Aclaración en relación al artículo de Miguel Lawner «Viviendas Dignas para hombres dignos»

Durante el año 1969 Pobladores y Vecinos, de diversos barrios de Santiago, me eligieron como máximo dirigente de un Movimiento que se denominó Comités de Defensa, para poder hacer frente a los planes de expropiación de CORMU (Corporación de Mejoramiento Urbano), organismo que estaba bajo el control del Partido Demócrata Cristiano. Fue tal la resonancia que logramos con las acciones de este Comité de Defensa, que decidimos crear un Frente Común de Pobladores, lo cual provocó que algunos parlamentarios, entre ellos Jose Cademártori del Partido Comunista, Engelberto Frías del Partido Nacional, Laura Allende del Partido Socialista, Carlos Morales del Partido Radical, nos invitaron a la Cámara de Diputados, la que, por primera vez realizó una sesión extraordinaria. A esa reunión fueron citados el Ministro de la Vivienda y el vicepresidente de Cormu, el arquitecto Gastón Saint Jean.

En esa sesión intervino el diputado DC Luis Maira quien se refirió a mi persona en términos de mucho respeto, lo que indudablemente provoco una sorpresa en todos los participantes, pues Maira era nada menos que un parlamentario del partido de gobierno, que presidía el presidente Eduardo Frei Montalva. Días después de esa sesión en la Cámara de Diputados recibí una invitación del Presidente Frei para que me presentara en la Moneda. Reunido con él me pregunta porque esa conducta con personeros de su gobierno, y le digo que lamentablemente no es mi culpa, sino que es culpa de esos funcionarios ineptos, que con soberbia han llegado a los sitios expuestos a expropiación y remodelación, sin dialogar, sin informarse en detalle de lo que allí estaba sucediendo, lo cual había provocado que a nuestro movimiento se hubieran ido sumado hasta delegaciones del sur.

Justo por aquellas semanas se realiza la Convención del Partido Radical, en la cual gana la corriente de izquierda, dejando a Julio Durán, el “Paquetón Durán”, y a quienes lo acompañaban fuera del CEN. En esa Convención me designan como jefe del Departamento Vivienda.

A comienzos de 1970 se define, en una mesa redonda en que participaba un gran número de partidos, la creación de la Unidad Popular, un amplio movimiento para postular a las elecciones presidenciales de ese año. Cada partido nombró un candidato a la presidencia. El Partido Socialista propone a Salvador Allende como candidato, el Partido Comunista presenta a Pablo Neruda, el Mapu a Jacques Chonchol, el Partido Radical al senador Alberto Baltra, etc. Finalmente, como todos sabemos, queda Salvador Allende como candidato a la presidencia de la republica.

A comienzos de abril voy a la sede de mi partido, el partido Radical, en la calle Agustinas, justo frente al Centro Republicano Español, y me reúno allí con el presidente del partido, el diputado Carlos Morales Abarzúa, y entre otras cosas le pido que cite a las directivas de las Comisiones de Pobladores de los partidos de la Unidad Popular. A esa reunión asisten por el PC Lucia Chacón y otros, por el PS asiste Desiderio Gálvez y Benjamín Orellana, otros por los tres movimientos. Allí se eligió a Desiderio Gálvez como Presidente y a mi, como Secretario General de la Comisión Vivienda de la Unidad Popular.  Desde ese mismo mes de abril comenzamos a visitar todas las poblaciones aledañas al Gran Santiago, y pudimos ver como llegaban los equipos de la campaña de Alessandri, el candidato de la derecha, con propaganda promoviendo la campaña del terror.

La Comisión Vivienda ocupaba una pequeña oficina en el Comando Provincial, el que estaba a cargo del senador Aniceto Rodriguez. Ahí, por las tardes, analizábamos, lo que significaba la política habitacional en Chile y las consecuencias que ésta estaba teniendo. En agosto de ese año, 1970, recibimos la visita de Miguel Lawner y Carlos Albrecht del partido Comunista, amigos y compañeros de la comuna vecina a mi comuna de Recoleta, o sea Conchalí, para invitar a la Comisión para un acto en que participarían Salvador Allende, Pablo Neruda y Carlos Morales por la Unidad Popular. En ese acto, yo di a conocer las 10 Medidas que aplicaría el Gobierno Popular y termine mi intervención diciendo: “Fe en el Triunfo Popular y derrota a la campaña del terror”.  El compañero Allende se me acercó, me dio un abrazo y me dice: “­ el sábado te espero en mi casa con la directiva la Comisión”.

Ese sábado llegamos a su casa y lo primero que me pregunta: “¿Quién representa al partido comunista?” y yo le digo: “el arquitecto Carlos Albrecht. De Ud. Doctor he aprendido la convivencia pluralista”. “Perfecto” me responde con una gran sonrisa y me da unos golpecitos en el hombro. Le entregamos una carpeta en donde estaban señaladas todas las aspiraciones que la Comisión había recogido en su trabajo y sus visitas a las poblaciones.

Al asumir Salvador Allende como Presidente de la República, el CEN del Partido Radical, me encargo una lista de 40 funcionarios para cargos de responsabilidad en el Ministerio de la Vivienda y sus 4 corporaciones. Propuse a Carlos Müller como fiscal de CORMU, a Renato Hernández en el Dpto. Comunitario del MINVU y a Hiram Quiroga como Vicepresidente de CORVI. El CEN nombró a Marcos Alvarez Garcia (que era abogado en Corfo) como Subsecretario y me solicitó que me hiciera cargo del problema de la usurpación de viviendas por parte del gobierno saliente, para lo cual acordamos crear una Comisión investigadora en la subsecretaria.

Los alcances de esa investigación realizada se los llevamos a mi amigo Jose Tohá, a cargo del Diario Ultima Hora. A todo esto Salvador Allende le pregunta a su secretaria, la Payita, por mi. Ella me envía un telegrama para que me presente a primera hora a la Moneda, por Morandé 80. Cuando logro hablar con el Presidente este me dice. “y tú, ¿por qué no está en ningún cargo, asumiendo responsabilidades en lo que realmente te preocupa y sabes manejar?….y le contesto: “Doctor, al igual que en las campañas anteriores, creo que he cumplido con mi deber, como Ud.”. “Siempre”, me dice. “A ver, ¿Qué responsabilidad quieres asumir”.  “La que sea necesaria”, le respondo. Acto seguido llama a su Secretaria y le dice “Llama al ministro Carlos Cortez y avísale que Ortega va para allá”. Carlos Cortez, era el ministro de la Vivienda. Cuando llegó a su despacho me dice que esas funciones son cubiertas por militantes de su partido socialista. No quedándome otra alternativa, volví a trabajar a mi taller. En enero de 1971 me llaman de la Presidencia nuevamente y me piden que me presente en la casa presidencial de Cerro Castillo, en Viña del Mar. Ahí el Presidente Allende me reta, pues no se puede calificar de otra manera la forma en que habla (En otra oportunidad daré a conocer sus textuales palabras). Me dice: “voy a ordenar tu contrato en la CORMU”. Allí me recibió Muller y me llevo a la oficina del personal y coordinamos lo que serían mis actividades. Al día siguiente, en mi propio taller, ya que no tenía oficina, inicie los trabajos de lo que sería todo un proceso de Rehabilitación del Cerro Blanco. Organizamos el traslado de los pobladores que vivían allí y los llevamos a un campamento de emergencia en Conchalí. Lo primero que hicimos fue iniciar el trabajo de reforestación del cerro, recuperar la flora y la fauna. La situación era tan deplorable que los periodistas le llamaban al cerro “El monumento al abandono”. Para capacitar al personal organizamos un taller con estudiantes de los últimos años de arquitectura, agronomía, topografía y otras especialidades. A cargo de este taller quedó mi hermano Pedro, el que ya había obtenido el título de ingeniero de ejecución. Organizamos la recuperación de los terrenos del Polígono de Tiro al Blanco, que funcionaba en los faldeos del cerro, para lo cual llamé a mi amigo Alejandro Ríos Valdivia que era en esos días Ministro de Defensa. Al día siguiente Ríos Valdivia llevaba el decreto de traslado del polígono a otro lugar. Todas esas tareas y acciones significaron el inicio de la Remodelación del sector, que bautizamos con el nombre del ilustre luchador contra la dominación española: Tupac Amaru

Los arboles que están hoy en el cerro que decidimos denominar “Parque Cerro Blanco” los trajimos desde los viveros del bosque Santiago y del Parque Metropolitano.

Por todo lo anterior, me pregunto a que se debe el que Lawner en sus escritos olvide reconocer mi trabajo y dedicación a todo lo que se relacionaba con el MINVU y la CORVI y en consecuencia con el Gobierno del Presidente Salvador Allende.

Todos los días, aproximadamente a las 7 de la tarde, me retiraba del Cerro Blanco y me dirigía al Ministerio de la Vivienda, donde colaboraba con los ministros que pasaron por esa cartera.

Los años 1972 y 1973 tuvieron lugar los desmanes con que se golpeaba al Gobierno Popular: el paro de los camioneros, el desabastecimiento, el mercado negro. En una reunión en la sala del Consejo del Ministros se determina realizar una reunión de los CAP (Comités de Unidad Popular) en el MINVU y eligen a Moisés Bedrack (jefe de la DPDU) para coordinar el uso de los recurso de los Ministerios de Vivienda y Obras Publicas, que disponían de camiones y autos livianos para emplearlos en tareas que ayudaran a superar el desabastecimiento. Nos quedábamos toda la noche coordinando las tareas de las caravanas que llevaban alimentos al norte, al sur y a los puertos. Esa coordinación significaba también mi contacto con los jefes de Carabineros para el resguardo de las caravanas. Sin embargo también me preocupaba de organizar el suministro de los insumos a las obras que se estaban ejecutando, para asegurar el cumplimiento del Programa de Gobierno. Era un trabajo muy arduo, pero era Mi Gobierno, Nuestro Gobierno.

En medio de estos ajetreos continuábamos avanzando en la Recuperación del Cerro Blanco. En ese período se construyo una pileta para los niños Recoleta con la calle Unión. Tengo el orgullo de poder decir que el diseño de carácter escultórico de esa pileta es mío. La alegría que sentíamos de estar construyendo nuestro futuro, de ver como el pueblo iba obteniendo mejores condiciones de vida, nos daba fuerza y nos permitía seguir trabajando casi sin descanso.

Desgraciadamente vino el Golpe de Estado. Y toda la labor del Gobierno del Presidente Allende quedo truncada.

Meses después del golpe opté por un exilio voluntario y me fui al Perú y de ahí al Ecuador. En Quito fui contratado por la Facultad de Filosofía y Educación como profesor principal.

Agradecería que en la próxima edición del libro “Salvador Allende Presencia y Ausencia” el señor Lawner, por lo menos, reconociera mi obra en la creación y desarrollo del “Parque Cerro Blanco”.

El señor Lawner se olvido de mencionar mi participación en ese proyecto. Quien fuera secretario privado de Salvador Allende en cierta ocasión me comento que Allende le comento muy contento de mi adhesión a su campaña de 1970 en el área de la Vivienda, porque yo representaba un fuerte movimiento de pobladores y era militante del Partido Radical, ya que esto permitía demostrar con hechos que la alianza de gobierno era más amplia que la dualidad partidos comunista y socialista,

Me veo en la obligación de entrar a detallar todos estos pormenores , debido a que Lawner no menciona para nada mi participación y la de mi partido, al cual renuncié al formar este parte de la concertación.

Sitio del autor: http://www.felipeortega.cl/

 

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