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Amazon Kindle y la ironía de borrar los libros “1984” y “Rebelión en la granja” de George Orwell

Buscando materiales, hemos encontrado estos artículos del 2009 denunciando la acción de Amazon Kindle de borrar dos libros emblemáticos, “1984” y “Rebelión en la granja” de George Orwell. Ambos libro ya habían sido comprados por muchos lectores y usuarios de Kindle. Es cierto que recibieron el dinero de regreso, pero el sólo hecho de saber que lo hicieron, nos hace que se prendan todas las alarmas en nuestro cerebro. ¿Estamos al borde de “Farenheit 451”?
La Redacción de piensaChile

Para estar seguros de que Amazon no le va a borrar estos libros, le damos la posibilidad de bajarlos en formato PDF. Bájelos e imprimalos, ‘por si’aca’:

Rebelion-en-la-granja -George Orwell

1984- George-Orwell

Farenheit-451 – Ray Bradbury


 

amazon

http://www.nytimes.com/2009/07/18/technology/companies/18amazon.html?_r=4


19 de julio de 2009

por PEDRO CHAS

Los últimos días ha habido mucho revuelo con la noticia de que Amazon había procedido a borrar libros digitales en los lectores Kindle de algunos usuarios sin el permiso ni el conocimiento previo de los mismos. Los usuarios habían pagado por esos libros a Amazon de forma normal. Eso si, Amazon devolvió a sus clientes el dinero pagado.

¿Cuál es la excusa que ha dado Amazon?  Pues que los referidos libros habían sido introducidos en su sistema por una tercera empresa, la cuál aparentemente no disponía de los derechos necesarios, circunstancia que no conocía Amazon. Cuando la empresa propietaria de los derechos informó a Amazon al respecto fue cuando Amazon procedió a borrar de forma unilateral esos libros en los lectores Kindle de sus clientes, que ha sido lo que ha disparado la polémica. Amazon ha prometido que modificara sus sistemas para que no sea posible en el futuro ese tipo de borrado unilateral.

La guinda de la noticia es que los dos libros objeto de ese desafortunado “borrado pirata” son nada menos que “1984” y “Rebelión en la granja” de George Orwell. Toda una ironía.

¿Qué comentarios pueden hacerse? Todo esto suena completamente inaceptable desde el punto de vista de los usuarios (y del sentido común) e ilustra alguna de las dificultades que siguen obstaculizando el desarrollo del mercado de los libros digitales (y del mundo digital en general) Lo que debería aclarar Amazon no es cuando sus sistemas serán modificados para que esto no pueda volver a ocurrir sino como es posible que fueran diseñados en primer lugar para que esto haya sido posible.

Cuando una persona compra un libro físico, la empresa vendedora del mismo no puede entrar por su cuenta en la casa del comprador para coger el libro si estima que hay algún problema con los derechos de propiedad del mismo. Parecería de sentido común que lo mismo ocurra cuando se trata de libros digitales. Lamentablemente se ve que no es así.

Cuando una persona compra un libro físico puede en cualquier momento prestar, regalar o vender ese libro a cualquier otra persona si así lo estima oportuno. Parecería también de sentido común que lo mismo ocurra cuando se trata de libros digitales. Lamentablemente tampoco es así.

En definitiva no parece que la compra de un libro digital garantice al usuario ser el propietario del mismo. Mas bien parece que lo tiene en préstamo y solo durante el tiempo que al vendedor (Amazon en este caso) le parezca oportuno. Y lo mismo se puede afirmar en relación al propio lector digital Kindle. El usuario no puede ser realmente el propietario de ese terminal cuando Amazon se reserva una puerta trasera mediante la cual puede borrar lo que le de la gana cuando le parezca oportuno.

Con este tipo de comportamientos por parte de la industria y de los detentadores de derechos de propiedad no nos puede extrañar que el mercado de libros digitales se desarrolle de forma lenta. Tampoco nos puede extrañar que aparezcan en Internet todo tipo de programas que permiten la copia libre de facto de libros digitales de forma similar a lo que ha pasado con la música o con las películas. Al fin y al cabo los usuarios tienen derecho a defenderse y no parece probable que vayan a aceptar menos derechos en el mundo “digital” de los que tenían en el mundo “analógico”.

Dado que se ve que incluso empresas en general serias como Amazon se permiten actuar de esta manera, creo que los usuarios deberían tener mucho cuidado antes de poner toda su confianza (y sus contenidos) únicamente en servicios Web situados en Internet. Va a resultar que al final nada mejor que tener siempre copia de todos nuestros contenidos en nuestra propia casa y ordenadores personales que nos protejan de actuaciones unilaterales y nos permitan ser independientes de la Red, al menos de vez en cuando.

Hace algún tiempo leí un libro muy interesante de Jonathan Zittrain denominado “The Future of the Internet: And How to Stop It”. Su argumento del peligro que entrañan terminales cerrados como el Ipod o el Kindle se puede comprender perfectamente con este incidente de Amazon. Los usuarios estamos tan acostumbrados a la libertad que nos dieron hace ya tantos años los ordenadores personales que ya lo damos por descontado pero si se va a un mundo lleno de Kindle y IPod esa libertad puede desaparecer en gran medida. Algo que creo que no deberíamos aceptar. Una oportunidad en el fondo para los fabricantes de ordenadores portátiles o de netbooks (¿no estaría bien tener un netbook con una pantalla de tinta digital por 200€ o 250€?).

*Fuente: http://internetng.dit.upm.es/amazon-y-sus-ultimos-problemas-con-los-libros-digitales/


Amazon Kindle y la ironía de borrar 1984, o porqué lo análogo aún es mejor que lo digital

Kindle Big Brother

Como muchos de ustedes saben, Amazon tiene un lector de libros digitales llamado Kindle, ya en su segunda generación. Hasta ahora el Kindle había tenido cierta aceptación en el mercado, gracias en gran parte a que Amazon es la fabricante delgadget y a que tiene arreglos con todas las editoriales. Debo decir antes de escribir más, que me parece que leer libros digitales me parece algo antinatural. Prosiguiendo con el artículo: hace unos días, los dueños del Kindle se despertaron y se percataron que Amazon inició el borrado de un par de libros, copias legales pagadas de, irónicamente y nada menos que, 1984 y Rebelión en la Granja (Animal Farm), ambos de George Orwell. Y es irónico obviamente por 1984, el libro que nos trajo los términos de “Big Brother, ” esa entidad omnipresente y siempre vigilante, un rol que parece Amazon estuviera jugando. De todos los libros que pueden haber, tenía que ser 1984. Sólo Farenheit 451 lo hubiera superado.

Pero continuando con el tema: La razón de que Amazon haya borrado remotamente los libros fue porque el editor del mismo cambió su forma de pensar sobre tener versiones digitales de los libros, y entonces vino el borrado; eso si, le regresaron su dinero a los que ya lo habían comprado (en una compra legal, repito). Pero el punto no es que Amazon haya borrado los libros, sino el que lo haya hecho remota, silenciosa y arbitrariamente. Y todavía es más preocupante que es una práctica que va en aumento: no olvidemos el famoso “killswitch” de Apple, que le permite borrar aplicaciones que no le gusten en el iPhone, igual de manera remota.

Estos son los peligros de esa sociedad que muchos quieren, la sociedad siempre conectada. El caso particular de Amazon nos lleva al tema de la propiedad, la cual no parece significar mucho para Amazon. Para hacer lo que hizo Amazon con, podríamos pensar en una analogía pero con un libro real: tendrían que entrar a tu casa para tomarlo y llevárselo. Sin tu consentimiento, sería allanamiento de morada y probablemente cárcel para el que lo intente. Ese es uno de los peligros de los dispositivos siempre conectados: ¿qué es exactamente mío, de mi propiedad? es decir, ¿pueden entrar cuando quieran y borrar lo que deseen? por otro lado, ¿que acaso la gente de Amazon no pensó que esto les restaría confianza a sus potenciales usuarios? esto movimiento fue bastante estúpido y con muy mala planeación por parte de Amazon.

Líneas arriba usé la analogía de comprar un libro y como es tuyo cuando lo pagas y te lo llevas a casa: en línea las cosas son distintas; los términos de servicio del Kindle especifican básicamente que los libros que compres no son propiedad tuya, y que Amazon tiene control completo de su servicio. Esto les permite hacer lo que hicieron, pero no quiere decir que sea algo bueno, ni que hayan hecho las cosas en buena manera, y muy ciertamente no calmará a sus usuarios. Tal ha sido el trancazo de vuelta que el mismo Jeff Bezos ha ofrecido una disculpa, diciendo que su solución fue “estúpida, sin pensar y dolorosamente fuera de línea con sus principios.”

Retomando la línea del título que dice que lo análogo es mejor que lo digital: bien, quizás no se cumpla siempre; quizás hayan los que prefieran escuchar una canción que compraron en iTunes a un LP, o a los que prefieran leer un libro en un Kindle a leer un libro real; en cualquiera de los casos, habría una diferencia fundamental: sabrías cual es tuyo de verdad, y que lo seguirá siendo mañana o pasado o dentro de 10 años si así lo quieres.

Fuentes: TechCrunch, Gizmodo, Slate, CrunchGear


 

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