Articulos recientes

Al navegar en nuestro sitio, aceptas el uso de cookies para fines estadísticos.

Noticias

Declaraciones, Derechos Humanos

Gaza, Hospital Al-Shifa: Carta de médico noruego, voluntario, a Obama

Gaza, Hospital Al-Shifa: Carta de médico noruego, voluntario, a Obama
Compartir:

El médico Noruego, Mads Gilbert Fredrik, especialista en anestesiología y referente en la medicina de emergencia en el departamento del hospital Universitario de Noruega hoy se encuentra como voluntario en el hospital al-Shifa de Gaza. Desde 1970 ha trabajado durante numerosos periodos en voluntariados médicos en la zona de Palestina y el Líbano.

La carta emitida por el médico, hace referencia al avance terrestre del ejército israelí en la Franja de Gaza que entre el sábado y domingo (19 y 20 de julio) produjo la mayor cantidad de víctimas en una acción. El ataque a Shejaia en apenas una hora asesino a más de 60 personas entre ellos, 17 niños y 15 mujeres. Según el Ministerio de Salud de Gaza, en el día 21 de julio, las víctimas mortales ascienden a 508 y heridos 3150.

Domingo, 20 de julio de 2014

Queridos amigos y amigas:

La noche pasada fue extrema. La “invasión terrestre” de Gaza resultó en decenas de furgones con palestinos y palestinas con todo tipo de heridas, mutilados, destrozados, desangrándose, temblando; de todas las edades, todos civiles, todos inocentes.

Los héroes en las ambulancias y en todos los hospitales de Gaza están trabajando turnos de 12 y 24 horas, grises por el cansancio y la carga inhumana de trabajo (sin haber recibido ningún pago en Shifa en los últimos cuatro meses). Ellos atienden, derivan, tratan de entender el incomprensible caos de cuerpos, de tamaños, de miembros, de seres humanos que caminan, o no pueden caminar, que respiran, que no pueden respirar, que se están desangrando, y que no se desangran. ¡SERES HUMANOS!

Hoy, una vez más tratados como animales por “el ejército más moral del mundo” .

niños esperan atención
Niños esperando ser atendidos

Mi respeto por los heridos es infinito, en su sobria determinación en medio del dolor, la agonía y el shock; mi admiración por el personal y los voluntarios es infinita también; mi cercanía al sumud palestino me da fuerzas, aunque por momentos solo quiero gritar, abrazar fuerte a alguien, llorar, oler la piel y el cabello cálido de un niño cubierto de sangre, protegernos a nosotros mismos en un abrazo sin fin… pero no nos podemos permitir eso, y ellos tampoco.

niño herido atendido

Caras cenicientas… ¡Oh, no! Ni más cargas de decenas de mutilados y sangrantes… todavía tenemos lagos de sangre en el suelo en la sala de emergencias, pilas de vendas empapadas en sangre para limpiar… Oh, los limpiadores… en todas partes, quitando rápidamente la sangre y los tejidos descartados, el pelo, la ropa, las cánulas… los restos de la muerte… todo quitado del medio… para ser preparado nuevamente, para que todo se repita. Más de 100 casos llegaron a Shifa en las últimas 24 horas. Ya bastante para un gran hospital bien entrenado y equipado con todo lo necesario, pero aquí… casi no hay nada: no hay electricidad, ni agua, ni materiales desechables, ni medicamentos, ni mesas de operación, ni instrumentos, ni monitores… es como si todo hubiera sido sacado de museos de hospitales del pasado. Pero estos héroes no se quejan. Ponen manos a la obra, como guerreros, de frente, inmensamente resueltos.

Y mientras les escribo estas palabras, solo, en una cama, derramo lágrimas, cálidas pero inútiles lágrimas de dolor y de pena, de enojo y de miedo. ¡Esto no puede estar pasando!

Y entonces, justo ahora, la orquesta de la máquina de guerra israelí comienza de nuevo su espantosa sinfonía: salvas de artillería desde los barcos de la marina en la costa, los rugientes F16, los drones enfermantes (los “zennanis” árabes), los hummers y los molestos Apaches. Todo, demasiado, hecho y pagado por los Estados Unidos. Señor Obama: ¿tiene usted corazón?

Yo lo invito: pase una noche, solo una noche con nosotros en Shifa. Tal vez disfrazado de limpiador.

Estoy 100 por ciento convencido de que cambiaría la historia. Nadie con corazón Y –además– con poder, podría marcharse de una noche en Shifa sin la decisión de ponerle fin a la masacre del pueblo palestino.

niño herido
Un niño le pide al paramédico que le lleve a su padre. Foto: Ezz al-Zanoun

Pero los crueles y despiadados han hecho sus cálculos y han planeado otro ataque sobre Gaza.

Los ríos de sangre van a seguir corriendo la próxima noche. Puedo escuchar que han afinado sus instrumentos de muerte. Por favor. Hagan lo que puedan. Esto, ESTO no puede continuar.

El autor, Mads Gilbert, es MD PhD Profesor y Jefe Clínico. Clínica de Medicina de Emergencia Hospital Universitario del Norte, Noruega.

Fuente original: Middle East Monitor. Traducción: Patricia Curbelo (editada por María Landi)

*Fuente para piensaChile: Anred

 

 

Compartir:

Artículos Relacionados

Deja una respuesta

WordPress Theme built by Shufflehound. piensaChile © Copyright 2021. All rights reserved.