Declaración Pública de Cristianos y Cristianas ante la denominada “Liturgia Ecuménica” al interior del penal Punta Peuco

Santiago, 27 de diciembre de 2016

“Se te ha indicado, hombre, qué es lo bueno y qué exige de ti el Señor: nada más que practicar la justicia, amar la misericordia y caminar humildemente con tu Dios.”
(Miqueas 6, 8)

Los cristianos y cristianas que suscribimos esta declaración de fe proclamamos que la misericordia constituye una manifestación del amor de Dios. Un amor que nunca va a dejar de acoger a los hijos pródigos que vuelven a casa. Sabemos que no hay pecado humano que prevalezca por encima de ese amor divino que no conoce limite ni exige condición para ser entregado.

Sin embargo, también creemos que ese Amor infinito puede ser y es rechazado por quienes actúan en contra de la voluntad de Dios, y expresan en sus actos una falta de prontitud en la conversión y en la penitencia. La obstinación en el pecado y en la ofensa, oponiéndose a la gracia y a la verdad, implican una negación del testimonio de la Cruz y de la resurrección de Cristo.

Estamos convencidos/as que una manifestación de este rechazo a la misericordia divina radica en quienes, habiendo cometido crímenes de lesa humanidad y habiendo violado los derechos humanos de las personas, nunca han manifestado arrepentimiento sincero que tenga como contraparte ofrecer alguna información que contribuya a reparar de modo eficaz los daños causados.

Sabemos que el perdón es el resultado de un largo proceso de elaboración, es más un camino que una palabra, es una ruta que todos debemos transitar en vistas de la reconciliación total. El perdón necesita de una reparación real, de gestos, de un verdadero arrepentimiento y en última instancia para los/as cristianos/as, reclama una referencia absoluta al Dios Crucificado, es decir, cuando la injusticia supera las fuerzas humanas, sólo Dios podrá perdonar y, de ese modo, liberarnos de las cadenas de la falta de justicia. El perdón es transformador y su fuerza es irremplazable pero su esencia es la gratuidad y el libre albedrío.

En consecuencia, nos dolemos en todo intento de degradar la misericordia divina, apelando a ella para intentar legitimar la impunidad de los criminales condenados por delitos de lesa humanidad y violaciones a los derechos humanos de enorme gravedad. Creemos que – más allá de la buena voluntad de algunos de sus convocantes- actos como el de Punta Peuco no contribuyen a una mayor verdad, justicia y amor entre los/as chilenos/as, en la medida que no da cuenta de una auténtica voluntad de arrepentimiento de los victimarios.

Lo anterior se ve corroborado al constatar que sus peticiones de perdón contienen estudiadas fórmulas autojustificatorias y elusivas de sus responsabilidades, más que constituir manifestaciones de reconocimiento de la verdad, de contrición y de voluntad de contribuir a un mayor esclarecimiento de sus crímenes y del paradero de las personas desaparecidas. En realidad no pidieron perdón, solicitaron ser perdonados, se desplazó al afectado/a, por los crímenes ni siquiera reconocidos, la responsabilidad de acoger la solicitud. No hubo una expresión de arrepentimiento, no hubo un reconocimiento ético del mal causado. Se dijo que obedecieron órdenes, que se creyó que era correcto, pero no se expresó que era incorrecto torturar y matar y que se cometieron crímenes de lesa humanidad.

Como afirma el Papa Francisco “La misericordia no es contraria a la justicia sino que expresa el comportamiento de Dios hacia el pecador, ofreciéndole una ulterior posibilidad para examinarse, convertirse y creer […] Quien se equivoca deberá expiar la pena. Solo que este no es el fin, sino el inicio de la conversión, porque se experimenta la ternura del perdón. Dios no rechaza la justicia[1].”Por lo tanto, deploramos como una ofensa a nuestra fe todo intento de evadir la justicia humana en el nombre de la misericordia cristiana.

Creemos que el amor «paciente y benigno» (1Cor 13, 4) no borra las diferencias entre las personas, y sus historias de vida, dolor, pérdida y humillación. Para que el amor y la misericordia logren que las personas se encuentren entre sí es necesario respetar la dignidad de las víctimas y de sus familias, que cargan siempre y en todo momento con los efectos del enorme daño causado por los victimarios.

Por ello no compartimos expresiones, ampliamente cubiertas en los medios de comunicación masivos, que buscan quebrantar la firme voluntad de los/as familiares de las víctimas y los/as sobrevivientes de exigir verdad, justicia y reparación. Al contrario, solidarizamos con ellas y expresamos nuestra compasión fraterna, en el espíritu de permanecer firmes en la justicia y perseverar en la virtud de la esperanza.

Llamamos a las comunidades cristianas y a la sociedad en su conjunto a permanecer en la demanda por la justicia, acompañando la búsqueda de quienes han sufrido la pérdida de sus seres queridos y que ello se traduzca en un compromiso solemne para que la verdad, justicia y reparación sean la base de la convivencia en Chile.

Llamamos a manifestar públicamente, a las víctimas y sus familias, todo nuestro apoyo expresando de manera especial este compromiso con nuestra solidaridad activa y con nuestro testimonio de afecto y fidelidad con su causa, que es también la causa del crucificado.

Comunidad Ecuménica Martin Luther King

Observatorio Iglesia y Sociedad

Serpaj Chile

Agustín Cabré

Alberto Croce – Fundación Voz, Argentina

Alejandro Reyes Córdova – Asociación de Consejos de la Sociedad Civil de la Región Metropolitana

Alicia Cáceres – Comunidad Nuestra Señora de La Victoria

Alvaro Hernández – Coordinador Nacional Izquierda Cristiana de Chile

Alvaro Ramis – Teólogo

Alvaro Sepúlveda

César Correa

Cristian Muñoz Roa – Iglesia Luterana “El buen samaritano”

Felipe Portales – Sociólogo

Fernando Aliaga – Presidente Serpaj-Chile

Fernando Astudillo – Abogado

Francisco Carreras – Movimiento Autonomista

Francisco Lazo – Coordinador JUPIC-Claretianos, Chile

Francisco Sandoval – Comunidad Eclesial de Base Obispo Oscar Romero

Irene Rojas DeCambias – Red Laical

Hugo Eduardo Flores Flores

Humberto González R. – Presidente Comunal Macul Colegio de Profesores y Dirigente de la Izquierda Cristiana de Chile

Jaime Escobar M. – Revista Reflexión y Liberación

José Aravena – Urracas de Emaús Chile

José Frías – Comité Oscar Romero – Chile

Juan Guerrero – Dirigente de la Izquierda Cristiana de Chile

Juan Sepúlveda – Pastor Evangélico

Lina María Inés Tudela Poblete

Larry Gárate

Loreto Fernández

Luis Bustos T. – Educador Popular, integrante del Colectivo Paulo Freire-Chile

Luis Omar

Manuel Ossa Bezanilla – Teólogo

Marco Antonio Velásquez

Marco Marín – Comunidad Ecuménica Martin Luther King

Nelson Caucoto – Abogado de Derechos Humanos

Nicolás Gómez Núñez- Sociólogo

Obispa Izani Bruch – Iglesia Evangélica Luterana en Chile

Oscar Jiménez Lazo, sj. – Sacerdote

Oscar Vega – Miembro Comisión Política Izquierda Ciudadana

Osvaldo Aravena – Presidente de Más Democracia

Pablo Salvat Bologna

Patricio Véjar – Comunidad Ecuménica Martin Luther King

Pedro Pablo Achondo SSCC. – Sacerdote

Rafael Venegas – Comunidad Ecuménica Martin Luther King

Raúl Rosales C.

Roberto Urbina

Rufino Arce Pardo – Red Laical

Sergio Castro Orellana

Sonia Salvador – Comité Oscar Romero Valparaíso

Verónica Salas

Víctor Manuel Sánchez Fredes

Víctor Osorio Reyes – Periodista

Notas:

[1] Francisco. Misericordiae Vultus, nº 20-21

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  • Patricia Lagunas

    Nunca estos criminales se han arrepentido de los asesinatos, la tortura, los degollados, los quemados vivos, los campos de concentracion, nunca se han arrepentido de sus crimenes de lesa humanidad y que se les lleve a Punta Peuco se les premie con una liturgia ecunemica, si no se arrepienteN de sus crimenes. JAMAS HAN PEDIDO AL PUEBLO CHILENO PERDON POR HABERSE VENDIDO AL GOBIERNO DE ESTADOS UNIDOS Y RECIBIR MILLONES DE DOLARES POR EL GOLPE DE ESTADO, ESTO LO RECONOCIO KISSINGER EN UN LIBRO QUE ESCRIBIO PORQUE EL Y NIXON Y LA CIA FUERON LOS QUE PLANEARON EL GOLPE DE ESTADO EN CHILE, NO POR LA DEMOCRACIA SINO PORQUE ALLENDE NACIONALIZO NUESTROS RECURSOS NATURALES Y ASI NO PODIAN SEGUIR SAQUEANDONOS, LOS GENERALES QUE SE VENDIERON RECIBIERON MILLONES DE DOLARES. KISSINGER LO RECONOCIO PORQUE HABIAN MUCHAS PRUEBAS, ADEMAS DE LAS DECLARACIONES DEL EMBAJADOR DE ESTADOS UNIDOS EN CHILE EN ESOS ANOS Y QUE RECONOCIO TODA LA INJERENCIA EN EL GOLPE Y ASI HUBIERON MUCHOS MAS.

  • Serafín Rodríguez

    Con el profundo respeto que me merecen esta declaración y sus signatarios, mi visión laicista es que los recluidos en Punta Peuco son terroristas de Estado cuyas “confesiones” en que piden perdón, además de parciales e incompletas, son en muchos aspectos en extremo vagas e incluso algunas llegan a justificar sus crímenes, por lo menos indirectamente:

    http://radio.uchile.cl/2016/12/23/revelan-cartas-de-perdon-de-reos-de-punta-peuco/

    Y no puede ser de otro modo. Está en su naturaleza misma de cobardes terroristas que actuaron impunemente bajo el manto protector del Estado que hoy los castiga y paga indemnizaciones por sus crímenes.

    Ésta es una importante consideración que quienes hoy manejan el poder político en Chile tienen que tener en cuenta pues cualquier indulgencia de su parte, además de contradictoria con los pagos que tienen que efectuar en nombre del Estado por los crímenes que los terroristas en cuestión cometieron, no sólo sería aberrante e injusta en tanto que torcería la recta decisión de los tribunales, sino que también, lo más peligroso de todo, abriría las puertas para que el proclamado “Nunca más” se convierta eventualmente, en el futuro, en un par de palabras huecas, sin significado real, y la historia de 17 años de terrorismo de Estado que sufrió el país, se vuelva a repetir, algo que estoy cierto los hombres y mujeres de fé que suscribieron la declaración en comento, también suscribirán.