El inquietante paralelismo entre la nueva Ucrania y la vieja Alemania nazi

25 octubre 2014
En la Alemania de 1920-1930 un partido considerado marginal llegó al poder en medio de una situación de descontento en el país. Muy pronto los nacionalsocialistas convirtieron al país en un estado totalitario, recuerda el periodista ruso Alexander Donetski, advirtiendo que lo mismo está pasando ahora con Ucrania: Gracias a la tolerancia de los mandatarios del Gobierno, los que eran marginales están ahora imponiendo su dictadura.

De hecho, el nacionalsocialismo en Ucrania se formó en los años 1920-1940 sobre la base del nacismo alemán y el fascismo italiano, adaptado para la situación ucraniana. El líder de la Organización de Nacionalistas Ucranianos, Stepan Bandera, fue condenado por un atentado en Polonia, siendo después liberado por el poder hitleriano. Hoy en día Bandera está considerado como héroe nacional clave para el nuevo régimen de Kiev.

Tras la proclamación de la independencia de Ucrania aparecieron muchas organizaciones que apoyaron la ideología de Bandera que defendían la idea de establecer un gobierno totalitario y una dictadura del caudillo. En la frontera entre los años 20 y 30 el periódico ‘Welt am Abend’ advertía que los fascistas se hacían pasar con fines conspirativos por uniones deportivas y coros. Según Donetski, lo mismo ocurrió en Ucrania en los años 1990-2010, cuando los fascistas han monopolizado los departamentos deportivos y sociedades estudiantiles.

Mucho antes de Maidán ya se sabía que los neonazis se organizaban para la revolución, dice Donetski. En octubre de 2013 el partido pro-nazi ‘Trizuba’ proclamó su plan de tomar el poder en Ucrania y destruir a los enemigos de la nación. Esta y otras organizaciones se convirtieron en una de las fuerzas militares principales de la revolución en Kiev de febrero de 2014.

Las  nuevas caras del poder, Aresni Yatsenyuk, Alexander Turchinov y Piotr Poroshenko, no pudieron no agradecer a los neonazis su apoyo, de tal forma que muchos líderes de los partidos fascistas ocuparon puestos importantes en el Gobierno como, por ejemplo, las carteras de Interior, de Defensa y Educación. Desde sus puestos ellos imponen la ideología fascista en todas las facetas de la vida, desde la economía hasta la educación en las escuelas. Un dictado en una escuela rezaba: «Somos hijos de Ucrania, ella es nuestra madre. Somos personas honestas. Y los de Rusia Menor, al ser nacidos ucranianos, rechazan a su madre, van a su madrastra y la sirven. Son monstruos».

No percibir la semejanza entre Alemania de Hitler y Ucrania moderna supone permitir la aparición del estado nazi en el centro de Europa, advierte el periodista.

*Fuente: Actualidad RT

 El nacionalismo radical en el Maidán

La plaza ha reunido fuerzas variopintas de oposición con sectores radicales del nacionalismo

Manuel Florentín

27 de Febrero 2014
El movimiento del Maidán ha reunido fuerzas variopintas, desde opositores al depuesto Víctor Yanukóvich como los seguidores de Yulia Timoshenko y del exboxeador Vitali Klitschkó, a movimientos cívicos como Spilna Sprava (Causa Común) y sectores radicales del nacionalismo ucranio, como Svoboda (Libertad) y Pravyi Sektor (Sector Derecha), muy activos y violentos en las revueltas, no mayoritarios pero sí preocupantes.

Svoboda, o Unión de los Ucranios Libertad, es el antiguo Partido Social Nacional de Ucrania (SNPU) de signo próximo al nazismo. En 2004 se hizo con su dirección Oleg Tiagnibok, un cirujano de Lviv. Le cambió el nombre y el símbolo del wolfsangel rúnico, y lo convirtió en la cuarta fuerza política, con 37 diputados y el 10,44% de los votos. Aunque moderó su discurso, la polémica le siguió acompañando. Tiagnibok niega que su grupo sea de extrema derecha y antisemita, pero lo cierto es que el mismo fue expulsado del grupo parlamentario Nuestra Ucrania de Víctor Yushenko, al decir en un mitin que el país está gobernado por “la mafia judeo-moscovita”. Acepta el acercamiento a la Unión Europea, pero su programa produce escalofríos en Bruselas: legalización de armas, volver a ser potencia nuclear, proteccionismo autárquico, registro de la identidad étnica, limitar la función pública a los ucranianos “étnicos”, eliminar la cooficialidad de la lengua rusa que habla medio país, controlar la inmigración, limitar el acceso a la nacionalidad… Sus dirigentes han rechazado que la cantante Gaitana represente al país en Eurovisión al ser medio africana, o afirmado que la actriz Mila Kunis no es de origen ucranio porque es judía.

El SNPU tenía sus milicias uniformadas, Patriotas de Ucrania. Estas forman parte del conglomerado de grupos extremistas Sector Derecha, dirigido por el filólogo Dmitri Yárosh, junto a Tryzub (Tridente) y UNA-UNSO (Asamblea Nacional Ucrania-Autodefensa del Pueblo Ucranio), entre otros. Esta última fue creada en 1990 por veteranos de la guerra soviética de Afganistán, algunos de los afganos protagonistas de los incidentes de Kiev. Con estructura paramilitar, se hicieron famosos en los noventa por las revueltas organizadas contra el presidente Leonid Kuchma y por combatir a los rusos en los conflictos de Chechenia, Abjazia, Osetia, Transdniester…

Tryzub se formó como milicias del KUN (Congreso de los Nacionalistas Ucranios), nombre que adoptó en 1990 la histórica OUN (Organización Nacionalista Ucrania) que dirigió el controvertido Stepán Bandera en los años treinta. Tanto Svoboda como Sector Derecha se sienten herederos de aquella organización fascistizada a la que se culpa de matanzas de judíos y polacos, y de la que salió tanto la División SS Galitzia como el Ejército Insurgente Ucranio que combatió a alemanes y a los soviéticos hasta 1950. Bandera, que fue enviado al campo de concentración de Sachsenhausen al formar gobierno sin el plácet de Berlín, terminó asesinado por el KGB en 1959 en Múnich.

El pasado 1 de enero, Svoboda organizó una marcha con antorchas en honor de Bandera. Sus fotos han corrido por el Maidán estos días. Al igual que la bandera rojinegra del Ejército Insurgente Ucranio y sus viejos eslóganes nacionalistas, xenófobos y rusófobos entre sus jóvenes seguidores que golpeados por el desempleo solo ven en el nacionalismo la única salida. Svoboda —Sector Derecha, menos— cree en un acercamiento a la UE y a la OTAN, pero más para defenderse de Moscú que por afán de integrarse ya que rechaza ceder soberanía. Es más, resistiéndose a entregar las armas, piensa que es el momento de la “revolución nacional”. El Parlamento Europeo ya mostró en 2012 su preocupación por los postulados de Svoboda. Habrá que seguir atentos a lo que pasa en Ucrania.

– El autor, Manuel Florentín. es periodista, editor y especialista en Europa del Este.

*Fuente: El País

Artículo publicado en Análisis y etiquetado , , , . Puedes guardar el enlace permanente para futuras consultas.

Política de comentarios

  • Por favor, sé breve.
  • Los comentarios no relacionados con el tema del artículo no serán publicados.
  • Si deseas publicar tus textos, por favor envíalos a nuestro correo redaccion@piensachile.com y nos pondremos con contacto contigo.