocho Colegios de Arica; la Charla “La Epopeya de Neruda y el Winnipeg”, en el auditorio de la Biblioteca Municipal; el montaje de la Exposición Fotográfica “En la retina de la Libertad y la Esperanza”, en el Mall Plaza Arica; los Ciclos Audiovisuales “Cine Exilio Español”, durante dos días en tres escenarios: en el Auditorio de la Universidad Santo Tomás, en el Auditorio de la Universidad INACAP y en el Auditorio del Teatro Municipal; el Conversatorio en el Auditorio de la Universidad Santo Tomás “El Winnipeg y los temas de la modernidad pendientes”, que tuvo la presencia de Roxana Pey Tumanoff y de Coral Pey Grebe, hijas de Raúl Pey Casado y de Víctor Pey Casado, respectivamente; el Acto Emblemático en el Terminal Pesquero de Arica “El Winnipeg retorna a Arica, 80 años después”; y el Acto Central ya citado “Homenaje al Winnipeg, el Barco de la Esperanza”, realizado en el ex Cine Colón. Sin el trabajo abnegado, voluntario  y comprometido de todos ellos el éxito de cada una de estas actividades no habría sido posible. Mis agradecimientos a Pedro Lagunas Díaz, Nicolás Ordóñez, Sabina Salinas Bravo, José Morales Salazar, Rodolfo Herrera Tapia, Bosco González, Alejandro Bugueño Murúa, Ana Labbé González, Bellamín Silva Carrasco, Alejandra Palacios, Roberto Flores Salgado, Rosicla Araya, Iris Fernández y Oscar Arancibia.

Agradecer también la acogida del Diario La Estrella de Arica, Diario El Morrocotudo, Arica TV, Recuperemos Arica, y los medios de comunicación social, regionales, nacionales e internacionales, y el apoyo eficiente y abnegado de Marcelo Moreno Latorre.

Y de manera muy especial a los descendientes y familiares de los refugiados españoles que nutrieron y le dieron vida a estas actividades con la emoción de sus relatos e historias que permanecían invisibles. En representación de don Salvador Aguilera Vallejos, su hija Rosario Aguilera Carmona, su nieta María Fernanda Zenteno Aguilera, su bisnieto Jamik Jorquera Aguilera; En representación de don Ramón Arcay Novo, su hijo Ramón Arcay Montoya,  su nieta Cecilia González Arcay, su bisnieta Rafaella Lombardi González y su nieto Luis Novo Arcay; en representación de don Celestino Garrido Garrido, su hija Rosa Garrido, su cuñada Estelvina Huerta León, su sobrino Carlos Olivares Jara; en representación de don Evaristo Benabarre Araya, su esposa María Irma Rosas Huerta, su hija Marisol Banabarre Rosas, y su hijo Evaristo Benabarre Rosas; en representación de don Víctor Pey Casado, su hija Coral Pey Grebe; en representación de don Raúl Pey Casado, su hija Roxana Pey Tumanoff y su hijo Raúl Pey Tumanoff; en representación de don Timoteo Montalbán Angulo, su nieta Pamela Beyza Montalbán; en representación de don Severiano Rodríguez Victorero y doña Cándida Moro Gregorio, sus nietos María Soledad Rodríguez Morales y José Luis Rodríguez Morales, que viajaron desde Lima, Perú, para participar de todos los eventos.

Y finalmente agradecer a toda la comunidad ariqueña por sus oídos receptivos, que acogieron con los brazos abiertos la Conmemoración de los 80 años de la llegada del Winnipeg a Arica el 30 de agosto de 1939, siendo partícipes y navegantes de la recuperación del patrimonio cultural de nuestra región, en esta epopeya humanitaria de relieve mundial.

Gracias a todas y todos ustedes, por primera vez hemos conmemorado la epopeya del Winnipeg en Arica, por primera vez también hemos formado parte de las actividades nacionales de conmemoración y Arica se ha posicionado nacionalmente como parte de la travesía del Winnipeg y de la ruta de los refugiados españoles que llegaron a Chile: Arica-Valparaíso-Santiago.

La suave brisa del Winnipeg ha elevado nuestras tierras con los valores de la Libertad, la Esperanza, la Solidaridad, los Derechos Humanos y la Tolerancia.

Gracias a ustedes la Memoria ha derrotado al Olvido.

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