La desilusión de la ciencia

Las sociedades humanas funcionan sobre la base de una cultura.  Esta cultura está formada por creencias que pasan por certezas, y que son más o menos compartidas y que configuran las relaciones de poder que sostenemos individualmente unos con otros.

Las creencias de los seres humanos se han formado a partir de algunos instintos que nos han ayudado a conservar la especie, más la observación reflexionada o no reflexionada, acumulada por generaciones en nuestra memoria individual y colectiva y trasmitida a nuestros retoños por la educación.

Esta circunstancia meditada por los griegos, los llevó a crear un método para pensar correctamente y no mezclar peras con manzanas en nuestros juicios y razonamientos y lo llamaron Filosofía. También los griegos se dedicaron como profesión a la observación de la naturaleza tratando de extraer las leyes ocultas detrás de su comportamiento y lo llamaron Ciencia.  Así tenemos Ciencias Naturales, Matemáticas, Física, Química, Medicina, Biología etc.

El comportamiento humano les resultó más difícil de sistematizar y entender, entonces inventaron los Mitos.  Los Mitos son narraciones arquetípicas que encierran en forma de drama o comedia, ciertos comportamientos humanos que involucran relaciones entre las personas y su actuación en la vida y un factor desconocido que llamaríamos destino.

De los mitos se desprende uno de los pecados más grandes para los griegos, la Hybris, que es el desafío al poder de los dioses  O como diríamos, es la osadía del humano de no reconocer sus límites y creer que es un dios, y que está catalogado como “soberbia” en el ideario cristiano.

Este factor “destino” que sería una incógnita, ellos lo atribuyeron al capricho de los dioses, vistos estos como fuerzas de la Naturaleza que residen como pulsiones en la naturaleza humana.  Y una de esas pulsiones es la Hybris, llamada también “desmesura”.

Estos pulsiones son las que la Psicología como ciencia ha tratado de entender y sistematizar, y las Religiones morales han tratado de domesticar.  Y hablo de religiones morales, porque no todas las religiones tienen códigos morales para normar a la sociedad y el individuo, como tienen las religiones basadas en la enseñanza de un Dios único todopoderoso luchando contra el mal con un adversario personificado.  Digamos en orden de aparición, Zoroastrismo, Judaísmo, Cristianismo e Islamismo.

En nuestra historia de Occidente, y digo nos porque fuimos colonizados por Occidente y bien o mal pensamos como Occidente, el Cristianismo en sus diferentes versiones intentó tener el monopolio de la creencia y de la certeza abandonando la reflexión, apoyados por los gobernantes en sociedades piramidales, con reyes en el escalón más alto.

La ciencia, por lo tanto fue descuidada y las certezas en que se basaba la vida de la masa eran dadas por los reyes y la Iglesia.  Las personas con buen instinto de conservación sospechaban que las creencias no eran certezas pero no podían afirmarlo ni enseñarlo abiertamente.

El primer socavón a ese paradigma fue cuando un filósofo dijo: “Pienso, por lo tanto existo” trasladando el centro de la reflexión que motiva sus acciones y existencia, a la reflexión de cada humano.

Así se abre de nuevo el campo a la observación de la Naturaleza y la reflexión que permite crear tecnología.  La religión ve por un lado socavada su autoridad, pero por otro comienza a recibir los beneficios de la tecnología en forma de comodidad para vivir, lo cual es irresistible.

Así la Ciencia comienza a ganar adeptos y la Religión lo resiente y se convierten en aparentes contrincantes. Las personas que querían librarse de la tiranía de la Religión miran a la Ciencia como salvadora.  Ella tiene ahora la verdad sobre lo que pasa en el Universo.  Ella va a dirimir lo que es moralmente recomendable de lo que no.  Ella…..

Desgraciadamente esa confianza respecto a la ciencia ha probado ser tan falaz como la confianza acerca de las verdades religiosas.  Y es que ambas han tendido a formar una casta de súper sacerdotes que hablan en un idioma que el resto no entiende, y que tiene el poder sobre las masas a través del monopolio de las creencias que venden como certezas y a través del poder que da el dinero sobre los estados.

Los comerciantes, que siempre han estado detrás de todos estos sistemas aprovechando su poder sobre las masas, han comprado a la Ciencia y la han hecho su aliada igual que lo hicieron los reyes con la Religión.

Así tenemos ahora que las Transnacionales Químicas, Farmacéuticas y de Bioingeniería, poseen el mundo y son dueñas de la verdad.  Ellas tienen los mejores laboratorios, ellas deciden vacunar a millones de personas con las correspondientes ganancias, ellas tienen la cura para enfermedades, incluso inventan los sistemas para determina que esas enfermedades existen o inventan enfermedades nuevas. Ellas son juez y parte en determinar qué elementos son nocivos para la salud y como se determina que son inocuos o dañinos.

Ellas intervienen el corazón de la Naturaleza cambiando genes a troche y moche, y cuando las pruebas de inocuidad salen malitas, las ocultan y sepultan a una generación completa de seres humanos con herbicidas, plaguicidas, talidomidas, transgénicos, o drogas que tienen efectos secundarios que solo se verán en la próxima generación y que enferman lentamente a la población

Ellas han formado un contubernio Ciencia -Poder Político que se ha tomado el mundo con sus patentes y su falta de honestidad.

Y las personas que combatieron el oscurantismo religioso por la verdad científica, están tan chafadas como en el tiempo de los griegos y están obligadas a” Pensar para Existir”, para no seguir creyendo en certezas que no son tales.

Se debería entonces comenzar a dar cabida a la duda y al escepticismo en materia de milagros realizados por aquellos culpables de “Hybris”, el pecado más grande para nuestros antepasados griegos, pecado de soberbia que la religión no pudo domesticar y que nos lleva a un “destino” oscuro y tortuoso, producto de nuestra falta de reflexión y de decisión de informarnos y combatir por nuestra existencia.

Agosto 2015

Artículo publicado en Ciencia - Técnica y etiquetado , , , , , . Puedes guardar el enlace permanente para futuras consultas.

Política de comentarios

  • Por favor, sé breve.
  • Los comentarios no relacionados con el tema del artículo no serán publicados.
  • Si deseas publicar tus textos, por favor envíalos a nuestro correo redaccion@piensachile.com y nos pondremos con contacto contigo.