¿Quién le puso «Renato Poblete» al parque? Hablan dos de sus gestores

29 de enero de 2019

18.08.2017 Sebastian Piñera es fotografiado junto a la estatua del padre Renato Poblete. En el marco de la Celebración del día de la Solidaridad en el Parque Renato Poblete, el ex Presidente Sebastián Piñera presenta las políticas del programa de gobierno que tienen como pilar fundamental la Solidaridad Foto Juan Farías . La Tercera

Ni el arquitecto Cristián Boza, gestor del espacio, ni Magdalena Piñera, cabeza de la Fundación Futuro, dicen recordar exactamente a quién se le ocurrió ponerle a esa área verde el nombre del sacerdote, poco después de que muriera el 2010. Ambos prefieren esperar la investigación antes de que se opte por rebautizar ese espacio. El Presidente -quien no ha opinado aún- dijo ese año que el jesuita «para mí es un santo».

“Me tocó estar, pocos días antes de la muerte del padre Poblete, con él y, entre otras cosas, era nuestro candidato a ser el Capellán de La Moneda. Pero me dijo que habíamos llegado demasiado tarde, porque se había anticipado el que está arriba, que lo estaba llamando, y con mucha urgencia. Y ahí yo me acuerdo haberle dicho que queríamos recordar su nombre, y que una de las ideas que teníamos era construir un parque que se iba a llamar ‘Renato Poblete’, que es el parque que tenemos hacia el Oriente del lugar en que estamos hoy día”.

Esto lo dijo el Presidente Sebastián Piñera el 25 de noviembre último, en una actividad junto al ministro de Vivienda, Cristián Monckeberg. Aún faltaban cerca de seis semanas para que denuncias de abuso sexual contra el sacerdote jesuita y ex capellán del Hogar de Cristo activaran el debate público sobre si hay o no que cambiarle el nombre al parque. Punto sobre el cual el gobernante -quien dijo que “para mí fue un santo, y sé que descansa en el cielo”, cuando éste murió en febrero de 2010-, no se ha pronunciado.

Sí lo ha hecho Monckeberg. Dos veces. La primera fue el viernes 18 de enero, el mismo día en que se supo que la Compañía de Jesús había recibido denuncias contra el fallecido religioso, y lo hizo para oponerse a la idea.

“El Parque Renato Poblete es un parque emblemático de la Región Metropolitana, y la decisión o no respecto de cambios de nombre son temas que se resuelven en su minuto. Hoy día lo que hay es una investigación que los jesuítas y El Vaticano están llevando adelante, y lo prudente siempre es esperar los resultados de esa investigación”, sentenció el ministro.

Diez días después -ayer 28 de enero-, a menos de 24 horas de que la primera denunciante, Marcela Aranda, fuera entrevistada en El Mercurio (y que los jesuitas reconocieran que hay nuevas denuncias), el secretario de Estado dijo otra cosa: “Frente a la magnitud de los hechos, es razonable evaluar un cambio de nombre si todo esto se confirma”. Aunque también advirtió que “vamos a esperar los resultados de la investigación, tenemos que tener algún grado de claridad de este hecho”.

Mientras sigue la discusión respecto a si hay que retirar o no la estatua de Poblete del parque, La Tercera PM consultó a dos de sus gestores cómo fue que lo bautizaron así. El arquitecto Cristián Boza y la presidenta de la Fundación Futuro y hermana del mandatario, Magdalena Piñera Echenique, cuentan además que tuvieron lazos muy estrechos con el sacerdote y que prefieren esperar el resultado de la investigación.

Eso sí, los dos dicen no recordar si la idea de ponerle el nombre del jesuita fue del Presidente o de otra persona. Poblete fue incluso miembro del directorio de la Fundación Futuro, histórico bastión de los Piñera, y amigo de la familia.

Un parque sobre escombros

Piñera pasó varios años, cuando La Moneda era un sueño lejano, craneando otro: el del Mapocho Navegable. Boza cuenta que “fui el arquitecto y promotor de la idea, que cayó en buen terreno fértil, al proponérsela al Presidente Piñera. La Fundación Futuro (que él también ha integrado) tuvo un rol muy importante de promoción y difusión del parque”.

Los dos viajaron a Barcelona “invitados por el alcalde Pascual Maragall a ver el tema de las esclusas colapsables. Se compraron las esclusas en las fábricas de producción”, recuerda el arquitecto. “De ahí nació la idea de introducir un brazo de uno de los espejos de agua al interior, y generar esta gran laguna, que es el deleite de los vecinos y santiaguinos”, agrega.

Boza asegura además que “fue un proyecto que no devengó gastos de honorarios ni nada a las autoridades, sino que un aporte de nuestra oficina a la comunidad, aprovechando estos terrenos, que eran basurales”. De hecho, detalla que “sacar los escombros costaba más que hacer el parque, así que se nos ocurrió rellenar con tierra y generar estas pequeñas colinas que tiene el parque, y unirlas con puentes sobre la laguna”.

Después, continúa, el proyecto “lo tomó el Ministerio de Obras Públicas”.

“La promoción y estudio del proyecto”, cuenta Magdalena Piñera “fue antes de que muriera el padre Poblete; uno siempre espera, y me parece muy prudente -yo estudié historia- que la persona ya no esté que para nombrar un calle, un parque o un lugar de dominio público”. El religioso, además, fue miembro del directorio de la Fundación Futuro, y uno de los ejemplares de “Ventanal”, publicación del organismo, le dedicó dos páginas al parque y una columna titulada “El padre Renato, ¡emprendedor de la solidaridad!”

Se pensó en ese nombre, cuenta, “porque el padre Poblete fue un gran impulsor del encuentro entre los mundos chilenos de la gente en condiciones de pobreza, de mayor vulnerabilidad, y aquellos con mejores condiciones de vida. Él le dio mucha vida, energía, mística y eficiencia al Hogar de Cristo, esa gran institución fundada por el Padre Hurtado. También fue muy importante en promover que lo canonizaran”.

“Idea mía no fue”

Boza asegura “no tener idea” de quién eligió el nombre: “Esa fue una decisión tomada a otro nivel, cuando se propuso, y a mí me pareció bastante correcta. Tengo, todavía, mientras no se demuestre lo contrario, un gran aprecio por el cura Poblete; cuando se propuso el nombre, obviamente me pareció muy atinado, muy adecuado”.

-¿Recuerda si el nombre lo propuso la Fundación Futuro, Madgdalena Piñera, el Presidente Piñera?
-Claro, puede haber sido la Magdalena, el mismo Presidente, pudo haber sido la Cecilia Morel. No me acuerdo.

Pero la hermana del mandatario dice que “idea mía no fue, no me voy a atribuir eso”. Y ante la respuesta del arquitecto, retruca: “No tengo idea. Creo que pudieron haber sido también las circunstancias. ¿Y qué importa? Lo importante es que fue una idea que se tomó, tuvo un reconocimiento en su momento justo y necesario a su figura. Después las cosas pueden cambiar; una cosa no quita la otra”.

Piñera agrega que “fue un reconocimiento en un espacio público a un cura que había hecho una tarea muy noble y muy certera en unir mundos. El padre Poblete hizo su pega, y esa la hizo y no se la podemos quitar. Otra cosa es lo otro que estamos viendo ahora, donde yo recomiendo, con mucha humildad y mucho respeto hacia la persona que ha denunciado que fue abusada por el padre Poblete -entiendo que hay otra- esperar. En lo segundo, esperar; en lo primero, él ya se fue de este mundo”.

Ella, cuenta, quedó “boquiabierta y pensativa” al enterarse de las denuncias, pero insiste en que quisiera ser muy respetuosa y muy empática con esta mujer -u otra- que haya sido abusada por el padre Poblete. Pero a la vez quisiera esperar la investigacaión; de repente nos precipitamos en marcar con el dedo a las personas”. Y “más aún, si no están presentes en esta vida, tienen derecho a una investigación, y luego de ello los hechos dirán. Los hechos dirán”.

Boza dice que cuando supo de las denuncias se sintió “sorprendido”. Pero dice que “tengo bastante poca documentación para ni lo uno ni lo otro. Los días dirán qué fue realmente lo que sucedió”.

Eso sí, precisa que “la imagen que tengo del cura Poblete siempre ha sido óptima: fue padrino de mis hijos, lo conocí en muchas oportunidades… pero claro, ahora que venga de pronto a suceder esto no deja de llamar la atención. Obviamente, no tengo ningún punto de vista a favor ni en contra. Imposible tenerlo”.

-Pero el rector de la UC, Ignacio Sánchez, dijo que este caso “será un golpe muy duro para la credibilidad de la Iglesia”.
-Bueno, pero no sé si eso fue así. Todo eso está por verse, para eso están los abogados, el juicio canónico. Soy uno de los tantos sorprendidos con esta información.

“Si hay que cambiárselo, ¡se cambia, pues!”

¿Cambiarle el nombre al parque? El arquitecto opina que “nombres de lugares públicos se van asentando y mereciendo su aprobación. Creo que el Parque Renato Poblete ya había conquistado ese tema. Mal que mal, tiene varios años, y todo el mundo lo ubica como el Parque Renato Poblete. Por lo tanto, si le van a cambiar el nombre tendrán que ser muy acuciosos en buscar uno adecuado”.

Pero insiste: “Si no se demuestra lo contrario, debiera quedar el mismo nombre”.

Magdalena Piñera, por su parte, expresa que “hay que esperar a tener más información para cambiarle el nombre al parque. Y si hay que cambiárselo, ¡se cambia, pues! Si en la vida no hay que aferrarse nada, a ningún prestigio, a ninguna idolatría. Si hay que cambiárselo, y si es un símbolo que la hace bien a la sociedad chilena, habrá que hacerlo”.

-¿Fue un colaborador estrecho de la fundación o además un amigo de la familia Piñera?
-Fue un colaborador estrecho de la fundación y una persona que fue muy querida por nosotros como familia. Ambas cosas.

*Fuente: La Tercera

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